Fogwill, Rodolfo - Partes Del Todo
Fogwill, Rodolfo - Partes Del Todo
EDITORIAL SUDAMERICANA
BUENOS AIRES
Los poemas Versiones sobre el mar (1"985), En la tierra
de Ia esperanza aacía (1.986), Diálogos del aire (1988),
Fuego de las imágenes (L988), Nueae Lieder fl989) y
Formas decrecientes 0989) integraron la primera edi-
ción de Partes del todo publicada en 1991 por Víctor
Redondo y Javier Margulies. A estos artistas y a su
sello Ediciones Ultimo Reino está dedicado el libro.
.1
IMPRESO EN LA ARGENTINA
ISBN 950-07-1466-3
VERSIONES SOBRE EL MAR
10 11
VERSIÓN (DE YERSIONES SOBRE EL MAR)
VERSIÓN (DE YERSIONES SOBRE EL MAR)
13
12
EN LA TIERRA DE
LA ESPERANZA VACÍA
*
casas:
cómo
al volver
\
son rurnas
que en la huella
padecen
su tibia memoria
15
t4
en la huella rumor de haciendas y mugidos
desPierto humor de cuerpos y vagidos
en medio del camino tonos de la guitarra
en el pasado del camino
toros de la reproducción
casas que se duPlican
huellas que se bifurcan tonos de la muier que pare
ruinas subjuntiva
indirecta
*
y poderes
y su música y bajos fondos
vuelve de lo que llega
con un errar de Pasos de la mujer
en la memoria: duplicada al parir
sílabas constante
errantes Pasos infinitiva
o huellas del camino
de la sombra *
de la mujer
de las Paredes-taPeras hijos:
sueños de la frontera
*
¿soñados?
¿y estas huellas de Pájaros ¿tenidos?
siempre en camino hacia sus huellas?
lo que dejaron ¿tuvo sueños
e hijos
lo que deian:
teñidos
su tibia memoria por sueños de la frontera?
* ¿por sueños de la guerra?
otra Florencia: ¿tuvo tener?
ciudad del sueño ¿tuvo aquel sueño
país del sueño de tener
pampa del sueño lo privado?
soñabas ¿priuado?
t6 l7
* *
caminos:
en medio
del camino Pasos
seguir anteriores
la huella del camino ¿idénticos?
Y rePetir pares y huellas
este camino hombres y medios
del hacer hijos y sueños
de las haciendas
y los sueños Perdidos y nidos muertos
* *
medios:
PamPa del sueño
País
ecos de paz
e hiios de paso
Y los caminos: *
medios
que rePiten ¿por qué al partir?
las huellas
¿por qué al volver?
de otra Florencia
¿por qué el sol sale
Pueblos y despierta
Puertos pampas soñadas
de esta PamPa vacra pueblos vacíos
* oscuras
propiedades
los hombres del hombre?
Pero antes
un reflejo de sol *
sobre el refleio de unos hombres
contra su esPecie: ¿y por qué los reflejos del sol y los reflejos del
animal se parecen y los reflejos de la vida ape-
suPerficies
nas se padecen como en un sueño, contado, visto?
esPacios
Y medios
del camino
de la reProducción
18
l9
* *
tener
¿y Por qué un comPás hacer
iomPás- Y no los tonos privar
-af todos los tonos
de la guitarra del comPás? y en medio del camino
reproducir
* este reflejo:
¿un saber?
¿el cePo? *
¿el Padre?
¿el todo del camino? en medio del camino
27
20
* *
sobre las causas Y sin
otra Florencia nace florece crece y [Link] sus sonidos
crecen sus causas
de los hombres: ,,tt tt]i"ut crecetívisibles país-camino
*u¿io del camino de un
son nidos muertos sin
""
camino sus
reflejos-huellas
caigo
de este volver partido: el parpadeo
partido con
"-" el refleio
vt cae que adivino el reflejo
;; t"t i"."t de una reproducción de un páiaro
* sobre la arena
los caminos
los medios Por
el reflejo
y la memoria de una especie y sus fines: de todas las especies
contra el mismo pájaro
otra Florencia duPlicada Y carnal
* *
Partir iguales
imágenes
de fronteras Parecen
y guerras padecen
representadas un vacío
'en medio de huellas
del camino de sus fronteras
de la pamPa diurna
huellas representadas
representada
* vida representada
v en medio medios:
íel camino reflejos
de la PamPa sueños representados
diurna
oíd el mugir:
la memoria cantada
la memoria soñada
y su música
'tendiendo
hacia un final
en taPera
23
22
*
medios:
Y todo aquí
la pamPa aquí
VERSIÓN (DE EN LA TIERRA DE LA ESPERANZA VACLA)
Florencia aquí
las ciudades aquí
en la pamPa del miedo País: mi pequeño país
Patria no prometida y olvidada
* Deshaciéndose así
Tierra de nadie, nada
y la pamPa del sueño Será más fuerte que tu ausencia odiada
y los pinceles de la guerra
v los vacíos Y la suma
ie vacíos Y haciendas
y mujeres-vaPores
y muieres e hiios
y el camino Y el Paso
-el Peso-
de una esPecie desierta
de hombres de transición
que piden luces a la razón
y tazón a la luz
y causas Profundas
en medio del camino
de todo ese camino
de PamPas huecas
y esPecies huecas
de identidades
de igualdades
24 25
DIALOGOS DEL AIRE
27
II III
venía del aire aire citado, escrito sobre el mar: venía del mar, caía en un
arre escaso
hablaba de aire
de hálitos de aire y de aires la cercanía del mar, la lejanía del mar, la cercanía de su
y repetía su aire: otra orilla, y el aire, escaso, donde alguien fuma su
alegoría del mar
un aire suave
su aire suaae
y nombraba el vacío para indicar IV
que un aire
habría lejos
en lo que hay el hombre
para nombrar fuma
con su aire su lejanía
lo que hay del mar
de más: y el humo
la obra dentro
sus obras roza
la cercanía
de su otra orilla:
una piel arrasada
una tierra quemada y abrasada
v
lejos
el hombre
fuma
la orilla
de su aire
el roce
de su aire
la espera
de su aire
28 29
VI x
en la postergación del aire, fumando, encuentra otra orilla brevísimos enigmas crepitarán, crepitarán más veces
de sí bajo la llama ínfima, temporal
otro humo apretado y suyo bajo su piel
x
VII
vida:
en el camino de la luz ínfima combustión
en el camino de la lenta combustión del tabaco fuego bajo control
señales de la basa
señales de dolor luego, bajo control
bajo control- la combustión del cuerpo
-ínfimo,
toda combustión bajo control
Y
bajo control- la afirmación del tiempo
-íntima,
cada certidumbre bajo control
Y
bajo control e ínfima y en la postergación del aire
bajo la Piel y en la sustitución del aire
todo interior Y nítido: el humo conocido
debajo refleja esa otra luz
intacto que arde
gradual
y lenta
VIII quema
todo
la certidumbre de alguna orilla
fumar
el sueño de las formas XI
fumar
aire aPretado Y suyo piel interior, piel apretada y suya por la certeza de otro
arre suyo
fumar
y el ejercicio de la duda aspirando el humo piel de orilla apretada en su cercanía, la lejanía de todo lo
demás, su permanencia más allá de los huecos donde el
mundo se encerraba en un verso
30 31
xu xv
fumar brasa
y recobrar gradual
una piel afirmativa
más suya
llama íntima:
y abrazat reducida
otra piel:
la certidumbre expresión ínfima:
de alguna orilla interior
una orilla cercana intacta huella
suya señal afirmativa
afirmativa de lo suyo
en lo suyo
interior
xuI y cierto
soplo interior y nítido
succnn
xvI
señales ínfimas de sabor
succrcn
succión
íntimas huellas de dolor
succión
succrcn
y en la tibieza del humo que resPira ínfima voluntad
invoca la ínfima combustión íntima huella de la voluntad
¿del tiempo?
