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LA NACION, EL IMPERIO Y LA ETNICIDAD,
1860-1900
Este capitulo considera el desarrollo del nacionalismo y el imperi
a finales del siglo x1x, que fueron dos de las principales ceracteristicas
definitorias de la época, Integra el debate de estas dos grandes pesadi-
Iss de la historiografia, pero también examina los pueblos, etnias y gru-
‘pos eligiosos excluidos por las naciones y marginados por los imperios.
El capitulo sostiene que el despertar a finales del siglo xix de un nacio-
rnalismo més vigaroso fue un fenémeno global. Surgié simulténeamente
‘en gran parte de Asia, Africa y las Américas, y no primero en Europa,
para luego ser exportado a «ultramars, En muchos casos, la marea del
zacionalismo también surgi6 de las leyendas indigenas, los relatos y los
sentimientos sobre la tierra y los pueblos, antes que ser una imposicién
saligna de Occidente. En el futuro, los historiadores del nacionalismo
tendran que poner al mundo extraeuropeo en el centro de sus andlisis,
enver de considerarlo un «aiiadido extra». Por altimo, el capitulo ana-
liza los numerosos vinculos existentes entre las emergentes instituciones
nacionales que empezaron a crear una sociedad civil internacional a
finales del siglo xix. Otra vez vemos la paradoja de la globalizacién, El
endurecimiento de las fronteras entre naciones-estado e imperios a par-
tir de 1860 impuls6 a la gente a buscar formas de contactar, comunicar-
see influrse, a través de esas fronteras.
El nacionalismo (junto al imperialismo) es uno de los pocos temas
histéricos totalmente «teorizado». Nos sera dil, pues, examinar las
«aeorfas» del nacionalismo antes de estudiar las preguntas «¢Cuéndo
surgi6 el nacionalismo?» y «¢Quién 0 qué lo creé?».
219SESS
MAPA 6.1 Nuevas naciones,1A GENESIS DEL MUNDO MODERNO
‘THORIAS DEL NACIONALISMO
Las «teorias del nacionalisimo» fueron uno de los principales te
debate para los historiadores de finales del siglo xx. Esto se debi,
‘una parte, aque el nacionalismo se negaba a desaparecer, como tent
‘que haber pasado segiin las teorfas socialistas que tanto influyerot
historiadores, y, por otra, a que algunos historiadores se dejaron I
por los escritos programaticos de los tedricos sociales sobre este tt
n teatari de demostrar que estas teorias deben utiliza
como herramientas con que interpretar los hechos, que como
propiamente dichas. Sirven para esclarecer algdn que otro caso d
nacionalismos de finales del siglo x1X, bien por separado, bien
de ellas puede, por separado, explicar la naturaleza, ni
cronologia, de la aparicién del nacionalismo!
Un conjunto de ideas sobre el nacionalismo, derivado di
te de Ia ideologia de los pensadores y patriotas del siglo X5x,
que las naciones modernas surgieron de modo natural de
comunidades unidas por lengua y cultura, La mayoria de los na
tas culturales de hoy en dia mantienen esta postura. Asevera
acontecimientos de finales del siglo xix fueron sdlo cl final de 1
‘ceso mas ampli por el cual los pueblos incipientes procla
nacin y reclamaban un Estado que la garantizase, Esta fue a lel
sérica que buscaron Gat
y también su émulo indio, Surendranail: Bannerjea, que esc
de anaciones en creacién». Esta interpretacién naturalista de
nes fue el mensaje proclamado en miles de novelas, éperas
nacionales que loaban el Volt alemiin, le peuple francais 0
para los egipcios». Es arquetipico de estas creaciones el poems
bélicom del poeta revolucionario griego Rigas Feraios: «¢Cusin
po, héroes mios, viviremos en cautiverio, solos como leo!
monte, en los picos? Vivimos en cuevas y nuestros hijos abant
tierra como amargidos esclavos. Mejor vivir libres una hora qi
ta afios como esclavos»?
algunas can:
fuera de Europa, podrian reclamar un linaje mis antiguo qu
‘eran entidades vivas, en desarrollo, pero tampoco eran i
ries de demagogos populistas ¢ intelectuales intoleruntes.LANACION, EL IMPEMO ¥ LA EPNICIDAD, ¢ 1860-1900
suet y étnica coincidian. Adrian Hastings aplica esto a Francia y
h Bretata?. Los historiadores de Vietnam, Sri Lanka y Japén man-
ue all pasé algo parecido. En otro contexto, T. C. W. Planning
unilizado el profundo sentido de identidad, casi chovinista, del
lismo cultural alemin mucho antes del siglo x1x, que trascendié
teras de los principados', Las élites de algunas regiones indias
parecen haber forjado una identidad patridtica basada en la
mnos y externos. Parece persuasva li idea del tebrico A. D. Smith
‘i continuidad entre lo que él llama «etnias» —esto es, antiguas
“de lengua y cultura comin— y las naciones modernas?.
