Estatuto de Arbitraje en Colombia
Estatuto de Arbitraje en Colombia
(julio 12)
CONGRESO DE LA REPÚBLICA
Por medio de la cual se expide el Estatuto de Arbitraje Nacional e Internacional y se dictan otras
disposiciones.
EL CONGRESO DE COLOMBIA
DECRETA:
SECCIÓN PRIMERA.
ARBITRAJE NACIONAL.
CAPÍTULO I.
El arbitraje se rige por los principios y reglas de imparcialidad, idoneidad, celeridad, igualdad, oralidad,
publicidad y contradicción.
El laudo arbitral es la sentencia que profiere el tribunal de arbitraje. El laudo puede ser en derecho, en
equidad o técnico.
En los tribunales en que intervenga una entidad pública o quien desempeñe funciones administrativas, si las
controversias han surgido por causa o con ocasión de la celebración, desarrollo, ejecución, interpretación,
terminación y liquidación de contratos estatales, incluyendo las consecuencias económicas de los actos
administrativos expedidos en ejercicio de facultades excepcionales, el laudo deberá proferirse en derecho.
Jurisprudencia Vigencia
ARTÍCULO 2o. CLASES DE ARBITRAJE. El arbitraje será ad hoc, si es conducido directamente por los
árbitros, o institucional, si es administrado por un centro de arbitraje. A falta de acuerdo respecto de su
naturaleza y cuando en el pacto arbitral las partes guarden silencio, el arbitraje será institucional. Cuando la
controversia verse sobre contratos celebrados por una entidad pública o quien desempeñe funciones
administrativas, el proceso se regirá por las reglas señaladas en la presente ley para el arbitraje institucional.
Los procesos arbitrales son de mayor cuantía cuando versen sobre pretensiones patrimoniales superiores a
cuatrocientos salarios mínimos legales mensuales vigentes (400 smlmv) y de menor cuantía, los demás.
Cuando por razón de la cuantía o de la naturaleza del asunto no se requiera de abogado ante los jueces
ordinarios, las partes podrán intervenir directamente en el arbitraje.
ARTÍCULO 3o. PACTO ARBITRAL. El pacto arbitral es un negocio jurídico por virtud del cual las partes
someten o se obligan a someter a arbitraje controversias que hayan surgido o puedan surgir entre ellas.
El pacto arbitral implica la renuncia de las partes a hacer valer sus pretensiones ante los jueces. El pacto
arbitral puede consistir en un compromiso o en una cláusula compromisoria.
En el pacto arbitral las partes indicarán la naturaleza del laudo. Si nada se estipula al respecto, este se
proferirá en derecho.
Jurisprudencia Unificación
La cláusula compromisoria que se pacte en documento separado del contrato, para producir efectos jurídicos
deberá expresar el nombre de las partes e indicar en forma precisa el contrato a que se refiere.
La cesión de un contrato que contenga pacto arbitral, comporta la cesión de la cláusula compromisoria.
ARTÍCULO 6o. COMPROMISO. El compromiso podrá constar en cualquier documento, que contenga:
ARTÍCULO 7o. ÁRBITROS. Las partes determinarán conjuntamente el número de árbitros, que siempre será
impar. Si nada se dice al respecto, los árbitros serán tres (3), salvo en los procesos de menor cuantía, caso en
el cual el árbitro será único.
El árbitro debe ser colombiano y ciudadano en ejercicio; no haber sido condenado por sentencia judicial a
pena privativa de la libertad, excepto por delitos políticos o culposos, ni estar inhabilitado para ejercer cargos
públicos o haber sido sancionado con destitución.
En los arbitrajes en derecho, los árbitros deberán cumplir, como mínimo, los mismos requisitos exigidos para
ser magistrado de Tribunal Superior de Distrito Judicial, sin perjuicio de las calidades adicionales exigidas por
los reglamentos de los centros de arbitraje o por las partes en el pacto arbitral.
ARTÍCULO 8o. DESIGNACIÓN DE LOS ÁRBITROS. Las partes nombrarán conjuntamente los árbitros, o
delegarán tal labor en un centro de arbitraje o un tercero, total o parcialmente. La designación a cargo de los
centros de arbitraje se realizará siempre mediante sorteo, dentro de la especialidad jurídica relativa a la
respectiva controversia y asegurando una distribución equitativa entre los árbitros de la lista.
<Notas del Editor> Ningún árbitro o secretario podrá desempeñarse simultáneamente como tal, en más de
cinco (5) tribunales de arbitraje en que intervenga como parte una entidad pública o quien ejerza funciones
administrativas en los conflictos relativos a estas.
