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Bogotá: Memoria y Conflicto

Este documento presenta un itinerario por el centro histórico de Bogotá con el objetivo de analizar la relación entre el espacio, la religión y la política en la memoria de la ciudad. El recorrido comienza en el barrio de Egipto y pasa por lugares como la Plaza de Bolívar, la calle once y la Plaza de los Mártires, concluyendo en la iglesia del Voto Nacional. A lo largo del trayecto se reflejan los diferentes conflictos que han marcado a Bogotá a lo largo de la historia,

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Bogotá: Memoria y Conflicto

Este documento presenta un itinerario por el centro histórico de Bogotá con el objetivo de analizar la relación entre el espacio, la religión y la política en la memoria de la ciudad. El recorrido comienza en el barrio de Egipto y pasa por lugares como la Plaza de Bolívar, la calle once y la Plaza de los Mártires, concluyendo en la iglesia del Voto Nacional. A lo largo del trayecto se reflejan los diferentes conflictos que han marcado a Bogotá a lo largo de la historia,

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UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES


DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA

BOGOTÁ: MEMORIA Y CONFLICTO


ITINERARIO HACIA LA IGLESIA DEL VOTO NACIONAL

Por: María Camila Escobar Ortega


Director: German Ferro Medina

Julio de 2007
A Liliana, por aclarar mi mente y
darme ideas para el desarrollo de esta
investigación y a Pedro por su
inagotable paciencia, constante apoyo
y acertadas opiniones
.

Agradecimientos:
German Ferro
Pedro Mejía
Elena Uprimny
Liliana Ortega
Alberto Escovar
Fundación Erigaie
Fundación La Candelaria
Adriana Pico, secretaria de la Parroquia del Voto Nacional
Carolina Miralles

1
BOGOTÁ: MEMORIA Y CONFLICTO
ITINERARIO HACIA LA IGLESIA DEL VOTO NACIONAL

ÍNDICE

Introducción

Bogotá: transitando la memoria

Inicio del recorrido

I. Primera parada: la Plaza de Bolívar

El registro visual: Las imágenes como testigos

II. Segunda parada: la calle de San Miguel

III. Tercera parada: la Avenida Caracas con once

IV. Cuarta parada: la Plaza de los Mártires

V. Quinta parada: el obelisco

El costado sur: desde institución educativa hasta sede del Ejército

La Plaza de los Mártires como zona de conflicto

VI. Sexta parada: la iglesia del Voto Nacional

La iglesia vista desde afuera

2
In Hoc Signo Vinces

La imponente cúpula

VII. El interior de la iglesia

Los objetos de observación a lo largo del recorrido

Descripción arquitectónica del templo

Recorriendo la geografía nacional a lo largo de las naves

Con la mirada hacia el altar: el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

¿Está o no el escudo nacional?

VIII. Unos pasos antes de la puerta

La fórmula del Voto Nacional: un monumento a la paz cuando “… la República


entera se convirtió en un inmenso templo a la crueldad” (Pérez, 1938: 134)

Significaciones del Voto Nacional

El compromiso del Estado por la paz: el decreto 820 del 18 de mayo de 1902

IX. Concluye el recorrido

Índice de ilustraciones

Bibliografía

3
BOGOTÁ: MEMORIA Y CONFLICTO. ITINERARIO HACIA LA IGLESIA DEL
VOTO NACIONAL

Pero la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano,
escrito en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas,
en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos,
en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento
por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos.

Las ciudades invisibles


Italo Calvino.

INTRODUCCIÓN

El siguiente trabajo tiene como objetivo analizar la relación entre espacio, religión
y política en la memoria de una ciudad y para esto, el objeto de análisis es la
iglesia del Voto Nacional en la ciudad de Bogotá. Ubicándonos en el barrio Egipto,
en la parte alta, oriental y fundadora de la ciudad, divisamos la cúpula del templo y
para ir al encuentro de este ícono, descenderemos hacia el occidente recorriendo
el centro histórico de Bogotá.
A medida que recorremos la calle diez, varios lugares prominentes salen a nuestro
encuentro. En lo alto se vislumbran las cúpulas de algunas de las iglesias más
importantes de la ciudad como San Ignacio, la Catedral Primada y la cúpula del
colegio San Bartolomé, todas cercanas a la Plaza de Bolívar y a lo lejos se
alcanza a ver una cúpula monumental: la iglesia del Voto Nacional. Estos
elementos en el paisaje urbano, advierten al caminante que Bogotá, como capital
de Colombia desde la misma fundación de la ciudad en 1538, es un lugar en el
que el poder secular y el católico han estado entrelazados a lo largo del tiempo.

4
Antes de llegar a la Plaza de Bolívar nos abrimos campo entre turistas y guías
que rodean el Palacio de San Carlos, donde se relata el escape de Simón Bolívar
del atentado organizado por los detractores de su gobierno. Ya en la Plaza, los
fotógrafos, vendedores ambulantes, las palomas y transeúntes rompen con el
monótono adoquinado. Al atravesar la Plaza, bajamos por la Calle de San Miguel,
o calle once, donde las sombrererias nos remontan a otro tiempo. Por las calles
que restan para llegar a la Plaza de los Mártires, nos movemos entre un enjambre
de personas, algunas cargando cajas o bolsas y otras a la expectativa, hasta
llegar a la Caracas a la entrada de la estación de TransMilenio donde ya es visible
la Plaza de los Mártires con su obelisco y la iglesia del Voto Nacional como telón
de fondo.

Bogotá es la ciudad que va a ser recorrida siguiendo un itinerario planeado para


guiar al caminante a través de una historia de conflicto, marcada por la violencia,
la lucha por el poder, la indiferencia, el abandono y el deseo constante de unos
cuantos por conseguir una paz ausente.

Nuestro recorrido refleja como la memoria de Bogotá está marcada por diferentes
conflictos que se han gestado desde hace seis siglos. Durante el siglo XVI, Egipto
fue un barrio indígena y en la actualidad es un barrio popular, habitado por
personas de escasos recursos que a través de prácticas culturales que giran
alrededor de lo religioso, logran cierta visibilidad dentro de la ciudad.
La Candelaria es una parte de la ciudad asociada al periodo colonial español, que
abarca desde el siglo XVI al XVIII, y esta presencia se evidencia en los cánones
estéticos que rigen el paisaje urbano.
El siglo XIX se inicia con la lucha independista, seguida por el proyecto
Grancolombiano de Bolívar que choca con las ideas de Santander. A mediados de
este siglo se gesta un conflicto bipartidista que se extiende al siglo XX y en las
últimas décadas, la izquierda demanda reconocimiento de parte del gobierno.

5
Este itinerario también pretende mostrar, a través de una guía específica por el
centro de Bogotá, un encuentro donde lo espacial y lo simbólico está atravesado
por otras prácticas y discursos desde la marginalidad, que fracturan y que le dan
nuevos sentidos a una historia oficial y hegemónica de nación.

Al llegar a nuestro destino, la Iglesia del Voto Nacional, el análisis que se hará
comprenderá los tres niveles interpretativos postulados por Panofsky: pre-
iconográfico, iconográfico e iconológico. El primero se refiere al “significado
natural” y se basa en la descripción detallada y la identificación de los objetos y
eventos representados. El análisis iconográfico tiene que ver con el significado
convencional en el cual es imprescindible tener en cuenta el contexto social e
histórico del momento. Por último, la interpretación iconológica busca dar cuenta
del significado intrínseco, de los principios que subyacen y por lo tanto muestran
una intencionalidad en un tiempo determinado y para cierto tipo de espectadores
que puedan comprender este mensaje (Panofsky, 1972 [1939]).

Bogotá: transitando la memoria

Una ciudad, cualquier ciudad, es un texto en el que el tiempo se encarga de dejar


huellas –algunas más visibles que otras- que revelan múltiples historias que se
yu xtaponen y confrontan tanto diacrónica como sincrónicamente. La ciudad tiene
una gramática susceptible de ser leída pero dentro de ella también surgen otros
discursos desde la marginalidad, ciertos órdenes que la fracturan.
Estos discursos, tanto hegemónicos como subalternos, dotan de sentido el
espacio y re velan como se construye de diversas formas (Lefebvre, 1991[1974]).

Una de las grandes ventajas que ofrece el analizar el espacio urbano es que forma
parte de lo cotidiano; la vida de las personas transcurre en trayectos, recorriendo

6
calles, espacios públicos, apropiando lugares, viviendo y concibiéndolo consciente
o inconscientemente.

A lo largo del trayecto, lo visible y lo invisible, el lugar y el no-lugar juegan con el


caminante. Improntas legítimas y llenas de sentido desde la mirada de la historia
oficial, son transgredidas e invertidas y a la vez legitiman el orden revirtiéndolo.
Una huella, clandestina pero evidente, no logra ser silenciada y se apropia de
espacios que son constantemente transformados.
Bogotá es una ciudad en la que se refleja la historia del país, su gramática
construida a lo largo del tiempo se puede leer a partir del momento en que
comienza un recorrido por ella desde cualquier punto. Un referente por excelencia
es el centro histórico de la ciudad donde historias de nación, desde arriba y desde
ab ajo, guían al caminante por una historia nacional llena de contrastes, violencia y
confrontación. Además a través del espacio y sus elementos, ya sean
estratégicamente emplazados o incrustados a la fuerza, se muestra un orden
imaginado e ideal en el que se logran filtrar elementos no deseados, excluidos o
marginales.

Al recordar las Ciudades Invisibles de Calvino, que Marco Polo, el viajero


arquetípico, describe al gran Khan, vemos que las ciudades reescriben su
memoria constantemente a través de lo material y de las formas en que sus
habitantes apropian los espacios y lo que se emplaza en ellos. La simbología que
se revela a través de las características que se observan en un determinado lugar,
sumadas a las actitudes de sus habitantes, puede dar una idea clara sobre una
sociedad particular a través de su historia y las razones por las cuales presenta
ciertos rasgos que la hacen única, que se revelan en los trayectos de sus calles,
en los ornamentos de sus edificaciones y en la traza urbana que le da forma a la
ciudad.

7
8
Empieza el recorrido

Vista del centro de Bogotá descendiendo del barrio Egipto

Bajando desde el oriente de la ciudad, por las calles del barrio La Candelaria,
vemos las casas que nos recuerdan el periodo colonial. Esta parte del centro de la
ciudad ha recuperado su importancia en la medida en que se ha ido entendiendo
su valor histórico: tanto su distribución espacial como sus características
arquitectónicas, son la impronta de un modelo de vida español que se emplazó en
medio de la población indígena y posteriormente, entró en conflicto con el proyecto
libertario.

9
Siguiendo nuestro recorrido pasamos al
1
frente del Teatro Colón , lugar donde se
llevan a cabo eventos culturales de gran
importancia y cuya fachada ostenta la
elegancia que emula los teatros europeos a
una escala reducida.

Teatro Colón

A unos pasos, el Palacio de San Carlos,


en la calle diez con carrera quinta, sale a
nuestro encuentro. Esta edificación, de un
blanco resplandeciente, ha sido habitada
por el Libertador y varios estadistas. Al
pasar, un grupo conformado por turistas y
curiosos escuchan atentamente a una guía
que cuenta el escape de Simón Bolívar
Palacio de San Carlos
por la ventana de su estudio, evitando así
ser asesinado por sus detractores. Este suceso fue la culminación de las
contradicciones entre dos proyectos diferentes de nación en 1928, que enfrentaron
al Libertador con las ideas de Santander.

1
Construido por Pietro Cantini.

10
Después pasamos al frente de la Iglesia
de San Ignacio. Esta iglesia, ubicada en la
calle diez entre carreras sexta y séptima,
pertenece a la Compañía de Jesús y es
famosa por el agua bendita que allí se
distribuye a los fieles. Al dirigir nuestra
mirada hacia donde desemboca esta calle,
la Plaza de Bolívar se abre ante nuestra
Iglesia de San Ignacio
mirada. Al recorrerla, apreciamos
diferentes elementos que invitan a reflexionar sobre la grandeza y el poder que allí
se ha emplazado.

11
Primera parada: La Plaza de Bolívar

Plaza de Bolívar

Esta plaza es la más importante del país; es el lugar donde se materializan hitos y
se recuerdan los acontecimientos que han marcado el rumbo de nuestra nación.
2
Sobresale en este espacio abierto la estatua del Libertador , que ha permanecido
desde la fecha de su emplazamiento no obstante las transformaciones a que ha
sido sometida la plaza en su diseño a través del tiempo.

