Cosecha de Trigo: Mejora y Valor Agregado
Cosecha de Trigo: Mejora y Valor Agregado
Cosecha de TRIGO
¿Por qué no tomar un porcentaje del rendimiento? Porque los cultivos de bajos rendimientos son
más difíciles de cortar y recoger con el molinete; presentan maduración desuniforme y
generalmente una gran diferencia en la altura de espigas, siendo muy difícil trabajar con bajos
niveles de pérdidas por cabezal. En cambio, los cultivos de alto rendimiento resultan más fáciles de
recolectar (cortar y embocar dentro del cabezal), por lo que es posible mantener los kg/ha, aún con
altos rendimientos; esto se logra realizando una buena regulación del sistema de trilla, separación y
limpieza y utilizando una velocidad de avance acorde a la capacidad real de la cosechadora.
Figura 1: Evolución del mercado argentino de cosechadoras de los últimos 20 años (Fuente:
INTA–Privados–Varios–AFAT)
Como se puede observar en la figura 1, existe una gran variación en las ventas anuales de
cosechadoras. Esto se debe a que en muy pocos años se supero el nivel mínimo de reposición de
1500 cosechadoras/año, el cual es el número de unidades vendidas por año que debería lograrse
para satisfacer la demanda de cosecha en tiempo y forma para una producción de 100 M/t. de
grano por año, pero que a su vez es un valor que permanece constante a través de los años dado
que si bien el tamaño de las cosechadoras promedio aumento significativamente la potencia y
capacidad, por otro lado también aumento el área de cosecha y la producción en los últimos 20
años analizados.
El mercado de cosechadoras del año 2010 fue de 1.257 máquinas y el del 2011 cerró con 1.281
unidades comercializadas, lo que indica un aumento del 2 % en cantidad de unidades vendidas.
Pero si consideramos que el promedio del precio dolarizado creció un 10 %, el aumento de la
inversión en cosechadoras fue de un 12 %, lo que indica un mercado de 430 M/U$S, a lo que hay
que sumar todo el equipo complementario que se requiere para poner en funcionamiento una
cosechadora en el campo: tractores, tolvas autodescargables, cabezales maiceros, cabezales
girasoleros, carros para cabezales, tanques de combustibles, talleres y casillas rodantes,
camionetas, etc. Todo ello hace un paquete de 500 M/U$S aproximadamente en el caso de un
equipo clase 7, lo que convierte a este rubro en el más importante en ventas en el mercado interno.
Otro análisis que merece la figura 1 es que el porcentaje de cosechadoras nacionales en el 2011 fue
del 23%, el cual marca un crecimiento con respecto al año 2010 luego de la abrupta caída en las
ventas que se generó principalmente en el año 2008 que irrumpió con el crecimiento que venían
teniendo las máquinas de origen nacional.
El mercado de cosechadoras en Argentina está volcado hacia sistemas axiales, debido a que estos
representaron en el 2011 el 80,5 % de las ventas, complementados por sistemas mixtos con trilla
convencional y separación axial (7,5 %), y sistemas convencionales con sacapajas (12 %). La
tendencia indica que durante el 2012 el mercado de máquinas axiales tendrá un crecimiento
potencial que lo puede hacer abarcar el 90 % del mercado.
Tabla 3: Composición del parque de cosechadoras. (Fuente: INTA – Privados – Varios – AFAT)
Total 100%
Como se observa en la tabla anterior, el análisis indica que entre la Clase 6 y la Clase 7 se producen
el 62 % de las ventas del mercado. La tendencia hacia máquinas de mayor potencia y mayor
capacidad operativa se acentúa al apreciarse que la Clase 8 ya posee un 10 %, y que la Clase 9
ocupa un nicho de mercado que representa el 5 % de las ventas, superando a la Clase 4 que posee
solo el 3 % del mercado. Para entender los lineamientos que sigue el mercado es importante
aclarar que en el año 2005, las cosechadoras Clases 4 y 5 eran las de mayor venta y las de Clase 8
y 9 no se conocían. Las últimas presentaciones a nivel mundial son de máquinas que superan
ampliamente los 500 CV de potencia, lo que indica la aparición de maxi-cosechadoras Clase 10.
comportamiento y la capacidad de trabajo de la cosechadora Don Roque 125 (Clase 4), equipada
con monitor de rendimiento nacional IGB Exactagro 128a, ante diferentes velocidades de avance,
diferentes caudales de cosecha y diferentes condiciones del cultivo.