ARTÍCULO 9o. SECRETARIOS. Los árbitros designarán un secretario quien deberá ser abogado y no podrá
ser cónyuge o compañero permanente, ni tener relación contractual, de subordinación o dependencia, de
parentesco hasta cuarto grado de consanguinidad o civil o segundo de afinidad, con ninguno de los
árbitros. El secretario deberá ser escogido de la lista del centro en la que se adelante el procedimiento arbitral.
Jurisprudencia Vigencia
ARTÍCULO 10. TÉRMINO. Si en el pacto arbitral no se señalare término para la duración del proceso, este
será de seis (6) meses, contados a partir de la finalización de la primera audiencia de trámite. Dentro del
término de duración del proceso, deberá proferirse y notificarse, incluso, la providencia que resuelve la
solicitud de aclaración, corrección o adición.
Dicho término podrá prorrogarse una o varias veces, sin que el total de las prórrogas exceda de seis (6)
meses, a solicitud de las partes o de sus apoderados con facultad expresa para ello.
Al comenzar cada audiencia el secretario informará el término transcurrido del proceso.
Notas de Vigencia
ARTÍCULO 11. SUSPENSIÓN. El proceso se suspenderá por solicitud de ambas partes con la limitación
temporal prevista en esta ley y, además, desde el momento en que un árbitro se declare impedido o sea
recusado, y se reanudará cuando se resuelva al respecto.
Igualmente, se suspenderá por inhabilidad, renuncia, relevo o muerte de alguno de los árbitros, hasta que se
provea a su reemplazo.
Al término del proceso se adicionarán los días de suspensión, así como los de interrupción por causas
legales. En todo caso, las partes o sus apoderados no podrán solicitar la suspensión del proceso por un
tiempo que, sumado, exceda de ciento veinte (120) días.
Notas de Vigencia
CAPÍTULO II.
TRÁMITE.
ARTÍCULO 12. INICIACIÓN DEL PROCESO ARBITRAL. El proceso arbitral comenzará con la presentación
de la demanda, que deberá reunir todos los requisitos exigidos por el Código de Procedimiento Civil,
acompañada del pacto arbitral y dirigida al centro de arbitraje acordado por las partes. En su defecto, a uno
del lugar del domicilio de la demandada, y si esta fuere plural, en el de cualquiera de sus integrantes. El
centro de arbitraje que no fuere competente, remitirá la demanda al que lo fuere. Los conflictos de
competencia que se susciten entre centros de arbitraje serán resueltos por el Ministerio de Justicia y del
Derecho.
Jurisprudencia Vigencia
Si no hubiere centro de arbitraje en el domicilio acordado o en el del domicilio del demandado, la solicitud de
convocatoria se presentará en el centro de arbitraje más cercano.
Tratándose de procesos en los que es demandada una entidad pública, el centro de arbitraje correspondiente
deberá remitir comunicación a la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, informando de la
presentación de la demanda.
La remisión de la comunicación a que se refiere este inciso, es requisito indispensable para la continuación
del proceso arbitral.
ARTÍCULO 13. AMPARO DE POBREZA. El amparo de pobreza se concederá, total o parcialmente, en los
términos del Código de Procedimiento Civil. Si hubiere lugar a la designación del apoderado, esta se hará a la
suerte entre los abogados incluidos en la lista de árbitros del respectivo centro de arbitraje, salvo que el
interesado lo designe.
Sin perjuicio de lo que resuelva el laudo sobre costas, el amparado quedará exonerado del pago de los
honorarios y gastos del tribunal arbitral, sin que le corresponda a su contraparte sufragar lo que al amparado
le hubiese correspondido pagar.
ARTÍCULO 14. INTEGRACIÓN DEL TRIBUNAL ARBITRAL. Para la integración del tribunal se procederá
así:
1. Si las partes han designado los árbitros, pero no consta su aceptación, el director del centro de arbitraje los
citará por el medio que considere más expedito y eficaz, para que se pronuncien en el término de cinco (5)
días. El silencio se entenderá como declinación.
Este mismo término y el efecto concedido al silencio, se aplicará para todos los eventos en que haya
designación de árbitro y este deba manifestar su aceptación.
2. Si las partes no han designado los árbitros debiendo hacerlo, o delegaron la designación, el director del
centro de arbitraje requerirá por el medio que considere más expedito y eficaz a las partes o al delegado,
según el caso, para que en el término de cinco (5) días hagan la designación.
3. Si las partes delegaron al centro de arbitraje la designación de todos o alguno o varios de los árbitros,
aquella se hará por sorteo dentro de los cinco (5) días siguientes a la solicitud de cualquiera de ellas.