sin embargo, los historindozes inodernos, a diferencia de sus pre-
lel siglo XIX, son muy escépticos respecto a estas ideas y la
Aargumenta que las naciones fueron «construidas» recientemen-
if las fuerzas politicas por la imaginacién y gue no crecieron como
mos vivos. Y no hay duda de que a finales del siglo xix lo que
‘notaba en muchas regiones fue este tipo de sentimientos nacio-
sux promovidos por el Estado. Por eso el debate ha girado sobre las
iliiones que permitieron alas éites inventarse o construir las nacio-
Hin fn década dle 1980, muchos historiadores profesionales siguic-
\1 untropélogo y filésofo Emest Gellner, que mantuvo que el
snalismo estaba estrechamente vinculado a la industrializaci6n y a
hunizacién, Planteé que en la Europa de! siglo xtx y comienzos del XX,
sin y Africa a partir de 1a década de 1930, fue la gente reunida en
os centros urbanos la més propensa a considerarse pueblos uni
imar un Estado. Por ejemplo, la amalgama de htingaros, ser-
itulianos de la Viena decimonénica, compitiendo para hacerse
ctuzas> ¢ impuls6 sus deseos de autonomfa nacional.
teorfa de Gellner fue, pues, una teorfa de modernizacién. Con-
| el nacionalismo como el equivalente funcional politico del capi
| industralizacién, 1a familia nuclear y el «individualismo
fuerzas que estaban supuestamente en marcha para dominar
undo en fases regulares. Desde este punto de vista, el nacionalismo
wid tle Ocste a Este y Sur, llegando, finalmente, a Africa en ol
1 ailtimo continente» en el que penetraron el capitalism y la1. GENESIS DEL MUNDO MOPERNO
las sociedades del centro y este de Europa, que eran las que él tenfa &
mente. Asi, la confrontacién entre checos, alemanes y hiingaros et
Imperio Austro-hiingaro tuvo lugar en un periodo de urbanizac
répida. Por ejemplo, la poblacién de Praga aument6 de 157.000
nas en 1850 a 514.000 en 1900’. También describe bien el caso
y el de Italia, por lo menos en lo que respecta al Piamonte como
centro industrial. Sin embargo, hubo muchos casos en los que su
ron enérpicos movimientos nacionales en sociedades de indus
cién relativamente baja,
Los esctitores que no se dejaban convencer por el avance del
cipio puro de poder. Como dice Eric Hobsbawm, el nacional
al Estado y no al revés*. El y John Breuilly’, mas que otros, hs
mentado que el nacionalismo fue creado por una politica con:
Jas nuevas élites politicasa finales del siglo xtx. Los estados pra
enseanza popular, definian la ciudadania y sus obligaciones,
yeencarcelaban a las personas. Su sentimiento de urgencia se vi
zado por las necesidades del capitalismo, el auge del socials
el cual los gobiernos empezaron a censar a la poblacién y a cont
inmigracién y la emigracién més de cerca mediante el sistema
portes. Todo esto estaba consciente o inconscientemente dit
él refuerzo del sentimiento nacionalista y obligaba a la gente:
teras a clegir una nacién-estado u otra, Incluso los Estados U
finales del siglo x1X encajan en este modelo.
Un corolatio de esta teoria, mas que una teoria en sf mis
mulé Benedict Anderson en la década de 1980", Bra una p
mas antropoldgica, que resaltaba la importancia dela im
sentimiento compartido a la hora de inventar el nacional
delibros y perisdicos por todo el mundo eres un sentimies
nencia comiin en las mentes de las lites y, mas adelante,
normal que los leia. La postura de Anderson tiene wna gt
dio de la Indonesia holandesa, ha sido muy popular entre
dores del Africa y del Asia del siglo xix.
alLA NACION, #1 IMPERIO ¥ LA BTNICIDAD, ¢. 1860-1900
Una versién completa del surgimiento de los nacionalismos compe-
or de finales del siglo x1x debe incorporar todas estas «teorias» dis-
| como precondiciones. Algunas tienen mis peso en ciertos casos
“otras. Asi, por ejemplo, el despertar de los movimientos nacionalis-
1ylas win sociedades agrarias de Asia, Oriente Medio y el norte de
antecedié la urbanizacién industrial moderna e incluso la dift-
ismo impreso. En estas sociedades, la urbanizacién rara-
eanz6 un 10% antes de finales del siglo xix, y el alfabetismo
Ibsbawm, el sentimiento informe de nacionalidad derivado de
sy tradiciones dle pattiotismos anteriores fue moldeado y afila-
‘maquinaria del poderoso nuevo Estado, Esto no significa que
reara el sentimiento nacionalista de la nada, En Estados
mis en el continente norteamericano.
