TEMA 9: AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN.
1 Autoría.
28 CP: Son autores quienes realizan el hecho por sí solos, conjuntamente o por medio de otro
del que se sirven como instrumento. También serán considerados autores:
a) Los que inducen directamente a otros a ejecutarlo.
b) Los que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado.
1.1 Diferencias entre autoría y participación.
La participación en sí misma no es nada, sino un concepto de referencia que supone siempre la
existencia de un autor principal en función del cual se tipifica el hecho cometido. Es decir, la
participación es accesoria; y la autoría es principal.
Para distinguir el autor y el partícipe, se busca un criterio objetivo-material, que es el del
dominio del hecho. Según este criterio es autor quien domina la realización del delito, es decir,
quién decide sí y el cómo de su realización.
1.2 Clases de autoría.
AUTORÍA INMEDIATA O DIRECTA INDIVIDUAL: es el que realiza personalmente el delito, es decir, el que de un
modo directo y personal realiza el hecho típico.
AUTORÍA MEDIATA: el autor no realiza directa y personalmente el delito, sino que se sirve de otra
persona (instrumento) generalmente no responsable, para que lo realice. Cuando esto se da, y el
instrumento sin saberlo ejecuta el delito, hay que aplicar el criterio del dominio de hecho para
castigar al autor real y no a su instrumento. En estos casos, el dominio del hecho se fundamenta
en el dominio de la voluntad del que actúa por parte del autor mediato. En estos casos no se
puede hablar de participación, porque el instrumento ni siquiera realiza un comportamiento penal
relevante. También hay autoría mediata cuando:
➔ el instrumento no actúa típicamente porque falta en él una especial cualificación o un
elemento subjetivo que exija el tipo delictivo.
➔ el instrumento actúa justificadamente.
➔ o alguien aprovecha o provoca el error de tipo o de prohibición del instrumento.
Los límites de dicha instrumentalización y de la autoría mediata, habrá que marcarlos donde no
pueda afirmarse que el autor material haya perdido el dominio del hecho. Por eso no siempre
habrá autoría mediata cuando un sujeto se vale de un inimputable para cometer un delito, pues
en algunos casos el que hace esto no tiene el dominio del hecho.
Cuando el que actúa no es instrumento, sino un autor directo con dominio de hecho, el hombre de
atrás es generalmente inductor. La inducción es una forma de participación, pero no de autoría, lo
que tiene importantes consecuencias prácticas.
COAUTORÍA: realización conjunta de un delito por varias personas que colaboran consciente y
voluntariamente. Puede ser:
➔ coautoría ejecutiva cabe distinguir:
o coautoría ejecutiva directa: todos los autores realizan todos los actos ejecutivos.
o coautoría ejecutiva parcial: se produce un reparto de las tareas ejecutivas.
➔ coautoría no ejecutiva
De las formas de coautoría ejecutiva es posible apreciar la coautoría en los casos donde se
reparten los papeles entre los diversos intervinientes para realizar un delito, de modo que algunos
de los coautores ni siquiera están presentes en el momento de su ejecución. Por eso se hace
necesario recurrir a un criterio material que supere una visión estrictamente formal de la
coautoría → dominio (funcional) del hecho.
En la coautoría es que el dominio del hecho lo tienen varias personas que, en virtud del principio
del reparto funcional de roles, asumen por igual la responsabilidad de su realización.
Los coautores, más de compartir el dominio del hecho, requieren un acuerdo previo y realizar
parte de una conducta típica. Este criterio sirve para diferenciar el autor del partícipe, ya que el
autor tiene el dominio de hecho mientras que el partícipe no tiene dominio de hecho.
2 Participación.
PARTICIPACIÓN: Es la cooperación dolosa en un delito doloso ajeno. El delito por el que pueden ser
enjuiciados los distintos intervinientes en su realización es el mismo para todos (unidad del título
de imputación), pero la responsabilidad del partícipe viene subordinada al hecho cometido por el
autor (accesoriedad de la participación), ya que no hay por qué castigar a alguien que se limita a
participar en un hecho penalmente irrelevante o lícito para su autor.
Cuando un sujeto se sirva del comportamiento atípico o lícito de alguien para cometer un delito
se le podrá castigar como autor mediato (no como partícipe), ya que es él quien domina la
realización del hecho y el que actúa atípica o lícitamente es un mero instrumento en sus manos.
Para que haya participación no es necesario que el autor sea culpable, ya que la culpabilidad es
una cuestión personal y puede ser distinta para cada interviniente en el delito.
