Notas de Relatividad Avanzada
Notas de Relatividad Avanzada
Notas de Clase
Eduardo Rodríguez
Departamento de Física
Universidad Nacional de Colombia
21 de agosto de 2020
2
Índice general
Introducción 5
1. Relatividad galileana 7
1.1. Transformación de Galileo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
1.2. Electromagnetismo y Relatividad de Galileo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.3. El éter y el experimento de Michelson–Morley . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
3. Transformaciones de Lorentz 33
3.1. Rotación en el plano x y . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
3.2. Rotación en el plano t x . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
3.3. Suma relativista de velocidades paralelas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
Problemas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
3.4. Boost en una dirección arbitraria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
3.5. El grupo de Lorentz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
5. Cinemática relativista 95
5.1. Líneas de mundo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95
5.2. 4-Velocidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
5.3. 4-Aceleración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 98
3
Índice general
Bibliografía 159
4
Introducción
Estas son las notas de clase que escribí para el curso de Relatividad que he dictado en
varias ocasiones desde 2016 en el Departamento de Física en la Universidad Nacional
de Colombia.
Si bien los fundamentos de la teoría especial de la relatividad pueden entenderse
sin más requisitos matemáticos que un poco de álgebra preuniversitaria, estas notas de
clase son más exigentes. En particular, asumimos que el lector tiene una buena base
en la mecánica de Newton, los fundamentos teóricos del electromagnetismo, el cálcu-
lo diferencial e integral en varias variables, elementos de álgebra lineal y conceptos
básicos de ecuaciones diferenciales.
Las referencias principales son el libro de Rindler [1], que tiene un nivel matemático
similar al nuestro, y el de Taylor y Wheeler [2], que tiene un nivel literario muy superior.
La mayoría de los problemas propuestos vienen de estos dos libros, unos pocos son
originales y el resto pueden ser encontrados en las referencias [3, 4].
Paradójicamente, el impulso final para acabar estas notas de clase lo encontré en
las circunstancias extraordinarias que nos impuso a todos la pandemia del Covid-19.
Quiero agradecer a mis estudiantes presentes y pasados por su interés, su dedicación
y sus excelentes preguntas, que, espero, han contribuido a mejorar estas notas. Por
supuesto, cualquier error que aún permanezca en el texto es de mi exclusiva respon-
sabilidad. Si quiere reportar un error, o hacer un comentario o sugerencia, por favor
escríbame al email eduarodriguezsal@[Link].
Estas notas de clase nunca hubiesen visto la luz del día sin la paciencia y el apoyo
de mi esposa, Adela, a quien va mi más profundo agradecimiento.
Eduardo Rodríguez
Bogotá, agosto de 2020
5
Introducción
6
Capítulo 1
Relatividad galileana
7
Capítulo 1. Relatividad galileana
Figura 1.1: Portadas de Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo (Galileo Galilei,
1632) y Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica (Isaac Newton, 1687).
~r 0 = ~r − V~ t. (1.1)
~r 0
~r
K0
V~ t
K
Figura 1.2: Dos observadores en movimiento relativo registran la posición de una par-
tícula.
8
1.1. Transformación de Galileo
θ v0
~
v
~
V~
v 0 respecto del
Figura 1.3: Para cruzar un río, el botero debe navegar con velocidad ~
río, que corresponde a una velocidad ~v respecto de la orilla.
d~r d~r 0
v=
~ , v0 =
~ . (1.2)
dt dt
Derivando la ec. (1.1) obtenemos inmediatamente una relación entre estas velocidades,
llamada suma galileana de velocidades:
v0 = ~
~ v − V~ . (1.3)
~r = ~r 0 + V~ t, v 0 + V~ .
v=~
~ (1.4)
Ejemplo 1.1. ¿Con qué velocidad (magnitud y dirección) debemos dirigir un bote para
cruzar un río que tiene una corriente apreciable?
Sea K el marco de referencia anclado al suelo, en el cual el suelo está en reposo,
y sea K 0 el marco de referencia que se mueve junto con el agua del río, en el cual
el agua está en reposo. Sabemos cómo queremos que sea la velocidad del bote en K:
perpendicular al lecho del río. Su velocidad en el marco K 0 está dada por la ec. (1.3) y
se ilustra en la figura 1.3. Para el botero, los datos relevantes son v 0 y θ , el ángulo de
desviación de ~ v 0 respecto de la perpendicular al río.
d~
v v0
d~
a~ = , a~0 = . (1.5)
dt dt
Derivando la ec. (1.3), encontramos que la aceleración es invariante bajo la transfor-
mación de Galileo:
a~0 = a~. (1.6)
9
Capítulo 1. Relatividad galileana
En particular, esto quiere decir que la segunda ley de Newton es invariante de forma,
o covariante, bajo la transformación de Galileo. Esta covariancia implica que, puestos
a realizar experimentos, ambos observadores, K y K 0 , descubrirán las mismas leyes
dinámicas (la segunda ley de Newton). Más aún, ambos miden la misma aceleración,
la misma masa y, por lo tanto, la misma fuerza.
Alice y Bob. Alice y Bob son dos personajes usados a menudo en los campos de
la criptografía y la computación cuántica para representar dos personas que desean
intercambiar información. Siguiendo a N. David Mermin [6], vamos a invitar a Alice y
Bob para que protagonicen nuestros Gedankenexperimente1 en Relatividad.
Nuestra Alice es una aventurera. A menudo la encontraremos a bordo de trenes
o naves espaciales. Bob, en cambio, es un home lover. Bob a menudo observa a Alice
desde el andén, o simplemente se queda en la Tierra mientras ella viaja por el espacio.
Ejemplo 1.2. A bordo de un tren, Alice juega a lanzar una pelota verticalmente ha-
cia arriba. En el marco de Alice (K 0 , donde el tren está en reposo), las ecuaciones de
movimiento de la pelota son
1 2
x 0 = 0, y 0 = v00 t − gt , (1.8)
2
vx0 = 0, v 0y = v00 − g t, (1.9)
a0x = 0, a0y = −g, (1.10)
donde g es la aceleración de caída libre y v00 es la velocidad inicial que Alice le imprime
a la pelota. Bob observa el juego de Alice desde el andén. En el marco de Bob (K,
donde el andén está en reposo y el tren se mueve hacia la derecha con velocidad V ),
las ecuaciones de movimiento de la pelota se obtienen a partir de la transformación
1
Un Gedankenexperiment es un experimento mental, i.e., una situación hipotética cuyas consecuen-
cias examinamos basándonos en ciertos principios asumidos como válidos, sin que sea necesario o in-
cluso posible llevar a cabo el experimento en la realidad. Un par de ejemplos famosos de Gedankenex-
perimente en física son el gato de Schrödinger, en mećanica cuántica, y el demonio de Maxwell, en
termodinámica.
10
1.2. Electromagnetismo y Relatividad de Galileo
1 2
x = V t, y = v00 t − gt , (1.11)
2
vx = V, v y = v00 − g t, (1.12)
a x = 0, a y = −g. (1.13)
E~0 + ~
v0 × B
~ 0 = E~ + ~
v×B
~. (1.15)
E~0 − E~ − V~ × B
~0 + ~ ~0 − B
v× B ~ = 0. (1.16)
E~0 = E~ + V~ × B
~, ~0 = B
B ~. (1.17)
2
Si a + b x = 0 para cualquier valor de x, entonces a = b = 0.
11
Capítulo 1. Relatividad galileana
× × × × × ×
B
~
× × × × × ×
× × × × × ×
F~
× × × × × ×
× × × × × ×
v
~
× × × × × ×
Figura 1.4: Bajo la influencia de un campo magnético uniforme (dirigido hacia dentro
de la página), una partícula cargada realiza un movimiento circular.
ρ 1 ∂ E~
∇ · E~ = , ∇×B~ − ε0 = ~, (1.18)
ε0 µ0 ∂t
∂B ~
∇·B
~ = 0, ∇ × E~ + = 0. (1.19)
∂t
12
1.2. Electromagnetismo y Relatividad de Galileo
ρ 0 = ρ, ~0 = ~ − ρ V~ . (1.20)
Tenemos ahora todos los elementos necesarios para determinar la forma de las
ecuaciones de Maxwell en el marco K 0 . Obtenemos [7]
1 1 0 ∂ E~0
∇0 · E~0 = ρ 0 + ρinercial
0
, ∇ ×B~ 0 − ε0 0
, (1.21)
= ~ + ~inercial
ε0 µ0 ∂t 0
∂B ~0
∇0 · B
~ 0 = 0, ∇0 × E~0 + = 0, (1.22)
∂ t0
0 0
donde las “fuentes inerciales” ρinercial y ~inercial están dadas por
0
= −ε0 V~ · ∇0 × B
~0 , (1.23)
ρinercial
0
∂B~
0 0~ 0
0 0
0
~inercial = ρ V − ε0 V~ · ∇ E~ − ε0 V~ × − V~ · ∇ B ~ . (1.24)
∂ t0
Este es un resultado del mayor interés. Las ecuaciones de Maxwell no son covariantes
bajo la transformación de Galileo. Si las reglas del electromagnetismo son distintas para
K y K 0 , entonces eso significa que, en principio, es posible concebir alguna clase de
experimento electromagnético que permita distinguir entre ambos marcos.
¿Cómo podría ser este experimento crucial? Ya vimos que estudiar el movimiento
de una partícula sometida a fuerzas electromagnéticas no será suficiente. Una mane-
ra alternativa de detectar los efectos de los campos eléctrico y magnético consiste en
analizar las ondas electromagnéticas permitidas por las ecuaciones de Maxwell. En K,
estas ondas se propagan con velocidad c = (ε0 µ0 )−1/2 = 299 792 458 m/s. Un análisis
detallado de las ecuaciones de onda para E~0 y B ~ 0 muestra que la velocidad de grupo
0 0
de las ondas electromagnéticas en K está dada por ~ vgrupo = c k̂ − V~ , donde k̂ indica la
dirección de propagación de la onda en K. Esto significa que, en K 0 , la velocidad de
propagación de las ondas puede determinarse usando la suma de velocidades galilea-
na (1.3), como si la luz estuviese compuesta de partículas. La figura 1.5 muestra las
velocidades de fase y de grupo de las ondas electromagnéticas en K 0 .
13
Capítulo 1. Relatividad galileana
0
V~ vgrupo
~
0
Vk vfase
c k̂
t Ks
v
cs = , (1.25)
ρ
14
1.3. El éter y el experimento de Michelson–Morley
−V~
“viento de éter”
c+V c−V
15
Capítulo 1. Relatividad galileana
E1
S
E2
16
Problemas
superior de unas pocas partes en 1028 para diferentes clases de violación a la simetría
de Lorentz [9, 10], convirtiéndola así en uno de los principios con base experimental
más sólida de toda la física.
Problemas
1. Encuentre la matriz jacobiana (de 4×4), en coordenadas cartesianas, de la trans-
formación de Galileo,
~r 0 = ~r − V~ t, t 0 = t, (1.26)
∂ ∂t ∂ ∂x ∂ ∂y ∂ ∂z ∂
= + 0 + 0 + 0 , (1.27)
∂t 0 ∂ t ∂ t ∂ t ∂ x ∂ t ∂ y ∂ t ∂z
0
∂ ∂t ∂ ∂x ∂ ∂y ∂ ∂z ∂
= + + + , (1.28)
∂x 0 ∂ x ∂ t ∂ x ∂ x ∂ x ∂ y ∂ x0 ∂ z
0 0 0
3. Si las ecuaciones de Maxwell usuales son válidas solo en cierto marco de referen-
cia privilegiado K, demuestre que en un marco K 0 que se mueve con velocidad
constante V~ respecto de K, las ecuaciones toman la forma (1.21)–(1.22), donde
0 0
las “fuentes inerciales” ρinercial y ~inercial están dadas por las ecs. (1.23)–(1.24).
Ayuda: Use las leyes de transformación para los campos (1.17) y para las densi-
dades de carga y corriente (1.20). Las siguientes identidades del cálculo vectorial
podrían ser de utilidad:
∇ · a~ × ~b = ~b · ∇ × a~ − a~ · ∇ × ~b, (1.29)
∇ × a~ × ~b = a~∇ · ~b − ~b∇ · a~ + ~b · ∇ a~ − (~
a · ∇) ~b. (1.30)
17
Capítulo 1. Relatividad galileana
Ayuda: La identidad
∇ × ∇ × F~ = ∇ ∇ · F~ − ∇2 F~ (1.32)
7. Use las leyes de transformación para los campos eléctrico y magnético (1.17)
para encontrar cómo cambian la frecuencia ω y el vector de onda ~k. Interprete
su resultado.
0 ω0 0 ∂ ω0
vfase = , vgrupo
~ = , (1.35)
k0 ∂ ~k0
18
Problemas
? ? ? ? ? ?
? ? ? ?
? ? ?
? ?
? ?
? ?
? ? ?
? ? ? ?
4
La aberración de la luz fue descubierta por el astrónomo James Bradley en el siglo 18 [12].
19
Capítulo 1. Relatividad galileana
20
Capítulo 2
Las leyes de la física tienen la misma forma en todos los marcos de referencia
inerciales.
21
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
estos dos observadores. La única manera de compatibilizar los dos principios de Eins-
tein consiste en abandonar la transformación de Galileo. Crucialmente, es necesario
abandonar la idea del tiempo absoluto implícita en esta transformación.
En este capítulo analizamos las consecuencias más importantes de estos principios.
22
2.2. Contracción de la longitud
B
? A ?
A
B
Figura 2.1: Bob, mirando desde el andén, recibe simultáneamente destellos provenien-
tes de los extremos del tren. Alice, en cambio, recibe primero el destello del extremo
delantero. En la figura, el tren se mueve hacia la derecha con velocidad V = 2c/3.
23
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
Alice concluye que Bob está midiendo una longitud menor que la longitud verdadera
del tren.
Esta contracción de la longitud es un efecto relativista directamente relacionado con
la relatividad de la simultaneidad. Para medir la longitud de un objeto en movimiento,
debe determinarse la posición de sus extremos en un mismo instante de tiempo, es
decir, simultáneamente. Como dos eventos simultáneos para Bob no lo son necesaria-
mente para Alice, las mediciones de la longitud diferirán entre ambos observadores.
Alice, en reposo con respecto del tren, mide su longitud propia, que es siempre
mayor a la longitud medida por cualquier otro observador en movimiento relativo.
Definición 2.1 (Longitud propia). Llamamos longitud propia o longitud en reposo a la
longitud de un objeto medida en su marco comóvil instantáneo.
24
2.3. Dilatación del tiempo
25
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
4m 4m
5m 5m ∆t
3m ∆t 0
E R ∆x
Figura 2.2: Izquierda: Bob, observando el reloj de luz de Alice desde el andén, percibe
que el rayo de luz sigue la trayectoria que se muestra en la figura. Derecha: triángulo
equivalente usado para cuantificar la dilatación del tiempo.
Volviendo a nuestro reloj de luz, podemos decir que el tiempo que tarda el rayo de
luz en ir de un espejo a otro es de 3 metros.
∗ ∗ ∗
Montada en un tren muy rápido, Alice estudia el reloj de luz ubicado sobre la mesita
frente a su asiento. Definimos E como el evento donde el rayo de luz es emitido desde
el espejo inferior, y R como el evento donde el rayo de luz es recibido en el mismo
espejo inferior, luego de haber sido reflejado una vez en el espejo superior. Para Alice,
ambos eventos ocurren en el mismo punto en el espacio (el reloj de luz está en reposo
respecto de Alice), y el tiempo que transcurre entre uno y otro es de 6 metros:
∆x 0 = 0, ∆t 0 = 6 m. (2.2)
Usamos variables primadas para denotar las cantidades medidas por Alice (en el marco
K 0 ) y variables no primadas para denotar aquellas medidas por Bob (en el marco K),
quien, por supuesto, está observando toda la escena desde el andén. En la figura 2.2
se muestra la trayectoria seguida por el rayo de luz entre los eventos E y R de acuerdo
a Bob. Para Bob, la separación espacial entre E y R es igual a la distancia recorrida
por el tren entre ambos eventos. Esta distancia debe ser mayor que seis metros, puesto
que, según Bob, el rayo de luz recorre una distancia mayor que los seis metros medidos
por Alice. Fijemos la velocidad del tren de modo tal que su desplazamiento entre los
eventos E y R, medido por Bob, sea de 8 metros. Entonces, el teorema de Pitágoras nos
permite calcular que el tiempo transcurrido entre ambos eventos, de acuerdo a Bob, es
de 10 metros:
∆x = 8 m, ∆t = 10 m. (2.3)
En particular, esto significa que la velocidad del tren (medida por Bob) es v = ∆x/∆t =
0,8, i.e., el 80 % de la velocidad de la luz.
Decimos que el intervalo de tiempo entre los eventos E y R medido por Alice es un
intervalo de tiempo propio, pues, para Alice, ambos eventos ocurren en un mismo punto
26
2.4. El espacio-tiempo de Minkowski
del espacio (∆x 0 = 0). Bob, en cambio, mide un intervalo de tiempo mayor. Esta es la
dilatación del tiempo, un efecto relativista inseparable de la contracción de la longitud,
y, al igual que esta, una consecuencia inevitable de la relatividad de la simultaneidad.
Definición 2.2 (Tiempo propio). Decimos que un observador K mide un intervalo de
tiempo propio ∆τ entre dos eventos si para él los eventos ocurren en el mismo punto
del espacio, i.e., si ∆x = 0 en el marco K.
En general, la relación entre los intervalos de tiempo medidos por Bob y Alice, ∆t
y ∆t 0 , puede calcularse a partir del triángulo rectángulo a la derecha de la figura 2.2.
Poniendo ∆x = v∆t, hallamos
2
(v∆t)2 + ∆t 0 = (∆t)2 . (2.4)
Despejando ∆t, podemos escribir
∆t = γ∆t 0 , (2.5)
donde el factor de Lorentz γ está definido por
1
γ= p . (2.6)
1 − v2
Como γ ≥ 1 (ver figura 2.3), encontramos que ∆t ≥ ∆t 0 .
Note que γ diverge cuando la velocidad del tren tiende a la velocidad de la luz.
Para velocidades mayores que la velocidad de la luz, γ pasa a ser imaginario, lo cual
es inaceptable para una cantidad que representa un cociente de intervalos temporales
(ambos reales). Luego, hemos encontrado un resultado fundamental: la velocidad de la
luz constituye un límite máximo para la velocidad de cualquier partícula.
