UNIVERSIDAD TECNOLOGICA BOLIVIANA
FINAL LOS ANDES
CARRERA COMERCIO INTERNACIONAL
LOS SALARIOS EN BOLIVIA
PARTICIPANTES:
Los salarios de Bolivia de 1985 fueron muy afectados por la
hiperinflación que se vivió en ese año, que llegó a ser de
23.553%. El salario mínimo nacional, que era de 7.000
pesos bolivianos en marzo de 1984, se elevó a 1.500.000
pesos bolivianos en agosto de 1985, lo que representa un
aumento de 214 veces, pero insuficiente para compensar la
pérdida del poder adquisitivo. Según un documento de
trabajo del Instituto de Investigaciones Socio-Económicas
(IISEC), el salario real promedio de los trabajadores urbanos
cayó un 66% entre 1982 y 1985, y el de los trabajadores
rurales un 58%.
La hiperinflación también provocó una gran dispersión y
desigualdad salarial, tanto entre sectores como dentro de
ellos.
Afectados
Los sectores más afectados fueron los que dependían de la
demanda interna, como la industria, la construcción, el
comercio, y los servicios.
principales aspectos que afectaron a los salarios en Bolivia
en 1985:
Bolivia atravesaba una grave crisis económica e
hiperinflación que deterioró el poder adquisitivo de los
trabajadores y la producción nacional.
El salario mínimo nacional era de 7 dólares mensuales,
uno de los más bajos de la región. Los salarios estaban
congelados o reducidos por el gobierno y los
empleadores.
El gobierno de Víctor Paz Estenssoro implementó un
paquete de medidas de ajuste estructural, conocido como
el Decreto Supremo 21060, que buscaba frenar la
hiperinflación, estabilizar la moneda y liberalizar la
economía.
Estas medidas tuvieron un alto costo social, ya que
provocaron desempleo, relocalización de mineros,
protestas sindicales, recortes de subsidios y servicios
públicos, y aumento de la pobreza.
Menos afectados
Los sectores menos afectados fueron los que tenían acceso
a divisas, como la minería, el petróleo, y la agricultura de
exportación. Dentro de cada sector, también hubo
diferencias entre los trabajadores sindicalizados y los no
sindicalizados, entre los formales y los informales, y entre
los calificados y los no calificados.
La hiperinflación terminó en agosto de 1985, cuando el
gobierno de Víctor Paz Estenssoro implementó un plan de
estabilización que eliminó el peso boliviano y lo sustituyó por
el boliviano, con una paridad de un millón de pesos
bolivianos por un boliviano. El plan también eliminó los
controles de precios y salarios, y redujo drásticamente el
gasto público. Estas medidas tuvieron un alto costo social,
ya que provocaron una caída del producto interno bruto
(PIB) y un aumento del desempleo y la pobreza. El salario
mínimo nacional se fijó en 3.600 bolivianos en 1986, lo que
equivalía a 3,6 dólares mensuales.