Tema.
Llamamiento al arrepentimiento
Texto bíblico. Amos 5. 4. Pero así dice Jehová a la casa de Israel. Buscadme, y viviréis.
Transfundo histórico. INTRODUCCIÓN
Amós es el primero de una lista de cuatro profetas del siglo VIII a.C., que también incluye a Oseas,
Isaías y Miqueas. Al igual que Oseas, Amós desarrolló su ministerio en Israel, a pesar de ser de
Judá. Fue un laico que no se consideraba profeta profesional (7:14-15). Por medio de palabras y
visiones, predicó en contra de las instituciones religiosas superficiales de su tiempo.
CIRCUNSTANCIAS DE LA REDACCIÓN DEL LIBRO
Autor: Amós era un pastor de Tecoa, pueblo ubicado a unos 16 km (10 millas) al sur de Jerusalén.
Dios lo llamó, probablemente alrededor del 760 a.C., y le dijo que fuera al norte a profetizar contra
Samaria y el reino de Israel. No sabemos cuánto estuvo allí, pero aparentemente fue bastante
poco. Provocó gran oposición y enojo, tal como lo demuestra su encuentro con Amasías,
sacerdote de Bet-el (7:10-17). Al parecer, escribió su libro, un resumen de sus profecías, después
de regresar a Judá, probablemente con la ayuda de un escriba.
Contexto histórico: Amós profetizó durante los reinados de Uzías de Judá (792-740 a.C.) y
Jeroboam II de Israel (793-753 a.C.). Fue una época de gran prosperidad y éxito militar para ambas
naciones, ya que todos sus enemigos tradicionales estaban debilitados. Samaria, la capital de
Israel, disfrutaba de una enorme riqueza y de lujos.
Al mismo tiempo, décadas de lucha contra Damasco habían dejado a la población exhausta.
Muchos agricultores se habían empobrecido. Los vecinos más ricos, en especial la aristocracia,
habían facilitado préstamos que los pobres no pudieron pagar, por lo que habían convertido a los
deudores en esclavos y se habían apoderado de sus tierras. Los líderes de la sociedad
consideraban que no había razón para temer el futuro. La ciudad tenía muros altos y ciudadelas
fortificadas, y el ejército iba de victoria en victoria. Eran el pueblo elegido de Dios y se
consideraban inmunes al juicio.
MENSAJE Y PROPÓSITO
Varias enseñanzas clave conforman el mensaje de Amós.
1. Dios es imparcial y justo, y juzga a cada nación apropiadamente. Ni judíos ni gentiles están
exentos del juicio divino. Él castiga a los gentiles por ofensas morales que hoy llamaríamos
«crímenes contra la humanidad», mientras que juzga a los judíos conforme a las exigencias de la
ley mosaica (ver 1:3–2:3; comp. 2:4-5).
2. Dios odia el orgullo humano, en especial, cuando se manifiesta a través de la confianza en el
poder militar, la riqueza y la indiferencia hacia los demás (6:1-8).
3. Dios es especialmente duro con cualquiera que engaña al pobre o abusa de él (8:4-6).
4. A Dios no le impresionan los cultos de adoración con música y celebración si las personas tienen
un corazón impenitente (4:4-5; 5:21-24).
5. Los líderes religiosos que se oponen a la verdadera obra de Dios están sujetos a un juicio
especial (7:10-17).
6. Las personas cegadas por la seguridad de poseer una condición especial ante Dios suponen que
no tienen razón para temer el juicio divino, pero están totalmente equivocadas (5:18-20).
7. Cuando los problemas empiezan a acumularse contra una nación, el pueblo debe considerar
que se trata de una advertencia de Dios y arrepentirse antes de que sea demasiado tarde (4:6-12).
8. Incluso después de la sentencia, cuando parece que se ha perdido toda esperanza (9:1-4), Dios
puede traer redención y salvación (9:13-15).
9. La esperanza de Israel (y de la humanidad) está en la descendencia de David, la cual Dios
levantará para establecer Su reino (9:11-12). Ahora sabemos que esta esperanza se cumplió en
Jesucristo, descendiente de David.
CONTRIBUCIÓN A LA BIBLIA
Amós nos recuerda la soberanía de Dios en Su relación con Su pueblo. Dios enviaría Su juicio, lo
cual efectivamente ocurrió. El énfasis de Amós en el Día del Señor tuvo implicaciones para sus
contemporáneos, pero también recuerda al lector moderno el día que destaca el NT: cuando
Cristo regrese.
I. UN LLAMADO A BUSCARLO PARA TENER VIDA. 5.4
A. A cuantas personas Dios no ha llamado antes de castigarlos para que se
arrepientan de sus pecados.
B. Dios le estaba dando la oportunidad a Israel para que se volvieran a el
C. Israel había vivido muchas veces experiencias de profecías que se cumplían, pero
aun así era tanto la dureza del corazón que no entendían
D. El propósito de Dios no es castigar al ser humano, si no salvarlo para que tenga
vida. Ezequiel 18.32 32 Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el
Señor; convertíos, pues, y viviréis.
E. De la misma manera Dios se empeña a llamar a su pueblo para que se arrepienta y
se consagre para el.
II. EL SEGUNDO LLAMDO A BUSCAR A JEHOVA PARA TENER VIDA.
A. El pecado de Israel cometido fue alejarse de la palabra de Dios
B. Alejarse de Dios cometiendo idolatría, adorando otros dioses
C. Creerse indispensable por sus triunfos adquiridos y la prosperidad
D. Tenían una alta vida prospera, pero su vida espiritual estaba muerta
E. Como hoy en día muchos creyentes tiene una vida acomodada, pero su vida
espiritual está muerta
F. Dios trae juicio eterno para todo aquel que no se convierta y se arrepienta, porque
el esta llamando a su pueblo y al pecar a buscarlo
III. DIOS DA LAS INSTRUCCIONES PARA VIVR GOZAR DE SU PROCTECCION DIVINA
A. El consejo de Dios para Israel era hacer lo bueno, porque se habían corrompido
haciendo lo malo
B. Hacer lo malo implica buscarlo a el de todo corazón. y me buscaréis y me hallaréis,
porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Isaías 29.13
C. El hacer lo bueno, siempre no va a llevar hacer lo bueno
D. El castigo de Israel era eminente, pero si se arrepentían de lo malo y hacían lo
bueno Dios los perdonaría
E. Ellos decían que Dios estaba con ellos por la prosperidad que tenían, pero en si
estaban lejos de Dios
F. Aborreced el mal como Dios aborreced el pecado, que amen el bien y practiquen
la justicia
G. Hay una probabilidad que Dios los perdone
Conclusión Amós nos recuerda la soberanía de Dios en Su relación con Su pueblo.
Dios enviaría Su juicio, lo cual efectivamente ocurrió. El énfasis de Amós en el Día
del Señor tuvo implicaciones para sus contemporáneos, pero también recuerda al
lector moderno el día que destaca el NT: cuando Cristo regres
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