1.
Bioseguridad en vacunas
Se define como el conjunto de medidas preventivas y prácticas destinadas a mantener el control de factores
de riesgo laborales procedentes de agentes biológicos disminuyendo así los impactos nocivos, asegurando la
salud y seguridad tanto de quienes manipulan y administran las vacunas como de las personas que las
reciben. Esto incluye protocolos de manipulación segura, almacenamiento adecuado, y la prevención de la
contaminación durante el proceso de fabricación, distribución y administración de las vacunas.
La prioridad estratégica de la Agenda de Inmunización 2030 es la elaboración de programas de inmunización
para la atención primaria de salud y la cobertura universal de salud. El cumplimiento de esta meta exige, entre
otras actividades, enfocarse en el monitoreo de la seguridad de las vacunas y de la vacunación, con el fin de
garantizar la disponibilidad de una cadena de suministro de vacunas e insumos de calidad y con efectividad
elevada, que se articulen en un sistema de prestación de servicios con base en la atención primaria.
En la Región de las Américas, las vacunas han alcanzado niveles de aceptación y confianza bastante altas,
en comparación con otras zonas del mundo, como una intervención muy efectiva para la reducción de la
frecuencia e impacto de muchas enfermedades infecciosas. Sin embargo, el público general ha manifestado
más dudas respecto a la seguridad de las vacunas que en su efectividad.
En el contexto actual de la emergencia por la pandemia de COVID-19, en la que se ha requerido el rápido
despliegue de nuevas vacunas, bajo esquemas de autorización de emergencia, es mucho más importante el
énfasis que se hace a las actividades que garanticen la seguridad de las vacunas, incluyendo de manera muy
relevante, la vigilancia de los Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación o Inmunización (ESAVI).
El sistema de vacunación segura está constituido por varios componentes que deben interactuar de manera
permanente y por actividades desarrolladas de forma simultánea por diferentes instituciones en todos los
países.
2.1 Calidad del producto biológico:
Se refiere a la garantía de que las vacunas cumplen con estándares estrictos de seguridad, eficacia y pureza.
La calidad de las mismas se asegura a través de rigurosas pruebas de fabricación aplicadas por el laboratorio
a cada lote de vacunas para garantizar que sea seguras y efectivas para su uso en la protección de la salud
pública, en donde primero las vacunas son experimentadas con un grupo pequeño de voluntarios, y después
con un grupo más grande de voluntarios de los cuales se realizan ensayos clínicos
Los ensayos clínicos tienen tres fases:
• Durante de los ensayos clínicos de fase I, grupos pequeños de voluntarios reciben la vacuna del ensayo. Se
usan los ensayos clínicos en Fase I para determinar si por lo general la vacuna es seguro, si funciona, si hay
efectos secundarios graves y cuál es la mejor dosis.
• En los ensayos clínicos en Fase II, administramos la vacuna a un grupo de voluntarios mas grande que
tienen características (como la edad y salud física) similares a aquellas para quienes está destinada la nueva
vacuna. Se usan los ensayos clínicos en Fase II para estudiar los efectos secundarios a corto plazo y cómo
responde el sistema inmunitario de las personas a la vacuna.
• En los ensayos clínicos en Fase III, se administra la vacuna a miles de voluntarios y se prueba para
determinar si es seguro y eficaz. En particular, los ensayos en Fase III analizan cómo se comparan los
voluntarios que reciben la vacuna con los voluntarios que no la reciben.
Una vez que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprueba el uso de una vacuna, la FDA
continúa monitoreando la vacuna y su proceso de fabricación para garantizar que continúa la inocuidad y la
calidad. Y para registrar/ determinar la gravedad de todas las presuntas reacciones adversas y constatar la
reacción de las personas a las que se les ha administrado la vacuna.
