EL FEMINISMO
NOMBRE: CAROL NICOL MAMANI MENDOZA
CURSO: 4TO “A” DE ESCP
COLEGIO: U. E. TEC. HUM. “6 DE JUNIO “
El feminismo es un movimiento político, social y filosófico radical que afirma a las mujeres
como personas con derechos. Este movimiento se origina a la par con las luchas
revolucionarias y libertarias, especialmente, con los ideales emancipatorios de la
revolución francesa del siglo XVIII y XIX. Las mujeres inician la lucha por el
reconocimiento al voto y a sus derechos laborales. En México, es en la década de 1960
que el movimiento feminista cobra su esplendor, especialmente entre las mujeres
educadas de clase media. Las primeras feministas en México en su mayoría fueron
educadoras, quienes pugnaron por el derecho al voto y a la educación.
¿Cómo surge la palabra feminismo?
La palabra nació en Francia en el siglo XIX. Durante mucho tiempo, se pensó que
la palabra había sido inventada por el filósofo socialista (y favorable a la igualdad
entre varones y mujeres) Charles Fourier, quien presenció los inicios del
movimiento feminista moderno allá por 1830.
¿Quién fue la creadora del feminismo?
Olympe de Gouges, Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo, Emmeline Pankhurst y
Simone de Beauvoir han sido, probablemente, las cinco mujeres referentes en
cada momento. Junto a ellas, además, han nacido las tres 'olas del feminismo',
caracterizadas por una serie de reivindicaciones en concreto.
Feminismo radical
Es un tipo de feminismo que surgió en los años sesenta y que basa
en la idea de hacer una revisión de las estructuras políticas,
sociales y económicas, ya que es allí donde se origina todo el
sistema que oprime a las mujeres.
Es en el feminismo radical en donde se acuña el término
patriarcado para referirse a un orden social imperante, creado y
liderado por el género masculino y en el que se subordina a las
mujeres en múltiples ámbitos.
Feminismo de la igualdad
Como indica su nombre, el feminismo de la igualdad aboga por la
existencia de igualdad de derechos entre hombres y mujeres,
basándose en una idea fundamental: los roles asignados a cada
género son constructos culturales.
Si los roles de género son consecuencia de un condicionamiento
social, entonces es posible re-crear una nueva estructura en la
que hombres y mujeres sean considerados iguales.
Feminismo disidente
Este tipo de feminismo busca, esencialmente, promover la
igualdad de derechos de las mujeres con respecto a los hombres,
pero marcando distancia de las ideas planteadas por otros
movimientos feministas.
En este sentido, no existe una sola vertiente del feminismo
disidente, ya que existen múltiples corrientes de disidencia, bien
sea en contra de feminismo radical, del ecofeminismo, del
feminismo marxista, etc.
Feminismo marxista
El feminismo marxista sugiere que la opresión hacia las mujeres
proviene del sistema capitalista, impulsado a su vez por el
patriarcado. Ambos factores generan consecuencias sociales y
económicas que discriminan a la mujer e impiden su acceso a los
mismos derechos que los hombres.
Feminismo liberal
Este tipo de feminismo difiere de la corriente marxista, al sugerir
que es gracias al sistema económico capitalista y al liberalismo
económico que la mujer puede independizarse y liberarse de la
opresión del patriarcado.
Feminismo de la diferencia
Esta corriente del feminismo se basa en la idea de que las
diferencias entre los géneros son precisamente un elemento
liberador para la mujer.
El feminismo de la diferencia no aspira a igualarse con el poder
masculino, sino más bien a utilizar las características únicas del
género femenino para crear una nueva estructura social.
Feminismo provida
Este tipo de feminismo apoya las ideas fundamentales del
movimiento, pero disiente de la idea de apoyar el aborto, de allí su
nombre. Para el feminismo provida, cuando se habla de igualdad esta
también debe incluir a los no nacidos y por lo tanto, sería una
contradicción combatir la opresión negando los derechos de los más
vulnerables.
Según esta corriente feminista, la eliminación de las desigualdades
económicas sería un factor decisivo que evitaría que las mujeres
recurrieran al aborto. Sin embargo, quienes disienten del feminismo
provida argumentan que la pobreza no es el único factor por el cual las
mujeres interrumpen su embarazo.
Feminismo masculino
Esta corriente feminista está conformada por hombres que apoyan
la lucha por la igualdad de género y cuestionan los efectos del
patriarcado en el colectivo masculino al asignarle roles,
comportamientos y expectativas sociales que coartan la expresión
de sus individualidades,
Marie Curie (1867-1934)
Fue una de las pioneras en la ciencia, concretamente en el campo
de la radioactividad. Una mujer en un mundo de hombres que logró
algo inédito en aquel siglo XIX, ocupar una cátedra en la
Universidad La Sorbona de París, no sin luchar por ello.
