UNIDAD 3
EDUCACIÓN, TECNOLOGÍA Y COMUNICACIÓN
Competencias ideales
en la formación continua
Habilidades necesarias
en el siglo XXI
Sociedad del conocimiento
y sociedad de la información
Alfabetización digital y cultura digital
Para esta última unidad se definen algunos conceptos
relacionados con la tecnología y la comunicación en la educación,
con los objetivos de observar los avances que han generado las
nuevas tecnologías en el sector educativo y analizar las nuevas
políticas y estrategias para incluir las tecnologías en el proceso de
enseñanza y aprendizaje. Además, se revisan algunos conceptos
relacionados con los tipos de competencias fundamentales en el
siglo XXI, con la alfabetización digital, la cultura digital, el
pensamiento crítico, el pensamiento matemático, la sociedad del
conocimiento y la sociedad de la información.
Por último, se incluyen los desafíos del siglo XXI en cuanto a la
caracterización de las necesidades propias de la educación
actual. Estos conceptos son claves para la profundización en los
temas de la asignatura y fortalecerán los conocimientos
necesarios para que los estudiantes de la especialización
consoliden el aprendizaje, las competencias, las habilidades y las
destrezas requeridas para los docentes del presente siglo.
Las actividades de esta unidad promueven el desarrollo de
competencias digitales para emplear las TIC como herramienta
de formación continua y de elaboración de trabajos que apoyen
su labor en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Competencias ideales en la formación continúa
La formación continua es un proceso necesario. Siempre se debe
buscar el mejoramiento constante para desarrollar nuevas
competencias, habilidades y aptitudes que enmarquen no solo
lo profesional, sino además lo personal, para tener una mejor
participación en la sociedad y conducirse hacia la satisfacción
individual. Esta formación constante soporta la incorporación de
procesos de innovación y la competitividad en el mundo
globalizado, con la inclusión de las tecnologías, cada vez más
promovidas en los profesionales, lo que transforma la manera de
ver el mundo y el desarrollo de las actividades rutinarias.
En relación con estas competencias ideales, El Consejo y
Parlamento Europeo, pioneros en la sociedad del conocimiento,
plantean una serie de competencias necesarias en los
ciudadanos de la sociedad del conocimiento, desde la visión de la
educación como el sistema de formación para el desarrollo de las
competencias en los niños, jóvenes y adultos. Estas
competencias se definen a continuación, de acuerdo con Figel
(2009):
Comunicación en la lengua materna. Es la capacidad del
individuo para expresar y decodificar algunos
pensamientos, opiniones, conceptos y sentimientos de
manera oral y escrita, interactuando según el contexto y el
código de la lengua materna. Para ello, es necesario que el
individuo tenga conocimiento de su lengua para adoptar el
vocabulario pertinente, así como de la gramática para hacer
uso de la situación e intención comunicativa cuando lo
requiera.
Las personas deben tener habilidad para interactuar con
otras, sea de forma escrita o verbal. Es importante recalcar la
necesidad de incluir la habilidad para distinguir y hacer uso
uso de las diversas tipologías textuales, útil en la búsqueda y
selección de información idónea para expresar los
argumentos con sentido y con una actitud que promueva el
diálogo constructivo y crítico.
Comunicación en lenguas extranjeras. Esta competencia
parte de la comunicación en la lengua materna, en cuanto
estructura de partida para la codificación y decodificación de
la lengua. En este caso es importante que el individuo pueda
hablar, escuchar, leer y escribir otra lengua, mantener una
conversación e interactuar con otra persona que tenga una
lengua diferente a la materna, lo que faculta para comprender
la diversidad cultural. También la persona debe buscar la
manera de aprender informal o formalmente una nueva
lengua.
Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y
tecnología. Las matemáticas se relacionan con la capacidad del
individuo para aplicar y desarrollar el razonamiento matemático y
para la resolución de situaciones específicas en la vida cotidiana.
Con esta competencia se adopta la capacidad del pensamiento
matemático, el uso de modelos, gráficos y formulas, entre otros;
estas, a su vez, incluyen la buena conceptualización matemática
referente a los números, la medición, la interacción con las
operaciones, la representación y los tipos de modelamiento.
