0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 273 vistas5 páginasAboso Derecho Penal Codigo Comentado
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ire del Clg Pena en Cid Pray omascompleneaeangMibeahsy
Wu
Art. 34
tijuridico, La responsabilidad por las
iidad (Welzel,
see puede imputar ese hech«
ciones antijuridicas es la cul
rig’del derecho penal es la
de asegurar la convivencia paci
destinatarios que se comporten de acuerdo a las prescripciones contenidas
en la ley penal, pero puede pasar que los destinatarios de dichas norm:
no quieran o no puedan motivarse con ellas, sea por incapacidad psiquica,
© por error, en cuyo caso al autor del hecho ilicto se le debera realizar un
Juicio de reproche: si pudo motivarse con las normas, pero de todos modos
realizé una'conducta ilicita, debera hacerse responsable de dicho proceder
Punitivas, en caso contrario, deberd ser eximide
de pena. En consecuencia, la esenci
en este poder de actuar de mane1
Stratenwerth, p. 274, explica que en la actualidad este juicio indi
ceder terreno’a su comprobacion mediante parametros general
El principio de culpabilidad, que dice que no hay pena sin culpabilidad
y que la pena no debe rebasar la medida de la culpabilidad, es un pr
fundamental del derecho penal moderno (Cerezo Mir, p. 733}. Este princi
lidad esta implicitamente previsto en el art. 18 de la Constituci
nacional, que establece el principio de legalidad. En la
na sustenta una teoria normativa de la culpa!
dad es la reprochabilidad personal de la accién tipica y antijuri
a (Cerezo
742; Stratenwerth, pp. 274 y ss. El fundamento de esta reprocha-“&
‘a en la posibilidad que tiene el autor de obrar de otr
>. 744), Si bien es cierto que en la actualidad han surgidi
distintas postura:
tintos parametros objetivos basados en la necesidad y el merecimiento de
lidad formal, que es sintéticamente un juicio de reproche al autor por la @
conducta. antijuridica cometida, y la cuipabilidad material, que procura
indagar sobre el fundamento de este juicio de reproche, es decir, la autono-
mia del individuo y la pos
existen varias corrientes doctrinales que ponen el acento en la idea de la
cexistencfa empiricamente comprobable de ina capacidad de autedetermina=
ibn del individwo (Cerezo Mir, pp. 755 y ss Nino, pp. 351 y ss. en especial,
p. 360, 368, 370, 372) ss, y 382 y 20), 0 bien nicgan di
Capacidad de autodeterminacion por ser indemostral
mayor o menor medi
pena (Roxin, Culpabilidad, pp. 70 s
responsabilidad” en lugar dela categoria de “culpabilidad”| ode ftelidad al
derecho (Kindhauser, pp. 185 y ss., 213 y.ss.). .
la culpabilidad presupone, en primer término, determinado desarrollo.
amadurez de la personalidad y determinadas condiciones, biopsic
permitensal sujeto conocer la
Obrar conforme a ese conocimiento (Cerezo Mis, p. 767). Las normas penales
Disposiciones GeNERALES 124
iad, el derecho les exige a sus 2
Gece turaleca duali
jue tratan de suplantar este juicio de reproche con dis- 39
icas que le 7
jitud o ilicitud de sus acciones u omisiones y'~
498 InputasruDaD Arteo4
a vilidas erga omnes, pero esto no significa que todos sean capaces de
gon Welearlasy actuar conforme a ellas.
intraarea un estado comparado dels estemas penalesvgentes
ia reaceion estatal contra la comisién de un delito es de
‘los autores culpables se les apliea una pena, mientras
imputablee se les aplica ina medida de seguridad, En suma,
cligrosidad serdn los crterios sobre los que se basa
ervencion estatal frente al autor (Roxin, pp. 41 y so
faucke, Pp. 117 y 8
Zi act 34 del Codigo Penal regula diversas situaciones en las que tna
por las cuales una persona imputada de un delito puede ser eximida de pena.
