Personas
Personas
PERSONAS
INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL DERECHO CIVIL
1. Noción del sujeto del derecho y de personalidad desde el punto de vista jurídico
2. Personas físicas y jurídicas
3. Nociones generales sobre bienes o cosas. Universalidades de hecho y de derecho
DE LAS PERSONAS
El concepto de persona. Distintos sentidos. Su concepto legal. Relación entre el concepto legal de
persona y la noción de sujeto de derecho. Distintas clases de personas: a) Persona humana y persona
individual; b) Persona jurídica.
Domicilio
Concepto, definición y naturaleza. Residencia y mera residencia. Importancia práctica del domicilio.
Distintas clases. El domicilio voluntario o real; sus elementos constitutivos. El domicilio legal; distintas
situaciones. Cambio de domicilio. El domicilio especial. Pluralidad de domicilios.
Ausencia
Estado Civil
1. El estado de la persona. Concepto y definición. Concepto legal de estado civil. Caracteres del
estado.
2. Protección jurídica del estado. Idea somera de las acciones de estado.
3. Prueba del estado. Prueba principal y prueba supletoria.
4. Antecedentes históricos. Secularización del Registro de Estado Civil. Nuestro Régimen legal; a)
período anterior al Código Civil; b) régimen del Código Civil; c) régimen de la ley Nº 1430 de
12 de febrero de 1879.
5. El Registro del Estado Civil. Concepto. Organización
6. Las actas o partidas. Importancia. Personas que intervienen en su redacción.
7. Eficacia probatoria de las partidas: a) valor de las partidas parroquiales; b) valor de las partidas
del Registro de Estado Civil.
8. Impugnación de las partidas; casos en que procede. Nulidad de las partidas; supuestos en que es
admisible.
9. Rectificación de las partidas. Causas legales de admisibilidad. Competencia. Procedimiento.
Efecto de la sentencia.
10. La prueba supletoria del estado civil. Enumeración legal. Importancia y jerarquización de esta
clase de prueba. La posesión notoria del estado civil.
Las incapacidades. Clasificación de los distintos tipos de incapacidad. Incapacidad absoluta y relativa.
Incidencia de los artículos 442 y 447 del Código general de Proceso. Legitimación receptiva y para
disponer. Su trascendencia jurídica.
La patria potestad.
La tutela.
La curatela.
LA PERSONA JURÍDICA
El concepto ha variado en función de diferentes factores. Por ejemplo, en razón de los momentos
históricos, de las costumbres y de las ideas políticas. Tal esto cierto que podemos recordar:
I) Que hubo épocas en que el Derecho Civil fue el derecho propio de todos los ciudadanos de
un Estado, (tal ocurrió en la época en que los romanos dividieron el Derecho en jus
naturale, jus gentium y jus civile).
En la Edad Media la expresión Derecho Civil significó lo mismo que en esta época del
Derecho Romano;
II) Que hubo otras épocas en que se consideró al Derecho Civil equivalente a Derecho Privado
general de cada Estado (tal ocurrió en Roma por el siglo V de nuestra era) y;
III) Que aún hoy existen países (los anglosajones) en que el Derecho Civil es el Derecho escrito,
constituyendo, en cambio, el common law, el normado por la costumbre.
Un concepto del Derecho Civil aceptado por una gran parte de la doctrina , es el siguiente: se conoce
por Derecho Civil al conjunto de normas que en cada país regulan las instituciones que integral el
Derecho Privado común.
“Conocemos por Derecho Civil al conjunto sistemático de normas, de carácter general, que en nuestro
país regulan, de modo genérico, las relaciones jurídicas de los particulares entre sí protegiendo a las
personas en sí mismas y en sus intereses.”
No faltan autores que pretenden extender su contenido, incluyendo los derechos de la personalidad.
Tampoco faltan los que pretenden restringir su contenido, segregando del mismo el derecho de familia
y el derecho privado económico.
Sin detenernos mucho, podemos decir que el Derecho Civil regula, por lo común, todas las relaciones
de Derecho Privado que no están comprendidas en disciplinas o instituciones independizadas.
Contiene, entonces, las reglas generales del Derecho Privado común.
Concretando, decimos:
I) Que nuestro Derecho Civil como Derecho común y general que es, presta la base dogmática
a todo el Derecho no estrictamente político, dando reglas generales a más de una disciplina.
Es así que en el Título Preliminar, en el Título Final y en el Apéndice del Título Final, el
Código Civil, ha debido comprender entre sus preceptos las disposiciones generales que
rigen: la obligatoriedad de la ley, su eficacia e interpretación; la admisión de ciertas fuentes
del Derecho y el rechazo de otras; el ámbito de la ley en el tiempo y en el espacio;
II) Que trata de las materias que constituyen el fundamento del Derecho Privado, exceptuando
el mercantil.
Es por ello que el Código Civil ha debido comprender en sus disposiciones todo lo
relacionado con las personas, la familia, la propiedad las obligaciones, los contratos y las
sucesiones por causa de muerte;
III) Es así, por último que entre nosotros existe una abundantísima legislación civil
extracodificada, a la que nos referimos al estudiar la legislación complementaria y
modificativa del Código Civil, y que versa sobre las más diversas cuestiones del Derecho
Privado.
Aproximándonos a la problemática de las fuentes del Derecho, diremos que toda norma debe tener
una fuente que la explique y le dé validez. Y esta fuente es algo anterior a la propia norma.
Lo anterior nos demuestra dos cosas: (a) que ninguna norma puede fundar en sí misma su propia
validez y obligatoriedad; y (b) que el fundamento último de toda norma se encuentra en una última
norma superior que no requiere de fundamento válido, o, si se prefiere, el fundamento es supuesto.
Los términos “fuentes del Derecho” o “fuentes jurídicas” tienen en la ciencia jurídica varios significados.
A veces se alude con ellas a las fuentes de conocimiento del Derecho. Se intenta con ellas hacer
referencia a los medios que nos permiten conocer un derecho dado, por ejemplo, el romano.
A veces con ellas se alude a las fuentes reales del Derecho, es decir, a las fuentes de inspiración de un
derecho determinado. Les damos este sentido cuando decimos, por ejemplo, que el proyecto de García
Goyena es fuente de nuestro Código Civil.
Otras veces se habla de “fuentes del Derecho” o de “fuentes jurídicas” queriéndose aludir a las fuerzas
creadoras del Derecho. En éste sentido se utilizan estas expresiones cuando se dice, por ejemplo, que
la conciencia del pueblo es la fuente del Derecho.
En otras oportunidades, por último se habla de “fuentes del Derecho” o de “fuentes jurídicas” para
referirse a las formas obligadas que deben asumir las normas de conducta exterior para imponerse
coercitivamente, es decir, los medios o procedimientos utilizados para dar legitimidad a las distintas
normas jurídicas que integral el ordenamiento jurídico.
En este último sentido es que se toma la expresión fuentes cuando se habla de “fuentes formales del
Derecho” o de “fuentes de validez de la norma jurídica”.
Las fuentes del Derecho Civil –y en general las fuentes del Derecho– han variado mucho según las
épocas, lugares, culturas, hábitos y ramas del Derecho.
Podemos decir que por lo común se reconocen hoy cuatro posibles fuentes del Derecho Civil: la
costumbre (que fue la fuente exclusiva del Derecho en los tiempos primitivos), la ley (que es hoy, en
casi todos los países, la primaria fuente del Derecho), la jurisprudencia y la doctrina.
La ley. Concepto. Clasificación. Diferencias con los decretos y reglamentos. Formación de la ley:
sanción, promulgación y publicación. Obligatoriedad de la ley. Diversas clases de leyes y su
jerarquía.
Al estudiar las fuentes del Derecho corresponde hablar de legislación, más bien que de ley.
Hay legislación siempre y cuando existe norma jurídica dictada por un órgano competente del Estado.
La ley, desde el punto de vista formal, tiene un sentido más restringido que el de legislación.
En el término legislación caben la ley propiamente dicha, los decretos de las Juntas Departamentales y
de los Concejos Departamentales, los reglamentos, etc.
Todas esas normas dictadas con carácter general y obligatorio por el órgano correspondiente son
fuente del Derecho. Integran una misma y única fuente: la legislación (y sin embargo muchas de ellas
no son ley).
La ley es una de las varias formas de legislación, la más importante, pero no la única. Sin duda por ser
la más importante es que se habla de la ley y no de la legislación al estudiar esta fuente del Derecho.
Ley formal – el concepto formal de la ley toma únicamente en cuenta, para definirla, el órgano del cual
emana.
Ley material – el concepto material de la ley toma únicamente en cuenta, para definirla, el contenido,
la substancia o determinados caracteres de las norma.
Según este criterio es ley todo acto que contiene una norma jurídica y sólo son leyes los actos que
contienen normas jurídicas.
Imperativas o preceptivas – Las que se imponen a la voluntad de las personas ordenándoles la práctica
de alguna cosa. Ejemplo: la disposición que obliga a los padres de un menos de 6 a 14 años a cumplir
con la obligación escolar.
Permisivas o facultativas – Las que toleran alguna cosa o declaran algún derecho. Las que decía
Narvaja, sin mandar, ni prohibir, se reducen a introducir un derecho o facultad de que cada uno puede
libremente usar o no usar. Ejemplo: la disposición que permite a toda persona dispones del todo o
parte de sus bienes por testamento.
Prohibitivas – Las que prohíben hacer alguna cosa. Ejemplo: la disposición que prohíbe al tutor adoptar
a su propio pupilo hasta que le hayan sido aprobadas jurídicamente las cuentas del cargo.
La ley se impone a mi voluntad y a la de Juan e impide esa donación. En general, lo hecho contra las
leyes imperativas (lo mismo ocurre cuando se trata de leyes prohibitivas) es nulo, carece de efectos,
salvo que en las mismas se disponga lo contrario.