Es fundamental garantizar que la vacuna es segura, por lo que tras la autorización se llevan a cabo
periódicamente evaluaciones y estudios clínicos con el fin de obtener información actualizada sobre la
seguridad y la eficacia. Por lo general se llevan a cabo análisis para determinar la duración total de la
protección que confiere una vacuna.
Podría ser una conclusión: la bioseguridad es fundamental para asegurar que las vacunas mantengan su
calidad y eficacia de protección personal, la desinfección de superficies y la manipulación cuidadosa de las
vacunas para evitar la contaminación y asegurar el bienestar global.
Referencias:
-Seguridad de Vacunas. (s/f). [Link]. Recuperado el 28 de enero de 2024, de
[Link]
-Fabricación, seguridad y control de calidad de las vacunas. (s/f). [Link]. Recuperado el 28 de enero de
2024, de [Link]
-Los científicos investigan y crean vacunas en un laboratorio y antes de que se administre una nueva vacuna
a las personas, & la vacuna., se R. P. de L. E. S. (s/f). ¿Cómo se prueban las vacunas? [Link]. Recuperado
el 28 de enero de 2024, de [Link]
[Link]
INYECCIONES SEGURAS
Se define como inyección segura la que no perjudica al receptor, no expone al dispensador del servicio a
ningún riesgo evitable, y no genera ningún desecho peligroso para otras personas. La definición de una
inyección segura se basa en tres factores importantes que a su vez comprenden actividades básicas y
críticas, cuyo cumplimiento garantizará una prestación sanitaria eficaz. Estos son:
Seguridad para quien recibe la inyección.
Seguridad para el trabajador de salud.
Seguridad para la comunidad y el medio ambiente.
Problemática de la inyección segura
La información que llega a la OMS y al UNICEF indica que las prácticas de inyecciones que no respetan las
normas de esterilidad están generalizadas, especialmente en países en desarrollo, y si a ello se suma el
suministro insuficiente de jeringas descartables, el resultado es que gran parte de la población queda
expuesta a un serio riesgo sanitario.
Las inyecciones en condiciones peligrosas pueden dar lugar a complicaciones infecciosas debidas a la
transmisión de agentes patógenos por la sangre. La transmisión del VIH y del virus de la hepatitis B de un
paciente a otro, de un paciente a un trabajador de salud y —muy rara vez— de un trabajador de salud a un
paciente, se ha producido en entornos de asistencia sanitaria.
La comunidad en general también se encuentra en peligro cuando el equipo de inyección utilizado no se
elimina de modo seguro y, debido a su valor comercial, se reutiliza, vende o recicla.
TECNICA DE APLICACIÓN
La vía a utilizar viene determinada por la inmunogenicidad y la reactogenicidad de cada vacuna, y en la Ficha
Técnica (FT) encontramos la recomendación del fabricante de la vacuna.
Recomendaciones generales
1. Elección del lugar de la administración: Elegir el lugar anatómico según la vía y la edad de la persona a
vacunar.
• Intramuscular (en lactantes de masa muscular normal. En caso de masa muscular por debajo de la
normalidad, valorar). Menores de 12 meses: cuádriceps. Mayores de 12 meses: deltoides.
• Subcutánea e intradérmica: Deltoides o cara externa del tercio superior del brazo (tríceps). También se
podría utilizar el muslo, en menores de 12 meses.
2. Asegurarse que la piel del lugar de la inyección está limpia y no presenta materia orgánica. En caso de que
sí exista, lavar con agua y jabón.
3. Asegurarse que la piel del lugar de la inyección está intacta y no presenta lesiones. No aplicar en lugares
donde exista inflamación, dolor, anestesia ni vasos sanguíneos visibles.
Higiene y seguridad
1. Se deben utilizar agujas de bioseguridad (con mecanismo de protección) estériles y de un solo uso, para
evitar los pinchazos accidentales
2. La enfermera debe realizar la higiene de las manos (lavado de manos con agua y jabón o con solución
hidroalcohólica). A continuación, se colocará los guantes.
