Yacimientos Epitermales (Au-Ag)
Manuel Aucapuri
Conceptos básicos
El término epitermal deriva de la clasificación de de Lindgren (1933) y
se refiere a aquellos depósitos minerales formados a niveles corticales
someros (epizona) usualmente dentro de 1Km a 2Km de profundidad.
Los estudios de campos geotermales modernos indican que los depósitos
epitermales se forman, en general, a temperaturas entre 160° a 270°C
y presiones equivalentes a profundidades de 50 a 1000 m.
Definición
Sillitoe (1977), asegura que en su totalidad, los depósitos epitermales están
asociados directamente a márgenes de subducción activos, en diferentes
épocas geológicas.
En un amplio sentido, los depósitos epitermales son definidos como productos
relacionados a volcanismo con actividad hidrotermal a poca profundidad y
bajas temperaturas, (Guilbert y Park, 1986).
Simmons y otros (2005), especificaron que aquellos depósitos epitermales de
baja profundidad, en sistemas hidrotermales de altas temperaturas se
desarrollaron en arcos volcánicos.
Hedenquist (2005), establece que la precipitación de oro normalmente toma
lugar extendiéndose a temperaturas de 150 a 250 °C y profundidades de 50m
a 650m debajo del nivel freático.
Alcances
En la mayoría de los casos, éstos depósitos están relacionados en forma espacial y temporal
con volcanismo subaéreo, de carácter ácido a intermedio, pudiendo el basamento ser de
cualquier tipo, la roca encajonante volcánica suele ser del tipo central proximal, muy
típicamente con rocas efusivas o piroclásticas (Sillitoe y Bonham, 1984), aunque
excepcionalmente puede ser del tipo distal (Wark y otros, 1990).
Un gran número de depósitos epitermales están asociados a estructuras de origen volcánico,
en especial calderas y complejos andesíticos. Así mismo, existe un importante control de éste
tipo de depósitos por parte de fallas de escala regional, en zonas de intenso fracturamiento
dentro de un régimen extensional (Nieto-Samaniego y otros, 2005). Dichas fallas determinan
la localización de los depósitos y actúan como guía para el emplazamiento de la fuente de
calor magmática necesaria para la subsecuente actividad hidrotermal (Hedenquist, 1986;
Fournier, 1987), que controla la duración de dicha actividad. Pero, aunque las fallas de orden
mayor ejercen un control directo sobre el emplazamiento de la mineralización, ésta suele
disponerse de forma preferencial en fallas subsidiarias (White y Hedenquist, 1990).
Ambientes de formación
Factores que determinan el carácter y localización
de la Mineralización
1)La geología regional de la zona en la que se halla el depósito, como su estructura,
estratigrafía, intrusiones a las que se asocia la mineralización y la naturaleza de dichas rocas
ígneas, factores que controlan directamente el tipo y el grado de permeabilidad, así como la
reactividad de la roca o rocas encajonantes.
2)Las características hidrológicas de la zona, es decir, la relación existente entre la
permeabilidad y la topografía que controla el movimiento de los fluidos, y las características de
los fenómenos de recarga/descarga de fluidos, así como el acceso de aguas calentadas por vapor
(“steam-heated waters”)
3)Las condiciones de presión y temperatura de los fluidos mineralizantes, en lo que es el
ambiente epitermal, que se hallan estrechamente ligadas a la ebullición (cambios de presión
litostática a hidrodinámica produciendo “boiling”), determinado a su vez por la composición de
los fluidos.
4)Las características químicas y el contenido total en gas de los fluidos mineralizantes,
que son los factores determinantes de su reactividad, en su capacidad para el transporte de
metales y en la paragénesis mineral, tanto por lo que respecta a la alteración de la roca
encajonante como la mineralización en sí.
5)El posible desarrollo de permeabilidad contemporáneamente al hidrotermalismo
y/o cambios en el gradiente hidráulico de la zona. (White y Hedenquist, 1990).
División de los depósitos epitermales
Una primera división de los depósitos epitermales en alta sulfuración (AS)
y baja sulfuración (BS), basada en alteración y mineralogía, se ha
aceptado ampliamente (Hedenquist, 1987; Bonham, 1986; Helad y otros,
1987; Sillitoe, 1993; Corbett y leach, 1998).