4. En defecto de la designación por las partes o por el delegado, el juez civil del circuito, a solicitud de
cualquiera de las partes, designará de plano, por sorteo, principales y suplentes, de la lista de árbitros del
centro en donde se haya radicado la demanda, al cual informará de su actuación.
6. Las partes, de común acuerdo, podrán reemplazar, total o parcialmente, a los árbitros con anterioridad a la
instalación del tribunal.
Si durante el curso del proceso se llegare a establecer que el árbitro o el secretario no revelaron información
que debieron suministrar al momento de aceptar el nombramiento, por ese solo hecho quedarán impedidos, y
así deberán declararlo, so pena de ser recusados.
En todo caso, a lo largo del proceso, los árbitros y los secretarios deberán revelar sin demora cualquiera
circunstancia sobrevenida, que pudiere generar en las partes dudas sobre su imparcialidad e independencia.
Si cualquiera de estas considera que tal circunstancia afecta la imparcialidad o independencia del árbitro, los
demás árbitros decidirán sobre su separación o continuidad, y si no hubiere acuerdo entre aquellos, o se
tratare de árbitro único o de la mayoría o de todos, decidirá el juez civil del circuito del lugar en donde funcione
el tribunal de arbitraje.
Jurisprudencia Vigencia
ARTÍCULO 16. IMPEDIMENTOS Y RECUSACIONES. Los árbitros y los secretarios están impedidos y son
recusables por las mismas causales previstas para los jueces en el Código de Procedimiento Civil, por las
inhabilidades, prohibiciones y conflictos de intereses señalados en el Código Disciplinario Único, y por el
incumplimiento del deber de información indicado en el artículo anterior.
En los arbitrajes en que sea parte el Estado o alguna de sus entidades, se aplicarán además de lo previsto en
el inciso anterior las causales de impedimento y recusación previstas en el Código de Procedimiento
Administrativo y de lo Contencioso Administrativo.
Los árbitros nombrados por el juez o por un tercero serán recusables dentro de los cinco (5) días siguientes a
la comunicación de su aceptación a las partes o de la fecha en que la parte tuvo o debió tener conocimiento
de los hechos, cuando se trate de circunstancias sobrevinientes.
Los árbitros nombrados por acuerdo de las partes no podrán ser recusados sino por motivos sobrevenidos
con posterioridad a su designación, y dentro de los cinco (5) días siguientes a aquel en que la parte tuvo
conocimiento de los hechos.
ARTÍCULO 17. TRÁMITE DE LOS IMPEDIMENTOS Y LAS RECUSACIONES. El árbitro que se declare
impedido cesará inmediatamente en sus funciones y lo comunicará a quien o quienes lo designaron, para que
procedan a reemplazado.
El árbitro o árbitros que fueren recusados se pronunciarán dentro de los cinco (5) días siguientes. Si el
recusado o recusados aceptan la recusación o guardan silencio, cesarán inmediatamente en sus funciones,
hecho que se comunicará a quien hizo la designación para que proceda a su reemplazo. Si el árbitro rechaza
la recusación, los demás árbitros decidirán de plano. Si fueren recusados todos los árbitros o varios, o se
tratare de árbitro único, decidirá en la misma forma el juez civil del circuito del lugar donde funcione el tribunal
de arbitraje, para lo cual se remitirá la actuación que deberá ser sometida a reparto en el término de cinco (5)
días.
Si el árbitro hubiese sido designado por el juez civil del circuito, en caso de impedimento o aceptación de la
recusación, se remitirán a este, sin necesidad de reparto, las piezas procesales pertinentes con el fin de que
proceda a la designación del árbitro que haya de reemplazar al impedido.
ARTÍCULO 20. INSTALACIÓN DEL TRIBUNAL. Aceptada su designación por todos los árbitros y, en su
caso, cumplidos los trámites de recusación y reemplazo, el tribunal arbitral procederá a su instalación, en
audiencia para la cual el centro de arbitraje fijará día y hora.
Si alguno de los árbitros no concurriere, podrá presentar excusa justificada de su inasistencia dentro de los
tres (3) días siguientes. Si no presentare dicha excusa o, si presentada, no concurriere en la nueva fecha, se
procederá a su reemplazo en la forma prevista en la presente ley.
El tribunal elegirá un Presidente y designará un Secretario, quien deberá manifestar por escrito su aceptación
dentro de los cinco (5) días siguientes, y será posesionado una vez agotado el trámite de información o de
reemplazo.
