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Modulo 4 - Arte Clasico I

Este documento describe el arte mesoamericano del período clásico, con un enfoque en Teotihuacan. Explica que Teotihuacan fue una gran ciudad que floreció entre los siglos I y VIII d.C., con más de 200,000 habitantes. Su arquitectura, escultura y otras artes estaban destinadas a expresar la relación entre lo divino y lo humano.
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Modulo 4 - Arte Clasico I

Este documento describe el arte mesoamericano del período clásico, con un enfoque en Teotihuacan. Explica que Teotihuacan fue una gran ciudad que floreció entre los siglos I y VIII d.C., con más de 200,000 habitantes. Su arquitectura, escultura y otras artes estaban destinadas a expresar la relación entre lo divino y lo humano.
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Escultura maya en Museo de Copán Ruinas. Foto tomada por Nohemy Rivera, 2015.

CARRERA: Electiva para todas las carreras

ASIGNATURA: Arte Mesoamericano

CÓDIGO DE CLASE: AME-1416

NÚMERO DE MÓDULO Y TEMA A DESARROLLAR:


Módulo 2: Arte mesoamericano del Período Clásico I

1
UV: 3

Requisitos para cursar la asignatura: Ninguno

Objetivo general:
Identificar las principales características del arte mesoamericano del período
clásico, a partir de sus principales expresiones artísticas de las culturas de ese
período.

Objetivo específico:
Familiarizarse con el desarrollo histórico en el período clásico, especialmente
en la región del Altiplano Central y la zona de Oaxaca.
Distinguir las características del arte olmeca en el periodo clásico
mesoamericano.

Competencia a desarrollar.
El(la) estudiante será capaz de reconocer los elementos artísticos del período
clásico, especialmente en Teotihuacan y la zona de Oaxaca.

2
Módulo 2: Introducción al estudio del Arte Prehispánico en
Mesoamérica.

Mapa mental

Figura 1. Mapa mental del tema

1. Introducción
El periodo clásico prehispánico es el de mayor auge de la región, donde se
alcanzan los mayores adelantos culturales. Este período abarca de 200 a 900
d.C., subdividiéndose en el período Clásico Temprano que va desde 150/200 d.
C. - 650 d. C. y el período Clásico Tardío del 650 d. C.-900 d. C. En la mitad
occidental de Mesoamérica se considera otro período llamado Epiclásico, y se
considera como intermedio entre el Clásico y el Posclásico (López Austin &
López Luján, 2000).

Teotihuacan y las zonas mayas son las zonas de mayor esplendor en el arte en
este período. Sin embargo, la cultura zapoteca fue también un punto clave en
el área de Oaxaca en el clásico..

3
2. Mesoamérica en el Período Clásico
Es el período de mayor auge de las culturas de Mesoamérica, de mayor
expansión geográfica y demográfica, con concentración de la población en
ciudades, y al mismo tiempo generando una jerarquización entre las aldeas, los
centros regionales y las capitales.

Se caracterizó por el surgimiento de sociedades estatales urbanas, donde la


principal ciudad fue Teotihuacán, con una población de más de 100,000
habitantes, era una de las ciudades más grandes en el mundo. En la región de
Oaxaca, la ciudad Zapoteca de Monte Albán surgió para dominar esa región
oaxaqueña. Los centros cívicos ceremoniales duraderos como Tikal, Calakmul,
Palenque, Copán y otras decenas de ciudades de estados poderosos de las
tierras bajas mayas, surgieron de comunidades preclásicas precoces (Pohl,
n.d.).

Figura 2. Sitios del período Clásico de Mesoamérica (Fuente: FAMSI)

En el Clásico Temprano, la población aumenta y se concentra en ciertas


regiones, estableciéndose una acentuada diferenciación social, así como la
diferenciación entre el campo y la ciudad. Surgen los primeros grandes estados
y capitales mesoamericanas, con influencia y control regional en la economía y
en la política locales, regionales e interregionales a partir del dominio
comercial. Se consolidan las elites en el gobierno, con control político e
ideológico; donde la institución religiosa está incluida en las esferas de poder.
Se da un incremento de la especialización ocupacional, se desarrolla la

4
agricultura intensiva y el comercio a larga distancia, organizado en redes
complejas.

Durante este período se desarrolla un urbanismo con planificación rigurosa y


complejos arquitectónicos masivos. Se da un predominio en Mesoamérica de
lo teotihuacano (López Austin & López Luján, 2000).

