NOMBRE DEL ALUMNO: ANTONIO PEREYRA ROSALES
NOMBRE DE LA MAESTRA: JESSICA VARGAS HERNANDEZ
NUMERO DE ENTREGABLE: 5
FECHA: 04 DE AGOSTO DEL 2023
INTRODUCCION
El siguiente trabajo tiene como objetivo abordar el tema sobre las organizaciones
auxiliares de crédito, con el fin de conocer sus operaciones bancarias, sin dejar atrás
su concepto sobre del arrendamiento financiero, empresas de factoraje y las casas de
cambio, sin embargo antes de definir y ejemplificar cada una de ellas, considero que la
organización y funcionamiento de las organizaciones auxiliares del crédito y Las
organizaciones auxiliares nacionales de crédito se rigen por sus leyes orgánicas de
falta de éstas o cual también está previsto,
por lo que establece la ley anteriormente mencionada. Compete exclusivamente a la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público la instrumentación de los medios relativos
tanto a la organización, funcionamiento de las organizaciones auxiliares nacionales del
crédito. ORGANIZACIONES AUXILIARES DEL CREDITO Son aquellas instituciones
de crédito que participan en la actividad financiera facilitando las operaciones de crédito
y coadyuvando a un mejor funcionamiento del sistema financiero en general.
Las organizaciones auxiliares del crédito son intermediarios no bancarios, constituidas
como sociedades anónimas, a los que las autoridades SHCP y CNVB en el caso de
uniones de crédito, autorizan discrecionalmente para que coadyuven al desarrollo de la
actividad crediticia, representando un complemento de esta actividad en forma
especializada.
Almacenes Generales de Deposito
Conforme al artículo 11 de la LGTOC Los almacenes generales de depósito tendrán
por objeto el almacenamiento, guarda o conservación, manejo, control, distribución o
comercialización de bienes o mercancías bajo su custodia o que se encuentren en
tránsito, amparados por certificados de depósito y el otorgamiento de financiamientos
con garantía de los mismos. También podrán realizar procesos de incorporación de
valor agregado, así como la transformación, reparación y ensamble de las mercancías
depositadas a fin de aumentar su valor, sin variar esencialmente su naturaleza. Sólo los
almacenes estarán facultados para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
Los Almacenes Generales de Depósito tienen por objeto el almacenamiento, guarda o
conservación, manejo, control, distribución o comercialización de bienes o mercancías
bajo su custodia o que se encuentren en tránsito, amparados por certificados de
depósito. Asimismo, otorgan financiamiento tomando como garantía los mismos bienes
o mercancías. Estás entidades también pueden emitir certificados de depósito sobre
bienes y mercancías almacenados en bodegas que no forman parte de sus
instalaciones; a esas bodegas se les denomina “habilitadas” y tienen la característica
que la operación y control de dicha bodega está a cargo del Almacén General de
Depósito.
Los Almacenes Generales de Depósito son los únicos facultados para expedir
certificados de depósito y son responsables de las mercancías que amparen dichos
documentos. Los certificados de depósito se pueden otorgar como garantía de créditos
contratados con instituciones de crédito. Asimismo, el alcance de sus actividades está
en función del nivel que tengan autorizado:
Nivel I.- exclusivamente para almacenamiento agropecuario y pesquero; Nivel II.-
almacenamiento de bienes o mercancías de cualquier clase, a excepción del régimen
de depósito fiscal y otorgamiento de financiamientos; Nivel III.- almacenamiento de
bienes o mercancías de cualquier clase y mercancías destinadas al régimen de
depósito fiscal.
