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Historia de Transilvania: Cronología Clave

Este documento presenta una cronología e historia de Transilvania, una región histórica de Rumania. Detalla eventos clave como la colonización sajona en el siglo XII, el nacimiento de Vlad Tepes en 1431, y la partición del Reino de Hungría en 1526 que dejó a Transilvania como un principado autónomo.

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Historia de Transilvania: Cronología Clave

Este documento presenta una cronología e historia de Transilvania, una región histórica de Rumania. Detalla eventos clave como la colonización sajona en el siglo XII, el nacimiento de Vlad Tepes en 1431, y la partición del Reino de Hungría en 1526 que dejó a Transilvania como un principado autónomo.

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CRONOLOGÍA

T
ransilvania (rumano: Transilvania o Ardeal, hún-
garo: Erdély, alemán: Siebenbürgen, serbio:
Трансилванија/Transilvanija o Ердељ/Erdelj, turco:
Erdel, eslovaco: Sedmohradsko o Transylvania, ucrania-
no: Семигород o Трансильванія, polaco: Siedmiogród)
es una región histórica localizada en el centro de Ru-
mania, rodeada por los Cárpatos que transcurren por el
país. La capital tradicional de la región, Cluj-Napoca, está
situada en la meseta, mientras que Braşov y Sibiu, unas
de las principales ciudades, están al pie de los Cárpatos.
1141 dC -
En el año 1141, el Rey mortal Geza II de Hungría invitó a los sa jones del Sacro Imperio Ro-
mano a colonizar los vastos y salvajes territorios orientales de su reino. Siguiendo su estereo-
tipo de laboriosos y sufridos, estos serios transilvanos han hecho muchas cosas para desarrol-
lar las mayores ciudades del reino. También tienen la reputación de ser grandes mercaderes.
1212 -
En el Castillo de Bran no sólo vive la leyenda, sino la historia. Fue construido cerca de
Braşov en Transilvania, por caballeros de la Orden Teutónica en el año 1212, aproxima-
damente, y alrededor de sus muros se libraron batallas y dentro de ellos vivió la familia real.
1240 -
Las primeras referencias escritas sobre el pueblo de Prejmer son de 1240. Pero se estima que la iglesia se
empezó un poco antes. Prejmer es el pueblo más fuertemente fortificado de Transilvania en esta época.
20 Ene 1368 -
La localidad de Slatina se menciona por primera vez el 20 de enero de 1368 en un documento
oficial expedido por Vlaicu Vladislav I, el Príncipe de Valaquia. El documento señaló que los co-
merciantes de la ciudad de Brasov (Transilvania) no pasarían por las aduanas cuando visitaran
Slatina. Slatina proviene del origen eslavo, derivadas de Slam-tina “, la tierra salada” o “agua sala-
da”; una pequeña minoría promueve la teoría de que el término se origina en el latín “Salatina”.
1380 -
es la principal iglesia de Brasov, una ciudad del Sureste de Transilvania, en Rumanía.
Construida por la comunidad de sajones transilvanos durante la década de 1380, la igle-
sia es hoy el mayor monumento religioso en estilo gótico del país y del Sudeste de Europa.
1409 -
G reliman enlre algunas noticias curiosas publicó un vocabulario del lenguage particular que usan los
muchos gitanos que aun hay en los estados del emperador deAlemania, y en especial en Hungría y Tran-
silvania. Este vocabulario ha hecho conocer claramente que los gitanos no son europeos, ni descien-
den de Egipto, sino de los paganos del Indostan, de donde salieron hácia el año de 1409,
1428 -
Nacido en Valaquia, Transilvania, en el año impreciso de 1428, Vlad fue uno de tres hermanos;
todos, hijos de Vlad Dracul, príncipe detentor de la Orden del Dragón. Drácula o Draculea sig-
nifican “hijo del dragón”. “Drac”, en húngaro, “dragón”. Luego, “Dracul”, en rumano, “demonio”.
A la edad de 13 años fue entregado por su propio padre a los turcos, enemigos de Transilvania,
como compromiso de que aquél no atacaría a éstos. Pero los turcos asesinaron al padre de Vlad.
1431 -
La historia comienza en Transilvania, en la ciudadela de Sighisoara, en el aňo 1431. Aquel mismo
aňo nacía Vlad Tepes (Vlad el Empalador), el que iba a ser príncipe de Valaquia (provincia ru-
mana histórica sita entre los Cárpatos y el Danubio). Vlad Tepes era caballero en la Orden del
Dragon, una orden de caballería cuya principal meta era parar la expansión del Imperio Otomano.
1442 -
los turcos invadieron transilvania en 1442. vlad quiso permanecer neutral y al ser der-
rotados por los hungaros a vlad se le acuso de traicion por no haber defendido la pla-
za. por eso casi fue desterrado. la condicion para dejarlo en el trono era que siguiera en-
viando jovenes para unirse alos jenizaros que eran varones cristianos capturados en la
guerra y entrenados. otra exigencia era que sus dos hijos fueran enviados a la corte hungara.
historia

E l Primer documento existente donde es utilizada una


denominación para esta región dataría de 1075 y
sería denominada “Ultra silvam”, o “más allá del bosque”.
Durante los Siglos XIII y XIV sería conocida también en
alemán como Überwald (über Walt), teniendo literalmente
el mismo significado anteriormente mencionado. En otros
idiomas como en el húngaro, el término erdő (bosque)
derivaría posteriormente en su nombre propio Erdély.
L a región fue parte de la provin-
cia romana de Dacia, después
de la victoria del emperador Tra-
jano frente al rey dacio Decébalo,
en 106 [Link]. (véase Dacia romana).
Después de la retirada adminis-
trativa de Aureliano, en 271 [Link].,
fue sujeta a invasiones de pueblos
como los hunos, gépidos o ávaros.

E n 895 tribus húngaras


(“magiares”) ingresaron en la
llanura de Panonia. Después de la
cristianización de su líder San Este-
ban I de Hungría y el comienzo del
Reino de Hungría, en 1003 los hún-
garos consiguieron su primera victo-
ria importante frente a un dueño de
Transilvania, Gyula, quien era tío de
Sarolta, la madre de San Esteban.
A partir de ese momento se creó el
obispado de Transilvania, el cual se incluiría a los otros 10 del resto del reino de Hungría. La incorporación del
entero territorio de Transilvania al reino de Hungría concluyó en el siglo XIII.1 Como los húngaros eran principal-
mente una élite militar, tuvieron que traer colonos alemanes de Sajonia en los siglos XII y XIII. El cronista húngaro
Simón de Kéza escribió que “no había más de 108 familias” de los magiares cuando estos entraron en Europa.