En el período Clásico Tardío, tras el declive de los grandes estados


mesoamericanos, incluido Teotihuacan, los antiguos dependientes se erigen
en poderosas unidades políticas regionales. Se fraccionan las complejas redes
de comercio, provocando un aumento en la competencia comercial y los
conflictos armados. Al mismo tiempo, se da un esplendor del calendario, la
escritura, la numeración y la astronomía. Así como se desarrolla la metalurgia
en pequeña escala al final del periodo.

Para 900 d.C., la mayoría de los grandes centros fueron abandonados. Las
teorías postuladas para la explicación del colapso de la sociedad se enfocan en
la inestabilidad fundamental de la élite Clásica de las organizaciones
sociopolíticas compuestas por la degradación medioambiental; cambios de
clima y la disminución de los recursos debido a la sobrepoblación. Centros
ceremoniales como Uxmal, Xochicalco, Cacaxtla, y El Tajín fueron
renombrados por sus extraordinarios desarrollos artísticos en sus fachadas de
piedra de mosaico intrincado y las pinturas al fresco (Pohl, n.d.).

Para el epiclásico, Teotihuacan pierde su primacía política y económica que


había mantenido durante cinco siglos. Su colapso tuvo repercusiones en toda
Mesoamérica. A la caída de esta ciudad le siguieron 200 años de caídas de
grandes capitales clásicas como La Quemada, Monte Albán, Palenque, Tikal,
Kaminaljuyú, entre otras; y se da el surgimiento de efímeros centros de poder
(Ávila Aldapa, 2002).

Durante esta etapa los centros de poder se construyeron protegidos por


fortificaciones; las ciudades se situaron en lugares elevados y las
construcciones tuvieron un carácter defensivo. Destacan algunos sitios como
Xochicalco, Cacaxtla, Cantona, Teotenango y otros más, en la zona del
Altiplano Central (Ávila Aldapa, 2002).

5
3. Arte mesoamericano del Período Clásico
En este período florecen las artes, el urbanismo y la arquitectura; sin embargo,
el período clásico estuvo dominado por la civilización maya y teotihuacana, lo
que se evidencia en la grandiosidad del arte de estas dos culturas.

La arquitectura, la escultura, la pintura y hasta las artes menores, de este


período, están destinadas en gran parte a la expresión de una constante
referencia a lo divino y a las relaciones del hombre con los dioses, sobre todo,
la estrecha liga entre los poderes mundanos y su fundamentación en la
voluntad divina. La cúpula del sacerdocio va a dirigir el cultivo del
conocimiento, al que imprime un carácter religioso. Y por otra parte, el arte se
utiliza como medio de propaganda de las ideas del grupo dominante en el
poder en ese momento.

4. Teotihuacan
Teotihuacan, en náhuatl, significa la ciudad de los dioses o lugar del
endiosamiento. Se ubica en el área cultural del Altiplano Central, en el Valle de
Teotihuacan, a 48 km al noroeste de la ciudad de México.

Esta ciudad aparece en escena a finales del período preclásico, alrededor del
año 150 d.C. Su hegemonía en la región inicia con la erupción del volcán Xitle
en 50 a.C., cuando la lava y las cenizas destruyen a su rival Cuicuilco (Museo
Amparo). Se ha planteado que los primeros pobladores fueron nahuas de
occidente y totocanos de la Costa del Golfo; sin embargo, no se conoce con
seguridad su precedente.

Su florecimiento se da entre los siglos I y VIII d.C., finales del preclásico y


durante el período clásico. En esa época del auge de la ciudad, el área urbana
densamente poblada rebasaba la superficie de 20 km2, con más de 200,000
habitantes. Además del centro ceremonial, contaba con 17 aldeas grandes, 77
aldeas pequeñas y 149 caseríos (Ávila Aldapa, 2002).

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Figura 3. Teotihuacan

Las actividades principales se centraban en la agricultura con el cultivo del


maíz, con tres distintas variedades, frijol, calabaza, chile, jitomate, amaranto,
quelites y tuna. Adicionalmente, se dedicaban a la caza de conejos y venados,
la pesca y la domesticación de animales como el guajolote y el perro. Algunas
de las materias primas que generaban comercio era el al algodón, amate,
aguacate, jadeíta, turquesa, serpentina, plumas de aves preciosas (Ávila
Aldapa, 2002). Mantuvo relaciones comerciales y políticas que llegaban a
confines lejanos: el norte árido de Mesoamérica; los valles que rodean Monte
Albán, Cholula y Matacapan, la península de Yucatán y las tierras altas mayas
del Petén (Campeche y Guatemala) donde la influencia teotihuacana se hizo
sentir en distintos ámbitos, entre otros la producción de cerámica y la
arquitectura.

