Dirección del
Trabajo
Departamento Jurídico
Unidad de Dictámenes e informes en
Derecho
S/E (2700)2023, E330995(27)2023
01
DICTAMEN N°:
MATERIA:
Fija sentido y alcance de la Ley N°21.645,
publicada en el Diario Oficial con fecha 29.12.2023,
que Modifica el Título II del Libro II del Código del
Trabajo "de la protección a la maternidad,
paternidad y vida familiar" y regula un régimen de
trabajo a distancia y teletrabajo en las condiciones
que indica.
ANTECEDENTES:
Pase N°15 de 03.01.2024, de Jefa de Gabinete
Director del Trabajo
FUENTES:
1) Ley N°21.645, publicada en el Diario Oficial el
29.12.2023;
2) Convención sobre los Derechos del Niño de las
Naciones Unidas;
3) Convenios OIT 156, 103;
4) Convención sobre la Eliminación de todas las
formas de discriminación en contra de las
mujeres de 1979 (CEDAVV);
5) Código del Trabajo, artículos 67, 76 bis, 152
quáter O bis, 152 quáter O ter, 194 y 376;
6) D.F.L. N°1 de 1997, del Ministerio de la
Educación, que fija el texto refundido,
coordinado y sistematizado de la Ley N°19.070,
Estatuto de los Profesionales de la Educación;
7) Decreto N°453 de 1992 del Ministerio de la
Educación, que aprobó el Reglamento de la Ley
N°19.070;
8) Decreto N°969 de 1933, que Aprueba el
Reglamento para la aplicación del Título IV del
Libro 1 del Código del Trabajo.
CONCORDANCIA:
Dictámenes N°3342/48 de 01.09.2014,
N°3.190/176, de 02.06.1997, N°2856/162 de
30.08.2002, Dictamen N° 287/14, de 11.01.1996,
N°2474/57 de 30.06.2003, Ordinario N°1914 de
24.05.2019
SANTIAGO, 26 ENE 2024
DE: DIRECTOR NACIONAL DEL TRABAJO
A: JEFE DEPARTAMENTO DE INSPECCIÓN (S)
Por necesidades del Servicio se ha estimado procedente fijar el sentido y
alcance de la Ley N°21.645, que Modifica el Título 11 del Libro 11 del Código del
Trabajo "De la protección a la maternidad, paternidad y vida familiar" y regula un
régimen de trabajo a distancia y teletrabajo en las condiciones que indica, publicada
en el Diario Oficial con fecha 29.12.2023.
Precisado lo anterior, cúmpleme informar a Ud. lo siguiente, en relación con
el alcance y sentido de la normativa legal en estudio:
1. OBJETIVO DE LA LEY
En primer lugar, es necesario referirse al objetivo o finalidad perseguido por
el legislador con la nueva normativa el que, según aparece de manifiesto en el
Mensaje de S.E. el Presidente de la República mediante el cual envió a tramitación
el respectivo proyecto de ley, fue incorporar al Código del Trabajo el derecho de las
personas trabajadoras, durante la vigencia de su relación laboral, que desempeñan
labores de cuidado de un niño o niña menor de catorce años o que tengan a su
cargo el cuidado de una persona con discapacidad o en situación de dependencia
severa o moderada, no importando la edad de quien se cuida, a que todo o parte de
su jornada diaria o semanal pueda ser desarrollada bajo la modalidad de trabajo a
distancia o teletrabajo, cuando la naturaleza de sus funciones lo permita y cumplan
con los requisitos establecidos en la ley.
Junto con ello, establecer también como beneficio, respecto de las mismas
personas ya señaladas que tengan el cuidado personal de un niño o niña menor de
catorce años o adolescente menor de 18 años con discapacidad o situación de
dependencia severa o moderada, la posibilidad de un feriado preferente, en
concordancia con el periodo de vacaciones definidas por el Ministerio de Educación
y de una modificación transitoria de los turnos o la distribución de la jornada diaria
y semanal.
De esta forma, se pretende cumplir con las orientaciones de la Organización
Internacional del Trabajo (01T) que establece la conciliación de la vida personal,
familiar y laboral como una forma de poder avanzar hacia un trabajo decente con
enfoque a los derechos humanos, resguardando a las personas trabajadoras en
2
todas las dimensiones al momento de tener que compatibilizar responsabilidades
que trascienden el ámbito laborall.
II. ASPECTOS GENERALES
a) De la nueva denominación del Título II del Libro II del Código del
Trabajo.
De acuerdo con el numeral 5 del artículo único de la ley N°21.645, se
reemplaza la denominación de dicho título "De la protección a la maternidad, la
paternidad y la vida familiar" por la siguiente: "De la protección a la maternidad y la
paternidad y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral".
Así también, el numeral 6, letra b) de la precitada norma, en el inciso primero
del actual artículo 194 del Código del Trabajo, que ha pasado a ser tercero,
reemplaza la frase inicial: "La protección a la maternidad, paternidad y la vida
familiar" por la siguiente: "La protección a la maternidad y la paternidad y la
conciliación de la vida personal, familiar y laboral".