E l cronista húngaro Anonymous habla de la lucha de Gelu, líder de los rumanos (llamados “vala-
cos” por los extranjeros) de Transilvania, contra los magiares en el siglo X.3 Se encontraron las rui-
nas de la fortaleza de Biharia, mencionada por Anonymous como la residencia del duque transilvano
Menumorut,4 quien era vasallo del emperador bizantino,5 y se enfrentó a los magiares. Los rumanos de
Transilvania se organizaron en “Estados” (llamados “Universitas Valahorum”) por lo menos desde el si-
glo XII. Los rumanos eran gobernados por un voivoda y por nobles locales llamados “cneaz”, y la jus-
ticia era basada en la “Jus Valachicum” (Ley Rumana).6 Los rumanos perdieron gradualmente esos
estados y la nobleza rumana llegó a ser obligada a cambiar su religión e idioma para mantener sus
derechos, aunque todavía en el siglo XV fue posible para el noble rumano Iancu de Hunedoara (Juan
Hunyadi) llegar a ser gobernador de Transilvania, y su hijo Matei (Matías Corvino) fue rey de Hungría.

E
l cronista húngaro Anonymous habla de la lu-
cha de Gelu, líder de los rumanos (llamados
“valacos” por los extranjeros) de Transilvania, con-
tra los magiares en el siglo X.3 Se encontraron las
ruinas de la fortaleza de Biharia, mencionada por
Anonymous como la residencia del duque transil-
vano Menumorut,4 quien era vasallo del empera-
dor bizantino,5 y se enfrentó a los magiares. Los
rumanos de Transilvania se organizaron en “Esta-
dos” (llamados “Universitas Valahorum”) por lo me-
nos desde el siglo XII. Los rumanos eran goberna-
dos por un voivoda y por nobles locales llamados
“cneaz”, y la justicia era basada en la “Jus Valachi-
cum” (Ley Rumana).6 Los rumanos perdieron grad-
ualmente esos estados y la nobleza rumana llegó
a ser obligada a cambiar su religión e idioma para
mantener sus derechos, aunque todavía en el siglo XV fue posible para el noble rumano Iancu de Hunedoara
(Juan Hunyadi) llegar a ser gobernador de Transilvania, y su hijo Matei (Matías Corvino) fue rey de Hungría.
E n 1526, tras la derrota húngara ante los turcos otomanos en la Batalla
de Mohács, el Reino de Hungría se dividiría en tres partes: una bajo el
control austríaco, otra bajo el control turco y la tercera parte fue Transilvania,
que se convirtió en un Principado autónomo dentro del Imperio Otomano.

E l rey y príncipe Juan Segismundo de Transilvania dictó el prim-


er Edicto de Tolerancia religiosa en la historia moderna de Eu-
ropa, en 1568, para establecer una relación de equilibrio ante la
influencia turca y el creciente florecimiento de las confesiones prot-
estantes, permitiendo la libre práctica religiosa en su país, recono-
ciendo el catolicismo, luteranismo, calvinismo y unitarismo. En este
Edicto, no obstante, la religión ortodoxa, profesada por las clases
más humildes, (en general de origen rumano), no fue incluida.7

D urante el reino del príncipe Gabriel Bethlen (1613–1629), Transil-


vania se convirtió en un centro cultural de Centroeuropa. Bethlen,
como príncipe protestante, participó en la guerra de los Treinta Años.

A ustria, que había reivindicado anteriormente Transilvania, obtuvo la posesión del principado por el
Tratado de Karlowitz de 1699, que puso fin a la guerra con Turquía y también consiguió anexionarse
los últimos restos del territorio de lo que había sido Hungría previo a su derrota frente a los otomanos.

E n 1704 Francisco II Rákóczi fue elegido príncipe de Transilvania y reinó hasta la derrota de la guerra de
independencia húngara, en 1711. También en el siglo XVIII, un grupo de intelectuales rumanos de Tran-
silvania fundaron la “Şcoala Ardeleană” (Escuela Transilvana), que pidió representación política para los ru-
manos en la Dieta de Cluj según su número, y a través del documento “Supplex Libellus Valachorum” de 1791
pidió igualdad en derechos para los rumanos con las demás naciones de Transilvania.8 El documento fue
enviado al emperador habsburgo Leopoldo II. En 1733, de las 135.000 familias de Transilvania que pagaban
impuestos, 85.000 eran rumanas.9 El general Preiss, encargado por el emperador Francisco I, informaba que
había 677.308 rumanos, 130.884 sajones y 275.825 húngaros y székelys en la Transilvania del año 1733.

E n 1765 la región se convirtió en un principado gobernado por la Casa de Habsburgo (desde 1806 el Im-
perio Austríaco), pero también con una importante nobleza húngara. Durante la revolución general euro-
pea de 1848, los revolucionarios rumanos de Transilvania organizaron en el 3 de mayo una Gran Asamblea
Nacional en Blaj, a la cual participaron 40.000 rumanos, incluso los revolucionarios Alexandru Ioan Cuza
(de la región de Moldavia) y Dimitrie Brătianu (de la región de Muntenia). Escribieron un documento llamado
“Petiţiunea naţională”, donde pedían la
independencia nacional de los rumanos
de Transilvania, la liberación de los sier-
vos rumanos sin compensación para los
nobles, el establecimiento de una guar-
dia nacional rumana, la libertad individu-
al y de expresión.11 Fue organizado un
Comité Nacional Permanente en Sibiu,
y los revolucionarios presentes afirma-
ron que “Transilvania ya no es Transil-
vania, es simplemente Rumania.12 Eso
se refería al ideal de entonces de crear
un estado nacional unitario para todos
los rumanos, aunque los revoluciona-
rios de ese tiempo también estaban dis-
puestos a hacer algunos compromisos.

P or su lado, en el 19 de mayo, los nobles


húngaros proclamaron, en la Dieta
de Cluj, que Transilvania pasaría a formar
parte de Hungría. Los nobles húngaros no querían la abolición de la servitud, y organizaron un ejército que atacó
a las fuerzas rumanas de Transilvania, lideradas por Avram Iancu. Iancu obtuvo varias victorias,13 y recibió
promesas del emperador austriaco Francisco José I que las demandas rumanas para derechos serán satisfechas.