El valor de γ puede interpretarse como una medida de la magnitud de los efectos
relativistas que ocurren a una velocidad v dada, i.e., de la divergencia entre las pre-
dicciones relativista y no relativista para un mismo fenómeno. Esta diferencia alcanza
un 1 % recién cuando v ≈ 1/7. Esto quiere decir que si tomamos como referencia este
valor para decidir cuándo se hace necesario reemplazar la mecánica de Newton con la
mecánica relativista, el umbral de velocidad está en torno a un 14 % de la velocidad
de la luz.
27
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
10
1
γ= p
1 − v2
Factor de Lorentz, γ
5
1
0 0,2 0,4 0,6 0,8 1
Magnitud de la velocidad, v
Note que, a pesar de la notación utilizada, ∆s2 puede ser positivo, negativo, o cero,
incluso para eventos no coincidentes.
ds2 = −d t 2 + d x 2 + d y 2 + dz 2 . (2.10)
28
2.4. El espacio-tiempo de Minkowski
La presencia del signo menos delante de d t 2 en la ec. (2.10) hace que el espacio-
tiempo de Minkowski difiera de maneras importantes de R4 , donde este signo menos
no aparece. Minkowski mismo no escatimó palabras para resaltar la importancia de su
descubrimiento (mi traducción):
Las opiniones sobre el espacio y el tiempo que deseo exponerles han creci-
do en el suelo de la física experimental. En ella yace su fortaleza. Son de
tendencia radical. De ahora en adelante, el espacio por sí mismo y el tiempo
por sí mismo deben reducirse completamente a sombras, y solo una especie
de unión entre ambos habrá de conservar independencia.
Hermann Minkowski, 1908 [16].
Definición 2.4 (Separación tipo tiempo). Decimos que dos eventos tienen una sepa-
ración tipo tiempo si su separación espacial, ∆~r , tiene una magnitud menor que su
separación temporal, ∆t. En este caso, |∆~r | < |∆t|, o, equivalentemente, ∆s2 < 0.
Definición 2.5 (Separación tipo espacio). Decimos que dos eventos tienen una sepa-
ración tipo espacio si su separación espacial, ∆~r , tiene una magnitud mayor que su
separación temporal, ∆t. En este caso, |∆~r | > |∆t|, o, equivalentemente, ∆s2 > 0.
Definición 2.6 (Separación nula o tipo luz). Decimos que dos eventos tienen una se-
paración nula o tipo luz si su separación espacial, ∆~r , tiene la misma magnitud que
su separación temporal, ∆t. En este caso, |∆~r | = |∆t|, o, equivalentemente, ∆s2 = 0.
Note que dos eventos distintos pueden tener una separación nula o tipo luz.
29
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
A
B
Figura 2.4: Espacio-tiempo de Minkowski, con varios eventos y el cono de luz asociado
al origen.
Dos eventos cuya separación sea tipo tiempo pueden tener una conexión causal.
En cambio, dos eventos cuya separación es tipo espacio siempre están desconectados
causalmente. Como las definiciones 2.4–2.6 hacen referencia al signo del intervalo
espacio-temporal entre dos eventos, ellas permanecen válidas en todos los marcos de
referencia inerciales. Esto significa que si dos eventos tienen una separación tipo tiempo
en un marco K dado, entonces tienen también una separación tipo tiempo en cualquier
marco K 0 que se mueva con velocidad constante respecto de K, y similarmente para
los casos de separaciones tipo espacio y nulas o tipo luz.
Cuando dos eventos tienen una separación tipo tiempo, el intervalo espacio-tempo-
ral entre ellos es esencialmente equivalente a un intervalo de tiempo propio, ∆s2 =
−∆τ2 (ver definición 2.2). En efecto, cuando ∆s2 < 0 siempre es posible encontrar un
marco K 0 donde los dos eventos ocurren en el mismo punto del espacio, de manera
2
que ∆s02 = −∆t 02 + |∆~r 0 | = −∆t 02 .
30
2.5. Paradoja de los gemelos y viaje al futuro
B ?
Figura 2.5: Diagrama espacio-temporal del viaje de ida y vuelta de Alice a Proxima
Centauri. Bob, quien se queda en la Tierra, es representado por una línea vertical.
están en reposo en K). Para simplificar, vamos a imaginar que Alice viaja desde la Tie-
rra a Proxima a velocidad constante v = 3/5. Esto significa que el tiempo que tarda en
llegar está dado por ∆t = ∆x/v = 7,07 años. Este es el tiempo medido por Bob (mar-
co K), quien se queda en la Tierra. ¿Cuánto dura el viaje de acuerdo a Alice? Según
Alice (marco K 0 ), la separación espacial entre los eventos salida de la Tierra y llegada
a Proxima es ∆x 0 = 0: ella no se ha movido de su nave en todo el viaje. Esto significa
que Alice mide un intervalo de tiempo propio ∆t 0 entre ambos eventos. Con γ = 5/4,
hallamos ∆t 0 = ∆t/γ = 5,66 años. Esto es 1,41 años menos que el tiempo medido por
Bob. ¿Adónde se han ido esos 515 días?
Si Alice decide retornar a la Tierra tan pronto como llega a Proxima, la situación no
hace más que empeorar: cuando se reencuentra con Bob, este ha envejecido 14,1 años,
mientras que, para Alice, solo han transcurrido 11,3 años. Esta es la famosa paradoja
de los gemelos. Si Alice y Bob son hermanos gemelos, entonces tienen exactamente la
misma edad cuando Alice comienza su viaje, pero 2,82 años de diferencia cuando Alice
vuelve a la Tierra. Al igual como sucede con otras “paradojas” relativistas, no hay aquí
ninguna contradicción. Los intervalos de tiempo medidos por Alice y Bob son distintos
porque el tiempo no es una variable externa y absoluta, como creía Newton, sino una
más de las direcciones en el espacio-tiempo. Dos observadores en movimiento relativo
medirán, en general, intervalos de tiempo distintos entre dos eventos. Es importante
notar que la situación entre Alice y Bob no es perfectamente simétrica, porque Alice
debe cambiar su velocidad, es decir, acelerar, para poder volver a la Tierra. Por este
motivo es siempre Bob quien más envejece, nunca Alice. Bob mide un intervalo de
tiempo dilatado con respecto al intervalo de tiempo propio medido por Alice.
¿Qué pasa si Alice viaja en una nave muy rápida, con una velocidad muy cercana a
la de la luz? La magnitud de la dilatación temporal está dada por el factor de Lorentz,
γ, y este crece sin límite a medida que la velocidad se acerca a la de la luz. Esto significa
que, yendo lo suficientemente rápido, sin nunca ir más rápido que la luz, Alice puede
demorarse tan poco como quiera en su viaje. Las limitaciones aquí son tecnológicas, no
fundamentales. Por ejemplo, cuando v = 0,999 95, γ = 100, y hallamos ∆t 0 = 15,5 días
para el viaje de ida. En vez de cerrarnos el acceso al Universo, la Relatividad pone todo
31
Capítulo 2. Principios de la teoría especial de la relatividad
el universo a nuestra disposición: solo tenemos que encontrar un medio para viajar a
velocidades muy cercanas a la de la luz, y podemos llegar tan lejos como queramos en
un tiempo tan corto como deseemos.
¿No es necesario viajar más rápido que la luz para recorrer una distancia de 4,244
años en apenas 15,5 días? La respuesta es no: en el marco de Alice, la distancia entre
la Tierra y Proxima está reducida en el mismo factor γ.
Con γ = 100, el viaje de ida y vuelta de Alice dura aproximadamente un mes. Para
Bob, han transcurrido 8,5 años. ¿Cómo interpreta Alice lo que ve cuando llega a la
Tierra? Luego de un viaje de un mes, ella retorna a una Tierra donde han transcurrido
ocho años y medio. Alice ha efectivamente viajado al futuro, ocho años y cinco meses
hacia el futuro. Si Alice desear viajar cien años hacia el futuro, también puede hacerlo.
Para ello, debe dirigirse a una estrella ubicada a 50 años-luz de distancia y viajar muy
rápido, a una velocidad muy cercana a la de la luz. Por ejemplo, con v = 0,999 999 5,
el factor de Lorentz llega a γ = 1000. Esto significa que el viaje de ida y vuelta tarda
36,5 días para Alice, un mes largo, y cuando regresa, en la Tierra han transcurrido cien
años. Puede ser que Bob ya no esté presente para darle la bienvenida.
32
Capítulo 3
Transformaciones de Lorentz
33
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
~r ~r
y y
~r 0
y0
y0
θ
x0 θ
θ
x x x0
cos θ sin θ
R (θ ) = , (3.6)
− sin θ cos θ
34
3.1. Rotación en el plano x y
Clausura. Si a, b ∈ G, entonces a · b ∈ G.
35
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
Definición 3.2 (Exponencial matricial). Sea M una matriz cuadrada cuyos elementos
son números reales o complejos. La exponencial matricial de M , denotada por exp (M )
o, a veces, e M , se define mediante la serie
∞
X Mn 1 2 1 3
exp (M ) = =1+M + M + M + ··· . (3.9)
n=0
n! 2! 3!
Esta serie no solo converge siempre, para cualquier matriz M , sino que exp (M ) resulta
ser una matriz invertible, con [exp (M )]−1 = exp (−M ).
En particular, la ec. (3.10) implica que det [exp (M )] 6= 0, mostrando que exp (M ) es
una matriz invertible.
Note que, en general, exp (A) exp (B) 6= exp (A + B). La igualdad solo se cumple si A
y B conmutan.
∗ ∗ ∗
Para verificar que la aproximación a primer orden (3.7) corresponde en efecto a los
primeros términos en la serie de una exponencial matricial, calculamos explícitamente
exp (θ J) siguiendo la definición general (3.9):
∞
X θn θ2 2 θ3 3
exp (θ J) = Jn = 1 + θJ + J + J + ··· . (3.11)
n=0
n! 2! 3!
0 1 0 1 −1 0
2
J = = = −1. (3.12)
−1 0 −1 0 0 −1
De aquí obtenemos inmediatamente todas las potencias, las que resulta conveniente
separar en pares e impares:
36
3.1. Rotación en el plano x y
∞ ∞
X θ 2n 2n X θ 2n+1
exp (θ J) = J + J 2n+1
n=0
(2n)! n=0
(2n + 1)!
∞ n 2n ∞
X (−1) θ X (−1)n θ 2n+1
=1 +J
n=0
(2n)! n=0
(2n + 1)!
θ2 θ4 θ3 θ5
=1 1− + + ··· + J θ − + + ··· .
2! 4! 3! 5!
Reconociendo en estas expresiones las series de Taylor para cos θ y sin θ , podemos
escribir1
cos θ sin θ
exp (θ J) = 1 cos θ + J sin θ = = R (θ ) . (3.14)
− sin θ cos θ
x 0 = x + θ y, (3.15)
0
y = y − θ x. (3.16)
x 02 + y 02 = (x + θ y)2 + ( y − θ x)2
= x 2 + 2θ x y + y 2 − 2θ x y + O θ 2
= x2 + y2 + O θ 2 .
37
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
t 0 = t + φ x, (3.17)
0
x = x − φ t, (3.18)
−t 02 + x 02 = − (t + φ x)2 + (x − φ t)2
= −t 2 − 2φ t x + x 2 − 2φ t x + O φ 2
= −t 2 + x 2 − 4φ t x + O φ 2 .
Este primer intento falla, pero nos sugiere cómo modificar la transformación. Como
segundo intento, probamos
t 0 = t − φ x, (3.19)
0
x = x − φ t, (3.20)
−t 02 + x 02 = − (t − φ x)2 + (x − φ t)2
= −t 2 + 2φ t x + x 2 − 2φ t x + O φ 2
= −t 2 + x 2 + O φ 2 .
1 −φ 1 0 0 −1
B (φ) = = +φ = 1 + φK, (3.22)
−φ 1 0 1 −1 0
con
0 −1
K= . (3.23)
−1 0
La matriz K es el generador de rotaciones en el plano t x.
38
3.2. Rotación en el plano t x
0 −1 0 −1 1 0
2
K = = = 1, (3.25)
−1 0 −1 0 0 1
de donde hallamos
K 2n = 1, K 2n+1 = K, (3.26)
Esta es la matriz para una rotación finita con parámetro φ en el plano t x, que llamamos
un “boost” en dirección x. Para comprobar que esta transformación en efecto deja
invariante el intervalo espacio-temporal, tomamos la transformación explícita,
y reemplazamos en s2 = −t 2 + x 2 :
= −t 2 + x 2 .
39
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
Esto concluye nuestra búsqueda. Hemos hallado una transformación lineal en el plano
t x que depende de un parámetro φ y que preserva el intervalo espacio-temporal entre
eventos. Pero, ¿qué significa?
Para poder interpretar el boost (3.28)–(3.29), necesitamos partir recordando qué
se supone que debe representar. Aunque dedujimos la transformación por analogía con
las rotaciones en el plano x y, la interpretación física que estamos buscando es la de dos
sistemas inerciales, K y K 0 , que se mueven con velocidad relativa constante V~ . Como
nuestra transformación solo involucra t y x, es claro que V~ debe ser paralela al eje x.
Poniendo x 0 = 0 en la ec. (3.29), hallamos la ecuación de movimiento para el origen
del sistema K 0 : x = t tanh φ. Esta ecuación describe un movimiento en línea recta con
velocidad constante dada por2 (ver figura 3.2)
V = tanh φ. (3.30)
Llamando3 [cf. ec. (2.6)]
1
Γ = cosh φ = p , (3.31)
1 − V2
podemos reescribir las ecs. (3.28)–(3.29) en la forma
t 0 = Γ (t − V x) , (3.32)
0
x = Γ (x − V t) . (3.33)
Escrita de esta forma, es claro que el boost reemplaza a la transformación de Galileo,
por lo menos en el caso cuando la velocidad entre los marcos es paralela al eje x. Para
hacer más fácil la comparación, reintroducimos c:
Vx
0
t =Γ t− 2 , (3.34)
c
x 0 = Γ (x − V t) . (3.35)
Cuando |V | c, recuperamos la transformación de Galileo [cf. ec. (1.1)],
t 0 = t, (3.36)
0
x = x − V t. (3.37)
En el extremo opuesto, note que la parametrización V = tanh φ asegura que |V | <
1. La transformación con V = 1 es singular o, dicho de otra manera, no está definida.
Definición 3.3 (Configuración estándar). Decimos que dos marcos K y K 0 están en
configuración estándar cuando sus orígenes coinciden en t = t 0 = 0, sus ejes espaciales
respectivos son paralelos, y el movimiento relativo ocurre en la dirección del eje x
(o x 0 ) con rapidez constante V . El boost (3.32)–(3.33) relaciona las coordenadas de
un evento P en dos marcos que están en configuración estándar.
2
En inglés, φ es a menudo llamado “rapidity”. No conozco un término equivalente en español que
sea de uso generalizado.
3
Usamos una letra Γ mayúscula para distinguir el factor de Lorentz asociado a la velocidad constante
entre dos marcos, V , del factor de Lorentz γ asociado a la velocidad (en general, variable) de una
partícula, v.
40
3.2. Rotación en el plano t x
0,5
V 0
−0,5
−1
−3 −2 −1 0 1 2 3
φ
Figura 3.2: La velocidad relativa entre dos marcos K y K 0 puede escribirse en la forma
V = tanh φ, donde φ es un parámetro real (“rapidity”). Note que sin importar el valor
de φ, siempre se tiene |V | < 1.
Dilatación del tiempo. Alice mide el tiempo ∆t 0 transcurrido entre dos tics sucesivos
del reloj de luz, que para ella ocurren en el mismo lugar, ∆x 0 = 0. Bob no está de
acuerdo. Él mide una separación espacial ∆x = V ∆t entre los eventos. Reemplazando
en la ec. (3.38), hallamos ∆t 0 = Γ 1 − V 2 ∆t = ∆t/Γ . Esto quiere decir que el tiempo
medido por Bob es mayor que el medido por Alice: ∆t = Γ ∆t 0 .
41
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
t0
t 0 = const. ⇒ t= + V x, (3.40)
Γ
x0 x
x 0 = const. ⇒ t =− + . (3.41)
ΓV V
La invariancia del intervalo espacio-temporal nos garantiza que ambos eventos pueden
ser hallados sobre la misma hipérbola invariante.
El presente extendido. En su libro El orden del tiempo [17], Carlo Rovelli enfatiza
cómo la Relatividad modifica nuestro concepto del presente.
¿Qué significa que algo está ocurriendo ahora mismo en la galaxia de Andrómeda?
Dos eventos que parecen simultáneos para un observador K no lo son para un obser-
vador K 0 que se mueve respecto de K. Con ∆x = 2,5 × 106 años (la distancia entre la
Vía Láctea y Andrómeda), incluso una velocidad mucho menor que la de la luz como
V = 10−4 (e.g., la velocidad de la Tierra en su órbita alrededor del Sol) produce una
diferencia temporal ∆t 0 = 250 años de acuerdo a K 0 para dos eventos que son simul-
táneos según K. Hay una diferencia de 250 años entre lo que los observadores K y K 0
llaman ahora en la galaxia de Andrómeda.
Sean P y Q dos eventos con una separación tipo espacio. En este caso, siempre po-
demos encontrar observadores para los que P ocurre antes, después o al mismo tiempo
que Q. Esto quiere decir que no existe ningún instante particular que pueda ser iden-
tificado como “ahora” para un evento que ocurre lejos de nosotros. El presente no es
un instante sino un conjunto de instantes; este presente extendido corresponde a todos
los eventos que tienen una separación tipo espacio con nuestro evento de referencia.
Aquí y ahora podemos definir; allá y ahora no tiene un significado unívoco, sino que
depende del observador.
42
3.2. Rotación en el plano t x
t0
t
x0
43
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
t, t 0
x, x 0
44
3.3. Suma relativista de velocidades paralelas
Este cálculo nos muestra que la matriz que media la transformación compuesta co-
rresponde también a un boost, con parámetro φ3 = φ1 + φ2 . Esto quiere decir que la
velocidad de K 00 respecto de K es
tanh φ1 + tanh φ2 V1 + V2
V3 = tanh φ3 = tanh (φ1 + φ2 ) = = . (3.45)
1 + tanh φ1 tanh φ2 1 + V1 V2
Esta es la suma relativista de velocidades paralelas.