Empresas de factoraje
Son instituciones financieras especializadas, autorizadas por la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público, que adquieren de sus clientes derechos de crédito a favor de estos
últimos relacionados a la proveeduría de bienes o servicios, pactándose dicha
operación en un contrato de factoraje. La empresa de factoraje financiero conviene con
el cliente adquirir derechos de crédito que éste tenga a su favor por un precio
determinado, en moneda nacional o extranjera, con independencia de la fecha y la
forma en que se pague, siendo posible pactar cualquiera de las modalidades
siguientes:
Que el cliente no quede obligado a responder por el pago de los derechos de crédito
transmitidos a la empresa de factoraje financiero; o Que el cliente quede obligado
solidariamente con el deudor, a responder del pago puntual y oportuno de los derechos
de crédito transmitidos a la empresa de factoraje financiero.
Es importante señalar que, a partir del 18 de julio de 2013, debido a la derogación de
los apartados de la Ley que les dan origen, las empresas de factoraje financiero
dejaron de ser consideradas como organizaciones auxiliares y en consecuencia
dejaron de ser supervisadas por la CNBV. Aquellas empresas de factoraje financiero
que continúen en operación reformaron sus estatutos sociales para reputarse como
sociedad financiera de objeto múltiple o SOFOM en los términos de la Ley General de
Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito.
Arrendadoras Financieras
son instituciones financieras especializadas, autorizadas por la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público para realizar operaciones de arrendamiento financiero. En el contrato
de arrendamiento financiero, la entidad se obliga a adquirir determinados bienes y a
conceder su uso o goce temporal, a plazo forzoso, a una persona física o moral,
obligándose ésta a pagar una contraprestación, que se liquidará en pagos parciales,
que cubra el valor de adquisición de los bienes, las cargas financieras y los demás
accesorios.
Al vencimiento del contrato de arrendamiento se adopta alguna de las opciones
siguientes: La compra de los bienes a un precio inferior a su valor de adquisición, que
quedará fijado en el contrato. En caso de que no se haya fijado, el precio debe ser
inferior al valor marcado a la fecha de compra, conforme a las bases que se
establezcan en el contrato;
A prorrogar el plazo para continuar con el uso o goce temporal, pagando una renta
inferior a los pagos periódicos que venía haciendo, conforme a las bases que se
establezcan en el contrato; y A participar con la arrendadora financiera en el precio de
la venta de los bienes a un tercero, en las proporciones y términos que se convengan
en el contrato. Es importante señalar que, a partir del 18 de julio de 2013, debido a la
derogación de los apartados de la Ley que les dan origen.
las arrendadoras financieras dejaron de ser consideradas como organizaciones
auxiliares y en consecuencia dejaron de ser supervisadas por la CNBV. Aquellas
empresas de arrendamiento financiero que continúen en operación reformaron sus
estatutos sociales para reputarse como sociedad financiera de objeto múltiple o
SOFOM en los términos de la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares
del Crédito.
CASAS DE CAMBIO
Casas de Cambio Las casas de cambio son aquellas sociedades que se encuentran
autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para realizar en forma
habitual y profesional operaciones de compra, venta y cambio de divisas, incluyendo
las que se lleven a cabo mediante transferencia o transmisión de fondos, con el público
dentro del territorio nacional.
El objeto social de las casas de cambio deberá contemplar exclusivamente la
realización, en forma habitual y profesional, de las operaciones siguientes: Compra o
cobranzas de documentos a la vista denominados y pagaderos en moneda extranjera,
a cargo de entidades financieras, sin límite por documento; Venta de documentos a la
vista y pagaderos en moneda extranjera que las casas de cambio expidan a cargo de
instituciones de crédito del país, sucursales y agencias en el exterior de estas últimas,
o bancos del exterior; Compra y venta de divisas mediante transferencias de fondos
sobre cuentas bancarias;
Las señaladas en el artículo 81-A de la Ley General de Organizaciones y Actividades
Auxiliares del Crédito; Las demás que autorice el Banco de México, mediante
disposiciones de carácter general. Además, en sus estatutos sociales deberá indicarse
que en la realización de su objeto, la sociedad debe ajustarse a lo previsto en la Ley.