D espués de 1848, los rumanos fueron reconocidos como ciudadanos por las autoridades aus-
triacas, pero en 1867 el emperador Francisco José I creó el dualismo austrohúngaro, y Transil-
vania fue incorporada a Hungría. Las autoridades austrohúngaras pusieron en práctica una politíca
de “magiarización” de los rumanos y alemanes (sajones) de Transilvania, lo que suponía obligarles
a cambiar sus nombres y apellidos (a nombres y apellidos húngaros), e imponerles el idioma hún-
garo.14 Aun así, el censo llevado a cabo por las autoridades austrohúngaras en 1910 mostró que
los rumanos eran la mayoría en el territorio que después de 1918 pasó a formar parte de Rumania.15

E n diciembre de 1918, después de la victoria de la Triple Entente en la Primera Guerra Mundial, la Gran
Asamblea Nacional de Alba Iulia, que representaba a todos los rumanos de Transilvania, Banato y
Ţara Ungurească (el territorio entre Transilvania y el río Tisza) decretó la unión con Rumanía de todos
los territorios con mayoría de po- blación rumana. La Asamblea decidió
también la creación de un Gran Consejo Nacional Rumano para rep-
resentar a las tres provincias antes mencionadas y defender a la
nación rumana “en cualquier momento y en cualquier lugar, frente a
cualquier nación del mundo”.16

L a unión con Rumania, apoya-


de Transilvania,17 obtuvo el
la Triple Entente el 4 de junio
da también por los sajones (alemanes)
reconocimiento de las potencias de
de 1920, con el Tratado de Trianon,
aunque la frontera con Hungría quedó establecida más al este que
lo pedido inicialmente. Para el momento del tratado de Trianon, la
población rumana en Transil- vania alcanzaría 55%, la húngara el
31% y la alemana 10%.

S egún Elek Fényes, investiga-


tica descriptiva, se puede
de 62,3% de la población de la
dor húngaro importante en la estadís-
afirmar que entre 1830-1840, un total
Transilvania de hoy era rumana, mien-
tras que 23,3% de la población tenía el idioma húngaro como lengua
materna.18 Se estima que, en el tiempo del censo de 1869, 59% de
la población transilvana era ru- mana, mientras que 24,9% era húnga-
ra.19 Varga E. Árpád explica que la tasa de crecimiento de los húngaros
en Trasilvania fue el doble frente a la de la población global de Transilvania, debido a la politica de magiarización
que se puso en práctica entre la creación del dualismo austrohúngaro (1867) y la primera guerra mundial

H ungría mantuvo sus reivindicaciones sobre el territorio, y en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial,
el norte de Transilvania, con una superficie de 44.030 km² y una población de 2.578.100 (según el censo
húngaro de 1941) habitantes fue otorgado a Hungría por el Segundo arbitraje de Viena de las potencias
del Eje Roma-Berlín-Tokio, en el 30 de agosto. En el sur de Transilvania permanecieron más de 2 millones
de rumanos21 . El historiador Keith Hitchins resumió la situación creada por el Arbitraje de la siguiente
manera, en su libro “Rumania: 1866-1947 (Oxford History of Modern Europe), Oxford University Press,
mapas

L a región es una meseta elevada totalmente rodeada


por los Cárpatos Meridionales (o Alpes de Transilvania),
Orientales y los Montes Apuseni, cordilleras de los Montes
Cárpatos. Las montañas rodean la región como una pared
y en varios lugares avanzan hacia el interior. Los princi-
pales ríos (Muresh, Târnava, etc), son afluentes del Tisza.
Cabe destacar dos sectores bien diferenciados en la me-
seta: el sector Norte, menos elevado, y conocido como Lla-
nura Transilvana, donde abundan las lagunas, y el Sur, más
elevado, accidentado por profundos valles.
La meseta tiene una altitud de 300-500 metros sobre el
nivel del mar.
Transilvania limita al norte con la región histórica de
Maramureş, al noreste con la de Bucovina, al este con la
de la Moldavia rumana, al sur con la de Muntenia y la de Ol-
tenia, y al oeste con la del Banato rumano y la de Crişana.
M apa de Rumanía con Transilvania.
Las áreas en naranja fuerte corre-
sponden al núcleo del territorio del históri-
co Voivodato. Las marcadas en naranja
claro, que corresponden a Maramureş,
Crişana y el Banato rumano, son a vec-
es consideradas parte de Transilvania.

M eseta Transilvana

T ransilvania dentro del Imperio


trohúngaro: regiones con
oría rumana en color naranja, con
Aus-
may-
may-
oría húngara en color verde (en 1910)
M apa de Rumania (1939), con el
norte de Transilvania en amarillo

M apa
mania-
de tallado de Ru-
Transilvania
constitución

E n este trabajo se ha intentado por primera vez para


analizar a fondo la situación política, étnica, cultural,
socioeconómico, histórico y, sobre todo entre 1944 y 1980,
de las minorías nacionales de Rumania. El objetivo principal
es dar un expediente de hechos en cuenta las condiciones
existentes entre las nacionalidades, también teniendo en
cuenta, sin embargo, el período entre las dos guerras mun-
diales.

L os dos más grandes y de las minorías nacionales más


importantes, los húngaros y los alemanes, jugó un papel
preponderante en el desarrollo histórico del país y la evo-
lución de su cultura. La situación de otras nacionalidades
también se analiza, en particular de la minoría judía, que
hoy es numéricamente insignificante, pero que una vez jugó
un papel importante en el desarrollo de la cultura del país.
Las guerras infructuosas dirigido por los Habsburgo contra
Prusia en 1859-1860 y 1866, así como el deseo de reunir a
Transilvania con Hungría, que finalmente llevó al compromiso
histórico (Ausgleich) de 1867 y la creación de la monarquía
austro-húngara que fue un auténtica unión bajo un monarca.
La unión de Transilvania con Hungría fue confirmado. Ni los
sajones ni los rumanos considera este compromiso satisfac-
torio - los sajones, porque tenían miedo de que sus derechos
tradicionales, se limitaría en un estado nacional húngara, y
los rumanos por su lucha por un estado independiente. El
artículo 44 de la ley de nacionalidad húngara de 1868, que
controlaba los derechos de las nacionalidades en la mitad
húngara de la monarquía, garantiza la igualdad de derechos
a todas las nacionalidades. Las disposiciones liberales de
esta ley no fueron, sin embargo, respetado por el liderazgo
político. Libertad del Parlamento, en todo caso, existía en ese
momento (aunque limitado por el llamado sistema de clases de elecciones), y las minorías nacionales que
estaban en la posición para desarrollar su economía y la cultura libremente. Los rumanos de Transilvania
había hecho exige que ninguno de los gobiernos de Hungría fueron capaces de cumplir. Hacia el final
de la Primera Guerra Mundial, los intentos de acercamiento entre Hungría y Rumania no tuvieron éxito.

