Bogotá: Memoria y Conflicto
Bogotá: Memoria y Conflicto
Julio de 2007
A Liliana, por aclarar mi mente y
darme ideas para el desarrollo de esta
investigación y a Pedro por su
inagotable paciencia, constante apoyo
y acertadas opiniones
.
Agradecimientos:
German Ferro
Pedro Mejía
Elena Uprimny
Liliana Ortega
Alberto Escovar
Fundación Erigaie
Fundación La Candelaria
Adriana Pico, secretaria de la Parroquia del Voto Nacional
Carolina Miralles
1
BOGOTÁ: MEMORIA Y CONFLICTO
ITINERARIO HACIA LA IGLESIA DEL VOTO NACIONAL
ÍNDICE
Introducción
2
In Hoc Signo Vinces
La imponente cúpula
El compromiso del Estado por la paz: el decreto 820 del 18 de mayo de 1902
Índice de ilustraciones
Bibliografía
3
BOGOTÁ: MEMORIA Y CONFLICTO. ITINERARIO HACIA LA IGLESIA DEL
VOTO NACIONAL
Pero la ciudad no dice su pasado, lo contiene como las líneas de una mano,
escrito en los ángulos de las calles, en las rejas de las ventanas,
en los pasamanos de las escaleras, en las antenas de los pararrayos,
en las astas de las banderas, surcado a su vez cada segmento
por raspaduras, muescas, incisiones, cañonazos.
INTRODUCCIÓN
El siguiente trabajo tiene como objetivo analizar la relación entre espacio, religión
y política en la memoria de una ciudad y para esto, el objeto de análisis es la
iglesia del Voto Nacional en la ciudad de Bogotá. Ubicándonos en el barrio Egipto,
en la parte alta, oriental y fundadora de la ciudad, divisamos la cúpula del templo y
para ir al encuentro de este ícono, descenderemos hacia el occidente recorriendo
el centro histórico de Bogotá.
A medida que recorremos la calle diez, varios lugares prominentes salen a nuestro
encuentro. En lo alto se vislumbran las cúpulas de algunas de las iglesias más
importantes de la ciudad como San Ignacio, la Catedral Primada y la cúpula del
colegio San Bartolomé, todas cercanas a la Plaza de Bolívar y a lo lejos se
alcanza a ver una cúpula monumental: la iglesia del Voto Nacional. Estos
elementos en el paisaje urbano, advierten al caminante que Bogotá, como capital
de Colombia desde la misma fundación de la ciudad en 1538, es un lugar en el
que el poder secular y el católico han estado entrelazados a lo largo del tiempo.
4
Antes de llegar a la Plaza de Bolívar nos abrimos campo entre turistas y guías
que rodean el Palacio de San Carlos, donde se relata el escape de Simón Bolívar
del atentado organizado por los detractores de su gobierno. Ya en la Plaza, los
fotógrafos, vendedores ambulantes, las palomas y transeúntes rompen con el
monótono adoquinado. Al atravesar la Plaza, bajamos por la Calle de San Miguel,
o calle once, donde las sombrererias nos remontan a otro tiempo. Por las calles
que restan para llegar a la Plaza de los Mártires, nos movemos entre un enjambre
de personas, algunas cargando cajas o bolsas y otras a la expectativa, hasta
llegar a la Caracas a la entrada de la estación de TransMilenio donde ya es visible
la Plaza de los Mártires con su obelisco y la iglesia del Voto Nacional como telón
de fondo.
Nuestro recorrido refleja como la memoria de Bogotá está marcada por diferentes
conflictos que se han gestado desde hace seis siglos. Durante el siglo XVI, Egipto
fue un barrio indígena y en la actualidad es un barrio popular, habitado por
personas de escasos recursos que a través de prácticas culturales que giran
alrededor de lo religioso, logran cierta visibilidad dentro de la ciudad.
La Candelaria es una parte de la ciudad asociada al periodo colonial español, que
abarca desde el siglo XVI al XVIII, y esta presencia se evidencia en los cánones
estéticos que rigen el paisaje urbano.
El siglo XIX se inicia con la lucha independista, seguida por el proyecto
Grancolombiano de Bolívar que choca con las ideas de Santander. A mediados de
este siglo se gesta un conflicto bipartidista que se extiende al siglo XX y en las
últimas décadas, la izquierda demanda reconocimiento de parte del gobierno.
5
Este itinerario también pretende mostrar, a través de una guía específica por el
centro de Bogotá, un encuentro donde lo espacial y lo simbólico está atravesado
por otras prácticas y discursos desde la marginalidad, que fracturan y que le dan
nuevos sentidos a una historia oficial y hegemónica de nación.
Al llegar a nuestro destino, la Iglesia del Voto Nacional, el análisis que se hará
comprenderá los tres niveles interpretativos postulados por Panofsky: pre-
iconográfico, iconográfico e iconológico. El primero se refiere al “significado
natural” y se basa en la descripción detallada y la identificación de los objetos y
eventos representados. El análisis iconográfico tiene que ver con el significado
convencional en el cual es imprescindible tener en cuenta el contexto social e
histórico del momento. Por último, la interpretación iconológica busca dar cuenta
del significado intrínseco, de los principios que subyacen y por lo tanto muestran
una intencionalidad en un tiempo determinado y para cierto tipo de espectadores
que puedan comprender este mensaje (Panofsky, 1972 [1939]).
Una de las grandes ventajas que ofrece el analizar el espacio urbano es que forma
parte de lo cotidiano; la vida de las personas transcurre en trayectos, recorriendo
6
calles, espacios públicos, apropiando lugares, viviendo y concibiéndolo consciente
o inconscientemente.
7
8
Empieza el recorrido
Bajando desde el oriente de la ciudad, por las calles del barrio La Candelaria,
vemos las casas que nos recuerdan el periodo colonial. Esta parte del centro de la
ciudad ha recuperado su importancia en la medida en que se ha ido entendiendo
su valor histórico: tanto su distribución espacial como sus características
arquitectónicas, son la impronta de un modelo de vida español que se emplazó en
medio de la población indígena y posteriormente, entró en conflicto con el proyecto
libertario.
9
Siguiendo nuestro recorrido pasamos al
1
frente del Teatro Colón , lugar donde se
llevan a cabo eventos culturales de gran
importancia y cuya fachada ostenta la
elegancia que emula los teatros europeos a
una escala reducida.
Teatro Colón
1
Construido por Pietro Cantini.
10
Después pasamos al frente de la Iglesia
de San Ignacio. Esta iglesia, ubicada en la
calle diez entre carreras sexta y séptima,
pertenece a la Compañía de Jesús y es
famosa por el agua bendita que allí se
distribuye a los fieles. Al dirigir nuestra
mirada hacia donde desemboca esta calle,
la Plaza de Bolívar se abre ante nuestra
Iglesia de San Ignacio
mirada. Al recorrerla, apreciamos
diferentes elementos que invitan a reflexionar sobre la grandeza y el poder que allí
se ha emplazado.
