PRÁCTICA 7.
GRUPO III
SUPUESTO 1: El platero Claudio en el año 295 d. C., crea unas preciosas joyas ( dos
brazaletes y dos collares con incrustaciones de joyas semipreciosas) a partir de plata que se
encuentra en su taller. Claudio había dado la orden a su aprendiz de comprar plata, y tenía las
piedras semipreciosas en su taller.
Claudio usa la plata que encuentra en su taller, una vez dio la orden a su pupilo de adquirir
el metal días atrás, pero el aprendiz no pudo encontrar el metal en el mercado, aunque al taller
acudió Sempronio con plata para que le fabricasen 4 cucharas con plata que él mismo aportó.
Claudio fundió la plata de Sempronio, sin conocer que dicha plata era de Sempronio, y
creo las joyas.
Acude al taller de orfebrería Diana, sui iuris de 20 años, y adquiere las cuatro joyas. Para
lo cual, celebran una compraventa mediante la traditio de las cuatro joyas entre Claudio y Diana.
Cuando Sempronio acude al taller para recoger sus cucharas, se evidencia que no existen
las cucharas ni la plata, y reclama la propiedad de su plata.
SUPUESTO 2: En el año 127, d. C. Poncio, cuya hija, Marcela, había contraído
matrimonio sine manu con Pomponio un año antes, residiendo en la casa del padre de Pomponio,
decide dar el usufructo de otra vivienda en la ciudad a su yerno Pomponio.
Poncio ante tres testigos manifiesta que ese usufructo de su propiedad es para que su hija
disfrute de esa vivienda mientras esté casada con Pomponio.
Pomponio repudia a Marcela en el año 129 dc, y ésta regresa a la casa de su padre.
Pomponio permanece en la vivienda de Poncio, y se lleva a dicha vivienda a convivir con él en
dos habitaciones a dos amigos de 19 y 20 años, que pintan sendos frescos artísticos en sus
habitáculos sobre placas de escayola, permaneciendo en dicha casa durante 20 meses.
SUPUESTO 3: En el año 145 d. C., Ticio, ciudadano romano sui iuris, fallece habiendo
establecido en testamento un legado a favor de sus hijos Mario y Ticia, fruto de un segundo
matrimonio con Calpurnia, de dos viviendas contiguas en la ciudad, y establece un legatum per
vindicationem de servidumbre de luces y vistas a favor de la casa de Mario prohibiendo alzar la
atura de la vivienda.
Al mismo tiempo lega a su esposa Calpurnia el usufructo del fundo rústico donde se
explotan 200 ovejas, y se cultiva centeno, que había dejado en herencia a su hijo César, fruto de
un primer matrimonio con Teodosia.
Ticia decide alzar la altura de su vivienda una planta, privando a Mario de vistas.
Calpurnia se traslada a vivir a su fundo rústico, y la explotación de las ovejas genera en
un año 25 crías; y la cosecha de centeno fue excelente, estando pendiente de la recolección. Sin
embargo, de forma inopinada fallece. Mario y Ticia reclaman la cosecha.