La competencia científica se apoya en los conocimientos y
disciplinas que sustentan la búsqueda de las respuestas sobre la
naturaleza, el mundo y los individuos. Emplea una serie de
procesos para validar cada teoría e hipótesis planteada.
En cuanto a la competencia en tecnología, tiene que ver con la
incorporación del conocimiento y de los métodos para
satisfacer las necesidades humanas. También hacen alusión a
la capacidad del individuo para manipular la tecnología de
acuerdo con los fines de la sociedad.
Competencia digital. Esta competencia es una de los nuevos
conceptos que se han adoptado. Se relaciona con la capacidad
del individuo para utilizar de forma segura, responsable y critica
las tecnologías de la sociedad de la información. Es importante
tener conocimientos sobre el uso de los instrumentos
tecnológicos e informáticos para buscar, seleccionar, analizar,
aplicar y usar la información de forma crítica, valorando su
pertinencia y eficacia en cada situación, y usando Internet para
apoyar el pensamiento crítico, la innovación y la creatividad.
Aprender a aprender. En este caso es la capacidad para dar
inicio y mantenerse en el proceso de aprendizaje, para entrar a
jugar un rol importante en la gestión del tiempo y facilitar que a
través de la información suministrada se construya el
conocimiento de forma individual o colectiva. El proceso de
aprender a aprender permite que los estudiantes, como parte de
su aprendizaje, se apoyen en sus experiencias para obtener
nuevos conocimientos y competencias que serán aplicados en
su vida laboral o personal. Por lo tanto, se necesita tener
capacidades básicas como la lectura, la escritura y el uso de las
TIC para utilizar su autonomía como mecanismo motivador en la
construcción del conocimiento y en el desarrollo de su
aprendizaje.
Competencias sociales y cívicas. Este tipo de competencias
definen la forma como nos relacionamos con los demás
porque establecen los comportamientos, actitudes y aptitudes
adecuadas para promover una sociedad armoniosa.
La competencia social toma en cuenta la convivencia
individual y colectiva, cómo deben participar en el campo
social, el conocimiento de los conceptos sobre la organización
del trabajo, igualdad de género, sociedad y cultura. De manera
complementaria, incluye, a partir de los conceptos anteriores,
las expresiones de tolerancia, la no discriminación y el respeto
de todas las opiniones, ideologías y culturas.
La competencia cívica pretende dar a conocer la democracia, la
equidad, la justicia, la ciudadanía y los derechos como
conceptos enmarcados en la interacción social, útiles para
resolver de forma solidaria los conflictos de la comunidad
mediante la participación, la reflexión activa y la responsabilidad
en la toma de decisiones claves en la comunidad, la región y el
país.
Sentido de la iniciativa y espíritu de empresa. Hace alusión a la
capacidad del individuo de materializar las ideas para crear,
innovar, planear y gestionar proyectos que logren alcanzar un fin
específico. Esta competencia busca que las personas
aprovechen las oportunidades labores, personales y
comerciales, y que enfrenten los posibles desafíos y estrategias
que hacen que una iniciativa se lleva a cabo y se mantenga
como una empresa que funciona de acuerdo con el respeto,
la ética y la buena promoción de la competencia.
Conciencia y expresión culturales. Es la capacidad para
valorar la creación de ideas, emociones y experiencias
mediante la música, las artes, la literatura y otras formas de
expresión artística. Este tipo de manifestaciones permiten
reflexionar sobre la herencia cultural existente. También
toman en cuenta el conocimiento de las obras culturales y la
cultura popular, lo que abarca una comprensión amplia
sobre la diversidad cultural, enfocada en el individuo, y no
solo en el conocimiento de contenidos, a partir de la
estética, elemento que envuelve el desarrollo de la
creatividad.