11
Primera parada: La Plaza de Bolívar
Plaza de Bolívar
Esta plaza es la más importante del país; es el lugar donde se materializan hitos y
se recuerdan los acontecimientos que han marcado el rumbo de nuestra nación.
2
Sobresale en este espacio abierto la estatua del Libertador , que ha permanecido
desde la fecha de su emplazamiento no obstante las transformaciones a que ha
sido sometida la plaza en su diseño a través del tiempo.
12
Al frente de la Catedral se desarrolla una gran actividad; los vendedores
ambulantes gritan, las llamadas por celular invaden el andén y los transeúntes que
frecuentan el sector, por ejemplo, no se sienten llamados por la memoria del lugar
sino por la necesidad de comunicarse por un par de minutos para luego partir. Al
parecer el único llamado escuchado por los colombianos es el de la rutina.
13
Desde el presente se debería pensar en el pasado como un llamado a recordar y a
no olvidar lo que ha costado construir una nación y este lugar, donde se emplazan
las instancias más altas del poder legislativo, judicial y eclesiástico, nos puede
mostrar ejemplos de hechos que han generado algunos de los conflictos más
importantes por los que ha atravesado Colombia.
Como ejemplos, recordemos que a un par de cuadras de la plaza el general
Rafael Uribe Uribe, líder del Ejercito Liberal en la Guerra de los Mil Días, fue
asesinado a golpes de hacha doce años después de haber firmado el tratado de
paz de Wisconsin en 1902. Ya para 1985 el costado norte es el gran protagonista,
al ser tomado el Palacio de Justicia por el M-19, movimiento armado que pretendía
con esta acción juzgar al presidente Belisario Betancourt como epilogo a sus
negociaciones de paz con el Gobierno. Es importante resaltar que este espacio
también ha sido y seguirá siendo el punto de convergencia de actos y
manifestaciones de expresión popular.
La Plaza de Bolívar alberga todo tipo de vendedores ambulantes, siendo los más
reconocidos y con mayor trayectoria en el sector las mujeres que venden maíz
para alimentar a las palomas y los fotógrafos con sus cámaras de fotos
instantáneas, recordándonos que durante nuestro itinerario por diferentes lugares
y en diferentes momentos, es indispensable hacer uso de las imágenes como
fuente primaria y evidencia histórica.
14
estado en Bogotá. ¿Acaso no demuestra cualquier persona con una foto en la
Plaza con la Catedral o la estatua de Bolívar de fondo, que ha estado en la
capital?
15
II. Segunda parada: la Calle de San Miguel
Manifestación gaitanista en la
Plaza de Bolívar (13 de abril,
1946)
16
III. Tercera parada: la Avenida Caracas con once
17
además de la estación de TransMilenio, se construyó el parque Tercer Milenio con
el fin de rehabilitar El Cartucho, una de las zonas más peligrosas de la ciudad.
Lo que ha sucedido es que la población que ocupaba esos sectores, ahora
“rehabilitados”, simplemente se ha desplazado hacia otro lugar, dejando el
problema social de fondo irresuelto.
18
Al llegar al obelisco un hedor a mierda hace tomar distancia del monumento
convertido en sanitario público y antes de hacer cualquier comentario, un
transeúnte expresa en voz alta la necesidad de “restaurar” el lugar. Esta voz hace
conciencia sobre como el estado de deterioro en el que se encuentra expresa
claramente el olvido y la putrefacción de la memoria.
19
IV. Cuarta parada: la Plaza de los Mártires
El lugar donde se ubica la plaza de los Mártires y la iglesia del Voto Nacional ha
sido simbólicamente un sitio importante a lo largo de la historia y el desarrollo de la
cuidad y eso se evidencia en la impronta que tiene. Desde un punto de vista
espacial, Bogotá es una ciudad donde sus referentes han estado fuertemente
marcados por las iglesias y el poder que de ellas emana.
A principios del siglo XIX este lugar se conocía como la Huerta de Jaime porque
un español de apellido Jaime tenía una casa en este sitio y su huerta ocupaba el
3
espacio donde ahora se ubica la Plaza .
Este lugar siempre ha tenido una vista privilegiada hacia el oriente de la ciudad,
lugar donde se inició su construcción histórica, y desde aquí se vislumbraban las
cúpulas de las iglesias circundantes a la Plaza de Bolívar: la Catedral, San Ignacio
y Santo Domingo (que ya no existe).
3
En: Monumentos patrióticos de Bogotá. Su historia y descripción.
20
Igualmente este lugar ha experimentado múltiples transformaciones a través del
tiempo: desde sitio de ajusticiamiento, pasando por parque y plaza, hasta
monumento a la paz. El registro gráfico del lugar en diferentes periodos, permite
esbozar la historia de sus transformaciones.
Desde 1850, por la Ordenanza 112 del 23 de Octubre, la denominación del lugar
cambia a Plaza de los Mártires con el fin de rendirle un homenaje a los patriotas
que fueron ajusticiados en este sitio en el año de 1816. Esta ordenanza, emitida
por la Gobernación de la Provincia de Bogotá, también señala que en el centro de
la plaza “se levantará una modesta columna de piedra de sillería, en la cual se
inscribirán los nombres de los Próceres de consagración pública que allí murieron
sacrificados por su amor a la Independencia de América, y a continuación la
siguiente inscripción: LA PROVINCIA DE BOGOTÁ HONRA SU MEMORIA”. La
plaza se construye entre 1872 y 1880 pero solo hasta el año de 1873, se levanta
4
el monumento .
4
En: Monumentos patrióticos de Bogotá. Su historia y descripción.
21
A comienzos del siglo XX este sector era uno de los más importantes de la ciudad.
Personalidades ilustres del escenario bogotano residían allí y la iglesia del Voto
Nacional fue escenario de ceremonias religiosas importantes, incluida la
consagración del país al Sagrado Corazón. Las personas que habitaban el sector
se fueron desplazando paulatinamente hacia el norte de Bogotá. Así se puede ver
cómo la estratificación del espacio ha cambiado a través del tiempo.
La reja cumple una función de aislamiento en ambos casos, aunque sus causas
sean distintas. Por un lado, los parques son un lugar tranquilo, en los que la gente
va a descansar; son sitios en medio del caos de la ciudad que posibilitan el
aislamiento de la gente y el elemento que divide estos dos espacios urbanos es
una reja ornamentada, acorde a la relación de los parques con la naturaleza y la
belleza.
22
Por otra parte, la reja de la iglesia está frente a la fachada, mide aproximadamente
dos metros, no es ornamentada y tiene tan solo una puerta de ingreso. En este
caso, la reja cumple la función de una jaula que no deja entrar esos seres
peligrosos que merodean el sector a este espacio que acoge a los transeúntes y
les permite aislarse del caos y del peligro. La reja también protege la fachada del
templo de los habitantes de la calle pues de no ser por esta, la entrada del templo
estaría en el mismo estado que el Monumento de los Mártires.
