Final Tic
Final Tic
Introducción
La incorporación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (en
adelante, TIC) en el proceso educativo suscita reflexiones y discusiones al respecto;
entre los docentes no hay posiciones unánimes. En el debate hay quien ve en las TIC
la solución a los problemas de la enseñanza y del aprendizaje, mientras otros creen
que su contribución es más modesta. Podríamos decir que la integración de las TIC
en el mundo educativo se considera desde una de estas tres posiciones:
escepticismo, indiferencia u optimismo.
Desde esta visión destacamos una reflexión clásica sobre la tecnología que
compartimos y que, sin reticencia, aplicamos al uso docente de las TIC: el hombre
necesita de una herramienta con la cual trabajar, y no de unos instrumentos que
trabajen en su lugar. Necesita de una tecnología que saque el mejor partido de la
energía y de la imaginación personales, y no de una tecnología que le avasalle y le
programe (…) La herramienta justa responde a tres exigencias: es generadora de
eficiencia sin degradar la autonomía personal; no suscita ni esclavos ni amos;
expande el radio de acción personal (Illich, 1974: 26).
Entre los pronósticos de los educadores más optimistas también se destaca que su
uso hará posible volver a la enseñanza individual, desvinculada conceptual y
físicamente de la institución escolar, y se augura que sustituirán a la escuela que
estamos acostumbrados a ver (Papert, 1995). Se defiende que las TIC están dando
lugar a una revolución en el proceso de enseñanza-aprendizaje porque cuestionan los
métodos y la práctica educativa más habituales.
Kenski (1998, cit. por Medeiros 2001) afirma que la utilización de las TIC afecta a
todos los campos educativos, y encaminan a las instituciones a la adopción de una
cultura informática educativa que exige una reestructuración sensible, no sólo de las
teorías, sino de la propia percepción y acción educativas.
Las posiciones anteriores precisan qué puede significar para los docentes la idea de
integrar las TIC, que no de yuxtaponer, en el curriculum, cuáles pueden ser sus
contribuciones educativas y bajo qué presupuestos. Desde una posición ni escéptica
ni indiferente sino moderadamente optimista, subrayamos, asimismo, la conveniencia
de dar primacía a lo curricular, a los valores y significados educativos por encima de
las TIC, de modo que sean nuestros proyectos pedagógicos debidamente razonados
y justificados, los que reclamen los medios a utilizar y no al revés (Escudero, 1995:
400).
Los estudios de las TIC y la formación docente no son tan numerosos como los
estudiosos que cada día los reclaman. Las TIC no sólo se utilizan en la administración
y gestión del centro escolar sino cada vez más en contextos didácticos y organizativos
como:
conclusiones
Para que los futuros profesores de Secundaria integren las TIC en los curricula
de su especialidad, con mayor o menor eficacia, no sólo les basta con dominar
su asignatura, sino que tienen que conocer los fundamentos pedagógico-
didácticos del proceso de su enseñanza-aprendizaje y, además, conocer la
tecnología (Internet y sus herramientas).
En el ámbito pedagógico-didáctico, el conocer y analizar ejemplos de procesos
de enseñanza-aprendizaje en los que se usa las TIC parece insuficiente para el
diseño eficaz de unidades didácticas en áreas de enseñanza.
No hemos podido recabar datos concluyentes que expliquen el incremento de
motivación docente para las TIC. Los evaluadores de las unidades didácticas lo
han atribuido tanto a los ejemplos seleccionados en la web como a sus análisis
en las clases presenciales. También el factor “novedad” ha sido ponderado.
Destacamos la circunstancia de que todos los evaluadores coincidieron en
interpretar que para estos alumnos las TIC parecían ser una vía para completar
de manera más fácil y eficiente la forma de actividad más convencional en la
enseñanza: la centrada en el profesor. En clara consonancia, como vemos, con
la innovación conservadora de la que habla Medeiros (2001).
