Atributos de la Personalidad Jurídica
Atributos de la Personalidad Jurídica
1) Atributos de la personalidad. a) Concepto b) distinción con los derechos personalísimos c) enumeración d) caracteres
Los atributos son las cualidades o circunstancias que hacen a la esencia de su personalidad y que la determinan en su
individualidad.
Se trata de elementos que son otorgados por el ordenamiento jurídico, que configuran a c/u de los seres humanos como
persona jurídica (en el sentido de persona para el derecho), y esta persona jurídica puede ser persona humana, o
persona jurídica propiamente dicha. Se trata de elementos que me forman como persona, y por ser persona gozo de
derechos personalísimos.
Los atributos de la persona son:
Capacidad
Domicilio
Estado
Nombre
Derechos personalísimos
Patrimonio: El patrimonio es debatible como atributo de la personalidad pues a pesar de que todas las personas
lo tienen (por más mínimo que sea), es un conjunto de derechos y obligaciones que posee la persona estimable
en dinero (algo que no sucede con ningún otro atributo hasta ahora mencionado).
Para algunos autores enrolados en la llamada teoría clásica el patrimonio estaría compuesto no solo por la suma
de bienes que posee sino también por su potencialidad patrimonial, su capacidad jurídica de adquirir bienes.
Es decir que una persona totalmente desposeída (igual siempre se tiene algo, al menos la ropa puesta y lo que se
come), de todos modos, mantiene su capacidad jurídica para adquirir bienes, razón por la cual posee patrimonio.
Caracteres:
necesarios, habida cuenta de que no se concibe persona que pueda carecer de ellos por cuanto la determinan en
su individualidad, conforman a la persona de manera absoluta, es decir que no pueden faltar estos atributos a la
persona humana.
innatos, pues el hecho del nacimiento con vida hace que adquieran su plenitud;
vitalicios, durante toda la vida, por cuanto se extinguen con la vida de la persona que los detenta;
inalienables, por tratarse de una materia que hace al orden público; los atributos de la persona no están en el
comercio y, en principio, no pueden ser objeto de relación jurídica alguna; aunque algunos, como los derechos
personalísimos son relativamente disponibles;
imprescriptibles, habida cuenta de que no se pierden ni se adquieren por el transcurso del tiempo.
Cierto es que las personas jurídicas tienen domicilio, nombre o denominación o razón social, y capacidad. También es
exacto que tienen un cierto derecho a la privacidad de sus papeles y libros de comercio, y aun al respeto de su buen
nombre.
Pero el sentido del reconocimiento es distinto cuando se trata de las personas jurídicas, pues esos "atributos" no son
más que mecanismos tendientes a facilitar la vida de relación de las personas jurídicas y el desarrollo de su actividad. Ello
se advierte cuando se pondera que el nombre o denominación de la persona jurídica están en el comercio; o inclusive
pueden carecer de denominación como sucede con la sociedad de hecho.
La privacidad de los papeles y libros de comercio se vincula con la propiedad industrial, y no con el respeto a la
personalidad.
El respeto al buen nombre u honor de la persona jurídica, normalmente, tiene un contenido puramente patrimonial,
pues el buen nombre hace a la penetración de la sociedad mercantil en la plaza o mercado en que actúa; esta idea
merece excepcionarse cuando se trate de asociaciones civiles o fundaciones, a las que cabe reconocer un "derecho al
buen nombre" de contenido extrapatrimonial. Por ello, debe predicarse que los atributos de la personalidad son un
elemento inalienable e imprescindible de las personas físicas; teniendo en las personas jurídicas otros caracteres
habitualmente vinculados a la actividad desarrollada por ellas.
B- 1.NOMBRE a) Concepto e integración, su necesidad (62), b)Naturaleza jurídica y función c) Caracteres:
El nombre es el medio de identificación de las personas en la sociedad. Esta compuesto por el prenombre y el nombre de
pila y por el apellido. Prenombre o nombre de pila: forma de designación de un individuo y se adquiere por su
inscripción en el Registro Civil. Apellido: designación común a todas las personas pertenecientes a una familia.
El nombre tiene una doble función, en la esfera individual le permite al sujeto distinguirse de otras personas, y en la
esfera social le permite dicha identificación ser reconocible por los demás.
ARTÍCULO 62.- “Derecho y deber. La persona humana tiene el derecho y el deber de usar el prenombre y el apellido que le
corresponden.”
En el CCC el nombre de las personas humanas se encuentra regulado en los artículos 62 a 72. La designación de las
personas jurídicas se encuentra prevista en el artículo 151.
Naturaleza jurídica: En doctrina se han elaborado distintas tesis para explicar la naturaleza jurídica del nombre. A saber:
Tesis de la propiedad: Fue sostenida fundamentalmente en Francia; considera que el nombre es el más sagrado de los
derechos de propiedad. Se encuentra descartada
Tesis del derecho de la personalidad: gran parte de la doctrina actual entiende que el nombre es un "derecho o un bien
de la personalidad". El nombre al ser utilizado como forma de distinguir al individuo, es un atributo esencial de la
personalidad. No hay duda que el nombre es un atributo pero definirlo como tal no precisa su naturaleza jurídica.
Tesis del derecho subjetivo extrapatrimonial: Sostiene que el nombre es un derecho subjetivo extrapatrimonial,
distinguiéndolo del nombre e las personas jurídicas que generalmente tiene un contenido patrimonial (por ejemplo, el
nombre de las sociedades) tampoco dudamos de que el nombre es un derecho subjetivo de carácter extrapatrimonial
pero cumple además otra función.
Tesis de la institución de policía civil: Una importante corriente sostiene que el nombre debe ser considerado una
institución de policía civil ya que es impuesto por la ley en forma obligatoria a los fines de identificar a los individuos.
Ahora bien el nombre no puede ser considerado solo como un mero instrumento de control y clasificación.
Tesis del atributo de la personalidad y la situación jurídica objetiva: Pliner entiende que el nombre en sí mismo es un
atributo de la personalidad porque le sirve al sujeto como signo exterior individualizante. En cuanto a los derechos que
emanan del nombre no los considera derechos subjetivos porque no puede ser libremente modificado y, por lo tanto, los
engloba en la noción de "situación jurídica objetiva".
Tesis de la institución compleja: Entienden sus sostenedores que es tanto un derecho de la personalidad como una
institución de policía civil. Éste es el criterio receptado por la ley 18.248 y por el nuevo código civil.
c) Caracteres
1- Obligatoriedad: toda persona debe llevar un nombre según art 62.
