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Plan de Seguridad y Convivencia

Este documento presenta el Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana (PISCC) de Barranquilla para el periodo 2020-2023. Incluye el marco normativo, un diagnóstico de los problemas de seguridad y convivencia, proyectos de inversión planeados y la planeación operativa y financiera del PISCC.

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Plan de Seguridad y Convivencia

Este documento presenta el Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana (PISCC) de Barranquilla para el periodo 2020-2023. Incluye el marco normativo, un diagnóstico de los problemas de seguridad y convivencia, proyectos de inversión planeados y la planeación operativa y financiera del PISCC.

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JAIME PUMAREJO HEINS


Alcalde Distrital (2020-2023)

NELSON ENRIQUE PATRÓN PÉREZ


Jefe Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana

CLEMENTE FAJARDO CHAMS


Secretario Distrital de Gobierno

ASESORES DESPACHO
ANTONIO LUIS REALES OROZCO
VÍCTOR VALENCIA GUZMÁN

COORDINACIONES
ÁLVARO BOLAÑO HIGGINS
Coordinador UCJ
AYDA ALEJANDRA VINCHIRA GUTIÉRREZ
Coordinadora de Prevención Comunitaria y Situacional
SERGIO ALFREDO LÓPEZ MIRANDA
Coordinador Observatorio Seguridad
MARIANELLA OCHOA RODRÍGUEZ
Coordinación Jurídica

EQUIPO TÉCNICO ADMINISTRATIVO


DANIELA REALES PATERNOSTRO
MARÍA EDITH VERGEL ÁLVAREZ
VIVIANA PASCUAS BERMEO
CAMILO ANDRÉS BARRAZA HADECHNI

EQUIPO OBSERVATORIO EN SEGURIDAD


DEISY YURANI BAUTISTA FLÓREZ
MARÍA FERNANDA MOLINARES TORRES
VICTORIA GÁLVEZ BERNAL
HÉCTOR SARMIENTO ARELLANO

EQUIPO DE COMUNICACIONES
LAURA VICTORIA OSORIO CONSUEGRA
JORGE ENRIQUE PAYARES NIETO
DIANA PAOLA QUIROZ RUEDA

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
SERGIO DAVID TÁMARA CONTRERAS

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EQUIPO TERRITORIAL DE PREVENCIÓN COMUNITARIA Y SITUACIONAL
SHIRLEY DAMS DELGADO OROZCO
MARLY MARÍA ESTRADA CARDONA
ZOILO ASPRILLA LARA
JULIO ALBERTO ARIZA ORTEGA
SAMUEL RAMÍREZ DE LA PUENTE
ROYMAN JOSE AMAYA BARRERO
CARLOS ALBERTO MERCADO GUTIÉRREZ
MARÍA ESPERANZA ACOSTA PRADA
DARIO RAFAEL SARMIENTO VERGARA
JORGE ELIECER GARCÍA BURGOS

EQUIPO SECRETARÍA DE GOBIERNO


GRETTY DEL CARMEN PAVLOVICH JIMÉNEZ
Asesora de Secretaría de Gobierno
WILLIAM ESTRADA
Inspector General de Policía

INSTITUCIONES DEL ORDEN NACIONAL


Policía Nacional de Colombia
Ejército Nacional de Colombia
Armada Nacional de Colombia
Guardacostas
Fiscalía General de la Nación
Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
Unidad Especial de Migración Colombia

INSTITUCIONES DEL ORDEN DISTRITAL


Gerencia de Desarrollo de Ciudad
Secretaría General
Secretaría de Gobierno
Oficina de la Mujer, Equidad y Género

Alcaldía de Barranquilla Distrito Especial, Industrial y Portuario


http://www.barranquilla.gov.co/
Primera edición
Barranquilla
Impreso

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TABLA DE CONTENIDO

I. MARCO NORMATIVO

- Marco normativo del orden nacional ................................................................................... 10


- Marco normativo de carácter distrital ................................................................................... 16
- Marco institucional ............................................................................................................................. 16

II. DIAGNÓSTICO

- Problemas relacionados con la seguridad

i. Delitos contra la integridad y la vida ................................................................ 20


ii. Delitos contra el patrimonio....................................................................................... 33
iii. Percepción de seguridad y victimización ......................................................... 36

- Problemas relacionados con la convivencia

i. -Unidad de Servicios Especializados en Convivencia Ciudadana y


Justicia (UCJ) .......................................................................................................................... 40

III. PROYECTOS DE INVERSIÓN

- Objetivos del PISCC ............................................................................................................................. 47


- Proyectos-vigencia 2020-2023 ................................................................................................... 49

IV. PLANEACIÓN OPERATIVA Y FINANCIERA DEL PISCC

- Fuentes de los recursos .................................................................................................................... 79


- Plan operativo anual de inversión para el periodo 2020-2023 .......................... 81

7
8
CONSIDERACIONES PRELIMINARES
Los Planes Integrales de Seguridad y Conviven-
cia Ciudadana (PISCC), creados a partir de la Ley
62 de 1993, son el principal instrumento de pla-
“ los PISCC remiten a la gene-
ración de consensos sobre cómo
neación en materia de seguridad y convivencia generar condiciones de sana, res-
ciudadana y constituyen, en el contexto actual, petuosa y armónica convivencia,
un instrumento a través del cual se puede im-
plementar la Política Marco de la Seguridad y con base en las cuales la segu-
Convivencia Ciudadana (PNSCC) en las entida- ridad, la tranquilidad, el ambien-
des territoriales (departamentos, distritos y mu- te y la salud pública, como cate-
nicipios). gorías jurídicas de la convivencia,
cuenten con el debido respeto y
Estos son expresión de un ejercicio de planea- garantías para su efectivización
ción estratégica, encaminados a intervenir de
manera idónea, eficaz y oportuna las proble- dentro de la respectiva entidad
máticas que tensionan la seguridad y la convi- territorial”
vencia ciudadana, mediante la formulación de
estrategias, líneas de acción, programas y pro-
yectos que posibiliten el logro de sus fines. A su
vez, es un insumo fundamental para determinar las inversiones que se realizarán en materia de
seguridad y convivencia ciudadana, así como, una oportunidad para abordar integralmente estos
temas con la participación de distintos sectores y actores. En este sentido, los PISCC remiten a la
generación de consensos sobre cómo generar condiciones de sana, respetuosa y armónica convi-
vencia, con base en las cuales la seguridad, la tranquilidad, el ambiente y la salud pública, como
categorías jurídicas de la convivencia, cuenten con el debido respeto y garantías para su efectivi-
zación dentro de la respectiva entidad territorial. Lo que, sin
lugar a duda, remite a los ámbitos de actuación no
solo de las administraciones seccionales o loca-
les sino, también, de los órganos de seguridad
(Policía Nacional) y de Justicia, con la partici-
pación de las autoridades nacionales, con
base en los principios de coordinación,
concurrencia y subsidiariedad, tal como
lo prevé el Art. 228 de la Constitución
Política de 1991.

En el Distrito de Barranquilla, la ges-


tión institucional de la seguridad, la
convivencia ciudadana y la justicia
se concibe y asume desde la Oficina
de Seguridad y Convivencia Ciuda-
dana (OSCC), bajo el enfoque de una
gestión integrada y especializada que
demanda la necesaria articulación con
otras entidades u órganos de la estructura
organizacional de la Alcaldía Distrital y con
órganos externos a la misma, a partir de su
marco competencial, como lo son la Policía Me-

9
tropolitana de Barranquilla (MEBAR), la Fiscalía General de la Nación, el Instituto Nacional de Medi-
cina Legal y Ciencias Forenses - Regional Norte -, el Concejo Seccional de la Judicatura, el Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) -Regional Atlántico - y la Defensoría del Pueblo- Regional
Atlántico-, que, además, integran el Comité Distrital de Orden Público.

En aras de cumplir a cabalidad con las labores que le competen a esta oficina y lograr todos los
objetivos que se han planteado, en articulación con las demás instituciones, este documento pre-
senta en un primer momento todo el marco normativo e institucional, tanto a nivel nacional como
distrital que nos regulan. A continuación, la labor diagnóstica sobre la situación de seguridad y
convivencia ciudadana en el Distrito de Barranquilla. En cuanto a seguridad, los delitos contra la
integridad y vida (homicidios, violencia interpersonal, violencia contra la mujer, delitos cometidos
por y contra los niños, niñas y adolescentes), delitos contra el patrimonio (hurto) y precepción de
seguridad y victimización. En cuanto a convivencia, se analizan los principales comportamientos
contrarios a la convivencia, se analiza de manera cualitativa la aplicación del Código Nacional de
Policía y Seguridad Ciudadana y sobre la UCJ (Unidad de Servicios Especializados en Convivencia
Ciudadana y Justicia) los ingresos y demás servicios que se prestan en estas instalaciones. Suma-
do a esto, factores que afectan y contribuyen a la criminalidad y finalmente las problemáticas ha
priorizar. En un tercer momento, se presentan y describen los objetivos de este Plan Integral, los
programas y proyectos que desde la Oficina se lideran para la prevención e intervención de las
diversas conflictividades sociales existentes en Barranquilla y finalmente se compartirá el presu-
puesto.

1. MARCO NORMATIVO
Se encuentra conformado por disposiciones de carácter constitucional, legal y reglamentario que,
tanto en el orden nacional como en el territorial, regulan lo referente a la seguridad y la conviven-
cia ciudadana, en las cuales se les puede apreciar ligadas a la preservación y mantenimiento del
orden público. En este sentido, comprende normas de distinta jerarquía dentro del ordenamiento
jurídico del Estado, bajo el entendido de que las mismas deben asegurar la protección y garan-
tía de los derechos y libertades de las personas y procurar que cualquier limitación o afectación
a los mismos sea proporcional, razonable y necesaria para la consecución del interés general,
atendiendo los principios consagrado en la Ley 1801 de 2016 (Código Nacional de Seguridad y
Convivencia ciudadana, de conformidad con la modificación contenida en la Ley 2000 de 2019).

1.1. MARCO NORMATIVO DEL ORDEN NACIONAL

1.1.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1991. El tratamiento de


la seguridad y la convivencia ciudadana parte de
“ Se encuentra confor-
mado por disposiciones
los principios fundamentales que sustentan el orden de carácter constitucio-
constitucional del Estado Colombiano (Art. 1), a partir
de ser un Estado Social y Democrático de Derecho nal, legal y reglamenta-
que persigue, dentro de sus fines, “asegurar la con- rio que, tanto en el orden
vivencia pacífica” entre sus asociados (Art. 2). Para el nacional como en el te-
logro de éste y demás cometidos del Estado, las dis- rritorial, regulan lo refe-
tintas ramas y órganos que integran el poder público rente a la seguridad y la
ejercen funciones separadas, pero deben colaborar convivencia ciudadana”
armónicamente entre sí, con sujeción al principio de
separación de poderes (Art. 113). Por consiguiente,

10
la gestión institucional para la segu-
ridad y la convivencia ciudadana,
así como, su relación con la preser-
vación y mantenimiento del orden
público, si bien radica en el eje-
cutivo, no es menos cierto que el
Legislador y la Rama Judicial, en el
ejercicio de sus funciones, deben
atender requerimientos de creación
de disposiciones normativas y ad-
ministración de justicia para atender
las necesidades relacionadas con es-
tas materias en la vida cotidiana de las
personas y en el quehacer de las auto-
ridades.

Es preciso señalar que, respecto al orden públi-


co, existe una jerarquía para su manejo, conserva-
ción o restablecimiento cuando el mismo fuere turbado
en todo o parte del territorio nacional. Así, los actos y órdenes
del Presidente de la República se aplicarán de manera inmediata y de
preferencia sobre los de los gobernadores. Esto también se afirma de los actos y órdenes
de los gobernadores que se aplicarán de igual manera y con los mismos efectos en rela-
ción con los de los alcaldes (Constitución Política de 199, Art. 296). Por su parte, el alcalde
es la primera autoridad de policía del municipio o distrito (Art. 315.2). Otro tanto se consagra
para el caso de las autoridades indígenas la Constitución, toda vez que el art.330 consagra
que: “(…) los territorios indígenas estarán gobernados por consejos conformados y regla-
mentados según los usos y costumbres de sus comunidades”, y ejercerán, entre otras, la
función de “colaborar con el mantenimiento del orden público dentro de su territorio, de
acuerdo con las instrucciones y disposiciones del Gobierno nacional”. Esta jerarquía norma-
tiva y funcional denota la colaboración, articulación y complementariedad que las diversas
autoridades de gobierno y administración deben implementar para, desde el ejercicio de
las atribuciones, funciones o competencias inherentes a sus cargos, prestar los servicios de
seguridad, convivencia y justicia cercana al ciudadano.