Ejemplo 3.4. Alice se aleja de la Tierra a bordo de una nave espacial que se mueve
con velocidad V1 = 0,8 respecto de Bob, quien ha decidido quedarse en la Tierra.
La hermana menor de Alice, Carmen, quien va también en la nave, se monta en una
pequeña sonda que se mueve en la misma dirección que la nave mayor. La velocidad de
Carmen respecto de Alice es V2 = 0,7. Para calcular la velocidad de Carmen respecto
de Bob, usamos la ec. (3.45):
V1 + V2 1,50
V3 = = = 0,961 54. (3.46)
1 + V1 V2 1,56
Carmen se mueve respecto de Bob a una velocidad menor que la de la luz.
45
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
46
Problemas
Problemas
1. Usando vcrit = 1/7 como un límite máximo aproximado para la validez de la
mecánica newtoniana, determine si esta es adecuada para analizar el movimiento
en cada uno de los siguientes casos:
47
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
600
500
400
300
N
200
100
0
0 1 2 3 4 5 6 7
t/µs
Figura 3.5: Decaimiento del muon. El número de muones en un instante t está dado
por N (t) = N0 e−t/τ , donde N0 = 563 es el número de muones en t = 0 y τ = 2,2 µs es
la vida media de un muon en reposo.
d) Muestre que cuando v = 0,99 . . . 995 (2n nueves), γ ≈ 10n . Verifique numé-
ricamente para n = 1, . . . , 7.
3. Cuando los rayos cósmicos que impactan la Tierra interactúan con las partículas
de las capas más altas de la atmósfera, se producen muones, un tipo de partícula
elemental inestable. Los muones decaen espontáneamente en otras partículas,
de manera que si comenzamos con N0 muones en t = 0, el número de muones
en un instante t posterior está dado por la ley estadística
N (t) = N0 e−t/τ , (3.57)
donde el parámetro τ es conocido como vida media (ver figura 3.5). La vida me-
dia de un muon en reposo es τ = 2,2 µs. En un experimento [18], se detectaron
563 muones por hora en la cima de una montaña a 1907 m de altura. Cuando
se repitió la medición a nivel del mar, se detectaron solo 408 muones por ho-
ra. La diferencia se explica por los muones que se desintegran espontáneamente
mientras bajan la montaña.
a) Haga un tratamiento relativista, en el marco de la Tierra, de los resultados
del experimento. ¿A qué velocidad viajan los muones? Calcule el factor de
Lorentz asociado.
b) Use la velocidad que encontró en el inciso anterior para calcular el número
de muones que cabría esperar a nivel del mar, si no se tienen en cuenta los
efectos relativistas.
48
Problemas
5. Una bomba gigante explota en el espacio vacío. ¿Cómo se mueve uno de los frag-
mentos respecto de otro? ¿Y cómo puede ser detectado este movimiento relativo?
a) Imagine que cada fragmento está equipado con un faro que emite pulsos de
luz a intervalos de tiempo propio ∆τ regulares y conocidos. Bob, montado
sobre uno de los fragmentos, mide el intervalo de tiempo ∆t rec transcurrido
entre la recepción de dos pulsos consecutivos provenientes del fragmento
donde va montada Alice. ¿Cómo puede Bob determinar la velocidad v del
fragmento de Alice a partir de ∆τ y ∆t rec ? ¿Cómo depende esta velocidad
v de la distancia a la que se encuentra Alice? Ayuda: Note que ∆t rec no es
igual a ∆t, el tiempo que mide Bob entre la emisión de dos pulsos de luz
provenientes del fragmento de Alice (ver figura 3.6).
b) Si el universo comenzó en una explosión gigante, ¿qué relación deberíamos
observar entre la distancia a una estrella y la velocidad con que se aleja de
la Tierra?
c) Un cuásar es un núcleo galáctico activo extremadamente luminoso. Al 2017,
el cuásar más lejano observado tiene un “redshift” ∆t rec /∆τ = 7,54. ¿A qué
velocidad se aleja de nosotros este cuásar?
6. Un cubo en reposo en el marco del cohete tiene una arista de 1 metro de longitud
en ese marco. En el marco del laboratorio, el cubo experimenta una contracción
en la dirección del movimiento, como se muestra en la figura 3.7. Ubíquese en
el marco del laboratorio y observe pasar el cubo con un solo ojo. Lo que uno ve
en un instante dado es luz que entra al ojo en ese instante, incluso si ha salido
49
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
luz
v∆t
v∆t
E
∆t rec
∆t
A
B
Figura 3.6: Ayúdese de esta figura para calcular ∆t rec , como se explica en el problema 5.
E F E G H
1 v 1
G 1/γ H x 1/γ
E
H
θ
G θ
O x 1/γ
Figura 3.7: ¿Contracción o rotación? Ver problema 6. Todas las distancias están en
metros. Asuma que las distancias GO y HO son mucho mayores que 1 metro.
50
Problemas
de esquinas distintas del cubo en instantes distintos. Luego, lo que uno percibe
visualmente puede no coincidir con lo que uno calcula que está ocurriendo en
un instante dado. Si el cubo es observado desde abajo, entonces la distancia GO
es igual a la distancia HO, de modo que luz que sale al mismo tiempo de G y H
llegará simultáneamente a O. Por lo tanto, cuando uno ve el cubo directamente
encima uno verá la contracción de la arista inferior.
a) Luz de E que llega a O simultáneamente con luz de G tendrá que haber sa-
lido de E antes que de G. ¿Cuánto antes? ¿Cuánto se ha desplazado el cubo
durante este tiempo? ¿Cuál es el valor de la distancia x en la figura 3.7?
b) Suponga que el ojo interpreta la proyección en las figuras como una rota-
ción de un cubo no contraído. Encuentre una expresión para el ángulo de
rotación aparente θ . Interprete esta expresión para los casos límite v → 0 y
v → 1.
7. Julio César fue asesinado el 15 de marzo del año 44 a. C. ¿Existe alguna manera
de usar las leyes de la Relatividad para salvar su vida? Defina la muerte de César
como el evento de referencia, C, de coordenadas x C = 0, t C = 0 en el marco
de la Tierra. El evento A es usted leyendo este problema. Simultáneamente con
el evento A en el marco de la Tierra, la Enterprise, viajando por la galaxia de
Andrómeda, lanza un petardo: evento B. Andrómeda está a una distancia de
2,5 millones de años de nosotros. La muerte de César también es el evento de
referencia en el marco de la Enterprise (i.e., x C0 = 0, t C0 = 0).
8. Bob, en reposo en el marco del laboratorio, estudia un reloj de luz cuyos espejos
se encuentran a 2 metros de distancia entre sí. El tic-tac del reloj le parece a Bob
perfectamente regular. Alice, que pasa junto a Bob en un cohete cuya velocidad
es paralela al movimiento de los rayos de luz del reloj, no está de acuerdo. La
situación se ilustra en la figura 3.8.
51
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
Figura 3.8: Trayectoria de un rayo de luz rebotando entre dos espejos, según Bob (iz-
quierda) y según Alice (derecha). Ver problema 8.
52
Problemas
tiempo 3
2,3318
2,7272
B
2,6458
espacio
0
Figura 3.9: Dos líneas de mundo observadas desde el marco del laboratorio. Ver pro-
blema 9.
Evento x t x0 t0
0 0,00 0,00
1 3,00 4,00
2 1,75 7,00
3 5,00 11,00
53
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
10. Un estudiante preocupado escribe: “La Relatividad debe estar equivocada. Con-
sidere una barra de 20 metros de largo que es llevada tan rápido en la dirección
de su longitud que parece ser de solo 10 metros de largo en el marco de referen-
cia del laboratorio. Supongamos que el corredor que la lleva entra a un granero
de 10 metros de largo, como se muestra en la figura 3.10. En cierto instante, el
granjero puede cerrar la puerta frontal y la barra estará completamente conte-
nida en el granero. Sin embargo, contemple la misma situación desde el marco
de referencia del corredor. Para él, el granero parece estar contraído a la mitad
de su longitud. ¿Cómo puede una barra de 20 metros caber en un granero de
5 metros? ¿No muestra esta conclusión increíble que la Relatividad contiene en
algún lado una inconsistencia lógica fundamental?” Escriba una respuesta para
el estudiante preocupado explicando clara y cuidadosamente cómo se tratan la
barra y el granero en relatividad, sin contradicción interna.
Ayuda: Haga dos diagramas de espacio-tiempo, uno en el marco del granero y
otro en el marco del corredor, donde se muestren las líneas de mundo de las
puertas del granero (A y B en la figura 3.10) y los extremos de la barra (P y Q en
la figura 3.10).
11. Si dos eventos tienen una separación tipo espacio, muestre que:
54
Problemas
12. En un instante dado existe un único plano donde coinciden los relojes del labo-
ratorio y del cohete.
13. Un carrito rueda sobre una mesa larga con velocidad v. Un carrito más pequeño
rueda sobre el primero en la misma dirección con velocidad v relativa al pri-
mer carrito. Un tercer carrito rueda sobre el segundo en la misma dirección con
velocidad relativa v, y así hasta n carritos.
55
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
14. Alice y Bob están equipados con pistolas taquiónicas, que disparan partículas con
una velocidad propia (i.e., relativa a la pistola) u > 1.
a) Mientras están en reposo relativo, Bob dispara un taquión en dirección a
Alice, quien se encuentra a una distancia L de él. Apenas el taquión alcanza
a Alice, ella devuelve el disparo. ¿Cuánto tiempo transcurre desde que Bob
dispara hasta que recibe el taquión de Alice?
b) Suponga ahora que Alice se aleja de Bob con velocidad v < 1. En el instante
en que la distancia entre ambos es L, Bob dispara un taquión en dirección
a Alice. Nuevamente, Alice devuelve el disparo apenas recibe el taquión de
Bob. ¿Cuánto tiempo transcurre ahora entre el disparo de Bob y la llegada
del taquión de Alice?
c) Muestre que si u > 1/v, entonces el taquión de Alice retrocede en el tiempo
en su viaje hacia Bob.
d) Muestre que existe una velocidad crítica ucrit tal que, si u > ucrit , entonces
Bob recibe el taquión de Alice antes de haber disparado el propio.
e) Determine el tiempo total de vuelo (negativo!) del taquión en el límite cuan-
do u → ∞.
f ) Confeccione un diagrama de espacio-tiempo donde se muestre a Alice ale-
jándose de Bob y varios taquiones disparados entre ellos con distintas velo-
cidades.
56
3.4. Boost en una dirección arbitraria
0 0 −1 0 0 0 0 −1
0 0 0 0 0 0 0 0
Ky = , Kz = , (3.63)
−1 0 0 0 0 0 0 0
0 0 0 0 −1 0 0 0
cosh φ 0 − sinh φ 0
0 1 0 0
B y (φ) = exp φK y = , (3.64)
− sinh φ 0 cosh φ 0
0 0 0 1
cosh φ 0 0 − sinh φ
0 1 0 0
Bz (φ) = exp (φKz ) = . (3.65)
0 0 1 0
− sinh φ 0 0 cosh φ
Kn = n x K x + n y K y + nz Kz = n̂ · K
~, (3.66)
0 −n x −n y −nz
−n x 0 0 0
n̂ · K
~ = . (3.67)
−n
y 0 0 0
−nz 0 0 0
Para comprobar que esta matriz genera boosts infinitesimales que dejan invariante
el intervalo espacio-temporal a primer orden en φ, escribimos la transformación de
manera explícita,
t 0 = t − φ n̂ · ~r , (3.68)
0
~r = ~r − φ t n̂, (3.69)
y reemplazamos en s2 = −t 2 + |~r |2 :
2
−t 02 + ~r 0 = − (t − φ n̂ · ~r )2 + |~r − φ t n̂|2
= −t 2 + 2φ t n̂ · ~r + |~r |2 − 2φ t n̂ · ~r + O φ 2
= −t 2 + |~r |2 + O φ 2 .
57
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
Por lo tanto, la matriz que media un boost en dirección n̂ con parámetro φ debe
poder obtenerse exponenciando la transformación infinitesimal, Bn (φ) = exp (φKn ) =
exp φ n̂ · K .
~
p=0
p! 2!
1 0 0 0
0 n2x n x n y n x nz
~ 2=
n̂ · K . (3.71)
0 n n
y x n2y n y nz
0 nz n x nz n y n2z
Para p = 3, encontramos n̂ · K ~ 3 = n̂ · K
~ . Las potencias superiores pueden resumirse
en la forma
~ 2p+1 = n̂ · K
n̂ · K ~, ~ 2p+2 = n̂ · K
n̂ · K ~ 2, (3.72)
con p = 0, 1, 2, . . ..
Para calcular la exponencial matricial, separamos la identidad, las potencias impa-
res y las potencias pares:
∞ ∞
φ 2p+1 2p+1 X φ 2p+2
~ 2p+2
X
exp φ n̂ · K = 1 +
~ n̂ · K
~ n̂ · K
+
n=0
(2p + 1)! p=0
(2p + 2)!
∞ ∞
φ 2p+1 φ 2p+2
~ 2.
X X
n̂ · K +
~ n̂ · K
=1+
p=0
(2p + 1)! p=0
(2p + 2)!
Explícitamente,
φ3 φ5 φ2 φ4 φ6
2
exp φ n̂ · K
~ =1+ φ+ n̂ · K
~ + n̂ · K
~ .
+ + ··· + + + ···
3! 5! 2! 4! 6!
(3.73)
Reconociendo en estas expresiones las series de Taylor para sinh φ y cosh φ − 1, pode-
mos escribir
Bn (φ) = exp φ n̂ · K
~ = 1 + sinh φ n̂ · K ~ 2.
~ + (cosh φ − 1) n̂ · K (3.74)
donde los coeficientes son funciones del parámetro φ. Como estas tres matrices son
simétricas, Bn (φ) también lo es.
58
3.5. El grupo de Lorentz
Bn (V ) = 1 + Γ V n̂ · K ~ 2.
~ + (Γ − 1) n̂ · K (3.77)
Explícitamente,
Γ −Γ Vx −Γ Vy −Γ Vz
2
−Γ Vx 1 + (Γ − 1) n x (Γ − 1) n x n y (Γ − 1) n x nz
Bn (V ) = 2 , (3.78)
−Γ Vy (Γ − 1) n y n x 1 + (Γ − 1) n y (Γ − 1) n y nz
−Γ Vz (Γ − 1) nz n x (Γ − 1) nz n y 1 + (Γ − 1) n2z
Al no ser simétrica, esta matriz no puede interpretarse como un boost, i.e., no existe
ninguna combinación de dirección n̂ y parámetro φ que reduzca el boost general (3.74)
a esta forma. En pocas palabras: la composición de dos boosts en direcciones distintas no
es un boost.
Para entender qué está pasando, comencemos recordando que cada boost puede ser
escrito como una exponencial matricial, B x (φ1 ) = exp (φ1 K x ) y B y (φ2 ) = exp φ2 K y .
59
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
1 2 1 2
exp (A) exp (B) = 1 + A + A + · · · 1 + B + B + ···
2! 2!
1 2
= 1 + (A + B) + A + 2AB + B 2 + · · · ,
2
donde hemos conservado términos hasta de segundo orden. A pesar de las apariencias,
el término cuadrático del lado derecho no puede ser interpretado como (A + B)2 . En
efecto,
(A + B)2 = (A + B) (A + B) = A2 + AB + BA + B 2 , (3.80)
y esta expresión difiere de A2 + 2AB + B 2 si BA 6= AB. La siguiente definición resulta útil
en este contexto (y en otros).
1 1
exp (A) exp (B) = 1 + (A + B) + (A + B)2 + [A, B] + · · · . (3.82)
2 2
La expresión completa está dada por la fórmula de Baker–Campbell–Hausdorff :
donde
1 1
C = A+ B + [A, B] + ([A, [A, B]] + [B, [B, A]]) + · · · . (3.84)
2 12
Más allá de la forma detallada de los términos de orden superior omitidos, lo crucial
de esta expresión es que C puede determinarse completamente en términos de A, B y
conmutadores anidados entre ellos.
Esto significa que para interpretar el producto B y B x necesitamos calcular el con-
mutador entre K x y K y . Encontramos
K x , K y = Jz , (3.85)
60
3.5. El grupo de Lorentz
tringido y denotado por SO+ (3, 1). Un elemento arbitrario del grupo de Lorentz res-
tringido, Λ ∈ SO+ (3, 1), puede ser escrito en la forma
Λ = exp θ ê · J~ + φ n̂ · K
~ , (3.88)
que es una combinación de una rotación por un ángulo θ alrededor del eje ê y un boost
con parámetro φ en la dirección n̂. En principio, la combinación de dos boosts arbi-
trarios puede ser determinada a través de la fórmula de Baker–Campbell–Hausdorff,
aunque el cálculo puede ser difícil en la práctica [19]. Todo lo que necesitamos conocer
para la aplicación de la fórmula es el álgebra de Lie del grupo de Lorentz restringido,
consistente en todos los conmutadores entre los seis generadores. Calculando uno por
uno, hallamos (solo se listan las combinaciones no nulas)
J x , J y = −Jz , J y , Jz = −J x , [Jz , J x ] = −J y , (3.89)
K x , K y = Jz , K y , Kz = J x , [Kz , K x ] = J y . (3.92)
Las ecuaciones (3.89) muestran que las rotaciones espaciales forman un grupo por sí
mismas, denotado por SO(3). La misma afirmación no es cierta para los boosts; como se
desprende de las ecuaciones (3.92), el conmutador entre dos boosts produce siempre
una rotación espacial.
Es posible demostrar que toda transformación Λ ∈ SO+ (3, 1) puede ser escrita co-
mo el producto de un boost B y una rotación espacial R, conocida como rotación de
Wigner: Λ = BR. Hallar esta factorización es un problema algebraico no trivial, que
no abordaremos aquí. En particular, esto significa que la componente t t de Λ (en la
esquina superior izquierda de la matriz), que denotamos por Γ , cumple siempre con
Γ ≥ +1, i.e., puede ser siempre interpretada como el factor de Lorentz de un boost.
La nomenclatura SO+ (3, 1) se explica entonces por cuatro características de la
transformación:
61
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
1. La “S” es de special, que se refiere a la propiedad det (Λ) = +1. Esta puedees-
tablecerse directamente a partir de la identidad (3.10), notando que Tr J~ =
Tr K~ = 0.
