Profesora: Vasileff Delia 6°7 Materia: Filosofia 2°
cuatrimestre. Escuela comercio n°3.
Qué es Filosofía:
Filosofía es una doctrina que usa un conjunto de razonamientos lógicos y
metódicos sobre conceptos abstractos como la existencia, la verdad y la
ética basados en la ciencia, las características y las causas y efectos de las cosas
naturales como el ser humanos y el universo.
Etimológicamente Filosofía significa 'amor por la sabiduría' o 'amigo de la sabiduría'. Con
este término también se nombran las teorías y sistemas de pensamiento desarrollados por
uno o varios autores dentro de este campo.
La filosofía es también el espíritu, principios y conceptos generales de una materia, una
teoría o una organización. Hace también referencia a una forma propia de entender el
mundo y la vida.
Filosofía también significa templanza, fortaleza o serenidad para afrontar una situación
complicada. En este sentido, la expresión 'tomarse las cosas con filosofía' significa
relativizar un problema.
Origen de la filosofía
Escultura de Aristóteles.
Existe mucha controversia sobre el verdadero origen de la filosofía. Sin embargo, diversos
autores coinciden en que la filosofía se desarrolló de forma más o menos paralela tanto en
Oriente como en Occidente, pero sus concepciones y métodos son muy diferentes.
En Occidente, se cree que la filosofía surgió durante la Edad Antigua (un período histórico
en el que aparecieron las primeras civilizaciones con métodos de escritura) y comprende
tanto la filosofía griega como la filosofía romana.
En Grecia, la filosofía comienza con el período presocrático, liderado por Tales de Mileto
en el siglo VI a. C, y al que luego le seguirían Sócrates, Platón y Aristóteles. Los griegos
buscaban una forma de entender el mundo, alejados de la mitología y la religión y más en
contacto con el pensamiento racional.
Por su parte, la filosofía romana surgió en la Antigua Roma, en el siglo VII a. C, con
exponentes como Lucrecio, Séneca, Cicerón y Marco Aurelio. Para los romanos,
prevalecía el interés sobre lo práctico, por lo que daban prioridad a cuestiones cotidianas
como la política y la ética.
En Oriente, la filosofía tuvo dos grandes vertientes: la filosofía hindú, de la que derivan
múltiples formas de pensamiento, como el vedanta, el yoga y el budismo; y la filosofía
china, que comenzó en la dinastía Zhang con la escritura del I Ching o el Libro de las
Mutaciones en el 1200 a. C, y que luego se convertiría en uno de los pilares del
confucionismo.
Ramas de la filosofía
Estas son algunas de las principales ramas de la filosofía en la actualidad:
Metafísica: estudia las nociones con las cuales el ser humano comprende el mundo que lo
rodea.
Gnoseología: estudia lo concerniente al conocimiento humano: de dónde surge, hasta
dónde se puede desarrollar, etc.
Epistemología: se encarga de analizar los factores que llevan a la obtención de
conocimiento. Para algunos autores, la epistemología y la gnoseología con la misma rama
filosófica.
Lógica: comenzó como una rama de la filosofía que se encargaba de estudiar nociones
como las demostraciones, las paradojas o la inferencia inválida. Sin embargo, desde hace
un siglo se considera también una rama de las matemáticas.
Ética: estudia acerca de las nociones de lo correcto e incorrecto en el comportamiento
humano.
Estética: se ocupa de estudiar la percepción de la belleza.
Filosofía política: estudia las interrelaciones entre los ciudadanos y los actores y sistemas
políticos.
Filosofía del lenguaje: es una rama de la filosofía que estudia el uso del lenguaje y su
relación con el proceso de pensamiento e interpretación del mundo a través de los
significados.
Filosofía de la mente: se encarga de estudiar todos los procesos cognitivos y
emocionales que tienen lugar en el plano mental, como los pensamientos, deseos,
fantasías y emociones.
Filosofía de la ciencia: se dedica al estudio del conocimiento y la metodología
científica, utilizando conceptos principalmente del empirismo y el positivismo,
profundizando sobre la legitimidad, la naturaleza y la racionalidad de la ciencia y su
relación con otras formas de conocimiento como la religión.
características de la filosofía
La filosofía es una doctrina que abarca una gran cantidad de estudios lógicos y
metodológicos que buscan responder cuestiones de interés para el ser humano
como la existencia, la verdad o el conocimiento.