2- Unidad: El nombre es único porque las personas no pueden tener más de un nombre.
3- Indivisibilidad: Nadie puede tener un nombre frente a unos y, frente a otros, uno distinto.
4- Oponibilidad erga omnes: nadie puede desconocer mi nombre. La posibilidad de usar el nombre frente a todos, y es
común a todos los derechos absolutos. El nombre es oponible por la persona a quien corresponda contra todos, sea
mediante el ejercicio de facultades, sea mediante acciones frente a quienes pretendan desconocerlo o vulnerarlo.
5- Valor moral o extrapatrimonial: El nombre es inestimable en dinero, peor puede generar derechos patrimoniales. Por
ejemplo, el nombre de una personalidad famosa no puede ser usado-sin su consentimiento- como marca o para
hacer una publicidad y quien lo hiciera debería resarcir patrimonialmente al afectado.
6- Inalienabilidad: El nombre no puede ser enajenado o transmitido mediante acto jurídico alguno. El principio no esta
establecido en ninguna norma expresa, pero surge de la función de identificación que tiene el nombre, pero además
de otras disposiciones del CCYC, el art 279 referido al objeto de los actos jurídicos, el art 944 que establece solo se
pueden renunciar los derechos que afectan a intereses privados o el art 1644que impide transigir sobre derechos en
los que esta comprometido el orden público.
7- Intransmisible: por actos entre vivos
8- Inmutable *
9- Vinculación a una relación familiar: En lo que hace al apellido es innegable su vinculación con la familia de origen.
Esto no se aplica a las personas de filiación desconocida.
10- Imprescriptibilidad: El nombre no se puede adquirir —ni perder— por el transcurso del tiempo.
11- Su uso prolongado no da derecho a utilizar otro.
B.2- PRENOMBRE a) adquisición de criterios b) elección: legitimados (art 63) c) limitaciones d) nombres aborígenes.
Adquisición: la ley de identidad de genero reconoce el derecho de las personas de solicitar la rectificación registral de su
imagen, nombre de pila y sexo, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.
ARTICULO 63: Reglas concernientes al prenombre. La elección del prenombre está sujeta a las reglas siguientes:
a) corresponde a los padres o a las personas a quienes ellos den su autorización para tal fin; a falta o
impedimento de uno de los padres, corresponde la elección o dar la autorización al otro; en defecto de todos,
debe hacerse por los guardadores, el Ministerio Público o el funcionario del Registro del Estado Civil y
Capacidad de las Personas;
b) no pueden inscribirse más de tres prenombres, apellidos como prenombres, primeros prenombres idénticos a
primeros prenombres de hermanos vivos; tampoco pueden inscribirse prenombres extravagantes;
El artículo 63 inc a establece quienes están legitimados, o sea, legalmente autorizados para operar como agentes activos
en la elección del nombre de pila.
Establece un orden secuencia:
1°) los padres o quienes ellos autoricen.
Ante su falta o impedimento de uno de ellos
2°) el otro
Si tampoco pudiere hacerlo
3°) guardadores
4°) Ministerio Público
5°) Funcionario del Registro de Estado Civil y Capacidad de las personas.
3.EL APELLIDO. 3.1 Apellido del hijo matrimonial (64) a) Regla general y alternativas: opción a favor de los padres y del
hijo; el principio de la uniformidad
El apellido es la designación común a todos los miembros de una familia. Corresponde distinguir entre el doble apellido y
el apellido compuesto.
+Doble apellido: resulta de la suma del apellido de un progenitor + apellido del otro progenitor: Ejemplo: Perez Turin.
+Apellido compuesto: apellido integrado por dos apellidos inseparables, de modo que si uno de ellos se suprime la
denominación queda incompleta. Ejemplo: Montes de Oca.
El apellido se adquiere en principio por filiación, y no por voluntad de los progenitores. En el caso de los cónyuges puede
adquirirse por matrimonio. También puede adquirirse por un acto administrativo como acaece con la persona que no
tiene una filiación determinada o cuando alguien pide se le inscriba con el nombre que viene usando.
*Prohibición de suspensión del apellido: De esta materia rige el principio de inmutabilidad del nombre por lo que, una
vez que el apellido materno se adicionó al paterno, no se lo puede suprimir.
ARTICULO 64: Apellido de los hijos. “El hijo matrimonial lleva el primer apellido de alguno de los cónyuges; en caso de
no haber acuerdo, se determina por sorteo realizado en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. A pedido
de los padres, o del interesado con edad y madurez suficiente, se puede agregar el apellido del otro.
Todos los hijos de un mismo matrimonio deben llevar el apellido y la integración compuesta que se haya decidido para el
primero de los hijos ….”
1 er párrafo:
Se impone la obligación como regla general de transmitir por lo menos el primer apellido de alguno de los cónyuges. Así
si ya tiene un apellido doble, será el primer componente de ese apellido el que obligatoriamente se deberá transmitir, sin
prejuicio de poder imponer el apellido doble en su integridad. La ley no determina el de cual de ellos, sino que queda
librado a la autonomía de la voluntad, si no se pusieran de acuerdo se sortea en el registro.
Opción a favor de los padres: adherir el apellido del otro progenitor.
Opción del hijo: adherir el del otro progenitor.
El principio de la uniformidad: implica que todos los hijos del mismo matrimonio deben llevar el apellido (simple o
compuesto) y la integración compuesta del primero de ellos.
“…El hijo extramatrimonial con un solo vínculo filial lleva el apellido de ese progenitor. Si la filiación de ambos padres se
determina simultáneamente, se aplica el primer párrafo de este artículo. Si la segunda filiación se determina después, los
padres acuerdan el orden; a falta de acuerdo, el juez dispone el orden de los apellidos, según el interés superior del niño”
El principio general es que el hijo extramatrimonial lleva el apellido del progenitor que lo reconoce como tal si es que
existe uno solo que adopta esa actitud (reconocimiento unilateral). Si ambos progenitores asumen la responsabilidad
parental (reconocimiento simultaneo), se aplicará la norma del primer párrafo, puede llevar el primer apellido de
cualquiera de los cónyuges, peor si la segunda filiación se determina después, ambos padres deberán acordar el orden de
los apellidos, (reconocimiento sucesivo).
ARTÍCULO 65: - “Apellido de persona menor de edad sin filiación determinada. La persona menor de edad sin filiación
determinada debe ser anotada por el oficial del Registro del Estado Civil y Capacidad de las personas con el apellido que
está usando, o en su defecto, con un apellido común.”
