BACTERIAS
1. ¿Qué son las bacterias?
Las bacterias son un extenso grupo de microorganismos procariotas
(desprovistos de una membrana que delimita al núcleo celular) de diversas
formas y tamaños posibles. Aunque antiguamente el término “bacteria”
agrupaba a todos los organismos procariotas, en la actualidad la taxonomía los
divide en dos categorías: el dominio Bacteria y el dominio Archaea. Ambos se
agrupan en el superreino o imperio Prokaryota, formado por todos los organismos procariotas, que
constituyen los seres vivientes más primitivos y más abundantes del planeta Tierra, adaptados a prácticamente
todas las condiciones y hábitats. Algunas bacterias pueden incluso subsistir en condiciones hostiles, como el espacio
exterior.
Los procariotas modernos, entre los que se encuentran todas las bacterias, son descendientes inmediatos de las
primeras formas de vida unicelular del planeta, surgidas en condiciones muy distintas a las actuales hace unos 4.000
millones de años.
Las bacterias han estado implicadas, quizá debido a su abundancia, en la mayoría de los saltos evolutivos celulares.
Por ejemplo, se cree que, mediante procesos de endosimbiosis, incidieron en el origen de
las mitocondrias (organelas presentes en todas las células eucariotas) o los cloroplastos (organelas exclusivas de las
algas y las células vegetales).
Estos seres vivientes tienen relaciones con prácticamente todas las formas de vida del planeta, ya sea a través
de relaciones de comensalismo (como las bacterias que proliferan sobre la piel), mutualismo (como las que colaboran
con la digestión de los alimentos en el intestino) o de parasitismo (como las causantes de infecciones y
enfermedades).
La vida bacteriana es indispensable en los procesos de descomposición de la materia orgánica, necesarios para
el reciclaje de elementos como el carbono o el nitrógeno, y constituyen la base de las cadenas tróficas de diversos
ambientes.
Las bacterias se reproducen rápidamente y mediante procedimientos asexuales, que consisten en la replicación
de la célula progenitora en dos exactamente iguales a ella (fisión binaria). Se estima que, en un ambiente propicio,
una bacteria es capaz de dividirse en apenas 15-20 o 20-30 minutos, dependiendo de la especie.
2. Tipos de bacterias
Las bacterias cocos tienen forma esférica o redonda.
Las bacterias son estudiadas por la bacteriología, una rama de
la microbiología. Esta disciplina las ha clasificado de acuerdo a diversos
criterios:
Según su morfología:
Bacilos. De formas alargadas, como barras microscópicas. También se pueden encontrar
bacilos en grupos de a dos o formando filamentos.
Cocos. De formas esféricas o redondas. Las bacterias tipo coco también pueden presentarse en
pares (diplococos), en grupos de a cuatro (tetracocos), en cadenas (estreptococos) y en
agrupaciones irregulares o racimos (estafilococos).
Formas helicoidales. Pueden ser: vibrios, de forma de coma y ligeramente curvados; espirilos,
de forma helicoidal rígida o de tirabuzón; o espiroquetas, en forma de tirabuzón flexible.
Es frecuente entre las bacterias de una misma especie que adopten distintos tipos morfológicos, lo que se denomina
“pleomorfismo”.
Según la composición de su pared celular:
Bacterias Gran positivas. Adquieren un color violáceo o azulado cuando se emplea el tinte
cristal violeta, debido a la presencia de una pared celular engrosada.
Bacterias Gram negativas. Toman un color rosado o rojo cuando se emplea el tinte cristal
violeta, debido a la presencia de una pared celular delgada.
Según su nutrición:
Bacterias fotoautótrofas. Utilizan la luz solar como fuente de energía y sustancias inorgánicas
(principalmente CO2) como fuente de carbono.
Bacterias quimioautótrofas. Utilizan compuestos inorgánicos reducidos como fuente de energía
y dióxido de carbono como fuente de carbono.
Bacterias fotoheterótrofas. Utilizan la luz como fuente de energía y moléculas orgánicas como
fuente de carbono.
Bacterias quimioheterótrofas. Utilizan moléculas orgánicas como fuente de carbono, que a la
vez utilizan como reactivo en reacciones para obtener energía.
Existen otras clasificaciones de las bacterias, que toman en cuenta el hábitat o sus componentes bioquímicos.