Logró dos premios Nobel y consiguió dejar huella no solo en la
comunidad científicas sino en lo que en ese momento era una
sociedad machista y clasista. Hizo ver que una mujer, en aquel
momento relegada a un segundo plano, también podía llegar lejos
en este apasionante campo.
Virginia Woolf (1882-1941)
Woolf fue capaz de plasmar a través de sus dotes con la pluma las
grandes injusticias que existían en la sociedad. Escribió sobre la
necesidad de la independencia económica, de esa "habitación
propia" de la mujer para pensar y reflexionar. Habló sobre la salud
mental o la sexualidad, campos olvidados en aquellos años.
No tuvo miedo de plasmar a través de monólogos internos y
grandes reflexiones todo aquello de lo que era testigo y suponía
una injusticia. Situó a la mujer en el punto de mira y décadas
después de su muerte, su legado literario es posiblemente uno de
los más importantes.
Clara Zetkin (1857 - 1933)
La periodista y oradora alemana batalló sin descanso en busca de
la igualdad de derechos de la mujer. Sobre todo dentro de la
política alemana, formó parte militar del Partido Socialista Obrero
de Alemania e impulsó el movimiento femenino y el derecho al
voto.
Asimismo, fue la impulsora de la celebración del 8 de marzo como
Día de la Mujer Trabajadora, reconocido por las Naciones Unidas
en 1975.
Clara Campoamor (1888 – 1972)
Es, sin duda alguna, la feminista española más reconocida y
aplaudida tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Abogada,
escritora y política, Clara Campoamor alzó la voz en defensa de la
igualdad de los derechos de las mujeres y, sobre todo, del sufragio
femenino. Su debate en 1931 con Victoria Kent fue determinante y
a día de hoy es inspiración para toda una generación.
Asimismo, promovió la primera ley del divorcio en España.
Amelia Earhart (1897-1937)
Earhart fue la primera mujer piloto en cruzar el océano Atlántico
en solitario. Era 1932. Desde aquel momento se convirtió en la
aviadora más popular del mundo, posteriormente, en un espejo en
el que muchas se miraban.
Su labor feminista no se limito a su profesión, con el impulso
Ninety Nine’s, una asociación de mujeres pilotos que ofrecía
apoyo en el aprendizaje,sino que además defendía sin descanso
aquellas propuestas políticas que promovían la igualdad de
derechos.
Frida Kahlo (1907-1958)
Hablar de Frida es hablar de feminismo. La pintora mexicana es
un símbolo de la lucha. A principios del siglo XX consiguió hacerse
un hueco en el mundo del arte al mostrar la identidad femenina
desde su propia perspectiva, sin estereotipos, rechazando la visión
tradicional masculina que reinaba en la época.
Tras su fallecimiento, su obra se popularizó. Y también sus
continuas reivindicaciones, no solo en el mundo del arte, también
en políticas sociales. Kahlo no tuvo miedo en defender el aborto,
la lactancia de la mujer o los derechos de las mujeres.
Simone de Beauvoir (1908 – 1986)
Su nombre ha sido determinante en el feminismo
moderno. Filósofa, profesora y escritora, Simone logró publicar
obras tan relevantes en la lucha como El segundo sexo,
considerada una de las claves del movimiento. En él denuncia la
educación patriarcal que limitaba a la mujer al matrimonio y a la
familia, y reivindica la igualdad
Ruth Bader Ginsburg (1933-2020)
Fue una pionera en la defensa de los derechos de la mujer. En
1993, se convirtió en la segunda mujer de la historia en ser jueza
del Tribunal Supremo de los EE.UU, un cargo con el que ha
logrado defender, contra todo y contra todos, la igualdad de
género.
A pesar de su edad, Ruth Bader Ginsburg, con su implacable
compromiso, se convirtió en un gran referente a nivel mundial de
una generación mucho más joven. Su rostro ocupa camisetas,
cazadoras y otros accesorios en manifestaciones y
reivindicaciones de la lucha feminista por su intachable
trayectoria y su labor a la causa
Audre Lorde (1934)
La escritora afroamericana destacó al hablar sin tapujos de las
injusticias raciales. Sus críticas, no exentas de polémica, llevaron
a la sociedad a reflexionar sobre las diferencias vigentes y
situaron su nombre como uno de los destacados en acabar con las
desigualdades.
Entre sus obras más destacadas, todas ellas enfocadas en mandar
un mensaje contra la discriminación, es La hermana, la
extranjera la que logró un éxito mayor.
Gloria Steinem (1934
Su nombre ha sido determinante dentro del periodismo. Gloria
Steinem se convirtió en una figura determinante en la lucha
feminista en la década de los 60 y 70, la gran portavoz.
