EVALUACION DE LOS APRENDIZAJES
MAESTRO:
JUDITH SOSA SANCHEZ
ALUMNA:
ELIZABETH VÁZQUEZ FLORES
LICENCIATURA:
PSICOPEDAGOGÍA
CUATRIMESTRE:
OCTAVO
SOLEDAD DE DOBLADO 03 DE MARZO 2024.
La evaluación educativa es un proceso amplio y complejo. No sólo se basa en
asignar una calificación, sino que integra diversos tipos de valores que buscan
mejorar el aprendizaje de quien las recibe, los estudiantes, así como las prácticas
de la enseñanza.
1.1 Concepto de evaluación
La evaluación se puede entender de diversas maneras, dependiendo de las
necesidades, propósitos u objetivos de la institución educativa, tales como: el control
y la medición, el enjuiciamiento de la validez del objetivo, la rendición de cuentas,
por citar algunos propósitos.
Desde esta perspectiva se puede determinar en qué situaciones educativas es
pertinente realizar una valoración, una medición o la combinación de ambas
concepciones.
Algunas definiciones presentan una orientación meramente cuantitativa de control
y medición del producto, se pueden concebir como “una fase de control que tiene
como objeto no sólo la revisión de lo realizado sino también el análisis sobre las
causas y razones para determinados resultados,…y la elaboración de un nuevo plan
en la medida que proporciona antecedentes para el diagnóstico”.
A la vez, la evaluación está orientada por una teoría institucional (leyes,
reglamentos, decretos y circulares) y por la cultura evaluativa existente, entendida
como la forma que se han realizado los procesos evaluativos. Ésta “se construye a
través del conjunto de valores internalizados por docentes, alumnos, directores,
supervisores padres y representantes de entes empleadores, acerca de la forma de
concebir y practicar la evaluación en un determinado proceso educativo.”
Otra posición señala a la evaluación como una herramienta para la rendición de
cuentas. El concepto no es solo rendir cuentas de los aciertos y desaciertos de un
plan o programa de estudios o del desempeño profesional, sino también recibir
retroalimentación para el mejoramiento académico y personal tanto del personal
docente como de la población estudiantil y, por ende, de la institución educativa. La
evaluación educativa, se puede considerar como un instrumento para sensibilizar el
que hacer académico y facilitar la innovación.
1.2 Características de la evaluación
La evaluación se caracteriza por lo siguiente:
Consiste en el cotejo de los resultados obtenidos en un proceso (productivo,
educativo o de cualquier otra naturaleza) contra los resultados establecidos
inicialmente.
Para dicho cotejo emplea diferentes herramientas o procedimientos
de medición, dependiendo de la naturaleza del asunto, que permiten obtener
información respecto al desempeño evaluado.
En general, contempla tres propósitos fundamentales:
Recopilar información respecto al proceso evaluado.
Analizar la información obtenida para obtener conclusiones.
Definir así los logros alcanzados y los no alcanzados, para poder
así retroalimentar el proceso.
La evaluación se caracteriza por ser: Continua, flexible, integral, sistemática y
criterial.
Es continua Porque es permanente y se produce en diversos momentos: Inicio,
proceso, salida.
Es flexible Porque se adecua a las características y necesidades (personas y
medio).
Es integral Porque considera a todos los elementos del currículo: Sujeto,
procesos y elementos).
Es sistemática Porque se organiza y se desarrolla por etapas.
Es criterial Porque los resultados se comparan con estándar o criterios.
1.3 Tipos de evaluación educativa
Evaluación diagnóstica o pre-evaluación
Se tienen en cuenta las fortalezas, debilidades, conocimientos y habilidades de un
alumno antes de la formación. Principalmente, sirve para conocer el punto de
partida. Es una base desde la que trabajar los conocimientos que los alumnos van
a adquirir durante el programa formativo.
Evaluación formativa
Se evalúa el rendimiento de un alumno durante la formación y, de forma general, se
produce con regularidad durante todo el proceso de instrucción. Podríamos
considerar la evaluación formativa como un repaso para poder revisar la calidad de
la formación recibida por si fuese necesario realizar modificaciones en el método de
enseñanza.
Evaluación sumativa
La evaluación sumativa apunta a valorar el alcance al cual han llegado los
resultados más importantes al final de la instrucción. En la evaluación sumativa se
mide el rendimiento de un estudiante al final de la formación. Es la forma de saber
qué ha aprendido y qué no.
Evaluación basada en objetivos
Se mide el rendimiento de un alumno frente a una meta, un objetivo específico o
estándar. Consiguiendo obtener datos y conclusiones más concretas sobre el
proceso de enseñanza y aprendizaje.
Evaluación referenciada en la norma
Compara el rendimiento de un estudiante con el del aula promedio, por ejemplo, el
promedio nacional para la materia Historia. Otro ejemplo es cuando el docente
compara la calificación promedio de sus estudiantes con la calificación promedio de
toda la escuela.
Evaluación positiva
Mide el rendimiento de un estudiante con los rendimientos previos de ese
estudiante. Por lo que no se está comparando al alumno con otros estudiantes, se
comparan los resultados actuales con los datos previos.
Cosas a tener en cuenta en toda evaluación educativa
Los y las docentes serán los encargados de realizar una observación
continuada que requiere el proceso de evaluación. Y, según los objetivos que se
pretendan evaluar, recurrirán al tipo de evaluación que mejor se ajuste.
Igualmente, a la hora de realizar la evaluación distinguimos varios sistemas o
técnicas que se utilizan de forma complementaria: observación, pruebas, revisión
de tareas y entrevistas.