Habilidades necesarias en el Siglo XXI
Es importante que el sistema educativo identifique las
habilidades necesarias para formar personas idóneas para el
Siglo XXI. En este caso, las instituciones educativas de distinto
orden, como escuelas y universidades, ven la obligación de
transformar la forma de educar desarrollando las competencias
que se demandan y que, a pesar de esto, en algunos contextos no
se han incluido en la enseñanza de los estudiantes de hoy. Es
importante que los estudiantes tengan formación en
competencias especializadas de acuerdo con el mundo actual,
tales como la comunicación, la satisfacción a las necesidades de
la sociedad, las competencias para el desarrollo de pensamiento
matemático y el trabajo en equipo. Estas competencias permiten
la óptima transferencia y aplicación de conocimientos a partir de
la información construida de forma autónoma y colectiva.
El Foro Económico Mundial realizado en el 2015 planteó una serie
de competencias o habilidades agrupadas en tres componentes.
En primer lugar se encuentran las competencias básicas,
referentes a la lectura, la escritura y el uso de las matemáticas para
operaciones básicas. En segundo lugar están las competencias
para la resolución de problemas en diferentes situaciones del
entorno y reúnen competencias como el pensamiento crítico, la
creatividad, el trabajo en equipo y obviamente la resolución de
problemas. El tercer grupo hace referencia a la transformación
que han provocado las TIC en la sociedad, por lo que se tiene en
cuenta cómo los estudiantes deben despertar la curiosidad,
cómo deben adaptarse, cómo deben mantener una conciencia
social y cómo deben ejercer su liderazgo en situaciones
específicas.
Las habilidades del Siglo XXI generan ciertos retos que deben
ser abordados de la mejor manera posible. Se hace necesario
realizar un consenso con los grupos conglomerados e
importantes de la sociedad. Para el contexto de Colombia es
necesario que el gobierno y las diferentes organizaciones e
instituciones del sector educativo generen ideas para fortalecer
estas competencias indispensables (Semana, 2017):
Figura 3. Competencias Básicas.
Fuente: Semana (2017).
Resolución
de
problemas Curiosidad
Conciencia
social Iniciativa
Colaboración Competencias Creatividad y cultural Competencias
críticas personales
Liderazgo Perseverancia
Comunicación
Figura 4. Competencias críticas. Figura 5. Competencias personales.
Fuente: Semana (2017). Fuente: Semana (2017).
Es importante reconocer cómo desde la educación se logra
adoptar estas competencias en el proceso de enseñanza y
aprendizaje para que los estudiantes tengan la capacidad de
generar soluciones, usar la literatura como un componente
para el desarrollo del pensamiento crítico, innovar como parte
de la creatividad, usar el lenguaje para ayudar a la
comunicación, trabajar en equipos colaborativos estimulando
el respeto, la tolerancia y la comunicación asertiva, desarrollar
el pensamiento matemático y potenciar cada una de estas
competencias con la ayuda del docente. También es
importante incentivar la conciencia social y la resiliencia como
parte de la enseñanza. Para satisfacer estas necesidades
deben incluirse dentro del diseño curricular de las instituciones
para que puedan implementarse en el contexto educativo por
medio de actividades y procesos didácticos pertinentes y
eficientes. Junto con ello, deben evaluarse periódicamente estas
competencias y hacer seguimiento al desarrollo de las mismas.
Sociedad del conocimiento y sociedad de la información
A partir del avance tecnológico el conocimiento y la información
son dos elementos importantes en la actualidad. En el informe
realizado por la UNESCO en el año 2005 aparece el concepto de
la sociedad del conocimiento, relacionado con el auge de las TIC
y la manera como se puede acceder por medio de estas a la
información y construcción del conocimiento. Desde este
organismo se tiene en cuenta que el acceso a la educación, la
libertad de expresión propia de los medios de comunicación y la
información son en sí mismos los pilares de la sociedad del
conocimiento.
A partir de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información
desarrollada en Ginebra, en el año 2005, se define la sociedad del
conocimiento como la sociedad que desea compartir los saberes
a partir de la distribución de la información; el conocimiento se
considera como base de la diversidad cultural. En este contexto la
educación toma un papel importante en la formación de
ciudadanos con competencias pertinentes para la globalización,
puesto que en esta sociedad el conocimiento es la clave para el
desarrollo económico y humano en cuanto se requiere de
competencias cognitivas para emprender actividades en la
profesión, la economía, la educación y la sociedad misma.