Fundó Ms, una de las primeras revistas feministas, y desde ahí,
gracias a su don comunicador, ha sabido llevar el movimiento de
lado a lado del mundo.
Angela Davis (1944)
La activista estadounidense es uno de los mayores exponentes en
la lucha antirracista. Durante décadas ha demostrado su
compromiso total con los movimientos que surgen alrededor del
mundo con el objetivo de trabajar contra las distintas formas de
discriminación.
Su vida y su labor son símbolos de la lucha. Davis es referente de
lado a lado del globo terráqueo y su legado literario, donde no
duda en poner en el foco la esclavitud, sigue nutriendo a las
generaciones actuales.
Ana Patricia Botín (1960)
Ana Botín es la actual presidenta del Banco Santander, la única
mujer en ocupar este cargo. La empresaria española es el claro
ejemplo del liderazgo femenino, de que las mujeres pueden acabar
con ese techo de cristal, todavía vigente en la actualidad, y ocupar
puestos directivos.
Además, la propia Ana cuenta con una gran legión de seguidores
en Twitter, plataforma elegida para mostrar al mundo sus
inquietudes más allá de la banca o Linkedin, donde se ha situado
como la directiva española con más seguidores.
Sheryl Sandberg (1969)
Dentro del ámbito de los negocios, Sandberg es reconocida a nivel
mundial por ser la Directora de Operaciones (COO) de Facebook.
Pero su labor, sobre todo en la lucha feminista, va más allá.
En 2016 creo el movimiento Lean In, una organización que apoya
a las mujeres que luchan por alcanzar sus ambiciones. Sandberg, a
través de sus diferentes libros, pone el foco en el techo de cristal
y tiene como objetivo alzar la voz sobre temas como la
desigualdad o el sexismo con el para contribuir con una sociedad
más equitativa.
Tarana Burke (1974)
Tarana fue la creadora del Movimiento #MeToo en 2006, años
antes de que adquiriera popularidad. Gracias a la organización
Girls for Gender Equity en la que ella misma es la directora,
permitió crear un espacio en las que las mujeres pudiera hablar
del acoso o los comportamientos abusivos por los que habían
pasado a lo largo de su vida.
Las confesiones no cesaron y Burke terminó por situarse como
una verdadera líder.
Desirée Bela-Lobedde (1978)
La popular escritora y activista feminista se ha convertido en una
de las grandes referentes de nuestro país. Sus obras, donde el
racismo y la lucha por acabar con él en la sociedad española son
el gran protagonista, han cosechado grandes cifras.
Asimismo, en la actualidad cuenta con un canal de Youtube en el
que pone pone el foco en diferentes temas sobre las
desigualdades todavía vigentes en la actualidad.
Jacinda Ardern (1980)
Es la primera ministra de Nueva Zelanda, la más joven en lograr
este puesto. Arden ha logrado convertirse en un referente dentro
del ámbito de la política, pero también en la sociedad gracias a su
papel feminista, en el que ha demostrado ser una abanderada de la
lucha.
No dudó en llevar a su bebé de tan solo unos meses a la Asamblea
General de la ONU, donde ha luchado por el #MeToo y garantizar
que la igualdad de mujeres y niñas se convirtiera en un
movimiento global.
Emma Watson (1990)
Su implicación con el movimiento feminista es total. Watson,
reconocida actriz a nivel internacional, ha logrado situar su
nombre como uno de los más comprometidos en esta última
década.
Ha sido una de las caras visibles del movimiento Time's Up, y ha
recorrido las calles en innumerables manifestaciones por la lucha
de la igualdad de derechos. Ha hecho de su popularidad su mejor
arma para alzar la voz y lograr un impacto de lado a lado del globo.
Actualmente actúa como embajadora de buena voluntad de la
ONU en la lucha por la igualdad a través del movimiento
#HeForShe.
Malala Yousafzai (1997)
A pesar de su corta edad, Malala Yousafzai es todo un un referente
del feminismo. Su lucha contra el régimen talibán y la defensa por
la escolarización de las niñas le han situado como una figura de
renombre internacional.
A los 16 años publicó Yo soy Malala, obra con la que logró el
premio Nobel de la Paz -fue la mujer más joven en recibirlo, tan
solo tenia 17-. Actualmente es mensajera de la ONU.
Greta Thunberg (2003)
Con tan solo 19 años, Greta Thunberg se ha erigido como uno de
los nombres propios de la segunda década del siglo XXI.
Su lucha continua para frenar el cambio climático, gracias en gran
parte a la puesta en marcha de su iniciativa Viernes por el Futuro,
han hecho de ella un referente para toda una generación.
Asimismo, la sueca también ha llegado a definirse como feminista
reivindicando que "los jóvenes unidos pueden lograr grandes
cosas" para este planeta.