xIv
la brasa
el pulso de la luz
y la huella creciente de los vacíos que lo sostienen
32 33
xx
XVII
ardor recíproco de la llama contenida en la brasa
humo metódico y la fuerza del hombre que en ella cifra su voluntad
ínfima llama
íntima, controlable por ella, por ella, brasa, imagen, succión
venida desde el fondo vacío que nos sostiene
Pura alusión
lento camino
que arde xxr
bajo la voluntad
desde un vacío temblando viene: desde un
luz necesaria vacío, de un conocido vacío de sueños, diurno,
fuego le llega como certeza diurna la afirmación
imaginario de la luz necesaria y del
inalcanzable de su otra orilla
es la orilla apretada y suya que lo
xvlu sostiene cuando, como quien fija la
mirada en un punto lejano y existente,
fumando, Postergando el aire contra ellá afirma su vóluntad
suPrimiendó el llamado del aire
,rrrpádi"ttdo el vacío de donde vieneorilla
la alegoría de su otra xxII
-."-á*-blor- cifrando, esPera
la alegoría del humo fuego:
que ardl en la voluntad casi humo inexistente
que sólo Puede rePetir
su llamado
hacia adentro xxul
y solo
Porque sí ceniza
forma impalpable, opaca
paso del hombre, peso
xIx de los vacíos que lo sostienen
ínfimo fuego: brasa cálculo de la llama
inaudible arder cálculo de la ceniza
que caería
humo habitable: temPoral atenuada
vaga ceniza en el tiempo
perdurable a tiempo
35
34
)o(Iv )o(v
de
la transparencia del aire no era un vacío ni la presencia la medida de la voluntad
algb vacío en lo conocido del aire la extensión del vacío que lo sostiene
el briil5, el paso de la luz: visible paso de
la luz
punto de origen
;i h;; up^"r,u, colma un vacío áel aire: la transparencia
que huYe a su Paso punto
que el
t"'cerri"á y utgo t u de caer -como ceniza- para mirada temporal
"ae aire recuPere su transParencia cálculo de lo gradual inabarcable
la idea más tránsparente del poema es callar
lá ceniza es ser huella inexacta punto
la - más transparente de
-- idea
gradual y voluntario de la llama
á" lo que fuet paso presencia en duración del aire: nada
contenida en la brasar paso del tiempo y su
arrasar/
mundo neiesario y abierto a la mirada de la voluntad del aire
ficción de un
algo lejano inexistente punto
tiempo'
tu ,rr..iOtt registrada en la brasa, modulada en el cálculo previsible
dibujadien un lento camino y confirmada por el casi frecuencia previsible
en el
impalpable caer de la ceniza: la visión detenida
tiemPo secuencia de la brasa
el hombre enciende la lejanía de juego de mis orillas
--- su tümpo -fumar-
v en
' ;; otra árilla tan inasible como el humo' tan
-fumar-
invocada y necesaria como la prueba de un sabor
ceniza: paso de la ceniza y caer
conocido, á" nt olor conocido y sin nombre trazo de la ceniza y huellas
el humo:
un [Link] ínfimo, a su Paso, es la huella que traza formas virtuales
¿tibiezas? ¿restos de una
evocada quema.zónt ,^ ,-
crepitaciones de la ínfimas
u.o, á" un fueio ínfimo, las diminutas
graduales
brasa relatan tu íntima devastación a medida imprecisas
36
VERSIÓN (DEDIÁLOGOS DEL AIRE) VERSIÓN (DEDIÁLOGOS DEL AIRE)
por Cinco por Once
38 39
FUEGO DE LAS IMÁGENES
a Alicia Póez
1.988
4'l
40
v IX
un nacimiento
la vida en combustión XI
los fines:
tu final quemante fuego cercano
llamando a arder
arden imágenes en la memoria
arden imágenes en la memoria fuego cercándonos
luz que oscurece el aire con su aire irrespirable
vIII su amor divino
su amor patrio
imágenes de fuego en la mesa
en la pared
en el aire XII
antes
doble amor: duplicación del aire irrespirable que arde en las
localizado contra tu oscuridad
casas y quema todo el instante eterno del hombre eter-
consumido en tu propia luz
no que elige perdurar y eternamente elige continuar
abrazando todo quemándose Para habitar el mundo entre paredes que
quemando todo ya no existen
42 43
XIII xvI
xIv
xvIII
llamas puntuales de los años:
fuego que esas mujeres celebraron quemándose
quemándonos pasamos
se queman, ellas: se queman imprecisas
fuego de los lugares
al llamado de un fuego tóPico
fuego del tiempo
¿nos quema?
¿no quema en la memoria? xIx
¿nos quema allí, cercándonos, y queda en la memoria?
llama tópica
llama amorosa Y lógica
xv llama de amor irresPirable
llevándonos tan lento...
cómo pasan las llamas de nuestro tiempo...
y cómo llegan puntuales, claras, las piras que invocamos
para la ceremonia de nuestra eternidad...