Manuel Castells establece que en la sociedad del conocimiento
es importante reformar la carencia de innovación para cambiar
los procesos de las organizaciones laborales. También indica que
la comunicación es un puente para relacionar las experiencias en
la construcción del conocimiento y para mejorar rutinas y hábitos
que generan procesos de innovación. Otro punto importante de
la sociedad del conocimiento es la existencia de las redes o
comunidades que intercambian información desde cualquier
lugar del globo terráqueo. En estas comunidades se puede tener
acceso pleno a la información y a la interacción, sin límites
geográficos.
Actualmente se evidencian nuevos ambientes de aprendizaje
como la realidad virtual y la simulación, herramientas que ayudan
a una mejor experimentación del aprendizaje, con interacción
desde lo real a lo virtual, lo que facilita la construcción del
conocimiento mediante la vinculación de objetos del mundo real
que sufren algún tipo de transformación virtual.
La educación es un pilar fuerte para la sociedad del conocimiento
porque se encarga de formar a los individuos para que hagan
buen uso de la información y propicia la transformación y la
innovación necesarias para desarrollar las competencias
profesionales y ciudadanas vinculadas al manejo de la tecnología
y a la gestión del conocimiento. Visto desde esta perspectiva, esta
sociedad observa el uso de las nuevas tecnologías como
mecanismo para el desarrollo de la autonomía, el respeto a los
demás y la pluralidad de la sociedad.
Por su parte, la sociedad de la información incluye toda
interacción con las tecnologías para crear, distribuir, almacenar,
gestionar y divulgar información en las actividades realizadas
dentro de la sociedad para apoyar el desarrollo económico y
social. A partir de la revolución industrial la economía mundial
tuvo una gran transformación que derivó en la sociedad
industrial. Décadas después la tecnología empezó a tener un
gran auge y con ello surgieron instrumentos que interactúan,
distribuyen y producen la información integrando las tecnologías
con la información, lo que trajo consigo cambios en los procesos
industriales.
En los años 90 se evidencia con mayor fuerza el concepto de
sociedad de la información, debido a la aparición y explotación de
Internet y las TIC. Estos avances fueron incluidos en las políticas
públicas de estados y organizaciones gubernamentales como los
Estados Unidos, La ONU, y el Banco Mundial, posicionando la
globalización como punto de partida para aumentar la posibilidad
de generar un mercado más abierto y regulado, a la vez que
usando las tecnologías como medio para el desarrollo y
fortalecimiento de la economía mundial y para entablar relaciones
en comunidades internacionales.
La sociedad de la información apoya la ampliación de la oferta
educativa y la ruptura de la brecha digital, gracias a la acción de
docentes, estudiantes y la comunidad educativa en general, con
la ayuda de las TIC y el uso responsable y crítico de la información
en tal proceso de transformación educativa, cuyo fin es desarrollar
competencias más articuladas al mundo de hoy.
Este tipo de sociedad se basa en la información para producir
conocimiento integrando la innovación, la creatividad, el
desarrollo del pensamiento matemático y el pensamiento crítico,
para interactuar con la información. En este contexto es
importante que en el proceso educativo se hagan cambios para
que el docente tenga la capacidad de orientar al estudiante en el
mejor aprovechamiento de las tecnologías y de su estilo de
aprendizaje e involucre a sus compañeros para trabajar de manera
colaborativa en el desarrollo del conocimiento.
Además, el docente debe motivar a los estudiantes a aprender a
seleccionar y dar uso adecuado a la información sin tener una
“infoxicación”, es decir, el acceso a la información que muchas
veces suele ser redundante y para nada pertinente. Por tal motivo,
es indispensable que el estudiante analice la confiabilidad de la
información y de la fuente consultada, entre otros criterios de
validación.