nla actualidad la doctrina participa de la teoria normativa de la culpabili-
de valor y no una
“ concepto de culpabilidad, Welzel, pp. 167 y 55}. De esta manera, el juicio de -
Seproche, o la reprochabilidad, habra de depen
a) la capacidad del autor de motivarse de acuerdo a la norma (comiin-
jente denominada “imputal 5
') la posibilidad de autodeterminacién o autogoblerno del autor, es
lecir que el individuo haya podide motivarse en el caso concreto (capacidad
ie comprensién de lo injusto)
En consecuencia, en la capacidad de culpabilidad confiuyen dos elementos,
saber: el elemento eognitivo o intelectual y el volitivo. Dicho de manera
puede ser incapaz de motivarse de acuerdo
la norma (piénsese, por ejemplo, en el caso de los menores de edad o en
# los enfermos mentales). Tambien puede acontecer que el autor sea capaz de
== motivarse, pefo en el caso puntual su voluntad eparezca seriamente compro
metida por rézones ajenas a ella (asi, por ejemplo, el uso de estupefacientes
_ puede impedir la formacion de la voluntad de acuerdo a la norma). Elaspecto
{intelectual determina que la persona deba presentar cierta madurez psiquica.
Por este motivo, la ley penal juvenil dispone la existencia de responsabilidad
a partir de cierto limite de edad. Si el autor padece un trastorio psiquico que
ompromete de, manera habitual o tan sélo temporal su capacidad de com-
rensién de las normas, entonces tampoco deberia ser responsabilizado por
hecho antijuridico. En este topico, no se exige que el autor sepa que el iici-
to cometido por él es punible, basta para esto que él tenga conciencia de que
su conducta transgredié las normas sociales que son indispensables para la
vida social (Welzel, p. 183). Esta linea interpretativa fue seguida también por
= la doctrina judicial (CNCC, “Tignanelli, J.*, rta. 4/6/65, voto del Dr. Frias
Caballero, fallo in extenso, Frias Caballero, pp. 399 y ss.
Nuestra ley penal exige que la persona que ha cometido un acto calificado
e ilicito tenga capacidad de culpabilidad (imputabilidad). Esta capacidad
Puede aparecer mermada cuando el autor no comprende directamente la
criminalidad del acto cometido por él, supuesto donde surgen los casos men-
ionados por la norma en comentario (insuficiencia de sus facultades, altera-Art. 34 Disrostciones oENERALES 128 127 Lid nae
siones morbosas, estado de inconsciencia, error o ignorancia). Frente a otras
Propuestas, nuestro derecho positivo atiende, por un lado, a las ca\
exelusién de la imputabilidad basadas en motives
sonciencia humana, mientras que, por el otro, d
‘su valoracién al juez, quien debe determinar patologica infuye, 4
yen qué medida, en la comprensién de la ilicitud de su obrar o en la imposi-
bilidad del autogobierno. Por esto, la dectrina argentina seriala que nuestro
eédigo utiliza una formula mixta (Tozzini, p. 497. En igual sentido, CNCP,
Sala TV, ©. 6390, "Santillan, Q. A. s/recurso de casacién’, rta. 28/10/07,
‘TCPBA, Sala Il, causa n° 42.617, ‘C. . P., del 26/4/11; CAP Rosario, Sala
nos transitorios de la conciencia originados por causas exégenas, por ejemplo,
ingesta abusiva de alcohol, estupefacientes, psicotrépicos, etc. Las psicopatias
jos rastornes de la personalidad se incluyen dentro de la causal de exclusion
Bf je ia capacidad de culpabilidad por alteracién morbosa, entre las que se des-
Ee 3ca la psicopatia disocial (Cerezo Mir, pp. 777 y ss.; Stratenwerth, p. 283). La
smada “debilidad mental” no excluye de modo automatico la responsabilidad
penal del autor, salvo que ella le haya impedido comprender la criminalidad del
‘eto (CNC, Sala VI, ¢. 23.057, “M., M.J*, rta. 24/8/92). La epilepsia ha sido
‘onsiderada aisladamente por nuestros tribunales como causal de exclusion
{ela capacidad de culpabilidad cuando dicho cuadro se manifesté al momento
deca comision del delito (CNCC, Sala 1V, “Bonelli, 0. rta. 16/6/70, Sala VI,
17.821, “Schiaveli, M", rta. 22/9/92), lo cierto es que la doctrina judicial
* fnayoritaria Ie ha dispensado un tratamiento particular como una excepcién al
principio de culpabilidad, cuando el autor tenia plens conocimiento pleno de st
pedecimiento y no adopts las medidas necesarias para contrarrestar sus efec-
Bes “fos (CNC, Sala V, c. 22.182, Petruf, D. A”, rta. 22/8/03, donde se proces6 al
S ‘de alquiler por homicidio' lesiones imprudentes; 27.018,
, rea, 29/6/05, donde se revocé el sobreseimiento; c. 28.086,
‘donde se lo procesé en orden al delito de lesiones imprudentes).