De la filosofía ha surgido una gran cantidad de saberes humanistas y científicos que
han sido de vital importancia para el desarrollo de la humanidad y para dar
respuestas a infinidad de preguntas y dudas existencialistas, entre otros.
A continuación se presentan las principales características de la filosofía.
Universalidad
La filosofía abarca una gran cantidad de ramas del conocimiento con el fin de
construir una idea general y común de la verdad del universo que pueda ser
entendida por todas las personas.
Por esta razón, la filosofía se vale de diversas áreas de estudios a fin de
complementar este concepto de manera razonable para que pueda promover su
posterior crítica, por ello no se toman en cuenta los misticismos o supersticiones.
Saber crítico
A partir del razonamiento, las personas se alejan de la ignorancia y se acercan al
conocimiento y a la búsqueda de la verdad, que deberá ser comprobada con la
aplicación de diversos métodos para evitar que se afirmen verdades absolutas.
Es decir, se hacen preguntas y se plantean problemas. En este sentido, la filosofía
invita al ejercicio del pensamiento y del razonamiento para replantearse aquellos
conocimientos que se tienen y para poner en duda aquellos que carecen de una
base sólida de veracidad.
Por ello, la filosofía parte siempre desde la crítica y análisis del conocimiento a fin de
que el ser humano pueda entender el mundo donde vive y todo aquello que le rodea,
ya que el conocimiento libera a las personas de la ignorancia.
Certidumbre
La filosofía no se conforma con una simple respuesta, por ello hace énfasis en la
búsqueda de las respuestas más lógicas y verdaderas acerca del universo, de la
existencia y de todo aquello que nos rodea, incluso, en aquellas áreas cuyas bases
son más abstractas, como la metafísica.
Las respuestas deben suelen contundentes y conllevar a un profundo razonamiento
del conocimiento que se posee.
Sistematicidad
La filosofía es una doctrina en la cual se organizan las ideas y verdades a partir de
un modelo, principio o verdad, de esta forma se presenta de manera coherente y
unida una serie de ideas acerca de un tema en particular.
Metodología
En la filosofía es de mucha importancia definir la metodología que se va a emplear
cuando se realiza un razonamiento lógico o una actividad empírica acerca de un
tema en particular.
Esto quiere decir que la filosofía se preocupa tanto de conocer la naturaleza de las
cosas y la existencia, así como del método que se debe aplicar para llegar a la
verdad de éstas.
Concepción del mundo
La doctrina filosófica tiene una percepción del mundo bastante particular porque se
interesa por llegar al principio y verdad de las cosas, de la existencia y de todo
aquello que nos rodea, es decir, la totalidad del universo.
Sin embargo, para alcanzar este conocimiento, el hombre debe realizar una serie de
razonamientos lógicos que posibiliten analizar, cuestionar, interpretar, argumentar o
experimentar ciertas situaciones para asegurarse de la veracidad de la información.
Transversalidad
La filosofía abarca diversas áreas de estudio que forman parte de las bases del
conocimiento humano y su conducta. De allí que las ramas de la filosofía sean tanto
humanistas como científicas.
Entre las ramas de la filosofía que se pueden mencionar están la metafísica,
gnoseología, lógica, ética, política, arte, estética, lenguaje, religión, entre otras.
La filosofía pate de una visión crítica a través de la cual busca argumentos sólidos y
racionales que respondan a un sin fin de incógnitas relacionadas con la vida y el
desarrollo del ser humano. Por ello, la filosofía comprende diferentes áreas de
estudio e investigación.
Qué es Filosofía presocrática:
La filosofía presocrática reúne una serie de doctrinas concebidas por un grupo de
pensadores griegos, anteriores a Sócrates, que estaban preocupados por
comprender y descifrar el origen natural de todo aquello que les rodeaba.
Los presocráticos más destacados fueron Tales de Mileto, Pitágoras, Anaximandro,
Anaxímedes, Heráclito, Protágoras, entre otros que, incluso, fueron contemporáneos
o posteriores a Sócrates, como Demócrito, y que continuaron con la misma
tendencia de pensamiento presocráticos.