3. Limpiar la zona con una gasa o algodón empapada con agua destilada o suero fisiológico y dejar secar. No
utilizar alcohol, pues podría inactivar las vacunas vivas.
4. Eliminar inmediatamente el conjunto jeringa aguja (sin separarlos) en un contenedor de residuos
biopeligrosos. Nunca se debe reencapuchar la aguja, sino activar el mecanismo de protección de la aguja de
bioseguridad.
5. Al finalizar la administración de la vacuna, retirar los guantes y volver a realizar la higiene de las manos.
Administración de la vacuna
1. Introducir la aguja e inyectar rápidamente.
2. Si no sale sangre, inyectar lentamente. No obstante, si se realizar la aspiración y sale sangre, sacar la
aguja y repetir la inyección en otro lugar.
3. Al terminar la inyección, retirar rápidamente la aguja y presionar ligeramente la zona de la punción con
un algodón. No se debe realizar masaje sobre la zona.
TÉCNICAS DE ADMINISTRACIÓN
Administración intramuscular: Para la administración intramuscular se debe introducir la aguja en un ángulo
de 90º respecto a la piel. La inyección rápida, sin aspiración, parece ser menos dolorosa. Se recomiendan dos
tipos de técnicas:
• Técnica del aplanado: Consiste en aplanar la piel y el tejido celular subcutáneo en el lugar de la
inyección mediante un movimiento de separación entre pulgar e índice, al tiempo que se presiona
sobre la masa muscular. Es la técnica recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
• Técnica del pellizco: Consiste en coger el músculo entre los dedos índice y pulgar de la mano libre.
Administración subcutánea se utiliza la técnica del pellizco, intentado separar la piel y el tejido celular
subcutánea del músculo. La aguja se introduce con un ángulo de 45°
Administración intradérmica Solo se utilizaría para la vacunación BCG. Se debe administrar con el bisel de la
aguja hacia arriba, para provocar la aparición de una pequeña pápula que no indica una administración
adecuada. La aguja se debe introducir con un ángulo de 15° respecto a la piel
Referencias:
Módulo III: Prácticas de inyección segura. Organización Panamericana de la Salud. 2007
Forcada Segarra JA. Guía Práctica de Administración de Vacunas para Enfermería. Madrid: Undergraf; 2017
2.4 Desecho de residuos especiales por su capacidad potencial de producir contagio
Residuos Especiales: Son aquellos residuos que contienen o pueden contener agentes patógenos en
concentraciones o cantidades suficientes para causar enfermedad a un huésped susceptible. En esta
categoría se incluyen los siguientes residuos: Cultivos y Muestras Almacenadas; Residuos Patológicos;
Sangre y Productos Derivados; Material Cortopunzante; Residuos de Animales.
Los residuos especiales pueden contener diversos microorganismos, que ingresan a través de heridas o
cortes en la piel, mucosas y, en casos infrecuentes, inhalación e ingestión. El 1% de los accidentes con
material cortopunzante afecta al personal de salud. Los residuos cortopunzantes son la principal causa de
enfermedad evitable vinculada al manejo de REAS.
Los agentes que pueden ser transmitidos por esta vía son el virus de la inmunodeficiencia humana y los virus
de la hepatitis B y C. Con la finalidad de prevenir y controlar los riesgos provenientes de los residuos que se
generan en los laboratorios se procede a tomar resguardo con el plan de emergencias.
El correcto ordenamiento y la normalización de los residuos sanitarios permite disminuir el posible riesgo hacia
la salud y el medio ambiente derivado de una deficiente gestión intracentro a la vez que minimiza los costes
de la gestión global de residuos sanitarios.