Las conclusiones anteriores del caso práctico nos sitúan en un punto de partida sobre
la interdisciplinareidad de la formación docente para la integración curricular de las
TIC. Para integrar las TIC en el currículo la formación del profesorado debe ser
multirreferencial, capaz de unir complementariamente nociones antagónicas, en
donde la integración en un todo de los tres campos (pedagógico- didáctico,
epistemológico, y técnico) se dé a través de valores educativos centrados en el
alumno.
• Búsqueda de información:
—Conseguir más información sobre algo que no podamos encontrar en los libros
—Buscar información actualizada sobre temas concretos
—Base de datos variada pero interminable
• Comunicación
—Entrar en foros de discusión para preparar las clases
• Búsqueda de información:
—Buscar información sobre temas concretos
—Obtener información en los trabajos de investigación y así actualizar datos
• Comunicación
—Entrar en foros de discusión
—Entrar en Internet en Inglés, y así lo tendrían que usar
—Practicar la lengua extranjera a través de “chat”, así como hacer amistades y poder
visitarlas
en el país extranjero
—Poder mantener conversaciones en Inglés y así poner en práctica sus
conocimientos
Lo que destacamos de la anterior relación de usos de las TIC en las tareas docentes
son las funciones que se les otorga: fuente de recursos, búsqueda de información y
comunicación así como el significado distinto según se trate uno u otro usuario.
Afirmamos ahora que el problema no sólo está en el uso de las TIC en las áreas de
enseñanza sino en la toma de decisiones del docente en los procesos curriculares de
diseño, desarrollo y evaluación del currículo en donde las TIC se integren.
Reafirmamos, para aclarar mejor, que para el caso y situaciones específicas en que
se desarrollaron los procedimientos de investigación del presente trabajo, que la
integración de las TIC en el currículo no es el remedio instantáneo para elevar la
calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje ni que la formación docente para el
uso de las TIC se trate del ejercicio automático que lo logre.
Los estudiantes que llegan a las IES aún esperan clases tradicionales, porque
los nuevos métodos implican mayor esfuerzo.
Los procesos de evaluación que diseñan las instituciones y que los docentes
aplican a los estudiantes no favorecen ni reconocen la innovación con las TIC.
Todo ello frena la innovación en los docentes y los anima a conservar las metodologías
tradicionales, rígidas y secuenciales, así como a adaptar de manera somera la
información a las nuevas tecnologías.
Por otro lado, se percibe que el estudiante de IES es un sujeto muy activo, que tiene a
su alcance muchos recursos informáticos y que, a pesar de que el sistema educacional
es unidireccional y rígido, ya no se conforma con recibir una sola fuente de
información; al contrario, los estudiantes ahora tienen la posibilidad de comparar e
investigar cuando no están convencidos de la información que reciben. Así, los
procesos de enseñanza rígidos y secuenciales que aún se tienen en las IES no están en
armonía con las necesidades reales y la naturaleza actual de vida de los estudiantes
(Lévy, 2007).
De lo anterior se desprende que es necesaria una fuerte apuesta para preparar a los
docentes a fin de que usen de forma efectiva las TIC en el aula ( Brun, 2011); además, para
equilibrar la brecha e integrarse en este nuevo ambiente digital, se deben desarrollar
diferentes capacidades tecnológicas y didácticas ( Small y Vorg
Las TIC han venido a complementar las soluciones que ofrecen las diferentes
áreas del saber a las necesidades humanas, que en un momento podían ser
complejas y extensas pero que hoy pueden llegar a ser tan simples que resultaría
casi imposible visualizarnos sin el soporte de la tecnología en nuestra vida diaria y
en nuestra cultura.
Contenido
En un mundo cada vez más digital, con las herramientas que nos brinda
internet y con una necesidad de potenciar un contenido, un producto o
una información y presentarla de manera efectiva a diversos
públicos, surge como solución eficaz la convergencia digital y
tecnológica, que es capaz de integrar todos los elementos tecnológicos
en función de un objetivo.