En este ensayo realizado en el establecimiento "El Rincón", localidad de Tres Arroyos, provincia de
Bs. As., en diciembre de 2008, se presentó una situación de cosecha con tres ambientes bien
definidos que a simple vista y a campo pueden diferenciarse, lo que hace que la velocidad de
avance de la cosechadora deba ser distinta según los diferentes potenciales de cada zona.
Corroborando esto se puede apreciar el mapa de rendimiento y diferenciar claramente los
ambientes observados a campo (Figura 3).
A B
Figura 4: a) Mapa de velocidad (km/h); b) caudal (kg/h).
carga al motor
cantidad de material en el embocador
Figura 5. Cosechadora inteligente: autorregulación de la velocidad de avance, para mantener el flujo de alimentación
constante, frente a cambios de ambientes y de rendimiento.
Figura 6: Vista del AccuHarvest instalado en el elevador de granos (noria) de una cosechadora Vassalli
Figura 7:
1: Mapas de rendimiento (a) y de proteína (b) del lote de trigo bajo ensayo.
Actualmente el pago de la calidad del grano se realiza en base al contenido de proteína que
contiene el mismo, es decir que se aplican bonificaciones a todo trigo que supere el 11% en su nivel
proteico (Resolución 1262/2004 de la SAGPyA). Por otro lado, es común que los molinos apliquen
bonificaciones por gluten por encima de 27% que equivale a 12% de proteína.
12,2 mm
LONA
LONA LONA
Barra de
corte flexible
Ruedas Ruedas
de apoyo de apoyo
Figura 8. Esquema de un cabezal Draper, representando la disposición de las lonas de alimentación con respecto a la
barra y las ruedas de apoyo. Fuente: INTA PRECOP.
La aparición de estas plataformas se debe a la necesidad de alimentar cosechadoras cada vez más
potentes en cultivos de alto índice de cosecha como lo es el trigo, y a una velocidad de avance que
no supere el límite de eficiencia de corte de las barras de corte alternativa (7 km/h). Esta ecuación
indica un aumento del ancho de labor y ello significa mayor peso en un cabezal tradicional y un
problema para alimentar uniformemente el sistema de trilla, separación y limpieza de las
maxicosechadoras.
Los cabezales tradicionales conducen el material recolectado desde los extremos del mismo hacia
el embocador movilizándolo con el sinfín, lo que produce la formación de bollos de densidad
desuniforme, hacia el sistema de trilla. Esta desuniformidad del material que ingresa a la
cosechadora provoca ineficiencias en el proceso de trilla (sea axial o tradicional), debido al mayor
esfuerzo que se produce cuando ingresa el bollo y causa una sobrealimentación, con aumento en
el consumo de combustible y mayores pérdidas de granos por cola, dado que resulta más difícil que
los granos sueltos cuelen hacia el sistema de limpieza.
Los cabezales Draper posibilitan la alimentación del órgano de trilla de la máquina con un flujo
uniforme y parejo, ya que el material cortado por la barra de corte forma un colchón que ingresa
ordenadamente a la máquina, sin retorcerse. Esto se traduce en menores esfuerzos en el órgano
de trilla durante toda la jornada de trabajo de la máquina, posibilitando que la capacidad de trabajo
de la cosechadora no se vea limitada según el contenido de humedad del material, pudiendo
prolongar la jornada de trabajo (Figura 9).
Figura 9. Esquema comparativo de un cabezal draper y un cabezal tradicional con sinfín, representando la disposición
de la capa de material que es conducido hacia el embocador. Fuente: INTA PRECOP 2011.
Además de estas ventajas, los cabezales Draper permiten mayor ancho de labor a igual peso,
existiendo ya en el mercado global cabezales de 45 pies de ancho de corte y prototipos de 50 y
hasta de 60 pies. Todas las fábricas mundiales de cosechadoras se encuentran desarrollando este
tipo de equipos.