23
V. Quinta parada: El Obelisco
24
Sobre las pilastras hay ánforas, que simbolizan -desde el periodo clásico- urnas
funerarias donde son depositadas las cenizas de personajes importantes. Sin
embargo, cuando el monumento fue inaugurado, eran cuatro estatuas que
representaban la Libertad, la Gloria, la Paz y la Justicia a manera de guardias.
En la parte inferior del obelisco hay varios epígrafes, siendo el más memorable
Dulce et Decorum est Pro Patria Mori (latín, Dulce y Decoroso es Morir por la
Patria), ultimas palabras del General José Ramón de Leiva, prócer de la
Independencia, inscritas sobre el mármol con letras de oro.
25
El 4 de marzo de 1880 el monumento es inaugurado con una gran procesión
cívica y es el Presidente, General Trujillo, quien da el discurso.
En este momento, el
deterioro en el que se
encuentra el monumento
es reflejo de la gratitud y
del “valor moral del
pueblo” (Borda, 1892:
42): una vez más la
nación está siendo
azotada por la violencia,
la indiferencia y el olvido.
El monumento, que
cumple la función de
hacer un llamado a la
memoria, recordando
como fue construida
Colombia, es una piedra
deteriorada que se
levanta en medio de una
plaza abandonada,
El obelisco hoy mostrando la poca
conciencia que hay
26
acerca de la historia y sus implicaciones en la situación que afronta el país en
estos momentos.
El estado del lugar también refleja un problema social que, aunque se ha venido
presentando desde hace tiempo, no ha sido de interés prioritario para el gobierno.
La ultima administración de la cuidad ha venido trabajando en el mejoramiento de
la calidad de vida de los habitantes de la calle, pero lamentablemente en esta
zona lo que se ha logrado es desplazarlos a lugares aledaños.
27
Posteriormente fue
sede del Batallón
Guardia Presidencial y
actualmente funciona
allí la Dirección de
Reservas y
Reclutamiento del
Ejército.
Es interesante tener en
cuenta que desde que
el Batallón Guardia
Dirección de Reservas y Reclutamiento del Presidencial empezó a
Ejército ocupar el lugar, la
autoridad tiene una
presencia en el sector, no obstante su carácter marginal, donde dos fuerzas
antagónicas conviven. A pesar de la vigilancia y el patrullaje, este lugar sigue
siendo peligroso y las prácticas condenadas por el Estado se desenvuelven,
aparentemente sin problema, en frente de quien supuestamente administra el
monopolio de la fuerza.
28
que tuvo como eje principal la lucha bipartidista. En la actualidad, el estado de la
plaza refleja las consecuencias sociales del conflicto que todavía hoy se sigue
librando, aunque los actores involucrados no son los mismos y la dinámica de la
lucha se ha transformado.
29
VI. Sexta parada: La iglesia del Voto Nacional
La iglesia del Voto Nacional, construida en la segunda década del siglo XX, es la
materialización de un voto hecho por la nación al Sagrado Corazón de Jesús en
un momento crítico de la historia nacional. En el año de 1902 el arzobispo de
Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo, publica una pastoral con la intención de
concienciar al pueblo acerca de los devastadores efectos de la guerra, y enfatizar
en la necesidad de conseguir la paz. En respuesta, el gobierno nacional a cargo
de José Manuel Marroquín, mediante el decreto 820 de 1902, apoya la
construcción del templo argumentando que es deber de la nación hacer todo lo
posible por lograr la reconciliación. Así pues, el objetivo de levantar este templo es
encomendar el país a Dios y restaurar la paz y el orden quebrantado, a la vez que
permanezca como testimonio en el futuro de un episodio lamentable de la historia
colombiana.
30
La iglesia se emplaza donde se había comenzado la construcción de la Ermita al
Sagrado Corazón, en un terreno de 20 por 57 metros donado por Rosa Calvo
5
quien además contribuye con mil pesos para su construcción .
Esta Ermita no fue concluida precisamente por la guerra que se venia gestando
durante todo el siglo XIX y que estalla el 20 de octubre de 1899.
31
laterales, recordando las construcciones italianas inspiradas en los arcos del
triunfo y dos ventanas, una a cada lado de las puertas laterales. La columnata
corintia es conformada por dos tipos de columnas: las separadas que se
encuentran casi tangentes a un muro situado detrás, el cual es el verdadero
soporte del entablamento y las pilastras que son representaciones en relieve de
las columnas, labradas en el muro.
Las columnas separadas se encuentran en pares, en diferentes planos y a los
lados de la puerta principal. El primer par de columnas soporta el frontón partido
mientras que el segundo par se encuentra en un plano posterior a las primeras
columnas. Las pilastras decoran el resto del primer cuerpo.
El segundo cuerpo lo conforman el frontón donde se encuentra el escudo nacional
y dos arcos, uno a cada lado de este, que se apoyan sobre un pedestal. Sobre el
pedestal, además de apoyarse las columnas, también se apoyan estatuas de
santos y personajes del clero, a los extremos de los arcos laterales.
32
intentó reparar, no volvió a funcionar. Cuando servia, salía el Corazón de Jesús
con la mano derecha en alto a bendecir a sus fieles cada cuarto de hora.
33
A los órdenes, que se entienden como la unidad entre fuste, capitel y
entablamento, se les atribuye personalidad humana (Summerson, 1996
[1963]:20).en este caso, el Corintio representa la “ligera figura de una muchacha”,
joven y virginal.
Esto se puede asociar con que la República de Colombia era aún joven, inmadura
y en pleno periodo de desarrollo. La guerra de los Mil Días, por la cual surge la
idea de encomendar la nación al Sagrado Corazón de Jesús, es la consecuencia
de luchas a menor escala a lo largo del siglo XIX, en las cuales dos ideales
diferentes de nación se confrontan.
34
La formación académica de Lombana, así como de muchos arquitectos
colombianos de la época que se basaron en la intuición y el gusto innato más que
en la teoría, no se conoce con certeza. Durante estos tempranos inicios de una
arquitectura nacional no existía una escuela de formación para este oficio, a
diferencia de Europa, de donde vinieron la mayoría de los arquitectos que
ayudaron a erigir las principales construcciones del nuevo Estado.
Detalle remate, estatua del nacional por la paz? ¿O era una muestra
Sagrado Corazón de Jesús del poder conservador y católico?
35
Aunque en la actualidad el Voto es un llamado a la memoria, se puede decir que a
principios de siglo XX fue una muestra de magnificencia y ostentación
conservadora-católica.
Las guerras son escenarios por excelencia donde se libran batallas de símbolos y
por lo tanto, de imágenes. Los liberales desde el siglo XIX y a comienzos del siglo
XX, eran considerados enemigos del poder legítimo y de la iglesia que lo
sustentaba, mientras que el ser conservador era sinónimo de ser católico. Para
muchos la guerra civil que se libraba era equiparable a una guerra santa, donde
los conservadores eran los escogidos por Dios que morían en batalla defendiendo
la religión.