Puntualmente, la convergencia tecnológica se entiende como la
interconexión de tecnologías de la computación y la información,
junto a la agrupación de elementos multimedia y redes comunicativas,
ecuación que deriva de la evolución del internet y la llegada de nuevas
formas de comunicar y espacios para este fin.
Esto genera una de las ventajas más importantes con las que cuenta la
humanidad en la actualidad: la capacidad de acortar distancias e
interconectar a todo el planeta, sin importar si se está al otro lado del
mundo: la información viaja en segundos.
Internet es una red que conecta a otras redes y dispositivos para compartir
información. Esto lo hace por medio de páginas, sitios o softwares. Su popularidad se
ha hecho cada vez mayor por su capacidad de almacenar, en un mismo lugar,
información de todo tipo y para diferente público. En Internet podemos encontrar
información de música, arte, cultura, medicina, literatura, política, ingeniería y mucho
más. Por medio de texto, audio, video, música, e imágenes, Internet nos permite
informarnos, aprender y divertirnos.
Esta red es considerada por muchos como una herramienta perfecta para eliminar las
jerarquías, las diferencias y las distancias, ya que favorece la libertad de expresión y
permite que la información, el conocimiento y el mundo entero estén al alcance de un
mayor número de personas*. Internet, entonces, no es una herramienta tecnológica
más, es un medio de comunicación, interacción y organización social**.
Opinar libremente en blogs, páginas y redes sociales y saber lo que otros opinan.
Comprar en distintos almacenes, sin importar en qué lugar del mundo se encuentren.
En la búsqueda:
Haz la pregunta: antes de buscar información en internet debo saber qué busco y para qué. Puede
parecernos irrelevante pues si buscamos es porque tenemos una pregunta pero la experiencia nos
demuestra que muchas veces no formulamos la pregunta de forma correcta. Busco una definición,
un dato estadístico, una información puntual sobre una organización, el contexto de un tema o
ámbito científico, etc. Y para qué: hacer un trabajo académico, redactar un artículo científico,
hacer una revisión sistemática, redactar la introducción de un proyecto, elaborar un texto
divulgativo, etc. Dependiendo de qué quiero y para qué podremos decidir dónde buscar:
enciclopedia o diccionario, atlas, tratado o manual, una base de datos estadística, una base de
datos especializada, etc.
Busca los conceptos: una vez sabemos lo que queremos es importante determinar qué conceptos
debo buscar y escribir qué palabras vamos a utilizar para cada concepto: qué palabras se usan,
sinónimos, palabras relacionadas y también saber su traducción por ejemplo al inglés u otros
idiomas si queremos obtener resultados más amplios.
Internet más allá de Google: utilizar un buscador como Google, que es uno de los más utilizados, u
otros como Yahoo no nos recuperará toda la información accesible vía online. Hay información
dentro de bases de datos consultables vía web que no indexan estos metabuscadores y que
debemos consultar de forma expresa.
No sólo Google: buscar en Google es muchas veces una opción válida para orientarnos sobre
nuestra pregunta. Lo que deberíamos descartar es que sea nuestra primera y única opción,
sobretodo en según qué tipo de búsquedas de información.
En la selección:
Fiabilidad: una vez obtenemos los resultados debemos fijarnos en quién es el autor y/o creador de
la información ya sea una persona física o un autor corporativo: una asociación, una empresa, etc.
Muchas veces la URL nos dará pistas sobre la autoría y si no es así deberemos entrar en la fuente y
ver quién firma los contenidos. Descartemos aquellos datos o información que no presentan
autorías.
Actualización: un dato interesante para descartar o no una información es ver la fecha de creación
o actualización de la información. En algunos ámbitos la actualidad de la información no es
relevante pues la información no se obsolece, pero en otros casos, como por ejemplo en ciencias
biomédicas o tecnológicas, la información se desactualiza con gran rapidez. Para finalizar
recordemos citar todo lo que hayamos seleccionado para construir nuestra información, trabajo,
presentación, etc.
Dar calidad, apoyo y refuerzo documental sobre lo que hemos escrito ya que hacemos saber que
nos hemos informado sobre el tema.