Los cabezales Draper actuales están equipados con barras flexibles con asistencia neumo-
hidráulica regulable, molinetes de barras con movimientos orbitales especiales para Draper, barra
de corte doble sincronizada con accionamiento cardánico (Figura 10), sistema de copiado de terre-
no para cosecha de trigo con neumático radial simple o doble (Frigura 11) que brinda otro punto de
apoyo para cuando se trabaja con el cabezal rígido, entre otros desarrollos. En los últimos modelos
Figura 10: Mando cardánico para el accionamiento de las Figura 11: Sistema de copiado de terreno con doble neu-
cuchillas. mático.
también hay mejoras en los sensores y actuadores de control electrónico de altura y autonivelación
de cabezal. Recientemente New Holland ha presentado en EE.UU y Europa un cabezal draper equi-
pado con una caja denominada Sincro Drive Gearbox, que posee mando hidráulico y está ubicada
en el centro de la plataforma, donde sincroniza dos barras de cuchillas, una a cada lado de la caja.
Este diseño permite prescindir de la ubicación de las cajas de mando en los laterales de las platafor-
mas, logrando una nueva redistribución de los pesos, lo que posibilita un mejor funcionamiento del
basculante. Además posibilita un diseño de puntones laterales de menor ancho de perfil, haciendo
más eficiente su labor en cultivos de poca distancia entre hileras como es el trigo, o de alta suscepti-
bilidad al desgrane como es la soja.
Estos cabezales, por tener la caja de cuchillas central, permiten ubicar el peso de la caja en el cen-
tro de gravedad del cabezal, mejorando el trabajo de autonivelación hidráulica y del copiado del
terreno (Figura 12). Seguramente se seguirá trabajando en todo aquello que indique un aumento
de la vida útil de la lona y reducción del costo de reposición por achicamiento de lonas y/o por mejo-
ra de materiales.
Figura 12. Nuevo cabezales Draper New Holland 2012 equipado con caja Sincro Drive Gearbox ubicada en el centro de gra-
vedad de la plataforma y puntones laterales de agudos de menor ancho.
La industria nacional está trabajando desde el año 2009 en este tipo de cabezales y en el último
tiempo ha presentado nuevos desarrollos.
Maizco presentó en el año 2011 un draper el cual se comercializa en modelos 30, 35 y 40 pies, los
cuales poseen 3 lonas (dos laterales y una central) con mando mecánico, barra de flotación hidráu-
lica y sistema de corte flexible con doble mando de cuchillas.
Piersanti ofrece un cabezal draper en versiones de 28 a 40 pies, el cual también posee un diseño
con 3 lonas que pueden ser de mando mecánico o hidráulico y está equipado con un sistema de cor-
te con barra flexible flotante con doble mando de cuchillas. Respecto a esta empresa una de las últi-
mas novedades que presentó en el modelo draper es un nuevo desarrollo en el molinete, en el cual
la posición de la guía de desplazamiento que produce el diferencial de cambio de posición de los
dientes, está posicionada de forma tal que pueda cubrir mejor el triángulo vació que deja un moline-
te de barras paralelas. Como se puede observar en las figura 13 la posición de la guía está ubicada
sobre el final del flexible y comienzo de la cinta transportador lateral, que es justamente el lugar don-
de se necesita darle impulso al material para colocarlo definitivamente sobre la lona evitando que
se ubique en una posición intermedia generando amontonamiento momentáneo de material y posi-
bles pérdidas de granos entre la lona y el flexible. A su vez los dientes de este molinete son mas lar-
gos (10 cm) que los de barras paralelas (tradicional con un total de 35 cm,) y con mayor ancho de
captación a partir de la punta. En un molinete tradicional, por su forma vertical de entrar al cultivo,
podría generar pérdidas por desgrane mientras que en el orbital entra con inclinación hacia delante
y se va posicionando en vertical a medida que llega a su punto muerto inferior, lo cual hace mucho
más suave su contacto con las plantas.
La fábrica de cabezales Allochis acaba de presentar un modelo de draper el cual posee muchas
novedades en cuanto a su diseño y que han sido patentadas tanto en Argentina como en Estados
Unidos. Este cabezal está compuesto por 8 lonas, cuatro en cada ala lateral, y a diferencia de los
otros modelos no posee una lona central que introduzca el material en el embocador. Respecto de
Figura 13: Detalle del nuevo molinete del draper Piersanti
las 8 lonas que se ubican en sentido transversal al avance de la máquina, son de pequeñas dimen-
siones con el objetivo de disminuir el costo de estas en caso de tener que efectuar un recambio.