Este espacio, al igual que el de otras ciudades coloniales españolas, esta


construido siguiendo una traza urbana reticular, donde la plaza era el eje de toda
actividad y también donde se centralizaba el poder. Es así como encontramos,
desde sus inicios, en el costado oriental la Catedral Primada; al occidente el
Edificio Liévano que es la sede de la alcaldía de Bogotá; hacia el norte el Palacio
de Justicia y al otro lado de la Plaza, en el costado sur, el Capitolio Nacional.
2
Realizada por el escultor italiano Tenerani e instalada en la plaza en 1848.

12
Al frente de la Catedral se desarrolla una gran actividad; los vendedores
ambulantes gritan, las llamadas por celular invaden el andén y los transeúntes que
frecuentan el sector, por ejemplo, no se sienten llamados por la memoria del lugar
sino por la necesidad de comunicarse por un par de minutos para luego partir. Al
parecer el único llamado escuchado por los colombianos es el de la rutina.

En la mitad de la plaza nos encontramos con un indigente que, desde su condición


marginal, narra a unos transeúntes los hechos que se han desarrollado en este
lugar. Su relato, desde un discurso personal, desmitifica los héroes de la patria
refiriéndose a la estatua de Simón Bolívar como “mamarracho” y enfatiza el poder
hegemónico de las elites al hablar de los asesinatos de Uribe Uribe en 1914 y de
Gaitán, el caudillo lib eral, el 9 de abril de 1948. Es paradójico ver como el mundo
marginal, desde un discurso basado en la injusticia social, identifica la historia y
guarda la memoria de este lugar en algunos casos mejor que la mayoría de los
presentes.

Plaza de San Victorino, al fondo, a la derecha, la cúpula de la iglesia del Voto


Nacional (9 de abril, 1948)

13
Desde el presente se debería pensar en el pasado como un llamado a recordar y a
no olvidar lo que ha costado construir una nación y este lugar, donde se emplazan
las instancias más altas del poder legislativo, judicial y eclesiástico, nos puede
mostrar ejemplos de hechos que han generado algunos de los conflictos más
importantes por los que ha atravesado Colombia.
Como ejemplos, recordemos que a un par de cuadras de la plaza el general
Rafael Uribe Uribe, líder del Ejercito Liberal en la Guerra de los Mil Días, fue
asesinado a golpes de hacha doce años después de haber firmado el tratado de
paz de Wisconsin en 1902. Ya para 1985 el costado norte es el gran protagonista,
al ser tomado el Palacio de Justicia por el M-19, movimiento armado que pretendía
con esta acción juzgar al presidente Belisario Betancourt como epilogo a sus
negociaciones de paz con el Gobierno. Es importante resaltar que este espacio
también ha sido y seguirá siendo el punto de convergencia de actos y
manifestaciones de expresión popular.

El registro visual: las imágenes como testigos

La Plaza de Bolívar alberga todo tipo de vendedores ambulantes, siendo los más
reconocidos y con mayor trayectoria en el sector las mujeres que venden maíz
para alimentar a las palomas y los fotógrafos con sus cámaras de fotos
instantáneas, recordándonos que durante nuestro itinerario por diferentes lugares
y en diferentes momentos, es indispensable hacer uso de las imágenes como
fuente primaria y evidencia histórica.

Las personas hoy, con la popularidad de las cámaras digitales y la generalización


de su uso para cualquier evento, ven las fotografías como la materialización de
sus recuerdos, de lo efímero o la evidencia de algún suceso, por ejemplo el haber

14
estado en Bogotá. ¿Acaso no demuestra cualquier persona con una foto en la
Plaza con la Catedral o la estatua de Bolívar de fondo, que ha estado en la
capital?

Precisamente el uso de las imágenes como evidencia histórica ha cobrado mucha


importancia en la historiografía. Como anota Reinier, las imágenes, mas que
fuentes, son huellas del pasado en el presente que implican un nivel de
experiencia no verbal a través de las cuales se posibilita una lectura y
entendimiento de estructuras de pensamiento y representación de un tiempo dado
(Burke, 2001).

Al ver las imágenes de los lugares que son recorridos en el presente, el


observador se siente como un testigo ocular a través del lente de otro; un otro
distante temporalmente. En las fotografías, tras su apariencia fidedigna y neutral,
subyace la intencionalidad de quien esta oprimiendo el obturador, capturando uno
de tantos puntos de vista sobre un mismo sitio.
En este caso, las fotografías analizadas pertenecen a lugares específicos y en
periodos de tiempo distintos que hacen posible ubicarse en el momento histórico
de las transformaciones de un lugar y analizar las dinámicas que han contribuido a
estos cambios.

15
II. Segunda parada: la Calle de San Miguel

Manifestación gaitanista en la
Plaza de Bolívar (13 de abril,
1946)

Continuando por la calle once o calle San Miguel hacia el occidente, se


encuentran varios almacenes de sombreros. Aunque ya es poco común que los
bogotanos hagan uso de este accesorio, estos almacenes siguen ahí, con sus
vitrinas que traen a la memoria un tiempo pasado. Pareciera como si estos
establecimientos fueran una lucha contra las nuevas costumbres y modas, un
llamado a la tradición y a la elegancia perdida, a un tiempo considerado idílico y
mejor. Paulatinamente desde los años cincuenta, el sombrero ha dejado de ser un
objeto de uso general por la población masculina bogotana.

16
III. Tercera parada: la Avenida Caracas con once

A medida que nos aproximamos a la


iglesia del Voto Nacional, las calles se
vuelven más congestionadas.
Abriéndonos camino entre
compradores, vendedores
ambulantes, indigentes, policías y
demás personas, podemos al otro
lado de los buses que transitan por la

Avenida Caracas con calle once Caracas la Plaza de los Mártires.

Antes de cruzar la Caracas se pueden ver simultáneamente íconos de la ciudad


que surgieron en diferentes épocas. El sistema de transporte masivo más
importante y avanzado implantado en Bogotá a principios del siglo XXI, la Plaza de
los Mártires y su obelisco en el centro construidos a finales del XIX y la iglesia del
Voto Nacional erigida durante la segunda década del siglo XX.

El sistema TransMilenio se implanta debido a la urgencia de desarrollar un


transporte masivo, moderno y eficiente que corresponda a las necesidades de una
urbe del tamaño de Bogotá. Aunque la entrada a la estación Avenida Jiménez está
vigilada por policías, el denso flujo de personas y la escasa seguridad del lugar no
hacen que el transeúnte se sienta seguro; pero al entrar al sistema, el lugar se
convierte en un refugio donde a través de los cristales, que van desde el piso
hasta el techo, puede observar sin correr el peligro experimentado afuera.

En los últimos años en Bogota se han realizado obras para el desarrollo


urbanístico y para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En este sector,

17
además de la estación de TransMilenio, se construyó el parque Tercer Milenio con
el fin de rehabilitar El Cartucho, una de las zonas más peligrosas de la ciudad.
Lo que ha sucedido es que la población que ocupaba esos sectores, ahora
“rehabilitados”, simplemente se ha desplazado hacia otro lugar, dejando el
problema social de fondo irresuelto.

Fotografía aérea de la Plaza de los Mártires

Al fin cambia el semáforo del separador de la Caracas y cruzamos hacia la Plaza


de los Mártires. Unos pocos árboles se ubican en el borde de la plaza y desde el
andén caminamos a través de senderos de concreto que nos conducen al centro
del lugar donde se emplaza el Monumento de los Mártires; un obelisco en piedra
dedicado a los patriotas que lucharon por la independencia de Colombia frente al
dominio español. No muchas personas transitan estos senderos y quienes lo
hacen, parecen no percatarse que guían al obelisco.

18
Al llegar al obelisco un hedor a mierda hace tomar distancia del monumento
convertido en sanitario público y antes de hacer cualquier comentario, un
transeúnte expresa en voz alta la necesidad de “restaurar” el lugar. Esta voz hace
conciencia sobre como el estado de deterioro en el que se encuentra expresa
claramente el olvido y la putrefacción de la memoria.

El monumento, un obelisco de piedra


y placas en bronce incrustadas, está
completamente abandonado y
violentado: muchas de las placas han
sido robadas y la piedra roída, pero
¿a quién le puede importar recuperar
la plaza, que ha sido tomada por
habitantes de la calle, vendedores
ambulantes, “jíbaros” y ladrones?
Detalle del Monumento de los
Mártires

Al mirar en detalle desde el obelisco, rodeando los cuatro lados de su base


cuadrada, tenemos una visión de 360 grados del lugar: en el costado norte un
edificio que alberga una serie de almacenes; al oriente la avenida Caracas con la
estación de TransMilenio en el costado nororiental; al sur la antigua Facultad de
Medicina que ahora es ocupada por una de las divisiones del Ejercito y en el
costado occidental, la iglesia del Voto Nacional con su imponente fachada.

19
IV. Cuarta parada: la Plaza de los Mártires

Vista de Bogotá desde la Huerta de Jaime, 1830

El lugar donde se ubica la plaza de los Mártires y la iglesia del Voto Nacional ha
sido simbólicamente un sitio importante a lo largo de la historia y el desarrollo de la
cuidad y eso se evidencia en la impronta que tiene. Desde un punto de vista
espacial, Bogotá es una ciudad donde sus referentes han estado fuertemente
marcados por las iglesias y el poder que de ellas emana.
A principios del siglo XIX este lugar se conocía como la Huerta de Jaime porque
un español de apellido Jaime tenía una casa en este sitio y su huerta ocupaba el
3
espacio donde ahora se ubica la Plaza .
Este lugar siempre ha tenido una vista privilegiada hacia el oriente de la ciudad,
lugar donde se inició su construcción histórica, y desde aquí se vislumbraban las
cúpulas de las iglesias circundantes a la Plaza de Bolívar: la Catedral, San Ignacio
y Santo Domingo (que ya no existe).

3
En: Monumentos patrióticos de Bogotá. Su historia y descripción.

20
Igualmente este lugar ha experimentado múltiples transformaciones a través del
tiempo: desde sitio de ajusticiamiento, pasando por parque y plaza, hasta
monumento a la paz. El registro gráfico del lugar en diferentes periodos, permite
esbozar la historia de sus transformaciones.

El Voto Nacional: pasado y presente

Desde 1850, por la Ordenanza 112 del 23 de Octubre, la denominación del lugar
cambia a Plaza de los Mártires con el fin de rendirle un homenaje a los patriotas
que fueron ajusticiados en este sitio en el año de 1816. Esta ordenanza, emitida
por la Gobernación de la Provincia de Bogotá, también señala que en el centro de
la plaza “se levantará una modesta columna de piedra de sillería, en la cual se
inscribirán los nombres de los Próceres de consagración pública que allí murieron
sacrificados por su amor a la Independencia de América, y a continuación la
siguiente inscripción: LA PROVINCIA DE BOGOTÁ HONRA SU MEMORIA”. La
plaza se construye entre 1872 y 1880 pero solo hasta el año de 1873, se levanta
4
el monumento .

4
En: Monumentos patrióticos de Bogotá. Su historia y descripción.

21
A comienzos del siglo XX este sector era uno de los más importantes de la ciudad.
Personalidades ilustres del escenario bogotano residían allí y la iglesia del Voto
Nacional fue escenario de ceremonias religiosas importantes, incluida la
consagración del país al Sagrado Corazón. Las personas que habitaban el sector
se fueron desplazando paulatinamente hacia el norte de Bogotá. Así se puede ver
cómo la estratificación del espacio ha cambiado a través del tiempo.

Durante el apogeo del sector, la


Plaza se convirtió en un parque,
el cual estaba enrejado a la
usanza europea. Con el devenir
de los años el parque dejó de
existir pues el Distrito no podía
mantenerlo y la reja se quitó;
ahora es en el frente de la
iglesia donde se encuentra una
reja, indicio del cambio de la
El Parque de los Mártires
dinámica del lugar. Esto es un
reflejo de la transformación a lo
largo del tiempo en la gramática urbana, de los habitantes del sector y lo que este
espacio significa.

La reja cumple una función de aislamiento en ambos casos, aunque sus causas
sean distintas. Por un lado, los parques son un lugar tranquilo, en los que la gente
va a descansar; son sitios en medio del caos de la ciudad que posibilitan el
aislamiento de la gente y el elemento que divide estos dos espacios urbanos es
una reja ornamentada, acorde a la relación de los parques con la naturaleza y la
belleza.

22
Por otra parte, la reja de la iglesia está frente a la fachada, mide aproximadamente
dos metros, no es ornamentada y tiene tan solo una puerta de ingreso. En este
caso, la reja cumple la función de una jaula que no deja entrar esos seres
peligrosos que merodean el sector a este espacio que acoge a los transeúntes y
les permite aislarse del caos y del peligro. La reja también protege la fachada del
templo de los habitantes de la calle pues de no ser por esta, la entrada del templo
estaría en el mismo estado que el Monumento de los Mártires.