36
La imponente cúpula
9
URIBE, Fabiola (2005). Programa de declaratorias de bienes de interés cultural (Ministerio de
Cultura, Presidencia de la República)
10
Espacio común al transepto, o nave transversal, y a la nave mayor. En: Diccionario visual de la
arquitectura, p. 174.
11
Estructura o cúpula ligera dispuesta por lo general sobre otra cúpula mayor, y que sirve como
campanario, linternón o mirador. En: Diccionario visual de la arquitectura, p. 77.
12
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.
37
Es interesante tener en cuenta la simbología persistente del sol, presente en las
partes más importantes de la iglesia como son la cúpula y el monumento al
Sagrado Corazón con la custodia a su espalda. Esto puede representar, desde un
lenguaje católico, un nuevo amanecer para una nación devastada por la guerra y
el advenimiento del reinado de paz del Sagrado Corazón.
38
VII. Dentro de la iglesia
39
Descripción interior de la iglesia
16
En el transepto o nave transversal, hay tres ab sidiolos , dos en el brazo norte y
uno en el sur. En este costado, hay una puerta conmemorativa al Concilio
Vaticano en el extremo y en la parte mas próxima al crucero hay un absidiolo
dedicado al Inmaculado Corazón de María. La comunidad claretiana, encargada
de esta iglesia desde 1912, tiene una especial devoción a los corazones tanto de
María como de Jesús. También en este transepto, al frente de la puerta
conmemorativa, se encuentra la escalera que conduce a los osarios.
En el brazo norte del transepto se encuentran los ábsides de San Antonio María
Claret, patrono de los Claretianos y San José, patrono de la buena muerte.
La iglesia consta de tres naves: dos laterales y una central. La cubierta de la nave
central está decorada con ocho lienzos realizados por el pintor bogotano Ricardo
Ace vedo Bernal en los que se representan varias etapas de la vida de Jesús.
13
Extremo oriental-en este caso occidental- de una iglesia situado al fondo de la nave mayor;
incluye el ábside y el deambulatorio (pasillo o nave circular de una iglesia que rodea el altar por
detrás).
14
También llamada bóveda de cuarto de esfera, la formada por una sección vertical de una cúpula.
15
La cúpula principal es apuntada, como la de Santa Maria dei Fiori (Florencia), construida por
Brunelleschi
16
Ábsides más pequeños que suelen encontrarse en la girola y en las naves laterales o
transversales. Un ábside es un nicho de planta semicircular o poligonal cubierto con una
semicúpula, en el que puede haber un altar.
40
El maestro Ricardo Acevedo
Bernal (1867-1930), aclamado por
la Republica el 13 de Abril de 1928
como Artista Máximo en muestra
de gratitud, fue el responsable de
los lienzos, vitrales y diseño del
monumento al Sagrado Corazón
en la iglesia del Voto Nacional.
Ace vedo Bernal fue un hombre
que, como todo artista, desde sus
primeros años ya demostraba
habilidades en el dibujo y el
manejo del color.
Ansioso de refinar su habilidad,
emprende un viaje a Europa y por
falta de dinero se ve obligado a
Ricardo Acevedo Bernal (autorretrato)
quedarse en Nueva York. Allí,
además de trabajar en un laboratorio de fotografía, fue aprendiz del maestro sueco
Norman sin dejar de lado su pasión por el arte.
41
Sus composiciones demuestran gran interés por la historia nacional, por la política
17
y la religión católica . Debido a su interés por la historia y la política, pintó varias
escenas del Libertador, batallas de la Independencia y fue retratista de personas
de la elite colombiana como los presidentes Rafael Reyes (1904-1909) y Vicente
18
Concha (1914-1918) .
Vale la pena resaltar que los lienzos en la iglesia del Voto Nacional, terminados en
1920, representan diferentes momentos a lo largo de la vida de Jesús (nacimiento,
infancia, adultez, pasión y muerte) mas en ninguno, ni siquiera en la
representación de la Pasión y Muerte, ha y imágenes violentas.
El nacimiento, la Adoración de los Magos y escenas de la Sagrada Familia son el
primer segmento de la vida de Jesús. En cuanto a Jesús como hombre, se
encuentran las Bodas de Canaá –donde realiza su primer milagro transformando
el agua en vino- y “Dejad que los niños se acerquen a mí” –cuando les enseña a
los discípulos la única forma para entrar al Reino de los Cielos. La institución de la
Eucaristía y la Oración en el Huerto son las imágenes que aluden al periodo más
difícil y violento de la vida de Cristo: la Pasión y Muerte. También se cuenta el
lienzo sobre la aparición del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita,
primera pintura del cielorraso.
17
Una obra que se sale por completo de este canon es “La niña de la columna” (1907), de la cual
se dice, es el retrato de una de sus hijas. se. Este óleo se encuentra actualmente en el Museo
Nacional y es una de sus pinturas mayormente reconocida,a diferencia del proyecto artístico de
mayor envergadura –el Voto Nacional- que además, tiene una gran relevancia histórica.
18
Estas fechas se refieren a los periodos presidenciales.
42
Boceto de uno de los lienzos de la cubierta
19
Nave lateral izquierda, vista desde el altar.
43
bóveda (o semicúpula) esta inscrito el lugar o institución encomendada y en la
bóveda hay un vitral que representa un santo.
Al caminar por las naves de esta iglesia, comienza un recorrido por Colombia a
principios de siglo XX donde se ven los nombres de importantes ciudades y
departamentos además de una de las instituciones del Estado. El mapa de
Colombia que se tiene en cuenta para analizar la distribución espacial de ciudades
y departamentos en iglesia data de 1908. Esta organización territorial es resultado
de la reforma político administrativa de Reyes que para 1910 dejo de regir.
Esta distribución espacial y ornamental nos sirve de guía por un orden imaginado,
por un proyecto de nación frustrado, despertando irremediablemente una
sensación de nostalgia y necesidad de cuestionamiento.
20
Nave lateral derecha, vista desde el altar.
44
45
PLANO DE PL ANTA DE L A
IGLESIA
1. Puerta conmemorativa
Concilio Vaticano, Pío XI
2. Inmaculado Corazón de
María
3. San Antonio María Claret
4. San José
5. Ave María, Cartagena
6. La Natividad del Señor,
Popayán
7. La Presentación del
Señor, Medellín
8. Joaquín y Ana, Santa
Marta
9. Oración de Jesús,
Pamplona
10. Jesús atado a la columna,
Pasto
11. Santísima Virgen
Inmaculada, Antioquia
12. Jesús Crucificado, Tunja
13. Virgen del Carmen,
Policía Nacional
14. Santísima Trinidad,
Panamá
15. San Judas Tadeo, Jericó
16. La Asunción de la Virgen
María, Cali
17. Venida del Espíritu Santo,
Ib agué
18. La Virgen de los Dolores,
Garzón
19. La Virgen del Perpetuo
Socorro, Manizales
20. Jesús Resucitado,
Socorro
21. Monumento al Sagrado
Corazón de Jesús
46
Recorriendo la geografía nacional a lo largo de las naves
Esta característica abre otra dimensión al análisis espacial del lugar pues en un
espacio religioso con una gramática propia se yuxtapone también una gramática
geográfica.