4. Los números (3, 1) se refieren a los tres signos positivos y al único signo negativo
en la forma cuadrática ds2 = −d t 2 + d x 2 + d y 2 + dz 2 .
¿Hemos conseguido aquí el objetivo que nos planteamos al comienzo de este capí-
tulo? ¿Son estas todas las transformaciones lineales que dejan invariante el intervalo
espacio-temporal? La respuesta, como veremos enseguida, es “casi”.
−1 0 0 0
0 1 0 0
T = , (3.93)
0 0 1 0
0 0 0 1
que representa una inversión en el flujo del tiempo, también preserva el intervalo
espacio-temporal (ya que d t 0 = −d t, y d t 02 = d t 2 ), pero no puede escribirse en la
forma (3.88). En efecto, tenemos det (T ) = −1 y Γ = −1 (donde Γ denota la compo-
nente t t de la matriz T ).
1 0 0 0
0 −1 0 0
P = , (3.94)
0 0 −1 0
0 0 0 −1
que representa una reflexión simultánea en las tres direcciones espaciales, también
preserva el intervalo espacio-temporal ds2 , pero, al igual que la inversión temporal T ,
tampoco puede escribirse en la forma (3.88). (Note que P = −T ).
∗ ∗ ∗
62
3.5. El grupo de Lorentz
a los que llamamos grupo de Lorentz restringido, grupo de Lorentz propio, grupo de Lo-
rentz ortocrono, y grupo de Lorentz (a secas), respectivamente. Note que esta nomen-
clatura está lejos de ser universal, por lo que siempre conviene aclarar qué se entiende
cuando se habla del “grupo de Lorentz”. El grupo de Lorentz O (3, 1) consiste entonces
de cuatro “islas” desconectadas entre sí, donde solo el grupo restringido SO+ (3, 1) co-
rresponde a un grupo de Lie. Las transformaciones impropias de paridad P e inversión
temporal T actúan como “botes” que nos permiten pasar de una isla a otra, como se
sugiere en la figura 3.11.
El grupo de Lorentz es el grupo de rotaciones en el espacio-tiempo de Minkowski, y
sus elementos, llamados transformaciones de Lorentz, son las transformaciones lineales
más generales que dejan invariante el intervalo espacio-temporal ds2 = −d t 2 + d x 2 +
d y 2 + dz 2 .
Traslaciones. La transformación
t 0 = t + a, x 0 = x + b, y 0 = y + c, z 0 = z + d, (3.99)
63
Capítulo 3. Transformaciones de Lorentz
T
PO IA
P P
IO PA
T
Figura 3.11: El grupo de Lorentz O (3, 1) está compuesto de cuatro “islas” desco-
nectadas entre sí. Las transformaciones propias y ortocronas (PO) forman el gru-
po de Lie SO+ (3, 1), cuyos elementos pueden escribirse en la forma [cf. ec. (3.88)]
Λ = exp θ ê · J + φ n̂ · K . Si Λ ∈ SO+ (3, 1), entonces las transformaciones impropias y
~ ~
anticronas (IA), impropias y ortocronas (IO) y propias y anticronas (PA) pueden escri-
birse en la forma T Λ, PΛ y P T Λ, respectivamente. En este sentido, P y T actúan como
“botes” que nos permiten pasar de una isla a otra. Note que P T = −1.
El conjunto formado por las transformaciones del grupo de Lorentz más las trasla-
ciones espacio-temporales es llamado grupo de Poincaré.
64
Capítulo 4
65
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
Índices libres e índices mudos. Distinguimos entre índices libres e índices mudos o
de suma. Un índice libre puede tomar cualquier valor dentro de su rango permitido,
mientras que un índice mudo debe sumarse sobre todos los valores posibles. Por ejem-
plo, en la ecuación x i0 = R i j x j el índice i es libre y el índice j es mudo. Los índices
libres deben coincidir a ambos lados de una ecuación para que esta sea consistente.
Por ejemplo, para expresar la igualdad entre dos vectores A~ y B ~ escribimos Ai = Bi ,
entendiendo que esta ecuación es equivalente a las tres ecuaciones A1 = B1 , A2 = B2 y
A3 = B3 . Es incorrecto en este contexto escribir, e.g., Ai = B j . Note, sin embargo, que
las ecuaciones Ai = Bi y A j = B j expresan exactamente lo mismo. Esto quiere decir que
podemos cambiar el nombre de un índice libre a voluntad, siempre que este cambio
afecte todas las ocurrencias del índice en la ecuación. Similarmente, un índice mudo
puede cambiar de nombre sin afectar el significado de una expresión; por ejemplo,
R i j x j expresa exactamente lo mismo que R ik x k . (Como los índices son mudos, pode-
mos cambiarles de nombre y no gritan). La regla fundamental que debe respetarse al
hacer estas manipulaciones está contenida en el mantra 4.1.
66
4.1. La notación tensorial
Ejemplo 4.2 (Producto punto entre dos vectores). Sean A~ y B~ dos vectores. Usando la
notación tensorial, podemos escribir su producto punto en la forma
A~ · B
~ = Ai Bi . (4.2)
Ejemplo 4.3 (Operaciones matriciales). Sean P y Q dos matrices cuadradas. Las ope-
raciones de transpuesta, traza y producto matricial se escriben de la siguiente manera:
PiTj = P ji
Tr (P) = P j j
PQ = Pik Q k j
Ejemplo 4.4 (Propiedad cíclica de la traza). La traza del producto de tres matrices
satisface la siguiente propiedad cíclica:
y notamos que las componentes de las matrices, al ser números reales o complejos,
conmutan entre sí: esto quiere decir que podemos escribir
¿Dónde está la base? Algunos autores prefieren incluir en su tratamiento del cálculo
tensorial una base vectorial êi , en términos de la cual es posible escribir, e.g., A~ = Ai êi .
En mi experiencia, la introducción de esta base vectorial es superflua en este nivel.
Todos nuestros cálculos asumen una base ortonormal y pueden realizarse por lo tanto
exclusivamente en términos de las componentes de vectores y tensores.
67
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
Definición 4.5 (Campo escalar). Decimos que φ (x) es un campo escalar si se mantiene
inalterado bajo una rotación x i0 = R i j x j :
φ 0 x 0 = φ (x) . (4.6)
Definición 4.6 (Campo vectorial). Decimos que Ai (x) es un campo vectorial si bajo
una rotación x i0 = R i j x j sus componentes cambian de acuerdo a la regla
Definición 4.8 (Campo tensorial de orden 2). Decimos que Ti j (x) es un campo tenso-
rial de orden 2 si bajo una rotación x i0 = R i j x j sus componentes cambian de acuerdo a
la regla
Ti0j x 0 = R ik R jl Tkl (x) . (4.8)
A3 B1 A3 B2 A3 B3
68
4.2. Tensores en el espacio euclidiano tridimensional
0 0 1
No es, por supuesto, incorrecto caer en esta tentación, pero probablemente una imagen
mental más útil proviene de la comparación entre el delta de Kronecker y su pariente
“continuo”, la delta de Dirac δ (x). La propiedad fundamental de la delta de Dirac está
expresada en la ecuación
Z∞
δ (x − y) f ( y) d y = f (x) . (4.12)
−∞
δi j f j = f i . (4.13)
Note cómo se manejan los índices mudos para evitar repetir cualquiera de ellos más
de dos veces.
69
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
Ejemplo 4.15. La ley de transformación para untensor de orden 2 puede escribirse
en la forma matricial T 0 = RT R−1 , donde T = Ti j y R = R i j .
70
4.2. Tensores en el espacio euclidiano tridimensional
Permutación Paridad
i jk par i
ik j impar
jki par +
jik impar k j
ki j par
k ji impar
Tabla 4.1: Permutaciones pares e impares de tres índices. Con tres índices, pero no
con cuatro o más, las permutaciones pares coinciden con las permutaciones cíclicas,
representadas en el dibujo de la derecha.
Si j Ai j = −S ji A ji = −Si j Ai j = 0. (4.21)
Definición 4.21 (Tensor totalmente simétrico de orden 3). Decimos que el tensor Si jk
es totalmente simétrico si Si jk = Sik j = S jki = S jik = Ski j = Sk ji , i.e., si su valor no cambia
al hacer cualquier permutación en sus índices.
Definición 4.22 (Tensor totalmente antisimétrico de orden 3). Decimos que el tensor
Ai jk es totalmente antisimétrico si Ai jk = −Aik j = A jki = −A jik = Aki j = −Ak ji , i.e., si
cambia de signo cuando intercambiamos dos índices cualesquiera.
71
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
ik j i jk ik j ···
k ji ki j k ji ···
0 1 2 3 ···
72
4.2. Tensores en el espacio euclidiano tridimensional
Tabla 4.2: Dualidades entre tensores totalmente antisimétricos en tres y cuatro dimen-
siones.
serían cero. Esto significa que un tensor totalmente antisimétrico con dos índices tiene
tantas componentes independientes como un vector, Ai j ∼ Vi , mientras que uno con
tres índices tiene tantas como un escalar, Ai jk ∼ φ.
En un espacio de d dimensiones, un tensor totalmente antisimétrico con n índices
tiene
d d!
= (4.22)
n n! (d − n)!
componentes independientes. Dado que
d d
= , (4.23)
n d−n
existe siempre una dualidad entre tensores totalmente antisimétricos con n índices y
tensores totalmente antisimétricos con d −n índices en d dimensiones. No hay tensores
totalmente antisimétricos con más de d índices en d dimensiones. La tabla 4.2 muestra
un resumen de las dualidades entre tensores totalmente antisimétricos en tres y cuatro
dimensiones.
Definición 4.23 (Símbolo de Levi-Civita). El símbolo de Levi-Civita εi jk está definido
como
0 si se repiten dos o más indices,
Explícitamente, las únicas componentes no nulas son ε123 = ε231 = ε312 = +1 y ε132 =
ε213 = ε321 = −1. Esta definición es válida en todos los marcos relacionados entre sí a
través de rotaciones ortogonales; en otras palabras, ε0i jk = εi jk .
Ejemplo 4.24. Sea Ai jk un tensor totalmente antisimétrico. Como Ai jk tiene solo una
componente independiente, podemos escribir Ai jk = A123 εi jk .
73
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
εi jk εl mn = δil δ jm δkn − δ jn δkm −δim δ jl δkn − δ jn δkl +δin δ jl δkm − δ jm δkl . (4.27)
que debe ser una de las pocas ecuaciones que vale la pena memorizar en este curso.
Hay varias reglas mnemotécnicas para recordar la posición de los índices; busque una
que le funcione a usted y adóptela como propia.
Contrayendo dos índices entre ambos símbolos de Levi-Civita, encontramos la iden-
tidad
εikl ε jkl = 2δi j . (4.29)
Finalmente, cuando todos los índices están contraídos, obtenemos
εi jk εi jk = 6. (4.30)
74
4.2. Tensores en el espacio euclidiano tridimensional
i jk i jk
Al igual que δl mn , el tensor Ml mn es antisimétrico en i jk y en lmn, por lo que puede
i jk 123 123
escribirse en la forma Ml mn = M123 εi jk εlmn . Notando que M123 = det (M ), encontramos
i jk
que Ml mn = det (M ) εi jk εl mn . Por otro lado, las propiedades del delta de Kronecker y de
los determinantes nos permiten escribir
i.e., det (R) = ±1. Las matrices R con determinante positivo corresponden a rotaciones
propias, mientras que aquellas con determinante negativo corresponden a rotaciones
impropias, que pueden descomponerse como el producto de una rotación propia y una
reflexión. Aplicando la identidad (4.32) a la matriz R i j y multiplicando a ambos lados
por det (R), encontramos
donde hemos usado la relación (cf. def. 4.23) ε0i jk = εi jk . Esta ecuación expresa la
ley de transformación del símbolo de Levi-Civita bajo rotaciones, que cambia para no
cambiar. Un objeto con una ley de transformación como esta, que difiere de la regla
tensorial por la presencia del determinante de la matriz de rotación en el lado derecho,
es llamado un pseudotensor. Un pseudotensor transforma de la misma manera que un
tensor cuando la transformación es propia, pero cambia en un signo adicional cuando
la transformación es impropia. Note que, como [det (R)]2 = 1, el producto de dos
pseudotensores es otra vez un tensor.
Ejemplo 4.25 (Producto cruz). Si A~ y B ~ son dos vectores, entonces las componentes
de su producto cruz, C~ = A~ × B
~ , pueden calcularse en la forma
Ci = εi jk A j Bk . (4.34)
75
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
y y
E~ E~0 B
~
x x
~0
B
La presencia del símbolo de Levi-Civita en la ec. (4.34) implica que Ci transforma como
un pseudovector bajo rotaciones, i.e., Ci0 = det (R) R i j C j .
E x0
−1 0 0 Ex −E x
E 0y = 0 1 0 Ey = Ey , (4.36)
Ez0 0 0 1 Ez Ez
B 0x
−1 0 0 Bx Bx
B 0y = − 0 1 0 B y = −B y , (4.37)
Bz0 0 0 1 Bz −Bz
como se sugiere en la figura 4.2. Mientras que el vector E~ es reflejado en un espejo que
yace sobre el plano yz (i.e., perpendicular al eje x), el pseudovector B ~ es reflejado e
invertido por el espejo.
76
4.2. Tensores en el espacio euclidiano tridimensional
B
~ B
~
I I
el circuito. Para determinar la dirección del campo magnético puede utilizarse la regla
de la mano derecha, con el pulgar en la dirección de la corriente y los dedos indicando
la dirección del campo magnético. Cuando reflejamos el circuito en un espejo, indicado
por la línea punteada vertical, las líneas de campo magnético sufren una reflexión y
una inversión, es decir, se comportan como un pseudovector.
∂ ∂ xj ∂ ∂ xj
∂i0 = 0
= 0
= ∂j. (4.39)
∂ xi ∂ xi ∂ x j ∂ x i0
∂ x i0 ∂ ∂ xk
= (R ik x k ) = R ik = R ik δk j = R i j . (4.40)
∂ xj ∂ xj ∂ xj
77
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
∂i0 = R−1 ∂.
ji j
(4.42)
∂i0 = R i j ∂ j . (4.43)
∂ A x ∂ A y ∂ Az
∂i Ai = + + . (4.45)
∂x ∂y ∂z
ı̂ ̂ k̂
εi jk ∂ j Ak = ∇ × A~ = ∂ x ∂ y ∂z . (4.47)
A x A y Az
78
4.3. Transformaciones generales de coordenadas
La notación tensorial resulta útil para manipular expresiones complicadas del cálcu-
lo vectorial; en particular, a menudo es la mejor herramienta para demostrar las múl-
tiples identidades que existen en el cálculo vectorial.
∇ · ∇ × A~ = 0, ∇ × ∇φ = 0, (4.50)
∇ · ∇ × A~ = εi jk ∂i ∂ j Ak , ∇ × ∇φ = εi jk ∂ j ∂k φ , (4.51)
donde hemos usado el hecho que εi jk = const. La conmutatividad de las derivadas par-
ciales implica que el operador diferencial tensorial ∂i ∂ j es simétrico: ∂ j ∂i = ∂i ∂ j . Como
notamos en el ejemplo 4.20, la contracción de un tensor simétrico con uno antisimé-
trico siempre es cero; luego, εi jk ∂i ∂ j = 0 y obtenemos ambos resultados.
x 0 = t, x 1 = x, x 2 = y, x 3 = z. (4.54)
79
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
vamos los índices latinos i, j, k, . . . para el conjunto {1, 2, 3} (solo la parte espacial) y
los índices griegos λ, µ, ν, . . . para el conjunto {0, 1, 2, 3} (incluyendo el tiempo).
El lenguaje tensorial nos permitirá escribir ecuaciones que conserven su forma (i.e.,
que sean covariantes) en todos los marcos de referencia relacionados entre sí a través
de transformaciones de Lorentz.
Como las transformaciones de Lorentz son rotaciones que dejan invariante una
forma cuadrática que incluye un signo negativo, ds2 = −d t 2 + d x 2 + d y 2 + dz 2 , las
matrices que describen estan transformaciones no son estrictamente ortogonales, en
el sentido que Λ−1 6= Λ T (ver sección 3.5). En particular, esto significa que debemos
ser más cuidadosos en el desarrollo de un cálculo tensorial de lo que hemos sido hasta
ahora.
Para ilustrar la clase de generalización que necesitamos, vamos a recurrir al ejemplo
del paso de coordenadas polares a coordenadas cartesianas en el plano. Esta transfor-
mación es no lineal y, por lo tanto, no está cubierta dentro de las rotaciones ortogonales
que fueron el tema de la sección 4.2.
Ejemplo 4.34 (Transformación no lineal de coordenadas). En un plano, la transfor-
mación de coordenadas polares (r, θ ) a coordenadas cartesianas (x, y) se escribe en la
forma
80
4.3. Transformaciones generales de coordenadas
encontramos
∂ ∂r ∂ ∂θ ∂ ∂ ∂r ∂ ∂θ ∂
= + , = + , (4.59)
∂x ∂ x ∂r ∂ x ∂θ ∂y ∂ y ∂r ∂ y ∂θ
o bien
∂ /∂ x ∂ r/∂ x ∂ θ /∂ x ∂ /∂ r
= . (4.60)
∂ /∂ y ∂ r/∂ y ∂ θ /∂ y ∂ /∂ θ
81
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
nos fuerza a distinguir entre dos clases de vectores, que llamamos contravariantes y
covariantes2 .
Definición 4.35 (Campo vectorial contravariante). Decimos que Aµ (x) es un cam-
po vectorial contravariante si, bajo una transformación general de coordenadas x µ 7→
x 0µ (x), sus componentes cambian de acuerdo a la regla
∂ x 0µ ν
A0µ x 0 = A (x) . (4.64)
∂ xν
Definición 4.36 (Campo vectorial covariante). Decimos que Aµ (x) es un campo vec-
7 x 0µ (x), sus
torial covariante si, bajo una transformación general de coordenadas x µ →
componentes cambian de acuerdo a la regla
∂ xν
A0µ x 0 = Aν (x) . (4.65)
∂ x 0µ
En palabras: los vectores contravariantes (denotados con un superíndice) transfor-
man con la matriz jacobiana directa, mientras que los vectores covariantes (denotados
con un subíndice) transforman con la matriz jacobiana inversa transpuesta.