En este sentido, el término filosofía presocrática se emplea como una clasificación
cronológica de los pensadores que siguieron las tendencias de los filósofos de los
siglos VI y V a.c., previa a la restructuración del pensamiento filosófico que presentó
Sócrates posteriormente.
La filosofía presocrática se caracteriza en que los pensadores griegos comenzaron a
desarrollar una serie de reflexiones racionales o logos, acerca de cuál era el
principio de las cosas.
Es decir, la filosofía presocrática nace de la crítica y de la curiosidad de un grupo de
individuos que se preocupó por conocer mejor la naturaleza y sus fenómenos, así
como, el origen de las cosas materiales no hechas por el hombre, pero no desde la
mitología sino desde el pensamiento reflexivo y racional.
Por tanto, la filosofía presocrática surgió como una especulación libre y no se
basó en una serie de textos sagrados, por ello se le reconoce como la etapa de la
cosmología.
Los fundamentos de la filosofía presocrática fueron concebidos tanto por filósofos,
cosmólogos, matemáticos, físicos y demás sabios de ese momento histórico y social
en particular.
Lamentablemente, las obras de los presocráticos se han hallado de manera
fragmentada en citas o menciones que han hecho otros autores posteriores en
fuentes secundarias. Por esta razón no se cuenta con un registro completo de las
obras y doctrinas filosóficas presocráticas.
Tales de Mileto es considero como el principal filósofo presocrático. Fue un
matemático, físico y legislador griego, quien partió del pensamiento racional y
reflexivo para responder sus dudas acerca del origen de todas las cosas. Dichas
reflexiones lo impulsaron a determinar que todo se originaba a partir del agua.
A Tales de Mileto le siguieron otros filósofos como Anaxímenes, quien afirmaba que
el origen de las cosas era el aire. Para Heráclito era el fuego, y para Anaximandro
era el Ápeiron o lo infinito.
Sin embargo, a pesar de sus diferentes hipótesis todos coincidían en creer en la
existencia de un principio u origen único de la naturaleza y de las cosas materiales,
excepto de aquello que era creado por el ser humano.
Qué es Filosofía contemporánea:
La filosofía contemporánea es aquella que abarca las corrientes filosóficas
surgidas entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, hasta la actualidad.
Estas corrientes se caracterizan por la búsqueda de respuestas a una serie de
inquietudes sociales, políticas y económicas.
No se debe confundir la filosofía contemporánea con la filosofía moderna, ya que
esta última fue desarrollada en una etapa previa al siglo XIX, y que la distingue de la
filosofía contemporánea, cuyo tema central de estudio y análisis es el ser humano y
la razón.
Entre los filósofos predecesores de la filosofía contemporánea se pueden mencionar
a Immanuel Kant (idealismo alemán), Augusto Comte (positivismo), Karl Marx y
Friedrich Engels (materialismo dialéctico), entre otros.
Las corrientes filosóficas surgidas en este periodo denominado filosofía
contemporánea han surgido en medio de importantes acontecimientos históricos y
sus consecuencias sociales, entre las que se pueden mencionar las dos guerras
mundiales.
De allí que la filosofía contemporánea busque responder, en gran medida, diversos
cuestionamientos sobre temas sociales y las acciones que debe llevar a cabo el ser
humano en fin de alcanzar el bien común.
De hecho, los filósofos contemporáneos se han encargado de institucionalizar sus
corrientes filosóficas, de manera tal que sus estudios estuviesen al alcance de todos
a fin de profundizar en su importancia y análisis.
Asimismo, en la filosofía contemporánea se reconocen dos principales abordajes que
son la filosofía analítica y la filosofía continental, de los cuales se desprenden otras
ramas filosóficas.
El método socrático o debate socrático es un método de dialéctica o
demostración lógica para la indagación o búsqueda de nuevas ideas, conceptos o
prismas subyacentes en la información. Este método fue aplicado ampliamente para
los escritos orales de los conceptos morales clave. Fue descrito por Platón en
los diálogos Socráticos. por esto, Sócrates es habitualmente reconocido como el
padre de la ética occidental o filosofía moral.
Es una forma de búsqueda de verdad filosofal. Normalmente concierne a dos
interlocutores en cada turno, con uno liderando la discusión y el otro asintiendo o
concordando a ciertas conjeturas que se le muestran para su aceptación o rechazo.