Cabe recordar que, con anterioridad, la Ley N°20.764 de 18.07.2014
sustituyó su denominación por aquella que se reemplaza en virtud de la ley en
estudio para extender la protección de dichas normas no sólo a la mujer trabajadora,
sino que también al padre trabajador, incentivando así la corresponsabilidad de
ambos en el cuidado de los hijos y propugnando una conciliación entre familia y
trabajo (Aplica Dictamen N°3342/48 de 01.09.2014).
b) De los principios que rigen la protección a la maternidad y la paternidad
y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
La nueva normativa legal en estudio, en su numeral 6, agrega en el artículo
194 del Código del Trabajo, los nuevos incisos primero y segundo, pasando el actual
inciso primero a ser inciso tercero y así sucesivamente.
Se establece que el Título "De la protección a la maternidad y la paternidad
y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral" se regirá por los siguientes
principios:
a) El principio de parentalidad positiva.
Este principio incluye las capacidades prácticas y funciones propias de las
y los adultos responsables para cuidar, proteger, educar y asegurar el sano
desarrollo a sus hijos e hijas.
Es necesario tener presente que este principio constituye un nuevo
planteamiento respecto a la forma en que se ejercen la maternidad y la paternidad,
de acuerdo al rol actual de niños y niñas en las familias y la sociedad, reconociendo
la manera en que estos se vinculan con sus progenitores, en tanto se los considera
sujetos de derechos que deben ser garantizados por los Estados.
'Historia de la ley, pág.14.
3
Esta última idea, acuñada a partir de la Convención sobre los Derechos del
Niño de las Naciones Unidas, adoptada el año 1989 y ratificada por Chile al año
siguiente, impone la necesidad de redefinir las relaciones y actividades en las que
madres y padres se implican para cuidar y educar a sus hijos. Dicha Convención
establece, expresamente, en el numeral primero de su artículo 18, que: "Los
Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del
principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a
la crianza y el desarrollo del niño. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los
representantes legales la responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo del
niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del niño".
Tal como indica la Organización Internacional del Trabajo, "el modelo
tradicional de políticas relativas a la maternidad exige un cambio conceptual que se
dirija hacia la parentalidad, entendida como el cuidado que ambos progenitores
deben asumir con respecto a sus hijos e hijas"2. De esta forma, la
corresponsabilidad parental contribuye a la superación de la idea de que las mujeres
son, de forma exclusiva, responsables de las labores del hogar y de cuidado y
permite una parentalidad orientada al bienestar de los hijos e hijas que se sustente
en un vínculo libre de violencia hacia ellos.
b) El principio de corresponsabilidad social.
El numeral 6) letra a) de la ley señala que este comprende la promoción en
la sociedad de la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, especialmente
de las personas trabajadoras que ejercen labores de cuidado no remunerado.
Respecto de la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, es dable
tener presente que, de acuerdo con lo señalado por la Organización Internacional
del Trabajo (01T) en informe denominado "Tiempo de trabajo y conciliación de la
vida laboral y personal en el mundo", elaborado en el año 2023, el equilibrio
saludable entre la vida laboral y personal de las/os trabajadoras/es se erige como
un valor que orienta no solo las políticas estatales respecto del trabajo remunerado
sino que también las políticas o acciones que los empleadores pueden establecer
en el marco de sus facultades, para propender que tanto el número de horas como
la ordenación del tiempo de trabajo aseguren horarios predecibles o flexibles que
faciliten dicho equilibrio.
En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo reconoce
expresamente que "(...) la limitación del número de horas de trabajo para proteger
la salud de los trabajadores se considera importante desde hace más de un siglo.
En cambio, la búsqueda de un equilibrio entre el trabajo y la vida privada como
aspiración social destacada se planteó mucho más tarde, a raíz de una mayor
concienciación de los responsables políticos sobre la dificultad de los trabajadores
para conciliar la vida personal con el trabajo remunerado. La concientización surgió
a raíz del declive del «modelo de sustentador masculino» de la familia tras la
incorporación masiva de la mujer al mercado laboral y la consiguiente adopción de
2Informe OIT (2009) "Trabajo y Familia. Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social".
[Link]
gender/documents/publication/wcms [Link]
4
un «modelo de doble sustentador», en el que todos los adultos tienen, en principio,
un trabajo remunerado"3.
De acuerdo con lo anterior, "(...) el mercado de trabajo requiere promover
una redistribución de las responsabilidades entre hogares, mercado y Estado. En el
mercado laboral las responsabilidades familiares deben dejar de ser un factor de
discriminación, mientras que el Estado debe reconocer el cuidado como un derecho
garantizado"4.