44 45
¡x XxIII
(luem¡lr (luemándonos mujeres que se apagan
[Link] cncendidas por la inutilidad de arder cenizas entibiadas aún respirando y como vacilando, grises
figuras inhalando su llama óptica, señal de amor irrespirable rescoldos que aún exhalan su aire irrespirable que crece y
oscurece el mundo
se'ñal de una memoria en partes
Ilamada interminable e ígnea: femenina, ancestral xxlv
fuego oficial
en las cocinas
xxr en las casas
entre paredes nuevas
"soy tuya desde pantallas que arden y puntualmente arden
y mujer para reproducir el orden
huya de mí
-que
este fuego xxv
y toda llama
se queman al llamado de un juego óptico
se atenúe
aI reparo
llama lógica, llama amorosa y fuente de amor irrespirable
forma ígnea: obstinada, intacta
de una palabra
hueca
de amor-..."
)c(vI
redes de las señales y las imágenes
xxII redes de fuego sometido en emisión ordenada y pública
fuego pautado en su Programa de división y multiplicación
amor, amor: estas mujeres y estos hombres que nos rodean y cálculo
mientras a¡demos... ¿se irán después? trama de tubos subterráneos: gas combustible bajo la tierra
incombustible
¿respirarías_después su aire? ¿tolerarías después sus lla_ fuego a punto de ser
mas apagadas, sus cenizas pisadas, sus frágmentos fuego social: pactado
de
cera y ficción inerte caídos allí, o aquí aplas"tados entre plexos de alambres conductores de diferencias
nosotros...? bajo la tierra
-ámbar-,
¿tolerarías después su tacto inexistente, su falta olorosa y intensidad en los hogares, miedo en los niños
muerta como las llamas de esta pasión? fuego nuclear, mecánico
fuego reproducido
¿responderías a sus llamados a la compasión, a Ia conmi_ fuego apropiado en orden
seración humillada, a este desprecio qrl" ," acumula, juegos urbanos, femeninos, contables
ya
repetido e irrespirable? vigilancia medida de un fuego único y urbano y familiar
46 47
xxvt¡ XXXI
xxx xxxIv
yéndose hacia lo inalcanzable suyo mujer cayendo, eternamente yendo a su aire irrespirable
yendo hacia un mundo irrepetible yéndose queda en el aire irrespirable de su recuerdo
yéndose así, aquí, hacia sí lejos: allí en sus pelos
siempre más lejos y siempre más hacia nosotros sus llamas aparentes no queman: brillan en las escenas de su
así, haciéndose en salir memoria
así comienzan ellas y recomienzan este fuego, llama materna: inmaterial
nuestro aire en juego, en nada llama de un juego permanente, no en la memoria, no en las
pantallas de las casas
llamas de las imágenes de la succión, de la misión
fuego que permanece entero en todo juego, eterno en las
palabras
48 49
x)off
XXXVIII
fuego de las imágenes
obediencia sumada en las pantallas de la luz buscando las imágenes del fuego público
obediencia encendida a diário en el rectángulo de un fuego obedeciendo a su llamado
tarifado y social formas siempre atenuándose y ajenas
entre paredes no queman la memoria
en lo arbitrario inerte humano no arden en la memoria
son la memoria
habitan la memoria
xxxvl de un juego público
fuego de los servicios públicos de la mujer
facsímiles humanos y obedientes al llamado de un juego
óptico xxxx
entre paredes
en pantallas fuego de las imágenes que nublan y reproducen el mundo
en la imagen de un mundo apagado a medias fuego de la memoria no recordada que llena todo y abrasa
en medio de un camino de páreáes en aire desapareciendo todo anudándolo a su memoria uterina y ciega
XL
x)o(vII
fuego ulterior
quemar quemante J
de la memoria
ril
1i cifrado en la memoria
de nuestro fuego citado entre las redes de la mujer: papeles
desapareciendo fuego de la mujer de la memoria
{
quemar de las mujeres I fuego de la memoria de su pacto mortal con la maternidad
d
nuestras, desapareciendo "':
{
f,
xLII
52 53
{
l
I
NUEVE LIEDER
a Andrés Fogwill
L989
Vida:
pasada música
medida en pasos, sílabas
cifras sobre papel y huellas
de indiferencia en la memoria
Estaba solo.
Estabas solo.
Estaba solo.
55
Y estaba todo ahí:
todo pasado, todo llamando Intermitencia de los ojos.
desde más alto. Todo llamado Del cuerpo.
siempre ulterior y claro
pero por claro, y por tan claro, aún inhabitable. Pero yo soy aquel "canalla"
que mira hacer.
Estaba todo allí: Este canalla: el "miserable"
la tentación , el brazo... que mira hacer.
El brazo amargo, el hábito
de levantarse al aire Este canalla: el goce último
y resistir de su confirmación.
y caer...
el roce ínfimo
Esa insistencia eterna del ala inexistente
de una respiración de la verdad.
de un paso.
Esa reiteración:
Sonido inhabitable
instancia por esperado y breve: inhabitable.
instancia ete¡na. Prefigurado por su esPera
claro e inasible aún y Yéndose
todo pasado y claro Yéndose:
Palabra repetida,
jugada al aire, repetida al aire; tiemPo escuchado.
siempre diferencial:
multiplicada, dividida.
Palab¡a "palabta,'. Todo llamado.
Todo llamando en retención Y claro
pero por claro y por más claro aún, perdiéndose
todo pasado, todo tocado bajo los pies
del mismo error, donde habitamos
sólo para creer.
56
57
FORMAS DECRECIENTES
a Francisco Fogwill
L989
VERSIÓN (DE NUEYE LIEDER)
58 59
Patria insistente en las vecinas y en las voces. Y aquí, al caer
Patria sobreentendida. entre las formas heredadas
Presencia interminable de una voz por encima de todo. sombra insistente-
-niebla,
se inclina el cuerPo Y se alza
el cuerpo hacia un color
innombrable del aire:
Y aquí, en lo irreal
de nuestras formas heredadas es este azul, esta insistencia pálida del horizonte
heredada, sombra patria- que amarillea al caer
-niebla oscureciendo el borde exacto de la mirada'
otra ciudad se extiende
bajo las formas
de la ciudad.
es este cuetqo, qué es
-¿Qué
ser un cuerpo aquí?