1.1.2. LEYES
Las leyes que ha adoptado el Congreso de la República para regular el orden público, la
seguridad y la convivencia ciudadana, además de ser bastante prolijas, dotan al Gobier-
no Nacional y a las autoridades seccionales y locales de herramientas para fortalecer su
capacidad institucional y operativa en la gestión de estas materias, con el concurso de los
organismos de seguridad y justicia. Dentro de estas leyes se destacan:

• Ley 62 de 1993. En su Art. 16 dispuso las atribuciones específicas de las autoridades en


la materia de orden público, así:
“1. Proponer medidas y reglamentos de policía, de conformidad con la constitución y la

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ley, a la asamblea departamental o al concejo municipal, según el caso, y garantizar su
cumplimiento.
2. Impartir órdenes a la Policía Nacional atinentes al servicio, por conducto del respectivo
comandante.
3. Disponer con el respectivo comandante de la Policía el servicio de vigilancia urbana
y rural.
4. Promover en coordinación con el comandante de la Policía programas y actividades
encaminados a fortalecer el respeto por los Derechos Humanos y los valores cívicos.
5. Solicitar al comandante de la Policía informes sobre las actividades cumplidas por la
Institución en su jurisdicción.
6. Emitir un concepto en forma periódica sobre el desempeño del comandante de la
Policía.
7. Convocar y presidir el Consejo de Seguridad Departamental o Municipal y desarrollar
los planes de seguridad ciudadana y orden público que apruebe el respectivo Consejo.
8. Verificar el cumplimiento del Código Nacional de Policía y Códigos regionales, en
cuanto al conocimiento y corrección de contravenciones por parte de los comandantes
de Estación.
9. Solicitar el cambio motivado del comandante titular de la Policía que se halle en ejer-
cicio de sus funciones.
10. Pedir a las instancias competentes que se investiguen disciplinariamente a los ofi-
ciales, suboficiales y agentes que presten sus servicios en la respectiva jurisdicción.
11. Analizar las necesidades de la Policía Nacional y promover ante la asamblea depar-
tamental o ante el concejo municipal, según el caso, la destinación de partidas presu-
puestales para el efecto”.

• Ley 1551 de 2012. En virtud de esta ley se modificó y adicionó la Ley 136 de 1994, en su Art.
29, lit. b, que, en lo atinente a las atribuciones de los alcaldes, consagró:

“1. Conservar el orden público en el municipio, de conformidad con la ley y las instruc-
ciones del Presidente de la República y del respectivo gobernador. La Policía Nacional
cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le imparta el alcalde por conducto
del respectivo comandante.
2. Dictar para el mantenimiento del orden público o su restablecimiento de conformidad
con la ley, si fuera del caso, medidas tales como: (a) restringir y vigilar la circulación de
las personas por vías y lugares públicos; (b) decretar el toque de queda; (c) restringir o
prohibir el expendio y consumo de bebidas embriagantes; (d) requerir el auxilio de la
fuerza armada en los casos permitidos por la Constitución y la ley, y (e) dictar dentro
del área de su competencia, los reglamentos de policía local necesarios para el cum-
plimiento de las normas superiores, conforme al artículo 9 del Decreto 1355 de 1970 y
demás disposiciones que lo modifiquen o adicionen.
3. Promover la seguridad y convivencia ciudadanas mediante la armónica relación con
las autoridades de policía y la fuerza pública para preservar el orden público y la lucha
contra la criminalidad y el delito.
4. Servir como agentes del Presidente en el mantenimiento del orden público y actuar
como jefes de policía para mantener la seguridad y la convivencia ciudadana. El Direc-
tor de la Policía Nacional deberá al final de cada vigencia fiscal solicitar a los alcaldes
un informe anual del desempeño del respectivo comandante de policía del municipio,
el cual deberá ser publicado en la página web de la Policía Nacional.

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5. Diseñar, implementar, liderar, desarrollar y promover planes integrales de seguridad
y convivencia ciudadana, para garantizar instrumentos efectivos contra la delincuencia
urbana y rural. Los alcaldes podrán presentar ante el concejo municipal proyectos de
acuerdo, en donde se definan las conductas y las sanciones: pedagógicas, de multas,
o aquellas otras que estén definidas en el Código de Policía. Por medio de ellas podrá
controlar las alteraciones al orden y la convivencia que afecten su jurisdicción.

• Ley 4 de 1991. Esta ley subraya la importancia de que el manejo del orden público
opere de manera adecuada y ajustada a la legalidad, previendo las faltas disciplinarias
en las cuales pueden incurrir los gobernadores y los alcaldes cuando se sustraigan al
cumplimiento de sus deberes e incurran en estas conductas, de conformidad con el Art.
12 que establece:

“A. No rendir oportunamente los informes de que tratan los artículos 1 y 2 de esta Ley.
B. Desconocer injustificadamente las determinaciones que sobre mantenimiento o res-
tablecimiento del orden público se adopten, de conformidad con esta Ley.
C. Utilizar indebidamente los recursos del Estado o de los particulares en actos que
perturben la tranquilidad o seguridad pública.
D. Dirigir, promover, instigar o participar en marchas, paros o motines ilegales, que alte-
ren el orden público.
E. Inducir, provocar o promover la ocupación de oficinas o edificios públicos o privados,
de manera que alteren el orden público.
F. No adoptar en forma oportuna las medidas adecuadas para preservar y restablecer
el orden público en su jurisdicción”.

En este tema disciplinario, también, resulta pertinente referenciar las siguientes leyes: Ley 418 de
1991 art. 106, prorrogada y modificada por las Leyes 548 de 1999, 782 de 2002, 1106 de 2006
y 1421 de 2010.

• Ley 1801 de 2016. Por medio de esta Ley se aprobó el Código Nacional de Policía y
Convivencia Ciudadana (CNPCC), con el cual se derogó el anterior Código Nacional de
Policía (Decreto Extraordinario 1355 de 1970), entre otras normas, tal como lo dispone el
Art. 242. En lo concerniente a la función y la actividad de policía determinó la necesaria
coordinación entre las autoridades de policía (Policía Nacional y Autoridades Adminis-
trativas de Policía) y la creación de unos órganos de carácter consultivo y decisional,
como son los Consejos de Seguridad y Convivencia y el Comité Civil de Convivencia, tal
como reza en los siguientes artículos:

“Artículo 18. Coordinación. La coordinación entre las autoridades de policía debe ser
permanente, adecuada, eficiente, eficaz y oportuna, con el fin de asegurar las condicio-
nes necesarias para la convivencia.

Artículo 19. Consejos de Seguridad y Convivencia y Comité Civil de Convivencia. Los Con-
sejos de Seguridad y Convivencia son cuerpos consultivos y de decisión para la preven-
ción y reacción ante los problemas relacionados con la seguridad y la convivencia en el
nivel nacional, regional, departamental, distrital, municipal o metropolitano. El gobierno
nacional establecerá mediante reglamentación los objetivos, funciones, integrantes y

13
demás aspectos relacionados con el funcionamiento de los Consejos de Seguridad y
Convivencia. De manera subsidiaria, las autoridades ejecutivas de los niveles distrital,
departamental y municipal, considerando su especificidad y necesidad, podrán com-
plementar la regulación hecha por el gobierno nacional.

Créanse los Comités Civiles de Convivencia en cada municipio o distrito, cuyo objeto
será analizar hechos y fenómenos que afectan la convivencia, así como tramitar las
quejas, denuncias, peticiones o reconocimientos reportados en relación con la función
y la actividad de policía en su respectiva jurisdicción priorizando los casos relacionados
con actuaciones donde hubieren podido verse afectados los intereses colectivos.

Estos Comités podrán emitir recomendaciones para mejorar la función y la actividad de


policía y garantizar la transparencia en el ejercicio de sus funciones. Así mismo, deberán
fomentar e incentivar que la ciudadanía presente las denuncias y quejas que corres-
pondan y promoverá campañas de información sobre los derechos, deberes y garantías
de los ciudadanos ante las actividades de policía.

Este Comité estará conformado por el alcalde, el Personero Municipal y el Comandante


de Estación del respectivo distrito, municipio o localidad. Estos Comités deberán reunir-
se, al menos, una vez al mes”.

Las normas previstas en los transcritos artículos dieron lugar a la expedición de decretos del orden
distrital, dirigidos a la creación del Sistema Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia y a la con-
formación del Comité Civil de Convivencia.

• Ley 2000 de 2019. Con esta ley se modificó el Código Nacional de Policía y Convivencia
Ciudadana (CNPCC) y la Ley de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006) en materia
de consumo, porte y distribución de sustancias psicoactivas en lugares con presencia
de menores de edad y se dictan otras disposiciones. Se destaca, entre sus aspectos, la
“creación, dentro de los Centros de Atención en Drogadicción (CAD), de salas de aten-
ción, tratamiento y rehabilitación integral, para personas con problemas asociados al
consumo de sustancias psicoactivas a cargo de la Secretaría de Salud de cada muni-
cipio en coordinación con las entidades territoriales a nivel departamental, acorde a la
disponibilidad presupuestal” (Art. 4). Además, esta ley cambió la denominación del Có-
digo Nacional de Policía y Convivencia Ciudadana por Código Nacional de Seguridad y
Convivencia Ciudadana (CNSCC), tal como se dispone en el Art. 6.

Sobre el particular, resulta pertinente hacer referencia a la Sentencia C-223 de 2019, con
base en la cual se realizó el control de constitucionalidad sobre el Art. 33. 2c referente a
los comportamientos que afectan la tranquilidad y relaciones respetuosas entre las per-
sonas por el “consumir sustancias alcohólicas, psicoactivas o prohibidas, no autorizados
para su consumo” y el Art. 140.7 en cuanto al comportamiento contrario al cuidado e
integridad del espacio público consistente en “consumir bebidas alcohólicas, sustancias
psicoactivas o prohibidas en estadios, coliseos, centros deportivos, parques, hospitales,
centros de salud y en general, en el espacio público, excepto en las actividades autori-
zadas por la autoridad competente”.
La Corte resalta que la decisión de inconstitucionalidad recae sobre algunas de las

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expresiones de las normas legales acusadas y no sobre la totalidad de los textos nor-
mativos en que se encontraban. Así, el artículo 33 establece ahora la prohibición de “c)
Consumir sustancias prohibidas, no autorizados para su consumo” y el Artículo 140 la
prohibición de “7. Consumir sustancias prohibidas en estadios, coliseos, centros depor-
tivos, parques, hospitales, centros de salud y en general, en el espacio público, excepto
en las actividades autorizadas por la autoridad competente.” Estas previsiones legales
se encuentran vigentes y, a su vez, corresponderá a las autoridades competentes, ejer-
ciendo sus funciones dentro del marco constitucional vigente, precisar esas prohibicio-
nes, de manera razonable y proporcionada, dentro de los límites que impone el orden
constitucional vigente.

De conformidad con lo anterior, la intervención de comportamientos relativos al con-


sumo de sustancias prohibidas debe ajustarse a la observancia del derecho al libre
desarrollo de la personalidad; al reconocimiento de que el consumo de las mismas
puede, incluso, estar previsto por prescripción médica; a la existencia de otras medidas
de policía orientadas a la protección de quienes consumen dichas sustancias y, en es-
pecial, a los niños, niñas y adolescentes cuando en su entorno escolar por ejemplo se
registra este tipo de comportamientos.

