HORA SANTA – INICIO DE AÑO
Al terminar un año, es bueno ponernos delante de Dios para agradecer lo que nos ha permitido vivir en
el año que termina y consagrar el año nuevo que inicia.
Detengámonos un momento para tomar conciencia de todo lo vivido y reconocer el paso de Dios en
nuestra vida. Como cristianos los hemos vivimos en la Fe y Esperanza, abandonados a la infinita
Misericordia de nuestro Señor Jesucristo.
Ser agradecidos es una virtud que todo cristiano debe practicar con frecuencia, con esta actitud nos
disponemos para este momento de oración.
OFRENDA DE GRATITUD:
Agradezcamos a Dios todo lo que recibimos en este año como regalo de su infinito amor por nosotros.
Trae a tu mente los momentos de felicidad, gozo, risas del año pasado.
Oración
Gracias por la paz, la alegría, la unión de las personas, gracias por las amistades que gratuitamente nos
dan su cariño. Gracias por los logros y éxitos, por la salud. Gracias por el trabajo, el descanso y la
diversión, por la ilusión y la compañía, por la esperanza en el día a día. Por las personas que conocimos
el año pasado, cuyos caminos coincidieron de manera Diosidente con el nuestro para alegrar nuestra
vida. Gracias por el aprendizaje que obtuvimos de las personas que nos rodearon. Gracias por el mar, las
montañas, el mar, los árboles, el cielo, los sonidos y melodías que vienen de tu Creación y que pudimos
disfrutar y contemplar.
Gracias por estos pies que recorrieron tantos caminos. Por estas manos que acariciaron tanto y
estrecharon tantas manos. Por estos ojos que atestiguaron tantas maravillas tuyas en tantos momentos
vividos.
Gracias Señor, porque mirando mi historia, aparentemente sin sentido, hay un hilo conductor que tu has
ido tejiendo en cada acontecimiento de nuestra vida, para el bien nuestro.
***** CANTO *****
Trae a tu mente los momentos difíciles vividos durante el año pasado.
Oración:
Señor, aunque me cuesta un poco de trabajo decirlo, te doy gracias también por la enfermedad, por el
fracaso, por la desilusión, la soledad, el dolor y el sufrimiento, gracias por la desesperación, por el
llanto, gracias por que a través de ello me doy cuenta que todo esto me acercó más a Ti.
Gracias por que por medio de esta enfermedad o sufrimiento, tengo algo EXTRA que ofrecerte cada día.
Te puedo ofrecer estos dolores físicos, los desvelos, el mal sabor de los medicamentos, cada pinchazo
de aguja, cada incomodidad… todo dolor, por mas pequeño que sea lo puedo unir a tus grandes dolores
vividos en tu Pasión. Gracias por confiarnos esta bella cruz de la enfermedad o del sufrimiento pues nos
haces partícipe de tu plan de salvación. Somos dichosos en ayudarte a salvar almas. Somo dichosos en
presentarte y llevarte a mas hermanos que no te conocen por medio de nuestro testimonio. Somos
dichosos porque tu te ves glorificado en esta enfermedad o sufrimiento. Tu y solo tu eres capaz de
enseñarme el PARA QUE de esta cruz que cargo. Gracias por que no nos dejas solos y tu vas
caminando a nuestro lado. Es más, hay ocasiones en que nos ves tan débiles que eres Tu quien carga la
cruz pesada por nosotros. Gracias por ser nuestro Cirineo y ayudarnos a no desfallecer.
***** CANTO *****
Dios no nos juzga por apariencias. El mira nuestro corazón. El comprende cada detalle de nuestra vida,
de nuestras reacciones, de nuestros silencios. Su mirada escudriña hasta lo mas profundo de nuestro
corazón. El no se queda con lo que le dicen de nosotros, ni con lo que podamos expresarle con nuestras
pobres palabras, El no sentencia de oídas pues El oye los profundos gemidos de nuestro corazón. EL
conoce los profundos movimientos de nuestro interior. El se sienta para mirarnos. Para escucharnos. El
está ahora aquí para nosotros. No está aquí para juzgarnos sino para salvarnos. Incluso para salvarnos de
nuestros propios juicios tan duros. Por que El no se queda con la apariencia, El mira nuestro corazón. El
escucha más allá de lo que ni siquiera sabemos expresar, hablar, pedir o llorar. El mira nuestro corazón.