D espués de la disolución de la monarquía austro-húngara a finales


de la Primera Guerra Mundial, la Asamblea Nacional de Rumania
proclamados en la Declaración de Alba Iulia / RV Gyulafeh é r el 1 de
diciembre de 1918, unirse a Transilvania a Rumanía, a pesar de las
protestas húngaras . Esto fue confirmado por las Potencias Aliadas
y Asociadas, las grandes potencias en el tratado de paz de Trianón
(4 de junio de 1920). Es preciso señalar que la anexión de Transil-
vania, los territorios orientales de Hungría, y la parte oriental de n t
a B por Rumania se había acordado en secreto entre Rumanía y las
potencias aliadas del 4 de agosto de 1916, como un la recompensa
a Rumanía para el cambio de partido en la Primera Guerra Mundial.

D ebido a que las resoluciones de Alba Iulia garantizado la au-


tonomía cultural de las nacionalidades, los sajones, aunque no
por unanimidad, se unió a los rumanos en la Declaración de la Unión de Mediasch el 8 de enero de 1919. La
población alemana de la A a t n B (suevos) fueron inicialmente en contra de la división de su territorio y su
unificación parcial con Rumania. Después de que el ejército rumano había ocupado la parte oriental de la A t
á n B y el tratado de paz de Trianon fue ratificado, estas A B A N T suevos se unió a los sajones y los rumanos.

E n el tratado de paz de Trianon, Rumania recibió Transilvania no sólo histórica, sino también grandes
áreas del este de Hungría: Maramaros / M ramaros á, Szatm A r / Satu Mare, K o r O SVID é k / Crisana,
y la parte oriental de la B á á n t. La decisión se basó en la superioridad numérica de los rumanos, aunque su
mayoría absoluta de 53,8% no fue muy significativa. De esta manera, una Rumanía multinacional y multicon-
fesional Mayor fue creado que ha tenido que lidiar con el problema de las minorías nacionales desde entonces.
politica
interior

E s preciso recordar aquí que el pueblo rumano, como


la mayoría nacional, siempre han tenido muy difer-
entes tradiciones sociales, económicas y culturales de las
minorías nacionales en la actual Rumania, y diferencias
significativas que persisten. Esto puede ser explicado prin-
cipalmente por las peculiaridades del desarrollo histórico.
También debe tenerse en cuenta que la relación de la may-
oría rumana a las minorías nacionales, se sigue determi-
nando en gran medida por los intereses de gran potencia
y las ideas y opiniones contradictorias. Es muy difícil para
un extranjero para obtener información fiable y suficiente-
mente detallada sobre el resultado de todo esto. En con-
secuencia, el público está mal informado sobre la situación
de los más de tres millones de personas que son miembros
de las minorías nacionales en la actual Rumania y de los
cambios en su cultura y la sociedad durante el último cuarto
de siglo.
Organización jurídica

A unque los caballeros teutónicos habían abandonado Transilvania,


los colonos sajones permanecieron y el rey Andrés II les permitió
conservar los derechos y obligaciones establecidos en el Andreanum
Act (Acta de Andrés) (Goldener Freibrief der Siebenbürger Sachsen)
(La Bula de Oro de las Siete Ciudades Sajonas) de 1224. Este docu-
mento otorgaba a la población germánica del territorio situado entre
Draas (Drăuşeni) y Broos (Orăştie) autonomía administrativa y reli-
giosa junto con obligaciones hacia el rey de Hungría. El territorio col-
onizado por los sajones abarcaba una zona de alrededor de 30,000
km². Durante el reinado del rey Carlos I de Hungría (probablemente
hacia 1325-1329), los sajones estaban organizados en los llamados
Asientos Sajones, con representación en la Dieta de Transilvania.

Organizaciones religiosas
J unto a la Orden Teutónica había otras organizaciones religio-
sas importantes que contribuyeron al desarrollo de las co-
munidades germánicas como las abadías cistercienses de Ig-
risch (Igriş) en la región del Bánato y el monasterio de Cârţa
en Fogarasch (Făgăraş). La ciudad de Biertan fue la sede del
Obispo Luterano Evangélico de Transilvania entre 1572 y 1867.

L a primera representación religiosa de los sajones transilva-


nos fue el Prevoste de Hermannstad, establecido el 20 de
diciembre de 1191 y que en sus primeros años abarcaba los ter-
ritorios de Hermannstadt, Leschkirch (Nocrich) y Cincu|Groß-
Schenk (Cincu), las primeras zonas colonizadas por los sajones.

Clase privilegiada

J unto a los húngaros (que constituían la mayoría de la nobleza transilvana) y Szeklers, los sajones de Transil-
vania eran miembro de la Unio Trium Nationum o Unión de las Tres Naciones, creada en 1438. Este acuerdo
preservaba los derechos y privilegios políticos de estos tres pueblos, al mismo tiempo que excluía del poder políti-
co a los rumanos (en esta época conocidos como valacos), que conformaban la mayor parte del campesinado.

D urante la Reforma Protestante, la mayoría de los sajones transilvanos se convirtieron al luteran-


ismo. Como el principado autónomo de Transilvania (dependiente del reino de Hungría) era
uno de los estados más tolerantes en el ámbito religioso de la época, se permitió a los lutera-
nos practicar su religión. La dinastía de los Habsburgo fomentó el catolicismo romano durante el
período de la Contrarreforma, pero la mayoría de los sajones mantuvo sus creencias luteranas.

L a guerra entre la dinastía de los Habsburgo y Hungría contra el Imperio Otomano entre los siglos XVI y
XVIII redujo la población de los sajones transilvanos. Cuando el Principado de Transilvania pasó al con-
trol del reino de Austria a finales del siglo XVII, comenzó una tercera fase de colonización germánica que
revitalizó las poblaciones sajonas. Entre estos nuevos colonos llegaron protestantes exiliados de la Alta Aus-
tria (Los Landler transilvanos), que se asentaron cerca de Hermannstadt. Los colonos germánicos a menudo
ocupaban puestos en la administración y el ejército, especialmente durante las guerras contra los turcos oto-
manos. La ciudad sajona de Hermannstadt (actualmente Sibiu) se convirtió en un importante centro cultural
en Transilvania, mientras que Kronstadt (actualmente Brasov), se convirtió en el centro político de los sajones.
Pérdida de privilegios

E l emperador José II intentó revocar el Unio Trium Nationum a finales del siglo XVIII. Su decisión se basaba en
la situación de desigualdad política en Transilvania y al excesivo poder de los sajones. Aunque finalmente re-
nunció a sus planes, muchos sajones comenzaron a considerarse como una minoría opuesta a los nacionalistas
húngaros y rumanos. Aunque constituían un grupo próspero e influyente, ya no constituían la clase dominante.

