0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas20 páginas

Características y Datos del Sol

El documento proporciona información detallada sobre el Sol, incluyendo sus características físicas como su diámetro, masa, composición y temperatura, así como sus características orbitales y de rotación. También describe brevemente cómo se formó el Sol hace aproximadamente 4600 millones de años y continuará siendo estable durante los próximos 5000 millones de años antes de convertirse en una gigante roja. El Sol representa aproximadamente el 99,86% de la masa total del sistema solar y es la principal fuente de energía que sustenta la vida en la

Cargado por

Janet De la Cruz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas20 páginas

Características y Datos del Sol

El documento proporciona información detallada sobre el Sol, incluyendo sus características físicas como su diámetro, masa, composición y temperatura, así como sus características orbitales y de rotación. También describe brevemente cómo se formó el Sol hace aproximadamente 4600 millones de años y continuará siendo estable durante los próximos 5000 millones de años antes de convertirse en una gigante roja. El Sol representa aproximadamente el 99,86% de la masa total del sistema solar y es la principal fuente de energía que sustenta la vida en la

Cargado por

Janet De la Cruz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Sol

288 idiomas
 Artículo
 Discusión
 Leer
 Editar
 Ver historial

Herramientas















Para otros usos de este término, véanse Sol (desambiguación) y Disco solar
(desambiguación).

Sol
Primera imagen: fotografía de la luz visible del Sol
con un filtro solar en 2013
Segunda imagen: fotografía ultravioleta retocada de
la NASA en 2020

Datos derivados de la observación terrestre

Distancia media desde la 149 597 870 700


Tierra m (~ 1,5 × 1011 m)

Brillo visual (V) −26,8

Diám. angular en
32′35,64″
el perihelio

Diám. angular en el afelio 31′31,34″

Índice color (U-B) +0,10

Índice color (B-V) +0,63

Características físicas
1 391 016 km
Diámetro
(~1,4 × 109 m)

Diámetro relativo (dS/dT) 109

Superficie 6,0877 × 1012 km²

Volumen 1,4123 × 1018 km³

Masa relativa a la de la
332 946 X
Tierra

Masa 1,9891 × 1030 kg

Densidad 1411 kg/m³

Densidad relativa a la de la
0,255x
Tierra

Densidad relativa al agua 1,41x

Gravedad en la superficie 274 m/s² (27,96 g)