En cuanto a la organización política y social, era una sociedad compleja y


estratificada, que incluía campesinos, artistas y artesanos, guerreros,
comerciantes y sacerdotes. La clase sacerdotal ejercía el poder político y
económico, seguida de una nobleza guerrera.; mientras que los comerciantes
ejercieron un papel fundamental en la difusión cultural en toda la región
mesoamericana (Ávila Aldapa, 2002).

Cuando la gente se mudó a la región de Teotihuacan, los alfareros también los


acompañaron para la fabricación de artículos para el hogar, se continuó
elaborando cerámica, platos y vasos, fuentes y cuencos utilitarios al estilo de

7
Cuicuilco y la fabricación de figurillas de arcilla con tradiciones cerámicas
anteriores.

La ciudad de Teotihuacan fue una ciudad pluriétnica que se encontraba


dividida en conjuntos habitacionales que permitían la conservación de las
características culturales y lingüísticas de cada grupo étnico que vivía en la
ciudad (Ávila Aldapa, 2002)

La religión teotihuacana tiene una concepción politeísta. La deidad principal


era Tláloc, dios de la lluvia, considerado como que tenía bajo su poder a todas
las fuerzas de la naturaleza: la tierra, el mar, el cielo, las nubes y el rayo, así
como toda la vegetación y el reino animal. Otras deidades importantes fueron
Quetzalcóatl la serpiente emplumada, por la capacidad creadora y por la
estrella de la mañana; Chalchiuhtlicue la diosa del agua, Huehuetéotl el dios
viejo y el fuego y Quetzalpapáotl el dios mariposa y la guerra y a Xipe Tótec por
el maíz.

4.1. Características del arte teotihuacano


Las artes teotihuacanas son de especial interés puesto que se va a surgir una
influencia artística desde esta ciudad a otras regiones de Mesoamérica. Lo más
característico será la pintura, la escultura y particularmente la arquitectura, en
especial el urbanismo de esta ciudad, con una configuración geométrica muy
marcada. En la figura adjunta se observa una representación de lo que pudo
haber sito esta ciudad.

´
Figura 4. Visión artística de Teotihuacan con la Pirámide de la Luna de fondo.

8
Una característica de su arquitectura era el
sistema talud – tablero, que implica la
combinación del talud, es decir la pared
ligeramente inclinada hacia atrás o vertical; y
el tablero, la pared vertical que sobresale a la
superficie, con frecuencia ornada con
diseños pintados (Figura 5).

En cuanto a la pintura, se caracteriza por su


pintura mural con capa de estuco y pintura de
múltiples colores. Este tipo de murales se
encontraban en las paredes de las
Figura 5. Sistema talud - tablero
estructuras de la ciudad.

4.2. Arquitectura

Figura 6. Mapa del sitio arqueológico de Teotihuacan (Fuente: INAH)

La ciudad fue trazada siguiendo un eje central, que corre de norte a sur, con
una simetría axial. Se encuentran templos, palacios, mercados y habitaciones

9
colectivas e individuales. El eje central es la llamada Calzada de los Muertos,
que atraviesa la ciudad casi con una orientación de norte a sur. Al sur de la
Calzada se ubica la Pirámide de la Luna, la segunda estructura más grande de
Teotihuacan; mientras que, del otro lado, hacia el norte, se localiza otro
conjunto de estructuras llamada la Ciudadela. Entre estos dos extremos
encontramos a la Pirámide del Sol, la estructura más masiva y alta de esta
ciudad.

Otros conjuntos de estructuras y monumentos importantes son el Templo de


la Serpiente Emplumada, el Palacio Quetzalpapálotl, tres áreas con notables
pinturas murales (Tetitla, Atetelco y Tepantitla) y diversas plazas que se
intercalan en la zona.