Zaqueo era un hombre de muy mala reputación pues era sabido que robaba. Jesús no se quedó con lo
que le dijeron de él. Jesús hoy nos habla como a Zaqueo: baja, baja de ese árbol en el que te has subido
porque quiero quedarme en tu casa.
Zaqueo era pequeño de estatura y por eso se subió al árbol, para ver a Jesus. Nosotros también somos
muy pequeños de algunas cosas y buscamos lugares donde subirnos para ver o escuchar mejor. Jesús no
pasa de largo y nos dice al igual que Zaqueo: baja de ese árbol donde te has subido porque quiero
quedarme en tu casa. Nuestro Dios no pasa de largo. Nos invita a bajar y a quedarnos con El pues quiere
pasar tiempo con nosotros, escucharnos a fondo, no solo de oídas. Nuestro Dios es un Dios personal.
Para el no somos números, ni simples mortales. El se detiene en nuestro árbol, nos mira a los ojos.
Bajémonos del árbol del orgullo, o de la tristeza, o del miedo, o del a flojera. Hoy Jesus nos dice: BAJA
SIN TEMOR, ME QUIERO ENCONTRAR CONTIGO.
Oración:
Señor, estoy subido en mi árbol por miedo a que me juzgues. O a no saber como explicarte esas paginas
terribles de mi vida que ni siquiera yo entiendo. Pero sé Señor que estás ahora al lado de mi árbol y que
estas esperando a que baje por que quieres quedarte en mi casa, comer conmigo y conocernos mas a
fondo. Porque tu no juzgas por apariencias y no te quedas con lo que los demás dicen de mi. Ayúdame a
bajar del árbol, solo no puedo. Con la fuerza de tu Espíritu Santo ayúdame a bajar para quedarme ahora
mismo contigo y abrirte sin miedo mi casa, así tal y como está, un tanto desordenada, un tanto
empolvada, un tanto oscura, un tanto fría, un tanto descuidada. Tu no miras mi apariencia, sino que
miras mi corazón. Solo aquí contigo me puedo mostrar de verdad en la profundidad y en la hondura de
mi ser. Quédate Señor conmigo.
***** CANTO *****
En este año que está iniciando y que se llena de nuevos propósitos, metas, anhelos. Incluso hacemos
nuestra lista, le vamos poniendo fecha y avances. Nos activamos para ejercitarnos, perder peso, estar
mas saludables. O empezamos a planear los viajes con la familia y amigos. O empezamos a agendar las
visitas a nuestros familiares que casi no frecuentamos. En esos planes te invito a que agreguemos a Dios
para que este año crezcamos mas en santidad, que anhelemos más a Dios, que nos enamoremos mas de
Dios.
Comencemos con pasos sencillos. Comencemos pronunciando su nombre cada mañana, pues el nombre
de Jesus está sobre todo nombre. Y dándole el primero lugar desde el primer suspiro de nuestro día,
desde el primer pensamiento que somos capaces de razonar, todo los demás nombres y actividades del
día se ordenarán. Por que al nombre de Jesus toda rodilla se dobla. Pronunciando primeramente Su
nombre El bendecirá todo actividad.
Pidámosle al Señor que despierte nuestro deseo de estar mas cerca de EL. De pronunciar Su nombre. De
bendecir en Su nombre. De agradecer en Su nombre. De que Su nombre se vea glorificado desde que
despertamos hasta que nos dormimos.
Dice el Salmo 42: Como busca la sierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti Dios mio. Como se
necesita el aire, el agua o el alimento, así quiere buscarte hoy mi alma.