➔ El error del partícipe. Si existe un error del partícipe, éste debe ser tratado conforme a las
reglas generales; pero, cualquier error sobre un elemento esencial del tipo delictivo cometido por
el autor excluirá la responsabilidad del partícipe, aunque puede quedar subsistente su
responsabilidad por autoría en un delito imprudente o como partícipe en otro delito distinto.
2.1 Formas de participación.
LA INDUCCIÓN:
El inductor hace surgir en otra persona (inducido) la idea de cometer un delito. El inducido es
quien decide y domina la realización del delito (es autor principal o coautor). Si el inducido no
hubiera comenzado la ejecución del delito, no se puede castigar al inductor.
Requisitos de la inducción:
➔ directa: debe haber una relación personal e inmediata entre el inductor y el inducido. No
puede darse una inducción en cadena (que el inductor inicial incita a otro sujeto para que induzca
a su vez a un tercero a delinquir).
EJ: en casos de líderes espirituales que tienen gran influencia sobre un grupo de personas
a las que convencen, con promesas de vida eterna en el Más Allá, etc., para que se
suiciden; o inducen a menores para que se dediquen al ejercicio de la prostitución,
adoctrinándolos en este sentido mediante cursos o reuniones de grupos → delito
autónomo de inducción al suicidio (art. 143,1) o a la prostitución de menores (art. 188,1).
➔ Eficaz: que tenga entidad suficiente para que el inducido decida cometer el delito y
comience, por lo menos, su ejecución. EJ: promesa o dinero.
LA COOPERACIÓN NECESARIA:
En ella el partícipe realiza una aportación al hecho muy importante para que el autor pueda llevar
a cabo el delito, pero sin llegar a tener el dominio del hecho. El cooperador necesario responde,
en todo caso, con la misma pena que el autor, salvo en casos de exceso de éste.
Requisitos de la aportación del cooperador necesario:
➔ la conducta debe presentar cierta peligrosidad ex ante: que aumente las posibilidades de
realizar del delito por parte del autor.
➔ la aportación es una especie de dominio negativo del hecho: sin ella el plan del autor se
detendría.
LA COMPLICIDAD:
El cómplice contribuye al delito pero no puede calificarse ni de autoría, inducción, ni cooperación
necesaria. Lo que la distingue de las demás formas de participación es su menor entidad material,
de tal forma que la calificación de complicidad hace que la conducta se castigue automáticamente
con la pena inferior en un grado a la prevista para los autores del delito.
Requisitos de la conducta:
➔ tener eficacia casual en el comportamiento del autor: es decir, que con su aportación, la
comisión del delito podrá ser más rápida, más segura o más fácil, o el resultado lesivo más intenso
que sin ella.
➔ tener cierta peligrosidad: de manera que, desde una perspectiva ex ante represente un
incremento relevante de las posibilidades de éxito del autor y, con ello, de las de puesta en peligro
o lesión de un bien jurídico.
2.2 Problemas especiales de participación: la participación en los delitos
especiales.
En los DELITOS ESPECIALES IMPROPIOS (existe una correspondencia con uno común) se plantea el problema
de si la imputación de responsabilidad debe ser, para aquéllos que tienen las cualidades
requeridas en el delito especial (intranei: EJ, en el delito del art. 390, el funcionario público) por el
delito especial y, para aquéllos que carecen de ellas (extranei: el particular que falsifica el
documento público de acuerdo con el funcionario), la del delito común (art. 392),
independientemente de la contribución material concreta de cada uno de ellos a la realización del
hecho. Esto convierte los delitos especiales en delitos consistentes en la infracción de un deber,
siendo irrelevante para la calificación de autoría la contribución objetiva del intraneus.
Sin embargo, no hay ninguna razón para no aplicar aquí las reglas generales de la participación:
➔ Si el autor es el intraneus, el delito será el especial (falsificación de documento público
por funcionario, art. 390) y, en virtud del principio de unidad del título de imputación, el
particular responde como partícipe en el delito especial, aunque no tenga las cualidades
exigidas.
➔ si el autor es el extraneus, el delito cometido será uno común (falsificación de documento
público por particular, art. 392) y los partícipes responderán por el delito común,
independientemente de la cualidad personal.
➔ en los casos de coautoría entre un intraneus y un extraneus cada uno responderá por
separado del delito del que cada cual es autor.
En los DELITOS ESPECIALES PROPIOS (EJ la prevaricación judicial, art 446) el particular sólo puede responder
como partícipe del delito especial, porque no existe un delito común que se corresponda al
especial.