Solo en el caso de rotaciones representadas a través de matrices ortogonales te-
nemos que estos dos tipos de vectores coinciden y la diferencia entre superíndices y
subíndices puede ser ignorada.
Definición 4.37 (Campo escalar). Decimos que φ (x) es un campo escalar si, bajo una
transformación general de coordenadas x µ 7→ x 0µ (x), cambia de acuerdo a la regla
φ 0 x 0 = φ (x) . (4.66)
82
4.3. Transformaciones generales de coordenadas
∂ x 0µ ∂ x σ ρ ∂ xσ ρ
A0µ Bµ0 = A B σ = A Bσ = δρσ Aρ Bσ = Aσ Bσ . (4.71)
∂ x ρ ∂ x 0µ ∂ xρ
Dos tensores del mismo tipo pueden sumarse y producir un nuevo tensor, que
tiene el mismo tipo que los tensores originales.
Estas dos operaciones permiten identificar el espacio de los tensores de tipo (m, n)
con un espacio vectorial de dimensión d m+n , donde d es el rango de los índices (e.g.,
d = 3 para el espacio euclidiano tridimensional y d = 4 para el espacio-tiempo de
Minkowski).
El producto de dos tensores (de cualquier tipo) es un tensor. Si los tensores ori-
ginales son de tipo (m, n) y (p, q), respectivamente, entonces el tensor producto
es de tipo (m + p, n + q).
83
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
Cálculo tensorial. Como vimos al comienzo de esta sección [cf. ec. (4.63)], el ope-
rador de derivada parcial,
∂
∂µ = , (4.72)
∂ xµ
transforma como un vector covariante y es denotado consecuentemente con un sub-
índice. Esto significa, por ejemplo, que el gradiente de un campo escalar φ resulta ser
un vector covariante, ∂µ φ. Sin embargo, la situación se complica cuando se toman
derivadas de tensores de orden superior.
Sea Aµ un campo vectorial covariante. A pesar de las apariencias, ∂µ Aν no es un
campo tensorial de tipo (0, 2). Para entender el motivo, analicemos su ley de transfor-
mación bajo x µ 7→ x 0µ (x). Usando la ley de transformación para un vector covariante
y la regla de Leibniz para la derivada de un producto, obtenemos
∂ ∂ xσ ∂ 2xσ ∂ x σ ∂ Aσ
∂µ0 A0ν = A σ = A σ + . (4.73)
∂ x 0µ ∂ x 0ν ∂ x 0µ ∂ x 0ν ∂ x 0ν ∂ x 0µ
Utilizamos ahora la regla de la cadena para reescribir el segundo término del lado
derecho en la forma
∂ 2xσ ∂ xρ ∂ xσ
∂µ0 A0ν = Aσ + ∂ρ Aσ (4.74)
∂ x 0µ ∂ x 0ν ∂ x 0µ ∂ x 0ν
84
4.4. Tensores en el espacio-tiempo de Minkowski
x 0µ = Λµν x ν , (4.75)
encontramos que las matrices Λ = Λµν deben pertenecer al grupo de Lorentz, como
se detalló en el capítulo 3. Note que, por consistencia notacional, las componentes de
las matrices Λ se escriben con un superíndice (el primero, µ, que corresponde a la fila)
y un subíndice (el segundo, ν, que corresponde a la columna), Λµν . A pesar de que
las transformaciones de Lorentz son lineales, la presencia de un signo negativo en ds2
implica que las matrices Λ no son ortogonales en el sentido estricto de la palabra, i.e.,
Λ−1 6= Λ T . (La inversa difiere en este caso de la transpuesta por algunos signos en la
primera fila y la primera columna). Esto significa que debemos distinguir entre índices
covariantes y contravariantes cuando usemos el cálculo tensorial en el espacio-tiempo
de Minkowski.
Derivando la ec. (4.75), encontramos que las componentes de la matriz jacobiana
de la transformación son
∂ x 0µ
= Λµν . (4.76)
∂ xν
Las componentes de la matriz jacobiana inversa son, por supuesto,
∂ xµ µ
= Λ−1 ν . (4.77)
∂x 0ν
Para distinguirlos de los vectores en tres dimensiones, los vectores de Lorentz son lla-
mados a veces 4-vectores (“cuadrivectores”).
85
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
86
4.4. Tensores en el espacio-tiempo de Minkowski
Condición Tipo
A2 < 0 Tiempo
A2 = 0 Nulo o Luz
A2 > 0 Espacio
87
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
Matrices y tensores de orden 2. Hay cuatro configuraciones posibles para los índices
de un tensor de orden 2; Aµν , B µν , Cµ ν y Dµν , y todos ellas pueden representarse como
matrices. La convención que usamos es la siguiente: el primer índice del tensor (µ,
en todos estos casos) corresponde siempre a la fila, sin importar si es un superíndice
o un subíndice. Similarmente, el segundo índice del tensor (ν, en todos estos casos)
corresponde siempre a la columna, sin importar si es un superíndice o un subíndice.
Cuando representamos un tensor de orden 2 como una matriz, a menudo distinguimos
entre índices temporal y espaciales. Por ejemplo, escribimos
0
M 0 M 0j
M ν =
µ
. (4.92)
M i0 M ij
µν
La matriz transpuesta corresponde a intercambiar filas con columnas: AT = Aνµ ,
ν µ
B T µ = B νµ , C T ν = Cν µ y DµνT
= Dνµ . Por ejemplo,
T
0 T
j 0 j
M M M M
ν 0 0
MT µ = 0 0 = . (4.93)
T 0 T j 0 j
M i M i M i
M i
es posible escribir la condición [cf. ec. (4.83)] Λρµ Λσν ηρσ = ηµν en la forma matricial
Λ T ηΛ = η (compare con R T 1R = 1 para rotaciones ortogonales).
Ejemplo 4.53 (Rotación espacial). Las componentes matriciales de la transformación
de Lorentz correspondiente a una rotación espacial son
Λ00 = 1, Λ0 j = 0, (4.96)
Λi 0 = 0, Λi j = R i j , (4.97)
donde R i j son las componentes de la matriz de rotación tridimensional, que satisfacen
R ik R jk = δi j .
88
4.4. Tensores en el espacio-tiempo de Minkowski
Λ00 = Γ , Λ0 j = −Γ Vj , (4.98)
i i
Λ 0 = −Γ Vi , Λ j = δi j + (Γ − 1) ni n j , (4.99)
−1/2
donde Γ = 1 − V 2 es el factor de Lorentz. En términos de los proyectores para-
lelo y perpendicular a n̂ (ver ejemplo 4.16), las componentes espaciales de Λ pueden
escribirse en la forma
k
Λi j = Pi⊥j + Γ Pi j . (4.100)
Esta ecuación muestra directamente que no existe contracción de la longitud en la
dirección perpendicular al boost.
∂2
= −∂ µ ∂µ = −ηµν ∂µ ∂ν = − ∇2 . (4.101)
∂t 2
1 q1 q2 m1 m2
FE = , FG = G , (4.103)
4πε0 r 2 r2
89
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
∇ · g~ = −4πGρ, (4.104)
∇2 φ = 4πGρ. (4.105)
Problemas
1. Use los generadores de rotaciones espaciales (representados como matrices de
3 × 3),
0 0 0 0 0 −1 0 1 0
Jx = 0 0 1 , Jy = 0 0 0 , Jz = −1 0 0 , (4.106)
0 −1 0 1 0 0 0 0 0
donde ê es un vector unitario que representa el eje respecto del cual se realiza la
rotación, y θ es el ángulo de rotación.
90
Problemas
2. Los generadores del grupo de Lorentz, representados (por ejemplo) como matri-
ces de 4 × 4, sirven como base para un espacio vectorial 6-dimensional, llamado
álgebra de Lie del grupo de Lorentz y denotado por L. Defina el producto interno
entre elementos de este espacio vectorial en la forma
1
〈A, B〉 = Tr (AB) . (4.108)
2
3. Calcule los conmutadores [A, B] = AB − BA entre todos los generadores del grupo
de Lorentz. Escriba su resultado como una combinación lineal de elementos del
álgebra de Lie L (ver problema 2).
4. Muestre explícitamente cómo a partir de una matriz del grupo de Lorentz restrin-
gido, Λ0 ∈ SO+ (3, 1), junto con las transformaciones de paridad P e inversión
temporal T ,
1 0 0 0 −1 0 0 0
0 −1 0 0 0 1 0 0
P = , T = , (4.111)
0 0 −1 0 0 0 1 0
0 0 0 −1 0 0 0 1
es posible generar una matriz cualquiera del grupo de Lorentz, Λ ∈ O (3, 1).
5. El grupo cociente O (3, 1) /SO+ (3, 1) = {1, P, T, P T }, donde P y T son las transfor-
maciones de paridad e inversión temporal, representadas respectivamente por las
matrices (4.111), se obtiene identificando elementos de O (3, 1) que pueden ob-
tenerse unos a partir de otros a través de transformaciones de SO+ (3, 1). Muestre
que:
91
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
a) a~ d~ · ~b × ~c + ~b d~ · ~c × a~ + ~c d~ · a~ × ~b = d~ a~ · ~b × ~c
a~ · ~e a~ · f~ a~ · g~
b) a~ · ~b × ~c ~e · f~ × g~ = ~b · ~e ~b · f~ ~b · g~
~c · ~e ~c · f~ ~c · g~
2
c) a~ × ~b, ~b × ~c , ~c × a~ = a~, ~b, ~c
d) d~ × a~ × ~b · (~ a × ~c ) = a~, ~b, ~c a~ · d~
donde
a~, ~b, ~c = a~ · ~b × ~c = a~ × ~b · ~c . (4.113)
a) ∇ · a~ × ~b = ~b · ∇ × a~ − a~ · ∇ × ~b
b) ∇ × a~ × ~b = a~∇ · ~b − ~b∇ · a~ + ~b · ∇ a~ − (~ a · ∇) ~b
a · ∇) ~c − a~ · ~b · ∇ ~c
c) a~ × ~b · (∇ × ~c ) = ~b · (~
d) ∇ × (∇ × a~) = ∇ (∇ · a~) − ∇2 a~
8. Si A~ y B
~ son vectores, muestre que C~ = A~ × B
~ es un pseudovector, i.e., muestre
que su ley de transformación bajo rotaciones es
9. Use notación tensorial para escribir las relaciones de conmutación del álgebra
del grupo de Lorentz que determinó en el problema 3 de manera más compacta.
92
Problemas
k k
d) Dé una interpretación geométrica a Pi j y a Pi⊥j = δi j − Pi j .
11. Sea Aµ un 4-vector contravariante. Use un contraejemplo para mostrar que la con-
tracción Aµ Aµ (con ambos índices arriba) no es invariante bajo transformaciones
de Lorentz.
Bµν = ∂µ Aν − ∂ν Aµ , (4.115)
Gλµν = ∂λ Fµν + ∂µ Fνλ + ∂ν Fλµ (4.116)
93
Capítulo 4. Introducción al cálculo tensorial
94
Capítulo 5
Cinemática relativista
t = t (τ)
x = x (τ)
x µ = x µ (τ) ⇔ (5.1)
y = y (τ)
z = z (τ)
95
Capítulo 5. Cinemática relativista
5.2. 4-Velocidad
Definición 5.2 (4-velocidad). Sea x µ (τ) una parametrización de la línea de mundo
de una partícula, con τ su tiempo propio. La 4-velocidad de la partícula está definida
por
d xµ
uµ = . (5.3)
dτ
Dado que d x µ es un 4-vector y dτ es un escalar de Lorentz, la 4-velocidad así definida
resulta ser un 4-vector. De manera análoga al caso tridimensional, este 4-vector es
siempre tangente a la línea de mundo. Con nuestra convención de medir tiempos y
distancias en la misma unidad, la 4-velocidad es adimensional (al igual que todas las
velocidades).
d t d x d y dz
u =
µ
, , , . (5.4)
dτ dτ dτ dτ
96
5.2. 4-Velocidad
97
Capítulo 5. Cinemática relativista
5.3. 4-Aceleración
Definición 5.4 (4-aceleración). La 4-aceleración de una partícula es
duµ
αµ = . (5.14)
dτ
Dado que uµ es un 4-vector y dτ es un escalar de Lorentz, la 4-aceleración así definida
resulta ser un 4-vector. Con nuestra convención de medir tiempos y distancias en la
misma unidad, por ejemplo, en segundos, la 4-aceleración se mide en s−1 .
Ejemplo 5.5 (Conversión de unidades para la aceleración). La aceleración de caída
libre cerca de la superficie de la Tierra, g = 9,81 m/s2 , es igual a
98
5.3. 4-Aceleración
αµ = γ4 v j a j , γ4 v j a j vi + γ2 ai = γ4 ~
v · a~, γ4 (~ v + γ2 a~ ,
v · a~) ~ (5.19)
o, equivalentemente,
α0 = γ4 v j a j , αi = γ4 v j a j vi + γ2 ai . (5.20)
Note que las componentes espaciales de la 4-aceleración son una combinación lineal de
la velocidad y aceleración ordinarias, por lo que su dirección no coincide, en general,
con la de ninguna de ellas.
Sea K 0 el marco comóvil instantáneo de una partícula. De acuerdo a la ec. (5.12),
y consistentemente con la definición 5.3, tenemos que su velocidad ordinaria en K 0
se anula. Sin embargo, como K 0 se mueve con velocidad constante respecto de K, en
general no es cierto que la aceleración ordinaria de la partícula deba ser cero en K 0 .
Reemplazando vi0 = 0, γ0 = 1 y manteniendo ai0 6= 0 en la ec. (5.19), hallamos
a02 = αµ αµ . (5.22)
a02 = α0 α0 + αi αi
= − γ4 vi ai γ4 v j a j + γ4 v j a j vi + γ2 ai γ4 vk ak vi + γ2 ai
= −γ8 vi ai v j a j + v 2 γ8 vi ai v j a j + 2γ6 vi ai v j a j + γ4 a2
= γ6 2 − 1 − v 2 γ2 (~ v · a~)2 + γ4 a2 .
v · a~)2 .
a02 = γ4 a2 + γ2 (~ (5.23)
99
Capítulo 5. Cinemática relativista
Por improbable que parezca, esta expresión es invariante de Lorentz, i.e., tiene el mis-
mo valor en todos los marcos de referencia inerciales.
En el marco comóvil instantáneo, la 4-velocidad y la 4-aceleración adoptan las for-
mas simplificadas
donde a~0 es la aceleración propia de la partícula. En este marco, resulta trivial esta-
blecer que el producto punto entre ambos 4-vectores es cero, α0µ u0µ = 0. Sin embargo,
como esta es una ecuación tensorial, su validez se extiende a todos los marcos de refe-
rencia inerciales:
αµ uµ = 0. (5.25)
Luego, la 4-velocidad y la 4-aceleración de una partícula son siempre perpendiculares
entre sí, y esta afirmación es válida en todos los marcos.
La ecuación αµ uµ = 0 puede interpretarse como un constraint entre las componen-
tes de la 4-velocidad y la 4-aceleración, de manera similar a como uµ uµ = −1 representa
una ligadura entre las componentes de la 4-velocidad. En particular, esto significa que
la 4-aceleración tiene solo tres componentes independientes, las cuales pueden identi-
ficarse con las tres componentes independientes de la aceleración ordinaria. Una vez
más, redundancia a cambio de covariancia.
Ejemplo 5.7 (Interpretación gráfica de αµ uµ = 0). La naturaleza hiperbólica del espa-
cio-tiempo de Minkowski hace que la noción de perpendicularidad entre dos 4-vectores
difiera de la idea de perpendicularidad entre dos vectores en el espacio euclidiano tri-
dimensional. Por ejemplo, para una partícula moviéndose a lo largo del eje x en un
marco K dado, la condición αµ uµ = 0 implica α0 /α1 = u1 /u0 . Esto significa que, al
dibujar los 4-vectores sobre un plano euclidiano, el ángulo entre uµ y el eje t es igual
al ángulo entre αµ y el eje x, como se ilustra en la parte izquierda de la figura 5.2. Equi-
valentemente, observamos que ambos 4-vectores hacen ángulos iguales con el borde
del cono de luz, con la 4-velocidad (tipo tiempo) dentro del cono y la 4-aceleración
(tipo espacio) fuera del cono.
Sea K 0 el marco comóvil instantáneo de esta partícula. Con u0µ = (1, 0) y α0µ =
(0, a~0 ), estos dos 4-vectores son también ortogonales en el sentido euclidiano. Inter-
pretando el boost K 7→ K 0 de manera activa (ver sección 3.2), podemos visualizar la
4-velocidad y la 4-aceleración como se muestra en la parte central de la figura 5.2.
En esta interpretación, los ejes t y x permanecen fijos y los 4-vectores cambian. En
la interpretación pasiva del boost, mantenemos fija la 4-velocidad y cambiamos la 4-
aceleración y los ejes, produciendo una rotación del cono de luz. La situación resultante
se muestra en la parte derecha de la figura 5.2. En K 0 , la 4-velocidad siempre apunta
hacia el centro del cono de luz y la 4-aceleración siempre se dirige perpendicularmente
hacia afuera.
100
5.4. Movimiento hiperbólico
uµ u0µ u0µ
αµ
α0µ
α0µ
a02 = γ4 a2 + γ2 v 2 a2 = γ6 a2 , (5.26)
de donde obtenemos
a0 = γ3 a. (5.27)
Luego, en un movimiento rectilíneo, la magnitud de la aceleración propia es γ3 veces
la magnitud de la aceleración ordinaria.
a0 = γ2 a. (5.28)
101
Capítulo 5. Cinemática relativista
102
5.4. Movimiento hiperbólico
El lector puede comprobar fácilmente que estos 4-vectores satisfacen las condiciones
uµ uµ = −1, uµ αµ = 0 y αµ αµ = a02 para todo τ. Note que nuestra elección para la
condición inicial implica que la partícula comienza su movimiento desde el reposo en
τ = 0, pues uµ (0) = (1, 0, 0, 0). Integrando la 4-velocidad, encontramos
1
xµ = [sinh (a0 τ) , cosh (a0 τ) , 0, 0] , (5.37)
a0
donde hemos escogido la condición inicial x µ (0) = (0, 1/a0 , 0, 0). Explícitamente, esta-
mos describiendo el movimiento de la partícula a través de las ecuaciones paramétricas
1 1
t= sinh (a0 τ) , x= cosh (a0 τ) . (5.38)
a0 a0
(Note que a0−1 sirve como escala espacial y temporal). Elevando al cuadrado y restando,
podemos escribir la ecuación de la trayectoria:
1
x2 − t2 = . (5.39)
a02
La ec. (5.39) muestra que la línea de mundo de la partícula es una hipérbola, como se
ilustra en la figura 5.3. Despejando x como función de t, encontramos
1q
x= 1 + (a0 t)2 . (5.40)
a0
dx a0 t
v= =Æ , (5.41)
dt 1 + (a0 t)2
que es claramente siempre menor que la velocidad de la luz (ver figura 5.4). Note
que |v| → 1 cuando t → ∞. A partir de la ec. (5.35) también es posible expresar la
velocidad ordinaria como función del tiempo propio τ, v = u1 /u0 = tanh (a0 τ).
