Preparados para toda buena obra – 2 T.
3:16-17
Semana 10
Los 365 capítulos más importantes de la Biblia – 5 de marzo de 2024 – Rut 4
La ley o la gracia
Lee el capítulo del día y llena los cuadros correspondientes. Después lee la lectura devocional
como un complemento para reflexionar en el mensaje que Dios tiene para ti. Si es posible, usa
la versión Nueva Biblia de las Américas.
Tema principal Mensaje de Dios para mí ¿Cómo puedo aplicarlo en mi vida?
Tema: La ley o la gracia
Rut era viuda. Su suegro Elimelec había muerto. Los dos hijos varones de Elimelec habían muerto
también y ya no había descendientes varones que pudieran perpetuar el nombre de la familia.
La propiedad de Elimelec se perdería si no era redimida. Pero Rut no tenía los recursos
necesarios para pagar la deuda.
La ley tenía una provisión para que las familias no perdieran su heredad para siempre. “Si uno de
tus hermanos llega a ser tan pobre que tiene que vender parte de su posesión, su pariente más
cercano vendrá y redimirá lo que su hermano haya vendido.”1
En Belén había dos parientes cercanos que podían ejercer el derecho de redención. Del pariente
que tenía más derecho, por ser el más cercano, no conocemos el nombre. El segundo se llamaba
Booz.
Cuando el Señor guio a Rut a recoger espigas en el campo de Booz, ella halló gracia en los ojos
de Booz. Aunque era una pobre viuda extranjera, que no tenía derecho de ser parte de la
congregación de Israel, Booz vio que era una mujer virtuosa y le prometió redimirla.
Pero Booz tenía que cumplir la ley. Tenía que permitir que el pariente con más derecho la
redimiera si así lo deseaba. Cuando Booz le propuso al otro pariente, a la puerta de la ciudad en
presencia de diez ancianos, la opción de redimir, aquel lo aceptó.
Pero había otra provisión de la ley que había que cumplir. Cuando Er, primogénito de Judá y
esposo de Tamar, murió sin tener hijos, Judá le ordenó a su hermano Onán que tomara a Tamar
por mujer para levantar descendencia a su hermano.2 Esta costumbre quedó establecida en la
ley. La viuda no debía casarse con un extraño, sino que un pariente se casaría con ella para que
el nombre del difunto no se perdiera.3 Por eso, Booz le dijo al otro pariente: Si redimes la tierra
también debes tomar a Rut por mujer para “conservar el nombre del difunto en su heredad”.
Entonces, el otro pariente dijo: “No puedo redimirla.”
El trato se confirmó cuando el otro pariente se quitó la sandalia y se la dio a Booz, otorgándole el
derecho de redimir. Aunque la ley establecía que si el pariente no aceptaba cumplir su deber con
la viuda, “ella le quitará la sandalia de su pie y le escupiría en la cara; y ella declarará: Así se hace
al hombre que no quiere edificar la casa de su hermano.”4
El otro pariente y los diez ancianos representan la ley y los diez mandamientos. Ellos nos
demuestran que, aunque la ley es buena no puede redimir al pecador. “Porque por las obras de
la ley ningún ser humano será justificado delante de” Dios.5 “Pues lo que la ley no pudo hacer, ya
que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo.”6 “Pero cuando vino
la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, a fin de que
redimiera a los que estaban bajo la ley.”7
Preparados para toda buena obra – 2 T. 3:16-17
Booz representa la gracia. Cuando Rut halló gracia a los ojos de Booz, él estuvo dispuesto a
redimir, a comprar la tierra, para poder tomar a Rut como esposa. Así, “ahora, aparte de la ley…
todos son justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo
Jesús.”8
El Señor Jesucristo, representado por Booz, encontró “un tesoro escondido en el campo”,
representado por Rut mientras espigaba en el campo. Al encontrarlo “lo vuelve a esconder”, así
como Booz le pidió a Rut que regresara a su casa mientras él resolvía el asunto, “y de alegría por
ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo”.9 A Booz no le interesaba el campo, le
interesaba Rut porque la amaba, así como a Cristo lo que le interesaba era la iglesia porque la
amó10 y estuvo dispuesto a redimirla pagando el precio de su propia sangre.11
Rut la moabita, una extranjera pobre y sin esperanza, halló gracia y llegó a ser parte del pueblo
de Dios. Luego se convirtió en la bisabuela del rey David, de cuya descendencia vino nuestro
Señor Jesús. Nosotros éramos gentiles, y estábamos “separados de Cristo, excluidos de la
ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza y sin Dios en el
mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes, que en otro tiempo estaban lejos, han sido
acercados por la sangre de Cristo… Así pues, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino que
son conciudadanos de los santos y son de la familia de Dios.”12
La vida sin Cristo es una vida sin esperanza, pero hay esperanza para todos los que se acercan a
Cristo, nuestro pariente cercano, quien nos redimió para darnos una vida nueva, llena de
esperanza y bendición.