Poner a disposición de quién lee nuestro trabajo las fuentes de información que se han consultado
y poder así ir a los datos primarios, buscar actualización de los mismos, etc.
Respetar y poner en valor el trabajo realizado por los autores citados. Más información sobre
cómo y qué buscar, trucos en Google, formatos de citación, etc., en: bibliosjd.com
Correo Electrónico
El correo electrónico, también conocido como e-mail, es un servicio de red que permite mandar y
recibir mensajes con múltiples destinatarios o receptores, situados en cualquier parte del mundo.
Para usar este servicio se necesita cualquiera de los programas de correo electrónico que ofrece la
red. En un mensaje de correo electrónico, además de un texto escrito, puede incluir archivos como
documentos, imágenes, música, archivos de video, etc. La facilidad de uso, rapidez y el bajo costo
de la transmisión de información han hecho que la mayoría de las instituciones y particulares
tengan el correo electrónico como principal medio de comunicación.
Como se mencionó con anterioridad, se trata de una serie de mensajes electrónicos que se
pueden enviar y recibir prácticamente de manera instantánea a través de los diversos mecanismos
web (llámese directamente cuenta de correo electrónico) bien sea para usos laborales, educativos,
comerciales o simplemente personales. No es difícil hablar sobre lo que es un correo electrónico,
pero sí hay que hacer especial mención a sus orígenes y, obviamente, evolución, recordando así
que, en el pasado, los mensajes eran enviados a través del correo postal. En este punto, hay que
hacerse una idea clara de que el email representa evolución.
Pero antes de tocar un tema tan extenso como el origen del email, resulta imperativo aclarar que
los correos electrónicos no solo se basan en enviar mensajes o cartas virtuales, también se puede
hacer el envío y recepción de todo tipo de documentos y archivos digitales, claro está, con un
límite de acuerdo a su peso y tipo. Los emails también sirven como un tipo de almacenamiento de
archivos, además, se necesita de un intermediario que pueda guardar esos mensajes (las empresas
de correos electrónicos) de manera que no se amerite que los usuarios estén conectado
simultáneamente.
Aunque muchos piensen que todo comenzó con la llegada del internet, en realidad el email tiene
una data bastante antigua. Pese a que todo se manejaba mediante el correo manual, con el uso de
la tecnología comenzó a nacer la necesidad de comunicarse más rápido sin generar demasiados
gastos, o hacer uso de personas que hicieran de intermediarias en el proceso (el cartero, por
ejemplo). Así que, en 1962, el Instituto Tecnológico de Massachusetts comenzó a enviar mensajes
a través de una computadora, teniendo la posibilidad de guardar cada archivo en el disco duro de
la misma.
En 1965 se creó la figura del Mail a través de esa misma computadora, aunque, claro está, los
científicos estaban buscando la manera más factible de que sus deseos se volvieran reales en el
menor lapso posible y proporcionarle al mundo algo que cambiaría totalmente la forma de ver a la
tecnología. Se habló de un antes y un después, una nueva era para la tecnología. El primer
mensaje enviado como un correo (de una computadora a otra) fue en 1971 gracias a la red
ARPANET. Más adelante, una persona cambió la visión del correo: Ray Tomlinson.
Ray fue un programador que no solo logró que se enviará el primer correo en el mundo, sino que
también incorporó la @ como método para separar la computadora del usuario, además de
identificar la empresa de correos a la que se estaba registrado el usuario. Luego, en 1977, los
correos electrónicos pasaron a ser un elemento estandarizado.
La función principal del correo electrónico es la de enviar y recibir mensajes o archivos sin
necesidad de moverse de un sitio (como se hacía en la antigüedad). Para hablar de las funciones
del correo, se necesitan mencionar los protocolos de uso del mismo, por ejemplo, está el
protocolo de SMTP, sus siglas en inglés significan Simple Mail Transfer Protocol (Protocolo simple
de transferencia de correo) el cual permite transmitir el mensaje desde el servidor saliente hasta
el receptor. El protocolo POP. cuyas siglas en inglés significan Post Office Protocol (Protocolo de la
Oficina postal).