Sin perjuicio de lo que luego haya de decidir el tribunal sobre su propia competencia en la primera audiencia
de trámite, la admisión, la inadmisión y el rechazo de la demanda se surtirán conforme a lo previsto en el
Código de Procedimiento Civil. El tribunal rechazará de plano la demanda cuando no se acompañe prueba de
la existencia de pacto arbitral, salvo que el demandante invoque su existencia para los efectos probatorios
previstos en el parágrafo del artículo 3o. En caso de rechazo, el demandante tendrá un término de veinte (20)
días hábiles para instaurar la demanda ante el juez competente para conservar los efectos derivados de la
presentación de la demanda ante el centro de arbitraje.
El poder para representar a una cualquiera de las partes en la audiencia de instalación incluye además de las
facultades legales que se le otorgan, la facultad para notificarse de todas las determinaciones que adopte el
tribunal en la misma, sin que se pueda pactar lo contrario.
Es procedente la demanda de reconvención pero no las excepciones previas ni los incidentes. Salvo norma
en contrario, los árbitros decidirán de plano toda cuestión que se suscite en el proceso.
ARTÍCULO 22. REFORMA DE LA DEMANDA. Notificado el demandado del auto admisorio de la demanda,
esta podrá reformarse por una sola vez antes de la iniciación de la audiencia de conciliación prevista en esta
ley.
ARTÍCULO 23. UTILIZACIÓN DE MEDIOS ELECTRÓNICOS. En el proceso arbitral podrán utilizarse medios
electrónicos en todas las actuaciones y, en particular, para llevar a cabo todas las comunicaciones, tanto del
tribunal con las partes como con terceros, para la notificación de las providencias, la presentación de
memoriales y la realización de audiencias, así como para la guarda de la versión de las mismas y su posterior
consulta.
La notificación transmitida por medios electrónicos se considerará recibida el día en que se envió, salvo que
se trate de la notificación del auto admisorio de la demanda, caso en el cual se considerará hecha el día que
se reciba en la dirección electrónica del destinatario.
Los árbitros, las partes y los demás intervinientes podrán participar en las audiencias a través de
videoconferencia, teleconferencia o por cualquier otro medio técnico, bajo la dirección del tribunal arbitral.
La formación y guarda del expediente podrá llevarse íntegramente a través de medios electrónicos o
magnéticos.
Los centros de arbitraje prestarán la debida colaboración a los árbitros y a las partes, y con tal fin pondrán a
disposición de sus usuarios recursos tecnológicos idóneos, confiables y seguros.
ARTÍCULO 24. AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN. Vencido el término de traslado de las excepciones de
mérito propuestas contra la demanda inicial o la de reconvención, o contestadas sin que se hubieren
propuesto excepciones, o vencido sin contestación el término de traslado de la demanda, el tribunal señalará
día y hora para celebrar la audiencia de conciliación, a la que deberán concurrir tanto las partes como sus
apoderados.
En la audiencia de conciliación el tribunal arbitral instará a las partes a que resuelvan sus diferencias
mediante conciliación, para lo cual podrá proponerles fórmulas, sin que ello implique prejuzgamiento. Si las
partes llegaren a una conciliación, el tribunal la aprobará mediante auto que hace tránsito a cosa juzgada y
que, en caso de contener una obligación expresa, clara y exigible, prestará mérito ejecutivo.
El Ministerio Público y la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado podrán intervenir activamente en la
audiencia con el fin de lograr que las partes concilien sus diferencias y expresar sus puntos de vista sobre las
fórmulas que se propongan.
Lo anterior, sin perjuicio de que las partes, antes del nombramiento de los árbitros, acuerden los honorarios y
así se lo comuniquen junto con su designación.
ARTÍCULO 26. LÍMITE DE LOS HONORARIOS Y PARTIDA DE GASTOS. Los árbitros tendrán como suma
límite para fijar los honorarios de cada uno, la cantidad de mil salarios mínimos legales mensuales vigentes
(1.000 smlmv). El Gobierno Nacional reglamentará las tarifas de honorarios y gastos.
En caso de árbitro único, los honorarios podrán incrementarse hasta en un cincuenta por ciento.
Cuando no fuere posible determinar la cuantía de las pretensiones, los árbitros tendrán como suma límite para
fijar los honorarios de cada uno, la cantidad de quinientos salarios mínimos legales mensuales vigentes (500
smlmv).
Si una de las partes consigna lo que le corresponde y la otra no, aquella podrá hacerlo por esta dentro de los
cinco (5) días siguientes. Si no se produjere el reembolso, la acreedora podrá demandar su pago por la vía
ejecutiva ante la justicia ordinaria. Para tal efecto le bastará presentar la correspondiente certificación
expedida por el presidente del tribunal con la firma del secretario. En la ejecución no se podrá alegar
excepción diferente a la de pago. La certificación solamente podrá ser expedida cuando haya cobrado firmeza
la providencia mediante la cual el tribunal se declare competente.