Velocidad de escape 617,8 km/s

Temperatura efectiva de la
5778 K (5505 °C)
superficie

Temperatura máxima de
1-2×105 K1
la corona

Temperatura del núcleo ~ 1,36 × 107 K

Luminosidad (LS) 3,827 × 1026 W


Periodo de rotación

En el ecuador: 27d 6h 36min

A 30° de latitud: 28d 4h 48min

A 60° de latitud: 30d 19h 12min

A 75° de latitud: 31d 19h 12min

Características orbitales

Distancia máxima al centro ~2.5×1017 km


de la Galaxia ~26 000 años luz

Periodo orbital alrededor


del 2,25 - 2,50 × 108 años2
centro galáctico

Velocidad orbital máxima ~251 km/s3

Inclinación axial con la


7,25°
eclíptica

Inclinación axial con el


67,23°
plano de la galaxia

Composición de la fotosfera

Hidrógeno 73,46 %

Helio 24,85 %

Oxígeno 0,78 %
Carbono 0,30 %

Hierro 0,16 %

Neón 0,12 %

Nitrógeno 0,09 %

Silicio 0,07 %

Magnesio 0,06 %

Azufre 0,05 %

El Sol (del latín sol, solis, ‘dios Sol invictus’ o ‘sol’, a su vez de la
raíz protoindoeuropea sauel, ‘luz’)4 es una estrella de tipo-G de la secuencia
principal y clase de luminosidad V que se encuentra en el centro del sistema
solar y constituye la mayor fuente de radiación electromagnética de este
sistema planetario.5 Es una esfera casi perfecta de plasma, con un
movimiento convectivo interno que genera un campo magnético a través de un
proceso de dinamo. Cerca de tres cuartas partes de la masa del Sol constan de
gases como el hidrógeno; el resto es principalmente helio, con cantidades
mucho más pequeñas de elementos, incluyendo
el oxígeno, carbono, neón y hierro.
Se formó hace aproximadamente 4600 millones de años a partir del colapso
gravitacional de la materia dentro de una región de una gran nube molecular.
La mayor parte de esta materia se acumuló en el centro, mientras que el resto
se aplanó en un disco en órbita que se convirtió en el sistema solar. La masa
central se volvió cada vez más densa y caliente, dando lugar con el tiempo al
inicio de la fusión nuclear en su núcleo. Se cree que casi todas las estrellas
se forman por este proceso. El Sol es más o menos de edad intermedia y no ha
cambiado drásticamente desde hace más de cuatro mil millones de años, y
seguirá siendo bastante estable durante otros 5000 millones de años más. Sin
embargo, después de que la fusión del hidrógeno en su núcleo se haya
detenido, el Sol sufrirá cambios importantes y se convertirá en una gigante roja.
Se estima que el Sol se volverá entonces lo suficientemente grande como para
engullir las órbitas actuales de Mercurio, Venus y posiblemente la Tierra.67
La Tierra y otros cuerpos (incluidos
otros planetas, asteroides, meteoroides, cometas y polvo) orbitan alrededor del
Sol.5 Por sí solo, representa alrededor del 99,86 % de la masa del sistema
solar.8 La distancia media del Sol a la Tierra fue definida exactamente por la
Unión Astronómica Internacional en 149 597 870 700 metros9
(aproximadamente 150 millones de kilómetros). Su luz recorre esta distancia en
8 minutos y 20 segundos.
La energía del Sol, en forma de luz solar, sustenta a casi todas las formas de
vida en la Tierra a través de la fotosíntesis, y determina el clima de la Tierra y
la meteorología.
Es la estrella del sistema planetario en el que se encuentra la Tierra; por lo
tanto, es el astro con mayor brillo aparente. Su visibilidad en el cielo local
determina, respectivamente, el día y la noche en diferentes regiones de
diferentes planetas. En la Tierra, la energía radiada por el Sol es aprovechada
por los seres fotosintéticos que constituyen la base de la cadena trófica, siendo
así la principal fuente de energía de la vida. También aporta la energía que
mantiene en funcionamiento los procesos climáticos.10
El Sol es una estrella que se encuentra en la fase denominada secuencia
principal, con un tipo espectral G2 y clase de luminosidad V, por tanto, también
es denominada como enana amarilla. Se formó hace entre 4567,9 y
4570,1 millones de años y permanecerá en la secuencia principal
aproximadamente 5000 millones de años más. El Sol, junto con todos los
cuerpos celestes que orbitan a su alrededor, incluida la Tierra, forman
el sistema solar.
A pesar de ser una estrella enana, es la única cuya forma se puede apreciar a
simple vista, con un diámetro angular de 32′35″ de arco en el perihelio y 31′31″
en el afelio, lo que da un diámetro medio de 32′03″. La combinación de
tamaños y distancias del Sol y la Luna son tales que se ven, aproximadamente,
con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama
de eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).11
El vasto efecto del Sol sobre la Tierra ha sido reconocido desde tiempos
prehistóricos y el astro ha sido considerado por algunas culturas como
una deidad. El movimiento de la Tierra alrededor del Sol es la base
del calendario solar, el cual es el calendario predominante en uso hoy en día.
La disciplina científica que se encarga del estudio del Sol en su totalidad es
la física solar.
Características[editar]
El Sol es una estrella de tipo-G de la secuencia principal que abarca
aproximadamente el 99,86 % de la masa del sistema solar. El Sol tiene
una magnitud absoluta de +4,83, estimada como más brillante que el 85 % de
las estrellas de la Vía Láctea, la mayoría de las cuales son enanas rojas. El Sol
pertenece a la Población I, o a las estrellas ricas en elementos pesados. La
formación del Sol pudo haber sido provocada por ondas de choque de una o
más supernovas próximas. Esto fue planteado debido a la gran abundancia de
elementos pesados en el sistema solar, como el oro y el uranio, en relación con
las abundancias de estos elementos en la llamada Población II de estrellas,
siendo estas pobres en elementos pesados. Estos elementos podrían haberse
producido por reacciones nucleares endotérmicas durante una supernova, o
por transmutación a través de la absorción neutrónica dentro de una estrella
masiva de segunda generación.12
GIF, hecho por la NASA, abril 2008.
El Sol es, con diferencia, el objeto más brillante en el cielo, con magnitud
aparente de −26,74. Es unos 13 000 millones de veces más brillante que la
segunda estrella más luminosa, Sirio, que tiene una magnitud aparente de
−1.46. La distancia media del centro del Sol al centro de la Tierra es de
aproximadamente 1 unidad astronómica (alrededor de 150 millones de
kilómetros), aunque la distancia varía a medida que la Tierra se mueve desde
el perihelio en enero hasta el afelio en julio. En esta distancia media, la luz viaja
desde el horizonte del Sol hasta el horizonte de la Tierra en unos 8 minutos y
19 segundos, mientras que la luz desde los puntos más cercanos del Sol y de
la Tierra tarda aproximadamente dos segundos menos.
El Sol no tiene un límite definido y en sus partes externas su densidad
disminuye exponencialmente al aumentar la distancia a su centro. No obstante,
a efectos de medición, se considera el radio solar como la distancia que
engloba desde su centro hasta el borde de la fotosfera, la superficie visible
aparente del Sol. Con base en esta medida, el Sol es una esfera casi perfecta
con un achatamiento estimado de 9 millonésimas, lo que significa que su
diámetro polar difiere de su diámetro ecuatorial por tan solo 10 kilómetros.
El efecto mareal de los planetas es débil y no afecta significativamente a la
forma del Sol. El Sol rota más deprisa por su ecuador que por sus polos. Esta
rotación diferencial está causada por el movimiento de convección debido al
transporte de calor y al efecto Coriolis producido por la rotación del Sol. En un
marco de referencia definido por las estrellas, el periodo de rotación es de
aproximadamente 25,6 días en el ecuador y de 33,5 días en los polos. Visto
desde la Tierra en su órbita alrededor del Sol, el período de rotación aparente
del Sol en su ecuador es de unos 28 días.
Luz solar[editar]
Artículo principal: Luz solar