Formas paternas, decrecientes
en el umbral de la ciudad Formas que se levantan
abierta al rojo ideal del cielo para caer Y cantan
y en este azul, en este aire: Para caer
"..temo dormir sobre estas sombras que ya y en el camino afirman
no me sostienen..." el hijo:
La voz del padre canta huella del horizonte
y se oscurece y canta que se nubla al nombrarlo...
entre sus huecos de silencio.
60 61
-Ay tierra por demás SENTIMIENTO DE SI
cierta, acnriciadora.
Unas palabras cantan
Veru Fogwill
se establecen y cantan
1995
lo oído, lo que cae
en la voz sin saber
y vuelve a repetirse
sin saber y queda.
MÍNIMA VOZ
El hueco de una sombra
se ahonda
Formas paternas y grave/ crece
fijas y decreciendo como la vozl que crece
entre los bordes del silencio y grave/ cree
de una mirada. su oración
a nada.
es este cuerpo
-¿Qué
establecido en Ia luz? REFLEJO
lo que creímos
lo soñado.
62 63
v-F
SILENCIO
ELLO
La oscuridad
Voz anterior.
el hueco
el mundo aparte:
Voz que retorna y crece
antes de comenzar:
todas las sílabas
que se omitieron aquí, detrás
vuelven. delante
antes de mi pasado.
CONCIENCIA
TU
La voz que crea
en su oración y crece
Voz que te trae.
en su oración a nada
Palabras que te traen.
es todo
lo que hay:
Todo detrás
delante
esa voz
todo detrás y todo
yo.
es una cifra
de la memoria:
tú
YO
voz llamada.
La voz crecida.
La voz que arrastra el tú.
MI
Efecto de un vacío
Lo tuyo
lo que se ahonda y grave
de la lengua.
crece en su oración
y en su repetición
Efectos de una suma paterna:
y en el instante
se abre hacia atrás
yo
y vuelve a ser
voz crecida
cálida
tu palabra-detrás-
caída.
refleja.
64 65
ANTES VISIÓN
Tu palabra ¿Ves?
refleja
lo que hay
detrás. ¿VER?
No:
VISIóN
oír una cadencia
Yo aquí. entre las sílabas.
PADRES
TRAMAS
Y cómo flotan esos muertos
Una palabra en sus palabras
trae en sus sombras.
la otra versión
de sí.
La transversión de sí:
su t?o
su necesario
su inaudible.
ESTADO
66 67
ENTENDER NOSOTROS
En el espacio temporal:
LETRAS citados
cifrados.
...y cómo vuelven
las antiguas
visiones: ARS
68 69
\/ER YO
yo aquí soñado
vERSOS tramado
dicho.
Padre nuestro que estás en el curso de Ia palabra:
HORAS
OBSERVACIONES
Yo aquí
en el trabajo lento de la materia: Una palabra se divide para mostrarse.
Un hombre se divide para ser uno: dos.
madera
nada.
DOBLE
calado
Y todo es una cifra de la memoria.
callado
cifrado.
Y todo es una cita de la memoria repitiendo.
70 7't
LUZ
PREGUNTAS
RESTOS
LA ESTRELLA
Palabra "palabras".
73
72
NOSOTROS ECOS
Imagen duplicada
Y todo es una cifra de la memoria.
de vos.
Y todo es una cita de la memoria repitiéndose.
Tú:
Llenos de sílabas.
voz en cita.
Vacíos de todo humano: sílabas
Tú, retenida
flotando
en esta misma trivialidad. en ritmos anteriores:
tú
detenido
en ese alienio detenido.
CIFRAS
74 75
VERSIÓN (DE SENT/MIENTO DE Si) voz que, ajena, me pertenecía...! Yo estaba en lo inaudible:
atravesado por el método y en lo inaudible. Pero suena otra
música succión, respiración- y Por ella vuelven
Suma paterna: ¿Dónde estaré en la voz? ¿Por qué la voz? -fricción,
a aparecer los niños, la voz se aPaga y empieza la tarea: es
¿Por qué esta sílaba voz, vos- se repite? Entre una lámina como de mar, vacía, que se te impone contra la
-vos,cunde. Son lasque
nosotros: un gran secreto preguntas, que de cara y absorbe las palabras. Voz inaudible, ahora recuerdo
ahora en más son siempre verdaderas. Cifras en la memoria: una mirada inaudible- y ya no puedo ver.
un clic y volveremos a la memoria. Recuerdo que... Cantabas... -ceño
Pero sólo contaba la presencia de un gran hueco, sombra Despierto en otro cuadro: es un ángulo oscuro donde el pol-
hueca agregándose y cantando:rJos, aoz. Cuando todas estas vo del sueño del salón estuvo acumulándose por años,
palabras caigan como al dictado, recién entonces hablaré. aguardando el momento de envolverme: humo de mi respi-
Mientras, seguiremos callando de vos, voz, de tu otra voz ración acabada. Allí la voz censura el estado del cuerpo: la
que se abre aquí y me enfrenta toda derramada. Sí, frente a voz,la boca, un pie que anuncia las huellas de su encuentro
mí, afirmación de un tono de la llamada voz. Necesitamos con superficies malas, y como redención, un ensueño de
esperar todo este tiempo de medio siglo para encontrarte y superficies muelles que nos abriguen. No quiero estar aquí.
eras vos: sola allí, voz citándome. Hubo un momento como Yo necesito un aire claro para escuchar aunque vuelvan a
de luz, como un gran clic en la memoria: volábamos con la hablarme con la voz de esos muertos.
velocidad del sueño y pasamos al centro de ese gran grito de
la memoria: toda palabra resumida allí, entera en una síla- Calado, callado, cifrado: yo soy del aire oPaco. ¿Y si hubiera
ba. ¡Y todo lo recordado y lo creído allí en el ruido resonan- sabido todo de una vez...? ¡Lo que hay detrás de cada uno de
do...! La voz del padre: un grito apenas de su ceño los hábitos! ¡Sólo cuando entreveo y sospecho vuelvo a ser'.!
resonando. ¿Era su voz,mi voz? Sólo recuerdo que -dad- disparé Y aquí, en la flotación del mundo, se hizo el momento de
como quien al azar aprieta una palabra buscando sílabas esperar justo cuando termina el tiempo.