Jurisprudencia Vigencia
De no mediar ejecución, las expensas pendientes de reembolso se tendrán en cuenta en el laudo para lo que
hubiere lugar. A cargo de la parte incumplida, se causarán intereses de mora a la tasa más alta autorizada,
desde el vencimiento del plazo para consignar y hasta el momento en que cancele la totalidad de las sumas
debidas.
Vencidos los términos previstos para realizar las consignaciones sin que estas se hubieren efectuado, el
tribunal mediante auto declarará concluidas sus funciones y extinguidos los efectos del pacto arbitral para el
caso.
PARÁGRAFO. Cuando una parte se encuentre integrada por varios sujetos, no se podrá fraccionar el pago
de los honorarios y gastos del tribunal y habrá solidaridad entre sus integrantes respecto de la totalidad del
pago que a dicha parte corresponda.
ARTÍCULO 28. DISTRIBUCIÓN DE HONORARIOS. Una vez el tribunal se declare competente, el presidente
entregará a cada uno de los árbitros y al secretario la mitad de los honorarios, y al centro de arbitraje la
totalidad de lo correspondiente a él; el resto quedará depositado en la cuenta destinada exclusivamente para
el efecto. El presidente distribuirá el saldo de honorarios una vez terminado el arbitraje por voluntad de las
partes o por ejecutoria del laudo o de la providencia que decida sobre su aclaración, corrección o
complementación.
Terminado el proceso o decidido el recurso de anulación, el presidente hará la liquidación final de gastos y,
con la correspondiente cuenta razonada, devolverá el saldo a las partes.
Si del asunto objeto de arbitraje estuviere conociendo la justicia ordinaria o la contencioso administrativa, y no
se hubiere proferido sentencia de única o primera instancia o terminado por desistimiento, transacción o
conciliación; el tribunal arbitral solicitará al respectivo despacho judicial la remisión del expediente y este
deberá proceder en consecuencia.
Si dicho arbitraje no concluyere con laudo, el proceso judicial continuará ante el juez que lo venía conociendo,
para lo cual el presidente del tribunal devolverá el expediente. Las pruebas practicadas y las actuaciones
surtidas en el trámite arbitral conservarán su validez.
ARTÍCULO 30. PRIMERA AUDIENCIA DE TRÁMITE. Una vez consignada la totalidad de los honorarios y
gastos, el tribunal arbitral celebrará la primera audiencia de trámite con la asistencia de todos sus miembros,
en la cual resolverá sobre su propia competencia para decidir de fondo la controversia mediante auto que solo
es susceptible de recurso de reposición. Si decidiere que no es competente para conocer de ninguna de las
pretensiones de la demanda y la reconvención, se extinguirán los efectos del pacto arbitral para el caso
concreto, y se devolverá a las partes, tanto la porción de gastos no utilizada, como los honorarios recibidos.
En este caso, para conservar los efectos derivados de la presentación de la demanda ante el centro de
arbitraje, el demandante tendrá un término de veinte (20) días hábiles para instaurar la demanda ante el juez
competente.
En caso de que el tribunal se declare competente por mayoría de votos, el árbitro que haya salvado voto,
cesará inmediatamente en sus funciones y será reemplazado en la forma prevista en esta ley. Nombrado el
reemplazo, se reanudará y terminará la primera audiencia de trámite.
Por último, el tribunal resolverá sobre las pruebas pedidas por las partes y las que de oficio estime necesarias.
ARTÍCULO 31. AUDIENCIAS Y PRUEBAS. El tribunal en pleno realizará las audiencias que considere
necesarias, con o sin participación de las partes. Las audiencias podrán realizarse por cualquier sistema que
permita la comunicación de los participantes entre sí.
El tribunal y las partes tendrán, respecto de las pruebas, las mismas facultades y deberes previstos en el
Código de Procedimiento Civil y las normas que lo modifiquen o complementen. Las providencias que
decreten pruebas no admitir recurso alguno; las que las nieguen son susceptibles de reposición. Cuando la
prueba haya de practicarse en el exterior, se aplicarán los tratados vigentes sobre la materia y, en subsidio,
las normas del Código de Procedimiento Civil, en lo pertinente. En este caso, cuando en el proceso se hayan
practicado todas las pruebas y sólo faltare la prueba en el exterior, los árbitros podrán suspender de oficio el
proceso arbitral, mientras se practicare la misma.
En la audiencia de posesión del perito, el tribunal fijará prudencialmente la sumas que deberán consignar a
buena cuenta de los honorarios de aquel, tanto la parte que solicitó la prueba, como la que formuló preguntas
adicionales dentro del término que al efecto le señale el tribunal, so pena de que se entienda desistida la
prueba respecto de la parte que no hizo la consignación. El tribunal fijará en su oportunidad los honorarios del
perito e indicará qué parte o partes deberán cancelarlos y en qué proporción, y dispondrá el reembolso a que
hubiere lugar.