Otros nombres dados a estos sistemas son alto azufre/ácido sulfato y
bajo azufre/adularia-sericita, respectivamente (Bonham, 1986, 1988;
Hayba y otros, 1985; Heald y otros, 1987). Estas categorías son definidas en
base al criterio mineralógico, que procede de dos diferentes fluidos, uno ácido
y otro con pH cercano a neutro, respectivamente.
Depósitos epitermales de Baja
sulfuración
Los depósitos epitermales de baja sulfuración son desarrollados en un ambiente
geotermal, dominado por aguas cloruradas donde hay un fuerte flujo de
circulación de aguas a profundidad (principalmente de origen meteórico),
conteniendo CO2, NaCl y H2S.
Los fluidos de BS, generalmente forman vetas de relleno con metales preciosos
o series de vetas/vetillas más finas, denominadas “stockwork” o “sheeted-
veins”.
Depósitos epitermales de alta sulfuración
Los depósitos epitermales de alta sulfuración son desarrollados en un ambiente
magmático-hidrotermal, dominado por fluidos hidrotermales ácidos, donde hay
un fuerte flujo de líquido magmático y vapor, conteniendo H2O, CO2, HCl, H2S
y SO2; con aporte variable de aguas meteóricas.
Los fluidos de AS más calientes y ácidos penetran más en las rocas
encajonantes originando cuerpos mineralizados vetiformes, pero también
diseminación en las rocas.
Alta vs baja sulfuración
Baja Sulfuración (Adularia-
sericita)
Alta Sulfuración (Acido-
sulfato) (Enargita-oro)
• S-2 reducido en forma de H2S.
• S+4 oxidado en forma de SO2
• Fluidos diluidos (0.5% NaCl eq.), aguas
• Fluido salino (4-21% NaCl eq.), aguas meteóricas dominantes.
magmáticas interactuando con meteóricas.
• pH del fluido neutro a alcalino (~6 - 8).
• pH del fluido ácido (1.7 – 2)
• Alteración adyacente a las estructuras con cuarzo,
adularia, sericita, illita propilítica periférica
• Alteración hidrolítica intensa desde sílice
oquerosa alunita caolín illita
montmorillonita propilítica
Alteración hidrotermal ligada a sistemas
epitermales de alta y baja sulfuración
CARACTERISTICAS ESTRUCTURALES
En ambos tipos de depósitos los fluidos circulan hacia la superficie a través de fracturas en
las rocas y la mineralización a menudo se presenta en esos conductos (mineralización
estructuralmente controlada), pero también pueden circular por niveles de rocas permeables
y eventualmente mineralizar ciertos estratos.
Los típicos sistemas geotermales ocurren a cierta distancia de un edificio volcánico, algunas
veces pueden ocurrir en áreas sin actividad volcánica contemporánea, generalmente, son
derivados de intrusiones localizadas a 5-6 km debajo de la superficie (Hedenquist y otros,
2000).
Los depósitos del subtipo de sulfuración intermedia son estructuralmente muy similares a los
de baja sulfuración, ambos conforman el conjunto de epitermales alcalinos según Sillitoe
(1977), aunque las características geoquímicas de los fluidos mineralizantes asociados y de
las mineralizaciones metálicas en sulfuración intermedia suele guardar una mayor afinidad
con los depósitos de alta sulfuración (Einaudi y otros, 2003; Sillitoe y Hedenquist, 2003).
Modelo conceptual simplificado de ambientes hidrotermales y relación entre
depósitos epitermales, intrusiones magmáticas, circulación de fluidos, rocas
volcánicas y basamento (modificado de Simmons y otros, 2005) Y (Modelo
de Corbett)
Estilos y Geometría de los depósitos epitermales
Debido a la baja presión y las condiciones hidrostáticas bajo las cuales se forman, los
depósitos epitermales muestran una gran variedad de formas y estilos de mineralización,
que incluyen vetas, cuerpos de brechas hidrotermales, “stockworks” y diseminaciones o
reemplazamientos (Arribas, 1995; Sillitoe, 1999).
En los depósitos de BS son dominantes las vetas con stockworks asociados; en los
depósitos de AS son dominantes los diseminados con vetas asociadas (Arribas y
Hedenquist, 2000).