inculante para el jues, ya que éste puede tener en cuenta otros elementor
probatorios para fandar la inimputabilidad asi como para rechozarla (Fries
Caballero, pp. 1777 ss., en especial, pp. 181, 183, 186, 189, sobre el caric-
ter aproximativo del >. 193; Tozzi, p. 501, En igual
sentido, CSUN, t, 228 XLIL, Tejerina, '8/4/08; detvoto en disidencia
de los ministros Dres. Fayt y Zaffaroni se afirma que ia determinacion de la
reeponsabilidad debe ser motivada; CNCP, Sala IV, . 6990, “Santillan, G. A
S/recurso de casacion’, ra. 28/10/07, donde se tuvo en ctenta, ademas de
Ia experticia, las declaraciones testimoniales sobre la conducta asumida por
clautor) Bn’caso de duda, cobra virtualidad la maxima que dice que en caso
de!duda habra:de estarse a lo mas favorable para ¢l acusado (principio in “&
dubio pro reo). En este sentido, la jurisprudencia nacional ha sostenido una
postura amplia sobre la posibitidad de admitir I aplicacién del in dubio pro
Teo (CAP Rosario, Sal del 2/10/13, del voto en
Dr Rios; TOC n° 18, causa n* 4135, “Caceres, J.*, del 26/6/13) Por ultimo,
lee declaraciones realizadas por Ia persona sometida a proceso en el marco
de un examen periial no pueden ser volgadas en el informe respectivo (por
ejemplo, lo prohibe expresamente el art, 308 ter del Reglamento para la Jus-
ticia Penal de la Capital Federal, cit. por Tozzini, p. 502, 0 bien el art. 196
el Céd. Proc. Penal Ciudad Autonoma de Buends Aires), ya que dichas de
Glaraciones no son realizadas ante autorided judicial competente y podrian
Configurar, seyan el caso, una inobservancia a la prohibicién de obligar al
imputado a declaraz contra si mismo (art. 18 CN). :
HNuesto derecho positive enumera algunas causales de exclusion de la ca
pacidad de culpebitidad, entre las que se cuentan la insufciencia de las fa-
Cultades mentales Qa cligottenia, la imbeciliad y la debilidad), su alteracion
forbosa (enfermedades mentales peligrosas como la psicosis)y los trastornos
transitorios de la conciencia (entre los que se registran la somnolencia, el des-
mayo, la hipnosis, la embriaguez aleohélica o semejantes). En el primer c280,
eto eo, la insuficiencia de las facultades, se presenta, por lo general un defecta
en el desarrollo normal de la capacidad intelectual del sujeto, lo que provoca
que dicha persona no supere el umbral minimo para responder de manera
Sitisfactoria alas exigencias de la vida comunitara (Frias Caballero, pp. 221
290). Respecto de la alteacion morbosa, encuadrarian bajo este concepts a=
hérico todas las enfermedades mentales ineluidas en la lasificacign de la OMS
{CIE 10) ode la Asociacién Peiquiatrica Americana (DSM IV}, salvo los trastor-
ra. 24/11/
personalidad borderline ha sido considerada también como causal de.
de la imputabilidad (CNC, Sala I, c. 22.975, “G., L. M-, rta. 5/5/04). La per-
BS sonalidad esquizoide, con rasgos paranoicos, que no afectan la capacidad de
comprensién ha sido rechazada como causal de exclusion de la capacidad de
putabilidad (STJ San Luis, “B., C. A, del 7/8/14)
Sobfe Ia intoxicacién alechélica, no cualquier ingesta de alcohol autoriza
Ea la exclusién de la capacidad de culpabilidad, sino sélo aquella que haya
impedido que el autor haya podido comprender lo ilicito de su conducta 0
sutogobernarse (CNC, Sala VI, c. 24.264, “Gonzalez, A. rta, 6/7/04; ¢.
26.786, “Blanco, C.*, ria. 15/6/05; CAGP Matanza, c, 1105, “Arias, V. D*,rta.