Supletorias – Las destinadas a suplir la voluntad de los interesados. Las que entran a regir a falta de
previsión de las personas interesadas. Se trata de situaciones en que las partes pueden darse una regla
y para el supuesto en que no se la hayan dado, la ley. Supliendo su omisión, dispone que es lo que
ocurrirá. Ejemplo: la entrega de la cosa vendida debe hacerse en el lugar convenido por el vendedor y
comprador; pero si estos nada previeron en el contrato, la entrega debe hacerse en el lugar en que se
encontraba la cosa vendida a la época de la venta.
3. Atendiendo a su contenido.
Prohibitivas – Dentro de esta clasificación son leyes prohibitivas las que prescriben una prestación
negativa. Se dispone en el artículo 8 del Código Civil que lo hecho contra las leyes prohibitivas será
nulo, “si en las mismas no se dispone lo contrario”.
Dispositivas – Las que prescriben una prestación positiva, las que disponen que se haga algo o que se
haga de determinada manera. En tales casos la infracción consiste en una omisión. He aquí porqué, en
general, no se establece, para tales infracciones, la sanción de nulidad, pues no se puede anular lo que
por haberse omitido no existe.
5. Atendiendo a la jerarquía.
Normas constitucionales – La Constitución está formada por un conjunto de normas que regulan la
forma de gobierno y la organización de los Poderes del Estado. Son normas de orden superior y su
formación, modificación y derogación se rige por reglas especiales.
Leyes ordinarias – Se trata de disposiciones generales y abstractas. Formalmente este grupo está
integrado por las decisiones del Poder Legislativo. Materialmente lo integran, asimismo, los decretos de
las Juntas Departamentales.
Decretos y reglamentos – Son normas dictadas por la administración y los Concejos Departamentales.
Actos individualizados – Las sentencias y las decisiones particulares de los órganos administrativos.
Ejemplos: actos de nombramientos de funcionarios, de destitución, etc.
8. Atendiendo a su duración.
Transitorias – Aquellas destinadas a regir las relaciones jurídicas existentes al producirse un cambio
legislativo.
FORMACIÓN DE LA LEY
En el proceso total de elaboración de una ley cabe distinguir diferentes etapas. Para algunos (como
Justino Jiménez de Aréchaga y otros) esas etapas son cuatro; para otros (tales Sayagués Laso y otros)
esas etapas son cinco.
El proceso total de elaboración de las leyes formales está establecido en la Constitución –arts. 133 a
146 inclusive. La Constitución distingue cuatro etapas y a cada una de ellas destina un capítulo de la
Sección VII.
Los autores que entienden que hay un quinto período, agregan el de la publicación.
Proposición
Art. 133 de la Constitución. – “Todo proyecto de Ley puede tener su origen en cualquiera de las dos
Cámaras; a consecuencia de proposiciones hechas por cualquiera de sus miembros, o por el Poder
Ejecutivo por medio de sus Ministros, sin prejuicio de lo dispuesto en el inciso 6to del artículo 85 y
artículo 86.”
Fundamentalmente corresponde recordar:
Que salvo casos de excepción la iniciativa corresponde a los miembros de cualquiera de las dos
Cámaras, a título individual o colectivamente, y al Poder Ejecutivo por medio de sus Ministros;
Que la iniciativa debe ser escrita y formulada;
Que las iniciativas que emanen de los legisladores deben ser presentadas a la Cámara que
integran;
Que las iniciativas que emanan del Poder Ejecutivo deben ser presentadas a la Presidencia de la
Asamblea General.
Cabe recordar:
Que la Cámara que recibe el proyecto puede entrar al conocimiento del mismo y a su discusión
sin previo informe o puede –y es lo que ocurre en general– pasarlo a la Comisión
correspondiente;
Que sometido el proyecto al debate de la Cámara, su discusión se divide en dos períodos: la
discusión general (sobre el proyecto globalmente considerado) y la discusión particular (artículo
por artículo).
Que la Cámara que ha aprobado el proyecto debe pasarlo a la otra;
Que la Cámara a quien la otra ha enviado un proyecto lo estudia, lo discute y puede: aprobarlo
tal como lo recibió o bien aprobarlo con reformas o bien aprobarlo con adiciones o bien
desecharlo
Que tres son las situaciones que pueden darse cuando un proyecto aprobado por ambas
Cámaras llega al Poder Ejecutivo:
a) Que el Poder Ejecutivo no tenga reparos que hacerle y así lo haga saber a la Asamblea;
b) Que el Poder Ejecutivo no haga ninguna manifestación dentro del término de diez días de la
recepción y,
c) Que el Poder Ejecutivo, dentro de los diez días, lo devuelva con objeciones u observaciones;
Que las observaciones del Poder Ejecutivo tienen un trámite especial, correspondiendo
distinguir según se trate de observaciones parciales o de observaciones generales.
Sanción
Es suficiente recordar:
Que los textos de la Constitución contemplan tres casos de sanción: cuando el Poder Ejecutivo
no tiene reparos que oponer al proyecto aprobado por las Cámaras; cuando el Poder Ejecutivo
no devuelve el proyecto dentro de los diez días y, cuando el Poder Ejecutivo devuelve el
proyecto con observaciones, pero las Cámaras lo aprueban nuevamente;
Que el artículo 143 de la Constitución evidencia que para nosotros sanción y promulgación son
institutos perfectamente diferenciados;
Que la sanción, para el profesor Jiménez de Aréchaga. “es el acto por el cual se termina la
formación de una decisión del poder público por la que se establece una ley formal.”
Promulgación
Dispone la Constitución: Artículo 146 – “Sancionada una ley, para su promulgación se usará siempre de
esta fórmula:”
“El Senado y la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea
General, decretan:”
Publicación
Terminado el proceso de elaboración de una ley, según algunos, o como un período de ese proceso,
según otros, el Poder Ejecutivo debe hacerla publicar –art 136 y 168, numeral 4 de la Constitución.
El valor de la costumbre como fuente del derecho ha variado según las épocas y según países.
En los tiempos primitivos la costumbre fue la forma originaria del Derecho. Los hábitos, el espítiru de
intimación, el desconocimiento de la escritura y el hecho de que en aquellas épocas el Estado no se
hubiere abrogado todavía el monopolio de crear las normas jurídicas, son los factores que
fundamentalmente contribuyeron para que en los primeros tiempos la costumbre fuera la única
expresión del Derecho.
Derecho romano: la costumbre no fue fuente del Derecho en los primeros tiempos; pero
posteriormente llegó a valer Derecho en los casos que no provenían de derecho escrito.
Las partidas: a falta de la ley escrita, se recurría a la costumbre.
Código francés y alemán: guardan silencio sobre el valor de la costumbre.
Código español, suizo y chino: la costumbre es fuente supletoria de la ley.
Código uruguayo, chileno y argentino: la costumbre puede llegar a ser fuente material del
Derecho. Ello ocurre siempre que la ley se remita a la costumbre.
Podemos decir que hay al menos dos elementos para que los hábitos de convivencia sean elevados a
fuente del Derecho:
(a) Elemento de hecho o material: uso eterno, representado por una serie de actos uniformes y
continuados de parte de los miembros de una comunidad;
(b) Elemento psíquico: la convicción de que ese uso es obligatorio como regla jurídica, es decir,
creencia de que su infracción aparejaría sanción efectiva.
PRUEBA DE LA COSTUMBRE
Se presume que los jueces conocen el Derecho y es por ello que el Derecho no se prueba. El que
invoca una costumbre se encuentra en idéntica situación que el que invoca una norma de Derecho. El
Juez no puede desconocerla y no ha de dejar por tanto de explicarla por falta de prueba suficiente. A lo
más y en vías de colaboración, puede admitirse que quien alega una costumbre aporte datos para
mejor ilustrar al Juez.
III. La costumbre alegada no tiene, en principio, que ser probada por las partes.
Mas, si la costumbre alegada por una parte es contestada en su existencia o modalidades por la otra,
entonces, y sólo entonces, el Juez puede poner a cargo de quien la invoca la carga de la prueba, que
podrá ser testifical o documental.
IV. En los casos en que la costumbre es derecho, si fuere; discutida o controvertida, habrá de
ser objeto de prueba.
Pero también en estos casos debe tenerse presente que, en ausencia de prueba suministrada por las
partes, el Juez debe hacer la investigación de la costumbre por sus propios medios. En este caso, más
que de una carga de la prueba debe hablarse de un interés de la prueba. La parte que apoya su
derecho en la costumbre será necesariamente diligente en producir la prueba de la misma. Pero si no
lo hiciera, el Juez puede aplicar la costumbre de acuerdo con su conocimiento particular u ordenar de
oficio los medios de prueba tendientes a tal fin.
Se entiende por jurisprudencia el conjunto de las decisiones de los magistrados. En este sentido
restringido que definen el término quienes entienden por jurisprudencia: la serie de sentencias
judiciales en las que se han resuelto casos análogos en el mismo sentido; o el conjunto de sentencias
dictadas por los Tribunales y mediante las cuales se revela el modo uniforme que tienen de aplicar el
Derecho; o el cuerpo de decisiones dictadas por los jueces de diversos órdenes sobre un mismo punto.
Entre nosotros siempre que se habla de jurisprudencia se quiere hacer mención a las decisiones (fallos
o sentencias) judiciales, es decir, se utiliza el término para referirse a lo que en otros países se llama
jurisprudencia práctica. Nosotros reservamos el término doctrina para lo que en otros países se llama
jurisprudencia teórica.
