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Tipos de Argumentos: Deductivos e Inductivos

Este documento describe diferentes tipos de argumentos, incluyendo argumentos deductivos, inductivos y analógicos. Los argumentos deductivos permiten inferir conclusiones necesarias a partir de premisas verdaderas, mientras que los argumentos inductivos y analógicos concluyen probabilidades a partir de evidencia.

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Tipos de Argumentos: Deductivos e Inductivos

Este documento describe diferentes tipos de argumentos, incluyendo argumentos deductivos, inductivos y analógicos. Los argumentos deductivos permiten inferir conclusiones necesarias a partir de premisas verdaderas, mientras que los argumentos inductivos y analógicos concluyen probabilidades a partir de evidencia.

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Tipos de

Argumentos
Argumentos Deductivos
Lógica Formal
El razonamiento donde hay una relación
necesaria entre premisas y conclusión le
llamaremos argumento deductivo.

La deducción es una forma de razonamiento


que consiste en partir de un principio general
conocido para llegar a un principio particular
desconocido.
Los argumentos deductivos pueden tener la
forma de un silogismo, que es un razonamiento
cuya estructura consta de tres proposiciones: dos
de ellas corresponden a las premisas y la tercera,
que se infiere necesariamente de estas dos, es la
conclusión.
La validez en un argumento significa que la
conclusión se infiere de las premisas. No
revisamos si es verdad la conclusión, sino que
sea producto de la relación entre las premisas.
Sin embargo, es necesario que las premisas sean
verdaderas, al igual que la conclusión para que el
argumento sea verdadero.
¿Es válido o inválido el argumento?

P1 Todos los hombres son infieles.


P2 Pablo es un hombre.
∴ Pablo es infiel
El silogismo fue formulado por primera vez en la
antigua Grecia por el filósofo Aristóteles, quien
describió que todas las proposiciones de un
silogismo son categóricas, ya que presentan la
relación entre dos términos: un sujeto (S) y un
predicado (P).

Estas proposiciones incluyen cuantificadores de


cantidad (universales o particulares), y de
cualidad (afirmativas o negativas).
De la combinación de cantidad y cualidad
surgen cuatro clases de proposiciones:
Clase Denominación Esquema Proposición Cantidad de
(ejemplo) los
términos
A Universal Todo S es Todos los S: Universal
afirmativo P hombres son P: Particular
mortales
E Universal Ningún S Ningún hombre S: Universal
negativo es P es mortal P: Particular
De la combinación de cantidad y cualidad
surgen cuatro clases de proposiciones:
Clase Denominación Esquema Proposición Cantidad de
(ejemplo) los
términos
I Particular Algún S Algún hombre S: Universal
afirmativo es P es mortal P: Particular

O Particular Algún S Algún hombre S: Universal


negativo no es P no es mortal P: Particular
Los elementos principales de un argumento
silogístico son cuatro:

Premisa mayor: donde se encuentra el predicado


de la conclusión (P). Generalmente esta premisa
se presenta primero.

Premisa menor: donde se halla el sujeto de la


conclusión (S).
Término medio: sirve de comparación, sin
embargo, no pasa a la conclusión.

Conclusión: donde se establece la relación entre


S y P, tomando en cuenta que M no aparece en
esta proposición.

Analicemos el siguiente ejemplo:


En el argumento silogístico se recurre al término
medio para realizar la comparación entre
premisas, por ello se dice que la deducción
lograda es una inferencia mediata, pues se
necesita de los tres términos para concluir el
razonamiento.
Aristóteles descubrió que también existen
inferencias deductivas que obtienen su conclusión
a partir de una sola premisa. A estas deducciones
les llamó inferencias inmediatas.
Existen algunas leyes lógicas que ayudan a
determinar si las inferencias son válidas, éstas se
llaman reglas de inferencia. Son muy simples y
abarcan los casos de argumentos deductivos
válidos.