El artículo refiere a quienes NO tienen filiación determinada, es decir, el apellido de quien se desconoce quiénes son sus
progenitores. Por ejemplo, una persona indocumentada, o un menor abandonado por sus padres. Siendo el apellido
(junto con el prenombre) un atributo de la personalidad, la ley procura que toda persona tenga uno.
Dos opciones:
- si la persona viene usando un apellido sin que esté inscripto: se toma razón de ese.
- si la persona no tiene apellido: se utiliza un apellido común, para evitar confusiones sobre parentescos homónimos.
La decisión administrativa es provisional, ya que, establecida la verdadera filiación, se deberá suplantar ese apellido
común por el que corresponda. Si el interesado ha usado en su vida social un apellido, no procede la elección arbitraria
de otro: se debe imponer ese
ARTÍCULO 66: .- “Casos especiales. La persona con edad y grado de madurez suficiente que carezca de apellido inscripto
puede pedir la inscripción del que está usando.”
Siendo la filiación la fuente primera y esencial de la adquisición del apellido, cuando la misma es desconocida, y dado el
carácter de atributo de la personalidad del nombre, la ley prevé mecanismos de adquisición de este.
La norma refiere a la “persona con edad y madurez suficiente” remitiendo al principio de capacidad progresiva (artículo
26 CCC), pero si la persona aparentemente mayor de edad está indocumentada es posible que no se tenga certeza de su
edad: en ese caso deberá estarse el procedimiento de sumaria información judicial con intervención de peritos. (art 99
ccc)
ARTÍCULO 67 (primer parte)“Cónyuges. Cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido del otro, con la
preposición -de- o sin ella.
La persona divorciada o cuyo matrimonio ha sido declarado nulo no puede usar el apellido del otro cónyuge, excepto que,
por motivos razonables, el juez la autorice a conservarlo.
El cónyuge viudo puede seguir usando el apellido del otro cónyuge mientras no contraiga nuevas nupcias, ni constituya
unión convivencial.”
La primera parte de la norma contiene la regla general: el matrimonio no modifica el apellido de ninguno de los
contrayentes, salvo que, tanto el hombre como la mujer, opten por agregar el apellido de su cónyuge al suyo. Sin
prejuicio de que los hijos llevaran obligatoriamente el primer apellido de alguno de ellos.
Como regla general frente al divorcio o nulidad del matrimonio se impide continuar utilizando el apellido del otro
cónyuge.
De todos modos, se deja a salvo que el interesado justifique al juez las razones por las que quiere continuar haciéndolo.
Las razones pueden ser por ejemplo que el cónyuge sea conocido profesionalmente con los dos apellidos.
Ante viudez como regla general, se permite continuar utilizando el apellido del otro cónyuge. Salvo que se vuelva a casar
(contraer nuevas nupcias) o constituya una unión convivencial.
ARTICULO 620: “Concepto. La adopción plena confiere al adoptado la condición de hijo y extingue los vínculos jurídicos
con la familia de origen, con la excepción de que subsisten los impedimentos matrimoniales. El adoptado tiene en la
familia adoptiva los mismos derechos y obligaciones de todo hijo.
La adopción simple confiere el estado de hijo al adoptado, pero no crea vínculos jurídicos con los parientes ni con el
cónyuge del adoptante, excepto lo dispuesto en este Código.
La adopción de integración se configura cuando se adopta al hijo del cónyuge o del conviviente y genera los efectos
previstos en la Sección 4ª de este Capítulo”
La adopción plena puede ser unipersonal o conjunta, el art. 626 establece las reglas que rigen la adquisición del apellido
en cada uno de estos casos.
ARTICULO 626: El apellido del hijo por adopción plena se rige por las siguientes reglas:
a) si se trata de una adopción unipersonal, el hijo adoptivo lleva el apellido del adoptante; si el adoptante tiene
doble apellido, puede solicitar que éste sea mantenido;
b) si se trata de una adopción conjunta, se aplican las reglas generales relativas al apellido de los hijos
matrimoniales;
c) excepcionalmente, y fundado en el derecho a la identidad del adoptado, a petición de parte interesada, se puede
solicitar agregar o anteponer el apellido de origen al apellido del adoptante o al de uno de ellos si la adopción es
conjunta;
d) en todos los casos, si el adoptado cuenta con la edad y grado de madurez suficiente, el juez debe valorar
especialmente su opinión.
ADOPCION SIMPLE: El art. 627 establece los efectos de la adopción simple. Ésta puede revocarse (art. 629 final).
ARTÍCULO 627 INC D: “La adopción simple produce los siguientes efectos… d) el adoptado que cuenta con la edad y grado
de madurez suficiente o los adoptantes, pueden solicitar se mantenga el apellido de origen, sea adicionándole o
anteponiéndole el apellido del adoptante o uno de ellos; a falta de petición expresa, la adopción simple se rige por las
mismas reglas de la adopción plena;”
El principio general en materia del nombre es la inmutabilidad. Esto significa que una vez impuesto el nombre no puede
ser modificado. El fundamento de este principio radica en razones de seguridad porque admitir el cambio arbitrario del
nombre implicaría desorden, inseguridades e incumplimientos de deberes y obligaciones.
ARTÍCULO 69: “Cambio de nombre. El cambio de prenombre o apellido sólo procede si existen justos motivos a criterio del
juez.
Se considera justo motivo, de acuerdo a las particularidades del caso, entre otros, a:
a) el seudónimo, cuando hubiese adquirido notoriedad;
b) la raigambre cultural, étnica o religiosa;
c) la afectación de la personalidad de la persona interesada, cualquiera sea su causa, siempre que se encuentre
acreditada.
Se consideran justos motivos, y no requieren intervención judicial, el cambio de prenombre por razón de identidad de
género y el cambio de prenombre y apellido por haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o
alteración o supresión del estado civil o de la identidad”
Respecto de la excepción, permite el cambio de nombre con la existencia de “justos motivos” que en principio queda
librada a la apreciación judicial, aunque luego se exponen supuestos específicos que deben ser considerados como tales
y entre ellos lucen algunos que llevan el juego de la autonomía de la voluntad hacia fronteras interesantes, sobre todo
en un tema impregnado de orden público.
ARTÍCULO 70.- “Proceso. Todos los cambios de prenombre o apellido deben tramitar por el proceso más abreviado que
prevea la ley local, con intervención del Ministerio Público. El pedido debe publicarse en el diario oficial una vez por mes,
en el lapso de dos meses. Puede formularse oposición dentro de los quince días hábiles contados desde la última
publicación. Debe requerirse información sobre medidas precautorias existentes respecto del interesado. La sentencia es
oponible a terceros desde su inscripción en el Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas. Deben rectificarse
todas las partidas, títulos y asientos registrales que sean necesarios.”