Este método se le acredita a Sócrates, quien empezó a enzarzarse en dichos
debates con sus compañeros atenienses después de una visita al oráculo de Delfos.
Un diálogo socrático puede pasar en cualquier momento entre dos personas cuando
éstas buscan la respuesta a una pregunta si ésta la admite mediante su propio
esfuerzo de reflexión y razonamiento. Se empieza haciendo todo tipo de preguntas
hasta que los detalles del ejemplo son evidenciados para luego ser usados como
plataforma para alcanzar valoraciones más generales.
La práctica implica efectuar una serie de preguntas alrededor de un tema o idea
central, y responder las otras preguntas que aparezcan. Normalmente, este método
se usa para defender un punto de vista en contra de otra posición. La mejor forma de
evidenciar el acierto de un "punto de vista" es hacer que el oponente se contradiga a
sí mismo y de alguna forma apruebe el "punto de vista" en cuestión. Véase reducción
al absurdo.
El término preguntas socráticas, juicio socrático o cuestionamiento socrático es
usado para describir este tipo de interrogatorio, en el cual una pregunta se responde
como si esta hubiera sido una pregunta retórica. Ej.: ¿Puedo comer champiñones? A
lo que se contesta con otra pregunta como si la primera no lo fuera o fuera
retórica: ¿Acaso no son los champiñones comestibles? Así se fuerza a realizar al
preguntador una nueva pregunta que aporte más luz a su discurso.
LA IMPORTANCIA DE SOCRATES
Sócrates
Escultura de Sócrates, obra de arte romana del siglo I d. C.
Información personal
Sócrates ( 470 a. C. - , 399 a. C.) fue un filósofo clásico griego considerado como
uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue
maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los
representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia. No hay ninguna
evidencia de que Sócrates haya publicado algún escrito de su autoría. Detalles de su
vida son conocidos gracias a tres fuentes contemporáneas: los diálogos de Platón,
las obras de Aristófanes y los diálogos de Jenofonte. En los diálogos de Platón se
encuentran los relatos más completos de Sócrates que han sobrevivido desde la
antigüedad. Sin embargo, quedan preguntas con respecto a la distinción entre el
Sócrates de la vida real y la representación de Sócrates platónico.
Pasó gran parte de su vida generando discusiones con todo el mundo en Atenas,
tratando de determinar si alguien tenía alguna idea de lo que estaba hablando,
especialmente cuando el tema tratado era importante, como la justicia, la belleza o la
verdad. No dejó ningún escrito, pero inspiró a muchos discípulos. En su vejez, se
convirtió en el foco de la hostilidad de muchos de la ciudad quienes veían a
los sofistas y a la filosofía como los destructores de la piedad y moral de la ciudad; y
fue condenado y ejecutado en 399 a. C.
Sócrates es una figura principal de la transformación de la filosofía griega en un
proyecto continuo y unificado. Se le considera el padre de la filosofía política, de
la ética y es la principal fuente de todos los temas importantes de la filosofía
occidental en general; quizás su contribución más importante al
pensamiento occidental es su modo dialéctico de indagar, conocido como el método
socrático o método de «elencos», el cual aplicaba para el examen de conceptos
morales clave, tales como el bien y la justicia. La historiografía tradicional divide al
conjunto de los pensadores anteriores a Sócrates (a excepción de Demócrito) como
«presocráticos», y a los influenciados por Sócrates en «socráticos mayores»
(Platón y Aristóteles) y «socráticos menores»
Aristóteles, el arte y la felicidad
Los tratados sobre teoría del arte de Aristóteles (s IV a. C, recordamos) se han perdido,
excepto Poética, que no se conserva al completo. Trata los problemas de la fábula y el
lenguaje, pero también incluye observaciones generales sobre estética, asunto que también
abordó en Retórica y Política.
Aristóteles sintetizó, transformó y desarrolló las ideas estéticas de su maestro Platón y fue el
primer filósofo en enunciar sus investigaciones en este sentido sistemáticamente.