El perito rendirá la experticia en el término que prudencialmente le señale el tribunal. Presentado el dictamen,
de él se correrá traslado a las partes por un término de hasta diez (10) días, dentro del cual aquellas podrán
solicitar aclaraciones o complementaciones, que si el tribunal estimare procedentes, habrá de atender el perito
en informe que será puesto en conocimiento de las partes por el mismo término.
En ningún caso habrá lugar a trámite especial de objeción del dictamen por error grave. Dentro del término de
su traslado, o del de sus aclaraciones o complementaciones, las partes podrán presentar experticias para
controvertirlo. Adicionalmente, el tribunal, si lo considera necesario, convocará a una audiencia a la que
deberán concurrir obligatoriamente el perito y los demás expertos, que podrán ser interrogados por el tribunal
y por las partes.
Los honorarios definitivos del perito se fijarán luego de concluida esta audiencia si a ella se hubiere
convocado; en caso contrario, una vez surtido el traslado del dictamen pericial, sus aclaraciones o
complementaciones.
ARTÍCULO 32. MEDIDAS CAUTELARES. A petición de cualquiera de las partes, el tribunal podrá ordenar las
medidas cautelares que serían procedentes de tramitarse el proceso ante la justicia ordinaria o la contencioso
administrativa, cuyos decretos, práctica y levantamiento se someterán a las normas del Código de
Procedimiento Civil, el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo y a las
disposiciones especiales pertinentes. El tribunal podrá comisionar al juez civil municipal o del circuito del lugar
en donde deba practicarse la medida cautelar. Cuando se trate de procesos arbitrales en que sea parte una
entidad pública o quien desempeñe funciones administrativas, además de la posibilidad de comisionar a los
referidos jueces civiles, el tribunal de arbitraje podrá comisionar al juez administrativo, si lo considera
conveniente.
Adicionalmente, el tribunal podrá decretar cualquier otra medida cautelar que encuentre razonable para la
protección del derecho objeto del litigio, impedir su infracción o evitar las consecuencias derivadas de la
misma, prevenir daños, hacer cesar los que se hubieren causado o asegurar la efectividad de la pretensión.
Para decretar la medida cautelar, el tribunal apreciará la legitimación o interés para actuar de las partes y la
existencia de la amenaza o la vulneración del derecho.
Asimismo, el tribunal tendrá en cuenta la apariencia de buen derecho, como también la necesidad, efectividad
y proporcionalidad de la medida y, si lo estimare procedente, podrá decretar una menos gravosa o diferente
de la solicitada. El tribunal establecerá su alcance, determinará su duración y podrá disponer, de oficio o a
petición de parte, la modificación, sustitución o cese de la medida cautelar adoptada.
Cuando se trate de medidas cautelares relacionadas con pretensiones pecuniarias, el demandado podrá
impedir su práctica o solicitar su levantamiento o modificación mediante la prestación de una caución para
garantizar el cumplimiento de la eventual sentencia favorable al demandante o la indemnización de los
perjuicios por la imposibilidad de cumplirla. No podrá prestarse caución cuando las medidas cautelares no
estén relacionadas con pretensiones económicas o procuren anticipar materialmente el fallo.
Para que sea decretada cualquiera de las anteriores medidas cautelares innominadas, el demandante deberá
prestar caución equivalente al veinte por ciento (20%) del valor de las pretensiones estimadas en la demanda,
para responder por las costas y perjuicios derivados de su práctica. Sin embargo, el tribunal, de oficio o a
petición de parte, podrá aumentar o disminuir el monto de la caución cuando lo considere razonable, o fijar
uno superior al momento de decretar la medida.
PARÁGRAFO. Las medidas cautelares también podrán tener como objeto recaudar elementos de prueba que
pudiesen ser relevantes y pertinentes para la controversia.
Quien ejerza funciones jurisdiccionales, podrá decretar medidas cautelares para este propósito en los
procesos sometidos a su conocimiento, sean o no procesos arbitrales.
ARTÍCULO 33. AUDIENCIAS DE ALEGATOS Y DE LAUDO. Concluida la instrucción del proceso, el tribunal
oirá en audiencia las alegaciones de las partes por un espacio máximo de una hora cada cual, sin que
interese el número de sus integrantes. En el curso de la audiencia, las partes podrán entregar sus alegaciones
por escrito. A continuación el tribunal señalará día y hora para audiencia de laudo, en la que se dará lectura a
la parte resolutiva de este.