Otras de las particularidades que presenta este draper es que las lonas delanteras flexionan soli-
dariamente con la barra de corte, aumentando la flexibilidad de todo el conjunto, a su vez que la par-
te central, la cual no tiene un tramo rígido por no llevar otra lona, también flexiona. La parte central,
que acarrea el material hacia el embocador de la cosechadora, esta resuelta por dos sinfines que
actúan sincronizados entre si. Las cajas de cuchillas son orbitales sincronizadas entre ambas
cuchillas. La presión de trabajo se da desde la cabina hidráulicamente de las lonas flexibles contra
el piso. Las lonas son comandadas por motores hidráulicos con un sistema independiente de la
cosechadora. Este draper se presenta con un modelo de 43 pie de ancho.
Figura 14: Nuevo draper Allochis de 43 pie ancho. Figura 15: Detalle de la unión entre lonas
A B
Zona de desgrane
por aplastamiento
Zona de acumulamiento o
Molinete orbital Molinete tradicional
zona ciega (Triángulo de las Bermudas)
Figura 16. (A) Detalle del funcionamiento del Molinete Convencional y su problema de alimentación debido a la zona
ciega de acumulación. (B) Comparación entre el molinete orbital y el molinete tradicional. Fuente: INTA PRECOP 2008.
En el caso de cabezales draper, el molinete orbital mejora la forma en la cual las plantas cortadas se
depositan y acomodan sobre la lona. El movimiento de los dientes se realiza de forma tal que permi-
te una libre circulación de la planta sobre la lona para luego ser transportada por esta hacia el embo-
cador.
Avance
En planteos bajo siembra directa es fundamental utilizar neumáticos radiales de alta flotabilidad.
Las cosechadoras deben estar equipadas con duales delanteras de gran diámetro y ancho, con
carroza radial y tacos a 45º que le permitan lograr buena transitabilidad. Con el mismo propósito de
lograr una mejor flotabilidad y reducir las huellas en situaciones de falta de piso, el rodado trasero
debe ser de gran diámetro y ancho. Estos neumáticos radiales de alta flotabilidad cuando son utili-
zados en tolvas autodescargables poseen tacos a 23°.
En caso de trabajar con falta de piso o en zonas inundadas la flotabilidad se mejora reduciendo la
presión específica de los neumáticos sobre el suelo (kg/cm2), para ello existen dos formas. Una es
reducir el peso de la cosechadora (cosechadoras livianas, y no superar el 50% de llenado de la tol-
va durante la cosecha); y la otra es aumentar el ancho y largo de pisada del tren delantero y trasero
de las cosechadoras de tracción simple. El equipamiento de doble tracción hidrostática o mecánica
resulta fundamental para aumentar la transitabilidad de las cosechadoras.
Figura 18. Cosechadoras y tolvas equipadas con neumáticos radiales de alta flotabilidad y buen ancho.
Otra opción para situaciones de falta de piso es la utilización de orugas con banda de caucho, que
disminuyen la presión específica sobre el suelo aumentando la flotabilidad y la eficiencia de trac-
ción. Respecto a este tema es interesante analizar un trabajo publicado por Claas Estados Unidos,
donde según sus estudios se logra reducir la PSI (libra por pulgada cuadrada) de 20,8 a 10,5; utili-
zando oruga de goma en lugar de neumáticos duales rodado 42, debido a la distribución más unifor-
me del peso al aumentar el largo de pisado en los cuales se distribuye el peso.
Es importante aclarar que el uso de neumáticos duales delanteros en cosechadoras, o mejor aun,
la adopción de orugas de caucho produce una muy buena estabilidad lateral de la máquina, aspec-
to muy importante cuando se trabaja con cabezales de gran ancho de labor.
Comparación del sistema de flotación de “oruga” con el “dual”
89,9 cm
20.8 10.5
25 PSI PSI
PSI
0
900/85 R42 ORUGA
R32 DUALS
Distribución del peso uniformemente
curva de compactación sobre toda la huella 1050/50 620/70
con DUALES R32 R42
curva de compactación
con ORUGA
Figura 19: Cuadro comparativo del sistema por orugas de caucho respecto a los otros sistemas de traslado de
cosechadoras. Fuente: Claas Estados Unidos. Farm Progress Show 2011.