Asumió la idea de arte de la que se servían los griegos de modo intuitivo, pero estableció una
definición, convirtiéndola en verdadero concepto. Para Aristóteles el arte es una actividad
humana, lo que lo distingue de la naturaleza. Reside en el proceso de producción y no en lo
producido: los productos del arte pueden ser o no ser; los de la naturaleza surgen de la
necesidad.
Cada arte es una producción, pero no cada producción es un arte: solo lo es la producción
consciente basada en el conocimiento. La basada en el instinto, la experiencia o la práctica no
es arte. Según esta definición, para Aristóteles eran artes no solo las que hoy conocemos como
Bellas Artes, también la artesanía, la zapatería o la construcción de barcos, y también al
conocimiento que las posibilita, base de la producción, lo llama arte.
El concepto de arte de Aristóteles no era estático sino dinámico, pues daba más importancia al
proceso de producción que al producto acabado. Hace hincapié en su factor intelectual, en
los conocimientos indispensables para crear una obra, porque no hay arte sin reglas generales.
El concepto aristotélico de arte se mantuvo durante casi 2000 años. Solo moderadamente se
comenzó a entender el arte únicamente como arte bello y, en segundo término, más bien como
producto y no como proceso de actividad.
LA ETICA KANTIANA
Retrato de Immanuel Kant.
La ética kantiana es una teoría ética deontológica formulada por el
filósofo Immanuel Kant. Desarrollada como producto del racionalismo ilustrado, está
basada en la postura de que la única cosa intrínsecamente buena es una
buena voluntad; por lo tanto una acción solo puede ser buena si su máxima —el
principio subyacente— obedece a la ley moral. Central a la construcción kantiana de
la ley moral es el imperativo categórico, que actúa sobre todas las personas, sin
importar sus intereses o deseos. Kant lo formuló de varias maneras. Su principio
de universalidad requiere que, para que una acción sea permisible, debe ser posible
aplicarla a todas las personas sin resultar contradictoria. Su formulación de la
humanidad como un fin en sí misma exige que los humanos nunca sean tratados
meramente como un medio para un fin, sino también un fin en sí mismos. La
formulación de la autonomía concluye que los agentes racionales están obligados a
la ley moral por su propia voluntad, mientras que el concepto de Kant del Reino de
los fines exige que las personas actúen como si los principios de sus propias
acciones establecieran una ley para un reino hipotético. Kant también distinguió entre
deberes perfectos e imperfectos. Un deber perfecto, como el deber de no mentir, es
siempre verdadero; uno imperfecto, como donar a la caridad, puede flexibilizarse y
aplicarse en un tiempo y espacio particulares.
LA ANTROPOLOGIA FILOSOFICA
El Hombre de Vitrubio de Leonardo da Vinci.
La antropología filosófica (del Idioma griego, ánthropos, 'hombre', y, logos, 'razón' o
'discurso') se puede entender de varias maneras. Una sería el estudio filosófico del ser
humano elaborado a lo largo de los siglos y actualmente, objeto de atención de los
filósofos. Hay otra manera para entender la expresión que sería más restringida, y se
aplicaría a un movimiento o escuela de pensamiento fundada en Alemania en los años
1920 y 1930, de filósofos, antropólogos y sociólogos. Este movimiento tuvo una influencia
decisiva en el panorama intelectual alemán del siglo XX.
El tema general u objeto material de la antropología filosófica es el fenómeno humano, es
decir, la serie de manifestaciones que atestiguan la presencia del hombre. Interesan
especialmente aquellas manifestaciones que entrañan un cierto enigma o paradoja, tales
como el fenómeno del conocimiento científico, de los juicios de valor, de la libertad, de la
comunicación interpersonal y de la religión. Su objeto formal (aspecto o ángulo especial
que escoge la ciencia para estudiar el objeto material) reside en las características
humanas que posibilitan dicho fenómeno. La psicología y la historia, por ejemplo,
coinciden en el objeto material de la Antropología filosófica, pero no en su objeto formal.1
La antropología filosófica marca un punto de inflexión en la filosofía por medio de la crítica
del idealismo y del dualismo cartesiano, con una concepción del hombre como una unidad
física y psíquica. Fue también una respuesta a la teoría del historicismo alemán.