La Pirámide del Sol es la


estructura de mayor
volumen de Teotihuacán y
la segunda en México. Fue
la primera construcción
que se realizó en la ciudad.
Se construyó de una sola Figura 7. Pirámide del Sol
vez a diferencia de la
mayoría de las pirámides de
Mesoamérica que se
ampliaban por
superposición (Penalva,
2002). Esta es una gran
pirámide truncada, con una
base casi cuadrada, de 225 Figura 8. Pirámide de la Luna
metros x 222 metros de
lado. Se eleva con cinco tramos muy empinados que alcanzan con la
plataforma superior una altura de 63 metros (Figura 6).

Su núcleo es de ladrillos de adobe, que se cubrió con piedra y se revistió de


estuco. La plataforma superior debió ocuparla el templo dedicado al culto al
Sol. En 1974 se descubrieron unos túneles en el interior de la pirámide, que
llegan al centro y conforman un laberinto en forma de trébol (Penalva, 2002).

10
Al sur de la Calzada de los Muertos se localiza la Pirámide de la Luna con una
base rectangular de 120 metros x 150 metros, alcanza una altura de 46 metros.
Aunque menor que la Pirámide del Sol, se encuentra a su mismo nivel, ya que
fue construida en un terreno más elevado. Consta de cuatro cuerpos
piramidales superpuestos, a los que se accede por una ancha escalera, que se
interrumpe en cada cuerpo o tramo (Figura 7).

Al inicio las construcciones eran basamentos en talud (paredes inclinadas),


posteriormente los basamentos eran escalonados, con un tablero saliente
sobre un talud bajo; lo que fue muy característico de la arquitectura
teotihuacana.

4.3. Escultura
En Teotihuacan dominaron la escultura. Se
pueden encontrar dos tipos de esculturas,
las de carácter independiente con valor
propio, y la escultura ligada a la
arquitectura. Sin embargo, han
desaparecido la mayor parte de sus obras
de piedra.

Uno de los ejemplares de la escultura


teotihuacana es la escultura de la Diosa del
Agua o Chalchiuhtlicue, cuyo nombre
significa “la que tiene una falda de jade”,
era la deidad compañera de Tláloc y tenía
poder sobre las aguas terrestres (ríos,
lagos, lagunas y mares). Su escultura,
Figura 9. Escultura de la diosa del agua.
labrada en roca andesita, tiene una altura
de 3.19 m y una base cuadrada de 1.65 m por lado. La figura porta un gran
tocado rectangular, orejeras, collar con tres sartas de cuentas, huipil, falda y
sandalias; muestra ambas manos sobre el vientre y una horadación rectangular
a la altura del pecho. Fue localizada en torno a la Plaza de la Pirámide de la Luna
(Museo Amparo, 2023).

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Las figurillas modeladas se ubicaron principalmente en un contexto doméstico
a manera de relleno entre pisos o entre los
desechos y pocas veces ligadas a contextos
funerarios, en los entierros, o como parte del
culto oficial de Teotihuacán (Museo Amparo).

Una característica de la escultura


teotihuacana temprana se destaca un
modelado rústico y los rostros tienen los ojos
representados por incisiones oblicuas; como
se muestra en la figura 9. Los detalles de las
Figura 10. Personaje con tocado, orejeras
esculturas dan mucha información sobre la y collar. Barro modelado (Museo
sociedad teotihuacana. Amparo).

En Teotihuacan existen muchas evidencias que se esculpieron innumerables


máscaras, con el aparente propósito de construir ofrendas votivas. El estilo de
las primeras máscaras está relacionado
con el de la era olmeca, las últimas
presentan una silueta más triangular con
ojos horizontales, labios delgados y boca
entreabierta (Figura 10).

Por otra parte, están los relieves


teotihuacanos, son relieves planos, de
gran detalle y hasta con incrustaciones de
Figura 11. Escultura de rostro teotihuacana con
otros materiales y pintados de diferentes técnica de piedra desgasta y perforada (Museo
colores, que se encuentran en los Amparo).
palacios, como el Quetzalpapálotl con representaciones de quetzales que
presentan incrustaciones de obsidiana en los ojos; en el templo Caracol
Emplumado donde aparece precisamente un caracol adornado con plumas
(Ávila Aldapa, 2002).

4.4. Murales
El arte de la pintura mural teotihuacana no tuvo rival en Mesoamérica. Alcanzó
su apogeo entre 450 a 650 d.C. Se han encontrado alrededor de 350 murales
en esta ciudad. Cuyo aporte es estético, pero sobre todo se convierte en una

12
forma de aproximarse a las ideas teotihuacanas sobre la naturaleza de sus
dioses y otras concepciones de la vida y su entorno.