Este principio se desprende del Convenio N°156 de 1981 sobre los
trabajadores con responsabilidades familiares de la OIT, ratificado por Chile en el
año 1994. Dicho convenio señala en su artículo 4°, letra b) que, respecto de ellos y
con el fin de lograr una igualdad efectiva de oportunidades y de trato entre
trabajadores y trabajadoras, deben adoptarse medidas compatibles con las
condiciones y posibilidades nacionales y que tengan en cuenta sus necesidades en
materia de condiciones de empleo y de seguridad social.
Lo anterior, debe relacionarse con lo dispuesto en el artículo 5° del mismo,
que también establece la necesidad de adoptar medidas compatibles con las
condiciones y posibilidades nacionales que tengan en cuenta las necesidades de
los trabajadores con responsabilidades familiares en la planificación comunitaria.
Además, el artículo 11 del Convenio N°156 reconoce el rol de las
organizaciones de empleadores y de trabajadores, indicando que las
organizaciones de empleadores y de trabajadores tienen derecho a participar de
manera adecuada a las condiciones y prácticas nacionales, en la elaboración y
aplicación de medidas destinadas a hacer efectivas las disposiciones del Convenio.
Por su parte, es dable tener presente que, con anterioridad a la adopción
del Convenio N°156, el artículo 16, numeral 1, letra d) de la Convención sobre la
Eliminación de todas las formas de discriminación en contra de las mujeres de 1979
(CEDAVV), ratificada por Chile en 1989, ya señalaba que los Estados Partes deben
adoptar todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación contra la
mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y las relaciones
familiares y, en particular, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres,
reconocerles los mismos derechos y responsabilidades como progenitores,
cualquiera que sea su estado civil, en materias relacionadas con sus hijos y, en
todos los casos, los intereses de los hijos serán la consideración primordial.
b) El principio de protección a la maternidad y la paternidad.
Desde la creación de la Organización Internacional del Trabajo (01T) en
1919, ha sido una preocupación central de su quehacer la protección de la
3 Informe OIT. (2023) "Tiempo de trabajo y conciliación de la vida laboral y personal en el mundo". Pág. 1.
[Link] protect/ protrav/
travail/documents/publication/wcms [Link]
Informe 01T-PNUD (2009) "Trabajo y familia: Hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad
social". Resumen Ejecutivo. Pág. 32.
[Link] publicacion/[Link]
5
maternidad, cuyo objetivo es resguardar la salud de la madre y el hijo/a por nacer y
protegerla frente a la discriminación.
De acuerdo con ello, en el año 1952 se adoptó el Convenio N°103 sobre la
protección de la maternidad que aumentó el alcance y los niveles de protección para
las mujeres en caso de maternidad y fue ratificado por Chile el año 1994.
Dicho organismo ha señalado, que luego de la adopción del Convenio
N°1835 de la OIT sobre protección de la maternidad, mediante el cual se revisaron
las disposiciones del Convenio N°103, la protección de la maternidad consiste en
un conjunto de medidas públicas encaminadas a garantizar el derecho a trabajar de
las mujeres en edad reproductiva sin amenaza de discriminación, incluido el acceso
al trabajo en condiciones de seguridad económica y de igualdad de oportunidades,
y unas condiciones de trabajo justas, decentes y protección social. Estas medidas
comprenden la protección de la salud, el embarazo y la atención de salud materna
e infantil, la licencia de maternidad, la seguridad del ingreso y protección del empleo
y la no discriminación en el empleo, y medidas para la lactancia materna6.
Es así como, a partir de la Convención sobre la Eliminación de todas las
formas de discriminación en contra de las mujeres de 1979 (CEDAVV), ratificada por
Chile en 1989, que incluyó la noción de responsabilidades familiares, pudo
abordarse desde una perspectiva de igualdad el debate sobre la conciliación de la
vida laboral y familiar. De la protección de la mujer respecto de su capacidad
productiva se ha evolucionado hacia la noción de que los trabajadores de ambos
sexos deben compartir las responsabilidades familiares, con el objeto de asegurar
la igualdad de oportunidades.
En tal sentido, la Organización Internacional del Trabajo (01T) y el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han indicado que una de las
principales responsabilidades del Estado es activar políticas que incentiven la
participación de los hombres en las actividades del cuidado. Entre ellas, facilitar el
proceso de adopción de licencias de parentalidad remuneradas y de duración
adecuada, que pueden ser tomadas después de terminar la licencia de maternidad,
por ambos cónyuges de modo secuencial y en forma compartida, sin perder su
empleo y conservando los derechos que se derivan de él. Por consiguiente, la
propuesta de parentalidad se inserta como una nueva medida complementaria a las
políticas de conciliación entre Trabajo y Familia y representa un primer avance hacia
una modernización de la legislación laboral de protección de la maternidad,
ampliando las opciones para asumir responsabilidades laborales y familiares,
disponible para los hombres tanto como para las mujeres7.
De esta forma, "(...) el concepto de parentalidad en las políticas de
protección social en el ámbito laboral responde a la necesidad de reducir la
5Este convenio no ha sido ratificado por nuestro país.