ARTÍCULO 34. INASISTENCIA DE LOS ÁRBITROS. El árbitro que deje de asistir por dos (2) veces a las
audiencias sin justificación, o en tres (3) ocasiones con excusa justificada, quedará, sin más, relevado del
cargo. Los árbitros restantes darán aviso a quien lo designó para que proceda a su reemplazo.
ARTÍCULO 35. CESACIÓN DE FUNCIONES DEL TRIBUNAL. El tribunal cesará en sus funciones:
3. Cuando el litisconsorte necesario que no suscribió el pacto arbitral no sea notificado o no adhiera
oportunamente al pacto arbitral.
5. Por la ejecutoria del laudo o, en su caso, de la providencia que resuelva sobre la aclaración, corrección o
adición.
6. Por la interposición del recurso de anulación, sin menoscabo de la competencia del tribunal arbitral para la
sustentación del recurso.
CAPÍTULO III.
INTEGRACIÓN DEL CONTRADICTORIO, OTRAS PARTES Y TERCEROS.
ARTÍCULO 36. INTEGRACIÓN DEL CONTRADICTORIO. Cuando por la naturaleza de la relación jurídica
debatida en el proceso, el laudo haya de generar efectos de cosa juzgada para personas que no estipularon el
pacto arbitral, el tribunal ordenará la citación personal de todas ellas para que manifiesten si adhieren o no al
pacto. La notificación personal de la providencia que así lo ordene, se llevará a cabo dentro de los diez (10)
días siguientes a la fecha de su decreto.
Los citados manifestarán expresamente su decisión de adherir al pacto arbitral dentro de los cinco (5) días
siguientes. De no hacerlo, el tribunal declarará extinguidos los efectos del compromiso o de la cláusula
compromisoria para dicha controversia. Igual pronunciamiento se hará cuando no se logre notificar a los
citados. En la misma providencia en la que se declaren extinguidos los efectos del pacto arbitral, los árbitros
ordenarán el reintegro a las partes de la totalidad de los honorarios. En estos eventos, no se considerará
interrumpida la prescripción y operará la caducidad, salvo que se promueva el respectivo proceso ante el juez
dentro de los veinte días (20) hábiles siguientes a la ejecutoria de la providencia referida en este inciso.
Si todos los citados adhieren al pacto arbitral, el tribunal fijará la contribución que a ellos corresponda en los
honorarios y gastos generales.
Cuando se trate de integración del contradictorio con quien haya suscrito el pacto arbitral, se ordenará su
notificación personal, surtida la cual, el citado tendrá veinte (20) días para pronunciarse, según corresponda a
su condición de parte activa o pasiva. Vencido este término, el proceso continuará su trámite.
Tratándose de interviniente excluyente que no haya suscrito el pacto arbitral, su demanda implica la adhesión
al pacto suscrito entre las partes iniciales. En caso de que el interviniente excluyente que haya suscrito pacto
arbitral o que haya adherido a él, no consigne oportunamente, el proceso continuará y se decidirá sin su
intervención, salvo que la consignación la efectúe alguna otra parte interesada, aplicando en lo pertinente el
artículo 27.
Cuando el llamado en garantía o denunciado en el pleito, que ha suscrito el pacto arbitral o ha adherido a él,
no consigna oportunamente, el proceso continuará y se decidirá sin su intervención, salvo que la consignación
la efectúe alguna otra parte interesada, aplicando en lo pertinente el artículo 27.
En los casos de llamamiento en garantía y de denuncia del pleito, la existencia del pacto arbitral también
podrá probarse conforme a lo previsto en el parágrafo del artículo 3o.
Si se trata de coadyuvante o llamado de oficio, su intervención se someterá a lo previsto en las normas que
regulan la materia en el Código de Procedimiento Civil para esta clase de terceros. En este caso, el tribunal le
dará aplicación al inciso primero de esta norma y el no pago hará improcedente su intervención.
PARÁGRAFO 1o. Cuando se llame en garantía a una persona que ha garantizado el cumplimiento de las
obligaciones derivadas de un contrato que contiene pacto arbitral, aquella quedará vinculada a los efectos del
mismo.
Jurisprudencia Vigencia
PARÁGRAFO 2o. En ningún caso las partes o los reglamentos de los centros de arbitraje podrán prohibir la
intervención de otras partes o de terceros.
CAPÍTULO IV.
ARTÍCULO 38. ADOPCIÓN DEL LAUDO ARBITRAL. El laudo se acordará por mayoría de votos y será
firmado por todos los árbitros, incluso por quien hubiere salvado el voto.