(1) Lev. 25:25 (2) Gén. 38:8 (3) Dt. 25:5 (4) Dt. 25:9 (5) Ro. 3:20 (6) Ro. 8:3 (7) Gál. 4:4 (8) Ro. 3:24 (9) Mt. 13:44 (10) Ef. 5:25 (11) Ap.
5:9 (12) Ef. 2:12-19
Reflexión
¿Eres tú un miembro de la familia de Dios?
Lectura: Rut 4 NBLA
1 Booz subió a la puerta y allí se sentó, y cuando el pariente más cercano de quien Booz había
hablado iba pasando, le dijo: «Oye, amigo, ven acá y siéntate». Y él vino y se sentó.
2 Y Booz tomó diez hombres de los ancianos de la ciudad, y les dijo: «Siéntense aquí». Y ellos se
sentaron.
3 Entonces dijo al pariente más cercano: «Noemí, que volvió de la tierra de Moab, tiene que
vender la parte de la tierra que pertenecía a nuestro hermano Elimelec.
4 »Y pensé informarte, diciéndote: “Cómprala en presencia de los que están aquí sentados, y en
presencia de los ancianos de mi pueblo. Si la vas a redimir, redímela; y si no, dímelo para que yo
lo sepa; porque no hay otro aparte de ti que la redima, y yo después de ti”». Él dijo: «La
redimiré».
5 Entonces Booz dijo: «El día que compres el campo de manos de Noemí, también debes
adquirir a Rut la moabita, viuda del difunto, a fin de conservar el nombre del difunto en su
heredad».
6 Y el pariente más cercano respondió: «No puedo redimirla para mí mismo, no sea que
perjudique mi heredad. Redímela para ti; usa tú mi derecho de redención, pues yo no puedo
redimirla».
7 Y la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras
para confirmar cualquier asunto era esta: uno se quitaba la sandalia y se la daba al otro; y esta
era la manera de confirmar tratos en Israel.
8 El pariente más cercano dijo a Booz: «Cómprala para ti». Y se quitó la sandalia.
9 Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: «Ustedes son testigos hoy que he
comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a
Quelión y a Mahlón.
10 »Además, he adquirido a Rut la moabita, la viuda de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de
preservar el nombre del difunto en su heredad, para que el nombre del difunto no sea cortado
Preparados para toda buena obra – 2 T. 3:16-17
de entre sus hermanos, ni del atrio de su lugar de nacimiento; ustedes son testigos hoy».
11 Y todo el pueblo que estaba en el atrio, y los ancianos, dijeron: «Somos testigos. Haga el
SEÑOR a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de
Israel; y que tú adquieras riquezas en Efrata y seas célebre en Belén.
12 »Además, sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por medio de la
descendencia que el SEÑOR te dará de esta joven».
13 Booz tomó a Rut y ella fue su mujer, y se llegó a ella. Y el SEÑOR hizo que concibiera, y ella
dio a luz un hijo.
14 Entonces las mujeres dijeron a Noemí: «Bendito sea el SEÑOR que no te ha dejado hoy sin
redentor; que su nombre sea célebre en Israel.
15 »Que el niño también sea para ti restaurador de tu vida y sustentador de tu vejez; porque tu
nuera, que te ama y que es de más valor para ti que siete hijos, lo ha dado a luz».
16 Entonces Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo.
17 Las mujeres vecinas le dieron un nombre y dijeron: «Le ha nacido un hijo a Noemí». Y lo
llamaron Obed. Él es el padre de Isaí, padre de David.
18 Estas son las generaciones de Fares: Fares fue el padre de Hezrón,
19 Hezrón el padre de Ram, Ram el padre de Aminadab,
20 Aminadab el padre de Naasón, Naasón el padre de Salmón,
21 Salmón el padre de Booz, Booz el padre de Obed,
22 Obed el padre de Isaí e Isaí fue el padre de David.
Biografía
Personajes principales de
Trivia
Al final de la semana trata de contestar, sin ver tu Biblia, las siguientes preguntas para afirmar
tu conocimiento bíblico. Si no recuerdas la respuesta la podrás encontrar en la referencia que
se incluye. Puedes usarlas como una dinámica en el devocional familiar.
Herramientas para acompañar la lectura de la Biblia
Usa estas herramientas para reforzar tu lectura diaria.
Proyecto Biblia: Rut
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Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Ruth, que analiza el diseño literario del libro y
su flujo de pensamiento. En Ruth, una familia israelita enfrenta una pérdida trágica, y Dios usa la
fidelidad de una mujer no israelita para traer restauración a la familia de David.
Los 365 capítulos más importantes de la Biblia – Rut 4
Escucha la lectura del capítulo y el devocional correspondiente.
Booz presentó el asunto ante los ancianos de Belén. Aunque el otro pariente estaba interesado
en las tierras de Elimelec, no estaba interesado en tomar a Rut como esposa. Booz usó el derecho
de redención, se casó con Rut, y fueron los bisabuelos del rey David.
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Preparados para toda buena obra – 2 T. 3:16-17