D urante las Revoluciones de 1848, los sajones apoyaron a los rumanos en su propósito de adquirir igual-
dad política junto a los demás pueblos transilvanos. Por otra parte, los húngaros defendían la unificación
completa de Transilvania con el resto de Hungría. Stephan Ludwig Roth, un pastor protestante que lideró
el apoyo sajón a los nacionalistas rumanos, fue ejecutado por radicales húngaros durante la revolución.

A unque el intento revolucionario de los húngaros de adquirir


vania fue bloqueado por los ejércitos austriacos y rusos en
Húngaro de 1867 no fue positivo para los derechos políticos de
mayor control sobre Transil-
1849, el compromiso Austro-
los sajones transilvanos. Du-
rante el período del Imperio de Austria-Hungría, los húngaros introdujeron una política de
magiarización para sofocar el auge del nacionalismo entre los demás pueblos del reino de Hungría.

A l final de la Primera Guerra Mundial y la desaparición del Imperio de Austria-Hungría, muchos sajones apo-
yaron la unificación de Transilvania con el reino de Rumania. Se les habían prometido autonomía y derechos,
pero estas garantías no se cumplieron y muchos terratenientes sajones perdieron sus tierras y privilegios.

Segunda Guerra Mundial y postguerra


D urante la Segunda Guerra Mundial muchos sajones desilusionados con la política del reino de Rumania
se aliaron con los nazis y los movimientos rumanos de extrema derecha contra la Unión Soviética. De-
bido a la presión del gobierno de Adolf Hitler, Rumanía tuvo que ceder gran parte de Transilvania a Hungría.

C uando Rumania firmó la paz con los soviéticos en 1944, los militares alemanes comenzaron a evacuar
a los sajones de Transilvania; esta operación afectó sobre todo a los sajones de Nösnerland. Alrededor
de 100.000 sa- jones huyeron ante
el avance del ejército soviético,
pero el nuevo gobierno rumano
no fomentó la expulsión de ale-
manes como otros países de
Europa Central y Oriental tras el
fin de la guer- ra. Sin embargo,
se estima que más de 80.000
sajones tran- silvanos fueron
arrestados por el ejército sovié-
tico y envia- dos a campos de
trabajo en Si- beria acusados de
haber cooper- ado con los nazis.

Los sajones transilvanos que


permanecieron fueron persegui-
dos por el go- bierno comunista
de Rumania y perdieron gran
parte de sus derechos políticos
como minoría.

D ebido a que eran consid-


erados Auslandsdeutsche (alemanes extranjeros o étnicos) por el gobierno de Alemania, los sajones
transilvanos tenían derecho a la ciudadanía alemana. De esta forma muchos sajones transilvanos decidi-
eron emigrar a Alemania, especialmente tras la caída del régimen comunista rumano en 1989 y están rep-
resentados por el Landsmannschaft der Siebenbürger Sachsen in Deutschland. Debido a esta emigración
la población de sajones transilvanos ha descendido de forma abrupta. Los sajones que han permanecido
en Rumania tienen representación política a través del Foro Democrático de los Alemanes de Rumania.
economia

L a Transilvania como núcleo del voivodato medieval tiene


una superficie de 57.000 km² aproximadamente, pero
99.837 km² incluyendo a Crişana, Maramureş y el Banato
rumano. Su suelo es adecuado para el cultivo de frutas,
cereales y remolacha azucarera. También se produce vino
y se cría ganado. Transilvania es rica en minerales como el
oro, la plata, la sal y el carbón.

T ransilvania produce alrededor del 35% del PIB de Ru-


manía, y tiene una renta per cápita de alrededor de
US$ 11.500, lo que supone un 10% más que el promedio
del país.

E stá habitada mayoritariamente por rumanos (75%).


También existen minorías de húngaros (20%), gitanos
(3,3%) y alemanes (0,7%).
cultura

L a mayoría de la gente asocia a Transilvania con el míti-


co castillo del conde Drácula, sin embargo esta es la
ciudad más romántica de Rumania que posee además in-
finidad de cosas para hacer como visitar su casco antiguo,
conocer sus castillos, sus bosques, ríos y sus estaciones
de invierno.
T ransilvania se encuentra en el cen-
tro del país, rodeado por los Cár-
patos, la capital de la región es Cluj-
Napoca que está situada en meseta.
Brasov y Sibiu unas de sus principales
ciudades están debajo de los Cárpatos.

D entro de los lugares que usted


puede conocer destacábamos
las estaciones para el deporte inver-
nal y una de las más conocidas es
Brasov. Allí además de practicar de-
portes como esquí podrá hacer las ex-
cursiones en las montañas, al Parque
Nacional Retezat, a las ciudadelas
medievales y a sus museos de arte.

L as ciudades medievales están situadas en la cercanía del monte Postavaru, muy cerca de la zona monta-
ñosa de transilvana. Usted podrá admirar sus monumentos arquitectónicos, la vecindad de la Iglesia Ne-
gra, las ruinas de la fortaleza y el antiguo ayuntamiento. Obviamente que uno no puede dejar de visitar Brasov
sin conocer el castillo de Bran, la presupuesta residencia de Vlad Tepes, que inspiró la leyenda de Drácula.

L a cultura rumana es el resultado de la posición geográfica del país y de su evolución histórica dis-
tinta en cada una de las regiones. Rumanía está al cruce de tres regiones europeas culturalmente
diferentes: Europa Central, Europa del Este y los Balcanes, sin poder estar incluida en una de es-
tas tres. La identidad rumana se a formado sobre un pedestal de elementos culturales geto-dácico
y romano, recibiendo luego, con las invasiones de las poblaciones migratorias, varias influencias.

Durante la Antigüedad tardía y el Medio Evo, las influencias mayores en la cultura rumana han venido de parte de:

-las poblaciones migratorias eslavas que se han establecido en la zona actual de Bulgaria, Serbia, Ucra-
nia, Polonia y Rusia;
-la Grecia medieval y del Imperio Bizantino
-a larga dominación del Imperio Otomano
-Los húngaros
-los alemanes que han vivido en Transilvania.

L a cultura rumana moderna se ha formado en los últimos 250 años, bajo una fuerte influencia de parte de
las culturas occidentales, especialmente francesa y alemana.
REALEZA
TRANSILVANA

L ista de los príncipes de Transilvania. Transilvania en


1541 después de la invasión turca se separó del Reino
de Hungría y formó un principado húngaro independiente.
La independencia de Transilvania se terminó en 1711.
1541-1571: Juan Segismundo Szapolyai (Juan II de Hungría; hijo del rey
Juan I de Hungría: rey y príncipe. Religión: unitarismo.