1.1.3. DECRETOS

• DECRETO 2615 DE 1991. Por medio del cual se reorganizan los Consejos Departamen-
tales de Seguridad y el Consejo de Seguridad del Distrito Capital; se crean los Consejos
Regionales de Seguridad y los Consejos Metropolitanos de Seguridad. Así mismo, se
faculta a los gobernadores para autorizar u ordenar la conformación de Consejos Mu-
nicipales de Seguridad y se crean los comités de Orden Público.

• DECRETO 399 DE 2011. Mediante este decreto se establece la organización y funcio-


namiento del Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (FONSECON) y los
Fondos de las Entidades Territoriales (FONSET) y se dictan otras disposiciones.

• DECRETO 1066 DE 2015. Es el Decreto Único Reglamentario del Sector Administrativo del
Interior, en el cual se relaciona, como un fondo especial, el Fondo Nacional de Seguri-
dad y Convivencia Ciudadana – FONSECON.

• DECRETO 1234 DE 2017. Con este decreto el Ministerio de Defensa reglamenta parcial-
mente el Código Nacional de Policía y Convivencia. Así mismo, la norma adiciona el
Título 8 a la Parte 2 del Libro 2 del decreto único reglamentario del sector administrativo
de Defensa (Decreto 1070 de 2015). Es así como, se determinan las características y
diseños físicos que deberán cumplir las oficinas de atención al ciudadano de la Policía
Nacional y los recursos para adecuación de dichos espacios. Por otra parte, se ocupa
de los objetivos, funciones y demás aspectos relacionados con el funcionamiento de los
Consejos de Seguridad y Convivencia, los cuales son un cuerpo consultivo y de toma
de decisiones en materia de prevención y reacción ante los problemas relacionados
con estos asuntos. Los aludidos consejos se conformarán a nivel nacional, regional,
departamental, distrital, municipal y metropolitano y sesionarán de manera ordinaria

15
mensualmente y de manera extraordinaria cuando las condiciones de seguridad y
convivencia de las diferentes jurisdicciones así lo demanden y sean convocados por
los gobernadores y alcaldes. Además de lo precedente, el título agregado establece el
Registro Nacional de Medidas Correctivas, cuyo sistema, a cargo de la Policía Nacional,
contendrá los datos concernientes a la identificación de la persona infractora de un
comportamiento contrario a la convivencia, el tipo de medida correctiva, el estado de
pago de la multa o cumplimiento de la medida correctiva, entre otros datos. Finalmente,
se establecen disposiciones sobre la administración para el cobro y recaudo de dineros
por concepto de multas y los sitios para el traslado por protección.

1.1.4. JURISPRUDENCIAS DE LA CORTE CONSTITUCIONAL. La Corte Constitucional en el ejercicio


del control de constitucionalidad sobre disposiciones acusadas de la Ley 1801 de 2016, ha
proferido varias Sentencias- C que han declarado la inexequibilidad de normas por ser
contrarias a la Constitución Política de 1991, y, otras, precisado el sentido y alcances de es-
tas para la interpretación y aplicación del CNSC. Estas sentencias son las siguientes: SC- 211
de 2017, SC- 212 de 2017, SC - 223 de 2017, SC - 225 de 2017, SC – 281 de 2017, SC- 282 de
2017, SC- 286 de 2017, SC - 312 de 2017, SC- 334 de 2017, SC- 349 de 2017, SC- 388 de 2017
y SC-223 de 2019.

1.2. MARCO NORMATIVO DE CARÁCTER DISTRITAL.

• Acuerdo N° 001 del 31 de enero de 2011, por medio del cual se creó el Fondo Cuenta
de Seguridad y Convivencia Ciudadana y se dictan otras disposiciones.

• Decreto Acordal N° 0941 de 2016, mediante el cual se adopta la estructura orgánica


de la administración central de la Alcaldía del Distrito Especial, Industrial y Portuario de
Barranquilla, y, dentro del cual, se creó la Oficina de Seguridad y Convivencia Ciudada-
na.

• Decreto N° 0380 de 2018, por medio del cual se creó el Sistema Distrital de Seguridad
y Convivencia.

1.3. MARCO INSTITUCIONAL.

1.3.1. MARCO INSTITUCIONAL DEL ORDEN NACIONAL

• Plan Nacional de Desarrollo 2018 - 2022 “Hacia un Pacto por Colombia, con Legalidad,
Emprendimiento y Equidad para Todos”. En lo que respecta a la seguridad y la conviven-
cia, este Plan remite al Pacto por la legalidad: seguridad efectiva y justicia transparente
para que todos vivamos con libertad y en democracia. Se parte, en términos del Presidente
de la República de que “la legalidad se construye a partir de ese matrimonio de seguridad
y de justicia porque la seguridad garantiza o debe garantizar esa ausencia de violencia,
pero la justicia también debe encarnar esa aplicación objetiva, de que cualquier persona

16
que trasgreda la ley tiene que responder por ella”.

Se sostiene en el documento contentivo del Plan que la legalidad, base del emprendi-
miento y la equidad, es fruto de la relación esencial e indisoluble entre seguridad y justicia:
seguridad para proteger a los ciudadanos y a la sociedad y, justicia para conseguir la
convivencia en el marco de un Estado democrático. El pacto por la legalidad se basa en la
consolidación del Estado de Derecho, para garantizar la protección a la vida, honra y bienes
de todos los colombianos, así como el imperio de la ley por medio de una justicia eficaz,
eficiente y efectiva. Así mismo, pone la lucha contra la corrupción en el centro de la agenda,
para recuperar la legitimidad de lo público y la confianza entre el Estado y los ciudadanos.

Desde la perspectiva de derechos, la seguridad es un componente del régimen democráti-


co en la medida que es condición del ejercicio de la oposición política y de los derechos a
la participación ciudadana. El fortalecimiento de la justicia busca garantizar que los ciuda-
danos cuenten con los mecanismos institucionales para salvaguardar sus derechos y que
los conflictos sean tramitados por vías institucionales, con una administración de justicia
imparcial y sometida únicamente a la Constitución.

Este pacto presenta un nuevo abordaje de la seguridad, desde una perspectiva amplia,
que materializa el paso del control militar y policial a


un control institucional de los territorios, que enfrenta
la criminalidad y las economías ilegales y que ase-
gura la presencia del Estado en toda la nación, en
La seguridad es un
particular, en aquellos territorios vacíos de institucio- componente del régi-
nalidad. Lo anterior permitirá afianzar la legitimidad men democrático en la
democrática de las instituciones, la garantía y res- medida que es condición
peto de los derechos humanos, y la promoción de del ejercicio de la oposi-
cambios estructurales en los territorios a través de ción política y de los de-
un desarrollo con equidad y crecimiento económico.
Es por ello por lo que, la acción estatal sustentada
rechos a la participación
en la legalidad no puede renunciar a la responsabi- ciudadana.”
lidad constitucional asignada a las instituciones en
general y, en particular, a las Fuerzas Militares y de Policía de garantizar en todo momento
y lugar la vida, honra, bienes y creencias de todos los habitantes de Colombia. En virtud de
esto, las situaciones que impliquen suspender esta obligación deben revisarse a la luz de
estos preceptos. Así, un proceso que conduzca a la disolución de un grupo armado orga-
nizado al margen de la ley se condicionará a la concentración de individuos en armas en
espacios geográficos delimitados, con observación internacional y garantizando el fin de
toda actividad criminal. Lo anterior, de acuerdo con lo establecido en la Ley 418 de 1997 y
sus prórrogas. De igual manera, la continuación de actos terroristas imposibilitará cualquier
opción de emplear dicha herramienta legal.

Así mismo, el pacto por la legalidad plantea la tolerancia cero con los corruptos, para lo
cual propone una alianza contra la corrupción, que busca contrarrestar sus efectos devas-
tadores sobre el desarrollo de las comunidades y territorios. Se busca no solamente forta-
lecer las capacidades institucionales de investigación y sanción de los delitos asociados
con el fenómeno, sino también propiciar cambios culturales transformadores y acercar al
ciudadano a los asuntos públicos, a través de mecanismos como la participación ciudada-
na y la transparencia. Por otra parte, el pacto por la legalidad plantea la necesidad de una

17
política exterior basada en la participación y el liderazgo de Colombia en la gobernanza de
los grandes temas y desafíos de la agenda global que más le conciernen y en una firme
apuesta por un multilateralismo eficaz en defensa de la paz, la seguridad y la democracia.

Se plantea también una política migratoria integral para facilitar la movilidad de los colom-
bianos, hacer de Colombia un polo de atracción para el retorno y la migración calificada y
responder al reto de los flujos migratorios provenientes de países vecinos. Al mismo tiempo,
esto requiere una política integral de fronteras que contribuya a la estabilización y el desa-
rrollo de los territorios; así como el desarrollo del poder blando de Colombia y el despliegue
de una diplomacia pública en escenarios y con interlocutores no tradicionales.

Finalmente, este pacto presenta las estrategias que permitirán el fortalecimiento de la par-
ticipación ciudadana, de tal forma que la política electoral se constituya en un escenario
que articule eficazmente los intereses de los colombianos, se promueva el diálogo social y
se generen instancias de interacción permanente entre las autoridades del orden territorial,
el Gobierno Nacional y los ciudadanos.

• Política Marco de Convivencia y Seguridad Ciudadana. Las líneas de la Política tienen


como prioridad la prevención. Este es el centro del esfuerzo gubernamental, sin obviar que
se necesita la efectiva sanción de los delitos y de medidas correctivas frente a los compor-
tamientos contrarios a la convivencia. Es tan importante actuar sobre las condiciones que
favorecen el delito como sobre la impunidad que promueve su repetición. En esa perspec-
tiva, la cultura de la legalidad, sustentada en valores democráticos, es el eje transformador
de las relaciones sociales y bastión de la vida en armonía.

La visión del Gobierno parte de un presupuesto: solo es posible alcanzar el objetivo de la


política si se aborda con una óptica multidimensional que supere la tradicional a la activi-
dad de la fuerza pública o con una visión amplia de los retos de seguridad y convivencia.
Por esa razón, la política se apoyará en la estrategia de Zonas Futuro para acelerar la
prestación de servicios sociales en las regiones más afectadas por la criminalidad y que
adolecen de vacíos o de precaria institucionalidad. La implementación de los Programas de
Desarrollo con Enfoque Territorial es parte de esa estrategia de seguridad en esos lugares
y un elemento central en el fortalecimiento de la legitimidad y del Estado de Derecho. La
política también imparte instrucciones precisas en materia de protección reforzada para
determinadas poblaciones que sufren en mayor medida amenazas y que son víctimas de
acciones violentas.

La protección de personas con liderazgo en sus comunidades y en otros ámbitos sociales,


los defensores de derechos humanos, los pueblos indígenas, las mujeres y los niños, los
desmovilizados, en particular, serán objeto de programas especiales para garantizar sus
derechos.

1.3.2. MARCO INSTITUCIONAL DEL ORDEN TERRITORIAL

• Política de Seguridad y Convivencia del Distrito de Barranquilla 2017-2027. Es el instru-


mento que traza las líneas generales y estratégicas para orientar la gestión institucional
de la seguridad, la convivencia ciudadana y la justicia, a la solución de los problemas o
necesidades identificadas y priorizadas para el logro de los objetivos y metas propuestas
en la prevención e intervención de las diversas conflictividades sociales existentes en Ba-

18
rranquilla y su área de influencia.
• Plan Maestro de Equipamientos de Seguridad y Justicia para Barranquilla y los de-
más municipios del Área Metropolitana (Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia)
2012-2020. El fortalecimiento de los equipamientos de seguridad y justicia juega un papel
importante y comprende las soluciones propuestas a los problemas de inseguridad que
afectan la convivencia en el Distrito de Barranquilla, acorde con la demanda (diagnóstico)
y con la disponibilidad de recursos. Comprende, en primer lugar, equipamientos ubicados
estratégicamente que por sus características físicas y medios logísticos permitan prevenir,
disuadir y controlar los problemas que afectan la convivencia y la seguridad de los ciuda-
danos. En segundo lugar, la priorización y planeación de las inversiones en el inmediato,
mediano y largo plazo, de acuerdo con los recursos disponibles.

