ENSAYO
“EL NOTARIO COMO GARANTE DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS”
Durante el siglo pasado el ejército francés invadió nuestro país y posteriormente
se proclamo un imperio bajo su régimen como consecuencia de esos sucesos se
creo una justo superior de gobierno misma que comprendía, entre otros, una
asamblea de notables que acordó que el poder ejecutivo estaría depositado en un
órgano denominado regencia, dicha regencia expidió un decreto en 1864 que
regulaba el ejercicio de la función notarial, en este decreto se denominaba por
primera vez notario a la persona que se encargaba de desempeñar el oficio de
escribano.
El notario poseía funciones vitalicias, pero se le permitía separarse temporalmente
del ejercicio de la función o incluso renunciar a ella (previa licencia o autorización);
el 19 de diciembre de 1901 se promulgo la ley del notario y entro en vigor el 1 de
enero 1902. Donde se establecieron las bases donde se proclama que la función
notarial era de orden publico y se consideraba incompatible con cualquier cargo,
empleo o comisión públicos después, fue reformada esa ley para el distrito federal
cambios de fondo y forma hasta que no sin antes considerar que se dejo de
considerar al notario público como funcionario, para ser en lo sucesivo un
particular.
Paulatinamente la definición del notario se explica cómo; un particular, profesional
del derecho, al que la ley ha conferido la facultad de autenticar o certificar los
actos o hechos -jurídicos o materiales- que se celebren o acontezcan ante el y los
cuales se hagan constar en instrumentos de su autoría, con la finalidad de
proporcionar de seguridad jurídica a los prestatarios del servicio.
El efecto que tiene un notario es la de su función auntenticadora, todo particular o
autoridad debe considerar cierto lo que se encuentre asentado en las escrituras o
actas elaboradas y autorizadas por el notario, salvo prueba en contrario,
adicionalmente el notario no es un servidor público, a pesar de que su función
haya sido delegada por el estado, en virtud de que no ocupa un cargo, empleo o
comisión en la administración pública.
Hoy en día, se acepta que los servicios públicos pueden ser prestados incluso por
particulares, trayendo como consecuencia que el concepto sea redefinido en
fundación a su naturaleza. Aquellos prestados por el estado o por concesionario
se denominan servicios públicos propios, y los que tienen el adjetivo de “impropios
“son los prestados por particulares.
El notario interviene de manera constante y permanente en la formalización de
diversos actos civiles y mercantiles que tienen una repercusión económica y social
enorme, este estudio ha buscado subrayar la función del notario como protector de
los derechos patrimoniales de las personas y por consiguiente como parte de un
ordenamiento jurídico e institucional.
La función notarial contribuye a reducir los costos de transacción de la economía
en su conjunto, tanto su papel como su fedatario mediante su asesoría en la
aplicación de distintas opciones legales, su ejercicio de la función según Jorge
Hellig dice que: “actualmente existe la obligación absoluta de guardar lo que la
doctrina llama “sigilo profesional” y aunando a esto en su cumplimiento puede ser
de manera verbal o documental.
El notario en México ha tenido una constante e importante participación con
diversos órganos y organismos de la administración pública, tanto federal como
local, para la prestación mes eficiente y economía del servicio notarial y la
satisfacción de las necesidades de vivienda y asesoría legal de la población,
también debemos tomar en cuenta la obligación del notario de informar a los
prestatarios del servicio sobre las facilidades o beneficios fiscales que resulten
aplicable a los actos jurídicos que pretendan otorgar ante su fe.
Una de las diversas obligaciones del contraste notarial tiene por objeto mantener
informadas a las autoridades de acontecimientos relevantes a las funciones de
supervisión, vigilancia y gestión de la administración publica en asuntos fiscales,
en relación con las obligaciones el notario debe:
1.- exigir a quienes otorguen instrumentos en los que se haga constar las
constitución, fusión, escisión o liquidación de personas morales.
2.- asentar en los instrumentos en los que se haga constar constitución de
personas morales, o la protocolización de asambleas de las mismas, véase las
claves del RFC.
3.- informar al SAT de las operaciones relacionadas de enajenación y adquisición
de inmuebles en las que hayan intervenido.
4.- informar al registro al registro nacional de inversiones extranjeras cuando
alguno de los sujetos obligados a inscribirse
5.- exigir a los extranjeros que soliciten sus servicios que previamente acrediten su
legal estancia en el país.
El notario por ser precisamente un particular y por no depender del erario, se
encuentra sujeto a la preferencia de los solicitantes del servicio por lo tanto debe
competir con los demás notarios, obligándolo a un constante perfeccionamiento de
sus procesos internos, que van desde la modernización de los activos técnicos de
su oficina hasta el adiestramiento y preparación de sus recursos humanos.
Para poder acceder al notariado es necesario reunir una serie de requisitos que
aseguran que el servicio sea prestado con excelencia, para la preparación
académica y profesional, quienes anhelen de buena reputación personal, calidad y
honorabilidad profesional, no ser ministros de culto, no encontrarse sujetos a
proceso penal, no haber sido condenados por sentencia por delito intencional, y
acreditar cuando menos 12 meses ininterrumpidos de practicas profesional bajo la
dirección y responsabilidad de un notario del distrito federal.
En efecto, la responsabilidad en que podría incurrir una persona que no esté
preparada para ser notario es inmensa, pudiendo ocasionar gravísimos daños y/o
perjuicios a la sociedad por lo tanto es completamente justificado que se exija
absoluta excelencia para poder acceder al ejercicio de la función.
Para garantizar el buen desempeño de los notarios, la ley ha previsto distintas
sanciones para quienes no cumplan cabalmente con sus obligaciones,
estableciendo que el notario puede ser responsable civil, penal, administrativa y
gremialmente por sus actos u omisiones, cabe mencionar que el colegio de
notarios de México debe otorgar fianza por sus miembros a favor de la autoridad
administrativa.
Aunque cada legislación en el ámbito internacional y aun en el ámbito nacional
como lo es México, ya que la naturaleza de la función notarial es común o por lo
menos muy semejante, en virtud de que la fe del notario surge por cualidades
intrínsecas a la persona del notario y por la necesidad de los habitantes de confiar
plenamente en una persona imparcial y respetable de la voluntad de los demás,
esto es, antes que sus conocimientos jurídicos, surge la fe del pueblo en el
escribano o notario como se le dice actualmente ya que esta persona tiene como
requisito ciertas acciones morales.
Surge la necesidad de ubicar al notario publico un un esquema de índole social ya
que tiene ina relación afable con el estado para lograr, especificar su actuación y
responsabilidad tanto de orden publico como privado, y esta función es
independiente a cualquier órgano de la administración pública, y por consiguiente,
su tratamiento jurídico y administrativo es y siempre debió ser autónomo.
La labor del notario es una idea amplia que de la de ser un simple autenticador de
documentos; ya que este cuenta con características únicas del escribano:
a. - como lo es que el notario es unipersonal, ya que esta a cargo del notario y no
de la notaria
b. - el notario tiene función de prevención de conflictos legales, porque el mismo,
aunque requiera interpretar el derecho y aplicarlo solo será una base orientadora
de conflictos.
La naturaleza del notario se exterioriza en la practica en el conjunto de facultades
que constituyen el ejercicio de la función notarial, la que a su vez es una
prerrogativa del poder publico que va encaminada a declarar el derecho mediante
una manifestación con la que da forma al acto jurídico, ya que es evidente que el
otorgamiento notarial se ha creado y organizado para la autenticidad de los actos
extrajudiciales en la vida normal y corriente de la sociedad mexicana.