perdidas. El daño estaba hecho, todo anulado sin lugar, sin
tiempo. Hablaba de la muerte de un padre y narraba histo- Soñábamos con la armonía de un vuelo y caímos en el agu-
rias de insensatez urbana: juegos triviales del hombre y la jero de las islas donde nos esperaba el miedo: el terror de las
mujer, juegos de posiciones del sueño y el poder, juegos máquinas indescifrables, el terror de las proporciones, el
reglados en superficie, tramas de cortesía aislada y saludos terror de la desproporción. Calado por el sueño, callado por
y encuentros de superficies conocidas. Pero son siempre las caer, cifrado por una voz de la memoria: el sí de las sílabas.
preguntas que vuelven resonando y sólo prueban el efecto
del alma vacía resonando en el alma del coro. Hablaba de la En el instante de la raz6n de la palabra vuelvo a oír. Es otra
visión de una madre como un cuadro liso de mar de vez el eco de visiones entrechocadas, un ruido de la boca del
-nada y
toda ella ahí- pero ocultaba esas imágenes ahuecándose padre muerto.
yéndose con el relato de una guerra que ni siquiera nos
pertenecía. Hay una guerra grande, hay un amor Padre nuestro que estás en el curso de la palabra: ¿Hay lu-
grande, pero todo eso humano transcurría fuera-contaba-
de la respi- gar? Sabía que hay ayes milagrosos que curan, pero: ¿Dónde
ración mezquina de la voz aoz, mientras trataba de acotarla curar? ¿Y qué? ¿Debimos dejar correr el aire indefinido de
en un vaso. ¡Pero si fue en un vaso vacío de juegos infantiles ese aleteo que nos revelaba? ¿Debo seguir en el trabajo lento
donde yo hablé y por primeÍavez descubrí el eco de esa otra de una materia que Pronto se precipitará a lo suyo?
76 77
1
79
78
EN EL BOSQU! DE PINOS
DE LAS MAQUINAS
a Ricardo Zelarayón
VERSIÓN (DE SENT/MIENTO DE SÍ) 1998
El cambio
el cambio y su repetición
los reflejos
80 81
Hay máquinas pulidas que reflejan la luz deliberadamente Poetas y tantas otras máquinas multiplicadas por los efectos
para evocar esa iluminación que no deben referir sus de su mismo oPerar
manuales maquinitas sumadas a un inventario de reserva del edificio,
empecinadas, opacadas, fresadas, empavonadas, tibias, pa- de la fábrica, del casco de la estancia, de la sociedad anó-
vas, apabullantes nima que administra el taller
máquinas relegadas a contener la ebullición prudentei máquinas sociales que restan magnitudes que no
o a detener el mundo en el instante en que incandece la convienen al mejor curso de las cosas
materia máquinas de porquería, de precios irrisorios y diseño im-
perfecto que circulan por la cadena invisible del comer-
Máquinas mudas, que callan o que, encalladas en los bal- iio, y funiionan sólo Para Provocar más intercambio aún
díos que rodeaba el zani6n, Parecen a punto de gritar y son un complemento, un comentario agregado al mun-
fósiles demasiado recientes: metas fraguadas en metal áo qn" bien pudo no estar, o ser otro y que siempre puede
tempranamente desaparecidas sustituirse por otro sin que nadie lo advierta
Máquinas irisadas, máquinas de contar y máquinas que Máquinas irremplazables, apañadas por lo peor
cuentan con tu pasión o que descuentan el tiempo rema- llamádas a cambiar estados de la materia, exprimen/ con-
nente de un juego densan, extienden, muelen, licuan, hacen un iugo de colo-
juego de los poetas, o de los chicos, o de hombres grandes res, secan/ succionan, llevan, acercan, traen desde lejos"'
que apuestan a números, a caballos numerados o a códi- o bien: máquinas de mover, o de permanecer y detener
gos binarios que representan el resultado de cotejar gru- o de procesar eternamente variaciones ínfimas
pos de once y once hombres parecidos
máquinas de once sílabas medidas Inalcanzable e incansable máquina humeante humana
falsa arbitrariedad de la medida de las formas sólo ella, po¡ ser ella, revela lo peor: su entidad acotada y la
finalidád incomprensible, las metas invisibles, la consig-
Máquinas indecisas que nunca se detienen na inaudible y borrada de sus orígenes
máquinas divididas que se montan en aniversarios y catás- siempre lo peor de estas máquinas fue su ser acotado y aho-
trofes y devuelven Por unos días a la memoria el viejo ruio -"iot y lo mayor de su destino es la inteligibilidad
tema de la verdad tramposa del poema
catequistas, instructores de vuelo, Profesores de filosofía y la de [antas otras máquinas que hacen Pensar en máquinas
partes del todo remuneradas Para atenuar el miedo y figurando un mundo que vibraría ensamblado agrupan
colaboradores de la prensa: remunerados Para testimoniar ál tátro. a lo ausente, el temor a lo imprevisto y súbito y
las virtudes del fraude y no se entiende bien qué tipo de el temblor ante todo lo que pueda excluir un destino co-
goce vinculado al fraude mún, concertado Y fácil
colaboradores de Clarín: captados por las cámaras para do-
¡Ffahhh! ¡Ella sí es una máquina! imaginada, máquina
cumentar una alegría de servir, aggiotnatti de
repetir unos espejos que la comPonen como materia en el
espacio
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Las cosmetólogas prometen simulacros de armonía cósmica A veces, al librarse del guante de amianto y malla de acero
a la única cosa humano- que pudo imaginarla y que prescribe el convenio, descubre que durante más de
burlarla durante -lo
el ínfimo intervalo de eternidad concedi- ta mitaa del turno permaneció envolviendo esa mano de-
do a su especie masiado humana, imperfecta y frág1l en contraste con las
las manicu¡as curan los efectos de máquinas dispuestas sin tuberías de bronce, las bielas de titanio de la turbina y los
prever su contacto frecuente con la piel femenina: super- bujes de diamante de los indicadores de precisión
ficies por y para el placer entonces se figura enfrentado a un enigma, una contradic-
las parteras procuran cantando a su faena mientras adhie- ción o quizá una paradoja: ya es tarde y no viene-a su
ren al control de una reproducción que, alentando el mente li palabra que mejor calificaría la visión de su
berretín de no morir, la máquina médica ha decretado mano contradiciendo el mundo
inconveniente por eso deja que el enigma y su figura floten allí, indecisos,
y que vuelvan a representarse o que terminen disipándo-
Los maquinistas en los trenes miden sus penes con cintas se como todas las cosas mentales
métricas de acero ultraflexible: otra aleación de materia-
les, que, como a ellos mismos, nadie previó y sólo por Sabe que encontrará algo suyo en la curva inminente y
estar allí, parece ahora inevitable, natural que antes o después igual- la señal de vía libre
mientras los paralelos rieles, quedando atrás, a un mismo -da
ánticipando la próxima estación lo volverá a las rutinas
tiempo permanecen debajo y ceden a la presión de las de su oficio: él también es uno entre los tantos únicos
ruedas acantonadas, ellos se inclinan sobre el tablero y que esPeran
vuelven a medirse y cotejan parámetros y magnitudes en y mira su mano y dice "espero" y se pregunta:
su rito de sumisión a las pasiones de la curiosidad y de la
utilidad del número " si Ia mano es mía y el brazo mío , y este hombto, eI pecho, eI torso ,
el maquinista ha oído antes y piensa ahora que todo ínfimo eI otro brazo, tal como mis dos piernas y la cabeza y el lugar que
cuerpo crece con la velocidad estas partes ocupan en mi cabina también sln míls, entonces:
al cotejar la presión del vapor en las turbinas, el torque de Y si,soy mío: ¿qué es esto
¿quién seré? ¿también yo seré mío?