2. DIAGNÓSTICO

La identificación y análisis de las problemáticas y fenómenos que se encuentran a continuación


(combinando enfoques cuantitativos y cualitativos para su definición y caracterización) es conse-
cuente con los pilares y principios establecidos en la Política Marco Nacional de Convivencia y Se-
guridad Ciudadana, la Política Integral Distrital, las problemáticas priorizadas en el PISCC anterior,
los (retos/objetivos/metas) del Plan de Desarrollo actual y con la labor de diagnóstico realizada
por el Sistema de Información Unificada (SIU) de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciu-
dadana.

Para esta labor se tuvieron en cuenta varios criterios, entre estos, el impacto que ciertas conductas
generan directamente en las personas, en sus bienes y que afectan la percepción de seguridad
que estas puedan tener de la ciudad. Todo esto soportado en datos e información oficial sumi-
nistrada por diferentes entidades como la Policía Metropolitana de Barranquilla (MEBAR), Instituto
Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Fiscalía General de la Nación, entre otras.

Además de los delitos, existen otras conductas que afectan a las personas, la convivencia pacífica
entre estas y su percepción de los espacios como seguros o inseguros. La regulación de estas, a
través del Código Nacional de Policía y Convivencia, busca regular comportamientos, establecer
las condiciones, deberes y obligaciones que deben cumplir las personas naturales y jurídicas para
evitar y prevenir que se ponga en peligro o se afecte la convivencia pacífica.

Si bien, desde las anteriores administraciones se han adelantado grandes labores en estos temas,
es importante seguir afrontando aquellas problemáticas que están poniendo en riesgo la vida, la
integridad y el patrimonio de las personas, afectando la percepción que tienen estos de la ciudad
y dificultando las relaciones en los espacios y entornos cotidianos.

Un buen diagnóstico es fundamental en el tratamiento de cualquier fenómeno. Comprender y dar


tratamiento a las problemáticas de inseguridad y convivencia en el Distrito exige una labor que
va más allá de la simple lectura de cifras. Esta tarea requiere un trabajo profundo, que considere
factores objetivos y que también tenga en cuenta la percepción de los ciudadanos. A partir de esta
información se realizó un trabajo descriptivo de ciertos comportamientos durante los últimos cua-
tro años (periodo de vigencia del anterior PISCC) considerando factores espaciales y temporales.

En esta sección se abordarán, por un lado, las problemáticas que más han afectado la seguridad,

19
especialmente los delitos que atentaron contra la vida, la integridad y el patrimonio de las perso-
nas. Por otro lado, las relacionadas con la convivencia, los comportamientos contrarios a esta, y el
funcionamiento y servicios prestados desde la Unidad de Servicios Especializados en Convivencia
Ciudadana y Justicia (UCJ). Seguidamente, se analizarán los factores de riesgo que contribuyen a
la ocurrencia de estas conductas. Finalmente se establecerán las problemáticas que serán priori-
zadas por esta Administración.

I. PROBLEMÁTICAS RELACIONADAS CON LA SEGURIDAD.

DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD Y LA VIDA

Las conductas como el homicidio y la violencia (interpersonal y contra la mujer) se encuentran des-
critos en el libro II, título I del Código Penal Colombiano (ley 599 de 2000). En estas disposiciones
se tipifican los comportamientos que ocasionan un perjuicio sobre el cuerpo, la salud o causen
la muerte. Estas conductas se encuentran íntimamente relacionadas y afectan directamente la
seguridad ciudadana.

Comportamiento de los homicidios

El año 2019 finalizó con una tasa de 22 homicidios por cada cien mil habitantes, casi 13 puntos
por debajo de la presentada en 2015, además, de acuerdo con el número total de casos se
evidenció una reducción del 35% en el comparativo de los años 2015-2019, es decir, 151 ho-
micidios menos que en 2015. Es importante destacar que para el periodo 2016-2019, la anterior
Administración Distrital planificó una disminución de 8 puntos en la tasa de homicidios, logrando
una reducción de 34,9 (línea base) del 2015 a 27 en 2019. Sin embargo, el comportamiento sobre-
pasó lo proyectado en ese entonces, pues en 2019 se logró una tasa de 22 homicidios, casi trece
puntos por debajo de la presentada en 2015.

20
Tasas de homicidios principales ciudades del pais y tasa nacional por 100.000 habitantes (2015-2019)

70,0
64,2

60,0 55,7
51,53
49,03
50,0
45,1

40,0
34,9
32,7
29,23 24,89
30,0 26,0 25,6
23,6 25,1
20,2 21,9 23,36 22,8 22,0
23,02 24,32
20,0 17,4 16,3
14,23 13,3 12,6
10,0

0,0
año 2015 año 2016 año 2017 año 2018 año 2019
Bogota 17,4 16,3 14,23 13,3 12,6
Medellin 20,2 21,9 23,36 25,1 22,8
Cali 64,2 55,7 51,53 49,03 45,1
Barranquilla 34,9 32,7 29,23 25,6 22,0
Nacional 26,0 23,6 23,02 24,32 24,89

Fuente: Cifras Medicina Legal y Ciencias Forenses años 2015 2017, PoliciaNacional 2018-2019_ Información poblacional Censo DANE 2005 y 2018.
Elaboró: SIU-Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana

Durante el último año (2019), la ciudad de Barranquilla se consolidó como la segunda ciudad
con la tasa de homicidios más baja de las principales urbes, solo superada por la capital del
país. Además, es importante anotar que, en ese mismo año, la ciudad presentó una tasa de
22 homicidios por debajo de la tasa nacional (24,89), situación que no se había registrado
en los últimos años.

En lo que respecta al comportamiento de este delito en el periodo 2018-2019, se evidenció una


disminución del 12%, es decir, 39 casos menos para este último año.

21
El comportamiento general de homicidios mes a mes fue fluctuante, se presentaron importantes
picos en años anteriores donde el número de casos por mes superaba los 40 homicidios, sin
embargo, se evidenció que para el segundo semestre de los años 2018-2019 el número de casos
disminuyó notablemente.

Para el último año, en materia de homicidios se reportaron siete meses con tendencia a la baja;
lo anterior tomando como comparativo los resultados mes a mes, siendo los meses de febrero,
abril y septiembre los de mejor comportamiento, con una disminución de 12 casos cada uno y una
reducción porcentual respecto al año anterior del 33%, 38% y 34%, respectivamente. En contraste,
los meses más críticos durante el 2019 en materia de homicidios fueron marzo con un incremento
del 39%, junio con el 52%, agosto y diciembre con el 24%.

22
Durante el 2019, se registraron 80 homicidios por violencia incidental (riñas, violencia intrafamiliar),
también conocida como motivacional, expresiva o afectiva, obteniendo una reducción del 25% con
27 casos menos que los reportados para el año 2018.

El sicariato estuvo presente en lo corrido del 2019 como móvil del homicidio en el 58% del total
de los casos reportados, le siguió la riña con el 25% como la segunda circunstancia causante; en
tercer lugar, se encontró el atraco callejero que motivó un total de 23 muertes que representan el
8% del total.

Es importante recordar que el sicariato es aquella modalidad utilizada para cometer homicidios
a través del encargo a una persona o grupo. Según Carrión (2009) esta problemática tiene varias
causas, puede originarse por la demanda de uno o varios ciudadanos que buscan resolver por
este medio sus problemáticas personales (sicariato social), o como una herramienta utilizada por
organizaciones criminales o grupos delincuenciales para la consecución de sus intereses (sicariato
profesional).

En este sentido, se evidenció que, comparado con el 2018, la modalidad de sicariato y la violencia
intrafamiliar reportaron un incremento del 11% y 22% respectivamente para el 2019. El escenario
de mayor ocurrencia de estos comportamientos fue la vía pública, en donde ocurrieron el 75%
de los casos, por su parte el escenario vivienda acaparó el 16%; este último obtuvo, además, un
incremento del 18% respecto al año anterior.

En este sentido, es importante señalar que el arma de fuego fue el instrumento más utilizado para
cometer homicidios con una participación del 74%, sin embargo, para el 2019 se presentó una
reducción del 13% respecto al mismo periodo del año anterior. Este tipo de arma está asociada
principalmente a los casos de sicariato y ajuste de cuentas. Por su parte, las armas cortopunzantes
ocuparon el segundo lugar con una participación del 19% en el año 2015, 11% en 2016, 18% en
2017, 19% en 2018 y finalmente, 22% en 2019.

23
Sumando a lo anterior, de acuerdo con el grupo de edad de las víctimas de los homicidios, se
estableció que los adultos jóvenes entre los 20 y 34 años representaron un promedio anual del
55% de participación como víctimas de este delito, de estos casos se observó también que el 50%
de las circunstancias que rodearon los homicidios se asocian al sicariato.

En cuanto al comportamiento de las variables rango de hora del homicidio combinada con día
de la semana durante los últimos 5 años se presentó una acumulación especial de los casos
durante los fines de semana; las horas de la noche del sábado, madrugada y noche del domin-
go, así como amanecer del lunes marcaron picos importantes. Es importante señalar que, para el
último año, los homicidios por riña ocurrieron en mayor medida durante las horas de la noche y
madrugada; el 33% de homicidios bajo esta modalidad se presentaron durante los días domingo.

En la localidad Suroriente se concentraron el 43% del total de homicidios ocurridos en la ciudad


durante el 2019 con 120 casos. Esta localidad también fue la de mayor número de casos bajo la
modalidad de sicarito - ajuste de cuentas. En segundo lugar, se encuentra la localidad Surocci-
dente con el 25% con 72 casos y, en tercer lugar, la localidad Metropolitana con 50 casos y una
concentración del 19% del total. Los barrios Rebolo (localidad Suroriente) y el Bosque (localidad
Suroccidente) fueron aquellos en los que se concentró la mayor cantidad de homicidios durante
los últimos 5 años.

Violencia interpersonal

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y


Ciencias Forenses, hay una conducta de violencia interpersonal cuando se le inflige daño físico,
verbal o psicológico a otro miembro de la comunidad o cuando se le amenaza con causarle algún

24
daño. La violencia física puede tomar la forma de riña, agresión con algún objeto o simplemente
un daño físico sin importancia aparente.

De acuerdo con la información suministrada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
Forenses, para el año 2019 la violencia interpersonal en la ciudad de Barranquilla reportó un in-
cremento del 4% respecto al año anterior y un incremento del 8% en comparación con el 2015. La
tasa reportada también es la más alta en los últimos 10 años.

La riña fue la circunstancia de mayor incidencia en las denuncias por violencia interpersonal
durante el plazo analizado, siendo su participación superior al 65% sobre el total de los ca-
sos. Este tipo de violencia obtuvo un incremento del 8% en comparación con los casos reportados
en el año 2018.

Es importante señalar que, la mayoría de las víctimas de violencia interpersonal se encontraban


en el rango de edad de 24 a 34 años. Además, se estableció que solo en este rango se concentró
casi el 50% de estas violencias que tuvieron un comportamiento similar en todos los años analiza-
dos. Lo anterior significa que casi la mitad de las lesiones por este tipo de violencia se presentaron
en adultos jóvenes.

25
Los barrios El Bosque, Rebolo y El Centro, son los lugares en donde más casos de violencia inter-
personal se presentaron en el periodo 2015- 2019. Estos barrios están ubicados en las localidades
Suroriente, Suroccidente y Norte Centro Histórico, respectivamente.

En la gráfica se evidencia la distribución en cuanto a ocurrencia de casos de violencia interperso-


nal en sus diferentes modalidades para el año 2019. Pese a que se presentaron casos en toda la
ciudad, hubo una concentración mayor en el Suroriente de esta.

Si bien, la violencia interpersonal presentó cifras muy altas en el año 2019, afectando principal-
mente a ciudadanos entre los 20 y 34 años y en las localidades Norte Centro Histórico, Suroriente
y Suroccidente, es necesario acotar que problemáticas como la riña son fenómenos sumamente
complejos, con múltiples variables que la facilitan y cuya comprensión ha sido priorizada por la
Administración Distrital.