‘timo ejemplo nos recuerda una condicién del surgimiento
sianalismo que ha sido marginada en la mayoria de las «teorfas»
tes: Ja importancia del conflicto bélico, sobre todo entre x
nacionalis-
ific6 durante el siglo Ix como consecuencia cle la guerra y
|. El nacionalismo se definia comparandose con «otros». La
cin de un servicio militar compartido, con una educacién b
ln tropa, y el liderazgo dela élite transformaron a muchos cam-
tas, A su vez, este nacionalismo mi-
de finales del siglo xvttaceleraron el proceso que transforms
0s repionales del viejo orden en nacionalismos agresivos y
Las miiltiples erisis de mediados del siglo x1X, no s6lo en
:umbién en las Américas, Oriente Medio y Asia, confirma-
nsicién. La nuevs maquinaria industrial y las comunicaciones{LA GENESIS DEL, MUNDO MODERNO
dlescritas en el capitulo anterior erearon una comunidad nacional
sible o al menos més factible.
CUANDO SURGIO Et. NACIONALISMO?
Para los historiadores, auncue generalmente no para los teéricos,
nolo del surgmiento del nus nacionaismo a nivel lobal si
muchos a
nales sin jerarquias sociales profundas en las que la identidad
mis ampli era irrelevante. Pero incluso aqui, a mediados del
«la propagacién de la Biblia por parte de misioneros reclama
derechos de los «pueblos» africanos. Ademis, hacia la década
‘en India y en Egipto existian movimientos independentistas im
que el de Italia. No debemos exagerar el contraste con Europa.
al cabo, muy pocos de los revolucionarios nacionalistas de Eun
tenia 250 suscriptores.
Sin olvidar esto, parece posible establecer unos periodos «
nivel mundial y no sélo para Europa. Las dos ers
‘También las invasiones francesa y rusaalertaron a los otoma
ynorteafticanos de su vulnerabilidad y dela necesidad de
sociedades. Dos generaciones después, las guerras eurasiti
dos del siglo xix convencieron a la clase dirigente de!
“Tokugawa de Japén de la necesidad de reforearse, La
‘India y la posterior invasion britinica obligaron a losLANACION, El. INPERUO ¥ LA EFNICIDAD, ¢ 1860-1900
fesionales de las regiones de la costa a reconsiderar st situacién den-
de! imperio,
‘Sin embargo, este sentimiento de nacionalidad agudizado y amplia-
sn reflejaba las nuevas oportunidades para la comunicacién interre-
il y el intercambio y la adaptacién de las ideologias. En la década
1 reformador indio raji Ram Mohun Roy pudo leer sobre las
iciones postnapolesnicas en Europa en los periddicos de lengua
ies de Caleuta y emperé a escribir sobre la autodcterminacisn
clonal, Antes de 1914, Nguyén Ai Quoc, alias Ho Chi Minb, leyé las
ide Thomas Jefferson, el padre fundador de los Estados Unidos,
libros de francés del col Estas icleas no se desplazaban sdlo
Oecidente «hacia los demas», Ineluso en la década de 1880, la
lernidad hibrida y propia de Japén se habia convertido en un mode-
sportante para otros nacionalistas africanos y asifticos.
