EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN
Socialización:
Podemos definir la socialización como “…el proceso por cuyo medio la persona aprende
e interioriza en el transcurso de su vida, los elementos socioculturales de su medio
ambiente, los integra a la estructura de su personalidad, bajo la influencia de experiencias
y de agentes sociales significativos, y se adapta así al entorno social en cuyo seno debe
vivir” (Guy Rocher,1980:133-134).
La socialización es el proceso mediante el cual el individuo es absorbido por su contexto
sociocultural. Implica la introducción amplia y coherente de un individuo en el mundo
objetivo de una sociedad o en un sector de ésta.
Llamamos socialización por tanto al proceso por el que los nuevos miembros se integran
en la sociedad mediante el aprendizaje de sus instrumentos básicos de convivencia:
lengua, creencias, hábitos, normas, valores, etc. Es, por tanto, un mecanismo de
transmisión y aprendizaje de pautas de comportamiento recurrentes por el que el
individuo adquiere la cultura dominante de la sociedad donde nace y/o crece. Es el
nacimiento del “ser social”. Este aprendizaje es esencial para la pervivencia de la
sociedad. Las principales agencias responsables de la socialización son la familia, la
escuela los grupos de iguales y los medios de comunicación.
Existen varias etapas en este proceso: socialización primaria, se lleva a cabo en la
infancia del individuo donde se transmiten los valores más importantes que servirán de
base en la formación de la personalidad social del individuo; socialización secundaria, es
éste un proceso que no acaba nunca especialmente en las sociedades modernas donde es
necesario adaptarse a entornos sociales cambiantes y diversos; socialización terciaria o
resocialización: no hay un criterio unitario, pero algunos hablan de este tipo de
socialización, parecida a la primaria pero en la edad adulta, con el objetivo de resocializar
a sujetos que por diversos motivos no tienen una socialización adecuada a la sociedad en
la que viven.
• Socialización primaria: es la primera por la que el individuo atraviesa en la niñez;
por medio de ella se convierte en miembro de la sociedad.
• Socialización secundaria es cualquier proceso posterior que introduce al
individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de su sociedad.
Socialización primaria
Según Berger y Luckmann “…la socialización primaria crea en la conciencia del niño
una abstracción progresiva que va de los “roles” y actitudes de otros específicos, a los
“roles” y actitudes en general. Por ejemplo, en la internalización de normas existe una
progresión que va desde “Mamá está enojada conmigo ahora” hasta “Mamá se enoja
conmigo cada vez que derramo la sopa”. A medida que otros significantes adicionales
(padre, abuela, hermana mayor, etc.) apoyan la actitud negativa de la madre con respecto
a derramar la sopa, la generalidad de la norma se extiende subjetivamente. El paso
decisivo viene cuando el niño reconoce que todos se oponen a que derrame la sopa y la
norma se generaliza como “Uno no debe derramar la sopa”, en la que “uno” es él mismo
como parte de la generalidad que incluye, en principio, todo aquello de la sociedad que
resulta significante para el niño. Esta abstracción de los “roles” y actitudes de otros
significantes concretos se denomina el otro generalizado. Su formación dentro de la
conciencia significa que ahora el individuo se identifica no solo con otros concretos, sino
con una generalidad de otros, o sea, con una sociedad. Solamente en virtud de esta
identificación generalizada logra estabilidad y continuidad su propia auto-identificación”.
(2003:168-169).
La socialización primaria es la más importante para el individuo. Este interioriza códigos
culturales y normas de una sociedad o grupo de manera particular, un proceso
mediatizado por “otros significantes”. En este proceso la afectividad es muy importante.
La socialización primaria implica un proceso de identificación.
a. El otro significante (mi madre, padre, abuelos, etc.) se convierte en modelo
imitado y obedecido, en sus comportamientos, valores, órdenes.
a. Relación afectiva establecida que contribuye a construir la imagen que de mí el
otro refleja, y que de alguna manera se relaciona con la aceptación y acomodación
a sus exigencias de imitarle y obedecerle. Se convierte en el elemento fundamental
a partir del cual se empieza a construir mi propia identidad
El proceso de identificación tiene un alcance social y produce la socialización.