Violencia contra la mujer

Desde el ámbito internacional, en especial la Convención Interamericana Para Prevenir, Sancionar


y Erradicar La Violencia Contra la Mujer (Convención Belem do Para), disposición que Colombia ha
asumido e incluido en su ordenamiento interno, se ha entendido como violencia contra la mujer
cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico,
sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.

26
En 2019, el 12% del total de homicidios tuvo como víctima a mujeres. De acuerdo con los exámenes
médico-legales por presunto delito sexual reportados por el Instituto Nacional de Medicina Legal
y Ciencias Forenses se evidenció que las mujeres fueron víctima en el 85% del total de los casos,
mientras que el 15% correspondió a victimas masculinas. Adicionalmente, se encontró que las
niñas y adolescentes presentaron una mayor tendencia a ser víctimas de este tipo de violencia.
En el caso de la violencia de pareja, las mujeres tuvieron una participación superior al 90% como
víctimas.

Durante el 2019 se presentó un incremento del 74% en los homicidios contra mujeres respecto a
la cifra registrada en el año inmediatamente anterior. La mayoría de estos se concentraron en las
localidades Suroriente (barrios Recreo y San Roque) y Metropolitana. La violencia de pareja eviden-
ció un crecimiento del 7%; del mismo modo hubo un incremento del 24% en cuanto a las cifras de
presuntos delitos sexuales en comparación con las presentadas en 2018 y del 67% al compararlos
con los casos reportados para el año 2015. La mayor concentración de casos de violencia de pa-
reja donde la víctima fue mujer se presentó en las localidades Suroriente (barrios como Rebolo, La
Chinita y Suroccidente (barrios El Bosque, Evaristo Sourdis y La Manga). Por su parte, los casos de
presuntos delitos sexuales se presentaron en todas las localidades, pero en el 2018 y 2019 hubo
una mayor ocurrencia en las localidades Suroriente y Suroccidente.

Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes (NNA)

Para el 2019, según el análisis de la Policía Metropolitana de Barranquilla, dentro de las causas
generadoras de homicidios contra NNA cuyas edades oscilan entre los 14 y 17 años, se encontra-
ron principalmente los conflictos dentro del núcleo familiar, bajos niveles culturales, ausencia de
padres biológicos, abuso de alcohol y drogas, viviendas inadecuadas y malas influencias.

Con base en la información extraída del Sistema de Información Estadístico Delincuencial, Contra-
vencional y Operativo de la Policía Nacional (SIEDCO- PLUS) los distritos 3 Suroriente, 4 Suroccidente
y 6 Soledad-Malambo, son los más afectados en cuanto a homicidios contra NNA. Dentro de es-
tos, los barrios Rebolo, La Chinita, El Bosque, Me quejo, Bello Horizonte y Simón Bolívar se ubicaron

27
como los barrios en los que más homicidios contra esta población se presentaron. Estos se carac-
terizan por la afluencia de asentamientos humanos, descomposición familiar, hacinamientos en
las viviendas, y escasos recursos económicos. Las modalidades mediante las que más ocurrieron
estos homicidios fueron la riña, riña de parejas, sicariato, atraco o intolerancia.

Además de lo anterior, se estableció que los perpetradores de estas conductas son casi siempre
personas conocidas, allegados o familiares (primos, hermanos, tíos, padrastros) así como también
vecinos u otras personas del sector en el que habitan. Las edades de estos(as) oscilan entre los
19 y los 75 años.

En cuanto a otras conductas, los hurtos que tienen a NNA como victimas afectaron mayoritaria-
mente a adolescentes entre los 16 y 17 años y estuvieron dirigidos contra sus celulares, compu-
tadores y elementos personales. Estos hurtos, que se concentraron en los distritos 3 Suroriente, 4
Suroccidente, 5 Metropolitana y 6 Soledad-Malambo, especialmente en los barrios Ciudadela y
Centro, ocurrieron principalmente a través de atraco y raponazo.

Los delitos contra la integridad y formación sexual también afectaron considerablemente a esta
población. En este sentido, el 98% de los delitos sexuales contra NNA fueron cometidos por
familiares, vecinos, amigos o conocidos. Las causas de estos comportamientos estuvieron aso-
ciadas con factores socioculturales, caracterizados por las formas y dinámicas particulares en las
que residen y conviven más de cinco familias (5) en una sola vivienda. Además, la tolerancia y
naturalización del abuso sexual infantil, factores familiares, comunidades débiles y fragmentadas,
distanciamiento emocional dentro de los miembros de la familia, violencia intrafamiliar, poca
credibilidad en las versiones de los NNA, descuido y abandono de los menores y familias disfun-
cionales son elementos que rodearon estos delitos. Lo anterior, sumado a factores individuales
como personalidades carentes de afecto, comportamientos solitarios y retraídos, discapacidades
cognitivas, niños o niñas muy pequeños que no cuentan con el criterio para cuestionar o informar-
se sobre acercamientos sexuales, entre otros.

Es importante resaltar que muchos casos no fueron denunciados por desconocimiento de la con-
figuración de estos delitos o por la poca educación sexual de padres e hijos, por ser considerados
temas tabúes o por temor a que la familia o la victima (NNA) fueran estigmatizados por parte de
la sociedad.

Un factor particular que incidió en los delitos sexuales fueron las relaciones sentimentales entre
menores (NNA) y adultos que involucraron embarazo a temprana edad. Estos comportamientos
delictivos terminaron siendo reportados por entidades de salud cuando la víctima solicitó control
prenatal, estableciendo que muchas de estas situaciones fueron aprobadas por los padres o cui-
dadores de los NNA, desconociendo la inmadurez mental para la toma de estas decisiones sobre
su integridad y actividad sexual.

Si bien, estas conductas ocurrieron en todo el Distrito, se evidenció concentración de estos en


barrios en los que habitan familias de bajos recursos, donde se encuentran zonas de tolerancia
y de consumo de licor y de estupefacientes. Estos comportamientos generalmente ocurrieron por
engaño, amenaza o chantaje e incluyó, además de los delitos sexuales, la publicación en redes
sociales de fotos de las víctimas, entre otras conductas.

De acuerdo con los datos estadísticos manejados, se evidenció un incremento en los casos que
afectan la formación e integridad sexual de los NNA, toda vez que hoy se está acudiendo en ma-

28
yor medida a la denuncia y se han creado protocolos según los cuales todos los casos deben ser
sometidos a conocimiento de las autoridades.

Delitos cometidos por adolescentes

El Sistema de Responsabilidad Penal Adolescentes es el conjunto de principios, normas, procedi-


mientos, autoridades judiciales especializadas y entes administrativos que rigen o intervienen en
la investigación y juzgamiento de adolescentes. Las principales características, que la diferencian
del sistema de adultos, se establecen en la Ley 1098 del 2006 Código de la Infancia y la Adoles-
cencia:

• A los adolescentes se les considera imputables con especial tratamiento y por tanto res-
ponden penalmente por las conductas punibles que realicen.

• Las sanciones o medidas que se les impongan tienen un carácter pedagógico, protector y
restaurativo.

• Se les garantiza el debido proceso dentro del marco de un sistema acusatorio, diferenciado
respecto del sistema de adultos.

• Deben existir establecimientos especiales para las medidas de internamiento del adoles-
cente, a cargo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF

• El proceso es oral, concentrado, con inmediación, igualdad de oportunidades entre las


partes.

• La privación de la libertad es excepcional.

• Existe un reconocimiento a los derechos de las víctimas.

• Se deben aplicar preferentemente mecanismos de justicia restaurativa como la inmedia-


ción y la conciliación.

En este sentido, es importante mencionar que el Proceso Administrativo de Restablecimiento de


Derechos (PARD) es el conjunto de actuaciones administrativas y/o judiciales que deben desarro-
llarse para la restauración de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes que han sido
vulnerados o amenazados.

Este proceso especial incluye las acciones, competencias y procedimientos necesarios para que
las autoridades administrativas realicen las acciones tendientes al restablecimiento del ejercicio
pleno y efectivo de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, de acuerdo con las caracte-
rísticas y necesidades particulares de cada caso.

Efectuada la verificación de la garantía de derechos y determinada la existencia de una amenaza


o vulneración de derechos, la autoridad administrativa proferirá el auto de apertura de investiga-
ción, el cual deberá estar debidamente motivado y contra el cual no proceden recursos (artículo 99
de la Ley 1098 de 2006, modificado por el artículo 3 de la Ley 1878 de 2018), dando inicio al PARD.

29
En el anterior gráfico se establece el número de ingresos al Sistema de Responsabilidad Penal
para Adolescentes para cada año en el Distrito Judicial de Barranquilla. Es importante anotar que
este Distrito maneja casos de adolescentes procedentes de distintos municipios del país, y que la
participación de adolescentes con lugar de procedencia de la ciudad Barranquilla es del 73% en
promedio en los últimos cinco años.

Los adolescentes y jóvenes de género masculino obtienen un promedio del 95% para el periodo
de tiempo de análisis, el restante 5% corresponde al género femenino.

30
Las edades entre los 14 y 17 años corresponden a los adolescentes que ingresan con mayor fre-
cuencia al sistema, se observa que a medida que aumenta la edad su participación en activida-
des delictivas es mayor. Siendo los adolescentes de 17 años con una participación anual superior
al 40% los de mayor incidencia.

A continuación, se evidencian los 10 delitos de mayor incidencia en adolescentes vinculados al


SRPA, estos 10 delitos representan el 95% sobre el total de los casos reportados. El hurto con el
40% es el delito más cometido durante los últimos 5 años, le sigue fabricación, tráfico y porte de
armas de fuego o municiones con el 27%, el tráfico, fabricación o porte de estupefacientes con el
12% y en cuarto lugar las lesiones personales con el 6%

31
32
Se percibe un mayor porcentaje de reincidencia en los delitos para los últimos dos años. Los deli-
tos que presentan mayor reincidencia son el Hurto, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego
o municiones y el tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO.

Los delitos contra el patrimonio se encuentran consagrados en el título VII del libro II del Código
Penal Colombiano (ley 599 de 2000). Son comportamientos que atentan contra el derecho que
tienen las personas de ejercer dominio sobre sus bienes patrimoniales privándolos de estos. Es-
tas conductas en muchos casos afectan también la integridad de las personas y la percepción
de seguridad que tienen de la ciudad. En esta sección se analizarán los diferentes tipos de hurto
como principal delito contra el patrimonio, hurto a personas, a entidades comerciales, a vehículos,
a motocicletas y a residencias.

33
Comportamiento del Hurto

Al analizar el comportamiento del hurto en la ciudad de Barranquilla se encontró que en el último


año este delito presentó una tasa de 1.153,6 hurtos por cada 100 mil habitantes y un incremento
del 6% con 806 denuncias más que las registradas en el año 2018. Es importante anotar que a
partir de la estrategia del Sistema Nacional de Denuncia Virtual “¡A Denunciar! implementada des-
de el mes de julio del 2017, se presentó un incremento considerable en el registro de denuncias
por hurtos en sus diferentes modalidades.

En el año 2019, las denuncias por hurto a personas representaron el 76% sobre el total de denun-
cias de hurtos en la ciudad; se presentaron 10.789 denuncias de este tipo, lo que representó un
incremento del 13% con 1249 casos denunciados más que en el 2018. La modalidad de atraco
callejero se utilizó en cerca del 70% de los casos y el arma de fuego con un 63% fue el instrumento
más utilizado para cometer este delito.

Por otra parte, el hurto a motocicletas registró un incremento del 1% al pasar de 766 denuncias en
2018 a 777 en 2019. En contraste, para el año 2019 se presentaron reducciones considerables: en
cuanto a hurto a comercios fue del 17% con 358 casos, hurto a automotores fue del 14 % con 35
casos y, por último, en cuanto a hurto a residencias del 7% con 61 casos.