Tass historias clisicas de Europa describen el final del siglo xix
ho un periodo de alianzas y tensiones entre naciones-estado recién
lustrializadas. Estas naciones proyectaban fuera su poderio disfraza-
exuevo imperialismox, que se hizo evidente en la repartieidn de
ei. listo sigue siendo verdad, aunque fue un proceso global y no
mente europeo. A partir de 1860, los lideres politicos tanto de den-
ono de fuera de Europa extendieron ripidamente su proyecto de
de naciones-estado. Hacia 1870, Italia estaba unida bajo el
tntago de un Piamonte que se industrializaba y modernizaba ripid:
fe, tras la intervencién de Francia y Prusia contra Austria, su ant
mmo. Aunque los terratenientes conservaban mucha influencia,
todo en el sur, una pequefia clase media industrial, con sede en
uy Tatin, que conscientemente adopt6 el dialecto toscano como
italiana, proporcioné a! pafs un nivel de unidad. Alemania se
6 en 1871, tras las victorias militares de Prusia sobre dos de los
yl idioma comunes y su creciente papel en el mundo exterior
4 los terratenientes del este, los burgueses del valle del Rin y los
ios catdlicos del sur:
‘el mismo periodo, un ripido cambio social y el restablecimien-
lu Unién en los Estados Unidos dieron lugar a un sentimiento
wl norteamericano més potente, Los dominios britinicos de
|. Australia y Nueva Zelanda se convirtieron en estados federados
1860-1901, Mientras tanto, en Japén, los jévenes reformadores[LA GENESIS DEL NUNDO MODEKNO
remodelaron la autoridad del emperador Meiji para convertilo
centro de la naci6n. En el este de Europa, e! paneslavismo, impi
por una Rusia mas enérgica, empez6 a dividir las zonas europeas
Imperio Otomano en pequefios principados cristianos, beligerant
partir de la guerra de los Balcanes de 1878. Cuando Gran Bi
‘ocupé Egipto en 1882, tuvo que luchar contra una coalicién de
res, clérigos y terratenientes, claro sintoma de la nueva identidad d
que habia sido una provincia del sur del Imperio Oromano. En
funds el Congreso Nacional de la India en 1885 y, a partir de la dé
de 1890, j6venes chinos de las zonas costeras y del extranjero
ron a criticar enérgicamente a los manchiies, otra prueba de q
lites asidticas trataban de crear «sus propias» naciones-estl
@LA NACION DE QUIEN?
‘Aunque la guerra y los cambios sociales impulsaron simulténeamei
nacionalismo, es importante recordar que cada caso presental
‘comunidad nacional ambigua y con mucho debate alrededor, Nos
idea «leer retrospectivamente» ¢ interpzetat los nacionalismos de fi
Jes del siglo x1x, y mucho menos los anteriores, del mismo mod
Jos modernos. La autonomia irlandesa, por ejemplo, para los
listas irlandeses de las décadas de 1880 6 1890 no requirié una n
estado separada. Miles de irlandeses, incluidos muchos cat
lucharon en los ejércitos briténicos en las dos guerras mundial
lideres de las colonias brtnicas blancas también fueron leales
culacién con Gran Bretafia, aunque la integracién socioeco
‘empezaba a crear nacionalismos segionales en Australasia y Can
a comienzos de la guerra de Sudalrica de 1899, En un conte
diferente, los impulsores de lo que se denominé nacionalismo,
empezaron a gritar «(Egipto para los egipcios!» durante los
intervencién europea a partir de 1876. Sin embargo, muchos
seguian siendo «patriotas otomanos» para los que Estambt
tuo del mundo. A partir de 1896, algunos nacionalistas chin
ciaban a los «manch@es» ignorando el hecho de que esta ca
en parteuna invencién de la propia dinastia manchi Qing. Sis
0, cxa division étnica sélo cobré importancia a partic de.
japonesa de Manchuria en la déeada de 1930. Aunque mucho
tuales y estadistas empezaron a hablar de «laLA NACION, 1d. IMDERIO ¥ LA EINICIDAD, ¢, 1860-1900
no signified que hubiera consenso sobre lo que era la nacié
‘quign pertenecia.
ser de utilidad elasificar los nacionalismos en un espectro. Esto
ard especificar momentos histéticos cluve, En un extremo del
so se encuentran los nacionalismos que surgieron de los «vicjos
tismos> —me refiero a comunidades con una teligi6n e idioma
Lanka
. Irfanda tenia un sentimiento patristico antiguo
XVII, pero esa identidad era bastante diferente
jonalismo catdlico masivo de finales del siglo x1x. También se
parte del norte de «Vietnanm, en la zona que los franceses !la-
oi «Anam. En estas zonas, los eres pudieron promover formas
lvas de nacionalismo a finales del siglo xix precisamente porque
ron arraigarlas en un sentimiento ya existente de tradicién comun,
onales. En estas dreas, el nacionalismo de finales del siglo xix
tuna mera creacién de las clases dirigentes y del Estado que se
jo! Los integrantes de los grupos mas pobres y
linados también quetian participar en lo que consideraban su
1A veces, los emigrantes de Fuera de las fronteras de los estados,
10 de la categoria definida por A. D. Smith, Adrian Hastings
jue son escépticos respecto a la idea de que el nacionalismo es,
|o1r0 extremo del espectro estan los nacionalismos creados por
d contratio que los estados creados por los viejos patrictis-
‘Bretaiia, a diferencia de Inglaterra, se forj6 durante las lar-
ws enntra Francia, y sobre todo durante la crisis mundial de
ome ha demostrado Linda Colley: Elnacionalismo belpalo
zobierno tras la ereacién del Reino de los Belgas en 1831
inu coleecién de provincias poliglotas del norte de Europa,
nism latinoamericano también legs después —y no antes—
dn de estudos independientes en las décadas de 1820 y 1830.1.A GENESIS DG MUNDO MODEANO.