Tomado el término jurisprudencia como las decisiones judiciales, se presentan los siguientes
caracteres:
Se entiende por doctrina las opiniones las opiniones que los autores, versados en cuestiones jurídicas,
han expuesto en sus obras.
Se distingue la doctrina jure condito (que es la que versa sobre el derecho vigente) y la doctrina jure
condendo (la que propicia futuras reformas generales).
En nuestro ordenamiento jurídico –lo mismo ocurre en la mayor parte de los extranjeros– la doctrina
no es fuente formal del Derecho. Pero es fuente material del Derecho. Es posible observar como entre
nosotros los codificadores, los legisladores, los profesores y los jueces se dejan influir por la
interpretación de los juristas nacionales o extranjeros propician.
“Los preceptos de la presente Constitución, que reconocen derechos a los individuos, así como los que
atribuyen facultades e imponen deberes a las autoridades públicas, no dejarán de aplicarse por falta de
la reglamentación respectiva, sino que ésta será suplida, recurriendo a los fundamentos de leyes
análogas, a los principios generales del derecho y a las doctrinas generales admitidas.”
Concepto de interpretación. Distintas leyes. Problemas que plantea la interpretación de la ley. Las
llamadas lagunas del derecho. Métodos de interpretación. Distintas escuelas.
Teoría subjetiva – El sentido de la norma consiste en la voluntad concreta, psicológica, subjetiva, del
legislador que la dictó y por lo tanto, debe buscarse lo que el legislador quiso.
Teoría objetiva – El sentido de la norma consiste en la voluntad objetiva y abstracta que el legislador
puso en la norma y por lo tanto, debe buscarse en la ley. El sentido de la ley puede ser igual o distinto
al que pensó quien la dictó.
Teoría intermedia – Combina la teoría subjetiva y la teoría objetiva, afirmando que el sentido de la
norma consiste en parte concreta de quien la dictó y en parte en la voluntad abstracta que ella
contiene.
La interpretación puede concebirse como actividad interpretativa o como resultado de dicha actividad:
es el significado atribuido al texto.
Laguna del Derecho. Se discute su existencia, y entre quienes sostienen su existencia, se discuta su
concepto.
Hay laguna cuando (a) falta la norma que prevea y regule la situación planteada; (b) la previsión de la
norma es injusta o inadecuada; (c) la norma, por su indeterminación, da lugar a más de una posible
solución.
Los jueces no pueden dejar de fallar por silencio, oscuridad o insuficiencia de las leyes (art. 15 C. Civil).
Los fundamentos de las leyes análogas consisten en resolver un caso no previsto por la ley, basándose
en el fundamento de otro caso previsto y que se le asemeja. Responde al principio de igualdad.
Sujeto: son todas las personas físicas y jurídicas. Puede ser cierto o incierto, singular o plural.
Todo derecho y toda obligación tiene un titular, que puede ser activo (posee derechos) o pasivo (posee
obligaciones). Este sujeto es la persona.
Nuestro Código Civil destina todo el libro primero (desde el artículo 21 hasta el 45) a las personas.
Dado lo expuesto en el art. 21 del C. Civil, son personas en nuestro derecho todos los individuos de la
especie humana, debiendo considerarse también personas, el Estado, el Fisco, el Municipio, la Iglesia y
las corporaciones, establecimientos y asociaciones reconocidos por la autoridad pública.
El artículo mencionado rechaza la existencia de instituciones que privaban de ciertos seres humanos de
los atributos de toda persona y que ofrecían el ejemplo de que no eran personas. Por ejemplo, muerte
civil, esclavitud.
A esto le sumamos el artículo 8 de nuestra Constitución, el cual dispone la igualdad de estas personas
ante la ley y que la única distinción posible entre estas es la de los tales o las virtudes.
En nuestro país, todo hombre es persona.
Podemos decir que sujeto de derecho es todo aquel ser o entidad capaz de adquirir derechos y
obligaciones.
Los conceptos de persona y de ser humano no son idénticos, se le atribuye el carácter de persona a
ciertas organizaciones integradas por seres humanos.
DE LAS PERSONAS
Personalidad: Aptitud para ser titular de derecho y obligaciones civiles. Aptitud para ser sujeto, activo o
pasivo de relaciones jurídicas.
El simple hecho de ser personas comporta cierto número de atributos, para quien está investido de
ellos, importan ventajas y desventajas.
Estos atributos se dan en general y con muy pocas variantes tanto en las personas físicas como en las
jurídicas.
Sistema de la concepción (ej. Argentina): Entiende que la concepción, el seno materno, es el comienzo
de la personalidad. El feto intrauterino es sujeto de derecho. Los problemas son varios, primero
confunde el hecho de comenzar a vivir con el comienzo de la personalidad jurídica, segundo asimila
vida humana con persona humana y tercero y último, es casi imposible en la práctica determinar el
momento exacto de la concepción.
Sistema de nacimiento con vida (ej. Brasil): La personalidad comienza con el nacimiento, cuando el
nuevo ser adquiere una individualidad autónoma. A favor tiene que no presenta mayores dificultades
especificar el momento del nacimiento de un niño.
Sistema eclético: Este reclama la concurrencia de dos o más requisitos. El Código Civil uruguayo
reclama el nacimiento, vialidad y que haya vivido 24 horas naturales.
Mientras que le nacimiento es el comienzo de la vida extrauterina, la viabilidad consiste en que el ser
sea apto para la vida. Dos tipos:
- Viabilidad propia: que nazca con madurez fetal, para Uruguay esto es, haber nacido 180 días a
partir de su concepción.
- Viabilidad impropia: madures fetal y además nacer sin falas (malformaciones que imposibiliten
la vida) y lesiones.
En este sistema, si bien la personalidad comienza con el cumplimiento de varios requisitos, ciertos
efectos del nacimiento, se retrotraen al momento de la concepción.
Las críticas de este sistema son varias: (a) no es un sistema claro y preciso, sino un rejunte de los
demás; (b) es muy difícil determinar en qué consisten algunas de sus condiciones y cómo se las
prueba, por ejemplo, la viabilidad; (c) que se vivan 24 horas no es una presunción seria de viabilidad,
hoy en día gracias a los avances científicos un ser no viable puede vivir más de 24 horas y viceversa,
un viable puede morirse, por ejemplo, en un accidente antes de las 24 horas; (d) recurre,
innecesariamente, a la ficción de reputar al concebido como ya nacido, a bien de retrotraer los efectos
del nacimiento de la concepción.
Hoy en día las nuevas técnicas permiten iniciar o continuar el proceso de gestación fuera de la matriz
de la madre biológica. Ello ocasiona dudas sobre la determinación del momento en que podemos
considerar a la criatura como concebida. “Concebido” es para la ley civil solo aquel que ya se encuentra
instalado definitivamente y en proceso de gestación.
Ejemplo: Existe un matrimonio, dentro de ese matrimonio, la esposa queda embarazada y luego el
esposo fallece. La capacidad del póstumo (aquel concebido que tiene expectativas jurídicas a su favor,
y que habrán de hacerse efectivas como consecuencia del nacimiento) reclama ciertas condiciones y
sólo se da mediante fórmulas de cálculo especiales. Condiciones: primero, estar concebido al momento
del fallecimiento de aquel de quien provienen sus derechos y segundo que naciere viable y hubiere
vivido 24 horas naturales. La fórmula de cálculo es que para regular su capacidad jurídica debe
atenderse al momento de la concepción. Esto hace referencia al artículo 835. Este artículo tiene una
remisión al inciso 3 del artículo 216 ya derogado. En este inciso se planteaba que viabilidad se entendía
como 24 horas de vida natural.
Estáticas: son aquellas en las cuales un artículo se refiere a un concepto enunciado, al margen
de su condición jurídica y al margen de cualquier otro cambio que dicho enunciado pudiera
sufrir en su futuro.
Dinámicas: la norma que se quiere interpretar acompaña la suerte de aquellas a la cual se hace
remisión, cualquiera que fuera dicho enunciado, incluso cuando esto la deje sin efecto.
La cuestión radica en descubrir si esta remisión es estática o dinámica. La doctrina la señala tanto
como dinámica como estática. La Dra. Mabel Rivero afirma que “el artículo 29 del CNA sustituye
totalmente el artículo 216 del CC por otra norma en la que no existe referencia alguna a la viabilidad.
Por lo tanto entendemos que cuando el artículo 835 del CC vincula la capacidad a que el sucesor
estuviere concebido a la muerte del causante, exigiendo además que hubiere nacido viable, el
intérprete debe buscar el significado del término viabilidad sin vincularlo al hecho de haber nacido con
vida y haber vivido 24 horas naturales como decía el artículo 216 hoy sustituido totalmente por una
nueva redacción.”
Prueba del nacimiento: el nacimiento se aprueba por las actas del Registro de Estado Civil. Por el
testimonio de dichas actas. La declaración del nacimiento debe verificarse ante los Oficiales de Estado
Civil; hay plazos para efectuarla y recae sobre ciertas personas la obligación de llevarla a cabo. La
inscripción no es constitutiva de personalidad, y sí simplemente probatoria de éste.
La muerte está definida en la ley 14.005 “la existencia de cambios patológicos irreversibles
incompatibles con la vida.”
Muerte natural, comprendiendo la violenta, esto es, ha cesado toda actividad vital en su cuerpo.
Utilizada en oposición a lo que era “muerte civil” que se producía en dos casos:
- Como pena
- Por profesar en las ordenes monásticas
Sus efectos eran padecidos no sólo por el muerto civil sino también por su cónyuge y sus hijos.
I) Entre nosotros se extinguen por la muerte de todos los derechos y obligaciones que
emanan de una calidad inherente a la persona del causante.
II) Entre nosotros no se extinguen por la muerte de los derechos y obligaciones de contenido
exclusiva y fundamentalmente patrimonial.