El árbitro disidente expresará por escrito los motivos de su discrepancia, el mismo día en que se profiera el
laudo.
ARTÍCULO 39. ACLARACIÓN, CORRECCIÓN Y ADICIÓN DEL LAUDO. Dentro de los cinco (5) días
siguientes a su notificación, el laudo podrá ser aclarado, corregido y complementado de oficio; asimismo,
podrá serlo a solicitud de parte, formulada dentro del mismo término.
ARTÍCULO 40. RECURSO EXTRAORDINARIO DE ANULACIÓN. Contra el laudo arbitral procede el recurso
extraordinario de anulación, que deberá interponerse debidamente sustentado, ante el tribunal arbitral, con
indicación de las causales invocadas, dentro de los treinta (30) días siguientes a su notificación o la de la
providencia que resuelva sobre su aclaración, corrección o adición. Por secretaría del tribunal se correrá
traslado a la otra parte por quince (15) días sin necesidad de auto que lo ordene. Vencido aquel, dentro de los
cinco (5) días siguientes, el secretario del tribunal enviará los escritos presentados junto con el expediente a la
autoridad judicial competente para conocer del recurso.
Jurisprudencia Vigencia
ARTÍCULO 41. CAUSALES DEL RECURSO DE ANULACIÓN. Son causales del recurso de anulación:
1. <Aparte tachado INEXEQUIBLE> La inexistencia, invalidez absoluta o inoponibilidad del pacto arbitral.
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5. Haberse negado el decreto de una prueba pedida oportunamente o haberse dejado de practicar una prueba
decretada, sin fundamento legal, siempre y cuando se hubiere alegado la omisión oportunamente mediante el
recurso de reposición y aquella pudiera tener incidencia en la decisión.
6. Haberse proferido el laudo o la decisión sobre su aclaración, adición o corrección después del vencimiento
del término fijado para el proceso arbitral.
7. Haberse fallado en conciencia o equidad, debiendo ser en derecho, siempre que esta circunstancia
aparezca manifiesta en el laudo.
8. Contener el laudo disposiciones contradictorias, errores aritméticos o errores por omisión o cambio de
palabras o alteración de estas, siempre que estén comprendidas en la parte resolutiva o influyan en ella y
hubieran sido alegados oportunamente ante el tribunal arbitral.
9. Haber recaído el laudo sobre aspectos no sujetos a la decisión de los árbitros, haber concedido más de lo
pedido o no haber decidido sobre cuestiones sujetas al arbitramento.
Las causales 1, 2 y 3 sólo podrán invocarse si el recurrente hizo valer los motivos constitutivos de ellas
mediante recurso de reposición contra el auto de asunción de competencia.
La causal 6 no podrá ser alegada en anulación por la parte que no la hizo valer oportunamente ante el tribunal
de arbitramento, una vez expirado el término.
ARTÍCULO 42. TRÁMITE DEL RECURSO DE ANULACIÓN. La autoridad judicial competente rechazará de
plano el recurso de anulación cuando su interposición fuere extemporánea, no se hubiere sustentando o las
causales invocadas no correspondan a ninguna de las señaladas en esta ley.
Admitido el recurso, el expediente pasará al despacho para sentencia, que deberá proferirse dentro de los tres
(3) meses siguientes. En ella se liquidarán las condenas y costas a que hubiere lugar.
Cuando se anule el laudo por las causales 1 o 2, el expediente se remitirá al juez que corresponda para que
continúe el proceso a partir del decreto de pruebas. La prueba practicada dentro del proceso arbitral
conservará su validez y tendrá eficacia, respecto de quienes tuvieron la oportunidad de controvertirla.
Cuando se anule el laudo por las causales 3 a 7, el interesado podrá convocar un tribunal arbitral, en el que
conservarán validez las pruebas debidamente practicadas, y en lo posible las actuaciones que no hubieren
resultado afectadas por la anulación.
La sentencia que anule el laudo total o parcialmente cumplido, ordenará las restituciones a que hubiere lugar.
De la ejecución del laudo conocerá la justicia ordinaria o la contencioso administrativa, según el caso.
Si el recurso no prospera se condenará en costas al recurrente, salvo que dicho recurso haya sido presentado
por el Ministerio Público.
ARTÍCULO 45. RECURSO DE REVISIÓN. Tanto el laudo como la sentencia que resuelva sobre su anulación,
son susceptibles del recurso extraordinario de revisión por las causales y mediante el trámite señalado en el
Código de Procedimiento Civil. Sin embargo, quien tuvo oportunidad de interponer el recurso de anulación no
podrá alegar indebida representación o falta de notificación. Cuando prospere el recurso de revisión, la
autoridad judicial dictará la sentencia que en derecho corresponda.