Lista de enfermedades infecciosas transmisibles por agentes patógenos contenidos en los residuos sanitarios
infecciosos: Cólera, Fiebres hemorrágicas causadas por virus, Brucelosis, Difteria, Meningitis, encefalitis,
Fiebre Q, Tuberculosis activa, Hepatitis vírica, turlaremia , Tifus abdominal, Lepra, Ántrax, Fiebre paratifoidea
A, B y C, Poliomielitis, Disenteria bacteriana, Rabia, SIDA. (Síndrome de inmunodeficiencia humana)
Los desechos sanitarios proceden básicamente de:
• Hospitales y otros establecimientos asistenciales;
• Laboratorios y centros de investigación;
• Centros donde se practican autopsias y se prestan servicios mortuorios;
• Laboratorios de investigación y pruebas con animales;
• Bancos de sangre y centros de donación;
• Residencias de ancianos.
Impacto ambiental
El tratamiento y la evacuación de desechos sanitarios puede entrañar riesgos indirectos para la salud, a través
de la liberación al medio de patógenos y contaminantes tó[Link] no están bien construidos, los vertederos
pueden contaminar el agua de bebida. Además, todas las instalaciones de evacuación de desechos
indebidamente diseñadas, gestionadas o mantenidas entrañan riesgos ocupacionales.
La incineración de desechos es desde hace tiempo una práctica muy extendida, pero si no es total o si se
incineran materiales que no se prestan a este tipo de tratamiento, se liberan a la atmósfera agentes
contaminantes, así como cenizas residuales. Si se someten a incineración productos que contienen cloro,
estos pueden liberar dioxinas y furanos, sustancias que son cancerígenas para el ser humano y han sido
asociadas a diversos efectos perjudiciales para la salud. La incineración de metales pesados o productos con
alto contenido metálico (en particular, de plomo, mercurio y cadmio) puede provocar la dispersión en el medio
de metales tóxicos. Hoy en día existen soluciones alternativas a la incineración, como la esterilización en
autoclave o por microondas, el tratamiento por vapor combinado con agitación de los materiales tratados o el
tratamiento químico.
Motivos de una deficiente gestión de los desechos
La falta de conciencia de los peligros que los desechos sanitarios pueden entrañar para la salud, la deficiente
capacitación en gestión de desechos, la ausencia de sistemas de gestión y evacuación de residuos, la
escasez de recursos humanos y económicos y la poca prioridad otorgada a esta cuestión figuran entre los
problemas más frecuentemente asociados a los desechos sanitarios. Por otro lado, hay muchos países que
carecen de una reglamentación adecuada en la materia o que, aun teniéndola, no la hacen cumplir.
Medidas para el logro de mejoras
La gestión de los desechos sanitarios requiere una mayor atención y diligencia para eliminar la importante
carga de morbilidad asociada a la mala práctica, incluida la exposición a agentes infecciosos y sustancias
tó[Link] mejorar la gestión de los desechos sanitarios hay que prestar atención a los siguientes
elementos clave:
implantación de un sistema integral, que determine las responsabilidades, la asignación de recursos y
los procesos de manipulación y evacuación de desechos. Se trata de un proceso a largo plazo que
pasa por la introducción de mejoras graduales;
sensibilización acerca de los riesgos ligados a los desechos sanitarios y mejor conocimiento de las
prácticas seguras y fiables; y
selección de métodos de gestión seguros y ecológicamente inocuos, a fin de proteger a las personas
de todo peligro en los procesos de recogida, manipulación, almacenaje, transporte, tratamiento o
eliminación de desechos.
Para lograr una mejora a largo plazo y de carácter universal es indispensable el compromiso de los
poderes públicos, aunque también se pueden adoptar medidas inmediatas a escala local.
2.5 Desecho seguro del equipo de inyección y material penetrante
La FDA recomienda que las agujas y otros objetos punzocortantes usados sean colocados de inmediato en
recipientes aprobados por la FDA para desecho de objetos punzocortantes. Por lo general están disponibles
en farmacias, compañías de suministros médicos, proveedores de servicios de salud y por internet.