Figura 20. Cosechadoras con orugas de caucho de buena prestación para disminuir la compactación y el fuellado
característico que producen los neumáticos tradicioneales.
Traslado en ruta:
La marcada tendencia hacia mayor capacidad de trabajo en los nuevos modelos de cosechadoras
y su consecuente aumento en el tamaño de la máquina, ha generado serios incovenientes para el
tránsito de las máquinas (en auto-traslado) por las rutas de nuestro país.
Vialidad Nacional aclara en el Anexo II del Decreto 78/98 (Ley Nacional de Tránsito 24.449), las nor-
mas para la circulación de la maquinaria agrícola, donde establece en el punto 5.1 que el ancho
máximo de la maquinaria agrícola para circular en ruta es de TRES METROS CON CINCUENTA
CENTIMETROS (3,50 m). Además establece que la maquinaria agrícola que supere dicho ancho
deberá ser transportada en carretones, conforme a lo indicado en el apartado 6.2, el cual establece
que la maquinaria agrícola comprendida entre TRES METROS CON CINCUENTA
CENTIMETROS (3,50 m) y CUATRO METROS CON TREINTA CENTIMETROS (4,30 m) deberá
ser transportada en carretón, debiendo contar para ello con un permiso especial de la autoridad vial
competente. Según la ley, la maquinaria que supere los CUATRO METROS CON TREINTA
CENTIMETROS (4,30 m) de ancho, será considerada como una carga de dimensiones excepcio-
nales y deberá cumplir para su traslado con las condiciones de seguridad que determine la autori-
dad competente.
Entre las posibles soluciones a esta problemática, se recomienda utilizar neumáticos duales de
fácil extracción, orugas de caucho, o bien realizar una modificación del ancho de los neumáticos,
algo que no es fácil de resolver con los diseños tradicionales.
Figura 21: Cosechadora circulando en infracción por ruta con neumáticos duales colocados superando ampliamente
los 3.50 m reglamentarios, ocasionando serios peligros de accidentología vial.
Figura 22: Cosechadora equipada con sistema de Figura 23: Cosechadora con ancho superior a 3,50
oruga que no supera los 3.50 m de ancho. trasladada en ruta sobre carretón.
Figura 24: Equipar a la máquina con neumáticos duales brinda una mayor flexibilidad a la hora del traslado.
Sistema tradicional: un buen cilindro trillador es aquel que funciona como volante, alta inercia,
absorbiendo esfuerzos de trilla puntuales, sin perder vueltas ante exigencias puntuales de alimen-
tación. La eficiencia de trilla depende en estos sistemas de la separación entre el cilindro y el cónca-
vo, las velocidades de trilla y las condiciones del cultivo, que pueden variar a lo largo de la jornada
de labor. En la Tabla 6 se brinda información orientativa sobre parámetros de regulación en una
máquina con sistema de trilla convencional.
Sistema axial: la trilla y separación resulta progresiva dado que el material es acelerado sin fric-
ción, luego aparece la fricción y esta es progresiva siguiendo una trayectoria en forma espiralada,
donde el grano puede dar de una a siete vueltas en el sector de trilla del rotor. En esta trilla progresi-
va los granos más susceptibles y frágiles cuelan inmediatamente, mientras que los más húmedos y
resistentes siguen dando vueltas hasta ser trillados. El material pasa varias veces por encima de
los cóncavos y rejillas en su recorrido por el rotor. Esta acción asegura la minuciosa trilla y separa-
ción, y además permite una mayor apertura entre el cilindro y el cóncavo, debido al paso múltiple de
trillado, lo que posibilita mejor calidad de grano.
Sistema tradicional con acelerador: este esquema mejora el sistema de trilla tradicional, dado
que los granos con menor humedad son trillados en el acelerador y colador rápidamente, con míni-
ma agresividad de velocidad y menor fricción. Luego los granos más húmedos son trillados con
más agresividad en el cilindro principal.
Tabla 6. Principales regulaciones del sistema de trilla para la cosecha de Trigo (valores orientativos).
Trabajo de separación y limpieza con adecuada regulación del cilindro Incorrecto trabajo de la separación y limpieza debido a una inadecuada
regulación del cilindro
Paja entera Sacapajas no trabaja en forma correcta
Figura 25. Efecto del triturado excesivo de la paja durante la trilla de trigo, la dificultad del trabajo del sacapajas y las zaran-
das y las pérdidas de grano por cola. “A”: situación adecuada con la paja lo más entera posible, “B”: situación incorrecta con
pérdidas por cola al producir un excesivo picado de la paja. Fuente: PRECOP.