Es verdad que ya en 1760 la gente alfabetizada y los terratenientes ten
un sentimiento de su «criollidad», de ser americanos y no esp:
Pero no se daba el sentimiento de ser «colombiano» 0 «venezolan
de hecho, los nombres fueron inventacios posteriormente—.
bign en Estados Unidos existia un ideal de compromiso patti
anterior a 1860, pero fue la guerra civil y la creciente, aunque tod
via limitada, participacién estadounidense en los asuntos mundial
tras esa fecha lo que impulsé un nacionalismo norteamericano mi
robusto.
En medio del espectro se encontraban grandes estados cuyos
no sabian si fomentar o suprimir a los diferentes lideres protonaci
listas que surgian en sus tervtorios a finales del siglo x1X. Los gober
tes de Rusia, Austria-Hungria, el Imperio Otomano y China
que afrontar el problema de que si apoyaban a un tipo de nacionalis
nun sector de la poblacién, sobre todo si éte era el sector domin
tc, el imperio podia desmoronarse. Si, por el contrario, no daban a
lideres nacionalistas lo que pedian, los gobernantes cortian el ri
volverse paliticamente irrelevantes. Analizaremos estos casos mis d
ladamente en el préximo capitulo,
PERPEYUAR EL NACIONALISMO: MEMORIA, ASOCIACIONES NAGIONA
Y PRENSA
Los ovigenes de la nacién se han analizado més que su duraci6n. U
mamente, sin embargo, los historiadores se han interesado por
representaba y «entendia» la gente comin el concepto de naci
tan importantes para impulsar el nacionalismo como los conflic
La memoria, las tradiciones, la ensefanza” y la aparicién de la
nacional consiguieron que el sentimiento agudizado cle nacio
transmitiera de generacién en generacién. Los lugares de la
—campos de batalla, cementerios, casas de los libertadores naci
ret6 a los monarquicos, bonapartistas ya la Iglesia a instaurar
bracién piblica dela Toma de la Bastilla. A Jo largo yancho de:TA NAGION, BL IMPERIO ¥ 1A EENICIDAD, € 1860-1900
icaron calles a los hétoes dle la Tlustracién y de la Revolucién de
es de Ia Unién, incluido uno a los soldados negros que murie-
u defensa, En la Talia unificada desarrollaron un enorme eulto
uras le Garibaldi y del rey Vietor Manuel, euyas estatuas ecues-
wia se pueden ver trotando y galopando por las plazas de cien-
iudades y pueblos italianos (véase ilustracion 6.1).
insistencia del Estado en el servicio militar, producto de las gue-
de unificavién, imprimié un sentimiento de destino
cena mente de as generaciones venideras, Los libros escolares,
yelas romantica, los atlas los entretenimientos piblicos y los des-1A GENESIS DEI. MUNDO MODERNO-
files militares y navales sirvieron para mantener
“También fuera de Europa, los lideres avivaban el fuego con la
ral
cién de 1848 en eae yde
do la de conseguir li representaciSn politica para todos. De
tiempo, se vienen reconociendo a la politica popular y al deseo
a
La par
menudo a una autocracia estrecha y nacionalista se ve en la fr
tadura plebiscitariay que se usaba respecto de Napoleén Ill, el
sor de las barricadas de 1848, convertido ahora en emperador.
«qué punto podemos ver el crecimiento de In democracia populi
impulsor de los nuevos nacionalismos posteriores a 1860?