Prueba de la muerte
La muerte se prueba por las actas del registro de Estado Civil, con el testimonio de la partida de
fallecimiento.
LA NOCION DE MUERTE
VIDAL TAQUINI- estima que la "muerte real" de un sujeto se produce con el cese total, irreversible e
instantáneo de todas las funciones vitales. Pero considera que la era de los trasplantes y utilización de
órganos y materiales anatómicos provoca la aparición del concepto de "muerte clínica". Esta muerte
clínica se produce ante la cesación total e irreversible de las funciones cerebrales.
En la doctrina italiana, BETTI afirma que la distinción entre los actos y hechos jurídicos se formula en
relación a la influencia jurídica que le sea o no reconocida a la conciencia y a la voluntad humana.
La muerte, sin que asuma trascendencia la forma en que acaeció, siempre debe ser reputada un hecho
jurídico, sea que haya existido voluntad del propio sujeto, como sucede con el suicidio, de un tercero,
tal cual acontece en el homicidio, o no se encuentre presente voluntad alguna.
Ese hecho jurídico (la muerte), despliega una infinidad de efectos para el derecho, en tanto provoca
que determinados derechos o situaciones jurídicas en las cuales se encontraba el fallecido se
transmitan a sus sucesores, sea a título universal o singular, mientras que otros se extinguen
definitivamente.
La doctrina uruguaya, señala, como regla de principio, que se extinguen por la muerte todos los
derechos y obligaciones que emanan de una calidad inherente a la persona del causante y no se
extinguen los derechos y obligaciones de contenido exclusiva y fundamentalmente patrimonial.
Produce la disolución del vínculo matrimonial y por consecuencia, en su caso, provoca secuelas
patrimoniales con la disolución de la sociedad conyugal que integraban el fallecido y el cónyuge
supérstite.
Asimismo, extiende sus derivaciones a ciertos cargos que desempeñaba el extinto y que le son
intransmisibles a sus sucesores: la patria potestad, la tutela y la curatela. No obstante, con referencia a
la tutela resulta del artículo 418 del C.C, que cuando ella culmina, el tutor o sus herederos están
obligados a rendir cuentas justificadas de la administración, y según el artículo 420, cuando muere el
tutor, sus albaceas o sus herederos mayores de edad deben dentro de los treinta días ponerlo en
conocimiento del juez, proveyendo entretanto a lo que las circunstancias exijan respecto a la persona y
bienes del menor. A su vez se pierde la posibilidad de impetrar o continuar diversas acciones judiciales
vinculadas a las relaciones familiares del fallecido.
También se extingue la posibilidad de que disponía el difunto de reconocer un hijo natural. Esto no
impide que tanto los herederos del padre, como el hijo o sus sucesores, promuevan un accionamiento
tendiente a que se declare que operó un reconocimiento tácito de hijo natural mediante posesión
notoria de estado civil.
Las acciones de estado civil son transmisibles por vía hereditaria únicamente cuando la ley lo establece
de modo expreso y a favor o contra de quien es heredero, quedando excluido cualquier otro interesado
que pueda tener un interés pecuniario en la resolución de la cuestión.
DERECHOS DE LA PERSONALIDAD
Los derechos de la personalidad tienen como misión amparar la dignidad de la persona en su más
amplia acepción, esto es, a través de la protección de sus atributos físicos y morales.
Tanto la constitución y las leyes, en especial las penales, tienen en principio una función preventiva, en
cuanto la amenaza de una sanción por parte del ordenamiento jurídico obra como inhibidora de
agresiones. Estas normas, una vez que la violación a un derecho de la personalidad se ha producido
tratan de restablecer la situación reparando los perjuicios ocasionados.
Por otro lado, la evolución de las pautas sociales provoca una diferente visualización de los derechos de
la personalidad en cada época y el surgimiento de nuevos derechos. El legislador uruguayo no ha
conceptualizado ninguno de los derechos de la personalidad, lo cual provoca que sea un terreno propio
para la actuación judicial mediante el empleo de criterios valorativos, atendiendo en especial a la época
en que se interpreta o define el concepto del derecho que se analiza y la condición de la persona
presuntamente afectada.
Los derechos de la personalidad juegan un papel nivelador al ser límites de las desigualdades jurídicas,
resguardando una base cierta a todo ser humano; son la base que parifica a todos por el hecho de ser
personas. Los ordenamientos jurídicos instalan en posiciones a grupos de individuos; atribuyendo a
algunos de ellos derechos subjetivos, poderes, potestades e imponiendo a otros deberes, cargas
situaciones de sujeción.
Los derechos de la personalidad, hace referencia a un conjunto de derechos que acompañan al ser
humano desde la concepción hasta la muerte, aun cuando alguno de ellos recién se adquiere con el
nacimiento y otros con posterioridad, y que lo protegen de modo amplio en sus ámbitos físicos y
espirituales en su más amplia concepción.
Suponen un reconocimiento de la persona humana como centro del universo jurídico y le permiten
transitar en la vida con la dignidad y el decoro que se derivan de su calidad de tal. Se trata de un
conjunto de derechos inherentes a la propia persona que todo ordenamiento debe respetar, por
constituir en definitivas manifestaciones de la dignidad de la persona y de su propia esfera individual.
Son derechos propios de la época moderna, que surgen en virtud de la nueva consideración que se le
dado al ser humano por los diversos ordenamientos jurídicos en los últimos siglos.
Los códigos civiles decimonónicos, como es el caso del que nos gobierna, emplazaron su énfasis en lo
relativo a la atribución y transferencia de los derechos de contenido económico, dejando a la vera del
camino la protección de la persona en cuanto a los atributos extrapatrimoniales de que se halla dotada.
BERGOGLIO, expresa que los derechos de la personalidad no puedan determinarse en forma taxativa
por cuanto el progreso y avance de la civilización y la necesidad de proteger a la persona frente al
Estado y sus posibles excesos aconsejan dejar abierto el camino para el advenimiento de nuevos
derechos de la personalidad que garantizarán al individuo el goce integral de sus facultades.
NOMBRE
Nombre civil: signo permanente de individualización que permite distinguir a la persona de todas las
demás.
Es uno de los elementos de la persona física y constituye, uno de los medios más usados para
identificar e individualizar a las personas, en forma permanente, constante y uniforme.
1. El nombre o los nombres individuales, o nombre propiamente dicho, Ej.: Juan o José
María.
Insistimos solo disponemos de un conjunto de disposiciones, contenidas en las más diversas leyes, que
versan, incidentalmente, sobre el nombre de las personas.
De entre las disposiciones de mayor interés revisten pueden citarse las siguientes:
Código Civil:
Art.236: En los reconocimientos llevados a cabo por separado no puede quien lo realiza revelar el
nombre de la persona con quien lo hubo. Este artículo está parcialmente derogado por el art 27 del
CNA que establece que al niño se le pondrá el apellido de su madre si esta es conocida (certificado
obstétrico, constancia de parto o certificado médico) aunque la misma no comparezca en el momento
de la inscripción.
Art. 249: El adoptado podrá usar con el apellido de su familia, el del adoptante.
De los elementos con que se forma el nombre resiste, sin duda alguna, mayor importancia el apellido.
Esa mayor importancia se pone de relieve en los siguientes aspectos: El nombre tiene carácter
individual y por consiguiente, arbitrario. El apellido revela a veces la filiación, por ejemplo el uso del
apellido del padre o el del padre y la madre evidencia, que es legítimo o hijo natural reconocido por
ambos padres; En cambio el uso exclusivo del apellido de la madre, nos pone de manifiesto en general
que se trata de un hijo natural y que solo ha sido reconocido por la madre.
Rige lo mismo que para los hijos de filiación matrimonial, art. del CC 229 al 231.
3. Legitimación adoptiva:
Son hijos naturales los que proceden de personas que en el momento de la concepción no estaban
unidos por matrimonio válido o al menos putativo (Que es considerado como propio o legítimo sin
serlo).
- Solo tienen la calidad legal de hijos naturales los que han sido
reconocidos o declarados tales, por uno o ambos padres.
- Para resolver los problemas del nombre en la filiación natural se
impone distinguir dos situaciones:
+ Hijo natural no reconocido: regulado en los numerales 3, 4 5 y 8 del art. 27 del CNA.
// Fue reconocido por uno solo de sus padres: llevará el apellido del reconociente. Art. 27 numerales
3 y 4 del CNA.
// Fue reconocido simultáneamente por ambos padres: lleva el apellido del padre. Numeral 2 art 27
del CNA.
Adopción.
Doctrina del derecho de la propiedad: Todo individuo tiene derecho al nombre y ese derecho debe ser
reputado como un derecho de propiedad existente en beneficio de la familia que lo lleva. El nombre
puede ser opuesto a todos, quién tiene un nombre puede usarlo quién tiene un nombre puede
oponerse a que otros lo usen indebidamente.
Doctrina que niega todo derecho sobre el nombre y que sólo ve en él una institución de policía civil: La
persona no tiene derecho al nombre que lleva. Está obligada a designarse con el nombre que le
corresponde. El nombre no es otra cosa que un número de matrícula puesto a cada uno en
oportunidad de inscribirse su nacimiento. El nombre es una institución de policía civil y antes que un
derecho es una obligación, dada la necesidad social de individualizar a las personas.
Doctrina que sostiene que el derecho al nombre es uno de los derechos de la personalidad: Hay una
relación estrecha entre el nombre y la personalidad, por lo tanto, consideran que el nombre es uno de
los derechos de la personalidad.
La doctrina sostiene que el nombre goza de una doble protección: civil y penal.
Penal: se ejerce a través de diversas figuras delictivas. Tal vez podría ocurrir, cuando una persona
actúa públicamente, con nombre supuesto.