A través de este proceso se forma el “otro generalizado” que supone la formación en la
conciencia del niño de una abstracción progresiva que va de los roles y actitudes de otros
específicos a los roles y actitudes en general. (“Para mamá está mal que pegue, no se debe
pegar porque es algo que está mal, no solo para mi mamá, sino para todos, no está bien
pegar”).
Los contenidos varían de un contexto sociocultural a otro, por ejemplo, a partir del
lenguaje, los códigos culturales.
Este proceso permite la conformación de un entorno, un “mundo” formado que se
presenta firme, claro, “realidad sin problemas”, “inevitable”. No se cuestiona. Las cosas
son así.
Socialización secundaria
Para Berger y Luckmann, «la socialización secundaria es la adquisición del
conocimiento específico de “roles”, estando éstos directa o indirectamente arraigados en
la división del trabajo. Existe cierto justificativo para una definición tan restringida, pero
con eso no se ha dicho todo. La socialización secundaria requiere la adquisición de
vocabularios específicos de “roles”, lo que significa, por lo pronto, la internalización de
campos semánticos que estructuran interpretaciones y comportamientos de rutina dentro
de un área institucional. Al mismo tiempo también se adquieren “comprensiones tácitas”,
evaluaciones y coloraciones afectivas de estos campos semánticos. Los “submundos
internalizados” en la socialización secundaria son generalmente realidades parciales que
contrastan con el “mundo de base” adquirido en la socialización primaria. Sin embargo,
también ellos constituyen realidades más o menos coherentes, caracterizadas por
componentes normativos y afectivos a la vez que cognoscitivos” (2003:175).
La socialización secundaria implica la adquisición del conocimiento específico de roles:
directa o indirectamente arraigados en la división del trabajo.
Implica también la adquisición de vocabularios específicos de “roles”. A través de la
internalización/interiorización de conjuntos de significaciones que estructuran
interpretaciones y comportamientos de rutina dentro de un área institucional.
Incorporamos en estos procesos elementos no explícitos o informales de esos conjuntos
de significados: comprensiones tácitas, evaluaciones y coloraciones afectivas de los
mismos.
La socialización secundaria presupone la realidad resultante de la primaria, con la que ha
de encajar y lograr coherencia.
Este proceso no acaba nunca.
Diferencias entre la socialización primaria y la socialización secundaria
Socialización Primaria Socialización Secundaria
Parte de “cero” Presupone la primaria y la realidad de ella
resultante con la que ha de buscar coherencia
Afectividad es básica Afectividad menor y variable
(según los casos)
“Otros” ÚNICOS “Otros” representantes de orden institucional,
anónimos e intercambiables
Yo TOTAL Yo PARCIAL
Realidad verdadera y profunda Que se distingue y distancia
El mundo (PRIMER mundo) Partes diferenciables del mundo
Realidad INEVITABLE Realidad más evitable que necesita el esfuerzo
de “técnicas intensificadoras” que hagan los
contenidos “vívidos, relevantes e interesantes”,
y que estarán en función de los mismos
Socialización terciaria o resocialización
Esta socialización tiene más semejanza con la socialización primaria, aunque se realice
durante la fase adulta del individuo. Pretende la sustitución de la socialización
anteriormente recibida por el individuo.
La resocialización comporta, por consiguiente, un cambio básico y rápido del pasado.
Podemos hablar de resocialización cuando nuestro contexto cambia y debemos aprender
los códigos básicos de funcionamiento que rigen este nuevo contexto. Por ejemplo,
podemos hablar de una especie de resocialización cuando emigramos de un país a otro y
debemos aprender una nueva lengua, pautas de comportamiento, cosmovisiones de vida,
etc. También en cierta forma atravesamos un proceso de resocialización cuando
cambiamos de trabajo a otro que es totalmente diferente al que teníamos. Cuando tenemos
que aprender un nuevo oficio, una nueva jerga profesional, una nueva forma de trabajar.
También podemos hablar de resocialización cuando ingresamos a una organización
delictiva, secta o subcultura particular que nos exigen prácticas que incluso ritos de
iniciación. También podría utilizarse este término para hacer referencia a los procesos
que las personas deben atravesar cuando pretenden salir de estas organizaciones.