1556-1559: Reina Isabel (madre del anterior): gobernador. Religión: catolicis-


mo, luego simpatizante del unitarismo.

1571: Gaspar Békés: designado por Juan Segismundo en su testamento, fue


rechazado por los nobles que eligieron a Esteban Báthory. Fue derrotado en la
contienda civil subsiguiente y acabó sometiéndose a su vencedor. Religión: unitar-
ismo.

1571-1575: Esteban Báthory (también rey de Polonia): príncipe. Religión:


catolicismo

1575-1581: Cristóbal Báthory (hermano del anterior): príncipe. Religión:


catolicismo.

1581-1597, agosto de 1598-marzo de 1599, 1599-1602: Segismun-


do Báthory (sobrino del anterior): príncipe. Religión: catolicismo.

1599-1600: Andrés Báthori (primo del anterior): príncipe. Religión: catoli-


cismo.

1600-1601: Miguel el Valiente: príncipe. Religión: ortodoxia.

1601-1603: Moisés Székely: príncipe. Religión: unitarismo.

1604-1606: Esteban Bocskai: gobernador: 1604, príncipe: 1605. Religión:


calvinismo.

1607-1608: Segismundo Rákóczi: príncipe.


Religión: calvinismo.

1608-1613: Gabriel Báthori: príncipe. Religión: catolicismo, luego cal-


vinismo.

1613-1629: Gabriel Bethlen: príncipe. Religión: calvinismo.

1629-1630: Catalina de Brandenburgo (esposa del anterior): princ-


esa. Religión: luteranismo.

1630: Esteban Bethlen (hermano de Gabriel): príncipe. Religión: calvin-


ismo.

1630-1648: Jorge Rákóczi I: príncipe. Re-


ligión: calvinismo.

1648-1657: Jorge Rákóczi II (hijo del anterior): príncipe. Religión: calvin-


ismo.

(1654-1660: Francisco Rákóczi I (hijo del anterior): príncipe. Fue elegido


en la vida de su padre pero nunca reino de facto.)

1657-1658: Francisco Rhédei: príncipe. Religión: calvinismo.


1658-1660: Acacio Barcsai: príncipe. Religión: calvinismo.

1661-1662: Juan Kemény: príncipe. Religión: calvinismo.

1661-1690: Miguel Apafi I: príncipe. Religión: calvinismo.

1690-1701: Miguel Apafi II (hijo del anterior): príncipe. Religión: calvin-


ismo.

1690-1699: Emerico Thököly: príncipe rival. Religión: luteranismo.

1704-1711: Francisco Rákóczi II (hijo de Francisco Rákóczi I, fue tam-


bién Gran príncipe de Hungría): príncipe. Religión: catolicismo.
TRANSILVANIA

VLAD TEPES
N ació en la ciudad burgo-rumana de Sighişoara (Transilvania), el 8 de noviembre de 1431 y murió en
batalla el 14 de diciembre de 1476 cerca de Bucarest. También es conocido como Vlad Ţepeş (pronun-
ciación: tse’pesh ) o Vlad el Empalador.

G obernante de carácter volcánico e impredecible, fue el más duro de todos los gobernantes de Europa
Oriental en el Siglo XV. Para algunos fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su
país, y un dueño justiciero. De Vladislaus III, voivoda de Valaquia, se cuentan numerosas historias y leyen-
das. Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono
de Valaquia, del cual fue depuesto poco tiempo después. Sin embargo, en 1456, tras la Batalla de Belgrado,
Vlad ascendió de nuevo al trono, tras matar a su contrincante Vladislav II, y ya no lo abandonó hasta 1462.
Después vivió en el exilio hasta 1474, momento en que se lanzó de nuevo a la batalla para recuperar el
cargo, lo que conseguiría en 1476. Sin embargo, en diciembre de este año caería luchando contra los turcos,
rodeado de su leal Guardia Moldava.

La leyenda negra

C omo su apodo Ţepeş indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución
que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3.50 m. de longitud sin punta (ya que esto asegu-
raba un mayor sufrimiento en la víctima), por el abdomen, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo
para que la víctima muera allí lentamente, entre dolores atroces.

E ntre 40.000 y 100.000 personas murieron de esta manera o a través de otros métodos de tortura, a manos
de los hombres del Empalador, durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados: enemigos, trai-
dores, delincuentes de todo tipo. Vlad odiaba más que a cualquier cosa los robos, las mentiras, el adúltero, y
no perdonaba a nadie por su rango, más aún, cuanto más alto era el rango del traidor, más duro era el castigo.
Consiguió acabar con los boyardos decadentes de su tiempo.
Un delegado papal en la corte húngara lo describió así:

No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la
nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy largas que daban
sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador.
Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz
de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena negra.

Nikolaus Modrussa

F ue uno de los tres hijos legítimos de Vlad Dracul (“Dracul” en Rumano significa “el Demonio”, el pueblo
no entendía que el símbolo del dragón no era lo mismo que el Demonio del cristianismo), quien fue ad-
mitido en la Orden del Dragón, creada en 1428 por Segismundo de Luxemburgo, rey de Hungría y posterior-
mente emperador germánico. El rey de Hungría había otorgado tierras en la región de Transilvania (entonces
controlada por el Reino de Hungría) a los Señores nobles valacos por sus hazañas contra los turcos otomanos
y entre ellos, Vlad II Dracul habría sido uno de los beneficiados por sus heróicos hechos.

Vlad era príncipe de Valaquia (antiguo principado danubiano, que formó con Moldavia el reino de Rumania
en 1881). Hoy en día, constituye dos regiones geográficas bien definidas: la Muntenia, situada al este del río
Olt, y la Oltenia, al oeste, e históricamente siempre fueron dos regiones rumanas distintas.

Su traumática infancia fue muy determinante a la hora de formar su futuro como príncipe. A los 13 años, en
1444, fue entregado a los turcos como rehén junto con su hermano Radu por su padre, como muestra de sum-
isión al Sultán y como garantía. Fue criado por el mismo Murat II (padre de Mehmet II, el cual lo tuvo como
a un hermano) en ciudades como Adrianópolis, Egniojsor, Ened y Ninfamén, con el propósito de evitar una
nueva traición por parte del padre de Vlad.
Cuando volvió del exilio supo que en 1447 su padre, Vlad Dracul, había muerto apaleado y a su hermano
Mircea le habían quemado los ojos con un hierro candente antes de enterrarlo aún con vida. Ambos hechos
fueron ordenados por el conde Juan Hunyadi (antiguo aliado de Vlad II) y apoyados por los Boyardos (una
aristocracia local), a los cuales Vlad tuvo desde entonces odio eterno.