El límite no relativista se obtiene cuando |a0 t| 1. En este caso, la posición y la
velocidad adoptan las formas conocidas
1 1
x= + a0 t 2 , v = a0 t. (5.42)
a0 2
Estos límites no relativistas se indican con líneas punteadas en las figuras 5.3 y 5.4.
Note que la velocidad no relativista alcanza la velocidad de la luz cuando t = 1/a0 .
Por supuesto, esta aproximación ya ha dejado de ser válida mucho antes.
Ejemplo 5.10. Imagine una nave espacial que pueda mantener una aceleración propia
constante a0 = 1 año−1 de manera indefinida. Esta aceleración les brinda a los pasaje-
ros un agradable campo gravitacional artificial de 9,5 m/s2 , muy similar al de la Tierra.
103
Capítulo 5. Cinemática relativista
1/a0 x
Figura 5.3: Línea de mundo de una partícula en movimiento hiperbólico. La línea pun-
teada curva representa el límite no relativista. Se indica también el punto donde la
partícula no relativista alcanzaría la velocidad de la luz.
0,8
0,6
v
0,4
0,2
0
0 0,5 1 1,5 2 2,5 3
a0 t
104
5.5. Transformación de la velocidad
El viaje comienza en órbita terrestre con velocidad inicial nula. A diferencia de Perse-
verance, el rover de la misión Mars 2020, que tardará siete meses en llegar a Marte,
nosotros alcanzamos la órbita marciana en apenas dos días y medio. Luego de cruzar
sin contratiempos el cinturón de asteroides (la probabilidad de chocar con un asteroide
es, por supuesto, insignificante), llegamos a la órbita de Júpiter 52 horas después. Han
transcurrido 4,7 días desde que salimos de la Tierra y nuestra velocidad es del 1,3 % de
la velocidad de la luz. Juno, la sonda actualmente en órbita a Júpiter, tardó cinco años
en llegar. El nuestro no es, en ningún caso, un viaje de contemplación; 25 días después
de haber salido de la Tierra, estamos tan lejos como el Voyager 1, una de las dos sondas
gemelas lanzadas en 1977 y que son actualmente los emisarios más lejanos enviados
por la humanidad. Vamos al 6,8 % de la velocidad de la luz. El espacio, sin embargo, es
vasto. Luego de 200 días de viaje alcanzamos el 50 % de la velocidad de la luz, pero no
llegaremos a Proxima Centauri, la estrella más cercana al Sol, hasta que hayan trans-
currido 2,3 años desde que salimos de la Tierra. Nuestra velocidad es entonces igual al
98 % de la velocidad de la luz. La Vía Láctea pasa relativamente rápido, y llegamos a la
Galaxia de Andrómeda cuando se cumplen 15 años de viaje. Hace tiempo que nuestra
velocidad, al ser tan cercana a la de la luz, dejó de ser un parámetro interesante. En
su lugar, el factor de Lorentz es γ = 2,5 × 106 , que coincide con la distancia a la Tierra
medida en años. ¿Hasta dónde podemos llegar? Centrada siempre en nosotros mis-
mos, el Universo observable forma una esfera de unos 4,6 × 1010 años de radio. Luego
de 25 años de viaje, nuestro Universo observable ya no incluye la Tierra.
La figura 5.5 muestra una ilustración a escala logarítmica del universo observable.
105
Capítulo 5. Cinemática relativista
Figura 5.5: Ilustración a escala logarítmica del universo observable con el Sistema
Solar en el centro, los planetas interiores, el cinturón de asteroides, los planetas
exteriores, el cinturón de Kuiper, la nube de Oort, Alfa Centauri, el brazo de Per-
seus, la Via Láctea, Andrómeda y las galaxias cercanas, la telaraña cósmica de cú-
mulos galácticos, la radiación de fondo de microondas y el plasma invisible del Big
Bang en el borde. Creada especialmente para [Link] por Pablo Carlos Bu-
dassi. [Link]
logarithmic_illustration.png.
106
5.6. Transformación de la aceleración
107
Capítulo 5. Cinemática relativista
a~0
a~0⊥
a~ a~
a~⊥
θ θ0
v
~ a~k a~0
k
Figura 5.6: Para determinar la aceleración propia a~0 de una partícula a partir de su ve-
locidad ~ v y aceleración a~ ordinarias (izquierda), proceda de la siguiente manera. Des-
componga la aceleración a~ en una componente paralela a~k y una componente perpen-
dicular a~⊥ a la velocidad ~ v (centro). Luego, escale a~k por γ3 y a~⊥ por γ2 [cf. ec. (5.52)]
para obtener las componentes de la aceleración propia a~0 paralela y perpendicular a ~ v,
k k
a~0 y a~0⊥ . Use estas componentes para construir a~0 vía a~0 = a~0 + a~0⊥ (derecha). Note que
|~a0 | > |~
a| y θ0 < θ . Se ilustra el caso v = 3/5, γ = 5/4.
donde a~k y a~⊥ son las componentes de la aceleración ordinaria paralela y perpendicular
a V~ , respectivamente.
Note que la abrumadora complejidad de las ecs. (5.50)–(5.51) se obtiene directa-
mente a partir de la ley de transformación para la 4-aceleración, que está dada sim-
plemente por α0µ = Λµν αν . El contraste entre ambas sugiere que el punto de vista
cuadridimensional del espacio-tiempo de Minkowski es, en un sentido profundo, más
simple que el punto de vista tridimensional.
La transformación inversa se obtiene, como siempre, intercambiando cantidades
primadas con cantidades no primadas y reemplazando V~ por −V~ . Cuando K 0 es el
marco comóvil instantáneo de la partícula, esta transformación inversa, con ~ v 0 = 0,
0
a~ = a~0 , V~ = ~
v y Γ = γ, nos permite calcular la aceleración propia de una partícula
a partir de su velocidad y aceleración ordinarias en K (compare con los ejemplos 5.8
y 5.9):
k
a~0 = γ3 a~k , a~0⊥ = γ2 a~⊥ . (5.52)
Como se ilustra en la figura 5.6, la magnitud de la aceleración propia es siempre mayor
que la magnitud de la aceleración ordinaria,
k 2
2
a02 = a0 + a0⊥ = γ6 ak2 + γ4 a⊥2 > ak2 + a⊥2 = a2 , (5.53)
mientras que el ángulo entre la aceleración propia y la velocidad es siempre menor que
el ángulo entre la aceleración ordinaria y la velocidad,
a0⊥ a⊥ a
tan θ0 = = < ⊥ = tan θ . (5.54)
k
a0 γak ak
108
Problemas
Problemas
1. Aplicando un boost con velocidad V~ a la 4-velocidad uµ , deduzca las ecs. (5.49).
V~ · a~k ~vk = V~ · ~
vk a~k , V~ · a~k V~ = V 2 a~k , (5.55)
109
Capítulo 5. Cinemática relativista
θ0 vx vy θ
0◦
15◦
30◦
..
.
345◦
Tabla 5.1: Llene esta tabla con los valores de vx , v y y θ cuando V = 3/5. Ver problema 5.
10. Alice y Bob son una pareja de hermanos gemelos. El día de su cumpleaños núme-
ro 20, Alice comienza un viaje en una nave espacial mientras Bob se queda en la
Tierra. La nave se mueve en línea recta con aceleración propia constante durante
cinco años (según le parece a Alice); luego desacelera durante cinco años, se da
la vuelta, acelera por otros cinco años, desacelera por cinco años más, y vuelve a
la Tierra. Para mantener cómodos a sus ocupantes, la magnitud de la aceleración
es siempre igual a a0 = 1 año−1 = 9,5 m/s2 . Alice tiene ahora 40 años.
110
Problemas
12. a) Una partícula se mueve en línea recta con aceleración propia a0 = const. Si
uµ y αµ son su 4-velocidad y 4-aceleración, y τ es el tiempo propio, muestre
que
dαµ
= a02 uµ . (5.57)
dτ
b) Recíprocamente, muestre que la ec. (5.57), sin la información que a0 es la
aceleración propia, o que es constante, implica ambas cosas.
c) Finalmente, muestre, integrando, que la ec. (5.57) resulta en movimiento
rectilíneo en un marco de referencia apropiado, i.e., movimiento hiperbóli-
co.
d
γ3 a~ = 0, (5.58)
dt
la cual es por lo tanto válida en todos los marcos de referencia inerciales si es
válida en alguno. Concluya que el movimiento hiperbólico está completamente
caracterizado por la propiedad que d a~/d t = 0 en cada marco comóvil instantá-
neo.
111
Capítulo 5. Cinemática relativista
112
Capítulo 6
Dinámica relativista
6.1. 4-Momentum
Definición 6.1 (4-momentum). Sean m la masa y uµ la 4-velocidad de una partícula.
Definimos su 4-momentum a través de la expresión
pµ = muµ . (6.1)
Para que el 4-momentum sea un 4-vector, es necesario que la masa sea un escalar, i.e.,
invariante bajo transformaciones de Lorentz.
~p = γm~
v. (6.3)
1 3
p0 = m + mv 2 + mv 4 + · · · . (6.4)
2 8
113
Capítulo 6. Dinámica relativista
0,8
0,6
K/m
0,4
0,2
0
0 0,2 0,4 0,6 0,8 1
v
Figura 6.1: Energía cinética (por unidad de masa) como función de lapvelocidad. La
energía cinética diverge cuando v → 1. Note que K = m cuando v = 3/2 ≈ 0,866.
La línea punteada es la aproximación newtoniana. Decimos que una partícula es no
relativista si K m y ultrarrelativista si K m.
E = γm. (6.5)
E0 = m. (6.6)
Esta ecuación1 es clave: una partícula en reposo tiene una energía igual a su masa.
Alternativamente, podemos interpretar esta ecuación como una concepción nueva del
significado de la masa: la masa es la energía en reposo de una partícula.
La energía cinética relativista está definida como
K = E − E0 = E − m = (γ − 1) m. (6.7)
114
6.1. 4-Momentum
pµ pµ = −m2 . (6.10)
E 2 = m2 + p 2 , (6.11)
La velocidad de la partícula es ~
v = ~p/E.
De acuerdo a este punto de vista, el 4-momentum es una cantidad primitiva, sin defi-
nición, a partir de la cual surgen los conceptos derivados de energía, momentum lineal
y masa. La figura 6.2 representa gráficamente las relaciones entre momentum lineal,
energía, masa y velocidad de una partícula.
115
Capítulo 6. Dinámica relativista
E = γm E 2 = m2 + p 2
~p = E ~
v
v
~ ~p = γm~
v ~p
Figura 6.2: Ecuaciones que relacionan momentum lineal, energía, masa y velocidad de
una partícula. Adaptado de la Ref. [2].
116
6.2. Fotones
6.2. Fotones
La mecánica newtoniana no puede acomodar la existencia de partículas sin masa.
En efecto, si m = 0, la aceleración de una partícula sometida a la acción de una fuerza
neta F~ diverge de acuerdo a la segunda ley de Newton, a~ = F~/m.
Mirando la definición 6.1, parece que la teoría especial de la relatividad fuera tam-
bién a tener dificultades con la existencia de partículas sin masa. Sin embargo, este no
es el caso. Interpretando pµ como una cantidad primitiva (p. 115), el 4-momentum de
una partícula de masa cero puede escribirse simplemente como pµ = (E, ~p), donde E
es su energía y ~p su momentum lineal. La condición m2 = −pµ pµ = E 2 − p2 = 0 implica
que el 4-momentum de una partícula sin masa es un 4-vector nulo o tipo luz, con
E = |~p| . (6.15)
Como la velocidad de una partícula está dada por ~ v = ~p/E, la ec. (6.15) implica que
la partícula sin masa se mueve siempre a la velocidad de la luz, |~ v | = 1. En particular,
esto significa que la 4-velocidad de una partícula sin masa no está definida (porque γ
diverge cuando |~ v | = 1), haciendo inviable la definición inicial de 4-momentum.
En la teoría especial de la relatividad, una partícula sin masa se mueve siempre a la
velocidad de la luz, independientemente de su energía o su momentum lineal. ¿Cómo
distinguimos entonces dos partículas sin masa con energías distintas, si ambas viajan
a la misma velocidad?
En 1905, Albert Einstein3 introdujo el concepto de fotón como el cuanto de radiación
electromagnética, una partícula elemental sin masa. En el concepto de Einstein, una
2
A partir de mayo de 2019, la definición del amperio [15] fija el valor numérico para la carga del
electrón en e = 1,602 176 634 × 10−19 C.
3
Sí, el mismo Albert Einstein. Sí, el mismo annus mirabilis de 1905.
117
Capítulo 6. Dinámica relativista
E = hf, (6.16)
4
Graham Farmelo cuenta magistralmente la historia de E = h f en su ensayo A revolution with no
revolutionaries [28].
118
6.3. Conservación del 4-momentum
λ/m
103 1 10−3 10−6 10−9 10−12
radio IR UV γ
visible
microondas rayos X
f /Hz
106 109 1012 1015 1018 1021
E/eV
10−9 10−6 10−3 1 103 106
Este cambio en la frecuencia de la luz es conocido como efecto Doppler. El efecto Dop-
pler es importante, entre otros, en astronomía, donde se utiliza para medir la velocidad
radial de las estrellas.
Para ondas mecánicas, el efecto Doppler es cualitativamente similar pero cuantita-
tivamente distinto al efecto Doppler electromagnético. La relación entre f y f 0 en el
caso mecánico contiene las velocidades de la fuente y del observador respecto del me-
dio de propagación de las ondas. En el caso electromagnético, solo importa la velocidad
relativa entre fuente y observador, porque la luz se propaga como ondas en el campo
electromagnético, sin necesidad de un medio material que la soporte.
Ejemplo 6.2 (Efecto Doppler relativista). Una fuente monocromática de luz está en
reposo en el marco del laboratorio. Bob, trabajando en el laboratorio, determina que
la frecuencia de los fotones emitidos por la fuente es f . Montada en un cohete rápido,
Alice no está de acuerdo con la frecuencia medida por Bob. Cuando Alice se aleja de
Bob, la frecuencia de los fotones es menor que la frecuencia medida en el laboratorio.
Cuando Alice se acerca a Bob, en cambio, la frecuencia de los fotones resulta ser mayor
que la medida en el laboratorio. Asumiendo que la velocidad de Alice es siempre pa-
ralela o antiparalela con la dirección de movimiento de los fotones, la ec. (6.20) toma
la forma v
t1 − v
f0= f, (6.21)
1+v
donde v = V~ · n̂ = ±V es positiva si Alice se aleja de Bob y negativa si Alice se acerca
a Bob. En la figura 6.4 se grafica este caso particular.
119
Capítulo 6. Dinámica relativista
10
2
f 0/ f
1
0,5
0,2
0,1
−1 −0,5 0 0,5 1
v
Conservación de la energía
Ea + E b = Ec + Ed , (6.23)
~pa + ~p b = ~pc + ~pd . (6.24)
120
6.3. Conservación del 4-momentum
ma + Ka + m b + K b = mc + Kc + md + Kd . (6.25)
Definición 6.3 (Colisión elástica). Decimos que una colisión es elástica si se conserva
la energía cinética. En la interacción a + b → c + d, esto es equivalente a
Ka + K b = Kc + Kd . (6.26)
En este caso, la ec. (6.25) implica que en una colisión elástica se conserva también la
masa:
ma + m b = mc + md . (6.27)
Ejemplo 6.4 (Colisión totalmente inelástica). Una colisión totalmente inelástica puede
escribirse como a + b → c, implicando que las partículas a y b se mueven como una
sola, c, después de la interacción. La conservación del 4-momentum en este caso toma
la forma
µ
paµ + p b = pcµ . (6.28)
Ec = mc = 2m + 2K = 2γm. (6.29)
v
2~
va0 = , γ0a = γ2 1 + v 2 , ~pa0 = 2γ2 m~
v. (6.30)
~
1 + v2
121
Capítulo 6. Dinámica relativista
K m m mc
a b c
K0 m m mc
a b c
Figura 6.5: Colisión totalmente inelástica. En un marco K dado, dos partículas idén-
ticas, a y b, con velocidades de igual magnitud y direcciones opuestas se fusionan en
una nueva partícula, c. La masa de c es mayor que la suma de las masas de a y b.
Cuando observamos esta colisión desde el punto de vista del marco K 0 donde b está
en reposo, la energía y el momentum lineal de c difieren de sus valores en el marco K,
pero su masa permanece invariante. Ver ejemplo 6.4.
2
m2c = Ec02 − pc02 = 2γ2 m 1 − v 2 = (2γm)2 , (6.32)
Ejemplo 6.5 (Scattering de Compton, caso más simple). Llamamos scattering de Com-
pton al impacto de un fotón sobre un electrón en reposo, que produce un electrón en
movimiento y un fotón con una energía menor que la del fotón original (i.e., con una
longitud de onda más larga).