Amanecer desde el mirador del Garbí


en Valencia (España)
La constante solar es la cantidad de energía que el Sol deposita por unidad de
tiempo y superficie y que es directamente expuesta como luz solar. La
constante solar es igual a aproximadamente a 1361 W/m² (vatios por metro
cuadrado) a una distancia de una unidad astronómica (ua) del Sol (es decir, en
la Tierra o a la misma distancia del Sol que ella).13 La luz del Sol en la
superficie de la Tierra es atenuada por la atmósfera terrestre, de modo que,
llega menos energía a la superficie (cerca de 1000 W/m²) en condiciones claras
cuando el Sol está cerca del cenit. La luz del Sol en la parte superior de la
atmósfera terrestre está compuesta (por energía total) de aproximadamente un
50 % de luz infrarroja, un 40 % por luz visible y un 10 % de luz ultravioleta. La
atmósfera terrestre filtra más del 70 % de la radiación ultravioleta solar,
especialmente en las longitudes de onda más cortas. La radiación ultravioleta
solar ioniza la parte superior de la atmósfera en el lado diurno de la Tierra,
volviendo a la ionosfera conductora de electricidad.
El color del Sol es blanco con un índice de color-espacio (CIE) cercano al (0,3;
0,3) cuando se ve desde el espacio o desde lo alto del cielo; en cambio,
cuando se observa desde una zona baja del cielo la dispersión atmosférica del
Sol tiene un color amarillo, rojo, naranja y magenta. A pesar de su blancura
típica, la mayoría de la gente se imagina el Sol como amarillo; las razones de
ello son objeto de debate. El Sol es una estrella G2V, con G2 se indica que
su temperatura superficial es de aproximadamente 5778 K (5505 °C), y V que,
como la mayoría de las estrellas, es una estrella enana de la secuencia
principal. La luminancia media del Sol es de aproximadamente 1,88 Gcd/m²
(gigacandelas por metro cuadrado), pero como se ve a través de la atmósfera
de la Tierra, esto se reduce a aproximadamente 1,44 Gcd/m². Sin embargo, la
luminancia no es constante a través del disco del Sol (oscurecimiento del
limbo).14
Composición[editar]