6Informe OIT (2023) "Alcanzar la igualdad de género en el trabajo". Pág.102. El Convenio N°103 de 1952, fue
revisado por la Organización Internacional del Trabajo, que adoptó el Convenio N°183 de 2000.
[Link] norm/
relconf/documents/meetingdocument/wcms [Link]
Informe 01T-PNUD (2013) "Trabajo decente y cuidado compartido. Hacia una propuesta de parentalidad".
Pág. 8. [Link] publicacion/113B09 86 [Link]
6
discriminación en el mercado laboral debido a un desequilibrio de género de las
responsabilidades familiares y de reconocer el cuidado como un derecho
garantizado por el Estado. De este modo, se pretende promover la incorporación y
desarrollo de las mujeres en mundo del trabajo y la participación equitativa de
hombres y mujeres en el cuidado, a fin de lograr, así, una mejor compatibilización
entre el ámbito familiar y laboral para ambos"8.
Los principios antes indicados, que regirán las normas previstas en el Título
II del Libro II del Código del Trabajo, se encuentran orientados a la promoción de la
igualdad de oportunidades y de trato entre las mujeres y los hombres, buscando
preservar tanto la salud y bienestar de los niños y niñas, como el de sus progenitores
y progenitoras.
Ahora bien, de acuerdo con la parte final del nuevo inciso primero del
artículo 194 del Código del Trabajo, dichos principios deberán aplicarse siempre en
concordancia con las responsabilidades y facultades de administración que este
Código reconoce al empleador.
Al respecto, es dable considerar que la jurisprudencia administrativa de esta
Dirección del Trabajo, contenida en el Dictamen N°3190/176, de 02.06.1997, ha
sostenido que si bien la ley delimita la administración y dirección de la empresa,
concibiendo las facultades de administración del empleador como un sector
independiente y de su exclusiva determinación, es indispensable recordar que, de
acuerdo con lo dispuesto por el artículo 1545 del Código Civil, "Todo contrato
legalmente celebrado es una ley para los contratantes, y no puede ser invalidado
sino por su consentimiento mutuo o por causas legales.
Ahora bien, sin perjuicio de lo dispuesto por la normativa en estudio, es
necesario tener presente que el artículo 5° del Código del Trabajo señala:
"El ejercicio de las facultades que la ley le reconoce al
empleador, tiene como límite el respeto a las garantías
constitucionales de los trabajadores, en especial cuando pudieran
afectar la intimidad, la vida privada o la honra de éstos."
Cabe anotar que, respecto de su alcance, la jurisprudencia administrativa
de este Servicio, contenida en Dictamen N°2856/162 de 30.08.2002, ha señalado
que "(...) la incorporación en el inciso primero, del artículo 5°, del Código del Trabajo,
de la función ¡imitadora de los derechos fundamentales respecto de los poderes
empresariales, idea que había sido ya expresada por la jurisprudencia de este
Servicio (Dictamen N° 287/14, de 11.01.1996), tiene un hondo significado. Dicha
norma está revestida de un indudable valor normativo y dotada de una verdadera
vis expansiva que debe impregnar la interpretación y aplicación de las normas
jurídicas en base al principio favor libertatis, esto es, en un sentido que apunte a dar
plena vigencia a los derechos fundamentales de la persona en el ámbito laboral.
Como se señaló, esta norma está llamada a constituirse en la idea matriz o
componente estructural básico del contenido material de nuestro sistema normativo
laboral.
Ibídem. Págs. 27-28.
7
(...) Los derechos fundamentales necesariamente se alzan como límites
infranqueables de los poderes empresariales, siendo ésta no una afirmación teórica
o meramente simbólica sino que un principio o valor normativo -función unificadora
o integradora de los derechos fundamentales- que de forma ineludible debe irradiar
y orientar la aplicación e interpretación de las normas laborales, debiendo darse
primacía, de manera indiscutible a aquéllos por sobre éstos. Se crea pues, un
principio de interpretación de la legislación común conforme al texto constitucional,
de manera que toda la interpretación de las normas, cualquiera sea su rango y su
objeto, debe ajustarse a la concepción del trabajador como un sujeto titular de
derechos constitucionalmente protegidos".
Conforme con lo anterior, los empleadores, teniendo en consideración, en
cada caso, la naturaleza de la relación laboral y los servicios prestados, deberán
promover el equilibrio entre el trabajo y la vida privada, realizando acciones
destinadas a informar, educar y sensibilizar sobre la importancia de la conciliación
de la vida personal, familiar y laboral, por medio de campañas de sensibilización y
difusión realizadas directamente por el empleador o a través de los organismos
administradores de la ley N°16.744.
Para ello, la Superintendencia de Seguridad Social, mediante una norma de
carácter general, entregará las directrices para la ejecución de estas acciones y para
la entrega de información por parte de las entidades administradoras de la ley
N°16.744.