Fachada del Voto Nacional El Voto Nacional en la actualidad

23
V. Quinta parada: El Obelisco

El obelisco ubicado en la plaza de los Mártires


es un monumento dedicado a la memoria de
quienes perdieron la vida en 1816. En este
año, la corona española intenta reconquistar el
territorio y Pablo “el Pacificador” Morillo ordena
acribillar a los Republicanos con el fin de
instaurar el terror y recuperar el poder y la
autoridad perdida.

En 1873, la Comisión del Aniversario Nacional


pide permiso a la Municipalidad de Bogotá
para iniciar la construcción del monumento de
El obelisco, Monumento los Mártires, proyecto que, aunque pensado
a los Mártires
desde 1850, no se había podido concretar
debido a que los recursos del Distrito eran insuficientes. Con el acuerdo del 19 de
junio de 1873 se da libertad para iniciar este proyecto que simboliza un anhelo
patriótico de recordar a sus héroes y rendirles memoria, siendo además un
ornamento para la ciudad.

El monumento fue hecho en Piedra de Balsillas, una imitación del mármol, y


consta de una base cuadrada que en cada vértice tiene una pilastra ubicándose el
obelisco en el centro. En la base se encuentran varios elementos dispuestos
simétricamente en cada uno de los cuatro lados: en la parte inferior hay fuentes en
forma de cabeza de león, sobre estas hay placas de mármol a manera de lápidas
en las que se inscriben los nombres de los héroes y sobre la base, rodeando el
obelisco, se encuentran mausoleos simbólicos que aunque vacíos, rememoran a
quienes murieron por la causa de la libertad.

24
Sobre las pilastras hay ánforas, que simbolizan -desde el periodo clásico- urnas
funerarias donde son depositadas las cenizas de personajes importantes. Sin
embargo, cuando el monumento fue inaugurado, eran cuatro estatuas que
representaban la Libertad, la Gloria, la Paz y la Justicia a manera de guardias.
En la parte inferior del obelisco hay varios epígrafes, siendo el más memorable
Dulce et Decorum est Pro Patria Mori (latín, Dulce y Decoroso es Morir por la
Patria), ultimas palabras del General José Ramón de Leiva, prócer de la
Independencia, inscritas sobre el mármol con letras de oro.

Como dice Quijano, siendo los


obeliscos construcciones que se
caracterizan por sus grandes
dimensiones, como metáfora de la
grandeza que ostentan los
personajes en cuya memoria son
dedicados, es importante resaltar
que este no ostenta poder ni
vanidad, sino que se caracteriza
por su humildad pues es de unas
dimensiones reducidas en
comparación con los que se
encuentran en otras ciudades. Es
ideado por corazones patriotas y
ofrecido por un pueblo agradecido
a sus mártires (Borda, 1892).

El obelisco rodeado por las cuatro


estatuas

25
El 4 de marzo de 1880 el monumento es inaugurado con una gran procesión
cívica y es el Presidente, General Trujillo, quien da el discurso.

Como lo estáis viendo, puede ser modesto en su forma; pero


contiene, sin embargo, la grandeza de una de las más
simpáticas y trascendentales acciones del hombre en la
carrera de la vida, cual es la viva expresión del sentimiento
sublime de la gratitud, que da ordinariamente la medida del
valor moral del pueblo que la dedica y el mérito indisputable
de aquellos a quienes se dirige… (Borda 1892: 41).

En este momento, el
deterioro en el que se
encuentra el monumento
es reflejo de la gratitud y
del “valor moral del
pueblo” (Borda, 1892:
42): una vez más la
nación está siendo
azotada por la violencia,
la indiferencia y el olvido.
El monumento, que
cumple la función de
hacer un llamado a la
memoria, recordando
como fue construida
Colombia, es una piedra
deteriorada que se
levanta en medio de una
plaza abandonada,
El obelisco hoy mostrando la poca
conciencia que hay

26
acerca de la historia y sus implicaciones en la situación que afronta el país en
estos momentos.

El estado del lugar también refleja un problema social que, aunque se ha venido
presentando desde hace tiempo, no ha sido de interés prioritario para el gobierno.
La ultima administración de la cuidad ha venido trabajando en el mejoramiento de
la calidad de vida de los habitantes de la calle, pero lamentablemente en esta
zona lo que se ha logrado es desplazarlos a lugares aledaños.

El costado sur: desde institución educativa hasta sede del Ejército

El costado sur de la plaza


ha sido un escenario
importante en el
desarrollo de la cuidad.
Esta edificación,
construida por Gastón
Lelarge en 1916, fue la
sede de la Escuela de
La antigua Facultad de Medicina Medicina de la
Universidad Nacional y
después de la Facultad de Odontología de la misma institución.

27
Posteriormente fue
sede del Batallón
Guardia Presidencial y
actualmente funciona
allí la Dirección de
Reservas y
Reclutamiento del
Ejército.
Es interesante tener en
cuenta que desde que
el Batallón Guardia
Dirección de Reservas y Reclutamiento del Presidencial empezó a
Ejército ocupar el lugar, la
autoridad tiene una
presencia en el sector, no obstante su carácter marginal, donde dos fuerzas
antagónicas conviven. A pesar de la vigilancia y el patrullaje, este lugar sigue
siendo peligroso y las prácticas condenadas por el Estado se desenvuelven,
aparentemente sin problema, en frente de quien supuestamente administra el
monopolio de la fuerza.

La Plaza de los Mártires como zona de conflicto

Teniendo en cuenta lo anterior, se puede decir que el lugar donde se emplaza la


iglesia del Voto Nacional puede ser considerado una zona de conflicto, donde se
debate la memoria y el olvido.
Al decir que esta es una zona de conflicto hay que tener en cuenta que dos de las
guerras más importantes que se han librado en Colombia, durante los siglos XVIII,
XIX y XX, están allí representadas. La primera, la Guerra de Independencia de
1810 a 1824 y la segunda la Guerra de los Mil Días que marca el paso del siglo
XIX al XX y da pie a la llamada época de la Violencia de mediados del siglo XX

28
que tuvo como eje principal la lucha bipartidista. En la actualidad, el estado de la
plaza refleja las consecuencias sociales del conflicto que todavía hoy se sigue
librando, aunque los actores involucrados no son los mismos y la dinámica de la
lucha se ha transformado.

Costado norte de la Plaza de los Mártires hoy

29
VI. Sexta parada: La iglesia del Voto Nacional

Durante el siglo XIX, el territorio colombiano fue escenario de múltiples guerras


civiles en todos los departamentos que constituyeron los Estados Unidos de
Colombia. El poder central entra en conflicto con los diferentes poderes
regionales, el partido en el poder excluye a la oposición y la inestabilidad en la
economía y el sistema educativo dan origen a una situación de tensión y conflicto
donde nadie cede y la única manera de dirimir las diferencias es empuñando un
arma e imprimiendo una constitución.
La guerra de los Mil Días es parte de una historia fratricida que aún no termina.
Aunque esta guerra perjudica y es protagonizada por los segmentos menos
favorecidos de la sociedad, se gesta desde un campo político e ideológico
bipartidista.

La iglesia del Voto Nacional, construida en la segunda década del siglo XX, es la
materialización de un voto hecho por la nación al Sagrado Corazón de Jesús en
un momento crítico de la historia nacional. En el año de 1902 el arzobispo de
Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo, publica una pastoral con la intención de
concienciar al pueblo acerca de los devastadores efectos de la guerra, y enfatizar
en la necesidad de conseguir la paz. En respuesta, el gobierno nacional a cargo
de José Manuel Marroquín, mediante el decreto 820 de 1902, apoya la
construcción del templo argumentando que es deber de la nación hacer todo lo
posible por lograr la reconciliación. Así pues, el objetivo de levantar este templo es
encomendar el país a Dios y restaurar la paz y el orden quebrantado, a la vez que
permanezca como testimonio en el futuro de un episodio lamentable de la historia
colombiana.

30
La iglesia se emplaza donde se había comenzado la construcción de la Ermita al
Sagrado Corazón, en un terreno de 20 por 57 metros donado por Rosa Calvo
5
quien además contribuye con mil pesos para su construcción .
Esta Ermita no fue concluida precisamente por la guerra que se venia gestando
durante todo el siglo XIX y que estalla el 20 de octubre de 1899.

La iglesia vista desde afuera

Con la mirada hacia el occidente, nos


ubicamos al frente de la imponente
fachada de la iglesia del Voto Nacional
que fue diseñada y construida por el
arquitecto Julián Lombana. En el campo
de la arquitectura se tiende a decir que
la iglesia del Voto Nacional es de tipo
republicano. Es importante tener en
cuenta que los periodos históricos de
determinado lugar no equivalen a
movimientos y e xpresiones artísticas.
Se podría decir que la fachada de la
iglesia es neoclásica al ser una
apropiación del estilo neoclásico
renacentista en Colombia de finales de
Templo del Sagrado Corazón, siglo XIX y comienzos del XX.
Bogotá (postal)

Esta se compone de dos cuerpos que pertenecen al orden Corintio, el campanario


que data de fecha posterior y rematando una estatua del Sagrado Corazón de
Jesús que mide 3.38 metros. El primer cuerpo consta de la entrada principal y dos
5
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.

31
laterales, recordando las construcciones italianas inspiradas en los arcos del
triunfo y dos ventanas, una a cada lado de las puertas laterales. La columnata
corintia es conformada por dos tipos de columnas: las separadas que se
encuentran casi tangentes a un muro situado detrás, el cual es el verdadero
soporte del entablamento y las pilastras que son representaciones en relieve de
las columnas, labradas en el muro.
Las columnas separadas se encuentran en pares, en diferentes planos y a los
lados de la puerta principal. El primer par de columnas soporta el frontón partido
mientras que el segundo par se encuentra en un plano posterior a las primeras
columnas. Las pilastras decoran el resto del primer cuerpo.
El segundo cuerpo lo conforman el frontón donde se encuentra el escudo nacional
y dos arcos, uno a cada lado de este, que se apoyan sobre un pedestal. Sobre el
pedestal, además de apoyarse las columnas, también se apoyan estatuas de
santos y personajes del clero, a los extremos de los arcos laterales.

Finalmente, la fachada es rematada con


el campanario de base cuadrada que se
compone de un arco de medio punto en
cada lado, y la cúpula, sobre la cual se
encuentra una estatua del Sagrado
Corazón de Jesús.
Tras el arco de medio punto de la
fachada, se ve una puerta de madera
Fachada, detalle cúpula que permanece cerrada. También es
de considerar que el Padre Pueyo de
Vall mandó traer de Alemania un reloj para el templo, a la usanza de las grandes
iglesias europeas, que se daño a los pocos años de haberlo instalado y aunque se

32
intentó reparar, no volvió a funcionar. Cuando servia, salía el Corazón de Jesús
con la mano derecha en alto a bendecir a sus fieles cada cuarto de hora.

Al analizar la fachada de la iglesia, se puede ver que su proceso de construcción


6
fue prolongado , pues el primer y segundo cuerpo de la iglesia forman una unidad
mientras que el campanario, al parecer posterior, se asemeja más al de la iglesia
7
del barrio Egipto . Puede que esto se deba a que el maestro Acevedo Bernal,
quien fue el encargado de la ornamentación del templo, influyó en el proceso de
construcción en etapas tardías8.
El primer y segundo cuerpo de la iglesia obedecen al orden Corintio aunque es
introducido el frontón partido, característico del barroco y rasgo predominante en
las obras de Lombana, por ejemplo la fachada del Cementerio Central de Bogotá.

En esta iglesia ningún elemento


está por obra del azar: todo está
estrechamente ligado con el fin
de transmitir un mensaje a través
de los signos, tanto de la
arquitectura como de la
iconografía.
Un elemento único en la fachada
es el escudo nacional, ubicado en
el segundo cuerpo, encima de la
Fachada, detalle escudo nacional puerta principal. Sabiendo que
los órdenes en la arquitectura
clásica definen la “personalidad” de la construcción y que Lombana tenia muy en
cuenta la obra de Vignola, la columnata y el escudo guardan una profunda
relación.
6
Ocho años.
7
Diseñada por Ricardo Acevedo Bernal
8
Alberto Escovar, comunicación personal, Mayo, 2007.

33
A los órdenes, que se entienden como la unidad entre fuste, capitel y
entablamento, se les atribuye personalidad humana (Summerson, 1996
[1963]:20).en este caso, el Corintio representa la “ligera figura de una muchacha”,
joven y virginal.