Capas internas del sol


El Sol está compuesto principalmente por los elementos
químicos hidrógeno y helio; que representan el 74,9 % y el 23,8 % de la masa
del Sol en la fotosfera, respectivamente. Todos los elementos más pesados,
llamados metales en astronomía, representan menos del 2 % de la masa, con
el oxígeno (más o menos el 1 % de la masa del
Sol), carbono (0,3 %), neón (0,2 %), y el hierro (0,2 %), que es el más
abundante.
El Sol heredó su composición química del medio interestelar a través del cual
se formó. El hidrógeno y el helio en el Sol fueron producidos por nucleosíntesis
del Big Bang, y los elementos más pesados se crearon por nucleosíntesis
estelar en generaciones de estrellas que completaron su evolución estelar y
devolvieron su material al medio interestelar antes de la formación del Sol. La
composición química de la fotosfera se considera normalmente como
representativa de la composición del sistema solar primordial. Sin embargo,
desde que se formó el Sol, parte del helio y de elementos pesados se han
asentado gravitacionalmente desde la fotosfera. Por lo tanto, en la fotosfera de
hoy en día, la fracción de helio es reducida, y la metalicidad es solamente el
84 % de lo que era en la fase protoestelar (antes de que la fusión nuclear
comenzara en el núcleo). Se cree que la composición protoestelar del Sol ha
sido de un 71,1 % de hidrógeno, 27,4 % de helio, y de un 1,5 % de elementos
más pesados.
Hoy en día la fusión nuclear en el núcleo del Sol ha modificado la composición
mediante la conversión del hidrógeno en helio, por lo que ahora la parte más
interna del Sol es más o menos un 60 % de helio, junto con la abundancia de
elementos más pesados que no han sido alterados. Debido a que el calor se
transfiere desde el centro del Sol por radiación en vez de por convección,
ninguno de los productos de fusión del núcleo ha llegado a la fotosfera.
La zona reactiva del núcleo de «combustión del hidrógeno», donde el
hidrógeno se convierte en helio, está empezando a ser circundado por un
núcleo interno de «cenizas de helio». Este desarrollo continuará y
posteriormente tendrá lugar la salida del Sol de la secuencia principal para
llegar a convertirse así en una gigante roja.
La abundancia de elementos pesados solares descritos anteriormente son
medidos usando tanto espectroscopia de la fotosfera del Sol como midiendo las
abundancias en los meteoritos que nunca han sido calentados a temperaturas
de fusión. Se cree que estos meteoritos retienen la composición del Sol
protoestelar y, por lo tanto, no se ven afectados por la sedimentación de
elementos pesados. Por lo general, los dos métodos concuerdan bien.15
Estructura del Sol[editar]
Artículo principal: Estructura estelar