Se estableció que los hurtos presentaron un comportamiento similar en el número de casos de


acuerdo con el mes de ocurrencia del hecho, sin embargo, al revisar los días de la semana se
encontró que hubo una leve concentración de casos en los viernes y sábados. También se revisó
la concentración de acuerdo con las horas del hecho, y se observó que para el caso de hurto a
personas existió una mayor concentración de denuncias en los dos últimos años, reportando que
las horas de la mañana entre las 6 am y las 11:59 am y las nocturnas entre las 6 pm y las 11:59
pm fueron aquellas en las que más se realizaron estas conductas. Sumado a lo anterior, se iden-
tificó que el 31% de los hurtos realizados en la ciudad se llevaron a cabo en la localidad Norte
Centro Histórico, seguida por la localidad Suroccidente en la que se realizaron el 25% del total de
los hurtos.

34
5
PERCEPCIÓN DE SEGURIDAD Y VICTIMIZACIÓN

Si bien se debe tener en cuenta la dimensión objetiva de la seguridad ciudadana, a la que co-
rresponden los índices de delitos y comportamientos contrarios a la convivencia, no se pueden
olvidar otra dimensión de esta problemática: la dimensión subjetiva. En este sentido, es importante
señalar que, como bien establecen Manjarrés y Baca (2019) “la victimización por crimen disminuye
en un 1,1% la satisfacción con la vida; y que un incremento en la percepción de seguridad en la
ciudad y en los barrios, la aumentan en un 7,3% y un 1,7% respectivamente”. Es por ello, que la per-
cepción de la ciudadanía en asuntos como la seguridad es importante para esta administración
en aras de proteger y garantizar sus derechos y el buen ejercicio de estos.


Es importante tener presente la relación del ciudadano con
las conductas o comportamientos considerados delitos o
comportamientos contrarios a la convivencia bien sea de De acuerdo con
manera directa o indirecta. Estos comportamientos afectan los resultados de la en-
no solo a la persona sino también a la ciudadanía en ge- cuesta de percepción
neral aumentando su sensación de inseguridad.
“Barranquilla Cómo Va-
De acuerdo con los resultados de la encuesta de percepción mos”, es preciso anotar
“Barranquilla Cómo Vamos”, es preciso anotar que durante que durante los últimos
los últimos 5 años se obtuvo un incremento en la percep- 5 años se obtuvo un in-
ción de seguridad de la ciudad en 9 puntos porcentuales, cremento en la percep-
pasando de 34% en 2015 a 43% en el año 2019. Lo anterior ción de seguridad de la
quiere decir que, en el último año, el 43% de los encuesta-
ciudad en 9 puntos por-
dos manifestó sentirse seguro en Barranquilla; un compor-
tamiento similar se obtuvo observando las cifras de perso- centuales, pasando de
nas que dijeron sentirse seguras en su barrio, el porcentaje 34% en 2015 a 43% en el
de estas subió 3 puntos en el último año en comparación año 2019”
con el año 2015. Sumando a lo anterior, en el último año, el
52% de los encuestados manifestaron sentirse seguros en
sus barrios frente a un 25% que se sintieron inseguros, y un 23% manifestó no sentirse ni inseguro
ni seguro. En este caso existió una gran diferencia por nivel socioeconómico, mientras que en los
estratos bajos el 40% de las personas se sintieron insegura, en el nivel alto el 84% se sintieron se-
guras. Asimismo, las localidades en las que las personas se sintieron más seguras fueron Riomar
(77%) y Norte Centro Histórico (74%), mientras que en las que menos seguras se sintieron fueron
Suroriente (32%) y Suroccidente (47%).

Teniendo en cuenta que los encuestados podían seleccionar más de una opción, se identificaron
las cinco problemáticas más graves que se presentaron en su barrio; el 70% de los encuestados
afirmó que se presentaron muchos atracos callejeros y el 25% que existieron problemas de dro-
gadicción, seguido de la presencia de pandillas con el 20%, los atracos a tiendas o negocios y el
tráfico de drogas con el 12%.

Según esta misma encuesta, en la ciudad de Barranquilla se redujo el porcentaje de personas


que manifestaron haber sido víctimas de algún delito pasando del 21% en 2015 al 15% en 2019;

36
de este 15%, el 45% denunció el delito y el 53% consideró que las probabilidades de que un delito
sea sancionado son bajas. Es importante anotar que la ciudad se encuentra por debajo de la ciu-
dad de Bogotá donde para el mismo año, el 27% de personas manifestaron haber sido víctimas
de algún delito.

En términos de convivencia, según el consolidado de aplicación del Código Nacional de Seguridad


y Convivencia Ciudadana (CNPC) para el año 2020 realizado por la Policía Nacional, las conductas
por las que se impusieron el mayor número de comparendos en el 2019 fueron: incumplir, desaca-
tar, desconocer e impedir la función o la orden de policía con 22760 de comparendos; seguido del
porte de armas, elementos cortantes, punzantes o semejantes o sustancias peligrosas, o en luga-
res comunes o abiertos al público con 5849 comparendos y el consumo de bebidas alcohólicas,
sustancias psicoactivas o prohibidas en estadios, coliseos, centros deportivos, parques, hospitales,
centros de salud y en general, en el espacio público, excepto en las actividades autorizadas por
la autoridad competente con 4799 comparendos impuestos. Estos comportamientos afectan nota-
blemente la percepción de seguridad y la buena convivencia entre los ciudadanos.

PROBLEMÁTICAS RELACIONADAS CON LA CONVIVENCIA

Análisis de comportamientos contrarios a la convivencia

A partir del 1 de agosto del 2017 comenzaron a regir las sanciones que establece el nuevo Código
de Policía y Convivencia. Desde ese momento y hasta el 31 de diciembre del 2019, la Oficina de
Inspecciones y Comisarias de la Secretaria de Gobierno del Distrito ha recibido 93.317 comparen-
dos impuestos en aplicación de dicho código.

La distribución sobre el total de los comparendos impuestos durante los últimos 3 años fue la si-
guiente: el 14% se aplicaron durante el 2017, el 45% durante 2018 y el 41% durante el último año.
Del mismo modo, se estableció que para el 2019 hubo una reducción del 9% en el número de
medidas impuestas en comparación con el 2018.

37
Es importante señalar que en la localidad Norte Centro Histórico se impusieron el 38% del total de
comparendos impuestos, el mayor número en los últimos 3 años, en especial en el barrio el centro;
seguida de la localidad Suroccidente con el 28%, la localidad Metropolitana y Riomar contribuye-
ron con el 14% cada una, mientras que la localidad Suroriente solo con un 6%.

Entre los tipos de comportamientos contrarios a la convivencia de mayor frecuencia, predominó el


consumo de bebidas alcohólicas, sustancias psicoactivas o prohibidas en estadios, coliseos, cen-
tros deportivos, parques, hospitales, centros de salud y en general, en el espacio público, excepto
en las actividades autorizadas por la autoridad competente. Durante los años 2017 y 2018 este
fue el principal motivo de imposición de comparendos en la ciudad; sin embargo, para el último
año se evidenció que el porte de armas y elementos cortantes ocupó el primer lugar y concentró
el 36% de los comparendos.

38
Análisis cualitativo del Código Nacional de Policía y Convivencia

Dada la naturaleza preventiva del Código Nacional de Policía y Convivencia se esperaría que la
aplicación de las medidas correctivas con el tiempo provocase una disminución de los comporta-
mientos registrados, pero esto no ha sido así. Aunque no se cuenta con un período de observa-
ción muy amplio, los datos que se tienen muestran un crecimiento significativo en las conductas
sancionadas con el paso del tiempo.

El crecimiento en la ejecución de ciertos comportamientos puede deberse a que las costumbres,


los valores y las normas se van ajustando a los cambios sociales y de esta forma el control ciuda-
dano también debe ajustarse a ellas. Un ejemplo son las normas básicas de cultura ciudadana
que hace algunos años no tenían la relevancia que tienen hoy, como pasar la calle por la cebra,
no orinar en el espacio público, no desperdiciar el agua, entre otras. Este cambio ha obligado a
que las autoridades sean más estrictas a la hora de la realización de estas malas prácticas. Ade-
más, las autoridades han identificado que la gran cantidad de “terrazas” o espacios al aire libre
destinados para el consumo de alcohol que existen en la ciudad, configuran una problemática
importante en relación con el espacio público. No obstante, los riesgos sociales que más influ-
yen en el comportamiento de los ciudadanos están asociados a la falta de educación, a nuestra
idiosincrasia caribe, a la falta de cultura ciudadana, a no tener normas de convivencia y a la baja
resolución de conflictos.

La aplicación del Código Nacional de Seguridad y Convivencia se ha concentrado en sancionar


las conductas relacionadas con el consumo de alcohol y sustancias psicoactivas en el espacio
público, las cuales tienden a coincidir con las expectativas y la percepción de las comunidades. En
los últimos años, las mayores preocupaciones de los ciudadanos se han centrado en la venta y
distribución de droga en parques, alrededor de los colegios y en los espacios públicos. Así mismo,
se expresa temor por la ocurrencia de riñas y el riesgo de ser atacados con armas, por ejemplo,
al momento de ser víctima de un hurto.

La mayoría de los comportamientos sancionados correspondieron a conductas en flagrancia. Es


importante resaltar que una de las principales y más frecuentes razones de llamadas y quejas
a las líneas de emergencia por parte de los ciudadanos, ha obedecido a los comportamientos
relacionados con el ruido.

Esta concentración de actividades contrasta con la ampliación de las facultades policiales que
permiten atender otras temáticas que pueden estar asociadas directa o indirectamente con los
problemas de convivencia y de seguridad que se manifiestan en el espacio público. Si bien, las
conductas tradicionales han venido disminuyendo, ello no implica que la convivencia esté mejo-
rando, en especial si la acción policial se limita solamente al acto material de la imposición de la
medida. Por el contrario, las problemáticas van a perpetuarse y no van a encontrar soluciones ni
cambios de fondo. La carencia de políticas y de liderazgo en seguridad en este campo es bastan-
te evidente y puede llevar a que esta norma sufra de anomia social, es decir, que pierda fuerza
y legitimidad, generando que el individuo viva con miedo, angustia, inseguridad e insatisfacción.
Además, ya se ha analizado que las multas impuestas no tienen un efecto significativo sobre la
reducción de los delitos.

39
Unidad de Servicios Especializados en Convivencia Ciudadana y Justicia –UCJ

En el anterior gráfico se observa el número de ingresos a la Unidad de Servicios Especializados en


Convivencia Ciudadana y Justicia (UCJ), conocida hasta el 2019 como UPJ. Durante estos 5 años
se trasladaron un total de 292.830 personas a esta dependencia. Se observó un incremento
del 7% y 146% en los años 2016 y 2018 respecto a su año inmediatamente anterior. Si se com-
paran los ingresos del 2015 con los presentados en el último año se evidencia un incremento del
84%.

Se estableció que el 94% de las personas trasladadas durante los últimos 5 años correspondió a
hombres adultos, mientras que el 3% a mujeres adultas, esta última población tuvo un aumento
de casos del 12% en 2019 en comparación con 2018. En su orden, los miembros de la comunidad
LGTBI ocuparon el 0,2%, seguido de la población de habitantes de calle, tanto hombres como
mujeres con el 0.9%.

En cuanto a la población de ciudadanos en condición de habitabilidad en calle, un total de 2.698


fueron conducidos a la UCJ por diferentes motivos. Es importante resaltar que también se presta
un servicio de intervención, el cual vincula diversas instituciones responsables por la garantía de
derechos de esta población y les ofrece servicios como: atención de vacunas, exámenes de VIH,
aseo, alimentación, dotación de prendas y un espacio de uso del tiempo libre.

40
En el 2017, la riña fue el motivo de traslado con mayor participación sobre el total de ingresos con
el 41%; en segundo lugar, estuvo el alto estado de excitación y comportamientos agresivos con el
29%. Para el 2018, este último motivo obtuvo la participación más alta con el 48%, mientras que la
riña ocupó el segundo lugar con un 19%. Para el último año, con el 27% el consumo de sustancias
y embriaguez fue la principal causa de ingreso de los ciudadanos a la UCJ y, en segundo lugar,
estuvo la riña con el 26%.

Es importante resaltar que la riña estuvo presente en los primeros lugares de causa de traslado a
la UCJ en los últimos 3 años y que, a pesar de que los ingresos totales para el 2019 disminuyeron
en comparación con el 2018 en un 7%, la riña aumentó su participación en un 26% en compara-
ción con el año anterior.