Rotor variable Stream de John Deere, opcional en los modelos de la serie S para cosecha de
arroz y grano fino. Este diseño posee un ángulo de cono más agudo que la versión estándar, fa-
voreciendo así el ingreso y el flujo de material de alto volumen.
Si la distribución de los residuos es desuniforme, luego durante la siembra, en las zonas de mayor
acumulación de residuos se dificultará la correcta colocación de la semilla en contacto con el suelo,
ya que la cuchilla de la sembradora no logra cortar todo el material y lo empuja al fondo del surco,
impidiendo el buen contacto de la semilla con el suelo.
Rastrojo concentrado en la cola
Rastrojo bien distribuido es igual a desuniformidad en la profundidad
es igual a profundidad de de siembra
siembra uniforme
Rastrojo
concentrado
Rastrojo
bien distribuido
Profundidad de siembra
Figura 26. La distribución desuniforme del residuo en superficie produce una profundidad de siembra irregular, una emer-
gencia desuniforme y hasta plantas parásitas en maíz.
Las nuevas cosechadoras axiales poseen mayor predisposición a este tipo de siniestros, dado que
por su diseño son cortas entre ejes y tienen el motor ubicado sobre la cola de la máquina, esto infie-
re en que el radiador de agua/aceite y aire acondicionado estén ubicados también hacia la parte
posterior de la cosechadora, y por ende se ubique en ese lugar la toma de aire del turbo refrigera-
dor. Este diseño con los chupadores de aire en esa posición, provoca que la aspiración de aire sea
en un ambiente envuelto en polvo y finas partículas de granza, que por más filtros que posea, termi-
nan ingresando hacia el interior del motor. A su vez, esta corriente de aire que va acompañada con
partículas de granza y polvo fácilmente inflamable, hace que cuando ingrese al motor este material
se depositan sobre el mismo que al ser asistido por turbo trabaja a una temperatura de 600°C, lo
cual se convierte en un foco de incendio. Esta situación se agrava por estar en contacto con man-
gueras que alimentan con gasoil al motor, lo que torna un pequeño foco de incendio en una situa-
ción difícil de controlar, llegando a provocar la quema parcial o total de la máquina cosechadora. (Fi-
gura 29)
La forma de evitar y prevenir el problema es tratando de rediseñar y elevar la toma de aire de los
radiadores del motor para aspirar aire de un ambiente más limpio de polvo y granza. A su vez se
debe proteger toda entrada de aire a los ventiladores para que el mismo sea filtrado y limpio. Cana-
lizar hacia la parte trasera de la cosechadora con pantallas de goma el flujo de paja y granza que
sale de los esparcidores ubicados en la cola de la cosechadora. Proteger la cercanía del turbo y
estudiar su aislación con deflectores de cualquier acumulación de paja y granza. Es importante lim-
piar diariamente con sopladores la máquina, y si es necesario dos veces por día la zona del motor.
Evitar y solucionar toda la pérdida de aceite y/o gasoil del motor.
Es imprescindible llevar extinguidores en la cosechadora y en los acoplados tolvas. Se recomienda
que tanto el operario de la cosechadora como el del acoplado tolva tengan agendado en sus celula-
res el teléfono de los bomberos de la zona. Se debe considerar la posibilidad de equipar los acopla-
dos tolvas con un tanque de 300 litros de agua con una bomba eléctrica de 12 vol o mecánica a la
TDP, dado que el operario tolvero puede ser la primer persona que detecte el incendio (Figura 24)
En cuanto a los últimos desarrollos en sistemas de seguridad pasiva para protección contra incen-
dio para cosechadoras, se debe mencionar el equipo Georgia GVS 200. Este sistema consta de
una central electrónica conectada a sensores que se disponen en lugares específicos de la cose-
chadora donde se tiene un potencial riesgo de incendio, comunicándose también a uno o varios
pulsadores que pueden disparar el sistema en forma manual. A su vez dispone de un cilindro que
contiene el agente extintor de base acuosa que actúa enfriando el fuego y encapsulando todo tipo
de hidrocarburos, volviéndolos incombustibles en forma inmediata. Este cilindro es solidario a una
cañería que se conecta a toberas repartidas en los lugares específicos del motor donde debe extin-
guirse potenciales focos de incendio. Cuando se produce un principio de incendio el detector mas
cercano lo advierte, envía una señal a la central electrónica y ésta activa la válvula del cilindro, libe-
rando el agente extintor a través de las cañerías y toberas, extinguiendo de esta manera el fuego.