Esto se puede asociar con que la República de Colombia era aún joven, inmadura
y en pleno periodo de desarrollo. La guerra de los Mil Días, por la cual surge la
idea de encomendar la nación al Sagrado Corazón de Jesús, es la consecuencia
de luchas a menor escala a lo largo del siglo XIX, en las cuales dos ideales
diferentes de nación se confrontan.

Como arquitecto Julián Lombana


(1839-1916) no ha sido valorado en la
historia por no haber tenido una
educación formal al igual que por no
seguir al pie de la letra los cánones
europeos que en su momento fueron
el patrón de referencia estético.

Por el contrario, Lombana se forma en


el oficio de la construcción desde
ab ajo: de astuto “chino de zurrón”,
pasando por obrero de tercer orden,
oficial y maestro de obra, llega a ser
uno de los arquitectos más

Julián Lombana representativos del periodo


republicano.

34
La formación académica de Lombana, así como de muchos arquitectos
colombianos de la época que se basaron en la intuición y el gusto innato más que
en la teoría, no se conoce con certeza. Durante estos tempranos inicios de una
arquitectura nacional no existía una escuela de formación para este oficio, a
diferencia de Europa, de donde vinieron la mayoría de los arquitectos que
ayudaron a erigir las principales construcciones del nuevo Estado.

Muchos arquitectos lo definen como un maestro de obra, pero Lombana


pertenecía a un nivel superior ya que diseñaba y dibujaba, además de tener un
conocimiento muy grande en el oficio de la construcción.
Es claro que la guía por excelencia de Lombana fue el tratado de arquitectura de
Vignola, en el que se establecen las reglas y arquetipos por los que se debe ceñir
el arquitecto a la hora de componer su creación. Lombana usa en la composición
de esta iglesia elementos del neoclásico y del barroco, creando un estilo singular e
identificable.

In Hoc Signo Vinces

En la parte más alta de la cúpula de la


fachada se ubica una estatua de
Jesucristo portando un crucifijo en el hay
una inscripción: “In Hoc Signo Vinces”.
Esta voz latina traduce “Con este signo
vencerás”, insignia usada desde las
cruzadas por los cristianos.
¿Fue la intención al construir esta iglesia-
monumento, en la última fase de la
guerra de los Mil Días, hacer un voto

Detalle remate, estatua del nacional por la paz? ¿O era una muestra
Sagrado Corazón de Jesús del poder conservador y católico?

35
Aunque en la actualidad el Voto es un llamado a la memoria, se puede decir que a
principios de siglo XX fue una muestra de magnificencia y ostentación
conservadora-católica.

Las guerras son escenarios por excelencia donde se libran batallas de símbolos y
por lo tanto, de imágenes. Los liberales desde el siglo XIX y a comienzos del siglo
XX, eran considerados enemigos del poder legítimo y de la iglesia que lo
sustentaba, mientras que el ser conservador era sinónimo de ser católico. Para
muchos la guerra civil que se libraba era equiparable a una guerra santa, donde
los conservadores eran los escogidos por Dios que morían en batalla defendiendo
la religión.

Puede pensarse que en esta batalla de símbolos los conservadores salen


victoriosos y en honor a ellos, como objeto de culto y orgullo, se proyecta la
construcción de la iglesia.
En una sociedad en la que ideas nuevas que chocan con la tradición son
difícilmente comprendidas, y por lo tanto aceptadas, un territorio infiel como
Panamá representaba una pérdida más fácil de aceptar, aunque la historia con su
juicio implacable, considere un atentado a la dignidad y soberanía de una nación
vender su tierra.
La historia colombiana se encarga de mostrar como los dirigentes y en general el
poder en todas sus instancias, pertenecen y no dejan de hacerlo, a una tradición
clientelista. El servilismo y la adulación a quien es más fuerte o conviene tener de
amigo, importa mas que la dignidad de un pueblo, poniendo en juego su territorio o
el manejo de su economía.

36
La imponente cúpula

La cúpula principal, una de las más altas de la


9
ciudad, mide 75 metros , se encuentra sobre el
crucero10 y tiene forma parabólica. Sobre ésta se
encuentra un cupulino11 que remata con una
custodia en bronce de 15 metros de altura por tres
de ancho, la cual alberga una hostia consagrada.
Se dice que para su elaboración, muchas señoras
12
donaban “ollas, cucharas, pailas…” de bronce.

La custodia es un elemento de enorme influencia en


América que se evidencia el sincretismo que tuvo
origen en el periodo de adoctrinamiento y
La cúpula
conversión de los nativos americanos al
cristianismo europeo. La forma de las custodias
representa al sol, el cual era una importante divinidad indígena, y fue usada para
hacer inteligible un concepto perteneciente a un sistema de representación distinto
al catolicismo, asimilándolo a los sistemas de representación ya existentes.
La custodia es el símbolo por excelencia que se asocia a la fiesta más importante
dentro del catolicismo: el Corpus Christi. Esta celebración está directamente ligada
al espíritu antirreformista que caracterizó a América, pues se afirma el dogma de
la transformación de Cristo en la Hostia consagrada, concepto muy cuestionado y
debatido desde el mundo protestante.

9
URIBE, Fabiola (2005). Programa de declaratorias de bienes de interés cultural (Ministerio de
Cultura, Presidencia de la República)
10
Espacio común al transepto, o nave transversal, y a la nave mayor. En: Diccionario visual de la
arquitectura, p. 174.
11
Estructura o cúpula ligera dispuesta por lo general sobre otra cúpula mayor, y que sirve como
campanario, linternón o mirador. En: Diccionario visual de la arquitectura, p. 77.
12
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.

37
Es interesante tener en cuenta la simbología persistente del sol, presente en las
partes más importantes de la iglesia como son la cúpula y el monumento al
Sagrado Corazón con la custodia a su espalda. Esto puede representar, desde un
lenguaje católico, un nuevo amanecer para una nación devastada por la guerra y
el advenimiento del reinado de paz del Sagrado Corazón.

38
VII. Dentro de la iglesia

Los objetos de observación a lo largo del recorrido

Aunque a lo largo de nuestro


recorrido varios elementos que
salen a nuestro encuentro son
analizados, la iglesia del Voto
Nacional y el espacio en el que
se emplaza son el objeto
principal de observación.
Al hablar de la iglesia, el
observador se ve enfrentado a
una obra arquitectónica que
también alberga elementos
decorativos de gran valor
artístico. La primera mirada es
necesariamente una experiencia
estética. Esta experiencia
requiere una aproximación
sensorial, independiente del
contexto en el que las obras
fueron creadas.
Interior de la iglesia desde el atrio Esta primera mirada desde el
presente a una obra que fue
erigida a principios del siglo XX con el firme objetivo de ser un llamado a la
memoria, hace que nuestra apreciación estética trascienda los limites de la
experiencia inmediata, pues su carácter nos lleva a pensar en un momento
histórico, y por lo tanto, a tratar de comprender su significado tanto en el momento
de su construcción como a lo largo del tiempo.

39
Descripción interior de la iglesia

La iglesia esta construida en forma de cruz latina y a diferencia de la mayoría de


13 14
iglesias católicas, su cabecera , rematada con una cúpula semicircular , está en
dirección al occidente. El presbiterio se ubica en el crucero, debajo de la cúpula
principal15, y en el se encuentra el altar mayor donde esta el monumento al
Sagrado Corazón de Jesús.

16
En el transepto o nave transversal, hay tres ab sidiolos , dos en el brazo norte y
uno en el sur. En este costado, hay una puerta conmemorativa al Concilio
Vaticano en el extremo y en la parte mas próxima al crucero hay un absidiolo
dedicado al Inmaculado Corazón de María. La comunidad claretiana, encargada
de esta iglesia desde 1912, tiene una especial devoción a los corazones tanto de
María como de Jesús. También en este transepto, al frente de la puerta
conmemorativa, se encuentra la escalera que conduce a los osarios.
En el brazo norte del transepto se encuentran los ábsides de San Antonio María
Claret, patrono de los Claretianos y San José, patrono de la buena muerte.

La iglesia consta de tres naves: dos laterales y una central. La cubierta de la nave
central está decorada con ocho lienzos realizados por el pintor bogotano Ricardo
Ace vedo Bernal en los que se representan varias etapas de la vida de Jesús.

13
Extremo oriental-en este caso occidental- de una iglesia situado al fondo de la nave mayor;
incluye el ábside y el deambulatorio (pasillo o nave circular de una iglesia que rodea el altar por
detrás).
14
También llamada bóveda de cuarto de esfera, la formada por una sección vertical de una cúpula.
15
La cúpula principal es apuntada, como la de Santa Maria dei Fiori (Florencia), construida por
Brunelleschi
16
Ábsides más pequeños que suelen encontrarse en la girola y en las naves laterales o
transversales. Un ábside es un nicho de planta semicircular o poligonal cubierto con una
semicúpula, en el que puede haber un altar.

40
El maestro Ricardo Acevedo
Bernal (1867-1930), aclamado por
la Republica el 13 de Abril de 1928
como Artista Máximo en muestra
de gratitud, fue el responsable de
los lienzos, vitrales y diseño del
monumento al Sagrado Corazón
en la iglesia del Voto Nacional.
Ace vedo Bernal fue un hombre
que, como todo artista, desde sus
primeros años ya demostraba
habilidades en el dibujo y el
manejo del color.
Ansioso de refinar su habilidad,
emprende un viaje a Europa y por
falta de dinero se ve obligado a
Ricardo Acevedo Bernal (autorretrato)
quedarse en Nueva York. Allí,
además de trabajar en un laboratorio de fotografía, fue aprendiz del maestro sueco
Norman sin dejar de lado su pasión por el arte.

Cuando al fin logra su objetivo de visitar el Viejo Mundo, se instala en Francia


donde estudió en la Academia Julien y expuso sus obras en el Salón de París.
También recorre Italia, Inglaterra y España, donde se pone al tanto de las últimas
corrientes en el oficio.

41
Sus composiciones demuestran gran interés por la historia nacional, por la política
17
y la religión católica . Debido a su interés por la historia y la política, pintó varias
escenas del Libertador, batallas de la Independencia y fue retratista de personas
de la elite colombiana como los presidentes Rafael Reyes (1904-1909) y Vicente
18
Concha (1914-1918) .

Vale la pena resaltar que los lienzos en la iglesia del Voto Nacional, terminados en
1920, representan diferentes momentos a lo largo de la vida de Jesús (nacimiento,
infancia, adultez, pasión y muerte) mas en ninguno, ni siquiera en la
representación de la Pasión y Muerte, ha y imágenes violentas.
El nacimiento, la Adoración de los Magos y escenas de la Sagrada Familia son el
primer segmento de la vida de Jesús. En cuanto a Jesús como hombre, se
encuentran las Bodas de Canaá –donde realiza su primer milagro transformando
el agua en vino- y “Dejad que los niños se acerquen a mí” –cuando les enseña a
los discípulos la única forma para entrar al Reino de los Cielos. La institución de la
Eucaristía y la Oración en el Huerto son las imágenes que aluden al periodo más
difícil y violento de la vida de Cristo: la Pasión y Muerte. También se cuenta el
lienzo sobre la aparición del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita,
primera pintura del cielorraso.

17
Una obra que se sale por completo de este canon es “La niña de la columna” (1907), de la cual
se dice, es el retrato de una de sus hijas. se. Este óleo se encuentra actualmente en el Museo
Nacional y es una de sus pinturas mayormente reconocida,a diferencia del proyecto artístico de
mayor envergadura –el Voto Nacional- que además, tiene una gran relevancia histórica.
18
Estas fechas se refieren a los periodos presidenciales.

42
Boceto de uno de los lienzos de la cubierta

Estas imágenes evidencian como a través de la simbología religiosa se quería


infundir una sensación de paz, enseñada por Cristo, que conmemorara el fin de la
guerra en contraste con el barroco que a través de imágenes de sufrimiento
mostraba el sacrificio, el sufrimiento y el dolor como ideales de vida.
En este sentido, Cristo tiene una función salvífica en la que su reino prometido
será un reino de paz.

Una de las características más representativas de la iglesia del Voto Nacional es


que a lo largo de las naves laterales hay dieciséis absidiolos o capillas, ocho a
cada lado, dedicados a una advocación y a una provincia de la República, con
19
excepción del primer absidiolo de la nave de la Epístola , dedicado a la Policía
Nacional. Cuando empezó el proceso de recaudar fondos para la construcción de
la Iglesia, cada provincia hizo un aporte para este fin. En la parte superior de la

19
Nave lateral izquierda, vista desde el altar.

43
bóveda (o semicúpula) esta inscrito el lugar o institución encomendada y en la
bóveda hay un vitral que representa un santo.