Veamos primero un caso simple, en el cual un fotón con energía E = 2me , donde
me = 0,511 MeV es la masa del electrón, impacta un electrón en reposo y emerge
de la colisión en la dirección opuesta a la inicial, como se ilustra en la figura 6.6,
en un proceso llamado backscattering. Los 4-momenta del fotón y el electrón antes
µ
de la colisión son paµ = (2me , 2me , 0, 0) y p b = (me , 0, 0, 0). Después de la colisión,
µ
tenemos pcµ = (Ec , −Ec , 0, 0), pd = (Ed , pd , 0, 0), con m2e = Ed2 − pd2 . La conservación del
4-momentum nos entrega las ecuaciones
3me = Ec + Ed , (6.33)
2me = −Ec + pd . (6.34)
Sumando, obtenemos
5me = Ed + pd . (6.35)
Combinando esta ecuación con la relación m2e = (Ed + pd ) (Ed − pd ), encontramos
1
me = Ed − pd . (6.36)
5
122
6.3. Conservación del 4-momentum
a b c d
Figura 6.6: Backscattering de un fotón por un electrón. Izquierda: un fotón (a) de ener-
gía Ea = 2me impacta un electrón en reposo (b). Derecha: luego del impacto, el elec-
trón (d) se mueve hacia la derecha con velocidad vd = 12/13 y un fotón (c) de energía
Ec = (2/5) me sale hacia la izquierda. Ver ejemplo 6.5.
13 12
Ed = me , pd = me . (6.37)
5 5
La velocidad del electrón después de la colisión es vd = pd /Ed = 12/13. Reemplazando
en (6.33) ó (6.34) obtenemos finalmente
2
Ec = me . (6.38)
5
Resumiendo: un fotón de rayos gamma (Ea = 1,02 MeV, λa = 1,21 pm) impacta un
electrón en reposo, imprimiéndole una velocidad igual al 92 % de la velocidad de la luz.
El fotón emitido tiene apenas el 20 % de la energía del fotón incidente (Ec = 204 keV,
λc = 6,06 pm).
Ea + me = Ec , Ea = pc , (6.39)
con Ec2 − pc2 = m2c = 9m2e . Resolviendo, hallamos que la energía del fotón inciden-
te debe ser igual a 4 veces la masa del electrón, Ea = 4me . La velocidad de c es
vc = pc /Ec = 4/5. La conservación del momentum lineal impide que la partícula c
sea creada en reposo, por lo que parte de la energía del fotón incidente siempre se
gasta en energía cinética. Por este motivo es que se necesita un fotón con la energía
de 4 electrones en reposo para producir un solo par electrón-positrón. La presencia del
electrón b es crucial; un fotón por sí solo no puede desintegrarse espontáneamente en
un par electrón-positrón.
5
El positrón es la antipartícula del electrón. El electrón y el positrón tienen la misma masa, el mismo
spin, y cargas eléctricas de signos opuestos. La existencia del positrón fue predicha teóricamente por
P. A. M. Dirac en 1928 y confirmada experimentalmente por C. D. Anderson en 1932.
123
Capítulo 6. Dinámica relativista
a b c
En la ec. (6.44), la única información que queda sobre el electrón d es su masa. Mul-
tiplicando los paréntesis en el lado derecho, hallamos
µ µ µ
pµd pd = pµa paµ + pµb p b + pµc pcµ + 2pµa p b − 2pµb pcµ − 2pµc paµ
−m2e = −m2e − 2h f me + 2h f 0 me − 2h2 f f 0 (−1 + cos θ ) .
Esto es equivalente a
1 1 h
− = (1 − cos θ ) . (6.45)
f0 f me
1
Usando λ = 1/ f y la identidad trigonométrica sin2 (θ /2) = 2 (1 − cos θ ), podemos
escribir
2h 2 θ
0
λ −λ= sin . (6.46)
me 2
La ec. (6.46) fue deducida por primera vez por Arthur Compton en 1923, revelando que
la luz no podía siempre ser tratada como una onda. La cantidad λc = h/me = 2,43 pm
es conocida como longitud de onda de Compton del electrón.
124
6.4. Sistemas de partículas
θ
a b ϕ
d
a b
Figura 6.9: Dos partículas no interactuantes que son consideradas como un sistema.
E px m K vx
Partícula a 10 6 8 2 3/5
Partícula b 10 −6 8 2 −3/5
Sistema 20 0 20 0 0
Tabla 6.1: Información dinámica de dos partículas que son consideradas como un siste-
ma. Energía, momentum lineal y masa se miden en la misma unidad (e.g., kilogramos).
La velocidad es adimensional.
125
Capítulo 6. Dinámica relativista
donde la suma se extiende a todas las partículas del sistema. Es posible demostrar que
p̄µ , al igual que cada uno de los 4-momenta individuales, es un 4-vector tipo tiempo [1].
En estas condiciones, el 4-momentum total del sistema, p̄µ , permanece constante
en el tiempo, i.e., se conserva.
La masa M del sistema de partículas está dada por
Definición 6.8 (Marco del centro del momentum). Como p̄µ es un 4-vector tipo tiem-
po, existe un marco K 0 , llamado marco del centro del momentum (MCM), donde sus
componentes espaciales se anulan:
p̄i0 = 0. (6.49)
Si las componentes de p̄µ en un marco K dado son p̄µ = Ē, p̄i , entonces es posible
p̄0µ = (M , 0) . (6.51)
a a
126
6.5. 4-Fuerza
donde K̄ 0 es la energía cinética total medida en el MCM. Esta ecuación muestra que la
masa del sistema es siempre mayor que la suma de las masas de las partículas indivi-
duales. La diferencia entre M y m̄ puede interpretarse como la energía cinética total
medida en el marco del centro del momentum, i.e., la energía térmica del sistema.
Si las partículas de un sistema interactúan entre sí, entonces la energía potencial de
interacción contribuye también a la masa del sistema.
6.5. 4-Fuerza
La primera ley de Newton, que define un marco de referencia inercial, sigue siendo
válida en Relatividad: un objeto sobre el que no actúan fuerzas se mueve en línea recta
con velocidad constante (que podría ser cero).
La segunda ley de Newton puede escribirse en la forma
d ~p
f~ = , (6.53)
dt
donde ~p es el momentum lineal y f~ es la fuerza neta que actúa sobre una partícula. En
Relatividad, esta relación es reemplazada por
d pµ
Fµ = , (6.54)
dτ
donde pµ es el 4-momentum y F µ es la 4-fuerza total que actúa sobre una partícula.
Con pµ = (E, pi ), las componentes de la 4-fuerza total son
dE
F0 = γ , F i = γ fi , (6.55)
dt
donde P = d E/d t es la potencia desarrollada por la fuerza y
d pi d d
fi = = (γmvi ) = (E vi ) (6.56)
dt dt dt
es la fuerza tridimensional o 3-fuerza total. Esta 3-fuerza se corresponde con la fuer-
za newtoniana, aunque difiere de ella: la relación f~ = d ~p/d t se mantiene, pero la
definición del momentum lineal ~p ha pasado del m~ v newtoniano al γm~
v relativista.
Dado que las interacciones instantáneas a distancia son incompatibles con la Rela-
tividad, la tercera ley de Newton sobrevive solo para interacciones locales, como las
colisiones de las secciones anteriores.
A partir de las ecs. (6.55) podemos escribir
dE
F =γ
µ
, fi . (6.57)
dt
Tomando el producto punto de F µ con la 4-velocidad uµ , hallamos
dE
2
uµ F = γ −
µ
+ vi f i . (6.58)
dt
127
Capítulo 6. Dinámica relativista
f~k = γ3 m~
ak , f~⊥ = γm~
a⊥ , (6.63)
mk = γ3 m, m⊥ = γm. (6.65)
128
Problemas
m
A D C
Problemas
1. Una partícula tiene energía E y momentum lineal ~p en un marco K dado. Muestre
que su energía y momentum lineal en un marco K 0 que se mueve con velocidad
constante V~ respecto de K están dados por las ecuaciones (6.19).
a) Encuentre la energía del fotón incidente necesaria para llevar a cabo esta
excitación.
b) Explique por qué la energía requerida del fotón incidente es mayor que el
cambio de masa del núcleo.
129
Capítulo 6. Dinámica relativista
e+ e−
m m
A B D C
e+ e− ϕC
m m
A B ϕD
6. Dos neutrones, A y B, se acercan el uno al otro a lo largo de una línea recta co-
mún. Cada uno tiene velocidad v en el marco del laboratorio (misma magnitud,
direcciones opuestas). Determine la energía total del neutrón B en el marco co-
móvil instantáneo del neutrón A, en términos de v y m (la masa del neutrón). ¿A
cuánto tiende esta energía cuando v → 1?
130
Problemas
B
θ
A
C
131
Capítulo 6. Dinámica relativista
a) m (en reposo)
energía = 3m
b)
energía = 3E energía = E
c)
energía = 3E energía = E
d)
energía = 3E
energía = E
Figura 6.14: Encuentre la masa de cada uno de estos sistemas de partículas. Ver pro-
blema 12.
12. Encuentre la masa de cada uno de los sistemas de partículas que se muestran en
la figura 6.14.
a + b → c + d, (6.69)
132
Capítulo 7
Electrodinámica relativista
Heinrich Hertz
φ = 0, (7.1)
cuyas soluciones son ondas que se propagan a la velocidad de la luz (en todos los
marcos).
Con = −∂µ ∂ µ (cf. def. 4.55), la ecuación de onda ∂µ ∂ µ φ = 0 es reminiscente
de la relación pµ pµ = 0, que describe a un fotón (ver sección 6.2). Esta reminiscencia
133
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
pµ 7→ −iħ
h∂µ , (7.2)
∂ψ h2 2
ħ
iħ
h =− ∇ ψ + V ψ. (7.5)
∂t 2m
Aquí, ψ (~r , t) es una “función de onda”, valuada en los números complejos, cuyo módu-
lo al cuadrado da la densidad de probabilidad de encontrar una partícula en la posición
~r en el instante t. La ecuación de Schrödinger es uno de los pilares de la mecánica cuán-
tica, y la base de la física atómica y molecular. De la manera en que la hemos deducido
resulta claro que no es compatible con la Relatividad.
Aplicando la sustitución (7.2) en la expresión relativista pµ pµ = −m2 , obtenemos
la ecuación de Klein–Gordon, m 2
φ + φ = 0. (7.6)
h
ħ
Curiosamente, Schrödinger mismo dedujo esta ecuación antes de la ecuación que lleva
su nombre, pero la descartó porque no reproduce correctamente los niveles de energía
del átomo de hidrógeno. La ecuación de Klein–Gordon es una versión relativista de la
ecuación de Schrödinger válida para partículas de spin cero, como el bosón de Higgs.
Ignorando tanto la Relatividad como el spin del electrón, la ecuación de Schrödinger da
una buena aproximación a los niveles de energía del átomo de hidrógeno. La ecuación
de Dirac corrige ambas falencias de la ecuación de Schrödinger y predice correctamente
la “estructura fina” de los niveles de energía, además de la existencia del positrón, la
antipartícula del electrón.
134
7.2. El campo electromagnético
de onda,
Aµ = 0. (7.7)
Aunque de apariencia relativista, esta ecuación esconde una potencial violación a la co-
variancia: con = −∂ λ ∂λ , tenemos Aµ = −∂ λ ∂λ Aµ . Como vimos en la sección 4.3
(p. 84), las derivadas parciales de un campo 4-vectorial solo son tensoriales bajo trans-
formaciones lineales de coordenadas. Bajo una transformación no lineal, como el paso
de coordenadas cartesianas a coordenadas esféricas, el término ∂λ Aµ es no tensorial y
no puede ser aceptado como parte de una ecuación relativista covariante. Una mane-
ra de recuperar la covariancia consiste en tomar combinaciones antisimétricas de las
derivadas de Aµ , como en
Fµν = ∂µ Aν − ∂ν Aµ . (7.8)
En términos de este tensor, podemos reemplazar la ecuación de onda por
Para hacer la ecuación más interesante, introducimos una fuente (“source”) 4-vectorial
S µ en el lado derecho de esta ecuación homogénea y obtenemos
∂ν F µν = S µ . (7.10)
Estas son ecuaciones relativistas de segundo orden para un campo 4-vectorial Aµ con
una fuente 4-vectorial S µ .
¿Qué representan el tensor definido en (7.8) y las ecuaciones (7.10)? Un tensor
antisimétrico como F µν tiene seis componentes independientes (ver tabla 4.2), las que
pueden organizarse en dos vectores tridimensionales, F 0i y εi jk F jk . Usando la defini-
ción (7.8), encontramos
∂ Ai
F 0i = ∂ 0 Ai − ∂ i A0 = − − ∂i φ, (7.11)
∂ t
εi jk F jk = εi jk ∂ j Ak − ∂ k A j = 2εi jk ∂ j Ak , (7.12)
donde hemos llamado φ = A0 . Estas ecuaciones son idénticas a las definiciones del
campo eléctrico y el campo magnético a partir de los potenciales escalar eléctrico y
vectorial magnético,
∂ A~
E~ = − − ∇φ, B
~ = ∇ × A.
~ (7.13)
∂t
Identificamos, por lo tanto,
1
Ei = F 0i , Bi = εi jk F jk , (7.14)
2
con el campo eléctrico y el campo magnético, respectivamente. Las relaciones inversas
son
F 0i = Ei , F i j = εi jk Bk . (7.15)
135
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Más explícitamente,
0 Ex Ey Ez
−E x 0 Bz −B y
[F µν ] = . (7.16)
−E y −Bz 0 Bx
−Ez B y −B x 0
Por supuesto, esta identificación no pasaría de ser una curiosidad si las ecuaciones
satisfechas por los campos no se corresponden con las ecuaciones de Maxwell. Para
comprobar esta última equivalencia, analizamos las componentes de la ec. (7.10). Se-
parando los casos µ = 0 y µ = i, hallamos
∂ν F 0ν = ∂i F 0i = ∂i Ei = S 0 , (7.17)
∂ Ei
∂ν F iν = ∂0 F i0 + ∂ j F i j = − + εi jk ∂ j Bk = S i . (7.18)
∂t
ρ ∂ E~
∇ · E~ = , − +∇×B
~ = µ0 ~. (7.19)
ε0 ∂t
∂ν F µν = µ0 J µ . (7.21)
Las ecuaciones de Maxwell homogéneas (la ley de Gauss para el magnetismo y la ley
de Faraday) se satisfacen automáticamente una vez se definen los campos a partir de
potenciales, como hemos hecho. También es posible escribirlas tensorialmente en la
forma
∂λ Fµν + ∂µ Fνλ + ∂ν Fλµ = 0. (7.22)
Resulta directo comprobar que esta ecuación se reduce a una identidad cuando reem-
plazamos la definición de Fµν dada en la ec. (7.8).
136
7.2. El campo electromagnético
Aquí, identificamos φ con el potencial escalar eléctrico, A~ con el potencial vectorial mag-
nético, ρ con la densidad de carga eléctrica, y ~ con la densidad de corriente eléctrica. A
partir del 4-potencial definimos el campo electromagnético como
Fµν = ∂µ Aν − ∂ν Aµ . (7.24)
Más explícitamente,
0 Ex Ey Ez
−E x 0 Bz −B y
[F µν ] = . (7.27)
−E y −Bz 0 Bx
−Ez B y −B x 0
El campo electromagnético obedece las ecuaciones de Maxwell inhomogéneas,
∂ν F µν = µ0 J µ , (7.28)
137
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
= ∂µ Aν − ∂ν Aµ − ∂µ ∂ν λ + ∂ν ∂µ λ
= Fµν .
Esto quiere decir que el campo electromagnético es insensible a cambios en el 4-
potencial de la forma (7.30). Más explícitamente, los campos eléctrico y magnético
derivados a partir de los potenciales φ y A~ son idénticos a los campos derivados a
partir de los potenciales primados (7.31),
∂ A~0 ∂ A~ ∂ ∂λ
0 0
E~ = − − ∇φ = − − ∇φ + (∇λ) − ∇ = E~, (7.32)
∂t ∂t ∂t ∂t
B~ 0 = ∇ × A~0 = ∇ × A~ − ∇ × ∇λ = B ~. (7.33)
La invariancia de gauge tiene dos consecuencias principales. En primer lugar, la am-
bigüedad existente en el 4-potencial, en el sentido que dos 4-potenciales relacionados
entre sí por una transformación de gauge producen el mismo campo electromagné-
tico, puede utilizarse para simplificar las ecuaciones en una situación concreta. Una
“elección de gauge” consiste en una condición adicional que se le exige al 4-potencial,
eliminando así total o parcialmente la libertad de gauge (7.30). Existen muchas eleccio-
nes de gauge posibles; desde nuestro punto de vista, son particularmente interesantes
aquellas condiciones de gauge que son covariantes.
138
7.4. Conservación de la carga
∂µ Aµ = 0 (7.34)
es conocida como gauge de Lorenz1 y tiene la virtud de ser covariante, i.e., de conservar
su forma en todos los marcos de referencia inerciales.
La condición de Lorenz fija solo parcialmente el gauge; si el 4-potencial Aµ satisface
la ec. (7.34), entonces el 4-potencial A0µ = Aµ − ∂µ λ, con λ = 0, que es obtenido a
partir de una transformación de gauge sobre Aµ , también la cumple.
139
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
S
~
n̂
Figura 7.1: Una distribución continua de carga eléctrica fluye a través de una esfera S.
La densidad de corriente es ~, que apunta siempre hacia la derecha, y el vector unitario
normal a la superficie es n̂. En el hemisferio izquierdo de la esfera hay un flujo de carga
hacia dentro, con ~ · n̂ < 0, mientras que en el hemisferio derecho la carga fluye hacia
fuera, con ~ · n̂ > 0.
∂µ J µ = 0. (7.38)
d
Z I
ρdV + ~ · n̂dA = 0, (7.40)
dt V S
140
7.4. Conservación de la carga
J µ = ρ (1, ~
v ) = ρ0 uµ , (7.41)
donde uµ = γ (1, ~
v ) es el campo de 4-velocidades de las cargas en movimiento y
ρ
ρ0 = (7.42)
γ
141
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
F 0 = qF 0ν uν = qF 0i ui = qγEi vi . (7.44)
dE
= q E~ · ~
v, (7.45)
dt
donde E = p0 es la energía de la partícula. Esta ecuación nos dice que solo el campo
eléctrico, y no el campo magnético, realiza trabajo sobre la carga.
Las componentes µ = i de la ec. (7.43) son
f~ = q E~ + q~
v×B
~, (7.47)
ϕ 0 = Ei ji , ϕ i = ρEi + εi jk j j Bk . (7.49)
142
7.6. Transformaciones de Lorentz para los campos eléctrico y magnético
Esta ecuación contiene toda la información que necesitamos para establecer las leyes
de transformación para los campos eléctrico y magnético.