3. Estructura de las bacterias
Los pilis son estructuras involucradas
en el intercambio de material genético
entre bacterias.
La estructura unicelular bacteriana
suele ser bastante simple. Las
bacterias están formadas por una
única célula sin una membrana que
delimita el núcleo celular y casi sin
orgánulos definidos, pero con un
nucleoide (región irregular donde se
halla el ADN circular de los procariotas)
y una pared celular de peptidoglicano
que recubre la célula por fuera de
la membrana plasmática. Además,
frecuentemente poseen pili (estructuras
involucradas en el intercambio de
material genético entre bacterias) o flagelos para desplazarse (en el caso de que sean móviles). Algunas bacterias
también presentan cápsula, una estructura rígida de protección que se encuentra por fuera de la pared celular.
Dispersos en el citoplasma bacteriano se encuentran los ribosomas (en los cuales se lleva a cabo la síntesis
de proteínas) y también suele haber plásmidos (pequeñas moléculas de ADN no cromosómico) y pequeñas vacuolas
(que funcionan como depósitos de sustancias de reserva). Algunas bacterias presentan compartimientos
procariotas, primitivos orgánulos rodeados por plegamientos de la membrana plasmática hacia el citoplasma,
destinados a labores bioquímicas puntuales dentro de la célula, dependiendo de su metabolismo.
Ejemplos de bacterias
La Escherichia coli es frecuente en los intestinos de
seres vivos con sangre caliente.
Las bacterias son los organismos más abundantes
del planeta y presentan una enorme diversidad. A lo
largo de la evolución han logrado adaptarse a todo
tipo de ambientes y por eso se las encuentra en
todos los hábitats terrestres y acuáticos, incluso en
los más extremos, como manantiales de aguas
ácidas y las profundidades oceánicas.
Es muy frecuente pensar en las bacterias como
organismos patogénicos capaces de provocar enfermedades infecciosas. Si bien algunas de ellas son perjudiciales,
existen muchas otras que son inofensivas o incluso beneficiosas. Por ejemplo:
Escherichia coli. Es una bacteria gram negativa frecuente en los tractos gastrointestinales del ser
humano y otros animales de sangre caliente. Algunas cepas de esta bacteria son capaces, en
determinados momentos, de suscitar una infección.
Neisseria gonorrhoeae. Es un gonococo que ocasiona la gonorrea, una infección de transmisión sexual
en los seres humanos.
Bacillus anthracis. Es una bacteria inmóvil y gram positiva que produce lesiones negras reconocibles en
la piel (carbuncos).
Sorangium cellulosum. Es una myxobacteria gram negativa sumamente frecuente en los suelos y de
metabolismo inocuo.
Clostridium botulinum. Es un agente causal del botulismo. Esta bacteria segrega una neurotoxina cuyo
crecimiento es conocido en enlatados (las latas henchidas y que sueltan gas al abrirse son un claro
síntoma) y otras conservas de alimentos.
Lactobacillus acidophilus. Es una bacteria ácido-láctica, habitante mutualista del intestino humano y
otros mamíferos. Como resultado de su propio metabolismo, esta bacteria aporta distintos beneficios ya
que colabora en la digestión, aumenta la biodisponibilidad de nutrientes y ayuda a mantener el tracto
digestivo libre de microorganismos patógenos.
Diferencias entre virus y bacteria
A pesar de que son las formas infecciosas más conocidas y frecuentes para el ser humano, los virus y las bacterias
son sumamente distintos.
La principal diferencia tiene que ver con su estructura y tamaño: mientras las bacterias son organismos
unicelulares cuyo tamaño oscila entre 0,5 y 5 micrómetros de longitud, los virus son seres acelulares muchísimo
más simples y elementales, incapaces de reproducirse si no es infectando otras células que funcionan como
fábricas de réplicas virales, luego de ser inoculadas con el ADN vírico invasor.
En la actualidad, la comunidad científica no termina de ponerse de acuerdo acerca de si los virus están vivos
realmente, por lo primitiva que resulta su existencia, que no es mucho más que una molécula de ADN
o ARN envuelta en una capa de proteínas. Por esta razón los antibióticos no hacen efecto en los virus sino en
las bacterias; mientras que los antivirales y antirretrovirales son de utilización exclusiva para combatir infecciones
por virus.
Fuente: https://concepto.de/bacterias/#ixzz8ICpNCEXQ