Las pirámides y las esculturas fueron pintadas con colores, perdidos en su


mayoría por el efecto de la intemperie. Su temática fue cívica, doméstica,
festiva, pero principalmente religiosa, predominando las imágenes de sus
dioses, Tlaloc especialmente, y los rituales que tuvieron lugar. Asimismo, se
representaban motivos realistas o fantásticos, de carácter zoomorfos,
antropomorfos o geométricos. El dibujo es seguro y elegante, sin perspectiva,
con colores que acentúan la bidimensionalidad de las escenas. Se usa de
preferencia el rojo (Ávila Aldapa, 2002). Los colores se aplicaban al fresco o al
seco. (Penalva, 2002).

El mural más famoso es el de Tepantitla ubicado en un palacio cerca de la


Pirámide del Sol. Consta de una parte superior que se identifica a Tláloc y en la
parte inferior una gran cantidad de figuras humanas alrededor de una montaña
realizando diversas actividades como bañarse, cortar flores, bailar y juegan a
la pelota, de su boca surgen figuras (volutas) que representan que ellos están
gritando o cantando (Figura 12). Otro ejemplo es el llamado Templo de la
Agricultura donde se representan procesiones de ofrendas a Tlaloc.

Figura 12. Murales de Tepantitla. Tlalocan o Paraíso de Tlaloc.

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5. Los Zapotecas
Su nombre zapoteco "ben´zaa" o binni záa " significa "gente de las nubes”,
puesto que creían que nacieron directamente de las nubes, tal y como si fueran
hijos legítimos de los dioses. Se establecieron en la región Oaxaca, inicialmente
en los valles centrales, y luego se extendieron hasta el Itsmo de Tehuantepec
(Ávila Aldapa, 2002).

Durante el período preclásico, instalaron las ciudades de San José Mogote y


Guilá Naquitz; posteriormente se movilizan al Valle de Oaxaca y al Valle de
Nochixtlán, donde habitan en casas de bajareque y se dedicaban a la
agricultura en las riberas de los ríos. Había intercambio de obsidiana, conchas,
cerámica y materiales perecederos con otras regiones (Caso, 1931).

En el período clásico, se asentaron en Monte Albán, Dainzú, Huijazoo; y en


durante el período posclásico, en Mitla, Guiengola, Zaachila y Lambityeco.

Figura 13. Ubicación de asentamientos zapotecas precolombinos.

Los zapotecas eran sedentarios, vivían en asentamientos agrícolas. Su


agricultura era muy variada: chiles, frijoles, calabaza, cacao y el maíz. Se
conformó una sociedad compleja y estratificada, que incluía campesinos,
artesanos, guerreros, comerciantes, sacerdotes y gobernantes (Vela, 2010).

Adoraban un panteón de dioses, encabezados por el dios de la lluvia, Cocijo,


representado por un símbolo de la fertilidad, combinaba los símbolos de la
tierra jaguar y del cielo serpiente. Asimismo, para tener buenas cosechas
rendían culto: El Sol, La lluvia, La tierra, El maíz. Adoraban a sus antepasados,

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desarrollaron el culto a los muertos. Una jerarquía de sacerdotes regulaba los
ritos religiosos, que a veces incluyeron sacrificios humanos.

Los zapotecos desarrollaron conocimientos calendáricos y de escritura


jeroglífica, alcanzando un elevado nivel cultural y fueron, junto con los mayas,
el único pueblo de la época que desarrolló un sistema completo de escritura,
uno de los más antiguos de Mesoamérica (Vela, 2010). Por medio de jeroglíficos
y otros símbolos grabados en piedra o pintados en los edificios y tumbas,
combinan la representación de ideas y sonidos.

Figura 14. Jeroglíficos zapotecos

5.1. Características del arte zapoteca


En el período preclásico, entre 1200 y 800 a.C., se evidencia influencia olmeca
con la cerámica decorada, figurillas de hombres con deformación craneana y
la habilidad lapidaria y cerámica. Se distinguen por su arquitectura, sus
monumentos grabados, su pintura mural y su arte cerámico (Vela, 2010). Son
famosas por las urnas funerarias zapotecas que eran vasijas de barro que se
colocaban en las tumbas.