los émbolos y la puntualidad de los servicios de carga y m'to que me tiene? ¿qué este mí que me hace suyo7"
pasajeros, semidesnudo, por un instante es Dios, y es
máquina y obrero, y hasta puede llegar a ser un capitán o
"Piensa" es una manera de decir, igual que "se pregunta":
un mártir sin perder su condición de maquinista, testigo,
no es que él piense, se pregunte ni que descuide su deber
padre, vecino, cliente, ni olvidar las imágenes de acero
patu ,tbicat mentales signos de interrogación al comienzo
que tallaron en su alma noches y atardeceres de exposi-
y al final de sus dudas
ción a los reclamos de la publicidad
,or, lot pensamientos, máquinas en libertad montadas en
tantoJ turnos de vigilar tableros iguales, que como tur-
nos, se siguen repitiendo al abrigo del aire tibio, sosteni-
dos por lá paciencia templada en años de iamás pronun-
ciarse
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Pocos maquinistas son capaces de tolerar que la duda, el Ésta no es una ciudad: la cabecera del partido es un pueblito
asombro y los enigmas reiterados, floten intactos en el de provincia
aire tóxico de la cabina y permanezcan ahí sin más apoyo hoy, aquí, una de estas máquinas japonesas en menos de
que la confianza en un perfecto ensamble de máquinas... media hora procesó cuarenta y seis rollos: millares de
...que velan por la seguridad de la circulación de máquinas imágenes del viaje del industrial a un centro turístico de
las sierras, unas treinta que registran meticulosamente los
Recién este año aparecieron en el pueblo las nuevas máqui- juegos amorosos representados frente al espejo del hotel
nas de revelar: automáticamente, y sin la intervención del de la ruta por un matrimonio de odontólogos, tres rollos
personal, alcanzan los más altos standards de calidad, re- con ciento dieciocho tomas de las mejoras técnicas que el
gularidad y precisión en el registro de brillos y contrastes nuevo arrendatario incorporó en el campo de Urquillo y
integrando complejos niveles de ejecución uno con doce fotos sobrexpuestas y seis bastantes claras
tomadas minutos después del descarrilamiento de El Rá-
físicos pido en la curva de Lamadrid
químicos esas imágenes reflejan más la precipitación de un amateur
mecónicos que la desesperación de los sobrevivientes de la tragedia
informóticos ni la verdadera magnitud de esa escena -dantesca- ni la
frialdad con que sobrevivientes y testigos saquearon y
como si en el ]apón las hubieran dotado del ideal griego de desnudaron cadáveres y heridos, serían advertidas por
justos medios que cuatro esdrújulas crecientes y enigmá- un extranjero que viese las fotos sin saber la verdad, o por
ticas, han venido a evocar cualquier vecino que, volviendo de w tout por Disney
son máquinas que no se venden y en las que ni el emprendedor World, haya pasado la semana sin ver diarios argentinos
más optimista se atrevería a arriesgar su dinero: hay un re- ni noticieros de televisión
presentante que concede los derechos de uso a cambio de un
compromiso de compra de insumos químicos y papel de Talvez alguna de las grandes editoriales de Capital se de-
ampliación respaldado por una suma que se deposita a cida a comprar estas tomas imperfectas pero de induda-
cuenta de los pagos de royalties y contribuciones impuestas ble valor periodístico: aquí todos se preguntan cuánto
por el régimen de franchising que encuadra el negocio serán capaces de ofertar por estos negativos
cualquiera sea la suma, no paga el tiempo del veterinario
Son máquinas concebidas para funcionar durante años con Repsing, que hacía más de un mes que tenía esa cámara
los mismos standards de calidad verificados en el acto de
en la guantera del Land Rover Porque nunca le llegaba el
entrega
momento de devolvérsela al amigo de su hija que la olvi-
pero recién alcanzan su óptimo de productividad y rentabili-
dó en su asiento a la vuelta de un bautismo
dad cuando en cierto ámbito confluyen su perfección me-
pasó un mes reprochándose que las veces que anduvo cerca
cánica y el auge del hábito de reflejar el mundo que la
de la chacra de los padres del muchacho, o "venía
oferta de revelado mejor a menor precio y las campañas de
apuradísimo", o andaba "con la cabeza en otra cosa"
publicidad previstas en el proyecto aspiran a precipitar
son máquinas llamativas, que funcionando en las vidrieras
de comercios y galerías predican con insistencia mecánica
el carácter visual del mundo y el privilegio de quienes
consiguen arrancar una imagen al arrasante tiempo
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Volvió a pensar en la cámara, como si le encendiera una
lámpara, recién esta mañana, cuando tuvo la suerte de Olvidémoslo ahora que el principal de turno del destaca-
bajar a la ruta por la curva de Lamadrid cuando El Rápi- mento toma declaráción al imputado por la catástrofe, y
do descarrilaba y la locomotora parecía levantar vuelo le reclama al señalero que repita sus dichos Porque su
máquina de escribir Olivetti de los años cincuen-
empujada por un ruido enorme venido de abajo de la tie- -una
ta-, tiene un tabulador que detiene el carro al promediar
rra del cañadón
tomó todas las fotos en un par de minutos, dudando si la cada renglón y nadie se atreve a intentar repararla -.