Cuando este tipo de lenguaje espacial que puede ser leído en un mapa se expresa
fuera de él, este orden imaginado adquiere otro tipo de significación en el que los
47
accidentes del paisaje pasan a un segundo término y la representación de una
organización social y cultural prevalece. En la iglesia del Voto Nacional, el
lenguaje geográfico del templo sirve como instrumento de navegación, no en el
sentido en el que un mapa guía al viajero por senderos intrincados, sino
recordando al feligrés que al caminar por sus naves se encuentra en un territorio
santificado.
48
población donde estas ideas han germinado, un territorio cuyo supuesto rechazo a
Dios hizo que también se separara del país encomendado a El. Es importante
tener en cuenta que debido a la guerra de los Mil Días, Colombia pierde su
soberania sobre Panamá.
49
Panamá y la Santísima
Trinidad
50
Jericó y San Judas Tadeo
Cali y la Asunción de la
Virgen María
51
Ibagué y la Venida del Espíritu
Santo
52
Pasto y Jesús atado a la
Columna
53
Con la mirada hacia el altar: El Monumento al Sagrado Corazón de Jesús
54
21
Ace vedo Bernal y el padre Antonio Pueyo de Vall . Se ubica en el presbiterio,
exactamente debajo de la gran cúpula y cu yos vitrales reflejan los colores patrios.
21
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.
55
Estructuralmente, este
monumento más que escultórico
está construido con base en un
lenguaje arquitectónico. La base
es rectangular en mármol rosado,
con dos esculturas a manera de
pilares que la dividen en tres. Este
primer cuerpo y cada una de estas
divisiones están ornamentados
con relieves. Entre los dos pilares,
la inscripción debajo del relieve Detalle de la base del monumento
dice “ALTAR PRIVILEGIADO
CUOTIDIANO PERPETUO”
22
Gradas que conducen a un pórtico o una columnata.
56
La parte media, que podría llamarse
segundo cuerpo, consta de una base
circular en mármol con cuatro
23
columnas de tres cuartos ubicadas
sobre los ejes que dividen la
circunferencia en cuatro partes
iguales. Sobre ésta, hay una moldura
en madera que soporta un friso en el
que se encuentran diferentes escudos
pintados en esmalte.
Un elemento perteneciente a la
gramática arquitectónica son las
volutas que van desde cada una de
Monumento las medias columnas de la base
circular hasta el remate, que
recuerdan la iglesia de Il Gesú
construida por Vignola. Este elemento pertenece al barroco y es característico de
las iglesias católicas europeas del siglo XVI, especialmente las jesuitas.
57
A Su espalda está una custodia rodeada de ángeles y a sus pies varios ángeles
pequeños y dos de mayor tamaño, uno a cada lado sobre una nube. El ángel a su
izquierda tiene entre sus brazos un globo terráqueo en el que esta señalada la
ubicación geográfica de Colombia y con un punto, a manera de convención
cartográfica, Bogotá. El índice de la mano derecha del ángel señala el punto
donde se encuentra Bogotá a la vez que mira a Jesús.
58
¿Está o no está el escudo nacional?
59
producción material, en este caso, el monumento. El escudo se quita o pone a
conveniencia con el fin de reforzar cómo Colombia es un territorio elegido por el
Sagrado Corazón. Esto se debe, probablemente, a que el ángel con el mundo
entre sus brazos señalando a Colombia no es un elemento que se pueda ver sin
tener que acercarse y observar detalladamente el monumento, pues está ubicado
en un lugar alto y por sus dimensiones es el Sagrado Corazón en quien se centra
la atención del espectador. Este ejemplo demuestra la continuidad a lo largo del
lenguaje simbólico de la iglesia de la conjunción entre los signos patrios y los
religiosos.
60
Esta iglesia carece de una feligresía constante, pues debido a la transformación
del sector se ha vuelto un sitio prácticamente inhabitable. Los asistentes a las
misas son personas que pasan por ahí y cuyo objetivo principal es ir de compras a
San Victorino o a los sectores aledaños. La interacción social prevaleciente dejó
de ser la religiosa y ahora es la comercial. La cotidianidad del sector se caracteriza
por su clandestinidad, el tipo de artículos que circulan y la gente que transita.
61
VIII. Unos pasos antes de la puerta
62
expulsada del país. Bernardo Herrera fue el último alumno en dejar las
instalaciones del colegio, y se encargó de guardar los libros de la biblioteca, para
que al término de la “expulsión” pudieran ser devueltos a esta institución.
63
Siendo Arzobispo de Bogotá estalla la guerra de los Mil Días. En 1902, el 6 de
abril es publicada una de sus cartas pastorales más importantes, en la que formula
el Voto Nacional. Es usual escuchar que el Voto Nacional fue un milagro pues, a
los pocos meses de haberlo formulado el Arzobispo de Bogotá, la guerra terminó.
Hay que tener en cuenta que el desencadenamiento de este conflicto estuvo
decidido desde sus inicios, pues la falta de organización de los ejércitos liberales
conllevó a la guerra de guerrillas. La guerra fue prolongada con el objeto de entrar
en términos de negociación justos, lo cual no fue posible debido a la intransigencia
de quienes estaban al mando del gobierno y el fin de la guerra era inminente.
En esta Pastoral, Herrera condena el hecho que los sacerdotes tomen partido en
este conflicto. Sin embargo, cuando la guerra ya comenzaba a gestarse, a
mediados del XIX, siendo Arzobispo de Medellín manifiesta abiertamente su
oposición al liberalismo al condenar de pecadores a quienes leían el diario El
Espectador.
Es importante tener en cuenta que Bernardo Herrera Restrepo es quien lidera la
campaña para dar fin a la guerra con su Pastoral del 6 de mayo de 1902, pero ya
en 1897 otro sacerdote había hablado al respecto.
El antioqueño Baltasar Vélez publica un texto titulado Los Intransigentes en el que
pronostica las consecuencias del involucramiento del clero en asuntos políticos
además de consagrar el país al Sagrado Corazón. La respuesta de los jerarcas de
la iglesia fue castigarlo y prohibir la lectura y circulación de este escrito,
incluyéndolo en el Index Lib rorum Prohibitorum. Años después, cuando ya el
futuro del país y los resultados de la guerra estaban decididos, meses antes de la
25
firma de los tratados de paz, el Arzobispo en persona es quien hace este voto .
25
Cf., Cortés, José David. Clero, política y guerra en: Memorias de un país en guerra, los Mil Días
1899-1902.