Consideraremos seis reglas de inferencia: modus


ponendo ponens (MPP), modus tollendo
tollens (MTT), modus ponendo tollens (MPT),
silogismo hipotético, dilema constructivo y
dilema destructivo.
I. Modus ponendo ponens (MPP). En latín
significa “modo en que afirmando se afirma”. Se
establece una relación causa-efecto, de tal forma
que si ocurre algo, esto dará como resultado otro
hecho. A esta relación se le llama relación
antecedente-consecuente. Tiene la siguiente
estructura o forma lógica:

P1 Si A, entonces B
P2 A
∴B
II. Modus tollendo tollens (MTT). Significa
"modo en que negando se niega". De nuevo se
trata de una relación antecedente-consecuente,
pero se niega que suceda el consecuente de P1.
Su forma es la siguiente:

P1 Si A entonces B
P2 No B
∴ No A
III. Modus ponendo tollens (MPT). En latín
significa "modo en que negando afirmamos". se
plantea una relación entre hechos que se excluyen
uno al otro; es decir, si sucede A, entonces no
puede suceder B. Si sucede B, entonces no puede
ocurrir A. A esta relación excluyente se le llama
disyunción. Su estructura es la siguiente:

P1 O bien A, o bien B
P2 A
∴ No B
IV. Silogismo hipotético. Aquí ocurre una triple
relación antecedente-consecuente, la primera se
establece en P1, la segunda en P2 y la tercera
ocurre entre el antecedente de P1 y el consecuente
de P2. A esta relación le llamamos transitividad y
lo que obtenemos es una hipótesis. Su forma
lógica es la siguiente:

P1 Si A, entonces B
P2 Si B, entonces C
∴ Si A, entonces C
V. Dilema constructivo. Esta regla de inferencia
combina la relación antecedente-consecuente con
la disyunción, como si fuera un doble modus
ponendo ponens. Su estructura es la siguiente:

P1 Si A, entonces B; y si C, entonces D
P2 A o bien C
∴BoD
VI. Dilema destructivo. Esta regla también se
basa en la relación antecedente-consecuente y
en la disyunción, pero en su forma negativa como
si fuera un doble modus tollendo tollens. Su
estructura es la siguiente:

P1 Si A, entonces B; y si C, entonces D
P2 No A o bien no C
∴ No B o no D
A modo de conclusiones…

Los argumentos deductivos nos permiten


inferir conclusiones necesarias, por lo que
son el único tipo de argumento que satisface
la propiedad de la validez.
Son los únicos argumentos de los cuales
puede afirmarse que su estructura sea válida
o inválida. Por esta razón, han sido los más
estudiados por la lógica. Como las
conclusiones son proposiciones de carácter
necesario, se dice que éstas son
afirmaciones categóricas.
Lógica Informal
Argumentos Inductivos
Lógica Informal
P1 Tito es un perro y ladra.
P2 Güero es un perro y ladra.
P3 Rufo es un perro y ladra.
P4 n…

P1 Carlos fue mi novio y fue respetuoso
conmigo.
P2 Óscar fue mi novio y fue respetuoso
conmigo.

P1 Todos los lobos son vertebrados,
tienen esqueleto y músculos
P2 Todos los pericos son vertebrados,
tienen esqueleto y músculos.
P3 Todos los humanos son vertebrados,
tienen esqueleto y músculos.
P4 n…