La base de su planteamiento consistía en utilizar las enseñanzas de las ciencias naturales
(como la biología, zoología, etología, paleo antropología, etc.) y las ciencias humanas para
tratar de identificar las características de la especie humana y su posición específica en el
mundo y el entorno natural.
ORIGENES
Los problemas que ocupan a la antropología filosófica se han venido planteando a lo largo
de la historia, pero la disciplina como tal nace a mediados del siglo XIX.
En la Edad antigua diversos autores ofrecieron reflexiones filosóficas sobre el ser humano.
Como síntesis de sus ideas podemos evocar a algunos de ellos: Sócrates, quien propone
una mirada reflexiva sobre sí mismo; Platón, quien sostuvo que el hombre tiene un alma
unida a un cuerpo y necesita mover a ambos simultáneamente (Timeo), si bien el alma
tiene el primado sobre el cuerpo (Fedón, República). Aristóteles en cambio, sostuvo que el
hombre es una sustancia compuesta de cuerpo y alma.
En la Edad Media reinó un periodo teocéntrico, en el que todo giraba en torno al concepto
de Dios. Al hombre se le interpreta por su relación con Dios, visto como un ser creado por
Dios a su imagen y semejanza (posesión de inteligencia y capacidad de amar). El hombre
es considerado un compuesto de cuerpo y alma, y esta es considerada algo de naturaleza
espiritual, libre e inmortal. San Agustín se apoya en un argumento platónico y dice
respecto a Platón: «Nadie como Platón se ha acercado tanto a nosotros.
En la Edad Moderna el filósofo francés René Descartes puso la certeza del conocimiento
en la pura auto certeza de la conciencia . El «yo» de la conciencia está seguro de su
propia existencia antes que de la existencia del resto de las cosas. Con la conciencia
Descartes no se refiere al hombre, sino a la pura razón. De este modo en el modelo
cartesiano el ser humano se presenta como un agregado de dos realidades distintas e
incomunicables. Por un lado la razón, la conciencia pensante y por otro el mundo corporal
extenso. Con ello se niega la unidad substancial entre cuerpo y alma espiritual en el
hombre y la posibilidad de una interacción entre las dos substancias. Más tarde, Immanuel
Kant contrapondrá los conceptos de naturaleza y persona. Según el Kant, la persona
posee conciencia moral y es el único ser que la posee. Kant define a la persona como «la
libertad e independencia frente al mecanicismo de la naturaleza entera». La persona es el
único ser del universo sometido a leyes propias, es decir, sometido a leyes puras,
prácticas establecidas por su propia razón. «La persona es la libertad de un ser racional
sometido a leyes morales». Estas leyes morales de las que habla Kant se las da el ser
racional a sí mismo, lo cual no quiere decir que sean arbitrarias.
En la Edad Contemporánea se abre espacio a una amplia diversidad de corrientes que
proponen una visión sobre lo que es el hombre. La mayoría de éstas son el resultado de
una radicalización de las posturas surgidas en la Edad Moderna. Por un lado se posiciona
fuertemente una visión materialista sobre el hombre, según la cual en el ser humano no
existe más que el ser y el acontecer materiales. Se niega con ello lo espiritual en el
hombre, que siglos antes había sido considerado como la esencia misma del ser humano.
A favor de esta teoría se han intentado esgrimir argumentos surgidos de la teoría de la
evolución de Darwin. Por otro lado, la corriente existencialista ha negado que en hombre
se dé una esencia que lo determine, abogando que el hombre es ante todo
indeterminación y libertad pura. En esta doctrina se enfatiza la inmediatez de la
experiencia personal y la autodeterminación de la propia existencia por parte de cada
individuo, con el peligro de caer en el relativismo ético. Una tercera corriente muy fuerte
surgida en la Edad Contemporánea para tratar el tema del hombre es el personalismo.
Esta corriente filosófica busca poner el énfasis en el significado del ser personal del
hombre y su apertura constitutiva hacia los demás. Parte de la segunda formulación
del imperativo categórico kantiano según el cual la persona se debe tratar como un fin y
nunca como un medio. En los últimos años, algunos intelectuales de Latinoamérica han
analizado esta temática, tal como nos explica el antropólogo ecuatoriano Daniel Xavier
Calva Nagua (2013): "la mezcla de filosofía y de antropología, es el caldo de cultivo
perfecto para la investigación socio humana, dos grandes disciplinas académicas que se
parecen tanto, pero que estudian a su manera a la humanidad, juntas intentan darnos una
mejor concepción del ser humano, no solo como un ser racional o como un ser biótico,
sino como un ente que ama, que siente, que forja su destino".