24/2/05; TIC Tierra del Fuego, c. 3/2003, V. ¥.
En ese sentido, se ha declarado inimputabl
to de la comisién del hecho delictivo presentaba un cuadro de intoxicacién.
alcohélica cercano al nivel critico que le impidié conservar su autonomia
psiquica (CNC, Sala V, causa n® 46.130/16, °B., P. L*, del 5/9/16).
Laebriedad puede ser, a su vez, voluntaria o involuntaria (Soler, p. 78). Sila
‘briedad es voluntaria, deberén diferenciarse los casos de enfermedad crénica
los de ebriedad preordenada. En cambio, sila ebriedad es involuntaria, es
lecir, fue provocada por la intervencién dolosa de un tercero, nos hallaremos
frente a-un caso de autoria mediata si puede afirmarse el dominio del hecho por
parte del sujeto de atrés sobre la base de una efectiva instrumentalizacion del
usa n? 488/21, "B., D. M., del 4/5/12 [por mayoria]. De otra
18, causa n° 4133, “Caceres, J.", del 26/6/13),Art. 34
La personalidad psicopatica encuadra dentro del concepto de “alteracién 3
morbosa’ de las facultades utilizado por el art. 34, inc. 1°, del C6d. Penal, pero
dicha psicopatia debe afectar el nivel cognitivo o volitivo de la persona (al re
. pecto, Soler, pp. 69/71; CSUN, t 228 XLIN, “Tejerina, R, ta. 8/4/08; CNC
Sala, ¢ 35.097, "Ullmann, A+, rta, 22/5/90). Las perturbaciones de la per:
rnalidad, las neurosis y las desviaciones conductuales y perturbaciones Sexua-
‘Tes que afectan al proceso psiquico de la persona pueden causay, dependiendo,
ide su gravedad, una exclusién de su responsabilidad (Stratenwerth, pp. 284 §
¥ 83). La sordomudez no representa eo ipso una causal de inimputabilidad
{Soler, p. 66). Por ultimo, dentro de los estados de inconsciencia se registran
Tos casos originados por el suefio, la febre, la ebriedad, la sugestion hipnética
er, p. 76). Mas alla de la casuistica'que se prefiera, no debe
ista que algunos estados de inconsciencia son en puridad causa-
formula mixta que sigue nuestro
tas causales de exclusin de la capacidad de culpabilidad estén presentes 0
se manifiesten durante la comision del delito y afecten al mismo tiempo la
‘capacidad de comprensién de la ilicitud del acto o el autogobiernd de la pei
Sona del autor. Es importante sefialar que la sola presencia de una alte
‘cin morbosa de las facultades no basta por si sola para exciuir la capacidad
‘de culpabilidad, si ella no ge proyecta sobre el aspecto cognitive o volitivo del
aaitor. Puede ser culpable de tn delito el loco que acttia durante un intervalo
ido como inimputable el cuerdo que lo comete bajo la infiuencia de cau-
sas endégenas como exdgenas que excluyen su capacidad.
ley 22.278 (y su reforma por la ley:
dispone’que no
Privada o reprimidos con pena
‘afios cometidos por mayores di
partir de los dieciocho afios la responsabilidad penal es ple:
era se distinguen tres grupos: los menores de dieci
son inimputables; los adolescentes entre los dieciséis y los dieciocho aros
de edad que tienen una capacidad penal condicionada o limitada a ciertos
,, ¥ los jovenes adultos (mayores de dieciocho afios y menores de }
sin perjuicio de continuar con el proceso respecto de los mayores de edad
que hayan participado de algin modo en la comision del delito investigado.
En este punto, es menester sefialar, como lo veremos seguidamente, que
la intervencién de un menor de dieciocho atios de edad en la commision de
delito puede dar lugar a la aplicacién de la causal de agravacion de pena
prevista por el art. 41 quater del Céd. Penal para los demés participes pe-
nalmente responsables.