{A primera vista, no podemos. El nacionalismo de los lide
res de ala primavera de los pueblos» de 1848, Tanto los liberale
criticos como los hombres de sangre y hierro recelaban del contn
cjercian sobre las masas los curas y los socialistas, En Nort
liberacién de los esclavos no supuso que se les concediera el de
res politicos asociaban Ja democracia con la opresién. En la nu
mania, donde el derecho a voto estaba bastante extendido,
cult
fucraa en 1905. Los slbditos no europeos de los poderes
an, como mucho, un pequeio electorado local o alguna pLA-NACION, FL IMPERIO ¥ LA EINICIDAD, ¢ 1860-1900
municipales y de distrto en la India, en las que podia votar una
rin de notables locales.
solian_proyectar
nal y presentaban la politi
al pueblo, si bien éste no podia votar. La movilizacién cel pue-
x medio de partidos politicos y grupos de presién para atraer y
sntido al Estado surgié en el contexto de la pérdida de lepitimidad
re de la realezay la aistocracia a partir de 1789. Este proceso,
a, desde sindicitos
‘Rrupos religiosos, pasando por asociaciones de mujeres —to-
cuales reclamaban como su circunscripeién la nacién entera—.
de por Ia élite «en lo mis alto», el nacionelismo se vio reforza-
jor las constantes reivin
lu arena politica nacional se torné mis importante tanto para
licanos como para Demécratus cuando los cambios econdmicos
cempezaron a poner en contacto diferentes zonas de la
Gran Bretafia, el Partido Liberal surgié de la aglomeracién de
iones inconformistas y reformadoras bajo el liderazgo de W. E.
. Cuando se extendié el derecho a voto a los trabsjadores a
ide 1884, dl Partido Conservador empezé a buscar su apoyo por
‘vez. Consecuentemente, los simbolos nacionales y las apelacio-
‘nacional empezaron a ser una parte cada vez mas impor-
juego electoral briténico, y también, de hecho, del enér
de las asociaciones de voluntarios del pais. En Alemania, los
los conservadores, el Partido Central Catélico y, mis adelante,
smécratas se situaban en un Ambito nacional. En el imperio
dle apenas existia la politica popular antes dle 1905, las Face
rites y Tos intereses politicos patimoniles que au
Bea ie ao erie ucnis resin rlcoss
smos emergentes: de polacos, {meres y finlandeses1A GENESIS DEL MONDO MODERNO
que existfa. Sin embargo, hacia la década de 1880 ya existfan grupos de
presién y partidos nacionales en los imperios coloniales briténico,
cfs y holandés
(Otro cambio posterior que fomenté la adhesin a los partidos
ticos nacionales fue la expansién de los medios de comunsicacién,
todo de periédicos, que apelaban a un interés nacional. Vuelve a
‘muy relevante la teoria de las comunidades imaginatias de la prensa
expuso Benedict Anderson, no porque los medios crearan el nac
‘mo, sino porque lo difundieron y generalizaron. Hasta 1840, la p
‘europea haba sido sobre todo provincial y respondia a los int
necesidad de informacién de pequefios grupos de lectores, A.
1860 hubo un impresionante crecimiento en las publicaciones
yy los nuevos periédicos sindicados aleanzaron una circulacién mil
ria; la mayorfa de ellos iban dirig
nes» de la prensa, como el radical briténico W. T. Stead y el nox
ricano William Randolph Hearst, veian en los peri6dicos un medio
educar a los trabajadores en sus obligaciones como ciudadan
revolucién de las comunicaciones también tavo un efecto impor
«evolucién constitucional» de Persia en 1909 sdlo fue posible gr
al telégrafo, que comunicaba los diferentes micleos de poblacién
rados por desiertos y montafias. Esto creé un fuerte sentimic
csfucrzo nacional compartido.
‘Los efectos politicos de estos avances fueron ambiguos. Ade
fortalecer la sociedad civil nacional, reforzaron los gobiernos naci
Porque incluso en Gran Bretaiia y Estados Unidos, donde tn
miento de identidad nacional que habia existido desde uefa
consiguid asfixiar al nacionalismo més agresivo, las accionesLANACION, BL IMPERIO ¥ LA EINIGIDAD, ¢: 1860-1900
los partidos politicos y el acoso verbal de la prensa empezaban a
ear un enérgico chovinismo. Antes de la Guerra de Cuba de 1898, la
isa estadounidense creé una oleada de antipatfa hacia Espaiia. La
«a campaiia de prensa contra los béers, los alemanes o los france-
| que acompaiié la guerra en Sudéfrica (1899-1902) y Ja tensi6n
snglo-francesa en el centro de Africa prepararon la opinién pablica bi
ea para los cada vez més profindos conflictos europeos de comien-
Ul siglo Xx. Por otra parte, los pueblos colonizados se entregaron
nuevos medios con avidez. Los nacionalistas de la India lefzn el
ardeaban a las autoridades britinicas y francesas con telegrama:
|UNIDAD A NACION: LOS IMPERIOS EUROASIATICOS:
‘eecién pasa de analizar las «teotias del nacionalismo» y su gran
urollo a considerar mis detalladamente el surgimiento de lideres
nalitas en 2onas donde habian dominado los vieos imperios agra-
i, Como nacionalismo, este tipo se puede situar en medio del espec-
i partes del mundo y de estos impe-
fos que el nacionalismo no cobré importancia hasta 1914. No
;-enormes areas de los antiguos impetios agratios fueron testi-
60. Esto creé graves tensiones en estas sociedades complejas y a
iui dio como resultado el acoso y Ia exclusién de «minorias &
problema que se agudiz6 a partir de 1860, como veremos en la
ite seccién.