Dios no merece ser buscando como idea interesante o un añadido o una idea tranquilizante de mi vida,
danos Señor deseos poderosos de ti para buscarte como se busca el aire para respirar o el agua para
beber. Danos Señor el comenzar cada día un deseo poderoso de tu presencia, de tu paz. Danos Señor un
deseo fuerte de ti como cuando tenemos muchísima sed y ocupamos el agua. Que nuestro deseo sea
constante, más que los otros deseos mundanos y cotidianos. Como busca la sierva corrientes de agua, así
Señor permite que nuestras almas te busquen.
***** CANTO *****
Además de buscar al Señor, pidámosle que este año nos enseñe a esperar en El.
Señor, enséname a esperar en ti. Los que esperan en ti nunca son defraudados.
Enséñame a esperar con paciencia y en Tu Presencia, que mi ansiedad y mi impaciencia no corte la
marcha del tiempo; que nunca desespere mi inconsciencia ni mi sueños.
MI alma espera en ti para alegrarme en Dios. Cuando estemos en situaciones de estrés tu paz nos
envuelva. Cuando nuestra alma se acongoje danos un recuerdo poderoso de tus promesas. Cuando
sintamos desfallecer, dannos Señor tu mano y aprieta la nuestra fuertemente.
Cuando creamos no escuchar tu voz, grítanos mas fuerte por medio algún hermano, familiar, amigo,
sacerdote… queremos escucharte Señor.
Es difícil esperar mi Dios. Como ser humano nos impacientamos, nos desesperamos y queremos
adelantarnos a tus planes y hacer nuestra voluntad creyendo que nuestros planes son mejores que los
tuyos. No es fácil esperar Señor. Enséñanos a esperar pacientemente aunque nos atormente la duda,
aunque el tiempo pase y sintamos que te estás tardando. Aunque tengamos las olas encima de nosotros.
TU TIENES EL CONTROL y ESPERAMOS EN TI. Confiamos en ti. Nos entregamos a ti. Aunque no
entienda tus proyectos, ni le encontremos forma.
***** CANTO *****
Te consagramos cada uno de los días de este nuevo año. Que seas Tu quien guíe cada uno de estos días.
Que este año que comienza y todos sus días nuestras familias sean felices. Mantén nuestras familias
unidas en el amor y la comprensión. Que cada día nos amemos más, nos entendamos más, nos
apoyemos más. Que el siguiente año sigamos todos juntos, guiándonos y aprendiendo los unos de los
otros. Disfrutando siempre de momentos tan bellos como este.
Te ponemos en tus manos nuestros propósitos de año nuevo, ayudamos a cumplirlos. Te consagramos
todos nuestros proyectos, nuestros deseos y los anhelos más profundos de nuestro corazón.
Todo lo que esperamos lograr lo ponemos en tus manos para que guíes las acciones de cada uno de estos
días que comienzan y nos ayudes a llevarlos a cabo.
Auméntanos la fe, que tengamos una absoluta confianza en Ti para que sepamos que todo lo que nos
depara este año nuevo es lo mejor que puede pasar siempre que permanezcamos en tus manos. Que nada
ni nadie pueda apartarnos de ti, la fuente de vida y amor.
Prepáranos para recibir lo que nos tienes preparado para este nuevo año. Que todos los días de este año
nuevo estemos cada vez más unidos a Ti, en el amor, la comprensión, la paz. Que cada día de este nuevo
año podamos quitarnos un defecto y avanzar en la virtud. Que día tras día seamos testigos de tu amor y
que tu amor inunde nuestros hogares con su gracia.
Tu conoces nuestros pensamientos y lo más profundo de nuestro corazón, a ti nada te podemos
esconder. Entra al fondo de nuestra alma y haz tuyos nuestros deseos más íntimos, nuestras metas,
nuestros objetivos. Que todo lo que hagamos este año sea tocado por tus benditas manos.
Gracias Señor, porque sabemos que escuchas con atención todo lo que nuestro corazón quiere pedirte.
Gracias por que tu has dicho “pide y se te dará” Es por eso que confiamos completamente en tu infinita
bondad y como Padre amoroso que eres, sabemos que ya nos has dado, todo lo que te hemos pedido.
Sólo nos queda decirte Gracias por este nuevo año que comienza y por cada día que nos permitirás vivir.
Gracias. Amén.