La FDA ha evaluado la seguridad y efectividad de estos recipientes y ha aprobado su uso por parte de
profesionales de la salud y del público en general para ayudar a reducir el riesgo de lesiones e infecciones a
causa de objetos punzocortantes. Están hechos de plástico rígido y tienen una línea que marca cuándo deben
considerarse llenos, lo que significa que es momento de desechar el recipiente.
Alternativa segura a los recipientes aprobados por la FDA recipiente hecho en casa
Si no hay un recipiente aprobado por la FDA disponible, los lineamientos de algunas organizaciones y
comunidades recomiendan el uso de un recipiente casero de plástico resistente como alternativa. El recipiente
debe ser a prueba de fugas, mantenerse vertical durante el uso y tener una tapa hermética y resistente a
perforaciones, por ejemplo un recipiente de plástico para detergente. Los recipientes hechos en casa deben
tener las mismas características básicas de un buen recipiente para desecho de objetos punzocortantes:
Hecho de plástico para uso pesado
Puede cerrarse con una tapa hermética y resistente a perforaciones, de modo que los objetos
punzocortantes no puedan salir
Se mantiene vertical y estable durante el uso
A prueba de fugas
Con las etiquetas apropiadas para advertir sobre los desechos peligrosos
Cuando su recipiente esté lleno a 3/4 de su capacidad, siga los lineamientos de su comunidad para
desecharlo correctamente.
Qué hacer si no puede conseguir un recipiente para desecho de objetos punzocortantes
La manera más segura de desechar una aguja usada es colocarla de inmediato en un recipiente para desecho
de objetos punzocortantes, con el fin de reducir el riesgo de pinchazos de aguja, cortadas y heridas punzantes
causadas por objetos punzocortantes sueltos. Si no puede encontrar de inmediato un recipiente para desecho
de objetos punzocortantes, quizá necesite volver a tapar la aguja o utilizar un cortador de agujas hasta que
pueda desechar los objetos punzocortantes en un recipiente apropiado. Nunca tire agujas sueltas ni otros
objetos punzocortantes en botes de basura o contenedores de reciclaje, y nunca los eche en el inodoro.
Método para tapar la aguja con una mano
Paso 1: Coloque la tapa en una superficie plana, como una mesa o mostrador, junto a algo firme contra lo que
pueda «empujarla»
Paso 2: Sujetando la jeringa con la aguja en una mano, deslice la aguja en la tapa sin usar la otra mano
Paso 3: Usando solo una mano, empuje la aguja con la tapa contra un objeto firme para «asentar» la tapa
firmemente sobre la aguja.
.6 MANEJO DE FRASCOS ABIERTOS DE VACUNAS MULTIDOSIS: Política de Frascos Abiertos Multidosis
de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Para esto se diseñó un magneto para ser colocado en las neveras de los vacunatorios.
El material destaca el tiempo de utilización recomendado de un frasco multidosis de acuerdo al tipo de
vacuna:
Vacunas líquidas hasta 28 días después de abrir el frasco: IPV (polio), bOPV (poliomielitis), DPT
(vacuna contra tos ferina, difteria y tétanos), TT (tétanos), DT (difteria, tétanos), Td (tétanos, difteria),
Hepatitis B, Influenza, Varicela (verificar presentación/proveedor), formulas líquidas de vacuna contra
la Hib
Vacunas liofilizadas hasta 6 horas después de haber sido reconstituidas: BCG (tuberculosis), SPR
triple viral (sarampión, rubeola, parotiditis), SR doble viral (sarampión, rubeola), Fiebre Amarilla,
Varicela (verificar presentación/proveedor), formulas liofilizadas de vacuna contra la Hib.
Durante el fin de semana o en preparación a un corte de electricidad, emergencias u otros eventos que
puedan afectar la conservación de la cadena de frío, se recomienda:
Acondicionar adecuadamente los paquetes fríos y colocarlos dentro del termo
Empacar y conservar las vacunas en los termos
Colocar un termómetro dentro del termo
Ubicar el termo dentro del refrigerador.