2.3 C) Formas de participación intentada
Los arts. 17 y 18 contemplan unas formas de tipicidades autónomas para castigar, en algunos
delitos graves, formas de participación intentada como son la conspiración, proposición y
provocación para delinquir.
17 CP:
1. La conspiración existe cuando 2 o más personas quedan para ejecutar un delito y resuelven
ejecutarlo.
2. La proposición existe cuando el que ha resuelto cometer un delito invita a otra u otras personas a
participar en él.
18.1 CP: los casos en que su punibilidad está expresamente prevista, la conspiración, proposición y
En
Laprovocación
provocación se castigan con la pena
existe cuando inferior ense1 o
directamente 2 grados
incita por amedio
la señalada
de la para el delito.
imprenta, la radiodifusión o
cualquier otro medio,
La naturaleza que facilite
de participación la publicidad,
intentada de estaso ante unaseconcurrencia
figuras, de personas,
rigen por el principio a la perpetración
de accesoriedad
delimitada,
un delito.
ya que no es necesario que se llegue a la realización del hecho proyectado. Así, el hecho
Esproyectado
apología, debe
a los constituir
efectos de este de
el tipo Código,
injustoladeexposición, ante una
un delito, aunque concurrencia
falte de de
la culpabilidad personas
quien loo por
cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor. La
vayan a realizar.
apología sólo será delictiva como forma de provocación y si por su naturaleza y circunstancias constituye
una incitación directa a cometer un delito.
Reforma de 2015: modificó el art. 17,2 sustituyendo «a ejecutarlo» → «a participar en él», es
decir, amplia el ámbito de aplicación a quien propone a otro que le suministre algún tipo de ayuda
o cooperación económica o material, aunque no le invite a intervenir directamente en la ejecución
del delito.
Si el delito llega a ejecutarse (se consume o no), la responsabilidad de los conspiradores queda
subsumida en las formas generales de autoría o participación. Si una vez pasados a la fase
ejecutiva alguno de los intervinientes desiste voluntaria, no responde ni por autoría o
participación, salvo que la conducta sea constitutiva por sí de otro delito consumado.
3 Problemas de determinación de la autoría en el ámbito de la
delincuencia organizada y económica empresarial.
La diferenciación entre las formas de autoría y las formas de participación en el delito se hace
más difícil de realizar cuando el delito es cometido por personas integradas en organizaciones
donde se han diseñado la realización de esas acciones por otros miembros. En estos casos, para no
castigar a los miembros del grupo por su simple pertenencia al mismo, se plantea cómo hacer
responsables de los delitos a quienes no intervienen directamente en la ejecución, (quienes los
diseñan, planifican o asumen el control de su realización). EJ: terrorismo, narcotráfico, blanqueo de
capitales.
También se presentan problemas similares cuando se trata de grandes delitos económicos y
fraudes financieros realizados en el ámbito de grandes empresas que no operan como éstas,
desde un principio fuera de la ley o realizando actividades generalmente constitutivas de delitos.
A) La imputación de la autoría en el marco de la criminalidad organizada
de carácter estatal o paraestatal.
Para resolver este problema, nos fijamos en un caso concreto: crímenes contra la Humanidad y
genocidios cometidos por los altos cargos y funcionarios del Gobierno alemán de 1933-45. En
1963, Claus Roxin desarrolló una teoría donde podía fundamentarse una autoría mediata de
quienes dominaban la realización de la ejecución a través de un aparato de poder de la
organización, sin haber intervenido directamente. Roxin estableció 3 elementos para
fundamentar una autoría mediata de esta clase:
1. el dominio de la organización por parte de los autores mediatos
2. la fungibilidad o sustituibilidad de los ejecutores
3. que los aparatos de poder actúen como un todo al margen del Derecho
Los ejecutores materiales son plenamente responsables e incluso actúan voluntariamente,
mostrando un alto grado de adhesión a la causa o fanatismo. No obstante, en el ámbito de la
criminalidad estatal o paraestatal la autoría mediata de los dirigentes es la mejor forma de
imputar la responsabilidad principal que les corresponde.
3.1 La imputación de la autoría en el marco de las organizaciones criminales
de carácter no estatal: el terrorismo contra el Estado, mafias y otras
formas de criminalidad organizada.
Roxin manifestaba que también se puede aplicar a los delitos que se cometen «en el ámbito de los
movimientos clandestinos, organizaciones secretas, bandas criminales y agrupaciones
semejantes». Aquí también existen sus «hombres de atrás» y los que ejecutan sus decisiones son
meros instrumentos anónimos que se pueden sustituir por otros. EJ: la Mafia, con sus leyes de la
«omertá» / los «yakuzas» japoneses, con sus códigos secretos.