Procedimiento:
- El más breve que autoricen las leyes locales, con intervención necesario del Min. Publico
- El pedido se publicará en el diario oficial una vez por mes, en el lapso de dos meses, y en el plazo de quince días
hábiles desde la última publicación podrán formularse oposiciones
- Deben requerirse informes para determinar la existencia de medidas precautorias a nombre del solicitante. Se
entiende que se solicitaran al Registro de la Propiedad Inmueble y Registro publico
- La sentencia es oponible a terceros desde su inscripción registral (efecto erga omnes)
- Si correspondiere, se rectificarán simultáneamente las partidas, asientos y títulos que sean necesarios.
- la sentencia debe ser comunicada al Registro Civil. El pronunciamiento judicial recién va a generar efectos
cuando quede firme.
5) El seudónimo:
Al margen de la realidad registral en la vida cotidiana, pueden surgir apodos o motes que se caracterizan porque:
trascienden de una esfera de la vida; son impuestos por otras personas; en general reflejan determinadas condiciones
físicas o habilidades con las que se identifica a una persona; y a veces, son de carácter peyorativo. Surgen de lo que se ha
dado en denominar un "bautismo popular".
En el ámbito civil, el apodo tiene importancia en el testamento. Así el heredero instituido que se designa con un
sobrenombre o apodo no controvertido, está suficientemente individualizado. Por ello se ha resuelto que no es
indispensable que el heredero o legatario resulte individualizado
por su nombre, siendo suficiente que el testamento contenga las indicaciones suficientes a tal fin; en tal orden de ideas,
se ha considerado válida la institución cuando sólo se lo designó por el sobrenombre. En sentido concordante, en
doctrina se admite que un testamento esté firmado con el sobrenombre.
6) Protección del nombre: a) las acciones tutelares: enunciación. Pueden ejercerse acciones en defensa del nombre, y
son las siguientes:
acción de reclamación o acción de impugnación, contestación acción de defensa del buen nombre o
reconocimiento del nombre: o usurpación del nombre de supresión del nombre:
acción que se confiere a quien le ha Acción que se le otorga al titular del Acción a favor del titular cuando su
sido negado el nombre, afectado o nombre, contra aquel que lo usa al nombre ha sido usado
desconocido el derecho de usar un nombre sin derecho e indebidamente maliciosamente para designar a una
nombre. cosa o producto industrial, comercial
Finalidad: A fin de que cese quien Finalidad: para que cese en ese uso etc; con tal que este uso le acarree al
incurra en esas actitudes, y si indebido y resarza daños y prejuicios. actor un prejuicio material o moral.
correspondiere a publicar la sentencia Finalidad: que tenga como objeto
que lo decida. Para que la acción prospere es suprimir ese medio de
necesario que ese uso sea indebido. individualización de la cosa o
También puede demandarse la No procede la acción si el demandado personaje y obtener la
indemnización de daños y perjuicios, lo usa correctamente, como ocurriría correspondiente indemnización por
que será otorgada si se dan los en el caso de homnimia. daños y prejuicios.
presupuestos generales de la El fundamento radica en que el uso
responsabilidad civil, en todos los indebido del nombre para
casos. individualizar un persona de fantasía
o una marca, puede lesionar la
personalidad o intimidad del sujeto.
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En todos los casos puede demandarse por la reparación de daños y el juez puede disponer la publicación de la
sentencia.
Legitimación activa: “Las acciones pueden ser ejercidas exclusivamente por el interesado; si ha fallecido, por sus
descendientes, cónyuge o conviviente, y a falta de éstos, por los ascendientes o hermanos” se trata de un orden
secuencial.
C.- DOMICILIO 1) El domicilio a)noción: el domicilio como concepto jurídico. b) Domicilio, residencia y habitación:
distinción conceptual.
El domicilio es el lugar que fija la ley como asiento o sede de la persona para la producción de determinados efectos
jurídicos.
Así, el domicilio es un concepto jurídico, la ley señala el lugar donde se van a producir determinados efectos jurídicos y
para determinarlo, adopta elementos de hecho diferentes en cada caso estimados como objetivamente preferibles: sea
la residencia efectiva, sea donde se ejerce una función pública, etc.
Se precisa que las personas tengan un asiento jurídico, en donde puedan reclamar la protección de las leyes, ejercer sus
derechos y exigir el cumplimiento de las obligaciones.
Residencia:
alude al lugar donde habita la persona de manera ordinaria con cierto grado de estabilidad, aunque sin requerir el
propósito de permanencia indefinida, ni el de centralizar allí su actividad.
Implica la permanencia en un lugar con carácter temporario y sin ánimo de vivir allí. La residencia crea entre la persona y
el lugar una relación de hecho semejante a la que deriva del domicilio, pero mucho menos estable y duradera. Cuando la
residencia es habitual, es el elemento que sirve para definir al domicilio real (art. 73 CCyC).
La residencia puede o no, según los casos, ser un elemento constitutivo del domicilio; tal será su carácter cuando la ley
determina el domicilio (concepto jurídico) de la persona atendiendo a su residencia (concepto material). Es así que esta
última es el sustrato básico del domicilio. De tal
suerte, la residencia se convierte en domicilio cuando existe voluntad de permanecer. La residencia puede existir, con
independencia, en el lugar del domicilio, o en otro: en el primer caso, la residencia es habitual; y en el segundo,
temporal. En síntesis, para que la residencia se convierta en domicilio, es preciso que sea habitual, bastando para ello la
intención y el hecho de la realización.
Habitación:
La habitación es el lugar donde el individuo se encuentra accidental o momentáneamente, verbigracia, el hotel donde el
viajero se aloja para seguir camino al día siguiente.
Comparada con la residencia, advertimos que se trata de nociones de orden vulgar, no técnico y, por ende, carentes, en
principio, de relevancia jurídica; diferenciándose entre sí por la nota de cierta permanencia, que caracteriza a la
residencia y de la cual carece la habitación.
Carece, en principio, de relevancia jurídica. En el CCC el concepto de habitación ha sido sustituido por el de residencia
actual.
Si la persona no tiene domicilio conocido, el domicilio será determinado por la residencia circunstancial (o habitación). Si
esta residencia también se ignora: el último domicilio que hubiera tenido conocido (es decir el último domicilio real).