Los argumentos inductivos son
argumentos cuyas premisas proveen
alguna evidencia de la conclusión, pero
no la garantizan. En este sentido, las
conclusiones pueden enunciarse como
probables.
En los argumentos inductivos se realizan
generalizaciones en la conclusión a partir de
los casos particulares presentes en las
premisas. Esto, con la pretensión de la
generalización sea universal (Que se aplique
a todos los casos) no solo a los mencionados
en las premisas. Pero siempre habrá casos en
los que no se aplique.
La corrección y cogencia de los argumentos
inductivos se basa en el número de casos
observados (mientras más casos, mayor
probabilidad de que la generalización sea
verdadera y mejor corrección y cogencia), por
lo que la conclusión no tiene una certeza
absoluta, así que en estos argumentos es
preferible anteponer a la conclusión la
palabra probablemente.
El pavo inductista
Bertrand Russell en Chalmers, Alan, ¿Qué es esa
cosa llamada ciencia?, México, Siglo XXI, 2003.
“Este pavo descubrió que, en su
primera mañana en la granja avícola,
comía a las 9 de la mañana. Sin
embargo, siendo como era un buen
inductivista, no sacó conclusiones
precipitadas.
Esperó hasta que recogió una gran
cantidad de observaciones del hecho
de que comía a las 9 de la mañana e
hizo estas observaciones en una gran
variedad de circunstancias, en
miércoles y en jueves, en días fríos y
calurosos, en días lluviosos y en días
soleados.
Cada día añadía un nuevo enunciado
observacional a su lista. Por último,
su conciencia inductivista se sintió
satisfecha y efectuó una inferencia
inductiva para concluir: ‘Siempre
como a las 9 de la mañana’.
Pero ¡ah!, se demostró de manera
indudable que esta conclusión era
falsa cuando, en la víspera de
Navidad, en vez de darle la comida,
le cortaron el cuello. Una inferencia
inductiva con premisas verdaderas
ha llevado a una conclusión falsa”.
Para el filósofo Karl Popper, el pavo
cometió un grave error al confiar
ciegamente en su conclusión inductiva:
“todos los días comeré a las 9 de la
mañana”.
Tal vez hubiera sido distinta la suerte del
pavo si éste hubiese tratado de imaginar
un caso en el que no se cumpliera su
hipótesis y tomar precauciones al
respecto y, mientras tanto, considerarla
como verdadera para poder continuar
viviendo día a día.
Cualquier elemento ajeno a su voluntad
pudo haber interrumpido aquella
conclusión y el error del pavo fue no
considerarlo.
Cuando encontramos un caso donde es
posible que no se cumpla nuestra
hipótesis, decimos que se ha dado una
falsación. Mientras tanto, en cada
ocasión podemos ir comprobando que
se cumplan nuestras inducciones,
cuando esto sucede estamos realizando
una verificación.
Argumentos Analógicos
Lógica Informal
Existen argumentos basados en la
probabilidad que utilizamos para tratar
de hacer predicciones o esperar que
sucedan ciertas cosas y que no nos
tomen por sorpresa. Por ejemplo, el
argumento analógico.
Los argumentos analógicos se basan en
la semejanza entre dos o más elementos
enunciados en las premisas. Al ubicar lo
similar, se obtiene una conclusión que no
nos da una certeza absoluta, pero sí una
probabilidad.
La figura de los argumentos analógicos
es la siguiente:

