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Lección 9 - Los Dos Hijos

Este documento presenta una lección bíblica sobre la parábola de los dos hijos de Mateo 21:28-32. Jesús usó esta parábola para enseñar que los publicanos y rameras que creyeron en Juan el Bautista irían al reino de Dios antes que los fariseos que no creyeron, a pesar de haber visto las señales. El documento también incluye citas y reflexiones sobre cómo la expiación de Cristo nos fortalece para hacer el bien y convertirnos en mejores personas.
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Lección 9 - Los Dos Hijos

Este documento presenta una lección bíblica sobre la parábola de los dos hijos de Mateo 21:28-32. Jesús usó esta parábola para enseñar que los publicanos y rameras que creyeron en Juan el Bautista irían al reino de Dios antes que los fariseos que no creyeron, a pesar de haber visto las señales. El documento también incluye citas y reflexiones sobre cómo la expiación de Cristo nos fortalece para hacer el bien y convertirnos en mejores personas.
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Lección 9:

Los Dos Hijos

Por Miguel A. Arizola


La parábola de Los Dos Hijos

Mateo 21:28–32
28 Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos,
y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a
trabajar en mi viña.
29 Y respondiendo él, dijo: No quiero; pero después,
arrepentido, fue.
30 Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera;
y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Pero no fue.
31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?
Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os
digo que los publicanos y las rameras van delante de
vosotros al reino de Dios.
32 Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia,
y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le
creyeron; pero vosotros, aunque visteis esto, no os
arrepentisteis después para creerle.

Por Miguel A. Arizola


“El propósito del Evangelio es… hacer
buenos a los hombres malos y a los
hombres buenos hacerlos mejores, y
cambiar la naturaleza humana”

David O. McKay, en Conference Report, abril de 1954, pág. 26.

David O. McKay
(1873–1970)

Por Miguel A. Arizola


Mosíah 3:19
El recorrido de lo malo a lo
“Porque el hombre natural es enemigo de Dios, y lo bueno es el proceso de
ha sido desde la caída de Adán, y lo será para despojarse del hombre o
siempre jamás, a menos que se someta al influjo del mujer natural en cada uno de
nosotros.
Santo Espíritu, y se despoje del hombre natural,
y se haga santo por la expiación de Cristo el Señor,
y se vuelva como un niño: sumiso, manso, humilde, Esa frase describe la
paciente, lleno de amor y dispuesto a someterse a continuación y la segunda fase
cuanto el Señor juzgue conveniente infligir sobre él, del trayecto de la vida para hacer
tal como un niño se somete a su padre.” que “los hombres buenos [sean]
mejores”, o, en otras palabras,
llegar a ser más santos.
A medida que nos despojemos del hombre o mujer
natural… y nos esforcemos por llegar a ser santos, y a
medida que cambie nuestra naturaleza, los atributos que
se detallan en este versículo deberán describir cada vez
más el tipo de persona en que nos estemos convirtiendo.

Por Miguel A. Arizola


Supongo que gran cantidad de miembros de la Iglesia están mucho más
familiarizados con la naturaleza del poder redentor y purificador de la Expiación
que con su poder fortalecedor y habilitador…
…La mayoría de nosotros entiende claramente que la Expiación es para los
pecadores; sin embargo, no estoy seguro de que sepamos y comprendamos que
la Expiación también es para los santos, para los buenos hombres y mujeres que
son obedientes, dignos y dedicados, y que están esforzándose por llegar a ser
mejores y servir más fielmente…
Élder David A. Bednar El evangelio del Salvador no se refiere simplemente a que evitemos lo malo en la
(1952 – Actualidad) vida; es también esencialmente hacer el bien y llegar a ser buenos. La Expiación
nos proporciona ayuda para superar y evitar lo malo, para hacer el bien y llegar a
ser buenos.

“La Expiación y el trayecto de la vida terrenal”, Liahona, abril de 2012, págs. 12–19.