La primera consistente en la vinculación de la persona con un ente político, exigida por la ley desde el punto de
vista del derecho público, para el ejercicio de los derechos derivados de la ciudadanía, vale decir, el domicilio
político.
La segunda, el domicilio civil, el cual, a su turno, presenta distintas categorías:
GENERAL U ORDINARIO, que rige para la generalidad de las relaciones jurídicas de una persona. A su vez se
clasifica en:
- DOMICILIO REAL: definido por le art 73 como el lugar de la residencia habitual de las personas
humanas. Este domicilio esta amparado por la garantía de inviolabilidad que prescribe el art 18 de la CN
- DOMICILIO LEGAL: el art 74 lo caracteriza como el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba
en contrario, que una persona reside de una manera permanente para el ejercicio de sus derechos y
cumplimiento de sus obligaciones. Solo la ley puede establecerlo, y sin prejuicio de los dispuesto por normas
especiales.
Como principio general, la determinación de la competencia judicial es una consecuencia del domicilio. Siendo el
domicilio real esencialmente mutable y libremente elegible, esa atribución de potestad jurisdiccional estará relacionada
a la mutación de él.
Así el cambio de domicilio incide sobre el cambio de competencia salvo cuestiones de competencia material de orden
público.
2)Domicilio general:
El domicilio general comporta, una categoría de domicilio que tiene eficacia para la generalidad de las relaciones
jurídicas; es considerado el domicilio por antonomasia, al cual se alude cuando se lo menciona pura y simplemente sin
calificación alguna.
ARTÍCULO 73.-“Domicilio real. La persona humana tiene domicilio real en el lugar de su residencia habitual. Si ejerce
actividad profesional o económica lo tiene en el lugar donde la desempeña para el cumplimiento de las obligaciones
emergentes de dicha actividad”.
b) Caracteres
Además de los rasgos propios del género al que pertenece (domicilio general), presenta los siguientes caracteres
específicos:
1- Necesidad: el domicilio es un atributo de la personalidad. Acarrea una consecuencia lógica: ninguna persona
puede carecer de domicilio, se trata de una exigencia del orden jurídico para poder ubicar territorialmente a los
sujetos y así exigirles el cumplimiento de sus obligaciones.
2- Unidad: ninguna persona puede tener más de un domicilio real, que como vimos es su residencia habitual. No
obstante, el segundo párrafo dice del articulo que si una persona ejerce una actividad profesional o económica
tiene su domicilio real en el lugar donde la desempeña para el cumplimiento de las obligaciones emergentes de
dicha actividad.
3- Voluntario: pues su constitución, conservación y extinción dependen de la voluntad del individuo a quien afecta,
también en contraposición al legal independiente de esta voluntad e impuesto por la sola determinación de la
ley;
4- Libre elección: como consecuencia de su carácter voluntario, por cuanto la norma jurídica asegura y garantiza la
facultad del interesado para elegir libremente su domicilio y trasladarlo al lugar de su conveniencia y
posibilidades. Tal principio, que enunciamos como de libre mutabilidad, está consagrado en el artículo 77,
conforme al cual el domicilio puede cambiarse de un lugar a otro, no pudiendo esta facultad ser coartada ni por
contrato ni por disposición de última voluntad. A su vez, encuentra sustento en el artículo 14 de la Constitución
Nacional, el cual garantiza el derecho de "entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino".
5- Inviolable (art. 18 CN).
c)Elementos constitutivos:
Elemento material u objetivo: "Corpus": Es la residencia efectiva de la persona en un lugar para desarrollar ahí
su vida cotidiana.
Elemento psicológico o subjetivo: "Animus": consiste en la intención de permanecer en determinado lugar,
constituyendo allí el centro de los afectos e intereses, aunque transitoriamente no se lo haga.
d)Constitución
Según el criterio generalizado, para considerar constituido el domicilio real, se requiere la concurrencia de los elementos
expuestos: objetivo y subjetivo.
No es suficiente la simple presencia del corpus si no concurre el animus; por ello, no configura constitución de domicilio
la radicación temporaria en un lugar, pues falta la intención de convertirlo en la sede permanente de la persona. A la
inversa, tampoco es posible que, por la sola intención del interesado, pueda constituirse el domicilio ordinario en otro
lugar distinto del de su residencia.
Prueba:
No existen reglas específicas sobre el punto (inexistencia de normas en el Código Civil y Comercial), por lo que cualquier
medio de prueba puede ser utilizado para acreditar el domicilio, incluida la testimonial y la de informes policiales, es
decir admisibilidad amplia de medios de prueba.
(Criterios jurisprudenciales) La jurisprudencia ha entendido que las constancias de documentos públicos tienen
preferencias sobre las meras declaraciones testimoniales. Sin embargo, las constancias que obran en la libreta de
enrolamiento, el documento nacional de identidad o la cédula de identidad expedida por algunas provincias, lo mismo
que el llamado certificado de domicilio, o el que figura en las fichas electorales pueden ser contradichas por mera prueba
en contrario, pues se basan en declaraciones del interesado no comprobadas por el oficial público.
La jurisprudencia no admite la eficacia de cambios de domicilio que encubren meros movimientos aparentes para violar
las leyes y eludir los efectos de las sentencias judiciales. En vida de una persona, no hay una extinción propiamente
dicha, sino cambio de éste. Siendo el domicilio un atributo de la personalidad, sólo se extingue con la vida de la persona
y no se transmite a herederos.
El ánimo a que se alude es el comportamiento que permita inferir una voluntad de hacer de ese lugar el centro de las
actividades del sujeto. Esa intención no se presume y, en caso de duda, se conserva el domicilio anterior.
ARTÍCULO 77: “Cambio de domicilio. El domicilio puede cambiarse de un lugar a otro. Esta facultad no puede ser
coartada por contrato, ni por disposición de última voluntad. El cambio de domicilio se verifica instantáneamente por el
hecho de trasladar la residencia de un lugar a otro con ánimo de permanecer en ella.”
La cuestión de la extinción:
En vida de la persona nunca hay propiamente extinción del domicilio, sino cambio de éste.
Es que siendo el domicilio un atributo de la personalidad, sólo se extingue definitivamente con la vida de la persona, y no
se transmite a sus herederos.