Imagen detallada de un
conjunto de manchas solares observadas en el espectro de luz visible. La
umbra y la penumbra son claramente discernibles, así como la granulación
solar.
Como toda estrella, el Sol posee una forma esférica, y a causa de su lento
movimiento de rotación, tiene también un leve achatamiento polar. Como en
cualquier cuerpo masivo, toda la materia que lo constituye es atraída hacia el
centro del objeto por su propia fuerza gravitatoria. Sin embargo, el plasma que
forma el Sol se encuentra en equilibrio, ya que la creciente presión en el interior
solar compensa la atracción gravitatoria, lo que genera un equilibrio
hidrostático. Estas enormes presiones se producen debido a la densidad del
material en su núcleo y a las enormes temperaturas que se dan en él gracias a
las reacciones termonucleares que allí acontecen. Existe, además de la
contribución puramente térmica, una de origen fotónico. Se trata de la presión
de radiación, nada despreciable, que es causada por el ingente flujo de fotones
emitidos en el centro del Sol.
Casi todos los elementos químicos terrestres
(aluminio, azufre, bario, cadmio, calcio, carbono, cerio, cobalto, cobre, cromo, e
staño, estroncio, galio, germanio, helio, hidrógeno, hierro, indio, magnesio, man
ganeso, níquel, nitrógeno, oro, oxígeno, paladio, plata, platino, plomo, potasio, r
odio, silicio, sodio, talio, titanio, tungsteno, vanadio, circonio y cinc) y diversos
compuestos (como el cianógeno, el óxido de carbono y el amoniaco) han sido
identificados en la constitución del astro rey, por lo que se ha concluido que, si
nuestro planeta se calentara hasta la temperatura solar, tendría un espectro
luminoso casi idéntico al Sol. Incluso el helio fue descubierto primero en el Sol
y luego se constató su presencia en nuestro planeta.16
El Sol presenta una estructura en capas esféricas o en «capas de cebolla». La
frontera física y las diferencias químicas entre las distintas capas son difíciles
de establecer. Sin embargo, se puede determinar una función física que es
diferente para cada una de las capas. En la actualidad, la astrofísica dispone
de un modelo de estructura solar que explica satisfactoriamente la mayor parte
de los fenómenos observados. Según este modelo, el Sol está formado por:
1) núcleo solar, 2) zona radiante, 3) zona convectiva, 4) fotosfera,
5) cromosfera, 6) corona, 7) manchas solares, 8) granulación y 9) viento solar.
Núcleo[editar]
Artículos principales: Nucleosíntesis estelar, Cadena protón-protón y Ciclo CNO.
Imagen que muestra las capas del
interior del Sol
Ocupa unos 139 000 km del radio solar, 1⁄5 del mismo, y es en esta zona donde
se verifican las reacciones termonucleares que proporcionan toda la energía
que el Sol produce. Esta energía generada en el núcleo del Sol tarda un millón
de años en alcanzar la superficie solar.17 En su centro se calcula que existe un
49 % de hidrógeno, 49 % de helio y un 2 % que se distribuye en otros
elementos que sirven como catalizadores en las reacciones termonucleares. A
comienzos de la década de los años 30 del siglo XX, el físico austriaco Fritz
Houtermans (1903-1966) y el astrónomo inglés Robert d'Escourt
Atkinson (1898-1982) unieron sus esfuerzos para averiguar si la producción de
energía en el interior del Sol y en las estrellas se podía explicar por las
transformaciones nucleares. En 1938, Hans Albrecht Bethe (1906-2005), en los
Estados Unidos, y Carl Friedrich von Weizsäcker (1912-2007), en Alemania,
simultánea e independientemente, encontraron el hecho notable de que un
grupo de reacciones en las que intervienen el carbono y el nitrógeno como
catalizadores constituyen un ciclo, que se repite una y otra vez, mientras dura
el hidrógeno. A este grupo de reacciones se le conoce como ciclo de Bethe o
del carbono, y es equivalente a la fusión de cuatro protones en un núcleo de
helio. En estas reacciones de fusión hay una pérdida de masa, esto es, el
hidrógeno consumido pesa más que el helio producido. Esa diferencia de masa
se transforma en energía, según la ecuación de Einstein (E = mc²), donde E es
la energía, m la masa y c la velocidad de la luz. Estas reacciones nucleares
transforman el 0,7 % de la masa afectada en fotones, con una longitud de onda
cortísima y, por lo tanto, muy energéticos y penetrantes. La energía producida
mantiene el equilibrio térmico del núcleo solar a temperaturas
aproximadamente de 15 millones de kelvins.
El ciclo ocurre en las siguientes etapas:
1 12
1H + 6C → 7N13
13
7N → 6C13 + e+ + neutrino
1 13
1H + 6C → 7N14
1 14
1H + 7N → 8O15
15
8O → 7N + e+ + neutrino
15