III. DEL DERECHO AL TRABAJO A DISTANCIA O TELETRABAJO DE
LAS PERSONAS TRABAJADORAS QUE DESEMPEÑAN LABORES
DE CUIDADO NO REMUNERADO
El legislador ha incorporado, mediante el numeral 3 de la ley y a
continuación del artículo 152 quáter O, el epígrafe denominado: "Del derecho al
trabajo a distancia o teletrabajo de las personas trabajadoras que desempeñan
labores de cuidado no remunerado", el que establece la obligación del empleador
de ofrecer a la persona trabajadora que todo o parte de su jornada diaria o semanal
pueda ser desarrollada bajo la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo, en la
medida que la naturaleza de sus funciones lo permita.
Beneficiarios.
Este ofrecimiento debe realizarse a la persona trabajadora, durante la
vigencia de la relación laboral y que, sin recibir remuneración, i) tenga el cuidado
personal de un niño o niña menor de 14 años o, ii) se encuentre a cargo del cuidado
de una persona con discapacidad o en situación de dependencia severa o
moderada, no importando la edad de quien se cuida.
La circunstancia de encontrarse en alguna de las situaciones que ameritan
el ofrecimiento de teletrabajo por parte del empleador deberá acreditarse mediante:
a) Certificado de nacimiento que acredite la filiación respecto del niño o niña o
resolución judicial de un tribunal que otorga el cuidado personal del menor; o
8
b) Certificado de inscripción en el Registro Nacional de la Discapacidad o el
documento emitido por el Ministerio de Desarrollo Social conforme la
información contenida en el instrumento establecido en el artículo 5° de la ley
N°20.379 (instrumento que permita la caracterización socioeconómica de la
población nacional, según lo establezca un reglamento expedido a través del
Ministerio de Planificación, suscrito, además, por el Ministro de Hacienda) y
Familia o el instrumento que reemplace, que dé cuenta de la calidad de
cuidador o cuidadora.
Procedimiento.
1. La persona trabajadora deberá presentar su requerimiento por escrito,
acompañando los documentos señalados en el artículo 152 quáter O bis y
formulando una propuesta en la que se contenga la combinación fija de
tiempos de trabajo presencial en el establecimiento, instalación o faena de la
empresa, y de tiempos de trabajo fuera de ellas, pudiendo distribuir tiempos
presenciales y a distancia durante la jornada diaria o semanal, los que no
podrán superar los límites diarios y semanales de trabajo, esto es, 10 horas
diarias y 45 o 40 horas semanales, de acuerdo a la entrada en vigencia de la
Ley N°21.561 de 26.04.2023 que modificó el Código del Trabajo con el objeto
de reducir la jornada laboral.
El empleador deberá dar respuesta dentro de los quince días siguientes,
pudiendo ofrecer una fórmula alternativa o rechazar la propuesta, en cuyo evento
deberá acreditar que la naturaleza de las funciones de la persona trabajadora no
permite la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo, como por ejemplo
(enumeración no taxativa):
- Labores que requieran que la persona trabajadora se encuentre
presencialmente en su puesto de trabajo; o
- La atención presencial de público; o
- Que por necesidades organizativas sean requeridas para la realización de
los servicios de otros trabajadores; o
- Labores de atención de atención de servicios de urgencia, guardias o
similares;
- Cuando no existan condiciones de conectividad en el lugar en el que se
desarrollarán las labores; o
- Cuando el organismo administrador del seguro determine que el lugar en el
que se desarrollarán las labores no cumple con condiciones de seguridad y
salud adecuadas, de acuerdo con lo previsto en el inciso cuarto del artículo
152 quáter M.
En ningún caso, el ejercicio de este derecho por parte de la persona
trabajadora implicará una alteración en las condiciones pactadas, o que el
empleador tenga que disponer de un reemplazo o cambios de horarios o funciones
de otros trabajadores.
2. Si la persona trabajadora requiere realizar una modificación a la
distribución de la jornada establecida, deberá dar aviso por escrito al empleador con
una anticipación mínima de treinta días, quien deberá pronunciarse de conformidad
al procedimiento establecido anteriormente.
9
3. En el caso que ocurra una causa sobreviniente, la persona trabajadora
podrá volver unilateralmente a las condiciones originalmente pactadas en el contrato
de trabajo. Igual derecho le corresponde al empleador cuando concurra alguna de
las circunstancias contempladas respecto de la naturaleza de las funciones. Para
estos efectos, las partes deberán dar aviso por escrito con una anticipación mínima
de treinta días.
4. El empleador deberá consignar en un documento anexo al contrato de
trabajo:
a) La identificación del trabajo de cuidado no remunerado de la persona
trabajadora y el medio de verificación que habilita para el ejercicio del
derecho;
b) La fórmula de combinación de tiempos de trabajo presencial en
establecimientos, instalaciones o faenas de la empresa y de tiempos de
trabajo fuera de ellas.
En todo lo demás que sea compatible se aplicarán las normas del Capítulo
IX del Título II, del Libro I del Código del Trabajo, referido al trabajo a distancia o
teletrabajo.