Las decisiones se toman por unos pocos (en la cúpula) y estos no las ejecutan de forma directa;
sino que son otros los que tienen una relación directa y personal con los que dan las órdenes y se
encargan de cumplirlas.
En estos casos, la coautoría se adapta mejor que otras categorías de autoría y participación. El
requisito de la coejecución, que la doctrina dominante en España exige para la coautoría, no es
más que la consecuencia de una teoría objetivo-formal que se ha mostrado insuficiente para
explicar el concepto de autoría y de coautoría.
Dentro de la coautoría, a parte de la coautoría ejecutiva (total o parcial), hay otras formas de
realización conjunta del delito donde algunos de los coautores no están presentes en su ejecución.
En estos casos, la coautoría se fundamenta el dominio funcional del hecho; lo importante no es
solo la ejecución del delito, sino el control sobre la realización aunque no lo ejecute. → EJ. así, se
califica como coautores de un delito, al jefe y dirigentes de una banda que asumen la organización
del del delito, y a los miembros de la organización, aunque no lo hayan ejecutado y solo hayan
realizado tareas de apoyo, vigilancia o transporte. Problemas similares se plantean en los
atentados terroristas.
3.2 La imputación de la autoría en el marco de organizaciones de carácter
empresarial.
En las organizaciones empresariales (EJ: empresa importante) las actividades se realizan mediante
un complejo organigrama. Por ello, es evidente que no puede situarse la responsabilidad por
autoría sólo en el último eslabón de la cadena (fase ejecutiva), dejando en la periferia conductas
no ejecutivas importantes. → en estos casos es más importante los «centros de decisión» que los
«centros de ejecución».
El problema está en encontrar un criterio material que permita atribuir la cualidad de autor (autor
mediato o coautor) a los que deciden la ejecución, aunque no la ejecuten. Para ello se debe tener
en cuenta:
- la estructura y funcionamiento de las organizaciones en cuyo seno se cometan los delitos
- la naturaleza del delito
Los casos de los que se tienen que ocupar los tribunales en esta materia son muy complejos. Esto
hace que la delimitación y la imputación de la autoría presente también algunas particularidades
en este ámbito y se exige el requisito de la fungibilidad de los meros ejecutores. En estos ámbitos,
el ejecutor del delito suele ser una persona con conocimientos técnicos especiales que sin ellos no
podría realizarlo, por lo que es difícil de sustituirlo.
La mayoría de las veces, el ejecutor solo actúa siguiendo las instrucciones que se le dan, y es un
instrumento que actúa sin intención ni conciencia del delito. En cualquier caso, se da una
coautoría de los que en la cúspide de la empresa organizan la ejecución de delitos.
4 La autoría en los casos de actuación en nombre de otro.
31 CP:
El que actúe como administrador de hecho o de derecho de una persona jurídica, o en
nombre o representación legal o voluntaria de otro, responderá personalmente, aunque no
concurran en él las condiciones que el delito requiera para poder ser sujeto activo del mismo,
si tales circunstancias se dan en la entidad o persona en cuyo nombre o representación obre.
Esta previsión legal busca a impedir la impunidad en los delitos especiales cuando la cualidad
requerida en el tipo («deudor», «obligado a pagar impuestos») no se da en la persona que actúa
(administrador de hecho o de derecho de la persona jurídica o alguien que obre en nombre o
representación de otro), sino en la persona física o jurídica en cuyo nombre o representación obra.
En estos casos cabe atribuirles la cualidad exigida en el tipo, lo que, permitirá imputarles el delito
especial cometido a título de autor.
5 La autoría en los delitos cometidos por procedimientos que
faciliten la publicidad.
El art. 30 es una excepción a las reglas generales de responsabilidad de los intervinientes en el
delito, al hacer responsables criminalmente de los delitos que se cometen utilizando medios de
difusión mecánicos solamente a los autores contemplados en el art. 28.
La exclusión de los cómplices del ámbito de la responsabilidad criminal busca evitar una excesiva
limitación de la libertad de expresión en la prensa y otros medios de difusión.
El art. 30 contempla un sistema de responsabilidad en cascada de los autores, donde la
responsabilidad escalonada, excluyente y subsidiaria:
- en primer lugar, de quienes hayan redactado el texto y les hayan inducido a realizarlo
- en segundo lugar, de los directores de la publicación o programa en que se difunda
- en tercer lugar, de los directores de la empresa editora, emisora o difusora
- por último, la de los directores de la empresa grabadora, reproductora o impresora