Reflexiones acerca del hombre contemporáneo.
Scheler observó que el hombre en su relación con los demás seres vivos no es sólo un
producto de la evolución de la vida, sino que va a establecer la diferencia con respecto al
espíritu. Va a decir que el hombre es una realización única nunca intentada antes por la
naturaleza. Por ejemplo, la percepción del hombre es el sistema básico de orientación en
el mundo, específicamente humano.
A comienzos del siglo XX se abre un debate acerca de dar respuesta de cómo interpretar
al hombre. La teología, la filosofía, las ciencias, en especial la biología con su teoría de la
evolución, ofrecían ideas acerca del hombre desde una perspectiva determinada.
Tanto Max Scheler como Arnold Gehlen, que si bien piensan distinto abren una discusión
con el evolucionismo.
La teoría de la evolución dice lo siguiente:
1. Todas las especies vivas, junto con el hombre vienen de un mismo tronco.
2. La selección natural de los más aptos: los seres vivos crecen en proporción
geométrica y los recursos de subsistencia en proporción aritmética.
La teoría de la evolución fue criticada por la religión, ya que esta idea de que los seres
vivos habían evolucionado por procesos naturales negaba la creación divina del hombre,
colocándolo en el mismo nivel que los animales.
Se pensaba que ésta es la segunda de las tres grandes humillaciones que ha sufrido el
hombre:
El concepto de hombre según Scheler es una oscuridad en su significado. Desde un punto
de vista indica las características constitutivamente diferentes que posee el hombre de los
demás seres vivos, subordinando el concepto de hombre al de animal, considerándolo un
subgrupo muy pequeño del grupo de los animales, pero animal al fin. Este concepto de
Scheler se denominó concepto sistemático natural. Por otro lado, la palabra hombre
indica lo opuesto al animal. No es el punto de vista orgánico, sino que busca en el hombre
una dimensión distinta y superior desde la cual captar lo propio del hombre.
La pregunta que se hace Scheler es como plantear una concepción del hombre sin
desconocer el conocimiento científico, pero reduciendo lo propiamente humano a un
simple materialismo evolucionista.
La esencia del hombre en el cosmos no está determinada ni por la inteligencia ni por su
capacidad de elección, sino por su espíritu. No pertenece a la esfera vital, no constituye
un grado más en la jerarquía de los seres vivos, porque es ajeno a la vida, opuesto a ella,
no surge de la evolución natural de la vida pero extrae de ella la energía para sus actos. El
hombre es persona, entendido como el centro activo en el que el espíritu se manifiesta.
La autonomía, la objetividad y la conciencia de sí mismo son propiedades
esenciales. La autonomía es su “independencia frente a los lazos de la presión de lo
orgánico, de la vida. Semejante ser espiritual ya no está vinculado a sus impulsos, ni al
mundo circundante sino que es libre frente a éste, está abierto al mundo”. La
objetividad es la capacidad de tomar distancia respecto de las necesidades e impulsos y
de los estímulos del medio, para poder dar una respuesta elaborada, distanciada de las
presiones internas y externas. Y finalmente, la conciencia de sí es la capacidad de
saberse sujeto y poseerse a sí mismo, a diferencia del animal que sólo puede tener
conciencia de lo otro pero nunca de sí mismo.
Parte de la idea del hombre como ser inacabado, carenciado, no adaptado a ningún medio
determinado. El hombre debe de transformar la carencia en oportunidades de vida.
Necesita tomar posición respecto de sí, interpretarse, saber quién es y que tareas tiene por
delante.
Debe construir una imagen de sí mismo. No es lo mismo concebirse como una criatura de
Dios a concebirse como un mono que ha tenido éxito. Su modo de comportarse, sus fines
y sus demandas a las que se sujete serán diferentes en uno u otro caso.