64
La Pastoral del 6 de abril de 1902 trata diferentes asuntos relacionados con el
escenario político y social del país en ese periodo, y a pesar de todo, la situación
no es que haya cambiado mucho en el transcurso de la historia.
Herrera Restrepo empieza haciendo una breve descripción de las consecuencias
de la guerra y explicando, en términos teológicos las razones por las cuales
suceden estas desventuras. La premisa en la que se basa esta explicación es la
teleología en la historia: las calamidades son necesarias pues Dios hace que los
males se conviertan en bien para los pueblos y sale a relucir el heroísmo en
ciertas almas:
Sin embargo, es importante encontrar los medios, tanto para prevenir como para
remediar los males tan pronto sea posible.
Para el Arzobispo, las guerras civiles son “… obra de injusticia voluntaria, prevista,
aceptada, apetecida y provocada con designios criminales” (Herrera, 1902: 8).
Esto se debe a que su razón de ser se basa en la lucha entre hermanos por
motivos injustos, por ir en contra del poder legitimo establecido, en otras palabras
la lucha por el ejercicio del poder.
Para Herrera, los gobernantes, elegidos por Dios, deben ejercer el poder
basándose en la justicia y la bondad. Citando a León XIII, afirma que el mando se
debe ejecutar “con espíritu de justicia: no con imperio de amo sino con dulzura de
padre…” (Herrera, 1902: 11). De esta manera, los mandatarios tienen como
obligación servir a su pueblo pues su buen desempeño es fuente de legitimación
de su autoridad; el poder debe servir al bienestar de los ciudadanos y a la justicia
26
Pastoral del Ilmo. Sr. Arzobispo en: El Voto Nacional, (1902): 7.
65
social pues solo a titulo de mirar por el bien común están constituidos en dignidad
los que gobiernan. La autoridad civil no ha de servir en provecho de uno o de
pocos, instituida como ha sido para b ien de todos.
El poder estatal debe estar al servicio de la Iglesia pues esta es la que lo legitima
ante el Poder Supremo:
“De aquí viene que la Iglesia «enseñe que tampoco pueden los fieles intentar nada
para derribar los gobiernos o para cambiar su forma»”, referencia al Papa
resaltando la soberanía política que encarna puesto que viene de Dios quien
condena los rebeldes y sus doctrinas.
66
que se encuentren sometidas a una autoridad legítima tienen como obligación ser
fieles a ella, obedecer y acatar sus leyes.
La vida humana que todas las leyes protegen con tanta solicitud; esa
vida que todos en tiempo de paz están obligados a respetar con
especial cuidado y prudencia, viene a ser, desde el primer toque de
guerra, sacrificada sin clemencia como vil mercancía (Herrera, 1902: 8).
27
En: El Ilmo. Sr. Dr. Bernardo Herrera Restrepo y algunos acontecimientos de su episcopado.
67
Es interesante ver que esta Pastoral se dirige a toda la nación, haciendo distinción
entre los diferentes actores sociales relacionados con el conflicto a quienes hace
un llamado de paz a la ve z que señala sus errores e invita a la reflexión.
En primera instancia, nombra a quienes se podrían denominar culpables: “… los
que en mala hora enarbolaron el estandarte de la rebelión y son causa inmediata
de los males que ella nos hace padecer”. Se refiere tanto a los alzados en armas
como a quienes “sin empuñar las armas, tienen, no obstante, mucha
responsabilidad por la cooperación que han prestado a la guerra, sin correr sus
azares y peligros” (Herrera, 1902: 10)
En segundo lugar se refiere a quienes están en medio del fuego: “… a la gran
masa de ciudadanos pacíficos, quienes sufren las consecuencias de la guerra,
pero no ejercen como debieran y pudieran, su acción a favor de la paz, y
obedecen más bien a respetos humanos o a motivos interesados” (Herrera, 1902:
11). Estas personas tienen en sus manos ejercer un patriotismo bien entendido y
de esta forma poner fin al desorden y a la guerra.
Por ultimo, hace un llamado a la autoridad pública de la Nación recordándoles, por
un lado, su deber durante este difícil momento que atraviesa la Republica: “…el
deber en que os halláis de trabajar con tesón para que se restablezca la paz y
sean respetados los derechos legítimos de todos” (Herrera, 1902: 11)
28
Cf. Pastoral del Ilmo. Sr. Arzobispo en: El Voto Nacional
68
Sagrado Corazón de Jesús es el símbolo ideal a quien acudir pues éste
representa un corazón que, abierto por una lanza, se abre a sus verdugos, los
perdona e invita a que se reconforten en él.
Es importante tener en cuenta el rol político de este símbolo a finales del siglo XIX
y comienzos del XX: el partido conservador hace uso de éste y a medida que el
conflicto se intensifica, empieza a transformar el rol político en uno cívico y neutral
que sirve tanto de mediador entre las dos facciones aspirantes al poder, como de
29
garante de la gestión estatal por la paz .
29
Cf., Hernández (1996), Imperio y Ocaso del Sagrado Corazón de Jesús
69
Significaciones del Voto Nacional
Por último el significado político tiene que ver con la supuesta neutralidad de la
imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Esta ideología ha servido con más fuerza,
en Colombia, desde la segunda mitad del siglo XIX. Durante este periodo, el clero
enfrentó múltiples medidas en su contra y su resistencia no pudo ser otra que
peticiones de revisión de los nuevos estatutos y leyes de la Republica. Esta
70
situación fue vivida a plenitud por Bernardo Herrera cuando aún era obispo el sr.
Vicente Arbeláez, uno de sus más preciados amigos. El pensamiento liberal tiene
como principio la secularización, y el hecho de formular un voto al Sagrado
Corazón es muestra que el tejido social de la sociedad en ese momento estaba
articulado en gran medida por el culto católico, además de neutralizar su carga
política al mostrarse como neutral y ayudar en el proceso de paz entre las dos
facciones.
71
Por tales motivos, hemos pensado que es llegado el momento de hacer
un voto nacional, obra de todos y para el bien de todos, con el cual se
perpetúen las oraciones por la paz, la concordia y la unión entre los
colombianos, y se consiga vivamos todos como hermanos, unidos con
lo vínculos de una misma fe y animados con el fuego de un mismo
amor, que dimana del Sagrado Corazón de Jesús.
El voto que ahora os proponemos consiste en que, mediante el
esfuerzo y la cooperación de todos, se lleve muy pronto a feliz termino
la iglesia que en nombre del Sagrado Corazón de Jesús se esta
levantando en esta ciudad. Esa iglesia será así testimonio vivo de
nuestra fe y de nuestra esperanza; será la expresión de nuestras
oraciones, no menos que un monumento para recordar a la nuestra y a
las futuras generaciones que los hijos de Colombia, en estos aciagos
momentos, se volvieron a Jesucristo, implorando su clemencia, y
reconociendo que basta ya de muerte y de lagrimas, y son ya sobradas
las amarguras de la vida, le prometieron, con juramento solemne, no
apartarse mas de los senderos de la paz y la justicia, y buscar ahora y
siempre en estas el remedio de las necesidades sociales y políticas
(Herrera, 1902: 14).