coms efecto juridico directo la impunidad de la persona imputada de del
DisPOsiciones GENERALES 128° 4
personas, la ey penal en
pemgidad de internamiento, cUya
“Ajodo electa, la eausal de exclusén dela capacidad de culpabiidad tiene 9g
IspuTapILIDAD
caso de verfcarse
» Be comentario
as
ae Niue ongnaron st peliros infor
fe rer en audiencia oral con la debida intervencién del
te senter
Procesal Penal de la
cfto es que los institutos penitenciarios deben contar con un servicio p:
quldtico que permita asegurar de manera més amplia, por aplicacién 4:)
‘principio de digni i
Ja persona internada de manera involuntaria como consecuencia de ls co
‘de un delito por el que fue declarado no responsable. Para el caso d=
ie la persona imputada sufriese un padecimiento mental durante el tra
ite del proceso, correspondera directamente en este caso la intervenc!
ficia civil, En este sentido, la ley 26.657 (Derecho a la Proteccién
ejercicio, en especial,
“por tentencia judicial. El art. 38 reza "La sentencia debe determinar la 2x-
tension y aleance de la restriccion y especificar las funciones y actos
ve limitan, procurando que la afectacién de la autonomia personal sea le
: menor posible. Asimismo, debe designar una o mas personas de apoyo 0 cu
tadores de acuerdo a lo establecido en el articulo 32 de este Cédigo y senelar
Jas condiciones de validez.de los actos especificos sujetos a la restriccién cor
B indicacion de la o las personas intervinientes y la modalidad de su actua-
elon’. Mientras que el art. 39 determinada la registracion de la sentencia e
el Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas.Art. 34 Disrosiciones GENERALES 130,
Ladoctrina estabiece algunas excepciones en los casos de los incapaces
de culpabilidad, Es el caso de la wetio liber ta causal (ali€), Su origen se re.
monta ala alta Edad Media, donde se distinguia la actio hominis libera d¢
Wa actio physice necesaria, es decir, cuando la exclusion de la imputacion
" se originaba en el propio sujeto o, por el contrario, en una fuerza externa
(Hruschka, pp. 910 y ss.). Esta excepcién al principio de inimputabilidad
Se presenta cuando el autor se coloca de manera dolosa o imprudente en
luna situacién de exclusién de su propia capacidad de culpabilidad, gene.
almente se citan los casos originados por ingesta excesiva de alcohol »
s. En estos casos el autor se transforma |
ejecucién del delito (Welzel, p. 185; Roxin, 3
abuso de sustancias psicotrépi
‘en su propio instrumento para
“Observa
Hirsch, pp. 182 y ss.; Stratenwerth, p. 290;
‘al principio de culpabilidad, pero difiere en sta fundamenta-
>. $6 y 88., 78; Frias Caballero, p. 215). Respecto de esto, se
hhan propuesto dos modelos: e! de la tipicidad y el de Ia excepcion (Roxin,
“Observaciones”, p. 22). El modelo de la tipicidad pretende retrotracr ef
principio de ejecucién en la tentativa a la accién dolosa o imprudente pre.
cedente que provoca precisamente esta incapacidad de culpabilidad al mo.
mento de la comision del hecho (a favor, Roxin, “Observaciones’, p. 25,
Hirsch, p. 191). Sele critica que
ipio de ejecucién se
inobserva el principio de legnlidad, ya
ntifica con el comienzo de ejecucion de
inextenso, Stratenwerth, pp. 290,
Hirsch, pp. 175 y ss.;Joshi Jubert, pp. 413 #8). Por su parte, ia solacien
dejtratar la aétio libera in causa como una excepcidn al principio de inca-
pacidad de culpabilidad fue formulada por primera ver por Hruechia y en
la actualidad goza de una considerable aceptacién. Sin embargo, tambien
dicha solucién ha sido pasible de las mismas criticas de violar el principio
de legalidad, ei de culpabilidad y tampoco ser practicable con el estado de 3
necesidad exculpante y el error de prohibicién (Roxin, “Observacione
pp. 23/25; Joshi Jubert, pp. 411 y ss). Una tercera postura propone tener
en cuenta la accion precedente de provocacién como fundamento de la
imputacién penal, pero su objeto seria la accién tipi
281 y ss., 414 y'ss.; critco con ella,
ina limita su aplicacion a los delitos dolosos (Cerezo Mir, p. 783; de
, Soler, p. 79, para quien la imputacién dolosa o imprudente
dependera de su prevision por la ley penal). Un sector de la-doctrina ace
ta, por el contrario, su aplicacién a ambas formas de imputacién (Roxi
*Observaciones", p: 26; Stratenwerth, p. 292; Frias Caballero, p. 215}.