1 15
1H + 7N → 6C12 + 2He4.
Sumando todas las reacciones y cancelando los
términos comunes, se tiene
4 1H1 → 2He4 + 2e+ + 2 neutrinos = 26,7 MeV.
La energía neta liberada en el proceso es 26,7 MeV, o
sea cerca de 6,7·1014 J por kg de protones
consumidos. El carbono actúa como catalizador, pues
se regenera al final del ciclo.
Otra reacción de fusión que ocurre en el Sol y en las
estrellas es el ciclo de Critchfield, más comúnmente
conocido como cadena protón-protón. Charles
Critchfield (1910-1994) era en 1938 un joven físico,
alumno de George Gamow, (1904-1968) en
la Universidad George Washington, y tuvo una idea
completamente diferente, al darse cuenta de que en el
choque entre dos protones a velocidades próximas a
la de la luz, puede ocurrir que uno de ellos pierda su
carga positiva (e+), se fusionen y se convierta en
un neutrón, que permanece unido al otro protón y
forma un núcleo de deuterio, es decir, un núcleo
pesado formado por un isótopo estable del hidrógeno.
El positrón (e+) al ser liberado tiende a aniquilarse con
bastante rapidez, fusionándose con un electrón (e-),
produciendo en el proceso radiación fotónica. Al
mismo tiempo, en esta segunda fase, se libera
un neutrino electrónico de baja energía, que no
interactúa con ningún átomo y se libera al espacio a
velocidades próximas a la de la luz sin colisionar con
la materia.
Más tarde, la fusión de un protón (p+), o lo que es lo
mismo, un núcleo H1, con un núcleo de deuterio da
lugar a un isótopo del helio He³ y a la emisión de
fotones gamma (γ). Finalmente, con un 97 % de
probabilidad aproximadamente, dos núcleos del
isótopo He³ dan lugar, al ser fusionados, en un núcleo
estable de He4 más dos nuevos protones (p+), con lo
que el ciclo se retroalimenta hasta la primera fase
inicial, al tiempo que pierde energía a razón de
26,7 MeV netos.
La reacción puede producirse de dos maneras algo
distintas:
1 1 +
1H + 1H → 1H² + e + neutrino electrónico ;
1
1H + 1H² → 2He³ + fotones gamma ;
4 1
2He³ + 2He³ → 2He + 2 1H .

también expresada con la notación:


p+ + p+ → H² + e+ + νe ;
H² + p+ → He³ + γ ;
He³ + He³ → He4 + p+ + p+
El primer ciclo se da en
estrellas más calientes y con
mayor masa que el Sol, y la
cadena protón-protón en las
estrellas similares al Sol. En
cuanto al Sol, hasta el año
1953 se creyó que su
energía era producida casi
exclusivamente por el ciclo
de Bethe, pero se demostró
durante estos últimos años
que el calor solar proviene
en su mayor parte (~75 %)
del ciclo protón-protón.
En los últimos estadios de su
evolución, el Sol fusionará
también el helio producto de
estos procesos para producir
carbono y oxígeno
(véase proceso triple-alfa).
Zona radiante[editar]
En la zona exterior al núcleo
el transporte de la energía
generada en el interior se
produce por radiación hasta
el límite exterior de la zona
radiactiva. Esta zona está
compuesta de plasma, es
decir, grandes cantidades de
hidrógeno y helio ionizado.
Como la temperatura del Sol
decrece del centro (15 MK) a
la periferia (6 kK en la
fotosfera), es más fácil que
un fotón cualquiera se
mueva del centro a la
periferia que al revés. Sin
embargo, los fotones deben
avanzar por un medio
ionizado tremendamente
denso siendo absorbidos y
reemitidos infinidad de veces
en su camino. Se calcula
que un fotón cualquiera
puede tardar un millón de
años en alcanzar la
superficie y manifestarse
como luz visible.18
Zona convectiva[editar]
Esta región se extiende por
encima de la zona radiante y
en ella los gases solares
dejan de estar ionizados y
los fotones son absorbidos
con facilidad y se convierten
en un material opaco al
transporte de radiación. Por
lo tanto, el transporte de
energía se realiza
por convección, de modo
que el calor se transporta de
manera no homogénea
y turbulenta por el propio
fluido. Los fluidos se dilatan
al ser calentados y
disminuyen su densidad.19
Por lo cual se forman
corrientes ascendentes de
material desde la zona
caliente hasta la zona
superior, y simultáneamente
se producen movimientos
descendentes de material
desde las zonas exteriores
menos calientes. Así, a
unos 200 000 km bajo la
fotosfera del Sol, el gas se
vuelve opaco por efecto de
la disminución de la
temperatura; en
consecuencia, absorbe los
fotones procedentes de las
zonas inferiores y se calienta
a expensas de su energía.
Se forman así secciones
convectivas turbulentas, en
las que las parcelas de gas
caliente y ligero suben hasta
la fotosfera, donde
nuevamente la atmósfera
solar se vuelve transparente
a la radiación y el gas
caliente cede su energía en
forma de luz visible, y se
enfría antes de volver a
descender a las
profundidades. El análisis de
las oscilaciones solares ha
permitido establecer que
esta zona se extiende hasta
estratos de gas situados a la
profundidad indicada
anteriormente. La
observación y el estudio de
estas oscilaciones solares
constituyen el campo de
trabajo de
la heliosismología.20
Fotosfera[editar]
Artículo principal: Fotosfera
La fotosfera es la zona
visible donde se emite luz
visible del Sol. La fotosfera
se considera como la
«superficie» solar y, vista a
través de un telescopio, se
presenta formada por
gránulos brillantes que se
proyectan sobre un fondo
más oscuro. A causa de la
agitación de nuestra
atmósfera, estos gránulos
parecen estar siempre en
agitación. Puesto que el Sol
es gaseoso, su fotosfera es
algo transparente: puede ser
observada hasta una
profundidad de unos cientos
de kilómetros antes de
volverse completamente
opaca. Normalmente, se
considera que la fotosfera
solar tiene unos 100 o
200 km de profundidad.21
Esquema de la estructura de
anillo de una llamarada solar
y su origen causado por la
deformación de las líneas del
campo electromagnético
Aunque el borde o limbo del
Sol aparece bastante nítido
en una fotografía o en la
imagen solar proyectada con
un telescopio, se aprecia
fácilmente que el brillo del
disco solar disminuye hacia
el borde. Este fenómeno de
oscurecimiento del centro al
limbo es consecuencia de
que el Sol es un cuerpo
gaseoso con una
temperatura que disminuye
con la distancia al centro. La
luz que se ve en el centro
procede en la mayor parte
de las capas inferiores de la
fotosfera, más caliente y por
tanto más luminosa. Al mirar
hacia el limbo, la dirección
visual del observador es casi
tangente al borde del disco
solar por lo que llega
radiación procedente sobre
todo de las capas superiores
de la fotosfera, menos
calientes y emitiendo con
menor intensidad que las
capas profundas en la base
de la fotosfera.
Un fotón tarda un promedio
de 10 días desde que surge
de la fusión de dos átomos
de hidrógeno, en atravesar la
zona radiante y un mes en
recorrer los 200 000 km de la
zona convectiva, empleando
tan solo unos 8 minutos y
medio en cruzar la distancia
que separa la Tierra del Sol.
No se trata de que los
fotones viajen más
rápidamente ahora, sino que
en el exterior del Sol el
camino de los fotones no se
ve obstaculizado por los
continuos cambios, choques,
quiebros y turbulencias que
experimentaban en el interior
del Sol.
Los gránulos brillantes de la
fotosfera tienen muchas
veces forma hexagonal y
están separados por finas
líneas oscuras.22 Los
gránulos son la evidencia del
movimiento convectivo y
burbujeante de los gases
calientes en la parte exterior
del Sol. En efecto, la
fotosfera es una masa en
continua ebullición en el que
las células convectivas se
aprecian como gránulos en
movimiento cuya vida media
es tan solo de unos nueve
minutos. El diámetro medio
de los gránulos individuales
es de unos 700 a 1000 km y
resultan particularmente
notorios en los períodos de
mínima actividad solar. Hay
también movimientos
turbulentos a una escala
mayor, la
llamada «supergranulación»,
con diámetros típicos de
unos 35 000 km. Cada
supergranulación contiene
cientos de gránulos
individuales y sobrevive
entre 12 a 20 horas.
Fue Richard Christopher
Carrington (1826-1875),
cervecero y astrónomo
aficionado, el primero en
observar la granulación
fotosférica en el siglo XIX. En
1896 el francés Pierre Jules
César Janssen (1824-1907)
consiguió fotografiar por
primera vez la granulación
fotosférica.