Cambio de nombre
Vía de consecuencia: acontece en todos aquellos casos en que el cambio del apellido deviene como
consecuencia de acontecimientos posteriores al momento de la inscripción del nacimiento. Rasgos del
cambio:
Afecta al apellido.
Se produce como consecuencia de sobrevenir un acto jurídico que incide en la determinación del
apellido.
Se produce ministerio legis, de pleno derecho, sin que para nada influya la voluntad de la persona
afectada por el cambio.
A este cambio le son aplicables, en principio las reglas que gobiernan la determinación del apellido
En algunos países rigen leyes que autorizan el cambio de los nombres y los apellidos cuando éstos son
ridículos, o cuando el solicitante ha sido conocido durante años con nombre distinto al propio, o en los
casos de hijos ilegítimos que solicitan poder agregar un apellido.
DOMICILIO
Toda persona se halla ligada a uno o más lugares determinados por sus relaciones de familia, por su
profesión u oficio. Por sus negocios e intereses; y por lo común toda persona reside en el lugar o
lugares a que lo unen sus intereses, afectos y trabajos.
Para nuestra ley, las personas son domiciliadas o transeúntes, art 23 del C.C, y sin esfuerzo se
comprende que son domiciliadas las que poseen sus intereses, afectos y trabajos.
La distinción entre domiciliados y transeúntes no tiene entidad en nuestro derecho positivo, ya que en
su artículo 31 el C.C dispone que la mera residencia hará las veces de domicilio, respecto de las
personas que lo tuvieran en otra parte. A su vez la ley, reconoce distintos tipos de domicilio o
variedades de domicilio. Lo que imposibilita un concepto unitario del mismo.
El artículo 24 de nuestro Código Civil dispone que: el domicilio consiste en la residencia, acompañada
real o presuntivamente, del ánimo de permanecer en ella, y concordantemente en el artículo 40 del C.
de comercio se expresa que: el domicilio de un individuo es el lugar en que habita con ánimo de
permanecer.
A) Un lugar determinado.
B) Un nexo, una relación jurídica, que une a la persona con ese lugar determinado (concepto
formal).
La persona, según COVIELLO. Vive y actúa en el espacio y por lo tanto no puede ser indiferente al
derecho la consideración de sus relaciones con un lugar determinado.
El domicilio tiene por objeto relacionar a cada persona con un lugar determinado, a fin de darle una
situación fija, una sede jurídica, para el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus
obligaciones.
La importancia jurídica del domicilio se revela, entre nosotros, a través de múltiples disposiciones
legales. Corresponde reconocer que esa importancia es doble: A) sujetar a la persona a un derecho
nacional y a una jurisdicción nacional determinada. B) ubicar a la persona en un determinado sitio para
realizar a su respecto ciertos actos jurídicos o requerirle la realización de ellos.
A) El domicilio del difunto, siendo en territorio nacional, determina el lugar en que debe
radicarse la testamentaría (artículo 36).
B) cuando se haya dejado de ver a una persona en el lugar de su domicilio en cuatro años no
se hayan recibido noticias suyas, podrán los interesados solicitar ante el Juez competente del último
domicilio conocido (inciso 1 del artículo 55).
PLURALIDAD DE DOMICILIOS
Conforme a nuestro derecho, una persona puede tener varios domicilios generales, varios de elección y
varios judiciales.
Se señala que la pluralidad de domicilios evita muchos inconvenientes, responde a las necesidades de
la vida práctica, fundamentalmente cuando se trata de personas que desempeñan actividades en varios
centros distintos.
-XX tiene una casa de comercio en Montevideo y otra en Colonia y reside parte del tiempo en
Montevideo y parte en Colonia.
-ZZ tiene casa en Montevideo y estancia en la 1ª sección judicial del departamento de Rocha y
reside parte de su tiempo en Montevideo y parte en Rocha.
A partir de lo estipulado en el artículo 30 del C.C habrá pluralidad de domicilios solo en casos de que,
para cada uno de los distintos lugares, se reúnan todos los elementos que constituyen el domicilio.
Se trata de tres figuras jurídicas distintas, en todas ellas está en juego la relación existente entre una
persona y un lugar determinado y todas producen efectos jurídicos, si bien de distinta extensión.
DOMICILIO: donde se tiene la residencia con el ánimo de permanecer indefinidamente en ella.
RESIDENCIA: Según Del Campo, es el lugar donde se habita con ánimo de permanecer en él un
cierto tiempo, un tiempo limitado.
MERA RESIDENCIA: El lugar donde se está de paso, transitoriamente, ocasionalmente, sin ánimo
de permanecer en él. La mera residencia es temporal por naturaleza.
A) Elemento material: residencia en un lugar, breve o larga, pues la ley no le fijó duración.
B) Elemento psicológico, ánimo, real o presunto, de permanecer, sin limitación de tiempo, en ese
lugar.
Para constituir el domicilio se reclama: ánimo et facto. Residencia, el lugar donde reside la persona,
donde habilita o mora la persona. Ánimo, cuando hay intención de la persona, real o presunta, de
permanecer, de residir en cierto lugar. El ánimo de permanecer en un lugar determinado es insuficiente
a constituir en él.
El domicilio civil o vecindad consiste en la residencia en una sección determinada del territorio del
Estado, acompañada, real o presuntivamente, del ánimo de permanecer en él, si bien sólo por cierto
plazo.
Ejemplo: el médico XX que desempeña un cargo en el Hospital Pasteur, vive con su familia en la ciudad
de Montevideo y en dicha ciudad ejerce habitualmente su profesión. Ante un conflicto desencadenado
en el cuerpo médico de la ciudad de Rivera es enviado allí para instruir un sumario y ejercer por unos
meses la dirección del dispensario donde ha surgido el conflicto. Estando en Rivera va de paseo, un día
de fiesta, a la ciudad de Tacuarembó. Ese día el doctor XX tiene su domicilio en la ciudad de
Montevideo, su residencia en la ciudad de Rivera y su mera residencia en la ciudad de Tacuarembó.
CAMBIOS DE DOMICILIO
Nuestro C.C prohibió especialmente la condición de habitar siempre en lugar determinado, o sujetar la
elección de domicilio a voluntad de un tercero, así lo dictamina el artículo 1409, numeral 6º.
Toda persona que no tiene un domicilio impuesto por la ley puede cambiar de domicilio.
Hay cambio voluntario cuando la persona traslada su residencia a otra parte con la intención de
permanecer indefinidamente en ella.
Para conservar el domicilio voluntario basta la intención, para mudarlo se requieren, en cambio, dos
requisitos:
CLASIFICACIÓN DE DOMICILIO
1) En atención a los hechos que le dan origen. Se lo clasifica: A) De origen o natural. B) Voluntario
o real. C) Legal o de dependencia o forzoso. D) De elección. E) Judicial.
3) En atención a que se lo tenga en cuenta a los efectos del Derecho público o del Derecho
privado. Se lo clasifica en político y civil.
El que una persona adquiere naciendo, o el que se tiene por sus padres. Hasta que por disposición de
la ley o por acto de voluntad adquiera otro domicilio, toda persona conserva el de origen.
Como efecto normal del domicilio de origen es que los menores sujetos a patria potestad no tienen
otro domicilio que el de sus padres (artículo 34 del C.C).
-voluntario.
El fijado o impuesto por la ley a ciertas personas, en razón de que se hallan en la imposibilidad de
fijarlo válidamente en forma voluntaria, en razón del vínculo de subordinación que, con otras, o en
atención a las tareas que cumplen, o como efecto del principio de la necesidad del domicilio.
Quien tiene domicilio legal está privado de la facultad de constituir domicilio voluntario.
Las personas a quienes la ley ha fijado un domicilio no pueden cambiarlo mientras subsistan las
circunstancias que la ley tuvo en vista al imponérselo.
Los incapaces tienen el domicilio de sus representantes legales. Los menores sujetos a patria potestad,
tienen el domicilio de ambos padres o del de aquél a cuya potestad están sometidos. Los menores
sometidos a tutela, tienen el domicilio de su tutor, y los incapaces sometidos a curatela, tienen el
domicilio de curador (artículo 34 del C.C).
DOMICILIO DE ELECCIÓN
Se conoce por domicilio de elección al fijado, a ciertos efectos, en un contrato (artículo 32 del C.C).
Evita las dificultades que apareja el cambio de domicilio, de cualquiera de las partes contratantes,
producido con posterioridad al contrato.
DOMICILIO JUDICIAL
En todo procedimiento judicial, y a los efectos del juicio, el compareciente debe fijar un domicilio, a
bien de realizar en él varias actuaciones judiciales.
El artículo 285 del Código de Procedimiento Civil, establece, tanto para el actor como para el
demandado, la carga de constituir domicilio, dentro del radio de la ciudad o pueblo que sea asiento del
tribunal o juzgado.
General: el que se refiere a la totalidad de las relaciones jurídicas de la persona o a todos los actos en
general.
Especial: el que refiere a una relación jurídica determinada o a varias relaciones jurídicas determinadas
de la persona. El domicilio especial, es un domicilio elegido y dura hasta tanto se agoten las relaciones
para lo que se lo eligió, y a diferencia del domicilio general no tiene condición de necesario.
La función del domicilio especial es la misma que la del domicilio general.
Los modos de adquisición del domicilio especial son: la ley y la voluntad de las partes consignadas al
contrato. Nuestro C.C reconoce dos domicilios especiales: uno en el artículo 30 y otro en el 32
Domicilio civil
El Código civil nos da dos conceptos de domicilio civil: 1) en el inciso 2° del articulo 24 dictaminando
que el domicilio civil es relativo a una sección determinada de un territorio del estado. 2) En el artículo
25 al decirnos que el lugar donde un individuo está de asiento, o donde ejerce habitualmente su
profesión u oficio determina su domicilio civil o vecindad.