Los turcos lo apoyaron hasta convertirlo en rey de Va-


laquia (antes incluso llegó a ser Príncipe de Transilvania,
pero sólo durante unos meses), en septiembre de 1448, pero
los húngaros lo expulsaron unos meses después por orden de
Juan Hunyadi.

Durante ocho años Vlad estu- vo viajando por los lugares


limítrofes de Valaquia buscando apoyo. Se sabe que en este
tiempo contactó con su primo Esteban el Grande de Molda-
via, quien le ayudaría en el fu- turo contra los turcos cuando
éste se convirtió en voivoda de su país. Además aprendió varias
tácticas político-militares.
Estuvo en la corte de Juan Hu- nyadi, el cual, impresionado
por su conocimiento de los tur- cos y su odio del sultán turco
Mehmed II le perdonó y lo tomó como consejero. Eventual-
mente se convertiría en el can- didato húngaro al trono de
Valaquia.

Torturas y condenas
Además del empalamiento, otros métodos de tortura usados por el Príncipe de Valaquia eran: la amputación de
miembros, narices y orejas; la extracción de ojos con ganchos; el estrangulamiento, la hoguera, la castración,
el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, la parrilla y la lenta destrucción de pechos
y genitales, especialmente de las mujeres y por último el desencaje de mandibulas.

Eliminación de pobres y gitanos


Otra de sus actuaciones en su reinado fue cuando la población se quejaba de los continuos robos que sufrían
por parte de ladrones y asaltantes en sus territorios, además de los pobres, que según Vlad no aportaban al país.
Para erradicar esto organizó un festín en una casa de las afueras de las ciudad, donde se invitó a pobres, lad-
rones, tullidos, leprosos, enfermos y pordioseros, y las grandes viandas y el vino estaban por doquier. Cuando
ya todos estaban bien servidos de comida y borrachos de vino, Vlad y su guardia se plantaron en la casa y
preguntó a todos los allí reunidos si querían una vida sin privaciones ni preocupaciones y que todos los días
se dieran festines como aquel, a lo que los mendigos y demás personas respondieron que sí y que había sido
el mejor día de sus vidas. Vlad mandó a sus soldados que cerraran todas las puertas de la casa y prendieran
fuego sobre ella. Nadie quedó con vida. Eliminó la pobreza acabando con los pobres. Esto se fue repitiendo
con todos los mendigos en cada comarca de su principado. Llegaron a morir 3.600.

El siguiente grupo para él improductivo con el que quiso acabar, fue el de los gitanos. Vlad reunió a los tre-
scientos de una comarca, mandó que asaran a los tres líderes para que los demás los comieran o a cambio se
alistaran al frente turco, si no todos serían asados. Los gitanos optaron por lo segundo.

Mensajeros turcos
En cierta ocasión, se presentaron ante él unos emisarios del Sultán procedentes de Estambul. Estos iban ata-
viados con sus ropas tradicionales, entre ellas el turbante. Al presentarse ante él, Vlad les preguntó por qué
no le mostraban respeto descubriéndose la cabeza, y los turcos respondieron que no era costumbre en su país.
Vlad, ofendido ante tamaña desfachatez, los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos,
para que nunca se los sacasen.
Las caravanas de comerciantes
Unas caravanas de comerciantes alemanes en su ruta desde Serbia hasta Hungría no pararon en Valaquia a
comerciar con Vlad. Éste, al enterarse de la falta de respeto hacia él y su pueblo, mandó capturar las caravanas
y asesinar a los 600 comerciantes que las componían exceptuando a dos, a uno de ellos le sacó los ojos y a otro
le cortó la lengua y les hizo volver con las cabezas de los comerciantes a Serbia.

La amante
Vlad tuvo muchas amantes a lo largo de su vida, probablemente debido al hecho de que le duraban muy poco.
Un día una de sus amantes le dijo que estaba embarazada de él. Vlad le envió una matrona para que la ex-
aminase y cuando ésta le dijo que no había tal embarazo le rajó literalmente el vientre a su amante gritando
que quería ver el fruto de sus entrañas. Castigó duramente el adulterio y no dudó en empalar a todas aquellas
mujeres que fueran acusadas de ello

El noble con agudo sentido del olfato


En el día de San Bartolomé (24 de Agosto) en 1459, Vlad Draculea mando a empalar a 30.000 mercaderes y
nobles de Transilvania de la ciudad de Brasov. Para ver como se cumplían sus órdenes, el príncipe hizo que
preparen su mesa frente al bosque de los empalados, invitando también a los boyardos al banquete. Mientras
comía, Vlad se dio cuenta que uno de los boyardos estaba cubriendo su nariz para evitar el terrible olor de
vísceras y sangre. Vlad Draculea ordenó que el noble fuese empalado en una estaca más alta, para que evitara
el olor del resto de los empalados.

La mujer holgazana
Vlad se encontró con un hombre trabajando en el campo que parecía falto de mujer por el aspecto de sus ropas.
Al preguntarle si no estaba casado, éste le dijo que sí. Vlad hizo traer a la mujer y le preguntó qué hacía en
sus días y ésta le dijo que lavar, hacer el pan y coser. Señalando a las ropas de su marido, Vlad no le creyó
y decidió empalarla a pesar de que el marido afirmaba estar satisfecho con ella. Luego obligó a otra mujer a
casarse con este hombre no sin antes amenazarla con el mismo destino si no cuidaba bien del campesino.

El voivoda Dan
Otra de sus acciones fue la muerte al voivoda usurpador Dan. Este había intentado derrocar a Vlad, tras su
fracaso y después de ser capturado, Vlad lo mandó ejecutar no sin obligarle antes a cavar su propia tumba y
asistir a sus propios funerales. Ocurrió en 1460.

Los monjes mendigos


Cuando Vlad fue de visita a un pueblo de Valaquia, vio como dos monjes le pedían limosna. El príncipe les
preguntó que por qué pedían limosna si podían vivir sin penurias colaborando en cualquier iglesia,y éstos le
respondieron que mendigando podrían saber si iban a entrar o no en el reino de los cielos, a lo que Vlad sin
más miramientos, les mandó empalar y les dijo que así sus dudas quedarían resueltas de inmediato.