El Sol con algunas manchas


solares visibles. Las dos
manchas en el medio tienen
casi el mismo diámetro que
la Tierra.
El signo más evidente de
actividad en la fotosfera son
las manchas solares.23 En
los tiempos antiguos se
consideraba al Sol como un
fuego divino y, por
consiguiente, perfecto e
infalible. Del mismo modo se
sabía que la brillante cara
del Sol estaba a veces
nublada con unas manchas
oscuras, pero se imaginaba
que era debido a objetos que
pasaban en el espacio entre
el Sol y la Tierra.
Cuando Galileo (1564-1642)
construyó el
primer telescopio astronómic
o, dando origen a una nueva
etapa en el estudio
del Universo, hizo la
siguiente
afirmación: «Repetidas
observaciones me han
convencido, de que estas
manchas son sustancias en
la superficie del Sol, en la
que se producen
continuamente y en la que
también se disuelven, unas
más pronto y otras más
tarde». Una mancha solar
típica consiste en una región
central oscura, llamada
«umbra», rodeada por una
«penumbra» más clara. Una
sola mancha puede llegar a
medir hasta 12 000 km (casi
tan grande como el diámetro
de la Tierra), pero un grupo
de manchas puede
alcanzar 120 000 km de
extensión e incluso algunas
veces más. La penumbra
está constituida por una
estructura de filamentos
claros y oscuros que se
extienden más o menos
radialmente desde la umbra.

Imagen detallada de un
conjunto de manchas solares
observadas en el visible. La
umbra y la penumbra son
claramente discernibles así
como la granulación solar.
Ambas (umbra y penumbra)
parecen oscuras por
contraste con la fotosfera,
simplemente porque están
menos calientes que la
temperatura media de la
fotosfera. Así, la umbra tiene
una temperatura de 4000 K,
mientras que la penumbra
alcanza los 5600 K,
inferiores en ambos casos a
los 6000 K que tienen los
gránulos de la fotosfera. Por
la ley de Stefan-Boltzmann,
en que la energía total
radiada por un cuerpo negro
(como una estrella) es
proporcional a la cuarta
potencia de su temperatura
efectiva (E = σT4, donde σ =
5,67051·10−8 W/m²·K4), la
umbra emite
aproximadamente un 32 %
de la luz emitida por un área
igual de la fotosfera y
análogamente la penumbra
tiene un brillo de un 71 % de
la fotosfera. La oscuridad de
una mancha solar está
causada únicamente por un
efecto de contraste; si
pudiéramos ver a una
mancha tipo, con una umbra
del tamaño de la Tierra,
aislada y a la misma
distancia que el Sol, brillaría
una 50 veces más que
la Luna llena. Las manchas
están relativamente
inmóviles con respecto a la
fotosfera y participan de la
rotación solar. El área de la
superficie solar cubierta por
las manchas se mide en
términos de millonésima del
disco visible.
Cromosfera

También podría gustarte