máquina tendría el rollo bien puesto, y temiendo que el desde mediódía viene tecleando dichos de gente que afirma
que el hombre estaba a veinte o treinta metros de su pues-
calor de los últimos días habría estropeado la película o
hasta los propios mecanismos de ese aparato que maneja-
to en la casilla del curvón
ba por primera vez
y' que lo vieron agachado en el pasto, ocupado en lavar, o
árreglar algo en la parte inferior de una máquina de fumi-
gar acoplada a su autito amarillo
Ahora confirma que la cámara y el rollo estaban bien, que él
hizo lo mejor que pudo, y que lo único de lamentar era ese
Pero el imputado insiste en que la gasificadora no es suya/
tipo de película ultrasensible que le recomendaron al que en tn p"ttu vida jamás la vio y que mal pudo haberla
amigo de su hija
ácoplado á ese Cit ien que ni fuerza tiene para repechar
el chico había pedido algo especial porque el bautismo se la barranquita de la Shell
hacía en una capilla de mala muerte donde ni el cura al-
dice que todo el mundo sabe que Para-cargar nafta sube a
canza a leer las oraciones a la luz mortecina de unas patá a la Shell donde los encargados le prestan un bidón,
lamparitas que, ocultas en unos caños de cemento reves- y qn" él se baja a la banquina, llena el tanque, y vue-l-
tidos con cera, simulan la llama de enormes cirios "ot
íe a subir a pata la barranca para devolver el bidón vacío
y pagar los áiez litros en la garita del surtidor
Si alguien llega a comprar esas fotos, pague lo que pague, ináisie ieclamando que llamen a los playeros de la Shell o al
no cubrirá el valor del recuerdo que, en el momento de mecánico y que pregunten si falta a la verdad
tomarlas, Repsing se grabó para toda la vida, ni el precio a gritos [Link] u que-busquen a los que--dijeron que el
irrisorio del revelado de las fotos Citróet estaba a treinta metros de la casilla y Para que se
pagan la suerte y el privilegio de los que, a tiempo, son lo repitan en la cara
capaces de arrebatarle una imagen al tiempo a todos los que puedan tener fumigadoras con
esa máquina de arrasar todo que ojalá ahora vuelva a dete-
- que llamen
pide
trailer y les pregunten dónde la tenían guardada esa maña-
nerse en el olvido porque de lo contrario no podré recor- na y que avérigüen por todos los boliches y en el suPermer-
dar ii algunivez lo vieron tomar o comPrar botellas que
"u¿o
no sean dé aceite o Pepsi o de cosas para limpia
habla de la democracia y pide que hagan venir a técnicos de
la Jefatura de Policía y que le tomen pruebas a ver si en
las manos tiene huellas de grasa o de algo que demuestre
que estuvo arreglando máquinas
q.té [Link] a Buenos Aires un detector de mentiras, que
consultén a peritos ferroviarios y que consigan los antece-
dentes y el prontuario de los testigos que inventaron la
historia de la fumigadora acoplada al Citróen
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Como una máquina indiferente, la mujer del poema llega Sorprendido por los diálogos de la televisión, el hombre
del gabinete de su manicura y no sabe ni debe saber que que la estuvo mirando _,quizás creándola- piensa que
el silencio que descubre al volver es el sonido de esa también ella es una máquina,
máquina de arrasar cuya existencia ignora, y que, para se dice que sí, que ella sí es una máquina, Pero una maqul-
millones de mujeres como ella, han traducido al girar de na fastuosa,
"como un automóail que consumiese Ia mitad del combustible
dos agujas en su pulsera-reloj
actuando como si lo supiera, en una decisión calculada co- sóIo para magnificar el control de Ia presión de uno de los
tejando horarios y planificando cada uno de los actos neumriticos tÍaseros" se dice
que debe ejecutar después, teclea sobre el control remoto piensa que eso es lo bueno de los humanos: su asimetría, su
' desmesura de consumir fuera de cualquier propósito de
del televisor
ni mira la pantalla: sólo intentaba dar noticias de su llega- equilibrio, lejos de toda pretensión de armonía entre las
da y que la sala y la planta baja se llenen con voces y cosas
efectos rnusicales que representan con bastante fideli-
dad el registro de los micrófonos del estudio de un pro- Piensa, pero allí donde el que escribe elegiría las expresio-
grama de entretenimientos de la Capital nes "áutom óvil" , "neumático" , y "trasero" se representa
las palabras "atJto", "tlJedas", "de atrás"
Sin escuchar las voces, ni los aplausos y los griteríos gra- y ve imágenes que refieren cada nombre como en el curso
' de unisucesión de relámpagos, o proyecciones de fotos
bados que agregan para que el público Parezca más nu-
meroso/ o más comprometido, la mujer enumera mental- sobrexpuestas tomadas al azar Por un aficionado
mente las rutinas previas al baño y todo lo que debe .r" *[Link], ve un tren, ve rieles y ruedas acantonadas que,
preparar para la fiesta frenando, chispean sobre los rieles
no sabe que durante las próximas horas, más de la mitad después ve un solo riel fijado con clavijas de hierro dulce a
de sus cuidados se aplicarán a la conservación de los lós durmientes de quebracho, y, fundido a esa imagen, el
efectos del trabajo de peluquera, manicura y cosmetólo- perfil de otro riel que cede Para curvarse dócilmente
ga y que destinará menos de la tercera parte de su ener- bajo el peso de las ruedas
gía a las rutinas de bañarse, vestirse y terminar con la y ve'matás de pelo coloreado -teñido-, un estampado
pintura y el maquillaje que componen el plan en que se una superficie de seda gris y adivina el
búlgaro sobré
supone totalmente concentrada briilo de la seda tras el bosquejo de un auto con un solo
más tarde derivará parte de esa energía a controlar los arre- neumático que, muy fuera de escala, sobresale del guar-
glos de su vestido, las expresiones de su cara y al balance dabarros y tensa el vestido de seda revelando la curva
de los efectos de tantas superficies sobre los invitados que del cuerpó de la mujer en un solo lugar: la cadera
después lo transmitirán al fondo la vida social del pueblo evoca el ruido de la seda al frotarse y casi llega a comPo-
nerse mentalmente, bajo la seda, la imagen de esa cadera