Otros servicios Interinstitucionales.

Es imperante acotar que las instalaciones de la UCJ no son utilizadas exclusivamente para retener
a las personas que infringen las normas o que realizan conductas contrarias a la convivencia. La
UCJ cuenta con una oferta de servicios para brindar atención integral a los ciudadanos gracias a
la cooperación interinstitucional, entre estos se encuentran: las Comisarías de familia, Inspecciones
de Policía, Rama Judicial, Personería Distrital, Fiscalía General de la Nación, Instituto de Medicina
Legal y Policía Metropolitana. Todo esto con la finalidad de aumentar la capacidad de las autori-
dades para enfrentar y dar solución a los comportamientos que afectan la seguridad y la convi-
vencia en Barranquilla, siendo el único modelo en el país que integra los servicios de convivencia
ciudadana y justicia.

41
En la UCJ se realizan actividades psicosociales en atención permanente a la comunidad que
han arrojado miles de beneficiarios a través de estos últimos años. En total se reportaron
13.908 beneficiarios de atención psicosocial en 2016, 19.942 para el año 2017; 53.810 para
el 2018 y 42.778 para el 2019.

También se reportan otros servicios prestados por instituciones como la Fiscalía General de la Na-
cional, el Instituto Nacional de Medicina Legal, entre otros servicios e instituciones que se han ido
integrando a través de los años a la misionalidad de la UCJ.

Los servicios de atención médica y de juzgados fueron integrados a partir del año 2019; en cuanto
a la atención del juzgado se estableció que los procesos ejecutivos, declaratorios, restituciones,
monitorios entre otros con el 73%, fueron los más solicitados, seguido del recibo de tutelas con el
26%.

Factores de riesgo que facilitan e inciden en la criminalidad

Es importante tener en cuenta que existe una variedad y multiplicidad de factores que inciden en
la ocurrencia de delitos y comportamientos contrarios a la convivencia y que tienen un fuerte im-
pacto en la confianza de los ciudadanos en el funcionamiento y la capacidad de las instituciones
para proteger y garantizar sus derechos. Para poder diseñar mejores programas y proyectos para
prevenir estas conductas, es crucial determinar los factores que han permitido que el delito se con-
centre en lugares específicos, las circunstancias que han facilitado que las personas se involucren
con actividades delictivas o sean propensas a cometer actos violentos que afectan la convivencia.
Entre esos factores se encuentran las características de tiempo y espacio tales como determinados
barrios, zonas de la ciudad y horas del día. Sumado a lo anterior, la falta de iluminación y el exceso
de vegetación en algunos sectores facilitan la ocurrencia de ciertas conductas delictivas.

En este sentido, también es necesario recordar que existen factores estructurales y sociales que
generan conductas delictivas y comportamientos contrarios a la convivencia. Los primeros están
enmarcados en ámbitos económicos, políticos y sociales que dependen del Estado y de sus polí-
ticas públicas. Entre esos resaltan:

● Desigualdad y exclusión: Las desigualdades estructurales, la falta de atención por parte de las
autoridades y la exclusión social que enfrentan determinados grupos y sectores poblacionales y
las pocas oportunidades reales que tienen las personas, en especial los jóvenes para salir ade-
lante.

● Legitimación social: el nivel de aprobación de ciertos comportamientos de grupos criminales


y/o de particulares en situaciones en las que estos asumen el control y la gestión de facto de
una zona o la resolución de alguna controversia. Así como la manifestación de manera directa de
ciertos grupos de ejercer justicia por mano propia.

● Impunidad: ausencia de responsables que cometen delitos o comportamientos contrarios a la


convivencia, lo que genera altos niveles de impunidad, baja eficiencia y desconfianza en el siste-
ma judicial por parte de las personas afectadas y de la comunidad en general.
Dentro de los segundos factores se encuentran aspectos como la costumbre, los hábitos, la sim-
bología, prácticas culturales, familia, escuela y demás elementos que hacen parte de la persona,
entre esos:

42
● Presencia de grupos sociales en diferentes zonas: a partir de sus comportamientos en el
espacio público generar limitaciones en el acceso a los bienes comunales por parte de otros
ciudadanos. Estos grupos son susceptibles de ser disuadidos e intervenidos por parte de las au-
toridades a través de programas y estrategias focalizadas.

• Bajos niveles de auto regulación por parte de los ciudadanos: respecto a sus comportamientos
en el espacio público y en el relacionamiento cotidiano con los demás ciudadanos y resistencia
generalizada a aceptar el ejercicio de la regulación social formal que ejercen las autoridades
legítimamente constituidas.

• Confluencia de factores de riesgo: especialmente en la población de mejores y adolescentes


escolarizados confluyen múltiples factores de riesgo familiar y comunitario, que desencadenan
episodios de violencia interpersonal al interior de las instituciones educativas o en sus alrededo-
res.

• Grupos de Delincuencia Común Organizada (GDCO): La existencia de GDCO con fuertes vincu-
laciones a actividades ilícitas o delictivas como el tráfico de drogas, de armas y la extorsión, entre
otras conductas.

● Armas de fuego: fácil acceso a diferentes tipos de armas de fuego por parte de particulares y
grupos organizados, así como el poco control y registro que se tiene de estas.

• Ocupación indebida de espacios: la utilización de esquinas y zonas del espacio público para
realizar actividades distintas a las que corresponde facilita encuentros en los que se consume
drogas excesivamente y se promocionan enfrentamientos en los que se utilizan instrumentos
artesanales y que generan daños a los bienes públicos y a la propiedad privada.

La ¨Policía metropolitana de Barranquilla llevó a cabo una encuesta en la que se le preguntó a la


ciudadanía por los factores generalizadores o facilitadores de las problemáticas y por los delitos
de mayor afectación que ocurrieron con más frecuencia en su sector en el año 2019. Los ciuda-
danos manifestaron que la falta de autoridades, desempleo, intolerancia, jóvenes en riesgo, falta
de educación e inversión social, generaban problemáticas en su sector. El hurto a personas, las
altas tasas de homicidios, lesiones interpersonales y la violencia intrafamiliar, fueron los delitos
más reportados. El consumo excesivo de estupefacientes, su tráfico, fabricación o porte y las
riñas, lesiones interpersonales, violencia intrafamiliar, fueron las conductas referenciadas como
aquellas que más afectaron la convivencia.

Las anteriores son problemáticas en las que esta administración ha estado y seguirá trabajando,
no solo para contrarrestarlas sino también para generar más confianza y mejorar las relaciones
entre los ciudadanos. En este sentido, ha sido fundamental comprender estos fenómenos que
afectan la convivencia desde un enfoque diferente al netamente policivo. Lo anterior, ha permi-
tido establecer acciones de prevención para prever la ocurrencia de ciertos actos y conductas
delictivas o en general que afecten la convivencia pacífica.

Priorización de problemáticas

• El homicidio es el delito de mayor impacto en la sociedad. Barranquilla se consolidó como


la segunda ciudad con la tasa más baja de las principales urbes, presentando una tasa

43
de 22 homicidios por debajo de la tasa nacional (24,89), y una reducción del 35% en el
comparativo de los años 2015-2019, es decir, 151 homicidios menos que en 2015. El año
2019 finalizó con una tasa de 22 homicidios por cada cien mil habitantes; el sicariato y la
riña fueron los constantes móviles de estos comportamientos que utilizaron en su mayoría
armas de fuego, afectó en mayores proporciones a hombres entre los 20 y 35 años, ocu-
rrieron los fines de semana en horas de la noche/madrugada y se concentró en barrios del
suroccidente y suroriente de la ciudad con el 68% del total de casos.

Aunque con la colaboración de los diferentes actores e instituciones se ha logrado el con-


trol y la disminución de la cifra, es pertinente hacer algunas anotaciones: la participación
del arma de fuego en la comisión del delito sigue siendo muy alta y constante, durante los
últimos 5 años ha sido superior al 75% sobre el total de los casos. En diferentes sectores
de las localidades Suroriente y Suroccidente se presentó una concentración de número de
homicidios por ajuste de cuentas y sicariato ocasionados por bandas que se disputan el
territorio por microtráfico.

• La violencia interpersonal es el delito contra la integridad y vida que presenta mayores


denuncias en la ciudad. De acuerdo con las cifras suministradas por el Instituto Nacional
de Medicina Legal, durante los últimos 2 años los exámenes medico legales por este tipo
de violencia presentan un crecimiento sostenido; además, históricamente se identifica a la
riña como la circunstancia causante de la agresión con una participación superior al 65%.
Este tipo de violencias ocurrió en su mayoría en personas entre los 24 y 34 años, concen-
trándose mayoritariamente en los barrios El Bosque, Rebolo y el Centro. La complejidad de
este fenómeno debe seguir siendo abordada desde diferentes enfoques.

• Para el último año se presentó un incremento en los delitos que tuvieron como víctima a
la mujer: homicidios, violencia de pareja y presunto delito sexual. En cuanto a violencia de
pareja, la mujer obtuvo una participación sobre el total de los casos del 75%, mientras que
los hombres de un 25%. Para el caso de presunto delito sexual la participación de la mujer
fue del 85%, estos comportamientos ocurrieron en su mayoría en la localidad Suroccidente.

• Los niños, niñas y adolescentes son y deben ser un grupo de especial protección dentro de
las políticas y proyectos de esta administración. Lo anterior, debido a que esta población
está expuesta a comportamientos que atentan gravemente contra su vida y su integridad
física y sexual, ocurren en su mayoría en sus hogares y son perpetradas por familiares y
personas cercanas a ellos.

• El hurto se consolida como el delito de mayor ocurrencia en la ciudad de Barranquilla, sien-


do el hurto a personas el de mayor participación, presentando un incremento del 13% en el
2019 en comparación con el 2018; seguido por el hurto a entidades comerciales y, en tercer
lugar, el hurto a residencias. De acuerdo con las cifras analizadas en los últimos 5 años.

• En la última encuesta de percepción de “Barranquilla Como Vamos”, se evidenció un leve


descenso en la sensación de seguridad de los encuestados tanto en el contexto de su
barrio como en la ciudad. La preocupación más latente entre la población encuestada se
centró en la ocurrencia de atracos callejeros, drogadicción y pandillas. Estos fenómenos
han sido constantes en las últimas 5 encuestas realizadas.

44
• La UCJ brindó atención integral a más de 292.830 personas desde el 2015. Con la asisten-
cia brindada se ha buscado dar solución a aquellos comportamientos que como la riña
afectan la seguridad y la convivencia en Barranquilla.
El análisis de los indicadores de delitos, violencias y comportamientos contrarios a la convivencia,
así como las percepciones de la comunidad permitió visualizar que la indisciplina social, la delin-
cuencia y la violencia interpersonal son las principales problemáticas que afectan a la ciudadanía.
En aras de proteger de manera efectiva a las personas, tanto de los delitos que afecten su inte-
gridad y su patrimonio, como de aquellas conductas que le generen miedo e inseguridad y lograr
mejoras significativas en la seguridad y la convivencia en sus diferentes entornos, son estas las
problemáticas que se priorizarán en los proyectos a desarrollar desde esta administración.

3. PROYECTOS DE INVERSIÓN

A partir de un análisis y comprensión de los indicadores y de los problemas públicos de segu-


ridad y convivencia, cuyos efectos son la comisión de delito y de comportamientos contrarios a
la convivencia, es necesario complementar con una comprensión de los problemas públicos en
seguridad, convivencia y justicia, a la luz de sus manifestaciones, con el fin de identificar con
oportunidad, las personas, comportamientos y lugares de intervención. Lo anterior parte del inte-
rés de la administración de focalizar sus esfuerzos en aquellos que le son de vital importancia o
representan mayor riesgo a los habitantes y sus dimensiones urbanas para el logro de las metas
de ciudad.