La sociedad de la información promueve la formación constante
para saber navegar entre toda la información a la que se puede
acceder fácilmente en la red. No obstante, sino se tiene la
competencia para discernir sobre lo que se obtiene, el docente
debe proponer y adoptar un nuevo rol como orientador en el
aprendizaje autónomo, de manera que se eviten las prácticas
tradicionales y se abran las puertas a la modernización de las
prácticas en nuevos ambientes de aprendizaje, de forma
individual y colectiva, para integrar las comunidades a una
formación de calidad y disponibilidad para todos.
Alfabetización y cultura digital
La alfabetización digital no se limita al uso de las TIC o el
computador. También hace referencia a la capacidad para
ubicar, seleccionar, tratar, analizar, distribuir, evaluar e
implementar la información mediante el uso de las TIC, con el fin
de adaptarlas a una situación específica que ayude al
mejoramiento de la calidad de vida en lo personal, cultural,
social, laboral y económico. Este concepto en la educación tiene
su aplicación en el fortalecimiento de las habilidades y destrezas
referentes a la utilización de la tecnología y los dispositivos
tecnológicos con lo que interactuar con contenidos nuevos
disponibles en Internet. También implica la comprensión del uso
de la tecnología como herramienta que no solo es útil para el
ocio, sino que es especialmente útil para generar estilos de
aprendizaje y buscar información de forma responsable y crítica.
Otro punto en la alfabetización digital es la creación de
contenidos digitales por parte de los docentes o diseñadores de
contenidos, en este caso. Los docentes deben aprender a
interactuar con los usuarios para construir aprendizaje por medio
de la producción de contenidos en formato digital tales como
una imagen, video, sonidos, hipertexto o recursos multimediales.
El usuario pueda acceder a información que le sirva para
enriquecer sus conocimientos y obtener un aprendizaje en algún
tema o área específica.
Los docentes deben incorporarse a la alfabetización digital para
conocer más acerca del uso de la tecnología y la información, de
tal forma que puedan implementar estas competencias en las
prácticas de aula. Además, los estudiantes también deben tener
conocimiento acerca de las tecnologías; si bien las tienen a la
mano, muchas veces no la saben usar o no tienen idea del
potencial que se puede aprovechar en la investigación y en otras
vertientes de la academia. Actualmente en Colombia y en gran
parte de los países el uso de las TIC se ha vuelto una
competencia básica que debe tener el profesional.
De otro lado, el concepto de cultura digital también tiene relación
con el uso de las TIC. La cultura, al igual que la sociedad,
caracterizadas por ser siempre dinámicas y en construcción
constante, ha sufrido transformaciones a través de la historia.
Con la revolución tecnológica y lo transcurrido del siglo XXI
nacen nuevas formas de proveer conocimiento y validarlo, por lo
que la cultura digital es una combinación del entorno de recursos
digitales y entornos de código digital.
Actualmente se observa como la cultura y la comunicación se
integran y se conectan cada vez más a las TIC; producto de esta
integración, la dinámica sociocultural promueve la creación de
contenidos digitales, rutinas para el consumo informativo y la
estructuración de una nueva cultura.
Los medios masivos de información y las nuevas tecnologías
ofrecen variedad en el acceso a la información, con la
consecuente apertura de nuevos roles para los ciudadanos que ya
no son solo receptores, sino también productores de contenidos e
influenciadores culturales. En el contexto colombiano estas
nuevas figuras han desarrollado arduas tareas para la promoción y
divulgación de programas sobre la cultura digital, lo que ha
promovido la comprensión de esta nueva cultura como una forma
de socializar la construcción del conocimiento por medio de
comunidades de aprendizaje, respetando a cada uno de los
actores que construyen saberes.
Cabe resaltar que la cultura digital no se basa solo en el uso de
Internet o de los dispositivos informáticos, sino que también
pone a disposición cualquier recurso tradicional que pueda ser
digitalizado. Como producto de la existencia de Internet nacen
las comunidades o redes que globalizan la interacción con
múltiples culturas, quitando de en medio las limitaciones
geográficas, por lo que hacen de Internet un medio de
relaciones entre individuos, en nuevos ambientes de
comunicación, donde predominan nuevos lenguajes, nuevas
maneras de procesar la información y de fortalecer los
conocimientos a través de la tecnología.