ARTÍCULO 74: “Domicilio legal. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra, que una
persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Sólo la ley
puede establecerlo, y sin perjuicio de lo dispuesto en normas especiales:
a) los funcionarios públicos, tienen su domicilio en el lugar en que deben cumplir sus funciones, no siendo éstas
temporarias, periódicas, o de simple comisión;
b) los militares en servicio activo tienen su domicilio en el lugar en que lo están prestando;
c) los transeúntes o las personas de ejercicio ambulante, como los que no tienen domicilio conocido, lo tienen en el lugar
de su residencia actual;
d) las personas incapaces lo tienen en el domicilio de sus representantes.”
b)Caracteres:
1- Imposición forzosa: fijado necesariamente por ley y no puede hacerse excepción de él.
2- Excepcional y de interpretación restrictiva : funciona en la hipótesis prevista por al ley y no puede extenderse por
analogía a otros supuestos.
3- Presunción “iuris et de iure”: no admite prueba en contrario).
4- Es eventualmente ficticio: al ser una presunción absoluta, no importa para cumplir sus efectos si la persona
efectivamente esta allí. Es decir, en muchos casos no coincide con la residencia.
5- Sustituye al domicilio real.
6- Es de rango taxativo: sola la ley puede crearlo.
7- Es de rango restrictivo: por no ser extensible analógicamente.
8- No obsta a la existencia de domicilio especial.
El domicilio legal sustituye el domicilio real, pues por regla general no pueden subsistir dos domicilios generales. De
modo que quien por disposición del artículo 74 tiene un domicilio legal atribuido, no podrá hacer valer su domicilio real
como asiento de sus relaciones jurídicas. De allí, entre otros efectos, que la demanda dirigida contra un funcionario
público (o de cualquiera otra persona comprendida en el art. 74), debe notificarse en su domicilio legal y no en el lugar
de su residencia efectiva si fuere distinto. En cambio, el domicilio legal no obsta a que la persona tenga domicilio especial
en los casos en que él es admitido (derecho contractual y derecho procesal).
ARTÍCULO 74 INC A: “Domicilio legal. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra,
que una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones.
Sólo la ley puede establecerlo, y sin perjuicio de lo dispuesto en normas especiales:
a) los funcionarios públicos, tienen su domicilio en el lugar en que deben cumplir sus funciones, no siendo éstas
temporarias, periódicas, o de simple comisión; (…)”
La norma se refiere a toda clase de empleados públicos, cualquiera sea la importancia de su menester, es decir, abarca a
los funcionarios y empleados públicos. Dentro del concepto de función periódica, quedan comprendidas las que se
ejercen durante determinados periodos del año, o con intermitencias más o menos prolongadas (senadores)
Un problema se plantea con la duración de la función encomendada. A estar a la letra misma del artículo 74 inciso A,
aquélla deberá ser estable, vale decir, no temporaria, ni periódica, ni de simple comisión.
Por función temporal, se entiende aquella que tiene una duración fijada de antemano (los encargados de un censo).
Dentro del concepto de función periódica, quedan comprendidas las que se ejercen durante determinados períodos del
año, o con intermitencias más o menos prolongadas (diputados, senadores).
Funcionario de simple comisión, en cambio, es quien ha sido destinado a cumplir ciertos o determinados objetivos
(interventor federal).
Siguiendo esta idea, vale decir, atendiendo al carácter estable de la función que permite inferir un cierto grado de
permanencia del funcionario en el sitio donde se desempeña, el cambio temporal de función, o bien el traslado a otro
lugar para cubrir una vacante meramente accidental, no hacen variar el domicilio legal de dicho funcionario.
2.2.2) Militares:
ARTÍCULO 74 INC B: “Domicilio legal. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra, que
una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Sólo la
ley puede establecerlo, y sin perjuicio de lo dispuesto en normas especiales:
b) los militares en servicio activo tienen su domicilio en el lugar en que lo están prestando; (…)”
2.2.3)Transeúntes:
ARTÍCULO 74 INC C: “Domicilio legal. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra, que
una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Sólo la
ley puede establecerlo, y sin perjuicio de lo dispuesto en normas especiales:
c) los transeúntes o las personas de ejercicio ambulante, como los que no tienen domicilio conocido, lo tienen en el lugar
de su residencia actual; (…)”
Esta disposición tiene por finalidad ubicar a las personas, que de otra manera no podrían ser localizadas, en algún lugar
determinado para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones. Se trata de sujetos que carecen de
asiento fijo por diversas circunstancias (razones de salud, viajes de placer, quienes viven en casas rodantes y circulan
dentro del territorio del país, o aun fuera de él, personas de ejercicio o profesión ambulante, etc.).
2.2) Incapaces:
ARTÍCULO 74 INC D: “Domicilio legal. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra,
que una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones.
Sólo la ley puede establecerlo, y sin perjuicio de lo dispuesto en normas especiales:
d) las personas incapaces lo tienen en el domicilio de sus representantes.”
Regla general: en el caso de los menores el domicilio legal esta en el domicilio de sus tutores, y en el caso de la persona
incapaz, en el del curador.
ARTÍCULO 152: “Domicilio y sede social. El domicilio de la persona jurídica es el fijado en sus estatutos o en la
autorización que se le dio para funcionar. La persona jurídica que posee muchos establecimientos o sucursales tiene su
domicilio especial en el lugar de dichos establecimientos sólo para la ejecución de las obligaciones allí contraídas. El
cambio de domicilio requiere modificación del estatuto. El cambio de sede, si no forma parte del estatuto, puede ser
resuelto por el órgano de administración.”
El domicilio en las personas jurídicas- es el lugar donde desarrollan sus actividades, y puede estar establecido en:
Sus estatutos.
En sus contratos sociales.
O en la autorización estatal para funcionar.
Siendo sujetos enteramente distintos de quienes las componen, dirigen o administran, las personas jurídicas deben ser
vinculadas a una sede específica, con independencia de los domicilios de aquéllos. En principio las personas jurídicas
tienen el domicilio indicado en sus estatutos o contratos sociales; si el mismo no estuviere indicado en ellos, puede surgir
también del acto de autorización estatal. En caso de no existir un domicilio designado en cualquiera de las formas
apuntadas, éste se ubica en el lugar donde funcione la dirección o administración principal de la persona jurídica. Cuando
una persona jurídica tiene sucursales, se crea un domicilio especial en el lugar en que éstas se encuentran, pero
solamente para la ejecución de las obligaciones contraídas en dicho lugar, por los agentes locales del ente.
El artículo 11, inciso 2 de la ley general de sociedades dispone que el instrumento constitutivo
de la sociedad comercial debe indicar el domicilio de la sociedad, con lo cual la ley viene a requerir que se determine la
ciudad o provincia en que se domicilia la sociedad. Así, verbigracia, es hábil la constancia de que la sociedad se domicilia
en Buenos Aires o en La Plata.