P1 A, B, C y D tienen la propiedad X y Y.
P2 A, B y C tienen la propiedad Z.
∴ Probablemente D tiene la propiedad
Z.
Sus conclusiones son siempre probables y
falibles, es decir, puede ser que los casos
comparados tengan suficientes semejanzas
para apoyar la verdad de la conclusión, pero
también puede suceder que el objeto nuevo
no comparta la propiedad que por semejanza
le adjudicamos.
No son lógicamente válidos, su
corrección y cogencia se basan en la
experiencia y en la realidad:
Mientras mayores casos observados y
mayor número de similitudes se
establezcan, mayor es la fuerza y
probabilidad de la conclusión.
A diferencia de los argumentos
inductivos, los analógicos afirman en su
conclusión una verdad que no se
generaliza o es universal, sino que solo
se aplica al caso particular en cuestión.
Argumentos Abductivos
Lógica Informal
Los argumentos abductivos no tienen
validez lógica, ofrecen hipótesis. Y, al
igual que los inductivos, son argumentos
falibles (pueden equivocarse), pues solo
apoyan parcialmente la conclusión con
datos que agregan información que no
está contenida en las premisas.
La diferencia principal entre los
inductivos y los abductivos es que las
conclusiones inductivas pueden
verificarse contrastándolas con la
realidad, mientras que las conclusiones
abductivas son hipótesis que se
mantienen siempre en un nivel de
probabilidad de mayor o menor grado.
En un argumento abductivo sucede un
fenómeno particular que no tiene
explicación, por lo que se propone una
“regla universal provisional” que se toma
por verdadera para que abarque y
explique razonablemente aquel
fenómeno particular.
La regla provisional se plantea como
premisa mayor, mientras que el caso o
fenómeno particular se plantea como la
premisa menor para obtener una
conclusión, la hipótesis, como si tuviera
la forma de un silogismo:
Premisa mayor – Regla universal
Premisa menor – Caso particular
Conclusión – Hipótesis
Por lo general, estos argumentos se
plantean en la vida cotidiana para buscar
posibles explicaciones a eventos o
fenómenos de los que no tenemos
mayor referente, así que la conclusión se
enuncia por medio de un tal vez o un
quizá.
La corrección será la adecuación del
argumento al contexto; la cogencia será
determinada por la mayor razonabilidad
de la hipótesis y la mejor adecuación de
la misma para explicar el caso particular.
Argumentos Conductivos
Lógica Informal
Cuando en las premisas existen
argumentos donde se ofrecen razones
para pensar o actuar de cierta forma,
aunque no estén necesariamente
relacionadas entre sí o con la conclusión,
se les llama argumentos conductivos.
En estos argumentos, las premisas son
independientes (No hay una relación
necesaria entre una y otra), aunque se
unen en conjunto para ofrecer razones
de peso que fundamenten la conclusión.
Si cada una se diera por separado, la
conclusión no tendría la misma fuerza.
Es correcto si se da en un contexto
de discusión adecuado, y así,
posibilita que mediante las premisas
se llegue a la conclusión.
La cogencia se refiere a la fuerza
probatoria de las premisas.
Los argumentos conductivos son muy
importantes para la convivencia
cotidiana, pues es una de las formas que
se da en el diálogo común, no solo al
momento de defender una postura sino
también en situaciones donde se hacen
recomendaciones o se ofrecen consejos.
A los argumentos conductivos se les
denomina argumentos de las buenas
razones, pues no se infiere deductivamente
la conclusión, sino que se proveen razones
relevantes separadas para fundamentar la
conclusión. Los argumentos conductivos
permiten ofrecer razones que, a su vez,
pueden discutirse racionalmente.
Argumentos Probabilísticos
Lógica Informal
Otro argumento de conclusiones
probables es el argumento
probabilístico.

Se basan totalmente en la teoría


matemática de la probabilidad, así que
sus premisas presentan datos numéricos
y porcentuales para apoyar la verdad de
la conclusión.
Por esta razón, la cogencia de estos
argumentos es cuantitativa, tomando
mayor fuerza cuando sobrepasa 51% de
probabilidades.
P1 75% de los servidores públicos en
México son sedentarios.
P2 México es un país sedentario.
∴ Probablemente, los servidores
públicos son las personas más
sedentarias.
Argumentos de Autoridad
Lógica Informal
Este argumento toma como premisa la
opinión de quien es considerado una
autoridad o experto en cierta materia.
Tiene la siguiente estructura básica:

P1 La mayor parte de lo que la autoridad


A tiene que decir sobre la materia S es
correcto.
P2 A dice P sobre la materia S.
∴ P es correcta.
La conclusión que se obtiene es
meramente probable, pues aunque las
autoridades confiables aciertan en sus
afirmaciones relacionadas con su área de
especialización con mayor frecuencia
que los demás, puede suceder que
emitan juicios o argumentos
equivocados, ocasionados por error,
prejuicio o deshonestidad.
Por lo tanto, no ofrece certeza absoluta
en su conclusión, sino que solo aumenta
la probabilidad de la misma.
La cogencia de este argumento de
autoridad depende de dos factores:
a) la autoridad es un experto legítimo
sobre el tema, y
b) existe consenso entre los expertos
legítimos sobre el tema en discusión.
Un argumento basado en la opinión de
alguna autoridad en el tema puede ser
muy diverso por el origen de ésta; ya que
puede ser el gobierno, la opinión de
expertos en la materia (científicos,
profesionales y organizaciones),
enseñanzas religiosas, testimonios,
libros, etcétera.
A veces recurrimos a la autoridad con
fines argumentales, otras para informar
con mayor certeza, sin embargo, puede
que el argumento de autoridad se
plantee careciendo de garantías y sin
que se admita discusión, abusando del
peso de la supuesta autoridad.
Cuando esto sucede, el argumento se
convierte en razonamiento erróneo y
débil llamado falacia de autoridad.

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