En su libro El hombre, Gehlen dice que el hombre tiene que dar una interpretación de su
ser y partiendo de ella tomar una posición y ejercer una conducta con respecto a sí mismo
y a los demás. El hombre es el único ser que necesita saber acerca de sí mismo para
poder diseñar su vida y para saber cómo conducirse con respecto a los demás. Su vida
depende de lo que él haga, su existencia es una tarea y para lograrlo debe de emplear
todas sus capacidades.
Caracteriza al hombre como un ser práctico signado por la acción, es alguien que debe de
actuar para vivir, proveerse de todo aquello que la naturaleza no le dio a fin de hacer
posible su vida. Para poder existir debe transformar y dominar la naturaleza, y la esencia
de la naturaleza transformada por él en algo útil para la vida se llama cultura. El mundo
cultural es el mundo humano.
El hombre es también un ser previsor orientando su futuro para crear las condiciones para
poder vivir no sólo el día a día, sino también el mañana.
La diferencia que Gehlen hace de Scheler es que el hombre y los animales se diferencian
por la cualidad especial que tiene el espíritu, que es una categoría separada de lo
orgánico, pero que a su vez el hombre utiliza esa energía vital para la realización de los
actos espirituales.
El problema radica en que no hay tal relación entre el comportamiento instintivo y el
inteligente, más bien se excluyen, porque cuando los instintos son fuertes la inteligencia es
mínima.
Gehlen propone una antropobiología que reúna los saberes de la ciencia y de la filosofía,
pero no poniendo la diferencia en que un rasgo específico sea superior -el espíritu- o
inferior, tal como sostiene el evolucionismo. El hombre es una realización única, su
estructura biológica (su amplia percepción, y su plasticidad de sus pulsiones) es original,
por lo que constituye una única realización de la naturaleza, jamás vista. Gehlen busca
construir una antropología (hombre) que exprese la unidad de lo biológico con lo espiritual.
El DEBATE SOBRE EL HUMANISMO
La Antropología Filosófica se preocupó por unificar los distintos discursos acerca del
hombre, así como también se interesó en dar una respuesta al problema por el sentido de
la vida humana. A este respecto dice Miguel Morey que la Antropología filosófica y el
humanismo parecen coincidir.
Sin embargo en la segunda mitad de nuestro siglo, pensadores como Faucault y Althusser
ponen en cuestión la centralidad del discurso antropológico, así como su pretensión de
constituirse en fundamento de todo saber.
Ellos son los pensadores contemporáneos que realizan la crítica al humanismo, aunque
por cierto no son los únicos.
QUE SE ENTIENDE POR HUMANISMO.
El Humanismo es un tema recurrente en la historia de la humanidad y a pesar de los
modos diferentes que ha ido adquiriendo en las distintas épocas podemos señalar algunos
rasgos generales:
Crean una atmosfera cultural que tiende a cultivar los valores éticos y estéticos del
espíritu.
Intenta dar respuesta al peligro de la dispersión y a la multiplicidad de costumbres
en momentos en que los centros de poder se desplazan y transforman.
Constituye un intento de desarrollar la vida social y política a partir de la humanidad
del individuo.
ACTIVIDADES A DESARROLLAR POR EL ALUMNO:
TRABAJO PARCTICO N° 1:
1) Escriba la definición de Filosofía.
2) Cuáles son los orígenes de la Filosofía.
3) Mencione cuales son las características de la Filosofía.
4) ¿Qué es la Filosofía presocrática?
Trabajo Practico N° 2:
1) Desarrolle la importancia de Sócrates.
2) Explique el Método Socrático.
3) Realice un resumen de la Filosofía en la contemporaneidad.
4) ¿Quién fue Platón y Sócrates?
Trabajo Practico N°3:
1) Desarrolle la Ética Kantiana.
2) Mencione la postura de Max Scheler y el puesto en el Hombre en el
Cosmos.
3) Que afirma en el tema de los debates contemporáneos acerca del
hombre: el debate Scheler – Gehlen.
4) Defina según lo leído ¿qué es el Humanismo?
Trabajo Practico N°4:
1) ¿Qué es la Antropología Filosófica?
2) ¿Cuáles son los orígenes de la Filosofía?
3) Desarrolle el tema de Sócrates: El arte, La felicidad.
4) Realice un esquema con el tema “las ramas de la Filosofía”.
PROFESORA: VASILEFF MILCA DELIA.TURNO MAÑANA.