Figura 15. Urnas funerarias del dios Cocijo

15
5.2. Monte Albán
Fue la ciudad más importante de la región de Oaxaca, centro político de gran
importancia y centro religioso de peregrinación; dominaba política y
económicamente a las comunidades de las regiones circundantes. Monte
Albán fue construida en lo alto de un cerro, en una meseta, donde su ubicación
seguramente respondía a la necesidad de protección.

La sociedad de Monte Albán estaba constituida por 3 grupos sociales: los


dirigentes, sacerdotes o guerreros; los funcionarios de gobierno, comerciantes
y alfareros, tejedores y pintores; y los campesinos y agricultores. Sus
actividades principales eran la agricultura del maíz, chile y frijol, entre otras; la
caza; la pesca y el comercio.

Figura 16. Vista aérea de la ciudad de Monte Albán.

Monte Albán consistía en un centro cívico ceremonial, conformado por una


gran cantidad de templos, edificios públicos, juego de pelota, habitaciones
para el grupo gobernante, mercados, tumbas con ofrendas suntuosas,
sistemas de almacenamiento de agua y drenaje (Vela, 2010). Sus
construcciones monumentales eran de piedra y recubiertos por una capa de
estuco y pintados de color rojo. En Monte Albán se hizo uso de terrazas
escalonadas construidas en las laderas de los cerros y canales de riego en el
período Clásico.

En Monte Albán, abundaban las estelas que estaban incorporadas


arquitectónicamente a las plataformas. Las representaciones de las estelas se
piensan que eran guerreros de las guerras. Parte de esas estelas adosadas a las

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estructuras tienen registros calendáricos del ciclo de 260 días y del calendario
de 52 años.

Figura 17. Estelas adosadas a las plataformas.

Los zapotecas se mudaron junto con sus muertos, los cuales fueron vueltos a
inhumar en las tumbas de Monte Albán. Las tumbas estaban decoradas con
murales de temas relativos a los dioses o con procesiones sacerdotales. En
1930 Alfonso Caso descubrió 170 tumbas subterráneas y muchas realmente
suntuosas, como se puede observar en la figura adjunta.

Figura 18. Tumba de gobernante en Monte Albán

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Datos de interés

En este período florecen las artes, el urbanismo y la arquitectura; sin embargo,


el período clásico estuvo dominado por la civilización maya y teotihuacana, lo
que se evidencia en la grandiosidad del arte de estas dos culturas.

Las artes teotihuacanas son de especial interés puesto que se va a surgir una
influencia artística desde esta ciudad a otras regiones de Mesoamérica. Lo más
característico será la pintura, la escultura y particularmente la arquitectura, en
especial el urbanismo de esta ciudad, con una configuración geométrica muy
marcada.

Conceptos técnicos

Lapidaria: tallar piedras preciosas o comerciar con ellas.

Teocintle: especie silvestre más cercana biológicamente al maíz, y por ello ha


sido considerada como el ancestro a partir del cual se dio el proceso que
condujo a la domesticación de esa planta.

Bajareque: Pared de palos entretejidos con cañas y barro.

Lecturas complementarias

Ávila Aldapa, R. (2002). Pueblos mesoamericanos. México DF: Instituto


Politécnico Nacional.

Barrientos, T. (2005). Ideología y religión en Mesoamérica. En H. Cabezas


Carcache (Ed.), Mesoamérica (págs. 161 - 180). Guatemala: Universidad
Mesoamericana.

18
6. Bibliografía
Ávila Aldapa, R. (2002). Pueblos mesoamericanos. México DF: Instituto Politécnico Nacional.

Barrientos, T. (2005). Ideología y religión en Mesoamérica. En H. Cabezas Carcache (Ed.),


Mesoamérica (págs. 161 - 180). Guatemala: Universidad Mesoamericana.

Cabezas, H. (2005). Unidad Geográfica - Cultural. En Mesoamérica (págs. 11 - 20). Guatemala:


Galeria Guatemala.

Kirchhoff, P. (1960). Mesoamérica. Sus límites geográficos, composición étnica y caracteres


culturales. ENAH.

Miller, M. E. (2012). The art of Mesoamerica. London: Thames & Hudson.

Penalva, V. (2002). México. Simbolismo y arqueología. Madrid: Editorial N.A.

Pohl, J. (s.f.). Cronología: Línea de tiempo de Mesoamérica. Obtenido de


hhttp://www.famsi.org/spanish/research/pohl/index.html

Vela, E. (2010). Cultura zapoteca. Arqueología mexicana(edición especial núm. 34), 33-37.

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