La disposición de las ciudades y departamentos con sus respectivas advocaciones


a lo largo del templo, se puede describir desde dos recorridos, caminando por
cada una de las naves, desde el altar hasta el atrio.
A lo largo de la nave de la Epístola se encuentran la Policía Nacional
encomendada a la Virgen del Carmen (patrona de los transportadores y de los
oficios riesgosos), Panamá a la Santísima Trinidad, Jericó a San Judas Tadeo
(patrono de los casos imposibles), Cali y la Asunción de la Virgen María, Ibagué y
la venida del Espíritu Santo, Garzón a la Virgen de los Dolores, Manizales a la
Virgen del Perpetuo Socorro y Socorro a Jesús Resucitado.
20
Por la nave del Evangelio se pueden observar la ciudad de Cartagena, cuya
advocación es el Ave María, Popayán y la Natividad del Señor, Medellín y la
Presentación del Señor, Santa Marta a Joaquín y Ana (padres de la Virgen María),
Pamplona y la oración de Jesús, Pasto al Señor atado a la columna, Antioquia a la
Santísima Virgen Inmaculada y Tunja a Jesús crucificado.

Al caminar por las naves de esta iglesia, comienza un recorrido por Colombia a
principios de siglo XX donde se ven los nombres de importantes ciudades y
departamentos además de una de las instituciones del Estado. El mapa de
Colombia que se tiene en cuenta para analizar la distribución espacial de ciudades
y departamentos en iglesia data de 1908. Esta organización territorial es resultado
de la reforma político administrativa de Reyes que para 1910 dejo de regir.
Esta distribución espacial y ornamental nos sirve de guía por un orden imaginado,
por un proyecto de nación frustrado, despertando irremediablemente una
sensación de nostalgia y necesidad de cuestionamiento.

20
Nave lateral derecha, vista desde el altar.

44
45
PLANO DE PL ANTA DE L A
IGLESIA

1. Puerta conmemorativa
Concilio Vaticano, Pío XI
2. Inmaculado Corazón de
María
3. San Antonio María Claret
4. San José
5. Ave María, Cartagena
6. La Natividad del Señor,
Popayán
7. La Presentación del
Señor, Medellín
8. Joaquín y Ana, Santa
Marta
9. Oración de Jesús,
Pamplona
10. Jesús atado a la columna,
Pasto
11. Santísima Virgen
Inmaculada, Antioquia
12. Jesús Crucificado, Tunja
13. Virgen del Carmen,
Policía Nacional
14. Santísima Trinidad,
Panamá
15. San Judas Tadeo, Jericó
16. La Asunción de la Virgen
María, Cali
17. Venida del Espíritu Santo,
Ib agué
18. La Virgen de los Dolores,
Garzón
19. La Virgen del Perpetuo
Socorro, Manizales
20. Jesús Resucitado,
Socorro
21. Monumento al Sagrado
Corazón de Jesús

46
Recorriendo la geografía nacional a lo largo de las naves

Esta característica abre otra dimensión al análisis espacial del lugar pues en un
espacio religioso con una gramática propia se yuxtapone también una gramática
geográfica.

Por lo general la geografía se entiende como un aspecto físico e inmutable,


susceptible de ser estudiado con el rigor científico que algunas disciplinas, como la
topografía y la geología requieren. Cuando se mira un mapa se produce la
sensación de estar dentro de un territorio delimitado, en el cual se pueden trazar
recorridos, trayectorias e historias, además de ser un documento que refleja la
verdad.
Al analizar esta característica única en el Voto Nacional, fueron consultados varios
mapas de fechas cercanas, tanto al conflicto armado como al periodo de su
construcción, con el fin de entender el porque de su distribución. Un mapa no es
un documento meramente descriptivo pues también refleja divisiones y
ordenamientos que, así se basen en la morfología del territorio, son la
representación de proyectos de carácter social tanto regionales como nacionales,
la Iglesia es entonces el escenario sagrado que soporta una cartografía ideológica.

En el momento en que a ese territorio claramente delimitado y descrito físicamente


se agregan otro tipo de convenciones que definen los límites de ciudades,
departamentos o regiones, comienza otro tipo de manejo y percepción del
espacio: un orden humano se dibuja con base en accidentes geográficos que
ayudan a trazar distinciones, ordenamientos políticos y divisiones culturales. De
esta forma, la geografía es social, pues es un lenguaje en el que se traduce un
orden ideal del espacio.

Cuando este tipo de lenguaje espacial que puede ser leído en un mapa se expresa
fuera de él, este orden imaginado adquiere otro tipo de significación en el que los

47
accidentes del paisaje pasan a un segundo término y la representación de una
organización social y cultural prevalece. En la iglesia del Voto Nacional, el
lenguaje geográfico del templo sirve como instrumento de navegación, no en el
sentido en el que un mapa guía al viajero por senderos intrincados, sino
recordando al feligrés que al caminar por sus naves se encuentra en un territorio
santificado.

Para ver los nombres que se encuentran inscritos en la parte superior de la


cúpula de cada absidiolo, es necesario levantar la mirada. Desde esta perspectiva,
la única manera de ver y concebir este orden es de abajo hacia arriba, el
observador siente la mirada de Dios, omnisciente y superior legitimando la manera
en que los seres humanos han estructurado el espacio desde su condición
terrenal. Quienes recorremos este lugar nos reconocemos como parte de un
territorio sagrado en el que estamos inmersos y constantemente vigilados.

Este lenguaje espacial es importante en la medida que evidencia una jerarquía


territorial. Colombia a principios del siglo XX era una nación descentralizada
aunque Bogotá, desde la Colonia hasta hoy, ha sido el lugar donde se ha
concentrado el poder y por tanto es la capital el lugar ideal para el emplazamiento
del Voto. Los departamentos anteriormente nombrados son escenarios
importantes en los cuales se desarrolla el conflicto, sin olvidar su identidad
regional, asociada a la devoción local como por ejemplo el altar dedicado a Pasto
en el que se encuentra el Cristo atado a la Columna.

El hecho que Panamá, departamento independiente de Colombia esté ubicado en


el segundo absidiolo más cercano al altar, en la nave de la Epístola, refleja como
el adversario tiende a ser demonizado durante las guerras. Panamá fue un
territorio clave para la revolución liberal y uno de los departamentos en donde tuvo
mayor acogida esta ideología. Los liberales, al ser excluidos del catolicismo, son
vistos como enemigos de la fe cristiana y es necesario encomendar a Dios una

48
población donde estas ideas han germinado, un territorio cuyo supuesto rechazo a
Dios hizo que también se separara del país encomendado a El. Es importante
tener en cuenta que debido a la guerra de los Mil Días, Colombia pierde su
soberania sobre Panamá.

El lenguaje geográfico y simbólico de la iglesia del Voto Nacional crea un mapa


social y cultural, donde se restablece la socialización del territorio a través de la
representación de jerarquías e identidades locales, donde lo político y lo religioso
se yuxtaponen. De esta forma, el ordenamiento político de Colombia a principios
del siglo XX, en el contexto de la Iglesia del Voto Nacional, se traduce a una
gramática religiosa en la que el espacio adquiere connotaciones de sagrado y el
orden se legitima a través del poder supremo de Dios. Esta necesidad de
legitimación de un orden imaginado puede ser entendida con relación al contexto
histórico y social de la época: la nación en crisis busca recuperarse de los
devastadores efectos de la guerra mientras que la facción conservadora, bajo el
estandarte de lo católico, busca aún ejercer poder.

49
Panamá y la Santísima
Trinidad

50
Jericó y San Judas Tadeo

Cali y la Asunción de la
Virgen María

51
Ibagué y la Venida del Espíritu
Santo

Garzón y la Virgen de los


Dolores

52
Pasto y Jesús atado a la
Columna

Antioquia y la Santísima Virgen


Inmaculada

53
Con la mirada hacia el altar: El Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

El monumento al Sagrado Corazón de Jesús, en el altar mayor es el santo


sanctorum, elaborado en bronce, madera y mármol de diferentes colores, fue
manufacturado en España en la Casa Granada de Madrid y diseñado por Ricardo

54
21
Ace vedo Bernal y el padre Antonio Pueyo de Vall . Se ubica en el presbiterio,
exactamente debajo de la gran cúpula y cu yos vitrales reflejan los colores patrios.

Fue diseñada con la idea de que


el sol al traspasar los cristales,
reflejara la bandera de
Colombia, bañando de luz al
Sagrado Corazón.
Actualmente los vitrales de la
cúpula son amarillos, azules,
rojos y de otros colores,
dispuestos de forma tal que no
reflejan la bandera. En este
Cúpula vista desde el interior de la iglesia momento, si estuviésemos
observando la disposición
original de los cristales, muy probablemente pensaríamos que este elemento
decorativo caería en el “mal gusto”. Es necesario tener en cuenta que la
observación desde un punto de vista analítico de obras ejecutadas en otro tiempo
y contexto histórico, debe ser guiada por el conocimiento de las circunstancias
bajo las que se crearon con el fin de comprender tanto los cánones estéticos
imperantes en el momento de la realización, como su contenido. Este contenido se
refiere a “…la actitud fundamental de una nación, un periodo, una clase social, un
credo religioso o filosófico: todo esto cualificado inconscientemente por una
personalidad y condensado en una obra” (Panofsky, 1995 [1955]: 29).

21
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.

55
Estructuralmente, este
monumento más que escultórico
está construido con base en un
lenguaje arquitectónico. La base
es rectangular en mármol rosado,
con dos esculturas a manera de
pilares que la dividen en tres. Este
primer cuerpo y cada una de estas
divisiones están ornamentados
con relieves. Entre los dos pilares,
la inscripción debajo del relieve Detalle de la base del monumento
dice “ALTAR PRIVILEGIADO
CUOTIDIANO PERPETUO”

Sobre esta base se encuentra un entablamento muy sencillo en mármol blanco,


22
sobre el cual se levanta un estilóbato en mármol amarillo y en el centro de éste,
desde la base y superando su altura, está el sagrario. La función de este estilóbato
es puramente ornamental y radica en llevar la atención del espectador hacia el
centro de la composición: en la parte inferior, el sagrario y en la parte más alta, el
Sagrado Corazón.

22
Gradas que conducen a un pórtico o una columnata.

56
La parte media, que podría llamarse
segundo cuerpo, consta de una base
circular en mármol con cuatro
23
columnas de tres cuartos ubicadas
sobre los ejes que dividen la
circunferencia en cuatro partes
iguales. Sobre ésta, hay una moldura
en madera que soporta un friso en el
que se encuentran diferentes escudos
pintados en esmalte.

Un elemento perteneciente a la
gramática arquitectónica son las
volutas que van desde cada una de
Monumento las medias columnas de la base
circular hasta el remate, que
recuerdan la iglesia de Il Gesú
construida por Vignola. Este elemento pertenece al barroco y es característico de
las iglesias católicas europeas del siglo XVI, especialmente las jesuitas.

El tercer cuerpo es una estructura circular, de menor proporción apoyada sobre el


friso. Las cariátides que soportan el remate en forma de guirnalda, lo dividen en
cuatro y en cada uno de estos paneles hay un relieve.

Finalmente, sobre el remate está el Sagrado Corazón de Jesús, que se encuentra


sentado, con la mano izquierda mostrando el corazón coronado de espinas y la
mano derecha levantada en señal de bendición. La mano con la que bendice,
tiene una proporción exagerada en comparación con el resto del cuerpo.
23
Una cuarta parte de la columna está embutida en el muro.

57
A Su espalda está una custodia rodeada de ángeles y a sus pies varios ángeles
pequeños y dos de mayor tamaño, uno a cada lado sobre una nube. El ángel a su
izquierda tiene entre sus brazos un globo terráqueo en el que esta señalada la
ubicación geográfica de Colombia y con un punto, a manera de convención
cartográfica, Bogotá. El índice de la mano derecha del ángel señala el punto
donde se encuentra Bogotá a la vez que mira a Jesús.

En este monumento se retoma el


lenguaje de la geografía. Es usual
que se piense en un territorio
como santo y escogido por Dios y
en este caso, Colombia es el lugar
donde el Sagrado Corazón de
Jesús establecerá su reinado de
paz.
Debajo de Jesús se encuentra el
escudo nacional que es sostenido
por una canéfora y debajo de ésta,
el sagrario pero el escudo no
siempre ha estado presente.

Monumento, ángel en detalle

58
¿Está o no está el escudo nacional?