Este protocolo es el que se encarga de recibir y almacenar los mensajes desde su servidor. Para
finalizar, el sistema IMAP, sus siglas en inglés significan Internet Message Access Protocol
(Protocolo de acceso a mensajes de Internet) en él, se puede acceder a los mensajes enviados y
recibidos, almacenarlos por carpetas, descargar la totalidad del mensaje o hacerlo parcialmente.
Incluso se pueden sincronizar de acuerdo al usuario que ha enviado el correo y reenviarlo a uno o
más usuarios de las diferentes empresas de correo. Una vez explicado esto, se puede hablar de su
funcionamiento (en forma específica).
Los correos transmiten mensajes entre los usuarios de una red, es por ello que se encuentra
dentro de la lista de servicios más importantes en todo el mundo, sobre todo a nivel comercial. Si
se tiene la pregunta de cómo hacer un correo electrónico, se necesita especificar la cuenta del
usuario y la dirección del destinatario. Al enviar el email, el mensaje es enviado al buzón de correo
de su proveedor, posterior a ello, este se almacena y reenvía hasta el buzón del destinatario.
Allí se guarda de manera automática para que, al momento de que el destinatario lo solicite, el
servidor se lo envíe en el menor tiempo posible. Si un mismo correo va a enviarse a varios
destinatarios, no es necesario crear diferentes hojas de emails, simplemente se crea una lista de
destinatarios, por ejemplo, Ana.gonzá[email protected]; [email protected] etc. Además, en el
mensaje que se pretende enviar, también se pueden adjuntar diferentes archivos sin importar su
tipo.
Crear un correo electrónico no es algo complicado, pero hay que tener bastante claro que existen
diferentes plataformas de correo. Siempre es bueno tener una cuenta en cada una, pues las
personas pueden variar entre una plataforma y otra, todo depende de su funcionamiento,
agilidad, beneficios y calidad. Para crear correo electrónico hay que dirigirse a la pagina de correo
que más se desee, puede ser gmail correo electrónico o el correo electrónico Outlook. En la parte
superior derecha de la página, aparecerán dos opciones: Iniciar sesión, Registrarse. Hay que
seleccionar la segunda opción.
Una vez culminado este paso, la página crea una redirección a un formulario donde se debe crear
la cuenta, especificando el usuario y la contraseña. Con el usuario hay que verificar que ninguna
otra persona tenga el mismo, así que hay que ser lo más original posible. Para la contraseña, se
exige el uso de mayúsculas, minúsculas, signos de puntuación, caracteres diferentes e incluso
números. Esta contraseña no se puede compartir con nadie más y debe ser memorizada para
poder acceder al correo. Finalizado este paso, hay que seguir con el perfil del usuario.
Este paso es mejor conocido como mi correo electrónico, es la cuenta personas o el perfil, se
coloca el nombre completo del usuario, año de nacimiento, edad, país natal o en donde se
encuentra en la actualidad, código postal y añadir una foto al perfil. Luego de ellos se empiezan a
recopilar los contactos que se quieran agregar para el envío de emails, aunque no es totalmente
indispensable mantenerlos agregados a las plataformas.
Los correos electrónicos más populares
A pesar de que existen diferentes plataformas de emails, los usuarios siempre van a preferir unas
por encimas de las otras, esto es debido a la calidad que ofrecen, la facilidad de uso y el tiempo de
experiencia que poseen. Los 5 más famosos en la web son Gmail, Outlook, Yahoo, Aol y iCloud.
En el caso del Gmail, se habla de uno de los correos más destacados e importantes a nivel mundial
desde hace muchos años. Es el proveedor de correo por excelencia y posee al menos un billón de
usuarios en la web.