La copa de oro
También puso en una fuente de la plaza de la capital de Valaquia, Târgovişte, una copa de oro para que todo
el mundo bebiera en ella, pero aquel que la robara se sometería a la justicia del príncipe. Durante los años de
su reinado nadie osó robar la copa de oro. Incluso tras su muerte la copa siguió durante un largo período en la
fuente debido al temor que había infundido Vlad en los habitantes.

La crueldad del siglo XV


Los historiadores que definen a Vlad III el Empalador como un héroe nacional destacan que, en aquel tiempo
y lugar, el ejercicio del terror total era la única manera de mantener a raya a las fuerzas abrumadoramente
superiores que, desde un lado y otro, se disputaban las puertas de Europa y de Asia. Desde esta perspectiva,
Vlad Tepes habría sido simplemente un hombre de su tiempo, con la moral de su tiempo e incluso dotado de
un sentido de la justicia y el patriotismo poco usual para una época tan convulsa, quien hizo estrictamente lo
necesario para acobardar a los masivos ejércitos extranjeros y a los desestabilizadores del interior.
Leyenda de vampiro
En la literatura y el cine fue el modelo del género de terror y de vampiro, ya que se dice que
bebía la sangre de sus víctimas en copas mientras comía delante de los empalados. Su sádica
personalidad la tomó Bram Stoker como modelo para su obra Drácula, escrita en 1897. Para
1976, el gobierno comunista de Nicolae Ceauşescu lo declaró Héroe de la nación al cumplirse
el V Centenario de su muerte. Se han realizado infinidad de películas sobre el personaje pero
casi siempre desde la perspectiva del vampiro y no de su biografía real durante todo el siglo
XX. Existe una película rumana “Vlad Tepes” de 1979 que sí es histórica, dirigida por Doru
Nastase sobre un guión de Mircea Mohor, donde Tepes es presentado como un héroe nacional.
La historiadora (título original en inglés: The Historian) es una obra que narra en tres épocas
diferentes la búsqueda de la tumba de Vlad Tepes, describiendo al mismo tiempo su vida como
figura histórica y el mito de Drácula construido a su alrededor. Es la primera novela escrita por
Elizabeth Kostova, publicada en inglés en junio de 2005 y en español en septiembre del mismo
año por Umbriel Editores.
Historias de vampiros

E n la introducción a la primera edición de Drácula, publicada en 1887, Abraham “Bram” Stoker, narra
cómo escribió su obra:

Disponiendo de algún tiempo durante un viaje a Londres, pasé a visitar el Museo Británico y allí en la librería
compré varios libros y mapas sobre Transilvania, haciéndome el compromiso de visitar esa comarca de la que
ya tenía noticia y había despertado mi interés.

Encontré que así era nombrada una región en el extremo oeste del país, haciendo frontera con tres estados:
Transilvania, Moldavia y Bukovina, situada en el medio de los Cárpatos, una de las más apartadas y escasa-
mente conocidas regiones de Europa.

En mi búsqueda no encontré ningún mapa o descripción que proporcionara con exactitud la localidad donde
se encontraba al Castillo de Drácula, aunque en los mapas oficiales se establecía que un lugar llamado Bis-
tritz, tenía en su lista de correos un poblado nombrado Conde Drácula, sin que se ofreciera ninguna dirección
precisa del sitio.

Transilvania y la región montañosa de los Cárpatos, poseen muchas supersticiones llenas de imaginación y
muy populares y éstas se siguen transmitiendo a través del tiempo.

Todo esto me pareció muy interesante, excitándome la propia imaginación.

S toker nació en Dublín, Irlanda, y nunca


viajó a Transilvania. Aunque el person-
aje histórico Vlad “El Empalador”, Príncipe
de Valaquia, nombrado también Drácula,
Dracul o Tepes, ha sido vinculado a Stoker
como inspiración para su protagonista, esto
no es verdad. El escritor irlandés no tenía
ningún conocimiento de Vlad porque de
hecho en su época apenas era conocido.

B ram encontró una referencia a un “Cas-


tillo de Drácula” en un mapa y en algu-
no de los libros que obtuvo en el Museo Bri-
tánico, en uno de los cuales se anotaba que
“Drácula, en la lengua nativa de Valaquia
significa demonio”. El nombre era sonoro
y le gustó, así que tachó el que ya le había
puesto a su personaje vampiro: Wampyr.
Eligió el de Conde Drácula, titulando Drácu-
la su novela.

E xisten novelas anteriores sobre vampiros, como Varney, El Vampiro (1816) de John Polidori (secretario
del poeta Byron); The Wake Not the Dead (1823), de Johann Ludwig Tieck; Aurelia: Vampirismus (1828)
de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann; La morte Amoureuse (1836), de Theophile Gautier... Seguramente
Stoker no leyó ninguna de estas obras. Lo que sí hizo fue documentarse sobre las supersticiones de Transil-
vania, el vampirismo y los paisajes rumanos, que nunca visitó, leyendo las obras de Emily Gerard: Supersti-
ciones transilvanas (1885) y La tierra más allá de los bosques (1888).

B ram Stoker murió de sífilis a los 64 años en una humilde y pestilente pensión de Londres. Dicen que en
sus últimos minutos de vida no paraba de señalar a una esquina de su habitación mientras una y otra vez
gritaba “strigoi”, palabra que en rumano significa vampiro.

E l Castillo de Bran, promocionado desde hace unos años por las autoridades
locales como el castillo de Drácula, fue construido en 1212 por el caballero
de origen germánico de la Orden Teutónica, “el honorable Dietrich”, en las prox-
imidades de Brasov, como fortaleza de defensa en la ruta comercial que comunica
Valaquia con Transilvania. Es probable que Vlad “El Empalador” lo utilizase en
algún momento como centro de operaciones para sus incursiones en Transilvania,
pero no está probado.

S e edificó de madera, como era la costumbre, sobre una base rocosa y cubierta de
torreones de tejas rojas. Tras un incendio, atribuido a venganzas satánicas, fue
reconstruido en 1377, otorgándole gran solidez empleando piedra y ladrillos y en
estilo gótico. El castillo domina una gran llanura y desde las almenas de sus torres
la vista es magnífica.
En épocas sucesivas fue propiedad de
diversos nobles que lo utilizaron como
lugar de descanso. En 1920, la munici-
palidad de Brasov donó el castillo a la
reina María de Sajonia Coburgo Gotha,
en reconocimiento al papel de ésta en
la unificación de Transilvania con Ru-
mania. La Reina lo habilitó mejorando
sus salones y habitaciones para residir
en él durante las temporadas de verano.
Actualmente es uno de los lugares más
visitados de Rumania.

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