Un aspecto que cabe resaltar es la presencia intermitente del escudo en el


monumento. En el proceso de investigación, diferentes fotografías en diferentes
momentos fueron observadas y en algunas aparecía el escudo mientras que en
otras estaba ausente. Actualmente, el escudo se encuentra allí.
Con el fin de resolver esta situación y “Para alcanzar un mínimo de certeza,
deberíamos «cotejar» el documento con otros documentos de fecha y origen
similares…” (Panofsky, 1995 [1955]: 24).

2003 Enero de 2006

Observando detalladamente la parte en que el escudo se incrusta, se ve que este


elemento no estaba dentro de los planes a la hora de construirlo, pues no hay
indicios de un lugar donde encaje. Esto es reflejo de la manera en que la
simbología juega un rol fundamental, mostrando cómo las categorías de nación y
patriotismo son dinámicas y esta dinámica puede ser manifestada en una

59
producción material, en este caso, el monumento. El escudo se quita o pone a
conveniencia con el fin de reforzar cómo Colombia es un territorio elegido por el
Sagrado Corazón. Esto se debe, probablemente, a que el ángel con el mundo
entre sus brazos señalando a Colombia no es un elemento que se pueda ver sin
tener que acercarse y observar detalladamente el monumento, pues está ubicado
en un lugar alto y por sus dimensiones es el Sagrado Corazón en quien se centra
la atención del espectador. Este ejemplo demuestra la continuidad a lo largo del
lenguaje simbólico de la iglesia de la conjunción entre los signos patrios y los
religiosos.

Ya habiendo recorrido la iglesia,


buscamos la salida caminando
por la nave principal. Antes de
salir, vemos dos placas en
mármol, una a cada lado de la
puerta de salida. Debido a la
oscuridad de la iglesia es
necesario acercarnos para mirar
las inscripciones
detenidamente. Al lado derecho
se encuentran fragmentos de la
Carta Pastoral del Arzobispo de
Bogotá, Bernardo Herrera
Restrepo, fechada el 6 de abril
de 1902 y a la i zquierda, el
Decreto 820 de 1902 por el cual
el gobierno ratifica el Voto
Nave principal desde el altar propuesto por el prelado.

60
Esta iglesia carece de una feligresía constante, pues debido a la transformación
del sector se ha vuelto un sitio prácticamente inhabitable. Los asistentes a las
misas son personas que pasan por ahí y cuyo objetivo principal es ir de compras a
San Victorino o a los sectores aledaños. La interacción social prevaleciente dejó
de ser la religiosa y ahora es la comercial. La cotidianidad del sector se caracteriza
por su clandestinidad, el tipo de artículos que circulan y la gente que transita.

61
VIII. Unos pasos antes de la puerta

La fórmula del Voto Nacional: un monumento a la paz cuando “… la república


entera se convirtió en un inmenso templo a la crueldad” (Pérez, 1938: 134).

Bernardo Herrera Restrepo fue


un hombre importante en la
historia política del país y el
responsable de formular el Voto
Nacional.
Para el, tanto la educación como
la fe son las bases sobre las
cuales se edifica la vida de una
24
persona y su experiencia
personal da muchas luces sobre
su carácter y sus opiniones.
Durante todo su proceso
educativo, desde el Liceo de la
Infancia, el Colegio de San
Bartolomé y su formación
sacerdotal, se destacó por su
rendimiento académico y
Primera conferencia episcopal en 1908.
En el centro, Bernardo Herrera Restrepo disciplina. En el colegio de San
Bartolomé fue compañero de
Miguel Antonio Caro con quien cultivó una amistad que duró hasta la muerte.
Durante el gobierno de Caro, Herrera lo aconsejaba frecuentemente, aunque sus
opiniones no fuesen puestas en práctica.
Herrera siempre apoyó y defendió a los Jesuitas. Un acontecimiento que ilustra
este sentimiento es cuando en el año de 1861 la Compañía de Jesús fue
24
En: El Ilmo. Sr. Dr. Bernardo Herrera Restrepo y algunos acontecimientos de su episcopado.

62
expulsada del país. Bernardo Herrera fue el último alumno en dejar las
instalaciones del colegio, y se encargó de guardar los libros de la biblioteca, para
que al término de la “expulsión” pudieran ser devueltos a esta institución.

Bernardo Herrera Restrepo fue un hombre que desde la adolescencia estuvo al


tanto de asuntos políticos y desde muy joven tuvo altos cargos en la jerarquía
eclesiástica.
Su primer acercamiento con la política fue en 1863 cuando acompañó a su padre,
siendo éste miembro de la convención constituyente, a Rionegro. Esta
convención, liderada por liberales, se mostró hostil hacia la Iglesia, decretando
leyes perjudiciales como la desamortización de bienes eclesiásticos. Don
Bernardo Herrera Buendía intentó defender los intereses católicos en contra de
casi todos los asistentes hasta que, al tener la certeza que sus opiniones no iban a
ser tenidas en cuenta, decidió retirarse.

A la edad de 20 años viaja a Paris, al Seminario de San Sulpicio, donde recibe la


formación para ser sacerdote del clero. Durante su estadía en Europa va a Roma,
en la celebración del Centenario de San Pedro, lugar en que conoce al arzobispo
Vicente Arbeláez con quien mantiene una estrecha relación.
Al año de llegar Herrera a Bogotá, en 1871, Arbeláez lo nombra como rector del
Seminario Conciliar con tan solo 27 años y llevando dos años de haberse
ordenado. Bajo su dirección, instaura el sistema de educación europeo bajo el cual
se formó. Esta decisión de Arbeláez fue muy debatida y rechazada por parte del
Clero y durante este año el gobierno luchó por establecer una educación laica
completamente aislada de la iglesia.
Herrera, además de ser el director del Seminario, ocupo importantes cargos
eclesiásticos como el Arzobispado de Medellín en 1884 y el de Bogotá desde
1891.

63
Siendo Arzobispo de Bogotá estalla la guerra de los Mil Días. En 1902, el 6 de
abril es publicada una de sus cartas pastorales más importantes, en la que formula
el Voto Nacional. Es usual escuchar que el Voto Nacional fue un milagro pues, a
los pocos meses de haberlo formulado el Arzobispo de Bogotá, la guerra terminó.
Hay que tener en cuenta que el desencadenamiento de este conflicto estuvo
decidido desde sus inicios, pues la falta de organización de los ejércitos liberales
conllevó a la guerra de guerrillas. La guerra fue prolongada con el objeto de entrar
en términos de negociación justos, lo cual no fue posible debido a la intransigencia
de quienes estaban al mando del gobierno y el fin de la guerra era inminente.

En esta Pastoral, Herrera condena el hecho que los sacerdotes tomen partido en
este conflicto. Sin embargo, cuando la guerra ya comenzaba a gestarse, a
mediados del XIX, siendo Arzobispo de Medellín manifiesta abiertamente su
oposición al liberalismo al condenar de pecadores a quienes leían el diario El
Espectador.
Es importante tener en cuenta que Bernardo Herrera Restrepo es quien lidera la
campaña para dar fin a la guerra con su Pastoral del 6 de mayo de 1902, pero ya
en 1897 otro sacerdote había hablado al respecto.
El antioqueño Baltasar Vélez publica un texto titulado Los Intransigentes en el que
pronostica las consecuencias del involucramiento del clero en asuntos políticos
además de consagrar el país al Sagrado Corazón. La respuesta de los jerarcas de
la iglesia fue castigarlo y prohibir la lectura y circulación de este escrito,
incluyéndolo en el Index Lib rorum Prohibitorum. Años después, cuando ya el
futuro del país y los resultados de la guerra estaban decididos, meses antes de la
25
firma de los tratados de paz, el Arzobispo en persona es quien hace este voto .

25
Cf., Cortés, José David. Clero, política y guerra en: Memorias de un país en guerra, los Mil Días
1899-1902.

64
La Pastoral del 6 de abril de 1902 trata diferentes asuntos relacionados con el
escenario político y social del país en ese periodo, y a pesar de todo, la situación
no es que haya cambiado mucho en el transcurso de la historia.
Herrera Restrepo empieza haciendo una breve descripción de las consecuencias
de la guerra y explicando, en términos teológicos las razones por las cuales
suceden estas desventuras. La premisa en la que se basa esta explicación es la
teleología en la historia: las calamidades son necesarias pues Dios hace que los
males se conviertan en bien para los pueblos y sale a relucir el heroísmo en
ciertas almas:

En tiempo de guerra es cuando se ejecutan actos gloriosos de virtud;


cuando se realizan sacrificios sublimes, hazañas incomparables de
valor, y cuando pueden retemplarse los caracteres enervados por la
calma y por el bienestar (…). No podemos, por tanto, desconocer que
los azotes y desdichas traen providencialmente buenos efectos, y se
26
tornan por fin en remedio que purifica, robustece y regenera

Sin embargo, es importante encontrar los medios, tanto para prevenir como para
remediar los males tan pronto sea posible.

Para el Arzobispo, las guerras civiles son “… obra de injusticia voluntaria, prevista,
aceptada, apetecida y provocada con designios criminales” (Herrera, 1902: 8).
Esto se debe a que su razón de ser se basa en la lucha entre hermanos por
motivos injustos, por ir en contra del poder legitimo establecido, en otras palabras
la lucha por el ejercicio del poder.
Para Herrera, los gobernantes, elegidos por Dios, deben ejercer el poder
basándose en la justicia y la bondad. Citando a León XIII, afirma que el mando se
debe ejecutar “con espíritu de justicia: no con imperio de amo sino con dulzura de
padre…” (Herrera, 1902: 11). De esta manera, los mandatarios tienen como
obligación servir a su pueblo pues su buen desempeño es fuente de legitimación
de su autoridad; el poder debe servir al bienestar de los ciudadanos y a la justicia
26
Pastoral del Ilmo. Sr. Arzobispo en: El Voto Nacional, (1902): 7.

65
social pues solo a titulo de mirar por el bien común están constituidos en dignidad
los que gobiernan. La autoridad civil no ha de servir en provecho de uno o de
pocos, instituida como ha sido para b ien de todos.

De esta manera, es reprochable el hecho de alzarse en contra del régimen,


afirmando que ir en contra de la autoridad legitima es equivalente a ir en contra de
los mandatos divinos “… sea cual fuere la forma de gobierno, han de proponerse a
Dios como modelo y norma en el régimen de la sociedad. Los gobernados, por su
parte, han de comprender que es justo y legitimo el alto ministerio que aquellos
ejercen y han de acoger dócilmente las ordenes de las autoridades, prestándoles
ob ediencia y fidelidad, porque tan ilícito es despreciar la legitima autoridad, sea
cual fuere la persona que la reviste, como hacer resistencia a la voluntad de
Dios…” (Herrera, 1902: 14).
Según León XIII en su encíclica al clero u católicos franceses, “todos los
individuos están obligados a aceptar el gobierno que los rige, al cual da origen un
conjunto de circunstancias históricas o nacionales, de que nacen también las leyes
fundamentales por las cuales se determina tal forma particular de gobierno, tal
medio de transmisión de los poderes públicos” (Herrera, 1902: 15)

El poder estatal debe estar al servicio de la Iglesia pues esta es la que lo legitima
ante el Poder Supremo:
“De aquí viene que la Iglesia «enseñe que tampoco pueden los fieles intentar nada
para derribar los gobiernos o para cambiar su forma»”, referencia al Papa
resaltando la soberanía política que encarna puesto que viene de Dios quien
condena los rebeldes y sus doctrinas.

La argumentación de Herrera se basa en la visión católica y conservadora según


la cual los mandatarios son personas que surgen tanto por la sabiduría divina
como por las circunstancias históricas y nacionales. Por otro lado, las personas

66
que se encuentren sometidas a una autoridad legítima tienen como obligación ser
fieles a ella, obedecer y acatar sus leyes.

“… sea cual fuere la forma de gobierno, han de proponerse a Dios


como modelo y norma en el régimen de la sociedad. Los gobernados,
por su parte, han de comprender que es justo y legitimo el alto
ministerio que aquellos ejercen y han de acoger dócilmente las ordenes
de las autoridades, prestándoles obediencia y fidelidad, porque tan
ilícito es despreciar la legitima autoridad, sea cual fuere la persona que
la reviste, como hacer resistencia a la voluntad de Dios…” (Herrera,
1902: 9).

Es también evidente que la Iglesia condena todo tipo de insurrección contra el


régimen dominante y lo ve como una rebelión contra Dios, incitando al uso de la
fuerza por parte de las masas y por tanto a la inestabilidad del orden social.

La Pastoral también hace una invitación a reflexionar sobre el valor de la vida en


tiempos de guerra de una manera razonable y contundente:

La vida humana que todas las leyes protegen con tanta solicitud; esa
vida que todos en tiempo de paz están obligados a respetar con
especial cuidado y prudencia, viene a ser, desde el primer toque de
guerra, sacrificada sin clemencia como vil mercancía (Herrera, 1902: 8).