72
El compromiso del Estado por la paz: el decreto 820 del 18 de mayo de 1902
73
La historia política del país se ha construido a través de las hegemonías
bipartidistas que han sido la fuente de crueles conflictos.
Durante el siglo XIX en Colombia cada vez que uno de los partidos políticos
estaba en el poder, excluía a su opositor. En el Olimpo Radical, muchas medidas
en contra de la Iglesia fueron tomadas, sobre todo, concernientes a la posesión de
propiedades y la enseñanza que para entonces era un monopolio eclesiástico. Por
otro lado, La Regeneración a través de la Carta Constitucional de 1886, censuró la
libertad de prensa y redujo los derechos políticos del partido liberal.
Este tipo de actitudes fueron creando y nutriendo resentimientos que desataron
divisiones dentro de los mismos partidos políticos y guerras como de los Mil Días
que dio comienzo al siglo XX y las que se dieron a mediados del mismo siglo
durante la llamada época de La Violencia.
74
Por otro lado están los conservadores históricos quienes tenían peticiones
similares a las del partido liberal. Entre ellas están la descentralización
administrativa, la inversión en obras públicas, acceso al botín burocrático, el freno
a la corrupción, el retorno a medidas monetarias ortodoxas (eliminación del papel
moneda) y la participación tanto de esta fracción del conservatismo como del
partido liberal, lo cual equivalía a reformas en los aparatos legal y electoral. En
este conflicto la Iglesia jugó un papel importante, pues los sacerdotes en muchos
casos alentaban a la población a unirse a las filas conservadoras, avivando el
fuego de la discordia y asimilando esta guerra civil con una guerra santa.
Ahora bien, los liberales también se dividieron pero posteriormente. Cuando los
liberales jóvenes, por lo general recién salidos de la universidad, con ideas nuevas
y pertenecientes a familias de la élite, deciden tomar el camino de las armas para
defender sus derechos y sus ideales, no son apoyados por el Directorio Liberal.
Los pacifistas, miembros mayores del partido, creían que la guerra no era la
75
solución, que había otras maneras de persuadir a los conservadores y veían en la
absurda idea de empezar una guerra, una rebeldía juvenil que pronto acabaría.
Nadie pensó que esta guerra duraría tres años.
76
Firmantes del Tratado de Paz del Wisconsin, 1902
Aunque la guerra termina con la firma del tratado de paz de Wisconsin, el periodo
31
comprendido entre 1900 y 1903 fue llamado por algunos La época del Terror .
Por medio de una resolución los consejos de guerra se hacían de forma verbal,
dictando sentencias de muerte a los prisioneros de guerra. Este acto era
inconstitucional pues el artículo 30 de la Carta Política de 1886 dictaba, “no habrá
pena de muerte por delitos políticos. La ley los definirá”.
El ministro de Guerra, Arístides Fernández fue el responsable de los crímenes de
guerra que se llevaron a cabo en el Panóptico y el establecimiento de un régimen
extremadamente represivo. Su comportamiento fue censurado y aminorado
gracias a la influencia de la Iglesia durante este gobierno.
31
Pérez Sarmiento, José Manuel (1938). Reminiscencias Liberales, pp. 187.
77
Muchas personas, incluidos conservadores, fueron desterrados o apresados por
exigir que se acatara la ley. Es paradójico que bajo una constitución conservadora,
que encomendaba al país al Sagrado Corazón de Jesús y por lo tanto tratara de
gobernar según su ejemplo de misericordia, caridad y perdón, este tipo de hechos
tuvieran lugar.
Antes los liberales eran excluidos del poder y sus reformas eran indispensables.
Ahora, el país sigue una política liberal, la cual es debatida y se lucha contra ella.
78
CONCLUYE EL RECORRIDO
79
Este lugar es evidencia de dos Épocas del Terror y de esperanza que fueron, por
un lado, el asesinato de los próceres de la Independencia en 1816 tras su deseo
libertario y por otro lado, el régimen represivo implantado durante la Guerra de los
Mil días y el sueño de la paz.
Ni la independencia en el mundo contemporáneo, ni la paz en su totalidad se han
logrado consolidar. De esta manera, cabe resaltar la condición marginal en que se
encuentra este lugar en la actualidad, mostrando como su estado de abandono,
leído dentro de la lógica de la ciudad, cobra sentido y de que manera la
marginalidad contiene lo que la historia hegemónica y oficial no ha podido.
80
INDICE DE ILUSTRACIONES
32
Plano del Recorrido ………………………………………………………….………….8
Vista del centro de Bogotá descendiendo del barrio Egipto ……...……………....... 9
Teatro Cristóbal Colón ………………………………………………………………….10
Palacio de San Carlos ……...…………………………………………………………..10
Iglesia de San Ignacio …………………………………………………………………..11
Plaza de Bolívar …………………………………………………………………………12
Plaza de San Victorino, al fondo, a la derecha, la cúpula de la iglesia del
33
Voto Nacional ………………………….…………………………...…………………..13
34
Manifestación gaitanista en la Plaza de Bolívar ………….……….………………..16
Sombrereria Bogotá ……………………...……………………………………………..16
Avenida Caracas con calle once ………………………………………………………17
35
Fotografía aérea de la Plaza de los Mártires ……………………………………….18
Detalle del Monumento de los Mártires…….…………...…………………………….19
Vista de Bogotá desde la Huerta de Jaime36.………………………….………….….20
El Voto Nacional: pasado y presente...………………………………………………..21
El Parque de los Mártires……………………………………………………………….22
37
Fachada del Voto Nacional ……..……………………...……………………………..23
El Voto Nacional en la actualidad………………………………………..…………….23
El obelisco, Monumento a los Mártires……………...………………………………...24
El obelisco rodeado por las cuatro estatuas………………………………………….25
El obelisco hoy…………………………………………………………………………...26
38
La antigua Facultad de Medicina ……………………....…………………………….27
Dirección de Reservas y Reclutamiento del Ejercito………………………………...28
32
Mejía, Pedro. 2007.
33
González, Sady. 9 abril de 1948
34
González, Sady. 13 de abril, 1946
35
Osorio, Jaques, Jorge Bernardo Londoño y Miguel Riascos. Bogotá a vuelo de cóndor. Colombia,
s. n. 1994
36
Le Moyne, Auguste. Grabado, 1830
37
Saldarriaga, Alberto, 1995
38
En Atlas de Bogotá, 2004.