Por Miguel A. Arizola


La gracia y el poder habilitador de la Expiación

“[Gracia es] una palabra que figura con frecuencia en el Nuevo Testamento, especialmente en los
escritos de Pablo. La idea principal de la palabra es: medios divinos de ayuda o fortaleza, que se dan a
través de la abundante misericordia y amor de Jesucristo.
“Es por medio de la gracia del Señor Jesucristo, que Su sacrificio expiatorio hace posible que la
humanidad se levante en inmortalidad, cuando cada persona recibirá su cuerpo de la tumba en un
estado de vida sempiterna. Es igualmente mediante la gracia del Señor que las personas, por medio de
la fe en la expiación de Jesucristo y el arrepentimiento de sus pecados, reciben fortaleza y ayuda para
realizar buenas obras que de otro modo no podrían conservar si tuvieran que valerse por sus propios
medios. Esta gracia es un poder habilitador que permite a los hombres y a las mujeres asirse de la vida
eterna y la exaltación después de haber dedicado su mejor esfuerzo”

Véase Diccionario Bíblico en inglés, “Grace”

Por Miguel A. Arizola


Ejemplos de personas que conocieron, comprendieron y fueron
transformados por el poder habilitador de la Expiación
1 Nefi 7:17 Mosíah 24:14–15
“¡Oh Señor, según mi fe en ti, líbrame de las “Y también aliviaré las cargas que pongan sobre vuestros hombros, de
manos de mis hermanos; sí, dame fuerzas para manera que no podréis sentirlas sobre vuestras espaldas…
romper estas ligaduras que me sujetan!” “Y aconteció que las cargas que se imponían sobre Alma y sus
hermanos fueron aliviadas; sí, el Señor los fortaleció de modo que
pudieron soportar sus cargas con facilidad, y se sometieron alegre y
pacientemente a toda la voluntad del Señor”.
Alma 14:26, 28
“Y Alma clamó, diciendo: ¿Cuánto tiempo, oh Señor, sufriremos estas grandes aflicciones? ¡Oh Señor!, fortalécenos
según nuestra fe que está en Cristo hasta tener el poder para librarnos. Y rompieron las cuerdas con las que estaban
atados; y cuando los del pueblo vieron esto, empezaron a huir, porque el temor a la destrucción cayó sobre ellos.”
“Y Alma y Amulek salieron de la prisión, y no sufrieron daño, porque el Señor les había concedido poder según su fe que
estaba en Cristo. Y salieron luego de la cárcel; y fueron soltados de sus ligaduras; y la prisión había caído a tierra, y todos
los que estaban dentro de sus paredes murieron, menos Alma y Amulek; y estos se dirigieron luego a la ciudad.”

Alma 31:31, 38
“¡Oh Señor, concédeme que tenga fuerzas para sufrir con paciencia estas aflicciones que vendrán sobre
mí, a causa de la iniquidad de este pueblo!”
“[El Señor] les dio fuerza para que no padeciesen ningún género de aflicciones que no fuesen
consumidas en el gozo de Cristo. Y esto aconteció según la oración de Alma; y esto porque oró con fe”
Por Miguel A. Arizola
A medida que lleguemos a comprender y a emplear el poder
habilitador de la Expiación en nuestra vida, oraremos para
tener fuerza y la buscaremos a fin de cambiar nuestras
circunstancias en lugar de pedir que nuestras circunstancias
cambien. Llegaremos a convertirnos en agentes que actúan, en
vez de ser objetos sobre los que se actúe (2 Nefi 2:14).
Élder David A. Bednar
(1952 – Actualidad) “La Expiación y el trayecto de la vida terrenal”, Liahona, abril de 2012, págs. 12–19.

Por Miguel A. Arizola


El Salvador no ha sufrido sólo por nuestras iniquidades sino
también por la desigualdad, la injusticia, el dolor, la angustia y la
aflicción emocional que con tanta frecuencia nos acosan. No
hay ningún dolor físico, ninguna angustia del alma, ningún
sufrimiento del espíritu, ninguna enfermedad o flaqueza que
ustedes o yo experimentemos durante nuestra vida terrenal que
Élder David A. Bednar el Salvador no haya experimentado primero.
(1952 – Actualidad)
“La Expiación y el trayecto de la vida terrenal”, Liahona, abril de 2012, págs. 12–19.

Por Miguel A. Arizola


¿Cómo cuál de los dos hijos debemos ser?

Hay un tercer hijo que dijo:


“Iré y haré…”
1 Nefi 3:7

Por Miguel A. Arizola

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