0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas2 páginas

El naufragio del Titán: análisis inicial

El documento resume la historia de El naufragio del Titán, una novela de Morgan Robertson sobre el hundimiento de un transatlántico ficticio llamado Titán. Describe al Titán como el barco más grande del mundo, equipado con la más avanzada tecnología de la época para garantizar la seguridad de los pasajeros. A pesar de no llevar botes salvavidas, cada camarote contaba con chalecos salvavidas. La novela narra el hundimiento del Titán en el Atlántico Norte tras chocar contra un iceberg,

Cargado por

moralukaa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas2 páginas

El naufragio del Titán: análisis inicial

El documento resume la historia de El naufragio del Titán, una novela de Morgan Robertson sobre el hundimiento de un transatlántico ficticio llamado Titán. Describe al Titán como el barco más grande del mundo, equipado con la más avanzada tecnología de la época para garantizar la seguridad de los pasajeros. A pesar de no llevar botes salvavidas, cada camarote contaba con chalecos salvavidas. La novela narra el hundimiento del Titán en el Atlántico Norte tras chocar contra un iceberg,

Cargado por

moralukaa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

.

INSTITUTO TECNOLOGICO DEL ALTIPLANO DE


TLAXCALA

Taller de Lectura

Alumno: Kevin Arturo Jiménez Sánchez

Carrera: Ingeniería en Agronomía

Titulo: El naufragio del Titán

Autor: Morgan Robertson

Páginas: 1-11
Era el barco más grande del mundo que surcara los mares y la más fabulosa máquina
creada por el hombre.
En su puente había oficiales que, además de ser elegidos por la Armada Real, habían
superado rigurosos exámenes de todas las materias relacionadas con vientos, mareas,
corrientes y geografía marina.
De su puente majestuoso corrían, disimuladas, líneas de telégrafo hasta la proa, la
sala de máquinas, la cofa de vigía y a todas las partes del barco donde se realizaba el
trabajo.
Cada cable terminaba en un dial visible con un indicador móvil que contenía todas las
órdenes y respuestas necesarias para gobernar el inmenso casco, tanto en el muelle
como en el mar, lo que eliminaba en gran medida los gritos roncos y exasperantes de
los oficiales y marineros.
Resumiendo, era una ciudad flotante que contenía entre sus paredes de acero todo lo
que tiende a minimizar los peligros e incomodidades de una travesía atlántica y hace
la vida
El Titán no llevaba pesados e inútiles botes salvavidas, pero, puesto que la ley así lo
exigía, cada una de las trescientas literas de los camarotes de los pasajeros, oficiales y
tripulantes contenía un chaleco de corcho, y había unas veinte boyas salvavidas
repartidas a lo largo de la barandilla.
El barco avanzaría a toda máquina en medio de nieblas, tormentas o de un sol radiante,
siguiendo la ruta septentrional, en invierno y en verano, por las siguientes y buenas
razones: primero, porque, de ser embestido por otra embarcación, la fuerza del impacto
se distribuiría sobre un área mayor si el Titán avanzara a toda máquina, siendo el otro
barco el que llevaría la peor parte.
Segundo, porque si el agresor fuera el Titán, no hay duda de que destruiría a la otra
embarcación aunque avanzara a velocidad media, y puede que él también sufriera
desperfectos; mientras que a toda máquina partiría al otro barco por la mitad, sin sufrir
ningún daño que no pudiera repararse con una brocha.
En uno u otro caso, y como mal menor, era preferible que sufriera el casco más
pequeño

También podría gustarte