81
Costado norte de la Plaza de los Mártires hoy..……………….……………………..29
Templo del Sagrado Corazón, Bogotá (postal).……………………………………...31
Fachada, detalle cúpula…………………………………………………………………32
Fachada, detalle escudo nacional..……………………………………………………33
39
Julián Lombana ………….……………………………………………………………..34
Detalle remate, estatua del Sagrado Corazón de Jesús…………………………….35
La cúpula …………….…………………………………………………………………..37
Vista del interior de la iglesia desde el atrio…………………………………………..39
40
Ricardo Acevedo Bernal (autorretrato) ……………………………………….……..41
41
Boceto de uno de los lienzos de la cubierta ……………….………………………..43
Mapa División Territorial de 190842……………………………….……….…………..45
Plano de planta de la iglesia……..……………………………………………………..46
Panamá y la Santísima Trinidad……………………………………………………….50
Jericó y San Judas Tadeo………………………………………………………………51
Cali y la Asunción de la Virgen María………………………………………………….51
Ibagué y la Venida del Espíritu Santo…………………………………………………52
Garzon y la Virgen de los Dolores……………………………………………………..52
Pasto y Jesús atado a la Columna…………………………………………………….53
Antioquia y la Santísima Virgen Inmaculada………………………………………….53
Monumento al Sagrado Corazón de Jesús…………………………………………...54
Cúpula vista desde el interior de la iglesia……………………………………………55
Detalle de la base del monumento……..……………………………………………...56
Monumento ………………………………………………………………………………57
Monumento, ángel en detalle ………………………………………….………………58
Fotografías del Monumento en 2003 y 2006………………………………………….59
39
Anonimo. Julián Lombana, documento electronico.
http://www.semana.com/wf_InfoBlog.aspx?idBlg=18, recuperado Julio de 2007.
40
Acevedo Bernal, Ricardo. Documento electronico
http://www.lablaa.org/blaavirtual/biografias/acevrica.htm, recuperado Julio de 2007.
41
Acevedo Bernal, Ricardo. 1904 Boceto dejad que los niños vengan a mi para la pintura mural del
Voto Nacional. En Tiempos de Paz, acuerdos en Colombia 1902-1994.
42
Atlas de Colombia 1967. Bogotá: Litografía Arco.
82
Nave principal desde el altar……………………………………………………………60
Primera conferencia episcopal en 1908, en el centro Bernardo Herrera
43
Restrepo ………………………………………………………………………..……….62
Detalle de la propuesta del Voto ...…………………………………………………….70
Detalle del Decreto 820 de 1902, …….……………………………………………….73
Niños soldados en la guerra de 190244……………………………….……………….76
45
Firmantes del Tratado de Paz del Wisconsin ………………………………….……77
BIBLIOGRAFIA
Borda, Ignacio.
1892. Monumentos patrióticos de Bogotá. Su historia y descripción. Bogotá:
Imprenta La Luz.
Burke, Peter.
2001. Eyewitnessing: the uses of images as historical evidence. Ithaca: Cornell
University Press.
Caballero, Lucas.
1939 Memoria de la guerra de los mil días. Bogotá: Editorial Águila Negra.
Calvino, Italo.
1999 [1972] Las ciudades invisibles, Aurora Bernardez, traductora. España:
Ediciones Siruela.
43
Anónimo 1908. En Un arzobispo de Bogotá. Bernardo Herrera Restrepo 1844-1928. Editorial
Bedout, Bogotá.
44
Anónimo 1902. En Pietro Cantini semblanza de un arquitecto 1990, Bogotá: ediciones Proa.
45
Endara, Victoriano 1902. En Tiempos de Paz, acuerdos en Colombia 1902-1994.
83
Cantini, Jorge Ernesto.
1990 Pietro Cantini Semblanza de un arquitecto. Bogotá: ediciones Proa.
Ching, Francis.
1997 Diccionario visual de la Arquitectura. México: Ediciones Gustavo Gili.
Fajardo, Marta.
1999 El arte colonial neogranadino a la luz del estudio iconográfico e iconológico.
Bogotá: Convenio Andrés Bello.
Ferro, German.
2001 Belleza, fútbol y religiosidad popular. Ingrid Johanna Bolívar, Germán Ferro
Medina y Andrés Dávila Ladrón de Guevara coordinadores. Bogotá: Ministerio de
Cultura.
Ferro, Germán
84
2000 La geografía de lo sagrado en Colombia : los santuarios, un escenario para
la batalla, la circulación y la apropiación de signos. Bogotá: Colciencias: Uniandes,
CESO.
González, Fernán
1998 La Guerra de los Mil Días. En Las guerras civiles desde 1830 y su
proyección en el siglo XX. Memorias de la segunda cátedra anual de historia
“Ernesto Restrepo Tirado”. Marta Segura ed. Bogotá, Museo Nacional de
Colombia.
Gramsci, Antonio.
2003 [1971] Selections from the Prison Notebooks of Antonio Gramsci, Quintin
Hoare y Geoffrey Novell-Smith, traductores. New York: International Publishers.
Henríquez, Cecilia.
1996 Imperio y Ocaso del Sagrado Corazón de Jesús: un estudio histórico-
simbólico. Bogotá: Altamir Ediciones.
Herrera Restrepo, Bernardo
85
1902 El Voto Nacional de la Republica de Colombia. Bogotá: Imprenta Nacional.
Jagdmann, Anna-Telse.
2001 Del Poder y la Geografía, el mapa como símbolo nacional del siglo XIX: el
caso de Colombia. Magíster Universidad Libre de Berlín.
Lefebvre, Henri.
1991[1974] The Production of Space. Oxford, UK: Blackwell.
Le Moyne, Auguste.
2003 [1830] Vista de Bogotá desde la Huerta de Jaime. Donación Carlos Botero,
Nora Restrepo, Auguste Le Moyne en Colombia 1828-1841. Bogotá: Museo
Nacional de Colombia.
León, Eugenio.
1950 Un arzobispo de Bogotá. Bernardo Herrera Restrepo 1844-1928. Bogotá:
Editorial Bedout.
Martin-Barbero, Jesús.
1981 “Practicas de comunicación en la cultura popular”. En Comunicación
Alternativa y Cambio Social. México UNAM.
Panofsky, Erwin.
1972 [1939] Estudios sobre iconología. Bernardo Fernández, traductor. Madrid:
Alianza Editorial.
Panofsky, Erwin.
86
1995 [1955] El significado en las artes visuales. Madrid: Alianza Editorial.
Summerson, John.
1996 [1963] El lenguaje clásico de la arquitectura. Barcelona: Editorial Gustavo
Gili.
Uribe, Fabiola.
2005 Programa de declaratorias de bienes de interés cultural. Ministerio de
Cultura, Presidencia de la República.
Velez, Marcelino
1901 De Colombia, documentos importantes. Quito: Tipografía de la Escuela de
Artes y Oficios. Manuscrito, Biblioteca Luis Angel Arango, Bogotá.
Wirtz, Rolf.
1999 Arte y arquitectura Florencia. Könnemann Verlagsgesellshaft.
Manuscritos
Anónimo.
Documento no titulado, archivo de la Parroquia del Voto Nacional.
87