0% encontró este documento útil (0 votos)
73 vistas1 página

Discurso de Los Valores

El documento habla sobre la pérdida de valores en la sociedad actual debido a factores como el egoísmo y la influencia de los medios. El autor argumenta que es importante recuperar valores como el respeto, la solidaridad y la honestidad para mejorar como personas y transmitir valores positivos a las generaciones futuras. También destaca la importancia de una educación basada en valores para desarrollar la integridad de vida y encontrar la verdad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
73 vistas1 página

Discurso de Los Valores

El documento habla sobre la pérdida de valores en la sociedad actual debido a factores como el egoísmo y la influencia de los medios. El autor argumenta que es importante recuperar valores como el respeto, la solidaridad y la honestidad para mejorar como personas y transmitir valores positivos a las generaciones futuras. También destaca la importancia de una educación basada en valores para desarrollar la integridad de vida y encontrar la verdad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

DISCURSO DE LOS VALORES

De acuerdo al día a día me doy cuenta que poco a poco la gente va olvidando y dejando de
lado los valores, no todas las personas, pero la mayoría que no saben de los valores. Las
causas son diversas, como el egoísmo, influencia de algunos medios de información
(películas de acción), problemas familiares que causan un trastorno en su niñez o
adolescencia, padres irresponsables, pobreza, etc., de acuerdo a estas causas no significa que
no tienes valores, sino mucha más fuerte es el valor para algunas personas, ya que sufrieron y
estos no quiere que otras personas sufran. Hoy en día la pérdida de los valores ha generado un
ambiente hostil por la cual la mayoría de nosotros reniega y discute, pero a su vez muchas de
nuestra sociedad propicia ya que sin darnos cuenta que en muchas ocasiones olvidamos decir
hasta gracias. No quiero decir que seamos malas personas ya que al igual que muchos otros
sin darnos cuenta hemos delegado al olvido lo que a simple vista parece que ya no sea tan
importante con la velocidad con que transcurren nuestros días y con la dificultad que trae
cada de uno de ellos. Mi intención al hablar del tema es invitarles a que cada uno de nosotros
hagámosle la guerra a esta pobreza de valores humanos que hoy nos desilusionan, hacernos
conscientes de que estamos siendo propiciadores de malos ambientes en nuestro trabajo, aula,
en nuestro hogar y peor aún estamos transmitiendo nuestras carencias a las futuras
generaciones ya que somos el ejemplo de los niños. Intentar recuperar nuestros principios es
muy importante y valioso ya que nos ayudara a cambiar y ser mejores personas.

La educación integral implica responder al ser genuino del hombre, a vivir una vida sincera y
de una existencia en la verdad: "él se debe a sí mismo el hacerse totalmente a sí mismo". Su
integridad de vida es ante todo acto de amor que le toca directamente. Por eso que en la
escuela al estudiante le corresponde, como protagonista, la realización de sí mismo como
persona; pero al docente le compete presentar (o ayudar a encontrar) la verdad y toda la
verdad sobre la persona, gradualmente. Así se pasa del discurso humano y ético a la acción
humana y ética, sin la cual la docencia no podría ser educativa. En este clima de ideas, nadie
aprende por otro y sólo se aprende humanamente cuando nos ejercitamos en buscar la verdad
con libertad, para vivir en ambas. Se trata de un proceso inseguro, sin recetas fijas; de un
proceso construido día a día sobre valores: respeto, solidaridad, humildad y honestidad.
Hemos dejado de ser personas espirituales; hemos perdido nuestra apertura al ser en la vida
cotidiana. Nuestra concepción teórica del espíritu, no pasa a la acción y no reconocemos el
ser de las cosas, de los sucesos y de las personas por lo que son. Perdemos rápidamente el
horizonte de sentido, porque hemos perdido de vista el ser. “La presencia de los valores es
presencia del ser, al cual el hombre está unido originariamente: no se une al ser, sino que está
unido originariamente, ya que el ser es en muchas formas el constitutivo del hombre. Es el
principio de la verdad y de la moralidad: esto es, llena toda la zona de la acción, sin agotarse
en ninguna de ellas ni en todas ellas.

También podría gustarte