Outlook, anteriormente conocido como Hotmail correo electrónico, es una de las herramientas de
Microsoft para redactar, enviar y recibir mensajes y archivos de todo tipo. Posee opciones
avanzadas de almacenamiento, teniendo la opción de recuperar aquellos emails que hayan sido
borrados por error. Por otro lado, está Yahoo, otra plataforma importantísima de email, aunque
también es una herramienta de búsqueda en la web. En esta plataforma se pueden eliminar los
mensajes inservibles luego de 90 días, tiene 1 TB de almacenamiento, filtro de spam y posee más
de 350 millones de usuarios.
Un portal Web es un sitio de Internet caracterizado por facilitar el acceso a distintos recursos o
servicios de la World Wide Web (WWW). Estos accesos pueden manejar temas relacionados o ser
de diversa índole, ofreciendo así un amplio abanico de temas que podrían ser de interés para el
internauta.
El objetivo principal de un portal es ayudar a los usuarios a localizar la información que necesitan
sin tener que salir del portal, con lo que se incentiva a los usuarios a utilizar el sitio de forma
recurrente.
Información:
Participación:
Comodidad:
Antes de hablar sobre los tipos de portales Web, debemos aclarar un tema que resulta en muchas
ocasiones confuso: los portales, los sitios y las páginas Web tienen relación entre ellos, pero no
necesariamente son lo mismo.
Los buscadores o motores de búsqueda son sistemas informáticos que sirven para localizar
páginas web o archivos. Tras hacer la búsqueda con una o más palabras libres o palabras clave, los
buscadores muestran una lista de resultados. La clasificación de esta lista se hace atendiendo a
una serie de algoritmos.
En ocasiones se suele confundir el término buscador con el de navegador de Internet, esto sucede
cuando la página de inicio del navegador es el buscador Google. Un navegador o explorador web,
es un programa instalado en nuestro ordenador o dispositivo móvil (smartphone, tableta,
ordenador portátil, etc.) para acceder a cualquier sitio web en Internet.
El navegador es el programa que utilizamos para acceder a una página web, un buscador es una
página web en la que buscamos información. Los navegadores web más conocidos son: Mozilla
Firefox, Google Chrome, Opera, Safari, Microsoft Edge.
Google Chrome es el navegador más utilizado, por su sencillez, rapidez y características que
ofrece, si bien existen alternativas que pueden ser interesantes para muchos usuarios, en este
artículo se enumeran las características de los 10 mejores navegadores.
De igual modo existen buscadores más allá de Google, el buscador usado por el 90% de los
usuarios, y que junto con Bing y Yahoo, dominan el mundo de la búsquedas en Internet. En este
artículo encontraréis 20 buscadores de Internet excluyendo los tres anteriores.
Una página Web es una fuente de información dentro de la World Wide Web elaborada en
lenguaje HTML, a la cual se puede acceder por medio de un navegador de Internet. Las páginas
Web pueden contener hiperenlaces a otras páginas Web, constituyendo así la red www.
Un sitio Web es un espacio en la WWW que contiene un conjunto de páginas Web, normalmente
relacionadas con un dominio o subdominio de Internet.
Un portal Web es un sitio Web que funciona como acceso a una amplia gama de recursos y
servicios, entre los que suelen encontrarse foros, buscadores, aplicaciones, documentos, etc.
Aclarado el punto anterior, podemos proceder con la clasificación de los distintos portales. Entre
ellos encontramos:
Portales horizontales
También conocidos como portales masivos, están dirigidos a una audiencia amplia, y brindan una
gran gama de información y servicios sin necesidad de navegar por varios sitios para encontrarlos.
Entre los sitios que clasifican en esta categoría se encuentran: Terra, AOL, AltaVista, UOL, Yahoo,
MSN.
Portales verticales
Este tipo de sitios provee información y servicios a un púbico segmentado, ofreciendo contenidos
concretos con relación a temas específicos.
Entre estos portales podemos mencionar sitios como: Forbes, InfoEmpleo, PortalMúsica, entre
otros.
La elaboración de portales forma parte de las actividades que involucra el desarrollo Web. Elegir
un portal para tu sitio en la WWW puede ser una buena opción cuando quieres manejar grandes
cantidades de información, a la cual los usuarios podrán tener acceso desde un solo lugar.