Domicilio político
El domicilio político en nuestro derecho, nombrado en una ley especial en el artículo 38, se entiende
por domicilio político ¨en relación a objetos particulares de gobierno, policía y administración¨.
La sede o sedes de las sociedades deberán comunicarse al registro público de comercio para la
incorporación a su legajo.
El art 37 del código civil dictamina la definición de domicilio de las personas jurídicas.
AUSENCIA
Los autores señalan, que la reglamentación orgánica, unitaria y completa de la ausencia, se llevó a
cabo, por primera vez, en el Código Civil francés de 1804. A este Código lo tomaron por modelo, en
cuanto a la ausencia, muchísimos de los que se dictaron a lo largo del siglo XIX.
Nuestro Código Civil se afilia, casi, servilmente, al sistema sentado por el Código Civil francés. Se
puede señalar, empero, afirman algunos juristas uruguayos, esta diferencia: Código Civil francés
resiste, en todo caso, la presunción de muerte, conforme a la ley uruguaya, en cambio, cuando se han
cumplido los requisitos previstos en el artículo 68 del C. Civil, existe presunción de muerte del ausente.
El Código Civil trata de ausentes en el Título IV del libro 1, agrupando los artículos en tres capítulos, de
los cuales el primero trata de la presunción de ausencia, el segundo de la declaración de ausencia y el
tercero de los efectos de la ausencia.
El fundamento de la ausencia radica en la incertidumbre de la existencia de la persona, y que las
disposiciones sobre los ausentes tienden a proteger los diversos intereses que la ausencia pone en
peligro o compromete.
GATTI, afirma que, la ausencia es una situación jurídica general y permanente, que se vincula con las
relaciones jurídicas del que la padece, y que conduce, necesariamente, a la extinción de algunos de los
atributos de la personalidad del ausente.
En sentido vulgar, ausencia, es el hecho de no estar una persona presente en el lugar en que
habitualmente suele hallarse o en el debería encontrarse en un momento determinado.
Jurídicamente el vocablo ausencia tiene un sentido técnico infinitamente más estricto. Solo se da la
figura de la ausencia legal cuando se reúnen los siguientes requisitos: A) desaparición de la persona de
su domicilio o residencia. B) falta de noticias respecto a su actual existencia.
La desaparición unida a la falta de noticias, crea incertidumbre respecto a si está viva o muerta
(artículo 50 del C.C).
No presentes. La ley se refiere a veces a ellos. Son personas que no están en su domicilio o en el lugar
en que se tramita un juicio, pero respecto a cuya existencia no hay dudas.
Alcances legales de la expresión ausente. El Código Civil ha dado al término ausente distintos
significados: A) con él designa, a veces, al presunto ausente (arts. 53 y 54). B) con él designa, a veces,
al declarado ausente (arts. 61, 64, 67, 71 y 72). C) con él designa, en ocasiones, al que se encuentra
en el extranjero (arts. 108 y 1205) con él designa, a veces, al no presente (arts. 70, 1042 y 1071).
Trata de los ausentes en sentido técnico, y ya estén en estado de presunción de ausencia o hayan sido
declarados tales.
1) Abarca tiempo comprendido entre el momento en que la ausencia fue judicialmente declarada y
aquél en que se prueba la muerte o la existencia del ausente
2) Pueden ser declarados ausentes los hombres o las mujeres, los mayores y los menores de edad
3) Exige sentencia judicial que declare la ausencia (Art. 55 del CC) y su eficacia es erga omnes, sin
perjuicio de poder de los interesados impugnarla. Cestau y Gatti admiten que la ausencia es
¨declarativa del estado civil y constitutiva de una situación jurídica nueva, que es la de
AUSENTE¨
4) En este período de ausencia las probabilidades de muerte son ya más serias. Las esperanzas de
que el ausente regrese son menos firmes y la presunción de muerte va desplazando a la
presunción de vida.
5) En el período de declaración de ausencia la ley fija plazos; y si se toma en cuenta lo dispuesto
en los Art. Del 55 al 60 del C.C puede concretarse el cuadro de plazos.
6) Existen dos tipos de ausencia:
10) En cuanto a quiénes pueden solicitar las medidas de garantía, tenemos: A) que puede
solicitarles el ministerio público. B) pueden solicitar los que tienen interés existente y actual en
provocar las medidas que solicitan, como los acreedores, socios, comuneros y coherederos. C) si
bien los parientes y amigos del ausente no pueden solicitar las medidas de garantía.
11) Es juez competente para proveer a la administración de los bienes del presunto ausente "el del
lugar en que se hallen situados los bienes".
12) Las medidas de garantía a tomarse están libradas al arbitrio judicial. El juez sólo puede
decretarlas a solicitud de los interesados, o del Ministerio Público, y sus decisiones no podrán ir más
allá de proveer a la administración de todos o parte de los bienes dejados por el presunto ausente
(art 52 del C.C).
13) El presunto ausente es representado: 1) en el primer término por el cónyuge presente (art. 53
C.C). El cónyuge presente tiene la representación del ausente para las medidas de que tratan los
artículos. 2) si no hay cónyuge presente puede nombrársele un curador de bienes (art. 451 del
C.C). Para eso se requiere: A) que haya necesidad real, imperiosa, de esta medida, a juicio del
juez. B) que se den las circunstancias del (artículo 52 del C.C). C) que falte la representación legal
por el cónyuge presente.
14) La presunción de ausencia cesa: A) por la prueba de la muerte del ausente. B) por la prueba de
la existencia del ausente. C) por la declaración de ausencia.
Nuestro Código Civil dictamina un capítulo en especial (arts. 61 a 80) dividiendo en tres secciones.
Los artículos citados tratan de los efectos de la presunción de ausencia y de los efectos de la
declaración de ausencia.
- en primer término: los efectos de la ausencia con relación a los bienes que el ausente poseía
-en segundo término: los efectos de la ausencia con relación a los derechos eventuales que pueden
competir al ausente (arts. 74 a 77).
-en tercer lugar: los efectos de la ausencia con relación a los derechos de familia (arts. 78 a 80).
Al estudiar los efectos de la ausencia relativamente a los bienes que el ausente poseía, interesa, en
grado sumo, tener en cuenta las dos situaciones o períodos que dejamos mencionados.
CUANDO VUELVE O SE ACREDITA SU EXIGENCIA, Y CUANDO HAS PASADO QUINCE AÑOS CONTADOS
DESE LA POSESIÓN DEFINITIVA
Nuestro Código Civil dictamina, desde el día del fallecimiento probado del ausente, quedará expedita la
herencia a los herederos testamentarios, o falta de testimonio, a lo que, en la época de la muerte:
El artículo 61 dictamina, que, si se prueba la muerte de una persona ausente, recuperan vigencia las
reglas del derecho hereditario.
Cabe hacer distinción según el ausente vuelva, o se acredite su existencia durante la posesión
provisoria o durante la posesión definitiva.
B) la ley, por los mismos motivos que informan el artículo 52, faculta para tomar medidas
conservatorias de los intereses del no presente.
C) los poseedores interinos tendrán que devolverle: los bienes en el estado en que se encuentren, el
precio de los muebles que se hubiesen enajenado o las cosas adquiridas con el precio de las que se
hubiesen vendido.
B) los poseedores definitivos tendrán que devolverle: los bienes de que aún están en posesión, el
precio de los que hubiesen enajenado o las cosas adquiridas con el precio de las que hubieren vendido.
D) contra el tercero que adquirió buena fe los bienes del ausente, no cabe acción reivindicatoria. Si el
tercero adquirió de mala fe, cabe la anulación del contrato a fin de hacer posible la devolución al
ausente del bien objeto del contrato.
F) cuando el poseedor definitivo utilizó el precio obtenido en comprar otros bienes, restituirá esos
mismos bienes y no el precio logrado en las ventas.
Cuando han pasado 15 años contados desde la posesión definitiva. Dispone el artículo 72. Los
descendientes legítimos del ausente podrán asimismo dentro de quince años contados desde la
posesión definitiva, solicitar la restitución de sus bienes, en la forma expresada en el artículo.
ESTADO CIVIL
En el artículo 39 del Código Civil, copiado del Código Civil Chileno, se define al Estado Civil de las
personas diciendo: el Estado civil es la calidad de un individuo en cuanto lo habilita para para ejercer
ciertos derechos o contraer ciertas obligaciones.
Los autores chilenos, los de otros muchos países y la mayoría de los juristas nacionales, critican, con
razón, la definición transcripta: algunos, porque con ella se confunde el Estado civil con la capacidad.
Otros, porque el estado civil no es en sí, calidad y otros, por último, porque toma el efecto por la
causa.
Insistamos en que no debe confundirse estado y capacidad, pues: A) el Estado manda en la capacidad,
no siendo cierta la recíproca: B) Todas las personas tienen Estado, pero no todos tienen capacidad de
ejercicio; y, C) Hay acontecimientos que no influyen sobre la capacidad- Verbigracia: Las
enfermedades- Pero que no influya sobre el Estado.
Sin pretensiones de clase alguna nos permitimos definirlo, diciendo: que el Estado civil es la situación
jurídica (calidad, cualidad, posición legal), de una persona en familia y en una Sociedad (en la
organización jurídica y en el Estado), que lo habilita para ejercer ciertos derechos y contraer ciertas
obligaciones desde que se han realizado los hechos que la configuran, con prescindencia de la
capacidad.
La expresión estado civil se refiere, únicamente al estado de familia quedando excluidas, pues del
Estado civil, otras situaciones o cualidades, o condiciones, tales por ejemplo: la nacionalidad o
ciudadanía, la vecindad o ausencia, la edad, el sexo, las enfermedades, la calidad de comerciantes, de
profesional, de sacerdote, etc.