Jmperios multiétnicos se vieron en un dificil dilema a finales del
xix: gdebian apoyar o debian suprimir los incipientes nacionalis-
imperios europeos y semicuropeos tenjan problemas especi-
slinastfa Habsburgo y su élite gobernante alemana tuvieron
cada vex mis poder a sus socios hiingaros, si bien s6lo era
lara los portavoces del «pueblo magiar», que se manifestaban
rernicos, en libros en una poblacién urbana hingara cal verLA GENESIS DEL MUNDO MODERNO
més resentida que buscaba trabajo y estatus social. A su ven, e
impulsaba preguntas sobre lo que significaba ser checo, eslovaco ©
rumano en los dominios de los Habsburgo. La mayoria de los historia:
dores sefalan la década 1890 como el periodo clave para el Imperio
Austro-hiingaro. Durante esta década, los portavoces nacionalistas coi
siguieron un amplio apoyo entre la poblacién urbana y los agricultore
ricos, Los lideres rusos tenfan problemas parecidos. El zar Alejandeo If
se dio cuenta de que tenia que permitir en su imperio cierto grado
nnacionalismo ortodoxo. Hl problema era que esta medida podfa alenta
a los lideres nacionalistas polacos, lituanos y de otras nacionalidad
Porque estos pueblos no rusos componian el 60% de los sabditos de
Zat. El palacio se hotroriaé cuando la agitacién del pueblo y dela pre
sa nacionalista oblig6 a Rusia alibrar una guerra costosa contra el Imp
tio Otomano a finales de la década de 1870'.
En Oriente Medio, el norte de Africa y los sistemas politicos di
Asia, el problema dle controlar las aspiraciones nacionalistas se vio a
ddizado por atrasos econémicos y por el dominio europeo. En las 20
ceuropeas del Imperio Otomano, le Iplesia ortodoxa, el i -
y el éxito de los comerciantes griegos en el Mediterrineo duran
siglo xviit alentaron el patriotismo griego. La vieja comunidad crist
del imperio romano oriental empezaba a desmoronarse, con los gre
1 «eslavos» proclamando diferentes linajes nacionales. Sin embargo,
la intervencién del ejército otomano en Grecia durante la
1820 la que forié un sentimiento nacional més cohesionado ent
gricgos y la que permitié la creacién de un reino griego independ
El redescubrimiento si
sica invistié cl nacionalismo heleno de un linaje histérico invents
animé a las potencias occidentales a aceptar a Grecia como
Durante los siguientes ochenta ais, las otras 2onas cristian
Balcanes —Serbia, Rumania y Bulgaria— progresaron sucesi
hacia su independencia. Aun nivel mis profundo que la inte
gran pragmatismo, que se asegurarian més derechos de propic
independizaban del Imperio Otomano,
durante el siglo xVUtt Esto no significé hostilidad contra la
‘otomana turca, con la que convivian, ni contra los gobernaclo
nos de Siria. Fue una especie cle patriotismo light basado enLA NACION, El IMPERUO ¥ LA BINICIDAD, ¢ 1860-1900
clo sentido histérico y geogrifico. Fueron las guerras de finales del sigho
“XIX entre los otomanos y Rusia y Austria las que impulsaron el desmo-
‘romtmiento de los Baleanes. A veces, los gobernadores otomanos trata-
ban cle avivar los sentimientos xenéfobos musulmanes para poder hacer
ntea las agresiones cristianas. Pero esto acarreaba nuevos problemas
-eneraba dudas sobre ef estatus de muchos cristianos y judios en el
tro del imperio, ain ficles al sultén. Ademés de lareligi6n, los orige-
wes étnicos se volvieron tema de debate politico, Si los griegos tenian
uicionalidad propia, qué pasaba con los drusos, los cristianos ortodo-
cor y los chiitas de Siria y el Monte Libano? Los otomanos nunca fue-
tan ineptos a la hora de reconciliar estas diferencias como se llegs
En el Monte Libano, a mediados de siglo, una guerra civil
grupos sectarios fue reemplazada en 1860 por un nuevo sistema
alitieo bajo el sultén, El gobierno descentralizado permitié que se fija-