IV. DERECHO PREFERENTE PARA HACER USO DEL FERIADO LEGAL
DURANTE LAS VACACIONES DEFINIDAS POR EL MINISTERIO DE
EDUCACIÓN CONFORME AL CALENDARIO ESCOLAR
Conforme al nuevo inciso final del artículo 67 del Código del Trabajo,
agregado mediante la Ley N°21.645, se establece un derecho preferente para hacer
uso del feriado legal durante las vacaciones definidas por el Ministerio de Educación
conforme al calendario escolar.
Ahora bien, dado que el legislador establece este derecho preferente para
hacer uso del feriado respecto de una época determinada, esto es, el período de
vacaciones definidas por el Ministerio de Educación, conforme al calendario escolar
respectivo, es dable tener presente que, de acuerdo al artículo 8 del Decreto
Supremo N°289 de 2010 que fija normas generales sobre calendario escolar,
corresponde a las Secretarías Regionales Ministeriales de Educación aprobar la
elaboración de un calendario regional, sobre la base de las normas generales
contenidas en dicho decreto; considerando las particularidades de la región
respectiva.
Agrega el precitado artículo que: "(...) Asimismo, deberán darlo a conocer a
los establecimientos educacionales de su región y enviar una copia a la División de
Educación General del Ministerio de Educación, antes del 15 de diciembre del año
anterior a su entrada en vigencia".
De lo anterior se desprende que, anualmente, las Secretarías Regionales
Ministeriales de Educación deben aprobar un calendario escolar para la región
respectiva, antes del 15 de diciembre, el que regirá para el año escolar siguiente al
de su aprobación.
10
Dicha prerrogativa se encuentra establecida en el artículo 36 de la Ley
N°20.370 de 02.07.2010, que Establece la Ley General de Educación, normativa
que indica que el Ministerio de Educación debe reglamentar la duración mínima del
año escolar y las normas en virtud de las cuales los organismos regionales
respectivos determinen las fechas o períodos de suspensión y de interrupción de
actividades escolares.
Por su parte, el artículo 23 del D.S. N°453 de 1991, que Aprueba
Reglamento de la Ley N°19.070, Estatuto de los Profesionales de la Educación,
indica:
"Se entiende por "año escolar" el período fijado de acuerdo a las
normas que rige el calendario escolar y que por regla general, abarca
el período comprendido entre el 1° de marzo y el 31 de diciembre de
cada año.
Se entiende por "año lectivo" el período comprendido dentro del año
escolar en el que los alumnos concurren a clases y que,
generalmente abarca 38 semanas".
Así también, el Decreto N°289 de 2010 que Fija normas generales sobre
calendario escolar, establece en su artículo 1°, que:
"El año escolar abarcará el período comprendido entre el 1 de marzo
y el 31 de diciembre de cada año, ambas fechas inclusive. Sin
embargo, para aquellos establecimientos educacionales que por su
situación geográfica u otros factores no pudieran iniciar o terminar
sus actividades en las fechas indicadas, el Secretario Regional
Ministerial de Educación que corresponda podrá fijar fechas
diferentes".
Además, el artículo 2° de dicho decreto establece que:
"El año escolar comprenderá todas las actividades necesarias para
la planificación, perfeccionamiento y finalización de las distintas
actividades que comprende el quehacer de un establecimiento
educacional, es decir, el año lectivo y el período de vacaciones".
De acuerdo con las disposiciones legales citadas, es dable concluir que el
período de vacaciones escolares, para los efectos de lo dispuesto en el artículo 67
del Código del Trabajo, es aquel período en que los alumnos no concurren a clases
dentro del año escolar, es decir, dentro del lapso que, por regla general, abarca el
período comprendido entre el 1° de marzo y el 31 de diciembre de cada año, fijado
de acuerdo con las normas que rigen el calendario escolar. De igual forma, se
desprende que las vacaciones escolares abarcan el tiempo que se encuentra fuera
del año escolar, el que corresponde, en general, a los meses de enero y febrero, en
que los alumnos tampoco asisten a los establecimientos educacionales.
Dicha conclusión es congruente con la historia fidedigna de la normativa en
estudio, pues la H. Senadora Sepúlveda, al fundamentar su voto favorable ante la
Sala del Senado respecto de la iniciativa legal en comento, señaló: "Tenemos que
avanzar en esa línea, que es importante, más allá de la conciliación, que considero
muy relevante pensando en la familia, más allá de si el trabajador es hombre o
11
mujer. También debe haber adaptación en las épocas de vacaciones de invierno y
de verano, para que aquellos padres con hijos menores puedan tener un privilegio,
lo cual me parece a mí igualmente un avance muy importante e interesante" 9 .