La diversidad de formas refleja la influencia de los controles de mineralización, los cuales
representan zonas de permeabilidad dentro de las partes bajas de los sistemas
hidrotermales activos anteriormente (Simon y otros, 2005). La permeabilidad de las rocas
determina el flujo de los fluidos y los mecanismos de precipitación del mineral (“boiling” o
“mixing”). La roca permeable en los depósitos epitermales puede ser provista estructural,
hidrotermal, y/o litológicamente (Sillitoe, 1993a).
Estilos y geometría de los depósitos epitermales, ilustran la
influencia estructural, hidrotermal y permeabilidad litológica
(modificado de Sillitoe, 1993a; y Hedenquist y otros, 1996).
Mineralización
Las características claves que distinguen a un depósito epitermal son
particularmente mineralógicas, con los minerales de ganga y las alteraciones
hidrotermales.
Los minerales de ganga característicos del estado de AS son: alto
contenido de pirita, enargita, luzonita, digenita, calcosita, famatinita, covelita; y
una alteración argílica avanzada caracterizada por cuarzo, cuarzo residual
(“vuggy”), alunita, pirofilita y caolinita/dickita. (Arribas, 1995; Sillitoe, 1999).
Los minerales de ganga característicos del estado de BS son: cuarzo
(incluyendo calcedonia), pirita, esfalerita, arsenopirita, pirrotita y loellingita; y una
alteración argílica-sericítica caracterizada por cuarzo, adularia, ilita y calcita.
Alta sulfuración vs Baja sulfuración
•Alto % de pirita, enargita, luzonita, •Bajo % de pirita, galena, esfalerita,
tenantita-tetrahedrita, covelina. calcopirita, acantita, sulfosales de Ag.
•Au ± Cu (As; Te en niveles altos) •Au ± Ag (Pb, Zn, Cu; As, Te, Hg,
Sb en niveles altos.
• Oro de alta fineza (pobre en Ag)
•Fineza del oro variable; alta fineza
•Matriz de brechas en rocas (pobre en Ag) en profundidad, baja fineza
competentes alteradas y vetas (rico en Ag) en niveles altos (electrum).
•Vetas: normalmente con fases
•Estructuras dilatacionales y cristalinas en profundidad y bandeadas
control litológico por en niveles someros.
permeabilidad. Brechas de
diatrema comunes y brechas •Fracturas preexistentes en profundidad,
freáticas. estructuras subsidiarias dilatacionales en
niveles altos, brechas magmáticas,
diatremas y brechas de erupción
hidrotermal
Minerales de diagnóstico de varios estados de pH, estados de
sulfuración y oxidación, usados para distinguir ambientes
epitermales formadores de mineral (modificado de Einaudi y
otros, 2003).
Formación de los depósitos epitermales
• El estado inicial de formación de los depósitos de AS es
caracterizado por una extensa lixiviación de las rocas encajonantes
por fluidos ácidos con pH<2. La lixiviación produce sílice residual
poroso (>95% SiO2) o cuarzo “vuggy” (Stoffregen, 1987).
• El carácter de los fluidos en los depósitos de AS son en su mayor
parte de baja salinidad (1-24% en peso de NaCl eq.); aunque
algunos pueden tener alta salinidad hasta casi 50% en peso de
NaCl eq. en condiciones oxidadas.
• En el caso de los depósitos de BS son de baja salinidad (1-15%
en peso de NaCl eq.), en condiciones reducidas.
Nomenclatura moderna aplicada a los depósitos epitermales
(modificado de Sillitoe y Hedenquist, 2003).
Zoneamiento típico de alteración en los depósitos de alta
sulfuración (modificado de Stoffregen, 1987).
Alteración sílice residual (oquerosa), argílica avanzada en
sistemas epitermales de alta sulfuración
Alteración sílice residual Brecha de diatrema con
(oquerosa) - (vuggy silica) silicificación de la matriz de roca
fínamente molida y alteración a
de un pórfido , Distrito El sílice oquerosa de los clastos
Indio porfíricos, interpretados como
fragmentos de intrusivos,
Veladero, Argentina
Zoneamiento típico de alteración en los depósitos de baja e
intermedia sulfuración (modificado de Buchanan, 1981).
Sinter de San Quentin
McLaughlin, USA
Sinter silíceo con cinabrio
Polimetálicos de Au-Ag
Hadleigth Castle, Caylloma,
Queensland Perú
Parkes, Arcata,
Mineral Hill Perú
Ubicación en
el Perú