-_ bien ¢8 cierto que su aplicacién a los’ delitos dolosos es infrecuente, su
verdadero ambito de vigencia se halla en los delitos imprudentes, en es.
ppecial, respecto de los delitos de transito por conduecién baj
del alcohol. Los defensores del modelo de la tipicidad han recurrido al co-
mienzo de la tentativa en la autoria mediata para justificar el comienzo de
ejecucién en la actio iibera in causa (Roxin, “Observaciones*, p. 28, sobre
eltema, Hirsch, pp. 183 y ss.) La jurisprudencia alemana ha utllizado en
varias ocasiones esta formula para responsabilizar al conductor en estado
de embriaguez que provoca lesiones o muertes ajenas (Roxin, “Observacio.
fe
Seca sens
io de eu
de Pacion escogida por los dos modelos resenados para justificar la apli-
eetyn dela acto iberain causa, En este caso, elimputado fue condenado
tl dclito de embriagues previsto por el§ 322a StGB. El propio Roxin,
RGpsermaciones,p. 32, rechaza la ponibldad de aplicar Ia acto Ubera in
‘geta'en lo deltos de propia mano, v. gr elde conduccin reagosa, Cr
(lor Hirsch, p, 191}, En ate punto es menester recordar que, a diferencia
de nuestro derecho po
Gd Penal eopano regu
‘783; BGHSt 42, 235). Nuestra doctrina acepta en general
ida de seguridad por expiracién del plazo de la pena hipotética, debera dar-
= pabilidad dismainuida, es decir, casos donde la culpabilidad del autor no
£ .# Los SUPUESTOS DE ERROR (We.
efectos
131 TiaputasiLioaD Art. 34
-sgcsa (art. 193 bis,
3", pp. 22, 26), Respecto del delito de conduccién riesgosa (art.
Goal Penal a jurisprudenciaalemana ha rechazado la api
foeraula legal de la acti libera in causa, porque inobserva
cin de esta
principio de
(BGHSt 42, 235, ocasién en la que se-afirma que el delito de con-
‘de un delito de propia mano y que las exigencias
jad no se encuentran satisfechas con Ia funda-
sarrafo segundo del
ente esta excepcién.
En caso de persistir el estado peligroso del autor después de cesarlame- ~
" del art. 20 det
‘cio civil, para los efectos declarados en este Codigo, mas no
|, para excluir una imputacin de-delitos o dar lugar a con-
denaciones". Respecto del procedimiento civil de declaracion de demencia,
arts, 624 y ss. del Cédigo Procesal Civil y Comercial de la Nacién)
Bn caso de infuencia de alcohol en la eomisién de delito, la negativa del
imputado a sometersé a la extracciOn de sangre no puede ser valorada en su
contra, y le incumbe al acusador piblico demostrar este extremo haciendo
uso de la herramienta de la extraccion compulsiva, puesto que elacusado es
objeto de prueba (CNC, Sala IV, c. 26.660, “Segundo, C.”, rta. 3/8/05).
Por ultimo, nuestra ley penal regula algunos supuestos aislados de cul:
excluye por completo ante la presencia de ciertas causales biopsicol6;
que actiian sobre el agente, pero que son suficientes para disminuir eu
prochabilidad (por ejemplo, la emocién violenta prevista por los arts. &(
fine, y 81, primer pirrafo, Céd. Penal). También las demas perturbaci
psiquicas que excluyen la culpabilidad podrian dar lugar, en caso de pres
tarse de manera incompleta, como causales de imputabilidad disminuida
(Gtratenwerth, p. 289). a
~ Elart. 34, inc. 1°, del Cod. Penal regula el error como causal de exclusion
ide la responsabilidad penal. En este sentido, cabe sefialar que la ignorancia
© ¢l falso conocimiento del autor sobre algunos de los elementos constitu-
Yyentes del tipo o la ilicitud de su conducta acarrean como consecuencia
inmediata la no punicién de su conducta. Histéricamente, regia el
principio error iuris nocet, lo que significa que el error de derecho perjudi
Generalmente, se parte de la ficcién de que las leyes se presumen conocidas
por todos, asi pues, de acuerdo a esta presuncién, nadie podria invocar el
desconocimiento del derecho para excluir su responsabilidad penal. Este
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