El corazón que nos aparta de Dios
Hoy vamos hablar del corazón espiritual del hombre, vamos a meditar
que es el corazón espiritual, en cómo el corazón espiritual del hombre
puede estar en malas condiciones, las consecuencias de tener un mal
corazón y lo más importante cómo restaurar ese corazón
I. EL CORAZÓN ESPIRITUAL DEL HOMBRE
A. ¿Qué es el corazón del hombre?
Cuando escuchamos la palabra corazón, nos imaginamos el órgano
que no enseñan en la escuela, el cual bombea la sangre para todo
el cuerpo y es por ende que estamos vivos, cuando hablamos del
corazón espiritual nos referimos al lugar en donde tenemos
nuestras emociones, actitudes, pensamientos, acciones,
intenciones, sentimientos, intelecto. (Marcos 12:30, Mateo 9:4,
Hebreos 10:22).
B. Características del corazón.
Nuestro corazón espiritual tiene varias características, pero entra
las más importantes vemos que percibe, siente y decide, pero hay
que tener cuidado ya que la palabra de Dios también nos enseña
que nuestro corazón es mentiroso y perverso, esta característica es
muy peligrosa ya que nos dice que el corazón es mas engañoso
que todas las cosas.
II. El CORAZON MALO DEL HOMBRE
A. ¿Qué es un corazón malo?
Un corazón malo lo podemos definir como aquel que empieza a
tener dificultades para realizar sus funciones principales, así mismo
un corazón espiritual malo es el que empieza a engañar al cristiano
en pensar que está bien y tiene toda la razón, cuando la realidad es
todo lo contrario, vamos a ver unos ejemplos de cuando un corazón
ya está siendo malo. (Jeremías 17:9)
Dominguez Valverde José Domingo
B. Un corazón lejos de Dios. (Mateo 15:8)
Como podemos ver en la palabra de Dios dice que este pueblo de
labios me honra, esto quiere decir que muchos de nosotros
asistimos a la iglesia, cantamos himnos, damos nuestros diezmos,
somos parte del coro, pero nuestro corazón este lejos de Dios,
¿Cómo es que pasa esto?, como ya lo explicamos nuestro corazón
espiritual es el conjunto de actitudes, pensamientos, acciones,
intenciones, sentimientos, teniendo esto en mente, muchos de
nosotros estamos en la iglesia pero nuestros pensamientos están
en otra parte, cantamos himnos a Dios pero con una actitud
irreverente, cantamos en el coro pero con la intención equivocada,
estamos en comunión con los hermanos pero con malos
sentimientos hacia ellos, así podemos enumerar infinidad de
situaciones que nos lleven a ver que realmente nuestro corazón
está lejos de Dios.
C. Un corazón orgulloso.
Este es uno de los corazones más peligrosos que puede haber, si
vemos sinónimos de orgullo encontramos los siguientes; altivez,
arrogancia, jactancia, vanagloria, todos estos adjetivos apuntan a
un corazón que se revela y que quiere la honra para él y no para
Dios
D. Un corazón de incredulidad.
Este último ejemplo que vamos a ver es el peor corazón que puede
existir en una persona, si vamos a hebreos 3:12 podemos ver que
este es el corazón que nos separa de Dios por completo, es el
corazón que no cree las cosas que Dios dice, no cree en las
promesas de Dios, la palabra de Dios nos dice que sin fe es
imposible agradar a Dios, y ejemplos hay muchos, podemos ver a
través de la biblia que el corazón de David lo hizo pecar contra Dios
Dominguez Valverde José Domingo
pero al final fue restaurado y Dios estuvo con él, pero el pueblo de
Israel que estuvo en el desierto tuvo un corazón de incredulidad y
que paso? La ira de Dios estuvo contra su pueblo y no entraron en
su reposo (hebreos 3:7-11)
III. El corazón restaurado
A. ¿Cómo restaurar nuestro corazón?
Dios tiene el poder para restaurar los corazones, Dios esta cerca de
ti, si vamos a Ezequiel 36:26 podemos ver como Dios tiene el
poder de darnos un corazón nuevo, quitarnos este corazón de
piedra que tenemos y darnos uno de carne, uno noble, uno que
desecha todo mal pensamiento, todo mal sentimiento, un corazón
que todo cristiano debe tener, así que para restaurar nuestro
corazón hay que ir a la palabra de Dios, retengamos la palabra,
humillemonos a Él y se hará la obra en cada uno de nosotros.
B. Resultado de un corazón restaurado.
El resultado de un corazón restaurado lo podemos ver en Ezequiel
11:19-20, en donde nos dice que cuando Dios nos da un corazón
nuevo estamos listos para andar en sus ordenanzas, guardar sus
decretos, cumplir sus decretos y lo más importante dice que ahora
somos su pueblo y él es nuestro Dios.
Como conclusión hemos estudiado que todos en algún punto de nuestra
vida nuestro corazón nos ha engañado, es más en estos momentos el
corazón de cada uno de nosotros puede estar engañándonos pensando
que estamos bien pero en realidad estamos lejos de Dios e incluso hasta
separados de Dios, hermanos examinemos a nosotros mismo y veamos
qué es lo que no nos deja servir a Dios de corazón y vayamos a Él para
que nos dé un corazón nuevo y nos quite este corazón que tenemos que
no nos permite adorar a Dios limpiamente.
Dominguez Valverde José Domingo