cd libanesa, mientras que los lideres de las comunidades
Sin embargo, cl dilema de gobernar las diferencias y,a la vez, crear
Fistado fuerte se agudizé con la llamada «Revolucién de los Jévenes
(c9s» de 1908. El sentimiento panturco atin no se habia extendido,
algunos intelectuales escribfan apasionadamente de la cultura y
oma turcos. Los j6venes militares que asumieron el poder en 1908
jauraron la Constitucién se vieron en un dilema. Sentian la necesi-
Pero, de corazén, la mayoria segufan siendo patriotas otomanos
| gute nacionalistas turcos y asf seguirian hasta la década de 1920,
ha sefialado Hasan Kayali™, Habia entre ellos armenios y arabes,
lo turcos étnicos, Si bien es verdad que pusieron en prictica medi
u para fomentar la ensefianza del turco en las provincias érabes, estas
ilidas enseguida se fueron diluyendo. La Conferencia Mun
1913 fue, en parte, una respuesta a esas medidas. Localmente, en
tamia por ejemplo, las sociedades arabes empezaban a cuestio-
twin de ser del imperio”. La nacionalidad empezaba a ser una
6n polémica en el imperio, aunque muchos pueblos, incluidos los
cle Asia Menor, seguirian teniendo ideas fundamentalmente oto-
pun busta 1916,LA NAGION, HL IMPRRUO ¥ LA ETNICIDAD, ¢ 1860-1900,
Por el contratio, Egipto siempre habia sido una provincia especial
lentxo del Imperio Otomano. Esto se debia, por una parte, a que los
ipcios hablaban una forma distintiva del arabe y, por otra, a que el
jjto moderno se situaba sobre las ruinas de la antigua civilizacién
(nica, Con una poblacién relativamente grande, una agricultura
eusiva al borde del rio y una economia fuerte, Egipto tenia una larga
intoria de autonomfa local, Fue ixénico que fuera Ia familia albanesa y
wbablante de Mehmet, © Muhammad Ali, la que alenté el senti-
janta separatists de los egipcios a comienzos del siglo XIX, con sus
mas fiscales y militares, y su estrategia de nombrar a gente local
drt puestos oficiales. Aungie sigue habiendo algo de desacuerdo entre
lo de identidad regional®, Como habia ocuzrido en Alemania una
antes, lu necesidad de erear una «politica econémica nacional»
proteget la industria local de los voraces prestamistas e inversores
, también impulsé una alianza entre terratenientes, empresa-
ney gente del bazar, y esto refore6 la identidad regional. Hacia 1870,
‘ta pricticamente una colonia al tener més de 200,000 residen-
ropeos en sus ciudads y una casa real maniatada por los intere-
+ romerciales de Gran Bretafa y Francia", A partir de 1878, las
as occidentales obligaron a los lidetes epipcios a reducir el ejér-
subir los impuestos y aceptar asesores extranjeros. Bl resultado fue
fe solidaridad en Egipto”.
otras partes del norte de Africa, el tema de la «guerra santa» en
de una patria situada en el amplio mundo del Imperio Otom:
islam se escuchaba tanto como en la plural sociedad exipci.
Dies Es guerras que empezaron en 1830, respondieron
peligro con una solidaridad particularmente norteafricana®. Sus
jy se vieron confirmados con la invasién de Argelia por parte de
rin, ue desaté una larga guerra de ocupacién y una serie de re-
1s continuus a lo largo de los ciento treinta afios en que ejercié su
'No se that tle una «reaccién istimican homogénes, ni fue sélo,1A GENES DEL, MUNDO MODERNO
tuna respuesta a la desolacién econémica. Dado su compromiso con la
tierra, el pueblo y las tradiciones, fue un movimiento tan nacionaliste
‘como el que despert6 Napoledn en Italia al invadirla.
‘Algunos africanos negios también empezaron a hablar de u
‘«naci6n africana», aungue el continente continuaba dividido entre
varias entidades politicas, En 1860, los ciollos del ocste de Africa io
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