La técnica psicoanalítica del juego (Ceriche y Pou).
Fritz (5 años)
Klein ve que el niño presenta muchas ansiedades y angustias, y busca ver cómo el niño se defiende ante
aquellas ansiedades persecutorias. Lo atendió en su propia casa, con sus propios juguetes.
“Las ansiedades que encontré analizando este primer caso eran muy agudas, y a pesar de que fortalecía mi
creencia de estar en el camino correcto el observar una y otra vez la atenuación de la ansiedad producida por
mis interpretaciones, a veces me perturbaba la intensidad de las nuevas ansiedades que manifestaba”.
El niño iba y venía, presentaba ansiedades normales, sin embargo, la preocupación de Klein se focalizó en
que, al intervenir con él, aparecían otras nuevas. Finalmente, notó que el juego del niño era como la asociación
libre del adulto, es decir, a través del juego el niño habla de lo que le ocurre.
Desde este caso, Klein considera guías de dos principios del psicoanálisis freudiano: la exploración del
inconsciente y el análisis de la transferencia. (Esta es una característica en común que tiene con Freud, su punto
de intervención es en la transferencia).
Rita (2 años y 9 meses)
“Este caso fortaleció mi convicción creciente de que una precondición para el psicoanálisis de un niño es
comprender e interpretar las fantasías, sentimientos, ansiedades y experiencias expresadas por el juego o, si
las actividades del juego están inhibidas, las causas de la inhibición”. Entonces, lo que descubre en este caso
es hacia donde apunta su trabajo al analizar al niño, que es: saber qué fantasea el niño, puesto que esta es la
única forma de acceso a la pulsión – entendiendo a la fantasía como la representación mental de la pulsión –
entonces dice, “si yo entiendo la fantasía y logro verla en el juego, podré interpretarlas inmediatamente”.
Como la teoría de Klein implicaba que ya el humano nace con los objetos y por tanto, la fantasía, mientras el
niño juegue se podrá interpretar a esta última. Las fantasías pueden ser de tipo edípica, diádica, triádica,
sádicas, masoquistas, de destrucción, amorosas, de curiosidad. Klein busca saber qué tipos de fantasías son
las que presenta el niño, que tipo de mecanismo de defensa usa, qué es lo que busca en las relaciones
objetales que establece el niño en el juego (que son las deseadas), cuáles serían las relaciones objetales
tenidas.
Análisis fuera de casa (de ambos niños)
Klein observa que la madre tenía actitudes ambivalentes, descubre que la situación de transferencia sólo se
puede dar si el ambiente en el que se hace la terapia es diferente en el que está en su vida diaria. Determina
que los juguetes deben ser pequeños, no mecánicos, figuras humanas sin ocupación, guardar las cosas en
diferentes cajones para cada niño, habitaciones equipadas de manera simple.
Con respecto a la agresividad, hay que preguntarse porqué ocurre en el momento en que ocurre. Por ejemplo,
si un paciente llega llorando, hay que cuestionarse porqué el niño está así. Hay que dejar que el niño
experimente siempre y cuando no se haga daño a él ni al analista. Puede dañar los juguetes, pero darle la
consigna de que no dañe al resto.
“Esto implica que el analista no debiera mostrar desaprobación si el niño rompe un juguete; sin embargo, no
debe incitar al niño a expresar su agresividad ni sugerirle que el juguete puede ser reparado. En otras palabras,
debe permitir que el niño experimente sus emociones y fantasías tal como ellas aparecen”. No hay que decirle
nada, dejar que el exprese y ver que hará con lo que ocurre.
Modos en que el analista reúne material para interpretación: Recortar, detalles de conducta, cambios de
postura y cambios de expresión facial. “El analista de niños debe darlas tan sucinta y claramente como sea
posible, y debe usar las expresiones del niño al hacerlo”. Por ejemplo, cuando un niño ríe, se siente mal,
esconde objetos, etcétera; todo esto se debe interpretar de acuerdo con lo que el niño ha dicho y esto es lo
que se devuelve en conversación. Por ejemplo, en el caso Dick, el niño primero había dicho tren, y luego Klein,
interpretando le dice “el tren Dick va entrando en mamita”.
Superyó
“Confirmé este descubrimiento en los análisis de otros niños pequeños y llegué a la conclusión de que el
superyó aparece en una etapa mucho más temprana de lo que Freud supuso. En otras palabras, se me hizo
claro que el superyó, tal como él lo concebía, es el efecto de un desarrollo que se extiende por años”.
Esto último fundamenta su tesis de que el aparato psíquico es algo con lo que nacemos, a diferencia de Freud
que propone que los diferentes personajes van surgiendo a lo largo del desarrollo.
“Reparación en este sentido es un concepto más amplio que los conceptos de Freud de "anulación en la
neurosis obsesiva" y de "formación reactiva". Pues incluye los diversos procesos por los que el yo siente que
deshace un daño hecho en la imaginación, restaura, preserva y revive objetos”. Esto es lo que Klein entiende
por reparación.