PROCEDIMIENTO MONITORIO
Qué es
Es una vía rápida y ágil para la reclamación de deudas de carácter dinerario, ya que
únicamente será necesaria la celebración de una vista o comparecencia ante el Juez o
Jueza si el deudor se opone a la reclamación presentada.
Si no es así, y el deudor no paga voluntariamente ni se opone dentro del plazo
concedido al efecto, el procedimiento finaliza automáticamente mediante una resolución
que permitirá al demandante acudir directamente a la ejecución forzosa, en la que
podrán embargarse bienes suficientes del demandado o demandada hasta que se abone
totalmente la deuda reclamada.
Su utilización se ha ido generalizando en los últimos años hasta el punto de que en la
actualidad ha pasado a ser el procedimiento más utilizado en el ámbito civil.
El artículo 812 de la LEC indica que a través de este procedimiento se podrán reclamar
deudas dinerarias líquidas, determinadas, vencidas y exigibles de cualquier cuantía.
Es decir, su objeto se limita a reclamaciones de carácter económico, de dinero, y no
puede extenderse a otro tipo de obligaciones como por ejemplo de dar (reclamar la
entrega de un vehículo), de hacer (que se concluya una obra) o de no hacer (abstenerse
de alguna conducta).
Tampoco sirve para aquellos supuestos en que desde el inicio sea necesaria una
declaración del Juez o Jueza (por ejemplo, en relación con la interpretación de una
determinada cláusula de un contrato, un incumplimiento contractual, daños en una
vivienda, etc), en cuyo caso habrá que acudir al proceso declarativo que corresponda
(ordinario o verbal) o que consistan en asuntos de familia.
La deuda debe ser:
Líquida: se puede expresar numéricamente o contiene los elementos necesarios
para obtener la cantidad mediante una sencilla operación aritmética.
Tiene que estar determinada: se sabe con precisión el montante.
Ha de estar vencida: ha de ser reclamable desde el momento de presentación de
la solicitud inicial por haberse superado el plazo para su pago.
Ha de ser exigible: estando el deudor obligado a su pago.
En cuanto a la cuantía, aunque en un primer momento al aprobarse la LEC se fijaron
determinados límites, en la actualidad tras una reforma del año 2011 pueden reclamarse
deudas de cualquier cuantía.
De esta forma, a través del monitorio puede reclamarse, por ejemplo, el pago de facturas
o recibos impagados, de albaranes de entrega no abonados, de créditos entre las partes
que consten debidamente documentados o de deudas o gastos de Comunidades de
propietarios entre otros supuestos.
Tasa Judicial
Las personas físicas están exentas del pago de tasas judiciales en el procedimiento
monitorio. Si la cuantía de lo reclamado supera los 2.000 euros, la petición inicial de
proceso monitorio está sujeto, para las personas jurídicas, a una cuota fija de 100 € más
una cuota variable en razón a la cuantía reclamada.