Pero en el párrafo siguiente agrega: "Si en el contrato constare solamente el domicilio (la ciudad), la dirección de su sede
deberá inscribirse mediante petición por separado suscripta por el órgano de administración". De este modo se distingue
entre domicilio, equivalente a la ciudad en la cual asienta jurídicamente la sociedad y produce los efectos de tal (y que
determina la competencia judicial en las acciones personales) y la sede social, que es el lugar exacto en que se encuentra
la administración social.
Con este dispositivo se evita tener que reformar el estatuto cada vez que se cambia la sede de la administración de la
sociedad, siempre naturalmente que ese cambio se realice dentro de la misma ciudad en que se asienta el domicilio
social.
El último párrafo del mismo inciso 1° del artículo 11, de la ley de sociedades establece que "se tendrán por válidas y
vinculantes para la sociedad todas las notificaciones efectuadas en la sede inscripta", por lo que son vinculantes para la
sociedad las notificaciones cursadas a la sede inscripta, aun cuando tal registración no se ajuste a la realidad y la sede de
la administración esté instalada en otro sitio.
De acuerdo con la ley general de sociedades el contrato social sólo puede mencionar el domicilio. La sede deberá
inscribirse mediante petición por separado suscripta por el órgano de administración.
El cambio de domicilio requiere modificación del estatuto.
El cambio de sede puede ser resuelto por el órgano de administración (en tanto no forma parte del estatuto).
El domicilio especial es aquel que produce sus efectos limitados a una o a varias relaciones jurídicas determinadas. El
domicilio especial se presenta con dos formas:
1) Por un lado, está el domicilio de elección o convencional, constituido por las partes en los contratos;
2) por otra parte, está el domicilio ad litem o procesal, impuesto a toda persona que tome intervención en un
juicio. Este se encuentra regulado por el derecho procesal. El código se encarga el convencional en el art. 75.
1- No es atributo de la persona
2- No es necesario: puede ser “múltiple”, toda vez que no le resulta aplicable el principio de “unidad” (la existencia
de varios domicilios especiales no presenta dificultad, pues cada uno de ellos regirá cada una de las relaciones
jurídicas determinadas que le sirven de su causa)
3- No es inalienable: a diferencia del domicilio general, que, en su carácter de atributo de la personalidad es
inalienable, el domicilio especial puede transmitirse a los sucesores universales; y aún puede transmitirse a los
sucesores singulares
4- Es contractual: es accesorio de un contrato y perdura mientras subsistan los efectos de este.
5- Es excepcional y de interpretación restrictiva.
6- Es fijo e invariable: no puede alterarse unilateralmente por uno de los contratantes.
7- No necesariamente se extingue con la vida de la persona, ya que puede ser transmisible a los sucesores
universales y singulares.
ARTÍCULO 75: “Domicilio especial. Las partes de un contrato pueden elegir un domicilio para el ejercicio de los derechos y
obligaciones que de él emanan.”
El domicilio convencional o de elección es el escogido por las partes de un contrato, para todos los efectos jurídicos
derivados del mismo. Es aquel convenido en un negocio jurídico bilateral como lugar en el que cada una de las partes
será válidamente anoticiada para el ejercicio de los derechos o el cumplimiento de las obligaciones del contrato.
b) Caracteres:
Cambio: El principio general indica que el domicilio de elección subsiste hasta tanto el acto para el cual ha sido
constituido se halle enteramente ejecutado. Su determinación se presume hecha en beneficio de ambos contratantes, de
allí entonces que no pueda alterarse sin la anuencia de ambos. La regla es entonces, que la mutación o alteración del
domicilio convencional sólo puede llevarse a cabo de común acuerdo entre los contratantes. Ningún contratante puede
modificarlo sin el consentimiento del otro. La modificación debe ser expresa y no tácita. Si coincide con el real, la
modificación del real no modifica el convencional.
Extinción: Perdura mientras subsistan los efectos del contrato en el cual se lo constituyó. En consecuencia,
su extinción de pleno derecho sobreviene por la expiración o extinción misma del acuerdo al cual accede.
Además, algunos pronunciamientos judiciales han admitido que carece de eficacia el domicilio de elección cuando el
edificio donde se lo fijó ha dejado de existir por demolición o clausura; lo mismo cuando ha sido objeto de expropiación;
y cuando el que lo constituyó ha sido desalojado a pedido de quien pretende hacerlo valer.
La jurisprudencia se muestra vacilante respecto del efecto del transcurso del tiempo. Algunos pronunciamientos han
sostenido que la circunstancia de que hayan pasado veinte, quince o diez años es suficiente como para considerar
insubsistente al domicilio de elección. Pero otros fallos, en situaciones fácticas semejantes han sostenido que el mero
paso del tiempo es insuficiente para dejar sin efecto la previsión contractual. No constituyen causa de cambio la
circunstancia de que la casa
donde se fijó se encuentra deshabitada, ni que el deudor se haya mudado, ni por muerte o incapacidad de los
contratantes.
Así, estados evoca varios conceptos, que van desde el estado del tiempo hasta el estado como entidad política. Sin
embargo, cuando el Código alude al estado, lo hace, al menos como regla general, refiriéndose al estado de familia. Por
lo tanto, a partir de este momento nos referiremos al estado como estado de familia. Es la posición que ocupa la perona
en la familia, de la cual derivan derechos y obligaciones.
e)Caracteres:
1- Universalidad: todo emplazamiento familiar genera un estado de familia; es decir que no se limita a la filiación, ni
solo al amtrimonio
2- Unidad: alude a la indiferencia del estado con relación a la calificación de los vínculos en legítimos e ilegítimos.
3- Indivisibilidad: El estado es indivisible, en el sentido de que no puede ser dividido o escindido con relación a
distintos sujetos interesados en el mismo. Hoy en día el hijo concebido mediando impedimento matrimonial
dirimente, es matrimonial para ambos cónyuges si uno de ellos ha sido de buena fe.
4- Correlatividad: Ciertos estados son comunes a dos personas; por ejemplo, el de cónyuges, el de padre e hijo, el
de hermanos, etcétera.
5- Oponibilidad: El estado es oponible erga omnes, lo que se manifiesta a través del ejercicio de los derechos que
de él emanan o cuando medie su invocación ante quienes pretendan desconocerlo o menoscabarlo.