La severidad expresada en esta afirmación se debe a que Bernardo Herrera en el


año de 1876 fue participe de una comisión enviada a un campo de batalla, en las
cercanías de Mariquita, donde se batían radicales y conservadores. La escena
presenciada fue algo que le impactó mucho: la cercanía de la muerte y a la vez lo
innecesario de estas perdidas humanas pues, a sabiendas que ninguno de los dos
bandos lograría vencer al otro por la inmensa cantidad de bajas, seguían
27
combatiendo hasta que no quedara ningún sobreviviente .

27
En: El Ilmo. Sr. Dr. Bernardo Herrera Restrepo y algunos acontecimientos de su episcopado.

67
Es interesante ver que esta Pastoral se dirige a toda la nación, haciendo distinción
entre los diferentes actores sociales relacionados con el conflicto a quienes hace
un llamado de paz a la ve z que señala sus errores e invita a la reflexión.
En primera instancia, nombra a quienes se podrían denominar culpables: “… los
que en mala hora enarbolaron el estandarte de la rebelión y son causa inmediata
de los males que ella nos hace padecer”. Se refiere tanto a los alzados en armas
como a quienes “sin empuñar las armas, tienen, no obstante, mucha
responsabilidad por la cooperación que han prestado a la guerra, sin correr sus
azares y peligros” (Herrera, 1902: 10)
En segundo lugar se refiere a quienes están en medio del fuego: “… a la gran
masa de ciudadanos pacíficos, quienes sufren las consecuencias de la guerra,
pero no ejercen como debieran y pudieran, su acción a favor de la paz, y
obedecen más bien a respetos humanos o a motivos interesados” (Herrera, 1902:
11). Estas personas tienen en sus manos ejercer un patriotismo bien entendido y
de esta forma poner fin al desorden y a la guerra.
Por ultimo, hace un llamado a la autoridad pública de la Nación recordándoles, por
un lado, su deber durante este difícil momento que atraviesa la Republica: “…el
deber en que os halláis de trabajar con tesón para que se restablezca la paz y
sean respetados los derechos legítimos de todos” (Herrera, 1902: 11)

La sociedad, contemporánea tanto a él como a nosotros, necesita encaminarse


por el camino de la justicia y la libertad verdadera u honrada. Esta libertad es
entendida tanto en la esfera de lo privado como de lo público: en la primera
consiste en el rechazo de las pasiones que llevan a la corrupción del alma y las
costumbres, mientras que la segunda, se refiere al ejercicio del poder con
28
sabiduría y sin arbitrariedad, fomentando el desarrollo y el progreso .
En cuanto a la fe, en tiempos difíciles es necesario “volver los ojos al Cielo para
implorar misericordia por lo pasado y auxilios eficaces para lo venidero”. El

28
Cf. Pastoral del Ilmo. Sr. Arzobispo en: El Voto Nacional

68
Sagrado Corazón de Jesús es el símbolo ideal a quien acudir pues éste
representa un corazón que, abierto por una lanza, se abre a sus verdugos, los
perdona e invita a que se reconforten en él.
Es importante tener en cuenta el rol político de este símbolo a finales del siglo XIX
y comienzos del XX: el partido conservador hace uso de éste y a medida que el
conflicto se intensifica, empieza a transformar el rol político en uno cívico y neutral
que sirve tanto de mediador entre las dos facciones aspirantes al poder, como de
29
garante de la gestión estatal por la paz .

29
Cf., Hernández (1996), Imperio y Ocaso del Sagrado Corazón de Jesús

69
Significaciones del Voto Nacional

El Voto Nacional tiene tres


dimensiones de significado:
religioso, social y político.
En cuanto a la primera, el Sagrado
Corazón es un símbolo religioso
que enseña humildad y
abnegación, dignas de aquel que
compadece y perdona a esos que
lo han herido. Por otro lado, la
dimensión social tiene que ver con
que es un símbolo de cohesión
social en un territorio católico por
mayoría, además de ser el símbolo
cristiano por excelencia a quien
Detalle de la propuesta del Voto acudir en situaciones de guerra. La
paz, para Herrera Restrepo, es un
derecho y las situaciones derivadas de la guerra civil funestas, debido a que lo
único que harán es dividir a los miembros de una misma nación para luego
levantarse en armas. Matar a un compatriota por ideas, sobre todo si estas son
contrarias a la autoridad legítima, sigue siendo un crimen no sólo de lesa majestad
humana, sino tamb ién de lesa majestad divina” (Herrera, 1902: 10).

Por último el significado político tiene que ver con la supuesta neutralidad de la
imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Esta ideología ha servido con más fuerza,
en Colombia, desde la segunda mitad del siglo XIX. Durante este periodo, el clero
enfrentó múltiples medidas en su contra y su resistencia no pudo ser otra que
peticiones de revisión de los nuevos estatutos y leyes de la Republica. Esta

70
situación fue vivida a plenitud por Bernardo Herrera cuando aún era obispo el sr.
Vicente Arbeláez, uno de sus más preciados amigos. El pensamiento liberal tiene
como principio la secularización, y el hecho de formular un voto al Sagrado
Corazón es muestra que el tejido social de la sociedad en ese momento estaba
articulado en gran medida por el culto católico, además de neutralizar su carga
política al mostrarse como neutral y ayudar en el proceso de paz entre las dos
facciones.

El llamado que hace el voto nacional es pensando más en el futuro que en el


presente, y debe ser construido con base en el bien general, la paz y la unión en
la sociedad, haciendo hincapié en la inutilidad de la guerra:

“… nos hemos propuesto como fin principal de esta carta pastoral


llamar a todos los hijos de nuestra Patria amada, a que sin distinción, y
para alcanzar los fines que Nos hemos venido indicando, nos acojamos
al amor del Divino Corazón de nuestro Señor Jesucristo. En nombre de
la Nación entera, penitente y devota, debemos pedirle que cesen ya los
males que nos afligen, y se vean lucir días de esperanza, de bienestar y
de progreso, mediante el respeto y acatamiento a la Ley de Dios, la
unión y la concordia de los ánimos, y la resolución firme y unánime de
renunciar para siempre a los medios violentos de la guerra, medios que
hasta hoy nada han remediado, ni en lo sucesivo podrán remediar los
males, a veces verdaderos, pero casi siempre exagerados por las
pasiones, que se alegan para alzar el estandarte de la rebelión y causar
ruinas y muertes sinnúmero ni medida” (Herrera, 1902: 13)

La idea del Voto Nacional es tanto pedir al Sagrado Corazón por el


restablecimiento de una paz constante en Colombia, como erigir una muestra
palpable de esta petición y compromiso de paz para que sea testigo de lo que
suceda a lo largo de la historia. Esta última intención de Herrera no se ha tenido
en cuenta y al pasar el tiempo, lo que ha venido sucediendo es que este Voto
solemne es un acto cada vez más olvidado, su representación en el paisaje
urbano es muestra del deterioro en que se encuentra la sociedad y el carácter
marginal que representa en la memoria tanto de la ciudad como del país.

71
Por tales motivos, hemos pensado que es llegado el momento de hacer
un voto nacional, obra de todos y para el bien de todos, con el cual se
perpetúen las oraciones por la paz, la concordia y la unión entre los
colombianos, y se consiga vivamos todos como hermanos, unidos con
lo vínculos de una misma fe y animados con el fuego de un mismo
amor, que dimana del Sagrado Corazón de Jesús.
El voto que ahora os proponemos consiste en que, mediante el
esfuerzo y la cooperación de todos, se lleve muy pronto a feliz termino
la iglesia que en nombre del Sagrado Corazón de Jesús se esta
levantando en esta ciudad. Esa iglesia será así testimonio vivo de
nuestra fe y de nuestra esperanza; será la expresión de nuestras
oraciones, no menos que un monumento para recordar a la nuestra y a
las futuras generaciones que los hijos de Colombia, en estos aciagos
momentos, se volvieron a Jesucristo, implorando su clemencia, y
reconociendo que basta ya de muerte y de lagrimas, y son ya sobradas
las amarguras de la vida, le prometieron, con juramento solemne, no
apartarse mas de los senderos de la paz y la justicia, y buscar ahora y
siempre en estas el remedio de las necesidades sociales y políticas
(Herrera, 1902: 14).

Puede pensarse que en este caso, la dinámica entre la memoria y el olvido de la


nación se deban al conformismo. El acto de encomendar la nación al Sagrado
Corazón de Jesús puede ser visto por muchos como un momento extremo en que
la necesidad hace que se acudan a todos los medios posibles para solucionar un
problema que ya es parte de un pasado lejano y remoto, mas es necesario
considerar que la promesa ya esta hecha y el monumento que recuerda, aunque
destruyéndose poco a poco, todavía llama a la reflexión.
Puede ser una razón para el fracaso de este Voto Nacional el deseo de romper
con un pasado ligado a las creencias religiosas por parte de un Estado que se
considera a sí mismo racional y laico y por otro, el deseo de poder y riqueza bajo
el cual se cometen grandes injusticias así como la irreflexividad de quienes
ejercen el poder e ignoran los acontecimientos históricos que ha sufrido Colombia
desde su construcción como nación.

72
El compromiso del Estado por la paz: el decreto 820 del 18 de mayo de 1902

A la izquierda de la puerta se lee en


otra placa el decreto por el cual el
gobierno nacional apoya la idea de
erigir un monumento al Sagrado
Corazón.

El decreto dictado por el


vicepresidente José Manuel
Marroquín considera que el gobierno
tiene como deber poner medios de
todo linaje para conseguir la
30
pacificación de la Republica , usar
todos los recursos posibles para
finalizar la guerra y cumplir con los

Detalle del Decreto 820 de 1902 deseos del arzobispo de Bogotá. De


esta forma, el gobierno ofrece su
apoyo a la edificación del templo en nombre del Sagrado Corazón de Jesús, y se
dispone la celebración de una solemnidad religiosa financiada por el erario público
a la que se invitan todos los estamentos que forman la sociedad como son el
clero, el gobierno y la comunidad civil. Además, se comunicará este hecho a nivel
nacional con el fin que toda la Nación se una a esta solemnidad y se recojan
fondos para el Templo.

Estos deseos de paz se expresan encomendando el país al Sagrado Corazón de


Jesús sin tener en cuenta el problema de raíz que dio origen a la guerra: la
intransigencia y la intolerancia.
30
Decreto 820 de 1902, aprobado por el Congreso de la República.

73
La historia política del país se ha construido a través de las hegemonías
bipartidistas que han sido la fuente de crueles conflictos.

Durante el siglo XIX en Colombia cada vez que uno de los partidos políticos
estaba en el poder, excluía a su opositor. En el Olimpo Radical, muchas medidas
en contra de la Iglesia fueron tomadas, sobre todo, concernientes a la posesión de
propiedades y la enseñanza que para entonces era un monopolio eclesiástico. Por
otro lado, La Regeneración a través de la Carta Constitucional de 1886, censuró la
libertad de prensa y redujo los derechos políticos del partido liberal.
Este tipo de actitudes fueron creando y nutriendo resentimientos que desataron
divisiones dentro de los mismos partidos políticos y guerras como de los Mil Días
que dio comienzo al siglo XX y las que se dieron a mediados del mismo siglo
durante la llamada época de La Violencia.

Ya para 1892 Miguel Antonio Caro sube al poder en condición de vicepresidente.


Rafael Núñez fue reelegido presidente pero prefirió quedarse en su natal
Cartagena y delegar a Caro. Durante su gobierno, el partido conservador se divide
en dos bandos: los nacionalistas y los históricos.
Los nacionalistas, abanderados por Caro, creen firmemente en el proyecto
político centralizador de la Regeneración, defienden las medidas adoptadas por
Caro y apoyan la exclusión absoluta del aparato legal y electoral del partido liberal.
Entre las medidas adoptadas por este gobierno están el reemplazo del oro como
unidad cambiaria por papel moneda, lo que conllevó a emisiones clandestinas, a la
devaluación monetaria e inflación. Igualmente la centralización administrativa, sin
tener en cuenta la realidad social y geográfica del país, limitó la autonomía y
autoridad de elites locales y excluyó a los conservadores históricos del poder.
Estas medidas dieron lugar a corrupción dentro del aparato estatal, a la
inconformidad de varios sectores de la sociedad y a la fragmentación del poder.