1) Es inherente a la persona humana: solo las personas físicas tienen estado civil, y todas tienen
estado civil desde el nacimiento hasta la muerte
2) Imperatividad: Toda persona tiene el estado civil que la ley le impone, pues toda la materia
referente al estado civil tiene carácter de orden público (Art.11 del C.C)
3) Está regulado como materia de orden público: todas las cuestiones que afectan el estado civil
de las personas son de orden público interno.
4) Eficacia general y oponibilidad: es aplicable a todas las situaciones jurídicas y deben ser
respetados por todos, siendo oponible por todos, erga omnes, vale frente a todos y es oponible
a todos.
5) Estabilidad: el estado civil de una persona es inmutable, en principio. Esto no equivale a
invariabilidad, sus cualidades admiten modificación.
6) Extra patrimonial: Siendo el estado civil algo intrínseco de las personas, de bienes, es
necesariamente extra patrimonial.
La ley autoriza a que puedan impugnarse judicialmente las partidas del registro civil (arts. 43 del C.C y
21, 72, 73 del decreto ley 1430).
La doctrina nacional, admite que, cabe distinguir los casos de inexistencia, de nulidad y de rectificación
de partidas.
Supuestos de inexistencia: Los supuestos de inexistencia son: A) cuando el acta no ha sido levantada
por oficial de estado civil. B) cuando el acta no ha sido asentada en los libros del registro de estado
civil.
Supuestos de nulidad: Los casos claros de nulidad pueden señalarse: A) cuando los testimonios no
están en debida forma (artículo 43 del C.C). B) cuando son falsas, total o parcialmente, las
declaraciones contenidas en las actas. C) cuando no coincida con la verdad la identidad de las personas
de que tratan las actas.
Hay supuestos en que cabe dudar si aparejan o no nulidad. Uno de los casos es el siguiente: cuando el
acta se omitió el lugar en que se la levantó, o se omitió, o falta la firma del declarante que no es parte,
o falta la firma del oficial de estado civil.
Supuestos de rectificación: Conforme a lo que dictamina el artículo 73 del decreto-ley 1430, hay lugar a
la rectificación: A) por falsedad, cuando el hecho registrado no tuvo lugar. B) por enmienda, cuando
proceda variar algún nombre u otra circunstancia, sea esencial o accidental.
RECTIFICACIÓN DE PARTIDAS:
Rectificar una partida importa introducirle cambios, adiciones o supresiones, de modo que quede
ajustada o reducida a lo que legalmente podía contener.
La rectificación opera:
B) por vía de suspensión, dado que el acta es excesiva, pues contiene elementos que no han podido
figurar en ella.
La primera procede frente a una partida ya extendida y que está enderezada a introducir en ella
cambios, adiciones o supresiones, debiendo ponerse, cuando la acción prospera, una nota al margen
de la inscripción
El cambio de nombre, si bien opera sobre un nombre o apellido ya registrado, se produce como
consecuencia de hechos posteriores a la inscripción del nacimiento o cuando el inscripto invoca y
prueba la existencia de un interés legítimo en el cambio.
La inscripción tardía, sólo procede frente a la omisión de inscripción y conduce a que se labre el acta
omitida.
Titulares de la acción de rectificación, ante el silencio de la ley sobre el punto, se admite, en general,
que son titulares de la acción de rectificación de partidas todos los que en ello tengan interés, sea éste
pecuniario o moral.
Cuando por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada se modifiquen o anulen partidas extraídas
de los libros parroquiales, que tengan por objeto comprobar un estado civil, se efectuará una
publicación en extracto de dicha sentencia y se pasará copia auténtica de ella a la Dirección General
del Registro Civil, la que en libro especial extractará dicha sentencia al margen de la partida modificada
o anulada, que también se insertará integra en el libro referido.
Debe producirse prueba bastante del hecho o circunstancia real que la partida no refleja con exactitud.
La sentencia que ordena la rectificación debe haber recaído en juicio ordinario, si es que hubo
oposición.
El acta rectificada no se levanta nuevamente, sino que al margen de ella se anota la sentencia
ejecutoriada que la modificó, indicando: la fecha de la sentencia, el juicio en que fue dictada y el
juzgado que la pronunció (artículo 78 del decreto-ley 1430).
VALOR PROBATORIO DE LAS PARTIDAS Y DE LOS TESTIMONIOS Y CERTIFICADOS EMANADOS DE
ELLAS
Los registros del Estado Civil sólo hacen fe respecto del acto que debe ser consignado en ellos, y
cualquiera otra cosa que se agregue se tendrá por no puesta (artículo 22 del decreto-ley 1430).
Los testimonios y certificados de las actas extendidas en los Registros del Estado Civil hacen plena fe
respecto de los hechos que refieren, tanto en juicio como fuera de él.
La eficacia probatoria de las partidas y de los testimonios y certificados emanados de ellas son mayor
que la de los instrumentos públicos en general. Las partidas, los testimonios y certificados son prueba
absoluta no sólo del hecho de habérselos otorgado y su fecha, sino, también, de su contenido.
En cuanto a las fuerzas probatoria de los Registros del Estado Civil y de los testimonios y certificados
de los asientos en ellos contenidos, cabe sentar las siguientes conclusiones:
1) Que tienen eficacia probatoria más energética que el resto de los instrumentos públicos.
2) Que cualquiera de los dos ejemplares de los Registros y los reconstruidos mediante copia
fotográfica.
3) Que los asientos de los Registros y los testimonios y certificados de ellos expedidos tienen igual
fuerza probatoria.
4) Que la presunción de verdad que emana de los Registros llevados en debida forma, no obsta a
la impugnación, total o parcial, por los interesados: A) de las declaraciones hechas por los
comparecientes al ser extendida el acta. B) de la identidad de la persona o personas de que la
partida trata, vale decir, que la partida no se refiere a la persona que la invoca o a quien se
pretende aplicarla para probar su estado civil.
Certificados y testimonios: El artículo 20 del decreto-ley 1430 establecía que toda persona podía
pedir testimonio de cualquiera de las actas del Registro Civil y que dichos testimonios hacían plena
fe en juicio de él.
Por lo general el estado civil se prueba recurriendo a los asientos extendidos en los registros civiles
o parroquiales. En esos registros figura, por lo común, el asiento de los hechos que crean o
modifican una cualidad de estado.
Pero ocurre a veces, que esos asientos o los registros llamados a contenerlos no existen o que,
existiendo, pero desconociéndose su existencia, es imposible procurarse testimonio de lo en ellos
registrado.
Los medios de prueba destinados a suplir la falta de asientos y registros están enunciados en el artículo
44 del Código civil y son tres:
2) prueba por declaraciones de testigos que hayan presenciado los hechos constitutivos del estado
civil de que se trata.
El código civil dispone en su artículo 42: " El estado civil de padre o madre o hijo natural deberá
probarse por la escritura pública entre vivos, o por el testamento que al efecto se hubiese otorgado, o
por sentencia ejecutoriada que establezca la filiación natural.
Las pruebas del estado civil que, según la autorizada, estas se rigen por reglas propias, pues no se les
aplican las disposiciones de carácter general contenidas en los artículos 1573 y siguientes del C.C.
En general el Estado civil se prueba por documentos y es solo en defecto de ellos que puede recurrirse
a otros medios de pruebas (Art.40, 42 y 44 del C.C) en razón de lo expuesto que la doctrina agrupa las
pruebas de Estado en PRUEBAS PRINCIPALES Y PRUEBAS SUPLATORIAS.
Entre nosotros los medios de pruebas admitidos son 1) Las partidas, testimonios y certificados de las
actas del Estado civil (Art.40 C.C) 2) Otros documentos auténticos (Art. 42 y 44) 3) Declaraciones de
testigos que hayan presenciado los hechos que lo constituyen (44 del C.C) 4) La posesión notarial de
ese Estado civil.
MEDIO SUPLETORIO
Los medios de pruebas destinados a suplir la falta de asientos y registros están enunciados en el Art.44
del C.C
Los medios supletorios de prueba deben producirse en el orden en que la ley los indica: faltan
documentos auténticos se hará uso de testigos; si hace falta documentos y testigos se recurrirá a la
posesión notoria.
PRUEBAS SUPLETORIAS: DOCUMENTOS
1) Documento auténtico es el que hace plena fe sin necesidad de reconocimiento alguno (Art 1574)
3) En razón de que la ley exige el Art. 44 Del C.C, otros documentos auténticos (plural), se ha resuelto,
en alguna sentencia, juzgamos que erróneamente que no basta un solo documento (singular), prueba
supletoria de un estado civil.
TESTIGOS
1) Que testigo es la persona fidedigna de uno u otro sexo que pueda manifestar la verdad.
2) Deben ser testigos calificados, ya que deben haber presenciado personalmente los hechos
constitutivos del Estado civil que se trata de probar. Ejemplos: que se deben probar el
nacimiento. Hay que probar el parto y para su prueba podrá recurrirse, es casi seguro, a las
declaraciones del médico y de la parte que asistieron al momento del nacimiento. Si se quiere
probar un matrimonio, podrá recurrirse a los testigos, al oficial de estado civil que lo celebro o a
otras personas que hayan presenciado la ceremonia celebrada por Jesús.
POSESION NOTORIA
1) Posesión notoria de estado civil significa tener como propia, públicamente, la posesión jurídica
que se ocupa en la familia y en la sociedad.
2) La posesión notoria de determinado estado civil supone su existencia. La posesión notoria
supone un estado civil ya existente.