6- Estabilidad: El estado tiene permanencia, es decir que subsiste mientras no acaezca un hecho o un acto jurídico
que produzca su modificación o extinción; como pueden serlo la muerte, el matrimonio, el divorcio, etcétera. Es
decir que si bien es estable no es inmutable.
7- Inalienabilidad: Se manifiesta en dos aspectos principales:
— Intransmisibilidad; obviamente el estado no es transmisible por actos jurídicos; así nadie podría ceder su
calidad de esposo o de hijo.
— Intransigibilidad; porque no pueden ser objeto de transacción los derechos sobre las relaciones de familia o el
estado de las personas
8- Irrenunciabiidad: (en principio)
9- Imprescriptibilidad: El estado es imprescriptible, en el sentido de que no se adquiere ni
se pierde por el transcurso del tiempo. Pero ello no obsta a que en beneficio de su estabilidad, ciertas
acciones de estado estén sometidas a plazos de caducidad.
10- Inherencia personal:El estado es inherente a la persona, por lo que los terceros están excluidos del ejercicio de los
derechos y deberes que emanan de la relación jurídica familiar causada en el emplazamiento en un determinado
estado de familia. Zannoni destaca que este carácter se manifiesta en dos aspectos
— Intransmisibilidad sucesoria: los derechos y obligaciones resultantes del estado no se transmiten a los
herederos.
— Inexistencia de subrogación: no es admisible que los acreedores puedan ejercerlos derechos que emanan del
estado, salvo cuando se trata de atribuciones puramente patrimoniales; así el acreedor podría subrogarse en la
acción de colación (art. 3478), solicitar la partición de la herencia, o la revocación de la renuncia de la herencia.
2) Prueba del estado: a)el registro civil: breve referencia histórica. B) antecedentes nacionales c)importancia:
b) Antecedentes nacionales:
En nuestro país la prueba de la existencia y el estado civil de las personas se llevó a cabo mediante las llamadas partidas
parroquiales, que eran copias expedidas por los párrocos de los asientos obrantes en los libros de cada parroquia. En
1833 Viamonte creó un Registro Civil para disidentes,
ejemplo que fue seguido por otras provincias. Recién con la sanción del Código Civil de Vélez se produjo la secularización
de los registros, dispuestas por los artículos 79 y 80, que eliminan para el futuro el valor probatorio de las partidas
parroquiales, dichos artículos son receptados en el artículo 96 del actual Código Civil y Comercial.
Con la sanción de la ley 2393 la jurisdicción sobre los registros pasó a ser provincial. Gran parte de nuestra doctrina
celebra esa reforma considerándola u n paso intermedio hacia el ideal que importaría la nacionalización de los registros.
La ley 26413 establece que todos los actos o hechos que den origen, alteren o modifiquen el estado civil y la capacidad
de las personas deberán inscribirse en los correspondientes registros de las provincias, de la nación y de la ciudad
autónoma de Buenos Aires.
c) Importancia
A nadie escapa la importancia que reviste para la sociedad el solo hecho de la existencia de una persona. Por el solo
hecho de existir, nacen en cabeza de la persona un plexo de derechos cuya atribución la constituye precisamente en ese
carácter. La misma invocación de esos derechos implica alteridad, alude necesariamente a la existencia de otro sujeto
como término de la relación
jurídica. La atribución de un derecho en cabeza de un ente se formula a partir de un reconocimiento de que actúan otros
entes. De allí que para que estos últimos puedan formularlo es necesario que conozcan fehacientemente el acaecimiento
de los hechos que constituyen el fundamento fáctico de esos derechos. Esos derechos pueden además, ser modificados,
si ocurren determinados hechos o si se realizan determinados actos que alteren de algún modo el estado civil de las
personas. La forma adecuada de hacerlo es mediante la registración del nacimiento, la muerte y de toda otra
circunstancia que pueda modificar el estado de las personas. Esta función es asumida por lo que vulgarmente conocemos
como Registro Civil, institución cuyos orígenes se remontan a la antigua Roma.
2.1) El Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas: a)Régimen legal: breve reseña de la ley 26413
Un hito importante en la línea de la centralización fue la sanción del decreto 8204/1963, modificado por la ley 18327.
Esta norma crea un régimen uniforme para los registros locales estableciendo normas básicas a las que deben sujetarse
en cuanto la forma de llevar los libros, inscripción, etc.
De acuerdo con ese régimen, cada provincia ha organizado su propio registro, siguiendo las pautas establecidas en el
decreto 8204/1963 y su ley modificatoria.
Con fecha de 1 de octubre de 2008 se publicó en el Boletín Oficial la ley 26413 de la Organización del Registro de Estado
Civil y Capacidad de las Personas, tanto en el nivel de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en las provincias,
jurisdicciones que tienen a su cargo la organización del referido órgano que aquí llamamos Registro Civil. El art 95 de la
ley 26413 deroga el decreto 8204/63.
Corresponde al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, proporcionar los datos necesarios para que se
elaboren las estadísticas vitales, correspondientes a nacimientos y defunciones, defunciones de niños menores de un
año, defunciones fetales, matrimonios, divorcios, filiaciones y adopciones. (art 1 de la ley)
d)Las partidas:
La prueba del estado civil se acredita con las partidas expedidas por el Registro Civil que son los asientos en sus registros.
A partir de dichos asientos se extienden los testimonios (copias fieles de los asientos) a las cuales ordinariamente
también se las denomina partidas.
Las partidas constituyen instrumentos públicos destinados a suministrar una prueba cierta del estado de las personas y
crean la presunción legal de la verdad de su contenido, en los términos prescriptos por el código.
Debemos señalar que los registros civiles pueden otorgar otros instrumentos, que acrediten los asientos en sus libros; los
testimonios, copias, certificados, libretas de familia etc.
Valor probatorio:
Prueba supletoria:
Se utiliza cuando fuera imposible la acreditación de tales hechos y actos mediante las partidas. El art. 98 del CCC autoriza
la prueba supletoria en relación al nacimiento y la muerte en los siguientes casos:
-no habiendo registros públicos, o
-por falta de asiento en ellos, o
-por nulidad en los asientos.
No cabe duda de que los otros medios de prueba admitidos, entre el más importante es el de la prueba testimonial,
quedando obviamente a criterio del juez la apreciación de la convicción que produzca la prueba, de conformidad con las
reglas sentadas por la sana critica.
ART. 24: Ninguna constancia extraída de otro registro que el del estado civil y capacidad de las personas, tendrá validez
en juicio para probar hechos o actos que hayan debido inscribirse en él, salvo los documentos que expida el Registro
Nacional de las Personas, en ejercicio de sus facultades.