74
Por otro lado están los conservadores históricos quienes tenían peticiones
similares a las del partido liberal. Entre ellas están la descentralización
administrativa, la inversión en obras públicas, acceso al botín burocrático, el freno
a la corrupción, el retorno a medidas monetarias ortodoxas (eliminación del papel
moneda) y la participación tanto de esta fracción del conservatismo como del
partido liberal, lo cual equivalía a reformas en los aparatos legal y electoral. En
este conflicto la Iglesia jugó un papel importante, pues los sacerdotes en muchos
casos alentaban a la población a unirse a las filas conservadoras, avivando el
fuego de la discordia y asimilando esta guerra civil con una guerra santa.

Caro, en sus últimos meses de gobierno decidió abandonar el poder para


reelegirse en las elecciones de 1898. Durante este tiempo, el General Quintero
toma el poder, constantemente vigilado por Caro. Con el fin de limar asperezas
con los históricos y reunificar el partido, decide llamar al gabinete de gobierno a
miembros de la facción histórica con la desaprobación del Presidente, quien en
cinco días vuelve a tomar el poder.
Siendo la reelección de Caro un acto inconstitucional, este decide quienes van a
ser los candidatos por el partido para las elecciones, resultando la fórmula de
Manuel Sanclemente y José Manuel Marroquín para el sexenio de 1898 a 1904.
Tanto Sanclemente como Marroquín fueron escogidos con la idea de manipularlos
y ejercer el poder a través de ellos. Sanclemente era una persona de 84 años, que
ni siquiera pudo ir al Congreso a posesionarse como Presidente y lo tuvo que
hacer en Villeta, donde residía por cuestiones de salud.

Ahora bien, los liberales también se dividieron pero posteriormente. Cuando los
liberales jóvenes, por lo general recién salidos de la universidad, con ideas nuevas
y pertenecientes a familias de la élite, deciden tomar el camino de las armas para
defender sus derechos y sus ideales, no son apoyados por el Directorio Liberal.
Los pacifistas, miembros mayores del partido, creían que la guerra no era la

75
solución, que había otras maneras de persuadir a los conservadores y veían en la
absurda idea de empezar una guerra, una rebeldía juvenil que pronto acabaría.
Nadie pensó que esta guerra duraría tres años.

Hubo múltiples intentos de


darle un fin negociado a la paz.
Sanclemente se negaba
rotundamente a aceptar
cualquier tipo de acercamiento
con los insurgentes y su
intransigencia sumada al deseo
de poder de Marroquín llevaron
al golpe de estado de 1902 que
dejo al vicepresidente como
nuevo mandatario. Antes que
Marroquín tomara el poder, él
junto a su gabinete de ministros
gobernaban con carta abierta
pues para los decretos y
documentos que requerían la
firma del presidente, se usaba
un facsímile.
Niños soldados en la guerra de 1902 A veces la paz es entendida,
no como una necesidad
nacional sino como un acto de generosidad del gobierno o debilidad del poder
legítimo.

76
Firmantes del Tratado de Paz del Wisconsin, 1902

Aunque la guerra termina con la firma del tratado de paz de Wisconsin, el periodo
31
comprendido entre 1900 y 1903 fue llamado por algunos La época del Terror .
Por medio de una resolución los consejos de guerra se hacían de forma verbal,
dictando sentencias de muerte a los prisioneros de guerra. Este acto era
inconstitucional pues el artículo 30 de la Carta Política de 1886 dictaba, “no habrá
pena de muerte por delitos políticos. La ley los definirá”.
El ministro de Guerra, Arístides Fernández fue el responsable de los crímenes de
guerra que se llevaron a cabo en el Panóptico y el establecimiento de un régimen
extremadamente represivo. Su comportamiento fue censurado y aminorado
gracias a la influencia de la Iglesia durante este gobierno.

31
Pérez Sarmiento, José Manuel (1938). Reminiscencias Liberales, pp. 187.

77
Muchas personas, incluidos conservadores, fueron desterrados o apresados por
exigir que se acatara la ley. Es paradójico que bajo una constitución conservadora,
que encomendaba al país al Sagrado Corazón de Jesús y por lo tanto tratara de
gobernar según su ejemplo de misericordia, caridad y perdón, este tipo de hechos
tuvieran lugar.

Antes los liberales eran excluidos del poder y sus reformas eran indispensables.
Ahora, el país sigue una política liberal, la cual es debatida y se lucha contra ella.

78
CONCLUYE EL RECORRIDO

Hemos terminado nuestro itinerario a través de una parte de la memoria de la


ciudad de Bogotá, en un trayecto que desde el oriente hacia el occidente nos lleva
hasta el Voto Nacional. Íconos de la ciudad han salido a nuestro encuentro,
algunos vigentes y otros, como el Voto y la Plaza de los Mártires, abandonados.
A medida que nos íbamos acercando al objeto de observación, analizando su
impronta en la ciudad, el espacio en que se emplaza y su interior; el estado de
lamentable deterioro en el que se encuentra, evidencia el fracaso de un
compromiso nacional por reestablecer la paz.

Al final de este viaje, nos invade una sensación de desconcierto. Indigentes y


ladrones merodean el sector, voces nos alientan a abandonar el lugar porque
“este sitio es feo”, es peligroso. ¿Hasta que punto puede ser la memoria peligrosa,
o será que lo peligroso es el olvido?
A lo largo de las últimas décadas en Bogotá ha habido intentos de hacer
conciencia sobre el valor de ciertas zonas de la ciudad que han sido descuidadas
a través del tiempo. ¿Por que el Voto Nacional no ha sido una prioridad en estos
proyectos de valoración y restauración? ¿Es acaso que la memoria política, de las
guerras, de los conflictos que han marcado el desarrollo y la historia de una
nación, debe ser relegada?
Las zonas turísticas del centro histórico de Bogotá hacen énfasis en una historia
que se debe conocer y recorrer pero no alcanza a llegar hasta el Voto, mostrando
al transeúnte a través de un recorrido establecido, que es lo que se debe saber
sobre la historia, olvidando uno de los iconos que representa una parte importante
de la vida y construcción de la nación colombiana y uno de los grandes problemas
sociales actuales irresueltos como es la delincuencia y la indigencia y la búsqueda
de Paz.

79
Este lugar es evidencia de dos Épocas del Terror y de esperanza que fueron, por
un lado, el asesinato de los próceres de la Independencia en 1816 tras su deseo
libertario y por otro lado, el régimen represivo implantado durante la Guerra de los
Mil días y el sueño de la paz.
Ni la independencia en el mundo contemporáneo, ni la paz en su totalidad se han
logrado consolidar. De esta manera, cabe resaltar la condición marginal en que se
encuentra este lugar en la actualidad, mostrando como su estado de abandono,
leído dentro de la lógica de la ciudad, cobra sentido y de que manera la
marginalidad contiene lo que la historia hegemónica y oficial no ha podido.

Proyectos fallidos de nación, de construir paz y de reestablecer el tejido social


tanto en el pasado como en el presente, se evidencian visual y materialmente.
Nuestra posición de espectadores hace que nos involucremos en una historia que
vi vimos diariamente y que se reaviva cada día al recorrer las calles de esta ciudad.

Al entrar a la iglesia, este espacio sagrado es un resguardo para los transeúntes


del peligro de la zona. Al recorrer sus naves, recorremos una geografía y un
proyecto de nación olvidado, de no ser por los ex votos de las gobernaciones de
los territorios encomendados en algunos de sus absidiolos. El Monumento al
Sagrado Corazón en el altar nos recuerda la esperanza que se deposita en Dios
para lograr cambios que beneficien a toda la población y un discurso caduco sobre
nación, guerra y paz, a ju zgar por el estado de deterioro dentro del templo.

Es necesario recuperar este lugar para la memoria de la ciudad y de la nación por


su significado histórico ya que en el se encuentran signos evidentes de cómo, a
través de las luchas, ha sido construida nuestra historia y valorar los iconos a los
que ha dado lugar, escritos desde un lenguaje estético, arquitectónico y simbólico.

80
INDICE DE ILUSTRACIONES
32
Plano del Recorrido ………………………………………………………….………….8
Vista del centro de Bogotá descendiendo del barrio Egipto ……...……………....... 9
Teatro Cristóbal Colón ………………………………………………………………….10
Palacio de San Carlos ……...…………………………………………………………..10
Iglesia de San Ignacio …………………………………………………………………..11
Plaza de Bolívar …………………………………………………………………………12
Plaza de San Victorino, al fondo, a la derecha, la cúpula de la iglesia del
33
Voto Nacional ………………………….…………………………...…………………..13
34
Manifestación gaitanista en la Plaza de Bolívar ………….……….………………..16
Sombrereria Bogotá ……………………...……………………………………………..16
Avenida Caracas con calle once ………………………………………………………17
35
Fotografía aérea de la Plaza de los Mártires ……………………………………….18
Detalle del Monumento de los Mártires…….…………...…………………………….19
Vista de Bogotá desde la Huerta de Jaime36.………………………….………….….20
El Voto Nacional: pasado y presente...………………………………………………..21
El Parque de los Mártires……………………………………………………………….22
37
Fachada del Voto Nacional ……..……………………...……………………………..23
El Voto Nacional en la actualidad………………………………………..…………….23
El obelisco, Monumento a los Mártires……………...………………………………...24
El obelisco rodeado por las cuatro estatuas………………………………………….25
El obelisco hoy…………………………………………………………………………...26
38
La antigua Facultad de Medicina ……………………....…………………………….27
Dirección de Reservas y Reclutamiento del Ejercito………………………………...28

32
Mejía, Pedro. 2007.
33
González, Sady. 9 abril de 1948
34
González, Sady. 13 de abril, 1946
35
Osorio, Jaques, Jorge Bernardo Londoño y Miguel Riascos. Bogotá a vuelo de cóndor. Colombia,
s. n. 1994
36
Le Moyne, Auguste. Grabado, 1830
37
Saldarriaga, Alberto, 1995
38
En Atlas de Bogotá, 2004.

81
Costado norte de la Plaza de los Mártires hoy..……………….……………………..29
Templo del Sagrado Corazón, Bogotá (postal).……………………………………...31
Fachada, detalle cúpula…………………………………………………………………32
Fachada, detalle escudo nacional..……………………………………………………33
39
Julián Lombana ………….……………………………………………………………..34
Detalle remate, estatua del Sagrado Corazón de Jesús…………………………….35
La cúpula …………….…………………………………………………………………..37
Vista del interior de la iglesia desde el atrio…………………………………………..39
40
Ricardo Acevedo Bernal (autorretrato) ……………………………………….……..41
41
Boceto de uno de los lienzos de la cubierta ……………….………………………..43
Mapa División Territorial de 190842……………………………….……….…………..45
Plano de planta de la iglesia……..……………………………………………………..46
Panamá y la Santísima Trinidad……………………………………………………….50
Jericó y San Judas Tadeo………………………………………………………………51
Cali y la Asunción de la Virgen María………………………………………………….51
Ibagué y la Venida del Espíritu Santo…………………………………………………52
Garzon y la Virgen de los Dolores……………………………………………………..52
Pasto y Jesús atado a la Columna…………………………………………………….53
Antioquia y la Santísima Virgen Inmaculada………………………………………….53
Monumento al Sagrado Corazón de Jesús…………………………………………...54
Cúpula vista desde el interior de la iglesia……………………………………………55
Detalle de la base del monumento……..……………………………………………...56
Monumento ………………………………………………………………………………57
Monumento, ángel en detalle ………………………………………….………………58
Fotografías del Monumento en 2003 y 2006………………………………………….59

39
Anonimo. Julián Lombana, documento electronico.
http://www.semana.com/wf_InfoBlog.aspx?idBlg=18, recuperado Julio de 2007.
40
Acevedo Bernal, Ricardo. Documento electronico
http://www.lablaa.org/blaavirtual/biografias/acevrica.htm, recuperado Julio de 2007.
41
Acevedo Bernal, Ricardo. 1904 Boceto dejad que los niños vengan a mi para la pintura mural del
Voto Nacional. En Tiempos de Paz, acuerdos en Colombia 1902-1994.
42
Atlas de Colombia 1967. Bogotá: Litografía Arco.

82
Nave principal desde el altar……………………………………………………………60
Primera conferencia episcopal en 1908, en el centro Bernardo Herrera
43
Restrepo ………………………………………………………………………..……….62
Detalle de la propuesta del Voto ...…………………………………………………….70
Detalle del Decreto 820 de 1902, …….……………………………………………….73
Niños soldados en la guerra de 190244……………………………….……………….76
45
Firmantes del Tratado de Paz del Wisconsin ………………………………….……77

Fotografías tomadas por María Camila Escobar, Pedro Mejía y cortesía de


Corporación La Candelaria, Bogotá (base de datos) y parroquia del Voto Nacional.

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