Los pulsadores tienen una acción prioritaria sobre los detectores, es decir si el conductor advierte
humo, no tiene que esperar que los detectores activen la central, sino que el disparo puede llevarse
a cabo en forma inmediata con cualquiera de los pulsadores instalados.
Detección: Un prin-
cipio de incendio se Accionamiento, ma-
origina en el com- nual o automático:
partimiento del mo-
tor.
Los detectores de calor lo advierten y envían la señal a ... la central dispara el mecanismo de extinción inundando
la central electrónica. todo el compartimiento.
Figura 30: Modo de acción del sistema de protección contra incendio Georgia GVS 200
10 % 40 % 10 %
Desgrane Espigas 40 %
caídas del cabezal Rotor Zarandón
(limpieza)
PÉRDIDAS
Pérdidas por cabezal 50 % POR Pérdidas por cola 50 %
COSECHADORA
Figura 32: Esquema mostrando la metodología para evaluar pérdidas de precosecha. Cada aro de alambre de 56 cm de diá-
metro representa ¼ de m2 (4 aros hacen una muestra de 1 m2). La evaluación debe ser echa en el mismo sector donde luego
se evaluaran las pérdidas por cosechadora. Aclaración: 333 granos medianos de trigo/m2 equivalen a 100 kg/ha de pérdidas.
Fuente: PRECOP 2011.
Figura 33: Esquema mostrando la metodología para medir pérdidas por cosechadora en trigo (por cabezal y por cola).
Cada aro ciego de 56 cm de diámetro representa ¼ de m2 (4 aros hacen una muestra de 1 m2). La evaluación debe ser echa
aproximadamente en el mismo sector donde previamente se evaluaron las pérdidas de precosecha. Aclaración: 333 granos
de trigo/m2equivalen a 100 kg/ha de pérdidas.
A =39mm
TRIGO-MAÍZ
SOJA SORGO GIRASOL
B
76mm
Figura34. Recipiente evaluador de pérdidas de cosecha. Los números en la graduación representan en forma directa, los
qq/ha perdidos. INTA PRECOP 2011.
Aclaración: El recipiente volumétrico relaciona 10 granos con 1 qq/ha de grano.
Pérdidas por cabezal: para determinar las pérdidas por cabezal es necesario recoger todos los
granos sueltos y los obtenidos de las espigas quebradas que no fueron recolectadas por el cabezal,
por la altura de corte o voleo del molinete. Para esto se recogen todos los granos y restos de espi-
gas con granos que hayan quedado debajo de los aros ciegos utilizados para evaluar pérdidas por
cola, obteniendo así la muestra de un metro cuadrado que incluye la pérdida de cabezal, más la pér-
dida de precosecha (lo que ya estaba caído en el suelo). Posteriormente para obtener las pérdidas
por cabezal, se les deben restar las pérdidas de precosecha (valor que se calculo previamente utili-
zando los aros de alambre).
Si el análisis de las pérdidas arroja valores superiores a la tolerancia, hay que determinar las cau-
sas. Junto con el operario de la cosechadora realizar las regulaciones hasta lograr que las pérdidas
sean inferiores a la tolerancia, siempre que el cultivo lo permita, recordando que la tolerancia es de
80 kg/ha (cabezal + cola), de la cosechadora independientemente del rendimiento del cultivo.
Autores: Ing. Agr. M.Sc. Mario Bragachini; Ing. Agr. José Peiretti; Ing. Agr. Federico Sánchez; Ing. Agr. Fernando Ustarroz;
Ing. Agr. Juan Giordano.
Ilustraciones: D.I. Alejandro Gallarino.
Comunicaciones: Mauro Bianco Gaido ‐ Esteban Eugeni
Unidades de INTA
participantes del Proyecto Nacional
de Eficiencia de Cosecha, Postcosecha y Agregado de Valor en Origen