desnuda cuando una nueva sucesión de sirenas le de-
vuelven las imágenes del accidente: con su ir y venir rle
camilleros, médicos y periodistas alrededor del hospital'
alternado con reportajes a vecinos y testigos y reflexio-
nes del conductor del noticiero del mediodía
9'T
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Alguna vez, en su cabina, el maquinista debió haberse cada una de ellas se apropia de un ttamo de mi conciencia,
masturbado figurándose una cadera semejante, pero y Ia serie que forman, todas
bajo un ruido más intenso, aunque menos perturbador las presenta una a una
parte blanca de la mujer: máquina erigida como vacilación y una a una las deauelae a esa nada
entre el nacimiento del muslo y la piel delicada que cu- que eran
bre un lado para revelar la dureza del hueso aPenas
unos pocos milímetros debajo Pero,
"tierra de nadie entre piernas y aientres", piensa, "nada impe- si contemplo ese cuerPo
diría que me masturbe ahora pensando en eIIa bajo el atrona- desnudo, y puedo
dor murmullo de la seda, imaginándome a la aez eI ruido de Ia conseraat Ia conciencia
seda, el improbable sueño erótico de un maquinista y el silen- también desnudn de palabras
cio espectral de mundo que potencia el horror de estas sirenas y eludo Ia tensión
desafinadas..." que me exige ya,
pero piensa que no debe distraerse, que debe permanecer ya
enfrentando al sentido que pocas veces le parece tan cla- identificar lo que oeo
ro, para afirmarlo y evitar que, como tantas veces/ se
disipe hasta confundirse con el aire viciado de la trivia- ya
lidad yo
imagina un conjuro: una danza pautada, cuya ejecución sigo consciente de mi uet
desplazaría su cuerpo por la casa ubicando en cada es- y sólo de mi aer
pacio la palabra correspondiente de mi oer sin obieto,
esa música le permitiría vencer la gravedad respondiendo, de este aer tan uacío como nosotros
no a las palabras, sino a lo que ellas nunca terminan de dos horas antes de la fiesta
referir donde mds,
aun más que antes
Y escucha, se oye: mi conciencia
también
desapareceró
fijando Ia atención en un punto
de esta tierra de nadie
de Ia mujer, de la proaincia, o de Ia historia
etapa o pueblo: cualquier detalle da lo mismo-
-cadeta,
identifico el punto y alcanzo aI mismo tiempo las palabras
" neumótico"
" cadera"
estuo , senat
"bArrera"
"puebIo"
"maquinista" y "justo"
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" ¿Sí?" "¿Contemplo?",', ¿yo?,,,', ¿evé?,' se pregunta, y
agrega las preguntas a eso escrito que alguna vez volvé-
rá a leer como el mecánico aficionado que examina un
dispositivo que improvisó con restos de máquinas dis-
pares y que parece a punto de funcionar
y se imagina preguntán dose: " ¿debo dejar estas imágenes sus_
pendidas bajo la eternidad y en la nada, en el mismo aire
ÍNorc¡
donde flotaron los pensamientos del maquinistn, en este aire
hogareñ0, que, como eI aire imaginario de Iq cabina sólo existe
por una concesión, por una conaención, por una caprichosa Versiones sobre el mar............. ..........9
conoicción en el sentido de narrar...?" Versiones de V ersiones sobre el mar ..,.............................. 72
"
¿o debo permitir que auelaa mi aoluntad bajo ta forma del deseo En la tierra de la esperanzavacía ....................... 15
que proaoca esta imagen y, sin ceder a una satist'acción que Io Versión de En la tierra de la esperanza aacía ...................25
disolaería, fundirme a éI y seguir alentándolo ,o*o á ,rrc Diálogos del aire ..........27
dudas que no deben disiparse en el tiempo?" Versiones de DiáIogos del aire........ ..............38
"
¿actuar tendiendo a Ia satisfacción? ¿alcanzar plr mera preci- Fuego de las imágenes .....................41
pitación cierta palabra que refiere una imagen que por nom- Versión de F uego de las imágenes ................................,.... 53
brada, desaparece?" Nueve Lieder .................55
"
¿narrar, formar, limitarse a relatar Ia forma, acotar un poema?" Versión deNueoe Lieder ...............58
"
¿inoocar a otro disponiéndolo aquí como una mtiquina, deseo Formas decrecientes .................. .......59
ajeno, creado y lector, que obedece a la mriquina inaisible de Sentimiento de sí............ ...................63
regular, el peso de una conoención, lo inaariable?', Versiones de Sentimiento de sí .....,..,.,......,,......76
En el bosque de pinos de las máquinas... .......... 81
Son palabras e imágenes, meras piezas que volverán a re-
producirse y volverán a disolverse en la nación que las
precipita o las contuvo
94
95
'ó-
ó
ro
?artes del Todo reune la obra poética de Fogwill de los años \984 a 198B. Son ocho
po€mas de largo aliento, cada rno de los cuales da lugar a sus versiones: variaciones
métricas, cromáticas y evoluciones e involuciones del texto que dan cuenra de un
trabajo dé sentido en los llmites enfre pensar y hacer, decir y crear, poesla y lenguaje.
Fogwill (1941) ha publicado las colecciones de poemas El Efecto de Realidari
(1978). Las Horas de Cirar (1979), ias antologías de relatos Mis Muertos Punh
\1979), Música Japonesa (1982), Ejérciros Imaginarios (1983), Pájaros de l¿ Cabeza
(1985, reeditada en 1996), Machacha Punk (1992) y Cantos de Marineros en h¡
Pampas (1998), y las novelas Los Pichiciegos (1983, reedirada en 1995 y 1998), La
Buena Nueua (1990), tJna Pálida Historia de Amor (1991) y Viuir Afuera (1998r.
Antologías en Cuba, España, México, Alemania y Estados Unidos incluyen obras de
este autor de quien se ha dicho: "Pocos podrán ocupar un lugar tan importante co-
mo el que le corresponde a Fogwill..." (Página/12); "Dueño de un estilo que se ma-
neja con igual solrura en la te¡nura y en la ferocidad" (Cronista Comerciallr "Sober-
bio, ausrero, lanzado a fondo, Fogwill no tiene quien le gane en su capacidad de in-
timidar, irritar, seducir, imponer respeto..." (Diario de Poesía); "El humor, el senti-
do lúdico, las innovaciones léricas y el gesro vanguardista de Fogwill adquieren su
justa dimensión en el marco de una vivencia ética del hecho literario." (El País,
Madrid).
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