Poniendo Ei = F 0i , Bi = 21 εi jk F jk , y similarmente para las cantidades primadas
respectivas, y desarrollando explícitamente las sumas sobre ρ y σ en la ec. (7.50),
hallamos
Ei0 = Λ00 Λi j − Λi 0 Λ0 j E j + ε jkl Λ0 j Λi k Bl , (7.51)
j 1 j
Bi0 = εi jk Λ 0 Λk l El + εi jk εlmn Λ l Λk m Bn . (7.52)
2
Estas son las leyes de transformación generales para los campos eléctrico y magnético
bajo una transformación de Lorentz arbitraria.
Rotación espacial. En el caso de una rotación espacial, la matriz Λµν toma la forma
(ver ejemplo 4.53)
Λ00 = 1, Λ0 j = 0, (7.53)
Λi 0 = 0, Λi j = R i j , (7.54)
1
Ei0 = R i j E j , Bi0 = εi jk εlmn R jl R km Bn . (7.55)
2
Usando las propiedades del símbolo de Levi-Civita (ver sección 4.2, p. 74), podemos
simplificar la ecuación para el campo magnético, obteniendo
Esto significa que, bajo una rotación espacial R ∈ O (3), el campo eléctrico se comporta
como un vector y el campo magnético como un pseudovector.
143
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Boost. Para un boost con velocidad Vi = V ni , la matriz Λµν toma la forma (ver ejem-
plo 4.54)
Λ00 = Γ , Λ0 j = −Γ Vj , (7.57)
k
Λi 0 = −Γ Vi , Λi j = Pi⊥j + Γ Pi j , (7.58)
k
donde Pi j y Pi⊥j son los proyectores en las direcciones paralela y perpendicular a ni ,
k
Pi j = ni n j , Pi⊥j = δi j − ni n j . (7.59)
Separando las ecuaciones para Ei0 y Bi0 en sus partes paralela y perpendicular a la velo-
cidad del boost, podemos escribir
0 0
B
~ =B ~k , B
~ =Γ B ~⊥ − V~ × E~⊥ . (7.62)
k ⊥
Estas son las leyes de transformación para los campos eléctrico y magnético bajo un
boost con velocidad V~ = V n̂.
En unidades convencionales, las ecs. (7.61)–(7.62) toman la forma
1
~0 = B
B ~k , ~0 = Γ B
B ~⊥ − V~ × E~⊥ , (7.64)
k ⊥
c2
E~0 = E~ + V~ × B
~, ~0 = B
B ~. (7.65)
Ejemplo 7.3. Bajo un boost en dirección x, las componentes cartesianas de los campos
eléctrico y magnético cambian de acuerdo a las ecuaciones
E x0 = E x , E 0y = Γ E y − V Bz , Ez0 = Γ Ez + V B y , (7.66)
B 0x = B x , B 0y = Γ B y + V Ez , Bz0 = Γ Bz − V E y . (7.67)
144
7.7. Invariantes de Lorentz
Ejemplo 7.4. En K, el campo eléctrico es cero y el campo magnético solo tiene com-
ponente z. ¿Cuánto valen los campos eléctrico y magnético en K 0 , si K y K 0 están en
configuración estándar (cf. def. 3.3)? Usando las ecs. (7.66)–(7.67), encontramos
E x0 = 0, E 0y = −Γ V Bz , Ez0 = 0, (7.68)
B 0x = 0 B 0y = 0, Bz0 = Γ Bz . (7.69)
Esto quiere decir que en K 0 , además del campo magnético existe también un campo
eléctrico.
1 1
E 2 − B 2 = − Fµν F µν , E~ · B
~ = − εµνρσ Fµν Fρσ , (7.70)
2 8
~ = 0. Con E 2 − B 2 > 0, E~ · B
Ejemplo 7.5. En un marco K dado, tenemos E~ 6= 0, B ~ = 0,
0 0
concluimos que pueden existir marcos K donde B~ 6= 0, pero siempre debe cumplirse
que E · B = 0. No existe ningún marco K donde E~0 = 0, B
~ 0 ~0 0 ~ 0 6= 0.
145
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
donde κ, λ y µ son las componentes de V~ en esa base. Poniendo E~0 = 0 en la ec. (7.61),
hallamos
E~k = 0, E~⊥ + V~ × B
~⊥ = 0. (7.72)
E~ + V~ × B
~ = 0, (7.73)
E~ + λB ~ + µ E~ × B
~ ×B~ = 0. (7.74)
Notando que B ~ ×B
~ = 0, desarrollando el doble producto cruz y recordando que E~ · B
~ = 0,
2 ~
encontramos que esta condición es equivalente a 1 − µB E = 0, la cual se satisface
solo si escogemos
1
µ = 2. (7.75)
B
Esto significa que existe una familia de marcos K 0 , cuyas velocidades respecto de K
están dadas por
E~ × B~
V~ = λB~+ , (7.76)
B 2
ϕ µ = F µν Jν . (7.77)
146
7.8. Tensor momentum-energía
ϕ µ = ε0 F µν ∂ λ Fνλ . (7.78)
ϕ µ = ε0 ∂ λ (F µν Fνλ ) − ε0 Fνλ ∂ λ F µν
1
ϕ µ = ε0 ∂ λ (F µν Fνλ ) − ε0 Fνλ ∂ λ F µν − ∂ ν F µλ
2
1
ϕ µ = ε0 ∂λ F µν F νλ − ε0 Fνλ ∂ λ F µν + ∂ ν F λµ .
2
Usando las ecuaciones de Mawell homogéneas (7.29) para reescribir el segundo tér-
mino, hallamos
1
ϕ µ = ε0 ∂λ F µν F νλ + ε0 Fνλ ∂ µ F νλ . (7.79)
2
Integrando otra vez por partes en el segundo término y reorganizando los índices,
obtenemos
1
ϕ µ = ε0 ∂λ F µν F νλ + ε0 ∂ µ Fνλ F νλ
4
1 µν
µ
ϕ = ε0 ∂ν F λ F + η Fρσ F
µ λν ρσ
.
4
ϕ µ + ∂ν T µν = 0, (7.80)
1 µν
µ
T = −ε0 F λ F + η Fρσ F
µν λν ρσ
. (7.81)
4
µ µ
Notando que F νλ F λµ = −F µλ F νλ = −F λ F νλ = F λ F λν , hallamos que T µν es simétrico:
T νµ = T µν . Una segunda propiedad importante de T µν es que su traza es nula:
1 µ
µ µ
T µ = −ε0 F λ F µ + δµ Fρσ F
µ λ ρσ
= −ε0 F λ F λµ − F ρσ F σρ = 0. (7.82)
4
147
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Vamos a analizar una a una las componentes del tensor que acabamos de definir.
Poniendo µ = ν = 0 en la ec. (7.81) y realizando las sumas indicadas, hallamos
1 00 1
00 0
T = −ε0 F λ F + η Fρσ F = ε0 E 2 + B 2 = u, (7.83)
λ0 ρσ
4 2
1 0i
0i 0
T = −ε0 F λ F + η Fρσ F
λi ρσ
= ε0 εi jk E j Bk = Si , (7.84)
4
1 ij
ij i λj
T = −ε0 F λ F + η Fρσ F ρσ
4
1
i 0j i kj 2 2
= −ε0 F 0 F + F k F − δi j E − B
2
1
2 2
= −ε0 Ei E j + εikl εk jm Bl Bm − δi j E − B .
2
1
ij 2 2
T = −ε0 Ei E j + Bi B j − δi j E + B = −σi j , (7.85)
2
u Sj
µν
[T ] = , (7.86)
Si −σi j
Estas tres cantidades nos permiten describir los flujos de energía y momentum lineal
entre el campo electromagnético y la materia, como veremos a continuación.
∗ ∗ ∗
148
7.8. Tensor momentum-energía
tico ejerce sobre cargas y corrientes. La interpretación de las componentes del tensor
momentum-energía está basada en las componentes de esta ecuación.
La componente temporal de la ec. (7.90) puede escribirse en la forma
∂u
E~ · ~ ++ ∇ · S~ = 0. (7.91)
∂t
Consideremos un sistema de campos y cargas en movimiento confinado al interior de
un volumen V . Integrando sobre V (ver sección 7.4), encontramos
d
Z Z I
E~ · ~dV + udV + S~ · n̂dA = 0, (7.92)
V
dt V S
donde hemos utilizado una versión tensorial del teorema de la divergencia. En el lado
izquierdo de esta ecuación, el primer término representa la fuerza electromagnética
total que actúa sobre las cargas del sistema, que es igual al cambio en su momentum
lineal mecánico. Luego, los dos términos siguientes deben también corresponder a va-
riaciones en el momentum lineal del sistema. Interpretando el vector de Poynting S~
como la densidad de momentum lineal electromagnético, el segundo término corres-
ponde en efecto a su variación temporal. El tercer término, que compensa los otros dos,
es el flujo de moméntum lineal a través de la superficie S que limita el sistema. Esto
quiere decir que la componente σi j del tensor de Maxwell puede interpretarse como la
densidad de flujo de la componente i del momentum lineal electromagnético a través
de una superficie perpendicular a x j .
149
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
u Sj
µν
[T ] = , (7.95)
Si −σi j
se miden todas en las mismas unidades, que pueden escogerse como J/m3 (densidad
de energía), kg/(m2 s) (densidad de momentum lineal), W/m2 (densidad de flujo de
energía) o kg/(s2 m) (densidad de flujo de momentum lineal), con
1 kg kg J W
2
= 1 2 = 1 3 = 299 792 458 2 . (7.96)
299 792 458 m s s m m m
Estas diferentes elecciones hacen que, e.g., sea lícito interpretar el vector de Poynting S~
tanto como densidad de flujo de energía o como densidad de momentum lineal.
150
7.9. Potenciales de Liénard–Wiechert
Figura 7.2: Una carga puntual en movimiento arbitrario describe una línea de mundo
curva en el espacio-tiempo. El campo electromagnético en el evento P está determinado
por la velocidad y la aceleración de la carga puntual en el evento retardado Q.
Rµ Rµ = −t 2 + r 2 = 0. (7.98)
El principio de causalidad exige que Q ocurra antes que P, por lo que debemos tener
t > 0. Luego, t = r > 0, y podemos escribir
1 q
φ0 = , A~0 = 0, (7.100)
4πε0 r 0
1 q 1 q 0µ
A0µ = (1, 0, 0, 0) = u . (7.101)
4πε0 r 0 4πε0 r 0
A su vez, las componentes de Rµ en K 0 están dadas por R0µ = r 0 (1, n̂0 ). Luego, r 0 =
−u0µ R0µ , y obtenemos
0µ q u0µ
A =− . (7.102)
4πε0 u0σ R0σ
151
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Siendo manifiestamente tensorial, esta ecuación conserva su forma en todos los mar-
cos4 . Luego, podemos escribir el 4-potencial en un marco arbitrario K en la forma
q uµ q uµ
Aµ = − = , (7.103)
4πε0 uσ Rσ 4πε0 D
D = −uσ Rσ = γr (1 − n̂ · ~
v) . (7.104)
1 q 1 q~
v
φ= , A~ = . (7.105)
4πε0 r (1 − n̂ · ~
v) 4πε0 r (1 − n̂ · ~
v)
Estos potenciales nos permiten calcular el campo electromagnético generado por una
carga puntual en movimiento arbitrario, sin importar cuán cercana sea su velocidad a
la de la luz. Cuando |~v | 1, recuperamos el potencial de Coulomb. Como la condición
de Lorenz es covariante, el 4-potencial (7.103) satisface también esta condición de
gauge en el marco K. En la figura 7.3 se muestran algunas curvas con φ = const.
El campo electromagnético, Fµν = ∂µ Aν − ∂ν Aµ , involucra derivadas del 4-potencial
respecto de x µ . Si bien la 4-velocidad de la carga puntual no depende explícitamente
de x µ , sí existe una dependencia implícita que es necesario considerar. Esto ocurre
porque derivar respecto de x µ implica mover ligeramente el punto P, lo cual a su vez
implica mover también el evento retardado Q a lo largo de la línea de mundo de la carga
4
Sean Aµ y B µ dos expresiones tensoriales distintas que coinciden con el 4-potencial de Coulomb en
K , A0µ = B 0µ . Como la igualdad entre dos tensores se preserva bajo transformaciones de Lorentz, estas
0
dos expresiones tensoriales deben coincidir en todos los marcos, Aµ = B µ . Esto significa que (7.102) es
la única manera tensorial de escribir el 4-potencial de Coulomb.
152
7.9. Potenciales de Liénard–Wiechert
puntual, porque la separación tipo luz entre ambos eventos debe preservarse. Esto
quiere decir que la derivada con respecto a x µ en P puede traducirse a una derivada
con respecto a τ en Q. Usando la regla de la cadena, hallamos
∂ ∂τ d d
∂µ = = = τµ , (7.106)
∂ xµ ∂ x µ dτ dτ
donde hemos llamado τµ = ∂µ τ. Para determinar τµ , calculamos las derivadas de Rµ :
d yµ
∂ν R = ∂ν [x − y (τ)] =
µ µ µ
δνµ − τν = δνµ − uµ τν . (7.107)
dτ
Recordando que Rµ Rµ = 0, encontramos
de donde obtenemos
Rµ Rµ
τµ = =− . (7.109)
uσ Rσ D
Luego, cuando derivemos cantidades definidas sobre la línea de mundo de la carga
puntual respecto de x µ , vamos a usar la relación
Rµ d
∂µ = − . (7.110)
D dτ
En particular, las derivadas de Rµ pueden escribirse en la forma
uµ R ν
∂ν R =µ
δνµ + . (7.111)
D
Habiendo aclarado estos preliminares, calculamos ahora ∂µ Aν :
u D − uν ∂µ D
q u q ∂µ ν
∂µ Aν = ∂µ ν = . (7.112)
4πε0 D 4πε0 D2
Usando la ec. (7.110), encontramos que las derivadas de la 4-velocidad son
Rµ duν Rµ αν
∂µ uν = − =− , (7.113)
D dτ D
donde αµ es la 4-aceleración de la carga puntual. Para calcular las derivadas de D,
usamos (7.111) y (7.113), recordando que uσ uσ = −1:
∂µ D = −∂µ (uσ Rσ )
= − ∂µ uσ Rσ − uσ ∂µ Rσ
Rµ ασ σ uσ R µ
= R − uσ δµ + σ
D D
Rµ
= −uµ + (1 + ασ Rσ ) .
D
153
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Reemplazando en ∂µ Aν , hallamos
q 1 Rµ
§ ª
∂µ Aν = −Rµ αν − uν −uµ + (1 + ασ R )
σ
4πε0 D2 D
q 1 Rµ ũν
= uµ uν − ,
4πε0 D2 D
ũµ = uµ + uµ ασ − uσ αµ Rσ . (7.114)
q ũµ Rν − ũν Rµ
Fµν = . (7.115)
4πε0 D3
ασ Rσ = −γ4 vk ak r + γ4 vk ak vi + γ2 ai r ni = γ2 r nk ak − γ3 vk ak D. (7.116)
q ũi R0 − ũ0 R i q 1 + γ2 r n j a j ai
Ei = = (ni − vi ) − . (7.118)
4πε0 D3 4πε0 γ2 r 2 (1 − nk vk )3 r (1 − nk vk )2
q ũ j R k
Bi = εi jk 3 = εi jk n j Ek . (7.119)
4πε0 D
q 1 + γ2 r n̂ · a~ a~
E~ = v) −
(n̂ − ~ , B
~ = n̂ × E~. (7.120)
4πε0 γ2 r 2 (1 − n̂ · ~ v )3 v )2
r (1 − n̂ · ~
El campo eléctrico en la ec. (7.120) tiene dos partes; una “estática”, que va en la direc-
ción de n̂ − ~
v , y una de radiación, que va en la dirección de a~. Como se sugiere en la
154
Problemas
n̂ ~r
n̂ − ~
v r (n̂ − ~
v)
v
~ Q r~
v Q0
Figura 7.4: Dos triángulos equivalentes para ilustrar la dirección del término estático
del campo eléctrico en la ec. (7.120).
figura 7.4, la parte estática del campo eléctrico apunta desde Q0 , no desde Q, hacia P,
donde Q0 es la posición que tendría la carga puntual si continuase moviéndose con
velocidad constante desde Q durante un tiempo t = r. Este término estático sobrevive
incluso si a~ = 0, en cuyo caso es inversamente proporcional al cuadrado de la distan-
cia entre Q y P. El término de radiación existe solo si la carga puntual acelera, y es
inversamente proporcional a la distancia entre Q y P. Esto significa que disminuye más
lentamente que el término estático, contribuyendo así a la emisión de radiación elec-
tromagnética. Solo una carga acelerada radía; una carga en reposo o en movimiento
con velocidad constante produce un campo que disminuye demasiado rápido con la
distancia. En cambio, el campo de radiación producido por una carga acelerada puede
detectarse arbitrariamente lejos de la carga.
Problemas
1. Sabiendo que [cf. ec. (7.27)]
0 Ex Ey Ez
−E x 0 Bz −B y
[F µν ] = , (7.121)
−E y −Bz 0 Bx
−Ez B y −B x 0
escriba las matrices correspondientes para F µν y Fµν .
155
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
Fµν = µ0 ∂µ Jν − ∂ν Jµ , (7.123)
1
F̃ µν = εµνρσ Fρσ , (7.124)
2
6. Muestre que las ecuaciones de Maxwell homogéneas [cf. ec. (7.122)] pueden
escribirse también en la forma ∂ν F̃ µν = 0, donde F̃ µν es el tensor definido en
la ec. (7.124). Proponga una generalización de las ecuaciones de Maxwell que
incluya la posibilidad de monopolos y corrientes magnéticas. ¿Es posible definir
los campos a partir de potenciales en este caso?
7. Muestre que bajo un boost con velocidad V~ = V n̂, los campos eléctrico y mag-
nético transforman de acuerdo a las ecuaciones (7.61)–(7.62). Ayuda: La identi-
dad (4.26) podría ser de utilidad.
156
Problemas
duµ q
= F µν uν . (7.127)
dτ m
1 2 1 3
exp (M ) = 1 + M + M + M + ··· . (7.128)
2! 3!
14. Obtenga el campo electromagnético producido por una carga puntual q que se
v en un marco de referencia K a partir del boost
mueve con velocidad constante ~
inverso desde su marco comóvil K 0 .
157
Capítulo 7. Electrodinámica relativista
158
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