ARQUITECTURA CIVIL
La vivienda popular de la colonia se caracterizaba por la simplicidad de sus formas, sin
muchos efectos escenográficos, mientras que la sobriedad era la principal característica de
las mansiones aristocráticas, con una fuerte influencia morisca heredada de la España
Meridional.
Se puede reconocer la funcionalidad de cada arquitectura colonial, por el empleo de los
materiales, algunos como la madera, la caña amarga, el adobe, la tapia y la arcilla, que
sirvió para la creación de ornamentos funcionales.
La idea constante que preside la arquitectura colonial venezolana de protegerse de el sol, la
lluvia y la luz, se reencuentra en el estudio las fachadas de las casas de la época. Algunas de
las arquitecturas coloniales más representativas que perduran en la actualidad son:
Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas;
Casa Guipuzcoana en La Guaira y Cagua;
Casa Amarilla en Caracas;
Casa de la Capitulación en Maracaibo;
Quinta Anauco en Caracas;
Casa de la ventanas de hierro en Coro;
Casa del Congreso de Angostura en Ciudad Bolívar.
ARQUITECTURA MILITAR
Durante la época de la colonia eventualmente se producían enfrentamientos entre los
conquistadores españoles y bárbaros que navegaban en costas venezolanas, a fin de
apoderarse de las provincias ubicadas en las costas del país. Para el momento, los reinos de
Europa afrontaban una crisis económica, por lo que tripulaciones armadas inglesas,
holandesas, portuguesas y francesas arribaban a Venezuela, con el fin de apropiarse de los
territorios de la provincia y saquear las ciudades costeras.
Las costas e islas venezolanas fueron escena de combates producidas por corsarios y
piratas, por lo que España se vio en la obligación de mantener su imperio, construyendo
castillos, baluartes, cuarteles y fortificaciones que resguardaban las ciudades de la
provincia.
Castillo Santa Rosa en Margarita;
Fortín Solano en Puerto Cabello
Castillo San Felipe en Puerto Cabello
Castillo de Araya en Araya;
Cuartel San Carlos en Caracas;
Castillo de San Carlos de Borromeo en Margarita;
Castillo de San Carlos de la Barra en Maracaibo;
Castillo de San Antonio de la Eminencia en Cumaná;
Fuerte Villapol en Santo Tomé de Guayana.
ARQUITECTURA RELIGIOSA
Los templos eran constituidos por una casi invariable, disposición conformada por una
planta rectangular, tres naves separadas por arcos de cubierta de alfarje compuesta de una
armadura de madera de pares, nudillos, tirantes y almizate. Las edificaciones católicas que
se construían despejaban sencillez y pobreza, pues dentro de sus arquitecturas
prácticamente no existían variantes de relevancia y la poca diversidad de materiales de
construcción dictaba el diseño y la calidad de la arquitectura religiosa en la época de la
colonia. Para mediados del siglo XVI en Venezuela no abundaban las familias pudientes
capaces de levantar a sus expensas grandes iglesias y conventos. La misma iglesia católica,
los obispos y las órdenes religiosas no disponían de los medios suficientes para erigir
monumentos religiosos comparables con los de otros países del continente. El siglo XVII
fue de reconstrucción de los templos católicos que habían sido destruidos por el terremoto
de 1641. El siglo XVIII, específicamente entre 1728 y 1785 la prosperidad que gozó
Venezuela por la apertura de la Compañía Guipuzcoana se reflejó también en la
construcción de nuevas arquitecturas, en especial de tipo religiosas.
Las ciudades de Coro y Caracas tuvieron el mayor auge en construcciones religiosas.
Algunas de las edificaciones religiosas más representativas son:
Catedral de Caracas;
Panteón nacional en Caracas;
Catedral de Coro;
Convento de San Francisco en Caracas;
Iglesia de San Francisco en Caracas;
Palacio Arzobispal de Caracas;
Capilla de La Trinidad en Caracas;
Iglesia de Nuestra Señora de Santa Ana en Coro;
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Curucay en Caracas.
Iglesia del Calvario de Carora.