REGISTRO CIVIL
Concepto: Fue en el ya citado decreto-ley N° 1430 que se creó, organiza y secularizó en el registro de
estado civil, defendiéndolo, en su artículo 1°, como ¨un registro especial para la comprobación del
estado civil de las personas.
Es una repartición administrativa del estado, un conjunto de libros, destinados a la ordenación oficial
de los hechos, actos y sentencias que crean, modifican o extinguen el estado civil de las personas.
CAPACIDAD
La persona capaz de obrar tiene reconocida por el derecho la posibilidad de colaborar jurídicamente
mediante la conclusión de negocios jurídicos y el ejercicio de las situaciones concretas de poder
establecidas por la norma.
Los códigos civiles prevén a los efectos de la tutela de (capacidad de goce y ejercicio) solo, la
regulación de los vicios del consentimiento y la incapacidad o falta de legitimación como medios para
controlar si efectivamente ha existido consentimiento libre voluntario consciente y no coaccionado del
sujeto a la hora de obligarse. Hoy en día además se tratan de tomar medidas preventivas.
No puede prestar consentimiento quien no tiene capacidad para contratar o quien es incapaz para
consentir.
La capacidad legal de la parte que se obliga en nuestro derecho opera como requisito de validez de los
contratos.
Se alude a la aptitud de cada sujeto para estipular por sí un contrato sin necesidad de sustitución o
asistencia de otra persona. Esta exigencia de la ley, no es uniforme, sino que va variando según las
circunstancias.
La capacidad es una cualidad de la persona, esto es, un modo de ser del sujeto que realiza los actos o
los hechos jurídicos que le permite extraer ciertas consecuencias favorables o desfavorables de los
mismos.
La capacidad de goce es un atributo de la personalidad, por el solo hecho de ser persona. Es una
calidad del individuo en cuanto lo habilita a ejercer ciertos derechos o contraer obligaciones.
Sus derechos esenciales son inherentes a su ser, y los tiene por ser persona y no porque se le hayan
dado.
-Aptitud para ser destinatario de los efectos de un negocio jurídico, las limitaciones a esto son la
esclavitud y la muerte civil.
-Susceptible de graduación.
Para formar un contrato se requiere que ambas partes tengan capacidad jurídica. Para la validez del
contrato se requiere ambos sujetos cuenten con capacidad jurídica y de obrar: posibilidad de ser parte
del contrato (sujeto del interés) y capacidad de celebrarlo (sujeto de la voluntad). Quien carece de
voluntad o no puede expresarla es absolutamente incapaz. Si no pueden exteriorizar su voluntad, no
pueden realizar negocios jurídicos, por más que tengan capacidad de goce.
INCAPACIDAD
Ausencia de capacidad
En la regulación de la incapacidad se busca una adecuada protección, de forma que la tutela otorgada
no exceda de su propio fin y se vuelva contra el propio contratante.
Puede existir una divergencia entre la situación legal del sujeto y las reales y concretas a la hora de
contratar. Esto puede ocurrir porque nadie se interesa por la declaración de interdicción, o porque la
incapacidad refiere a un factor pasajero o temporal como ser el hipnotismo, embriaguez, drogas,
fármacos, etc.
Distinción
Clasificación:
A) Incapacidades absolutas
Estos son titulares de derechos, pero incapaces de hecho. Es el caso de los dementes, impúberes y los
sordomudos que no pueden darse a entender por escrito ni mediante lenguaje de señas. Sus actos no
producen ni obligaciones naturales y no admiten caución. Si bien no puede realizar actos por sí mismo,
pueden sí, sus representantes actuar en su interés.
Tanto los menores como los incapaces, formalizan los denominados "pequeños contratos" propios de la
esfera doméstica y de la convivencia en sociedad. Por ejemplo: el boleto del ómnibus.
Demente
El demente es la persona privada de razón. Se entiende por esta: cualquier impedimento físico o
psíquico que impida o imposibilite el discernimiento y además, la administración de sus bienes.
La capacidad se presume, para alegar incapacidad se deberá probar en juicio la incapacidad pública y
notoria en el momento que se realizo el acto. La declaración de incapacidad queda en el Registro de
Interdicciones. Los sujetos legitimados para iniciar juicio de incapacidad son: los parientes, el cónyuge
y el ministerio público. Será además visto por dos facultativos de confianza del juez. Acorde al informe
médico se declara o no la incapacidad. Esto es de forma permanente, y se presume a partir de allí que
todo lo que realiza es sin su consentimiento. La ventaja que tiene la declaración de interdicción es que
es más fácil de probar con una sentencia ya realizada, a tener que probar que un demente lo estaba
en el momento en que cedió un bien por ejemplo.
La incapacidad legal es impuesta por la norma mientras que la natural depende de la apreciación de un
hecho o estado en que se encuentra el sujeto. La sentencia no crea una incapacidad sino que la
declara existente.
Principios básicos
A. Es nulo absoluto todo acto realizado por un absolutamente incapaz prescindiendo que haya sido
declarada o no.
B. En actos o contratos realizados con posterioridad a la declaración de interdicción, son nulos de pleno
derecho.
C. Actos anteriores a la interdicción, son válidos hasta que se declare la incapacidad del sujeto en el
momento que realiza el acto. Se debe probar que la causa de interdicción existía públicamente en la
época que se realizó el contrato (Público y notorio.)
La inscripción en el registro es Pública. Se previó además el dolo del incapaz, si este tuvo dolo para
inducir al acto o contrato, ni él ni sus herederos o cesionarios pueden alegar nulidad, no se lo exime de
responsabilidad.
2 categorías:
- Menores impúberes: mujeres (nacimiento hasta los 12 años) hombres (nacimiento hasta los 14 años)
Los actos que estos realizaren son absolutamente nulos, están privados de la capacidad de ejercicio.
Son absolutamente incapaces (art. 1279)
- Menores púberes: mujeres de 12 a 18 años y hombres de 14 a 18 años. Estos están capacitados para
testar y contraer matrimonio aunque requiere previo consentimiento de padres o tutores.
III. Sordomudos que no sepan escribir o darse o entender mediante lenguaje de señas
Incapacidades relativas
Los menores púberes son capaces relativamente por dos razones: pueden realizar varios actos con
eficacia jurídica y porque los demás actos que realicen sólo quedan afectados de nulidad relativa.
Pueden otorgar testamento, ser mandatario y contraer matrimonio con autorización de los padres.
La incapacidad natural es la generada por la situación real física del sujeto y la incapacidad legal la
determinada por la norma.
La capacidad que opera como presupuesto de validez del contrato no es la natural, sino la legal.
La incapacidad general afecta a todas las personas que están colocadas en situaciones generales y
comunes previstas por la ley, por ejemplo la minoría de edad. La incapacidad especial se trata de
personas que son capaces de acuerdo a las normas generales pero que estarían inhabilitadas para
celebrar ciertos actos jurídicos.
Clasificación de la capacidad:
1. Capacidad plena: todo mayor de 18 años puede celebrar cualquier contrato.
2. Capacidad especial: existen exigencias concretas de distintos máximos de edad para realizar ciertos
actos, por ejemplo para adoptar se requieren 30 años mínimos de edad.
El mayor de edad, el menor habilitado y aquel que posee una capacidad especial.
La Representación puede darse a través de tres institutos: la patria potestad, tutela o curatela. Estos
realizan actos que son válidos aunque tienen límites.
La Asistencia implica una cooperación con el incapaz. Obra de conjunto con el incapaz, y es una
especie de "complementación".
Por último la intervención judicial es para autorizar la gestión que se va a realizar y en otros es para
aprobar algo que ya se ha hecho. Son casos excepcionales y en materia de transacción. Para realizar la
gestión se requiere una venia, frente a una necesidad o utilidad evidente. Si esta falta, entonces
acarrea nulidad relativa.
LEGITIMACION
Para que el acto jurídico sea eficaz, no es suficiente que su autor tenga capacidad de obrar, sino que
también es necesario el reconocimiento, otorgado por el derecho de tener la posibilidad concreta de
llevar a cabo el acto en cuestión. Esto es llamado Legitimación.
Es un elemento que tiene relevancia solo para la realización de los efectos pero no hace incompleto o
viciado el negocio.
- Legales (Legitimación)
El ordenamiento jurídico otorga considerando siempre una específica relación del autor del acto con el
objeto de este o un determinado sujeto.
PATRIA POTESTAD, TUTELA Y CURATELA
Patria potestad
Es el conjunto de derechos y obligaciones que la ley otorga a los padres sobre la persona y bienes de
sus hijos no emancipados.
Emancipación: son mayores de 16 años y menores de 18 que pueden disponer de su persona y bienes
como si fuera mayor de edad.
La patria potestad se puede extender a aquellos hijos que sean mayores de edad pero que se
encuentren incapacitados.
Se extingue:
Declaración de fallecimiento: la ley puede declarar a la persona que ha desaparecido durante un cierto
tiempo fijado por ley y bajo unas circunstancias específicas como fallecida para que sus familiares
puedan disponer de sus bienes y acceder a las prestaciones que en su caso puedan derivarse de su
muerte, por ejemplo la pensión de viudedad.
Emancipación
Sentencia judicial
Tutela
Se encomienda a una persona (tutor) la representación de los hijos menores de edad sin padres y de
los incapaces para cuidarlos y administrar sus bienes, al ser éstos incapaces de hacerlo por sí mismos y
no tener a nadie que ejerza sobre ellos la patria potestad.
Se extingue:
Curatela
Es una institución jurídica dirigida a salvaguardar los intereses de personas que tienen limitada su
capacidad de obrar por alguna circunstancia, diferenciándose de la tutela en que su ámbito de
aplicación es más restringido.
La curatela sólo permite complementar la capacidad del menor o del incapaz en los casos concretos
que establezca una sentencia.