Lo anterior, además, guarda relación con la doctrina institucional vigente
contenida en Dictamen N°5263/097 de 13.12.2010 que, aplicando lo dispuesto en
el artículo 23 del D.S. N°453 de 1991, que Aprueba Reglamento de la Ley N°19.070,
Estatuto de los Profesionales de la Educación, señala en lo pertinente con la materia
analizada que: "(...) los docentes de que se trata se encuentran obligados a
concurrir al establecimiento educacional a prestar servicios no obstante haber
terminado el año lectivo, vale decir, aún cuando los alumnos hayan dejado de asistir
a clases. Ello considerando que el feriado de los profesionales de la educación se
inicia, solo una vez llegado el mes de enero o bien, una vez terminado el año
escolar, según corresponda".
Beneficiarios
Las personas trabajadoras que tengan el cuidado personal de:
a) Un niño o niña menor de catorce años; o
b) Un adolescente menor de 18 años con discapacidad o dependencia severa
o moderada.
Procedimiento
El trabajador solicitará el feriado preferente al empleador, al menos, con
treinta días de anticipación acompañando:
a) Certificado de nacimiento que acredite la filiación respecto del niño o niña o
resolución judicial de un tribunal que otorga el cuidado personas del menor;
o
b) Certificado de inscripción en el Registro Nacional de la Discapacidad o el
documento emitido por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia o el
instrumento que reemplace, que dé cuenta de la calidad de cuidador o
cuidadora.
Sin perjuicio de lo dispuesto por la nueva ley, es necesario tener presente
que el artículo 44 del Decreto N°969 de 1933, que Aprueba el Reglamento para la
aplicación del Título IV del Libro I del Código del Trabajo limita la facultad del
empleador para determinar la fecha en que concederá el feriado al trabajador que
lo solicite de acuerdo con el artículo 43 de la misma preceptiva, estableciendo que:
"El feriado será concedido preferentemente en la Primavera o en el
Verano, y se distribuirá entre los empleados en forma de poder
mantener en servicio, a lo menos, las cuatro quintas partes del
personal de cada departamento o sección de un negocio que tenga
más de cinco empleados; si tuviera menos de este número se
distribuirá de manera que, a la vez, no haya más de un empleado
gozando de feriado".
Al respecto, valga tener presente que la jurisprudencia de este Servicio
sobre el derecho a feriado, contenida en Dictamen N°2474/57 de 30.06.2003,
9 Historia de la Ley, pág.74.
12
establece: "No resulta jurídicamente procedente que el empleador obligue a un
dependiente a hacer uso de su descanso anual en el período que aquél determine,
como tampoco, disponer en forma unilateral, el otorgamiento de sólo diez días
continuos por tal concepto, toda vez que para que opere el fraccionamiento del
beneficio es necesario el mutuo acuerdo de los contratantes. Igualmente no resulta
jurídicamente procedente que el empleador obligue al trabajador a hacer uso de un
mayor número de días de feriado que aquél que establece la ley, máxime si éstos
son descontados en el correspondiente finiquito. Por el contrario, no existe
impedimento legal alguno para que las partes de la relación laboral, de común
acuerdo, pacten anticipar la concesión del beneficio de feriado anual o el
otorgamiento de un lapso superiora/os 15 días hábiles que, por tal concepto, señala
la ley, toda vez que en tal caso el respectivo acuerdo implica un mejoramiento del
beneficio legal".
Dicha doctrina ha sido reiterada, entre otros, en Ordinario N°1914 de
24.05.2019, que indica: "(...) El artículo 67 del Código del Trabajo, en sus incisos 1°
y3°, dispone:
"Los trabajadores con más de un año de servicio tendrán derecho a un feriado anual
de quince días hábiles, con remuneración íntegra que se otorgará de acuerdo con
las formalidades que establezca el reglamento.
"El feriado se concederá de preferencia en primavera o verano, considerándose las
necesidades del servicio."
Por su parte, el artículo 70 del mismo cuerpo legal, en su inciso 1°, dispone:
"El feriado deberá ser continuo, pero el exceso sobre diez días hábiles podrá
fraccionarse de común acuerdo".
Del análisis conjunto de las disposiciones legales precedentemente transcritas, se
infiere que todo trabajador que cuente con más de un año de servicios para un
empleador tiene derecho a que éste le conceda un feriado anual de quince días
hábiles con remuneración íntegra, el cual deberá ser otorgado, de preferencia en
primavera o verano, según las necesidades del servicio.
Se infiere, asimismo, que el feriado debe ser continuo y que, por excepción, se
admite su fraccionamiento sobre diez días hábiles siempre que existe acuerdo de
las partes en tal sentido.
En relación con el beneficio en análisis, la jurisprudencia administrativa de este
Servicio, contenida entre otros en dictamen N°2474/57. de 30.06.2003, ha sostenido
que el mismo constituye un derecho que la ley reconoce al trabajador que cumple
con el requisito de antigüedad antes mencionado, cuyo otorgamiento no está sujeto
a condición alguna, bastando por lo tanto para impetrarlo, que el trabajador cumpla
con el requisito antes mencionado.