Observación
Para ello, los profesionales cuentan con instrumentos como las listas de control, que
permiten registrar ausencias o conductas en clase, o realizar escalas de estimación
para detectar la frecuencia con la que se realizan determinadas tareas o conductas.
Es vital que el docente observe la evolución de cada alumno, actitudes en el aula,
la relación con el resto de alumnado, sus progresos en las diferentes materias, sus
dificultades… Con el fin de detectar posibles problemas de aprendizaje y adoptar
las medidas necesarias.
Pruebas
Pruebas de ensayo o de respuesta libre y abierta. El profesional plantea al
alumno una cuestión y este la tendrá que desarrollarla con total libertad.
Pruebas de respuesta limitada. Pueden ser textos en los que hay que rellenar
huecos, preguntas con respuesta múltiple o de elección, de verdadero o
falso.
Pruebas prácticas, mapas conceptuales, de ordenar una serie de elementos
en serie, entre otras.
Revisión de tareas
Permite ver cómo es el trabajo diario de cada estudiante. Su implicación, el tiempo
que requiere para realizar las diferentes tareas y proyectos, si es constante… Por
tanto, se trata de una evaluación continua y, a diferencia de los exámenes, no
dependerá de si el alumno ha tenido un mal día o de si no ha sido capaz de abordar
esa prueba.
Entrevistas
Las entrevistas con las familias de cada alumno proporcionan información sobre su
entorno más próximo, si tiene algún problema familiar o cómo ha sido su adaptación
a la escuela. Deben realizarse de forma regular, especialmente si hay problemas de
aprendizaje o conducta.
1.4Tendencias teóricas del ejercicio evaluativo
La evaluación centrada en el logro de los objetivos ha hecho de los exámenes (sean
de ensayo, objetivos u orales) la herramienta por excelencia para medir los
aprendizajes (conocimientos) que el alumno demostrará como evidencia de su
rendimiento educacional. Gallego, R., agrega “a veces se recurren a las entrevistas
y observaciones. Con ellos pretenden medir actitudes, valores, variables de la
personalidad, conocimiento y destrezas” (1989: 28).
El enfoque de logro de objetivos ha sido cuestionado por diversas razones, entre
las cuales tenemos:
La evaluación es el punto terminal del proceso didáctico, ya que la misma se realiza
una vez que finaliza el objetivo o la actividad programada, de ahí que se vea como
algo des temporalizado con relación a la dinámica que implica el proceso de
enseñanza aprendizaje.
La calificación (nota) se usa como una forma de presión para mantener callados a
los alumnos e imponer la autoridad del profesor.
En la evaluación de los aprendizajes, el alumno es fundamentalmente el único
objeto sujeto de la evaluación; hacia él se dirigen las acciones evaluativas, nos
interesa conocer en qué medida se han dado los cambios de comportamiento y/o
aprovechamiento.
Se basa en la cuantificación de los conocimientos y saberes que posteriormente se
convierten en una mercancía de cambio. Se confunde medición con evaluación.
1.5 Dimensiones de la evaluación
Tradicionalmente, la evaluación en el contexto educativo se ha aplicado casi con
exclusividad al rendimiento de los estudiantes, esto es, a los contenidos referidos a
conceptos, hechos, principios, entre otros, que los alumnos han ido adquiriendo en
los procesos de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, la evaluación se ha
extendido a otros ámbitos educativos: actitudes, destrezas, programas educativos,
materiales curriculares didácticos, la práctica docente, los centros escolares, el
sistema educativo en su conjunto y la propia evaluación, por nombrar algunos. Se
puede parafrasear lo expuesto, en palabras dichas por la Profesora María Angélica
Olivares1en la X Jornada de Evaluación Educacional en 1996:“hay evaluaciones
que se refieren a la Institución como entidad educativa, a los proyectos educativos
formulados, otras a las personas, a procesos específicos, y tal vez las más
frecuentes sean aquellas que dicen relación con el rendimiento académico de los
estudiantes. Hay una multiplicidad de elementos objeto de evaluaciones”.
De acuerdo a esto, aplicar la evaluación educativa exige reparar en múltiples
dimensiones y variables, su selección y su priorización, en un proceso que mezcla
planteamientos desde lo epistemológico, lo ideológico, hasta lo técnico. Por lo tanto,
realizar una evaluación educativa implica previamente planificar dicha acción y
elaborar el diseño pertinente en relación con la realidad a evaluar.
Dimensiones de la evaluación según el objeto evaluativo
El objeto de evaluación puede ser diverso, aunque la mayoría de autores llegan a
coincidir en los estudiantes, los profesores y personal no docente, el currículum, los
recursos, las estrategias metodológicas, la institución educativa y los contextos
entre otros con carácter general. Así, según el objeto evaluativo, surgen las
siguientes dimensiones evaluativas:
Evaluación del sistema escolar:
El propósito de esta evaluación es juzgar el sistema escolar en todos sus niveles y
modalidades. En una época en que la Educación debe cambiar continuamente, es
necesario establecer modificaciones en el sistema, pero al mismo tiempo, mantener
los aspectos positivos existentes. La evaluación permite determinar el valor de los
objetivos de aprendizaje vigentes, los niveles, la adecuación de las modalidades a
las necesidades, el valor de los lineamientos curriculares de los distintos niveles,
entre otros, con el propósito de lograr una mejor calidad de la educación.
Evaluación institucional: el propósito esta evaluación es juzgar dos objetos de la
institución. Por un lado, la administración y gestión directiva, y por otro, el currículo
de la escuela
Evaluación de la administración y gestión directiva: tiene como objetivo juzgar el
desarrollo personal y profesional de un Director y equipo directivo orientado a
coordinar los esfuerzos de la comunidad educativa que conduce, los procesos
directivos de obtención…