Lo anterior permite afirmar que el dependiente, en su calidad de titular del beneficio
de feriado, se encuentra facultado para solicitar que su empleador le otorgue de una
sola vez los 15 días hábiles que por tal concepto establece la ley, salvo
evidentemente que haya pactado el fraccionamiento del beneficio en los términos
establecidos en el inciso 1° del artículo 70 del Código del Trabajo, antes transcrito
y comentado.
Conforme a la misma jurisprudencia, no resulta jurídicamente procedente que el
empleador obligue a un dependiente a hacer uso de su descanso anual en el
período que él determine, como tampoco, que disponga en forma unilateral, el
otorgamiento de sólo diez días continuos por tal concepto, o menos de ese tiempo,
13
toda vez que para que opere el fraccionamiento del beneficio es necesario, como
ya se dijera, el mutuo acuerdo de los contratantes".
V. DERECHO A LA MODIFICACIÓN TRANSITORIA DE LOS TURNOS O
LA DISTRIBUCIÓN DE LA JORNADA DIARIA Y SEMANAL.
Por su parte, el nuevo artículo 76 bis, agregado en virtud del numeral 2 de la
ley, consagra el derecho a la modificación transitoria de los turnos o la distribución
de la jornada diaria y semanal, cuando la naturaleza de sus funciones lo permita y
la empresa funcione en un horario que sea compatible.
Beneficiarios.
Las personas trabajadoras que tengan el cuidado personal de:
a) un niño o niña menor de catorce años o
b) adolescente menor de 18 años con discapacidad o dependencia severa o
moderada.
Procedimiento.
El trabajador efectuará una propuesta al empleador con treinta días de
anticipación, a lo menos, a fin de que el empleador se pronuncie sobre ella. El
empleador dará su respuesta dentro de los diez días siguientes a su presentación,
pudiendo ofrecer una fórmula alternativa o rechazar la propuesta, en cuyo caso,
deberá acreditar la o las circunstancias que justifican su rechazo.
El empleador debe dejar constancia en un anexo del contrato de trabajo, de
la modificación transitoria, la que no implicará una alteración en la duración de la
jornada de trabajo semanal, la naturaleza de los servicios prestados y en la
remuneración de la persona trabajadora, o que el empleador tenga que disponer de
un reemplazo o cambios de horarios o funciones de otros trabajadores.
VI. ACUERDO CON LAS ORGANIZACIONES SINDICALES
Según lo establecido en el numeral 7 de la nueva normativa legal, que
agrega un inciso final al artículo 376 del Código del Trabajo, las organizaciones
sindicales podrán acordar con su empleador que, durante el período de vacaciones
definido por el Ministerio de Educación, conforme al calendario del año escolar
respectivo, las personas trabajadoras que, durante la vigencia de la relación laboral,
tengan el cuidado personal de un niño o niña menor de catorce años o que tengan
a su cargo el cuidado de una persona con discapacidad o en situación de
dependencia severa o moderada, no importando la edad de quien se cuida, sin
recibir remuneración por dicha actividad, puedan solicitar la reducción transitoria de
su jornada laboral durante todo o parte de dicho período, volviendo a las condiciones
originalmente pactadas una vez finalizado.
Al tenor de lo expuesto, el contenido del acuerdo al que pueden arribar los
empleadores con las organizaciones sindicales es la reducción transitoria de la
jornada laboral de los trabajadores afiliados a ellas, que se encuentren en alguna
14
de las situaciones señaladas por la ley, durante todo o parte del período de
vacaciones definido por el Ministerio de Educación, de acuerdo con el calendario
escolar respectivo.
Beneficiarios.
Este acuerdo favorece a las:
a) Personas trabajadoras que tengan el cuidado personal de un niño o niña
menor de catorce años;
b) Personas trabajadoras que tengan a su cargo el cuidado de una persona con
discapacidad o en situación de dependencia severa o moderada, no
importando la edad de quien se cuida.
VII. VIGENCIA
De acuerdo con el artículo transitorio la ley entrará regir treinta días después
de su publicación, esto es, el día 29 de enero de 2024, pues la nueva normativa
legal fue publicada en el Diario Oficial con fecha 29.12.2023.
En consecuencia, en mérito de las consideraciones antes expuestas y
disposiciones legales y doctrina administrativa citadas cumplo con informar a Ud.
que mediante el presente oficio se fija el sentido y alcance de la Ley N°21.645 que
modifica el Título II del Libro II del Código del Trabajo "De la Protección a la
Maternidad, Paternidad y Vida Familiar" y regula un régimen de trabajo a distancia
y teletrabajo en las condiciones que indica.
Saluda atentamente a Ud.,
DIRECCIÓN DEL T1A2A.10
OFICI A DE PARTES
/PABLO ZENTENO MUÑOZ
ABOGADO
DIRECTOR NACIONAL DEL TRABAJO
./Ibp
Distribución:
Jurídico
Partes
Control
Boletín
Deptos. DT
Subdirector
U. Asistencia Técnica
XVI Regiones
Ministra del Trabajo y Previsión Social
Subsecretario del Trabajo
15