La definición de estos elementos es fruto de una construcción colectiva con la participación de di-
ferentes autoridades y entidades del orden nacional y distrital, que tienen entre sus competencias
y funciones los temas de seguridad, convivencia ciudadana y justicia. En este sentido, se identifi-
caron los problemas públicos de indisciplina social, violencia interpersonal y delincuencia que
se presentan en nuestro territorio. Este proceso se realizó de manera innovadora al tomar distancia
del paradigma tradicional de identificación de los delitos de mayor impacto. Paradigma, que, aun-
que fue utilizado en el pasado, no responde a los desafíos actuales, ni permite una compresión
holística de los problemas públicos que se entrecruzan en el territorio que afectan la convivencia
pacífica.

A partir de la identificación de los problemas públicos se realizó una reinterpretación de estos con
el fin de establecer cuáles de estos tenían el carácter de amenazas, vulnerabilidades y factores
detonantes. Lo anterior permitió identificar inicialmente de manera objetiva un riesgo, que a par-
tir de la implementación de esta política pública debemos: 1. Evitar que se configure en todo el
territorio, 2. Atender en las zonas en las que se está pre- configurando y 3. Contener en aquellas
zonas donde hoy se manifiesta, a partir de acciones interinstitucionales en las que se conjuguen
diferentes capacidades institucionales.

El riesgo identificado después de realizar un análisis de los diferentes problemas públicos


que se presentan en la ciudad es:

“Poca efectividad en la provisión de los servicios públicos de seguridad ciudadana y justicia


por parte de las autoridades político-administrativas en el Distrito Especial,”

45
Esta imposibilidad de las autoridades encuen-
tra su razón de ser en la existencia de (7) sie-
te vulnerabilidades:

• Bajos niveles de autorregulación


de los ciudadanos respecto a sus
comportamientos en el espacio
público y en el relacionamiento
cotidiano con los otros ciudada-
nos.
• Resistencia generalizada de los
ciudadanos a aceptar el ejercicio
del control social formal que ejer-
cen las autoridades legítimamente
constituidas.
• Desintegración social propia del mo-
delo de ciudad que facilita el desarrollo
de prácticas informales contrarias a la con-
vivencia, o ilegales y criminales por parte de los
individuos o de grupos sociales.
• Carencia de competencias ciudadanas que favorezcan la organización social como ele-
mento que contribuye a la existencia de cohesión y capital social positivo.
• Liderazgos comunitarios anquilosados, que pueden resultar perversos a la gestión coti-
diana de los asuntos de seguridad y convivencia ciudadana. Además, que pueden ser
instrumentalizados por actores ilegales.
• Existencia de una institucionalidad distrital no cohesionada y coordinada entorno a la ges-
tión pública territorial de la seguridad y convivencia ciudadana.
• La existencia de un conjunto de lineamientos de política pública estructurados a partir de
la ocurrencia de los delitos y no desde la comprensión de los riesgos, situación que impide
una gestión pública territorial de la seguridad y la convivencia ciudadana más dinámica y
anticipativa y limita el accionar de las autoridades a una gestión reactiva y rígida basada
en indicadores perversos de operatividad que conducen a prácticas no convenientes en
materia de gestión pública.
Unido a las vulnerabilidades antes mencionadas se establecieron (4) cuatro grandes amenazas
sobre la ciudad:
• Presencia de grupos sociales, en diferentes zonas de Barranquilla que, a partir de sus
comportamientos en el espacio público, generan limitaciones en el acceso a los bienes
comunales por parte de otros ciudadanos. (Estos grupos tienen dos características: 1. Son
susceptibles a disuasión por parte de las autoridades y 2. Son susceptibles de intervención
por parte de las autoridades a través de programas y estrategias focalizadas)
• Aumento de expresiones sociales que dan cuenta del interés de ciertas comunidades de
ejercer justicia por mano propia ante los hechos de delincuencia que los afectan.
• Presencia de grupos ilegales que imponen un orden interno en ciertos sectores de Barran-
quilla (dinámica económica - regulación comportamiento social)

46
• Existencia de múltiples operadores encargados de prestar servicios de vigilancia ilegal de
carácter privado en ciertas zonas de Barranquilla.
• El desarrollo desorganizado y con altos niveles de segregación social en los municipios que
se encuentran conurbados con el Distrito Especial.
Aunque la existencia de estas vulnerabilidades y amenazas en el territorio quizá no sea nueva,
resulta importante mencionar que pueden existir factores detonantes que modifican y/o aceleran
el comportamiento de las amenazas, ahondando más en las vulnerabilidades o apalancándose
en estas para configurar riesgos de mayor envergadura. En este sentido, se establecieron (3) tres
factores detonantes:

• La desterritorialización del crimen organizado en sus diferentes manifestaciones.


• El narcotráfico, y en particular en los componentes morfológicos de distribución, comerciali-
zación y capital circulante (Cortés-Vargas (2015),p.3)


• El aumento en el número de proyectos de Vivienda
de Interés Social –VIS-, sin que se pueda garanti-
zar la totalidad de los servicios básicos domiciliarios De acuerdo con
esenciales y los servicios sociales a los habitantes los resultados de la en-
de estas viviendas en un periodo de tiempo razo- cuesta de percepción
nable. “Barranquilla Cómo Va-
Con estas claridades que parten de un análisis desde lo mos”, es preciso anotar
cuantitativo y lo cualitativo, entendiendo que para realizar que durante los últimos
una gestión que tenga como principal criterio la planeación, 5 años se obtuvo un in-
se requiere caracterizar y priorizar los problemas públicos cremento en la percep-
de seguridad, convivencia y justicia, acompañado de un ción de seguridad de la
ejercicio que va más allá de poner en el centro el debate
la disminución de delitos, sino que además se debe enten-
ciudad en 9 puntos por-
der los contextos, actores, entornos y detonantes que tiene centuales, pasando de
como efecto dichos delitos. Es por ello que, la gestión que 34% en 2015 a 43% en el
lideramos tiene como horizonte la prevención y contención año 2019”
de la indisciplina social, violencia interpersonal y delincuen-
cia. Hemos definido como el objetivo general de la política
pública el:

Garantizar la prestación del servicio de seguridad ciudadana a cargo de las autoridades distrita-
les, con el fin de proteger: 1. La vida de los habitantes y visitantes; 2. El patrimonio y la propiedad
privada; 3. Los bienes comunales en los que se desarrollan actividades culturales, deportivas,
sociales, y 4. Las comunidades y grupos sociales que tienen capital social positivo y procesos de
cohesión social consistentes con los fines del Estado.

OBJETIVOS DEL PISCC

Objetivo general

Coordinar la gestión de la seguridad, la convivencia y la justicia con diversas instituciones del


orden nacional con presencia en el territorio, así como al interior del ente territorial, a través de
mecanismos de diálogo y de carácter estratégico, teniendo como horizonte la gestión integrada

47
y especializada, la generación de capacidades para la toma de decisiones basada en evidencia,
ejecución de proyectos y coordinación de acciones en prevención, intervención y disrupción de los
problemas públicos de seguridad y delitos de mayor interés como el enfrentamiento en espacio
público de grupos de jóvenes, la riña, la distribución de estupefacientes en dosis y el hurto.

Objetivos específicos

• Fortalecer las capacidades institucionales de las autoridades de policía, la fuerza pública y


los organismos de seguridad que tiene jurisdicción en el Distrito Especial de Barranquilla,
para responder de manera efectiva en la prestación de los servicios de seguridad ciuda-
dana, policía, justicia formal y alternativa, a través los proyectos de inversión cuya finalidad
es dotar de equipamientos, equipos de comunicaciones, tecnología y parque automotor
a la unidad desconcentrada de la Policía Metropolitana de Barranquilla encargada de la
prestación del servicio de la Fuerza pública en Barranquilla.
• Liderar la coordinación interinstitucional, actuando como secretaría técnica en la dinamiza-
ción de espacios que contribuyan al diseño de intervenciones inter- agenciales especiali-
zadas, que responde a procesos de sinergia entre actores públicos, privados y sociales, y
otros actores relevantes para generar intervenciones intersectoriales e integrales más efecti-
vas ante los riesgos que se identifican, a partir de la construcción de criterios especializados
como los de focalización y priorización.
• Aportar a la reducción de los niveles de temor y las posibilidades de materialización de he-
chos de delincuencia y violencia interpersonal en el espacio público, a partir del desarrollo
de intervenciones socio–culturales que contribuyan a una transformación positiva de las
prácticas sociales relacionadas con el uso y el cuidado del espacio público y los equipa-
mientos comunitarios.
• Aumentar las capacidades de la Administración Distrital que apunten al ejercicio del con-
trol social formal de los ciudadanos por parte de las autoridades legales y legítimamente
constituidas, con apego irrestricto a los derechos humanos y como antesala a la prestación
de servicios efectivos de justicia formal y alternativa. Lo anterior, a través de la prestación de
servicios institucionales que está a cargo de las entidades administrativas en el marco de
la entrada en vigencia del Código Nacional de Policía y Convivencia - Ley 1801 de 2016-.
Ejemplo de estos son los brindados en la Unidad de Servicios Especializados en Conviven-
cia Ciudadana y Justicia (UCJ).
• Implementar estrategias de prevención bajo la táctica social y comunitaria a partir de la
focalización territorial y poblacional de grupos sociales específicos que tienen comporta-
mientos que desencadenan episodios de violencia interpersonal en el espacio público o
desorden e indisciplina social, y generan alta conflictividad comunitaria, expresados estos
en enfrentamientos violentos en espacios públicos por parte de grupos de jóvenes y riñas,
y brindar acompañamiento psicosocial para generar habilidades en las comunidades de
mediación y resolución pacífica de los conflictos.
• Implementar estrategias de prevención bajo la táctica comunitaria y situacional que for-
talezcan las habilidades de las comunidades y grupos sociales que tienen capital social
positivo y procesos de cohesión social consistentes con los fines del Estado. Así como mo-
vilizar la participación ciudadana que tenga como propósitos la convivencia pacífica, la ge-
neración de capital social y cohesión positiva y la dinamización de instrumentos, instancias
y operadores de justicia comunitaria, que dé paso a liderazgos comunitarios y al desarrollo
de iniciativas sociales.
• Generar intervenciones en prevención de la delincuencia bajo el tipo de prevención indica-
da (terciaria) a los adolescentes en conflicto con la ley a través de estrategias diferenciales

48
que apoyen, junto con las instituciones que integran el Sistema Nacional de Bienestar
Familiar, el cumplimiento de las finalidades pedagógicas y restaurativas del Sistema de
Responsabilidad Penal Adolescente.
• Generar conocimiento a través de la creación del Observatorio de Seguridad y Convivencia
Ciudadana del Distrito de Barranquilla, como herramienta central en la planeación, gestión
y toma de decisiones de las autoridades administrativas, a partir de la gestión de datos,
generación de análisis, desarrollo de proyectos de investigación para la gestión pública,
y seguimiento a la implementación de los programas y proyectos de los Instrumentos de
Planeación Institucionales en Seguridad, Convivencia y Justicia, así como evaluaciones de
impacto a algunas de las intervenciones, que permitan una mayor comprensión de los
problemas públicos de indisciplina social, violencia interpersonal, y delincuencia.
• Apoyar iniciativas institucionales para la promoción de la cultura de paz y la cultura de la
legalidad, de intervenciones a comunidades y grupos sociales que de manera recurrente
presentan episodios de violencia interpersonal o desorden e indisciplina social, con el fin
de generar transformaciones en sus comportamientos y capital social como fundamento
para promover la apropiación de competencias y comportamientos ciudadanos que con-
tribuyan a la convivencia pacífica.
• Diseñar e implementar planes estratégicos para la gestión de la comunicación interna y ex-
terna, dirigida a visibilizar las acciones institucionales en seguridad y convivencia ciudada-
na a la ciudadanía en general de acuerdo a los lineamientos del manejo comunicacional
institucional, dirigido a fortalecer los canales de comunicación que permitan una adecuada
interacción entre ciudadanos y la Administración, en concordancia con la necesidad y de-
ber permanente de la rendición de cuentas en el marco de la transparencia y eficiencia.

PROYECTOS VIGENCIA 2020-2023

La Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, como encargada de liderar la gestión,


cuenta con documentos diferentes pero complementarios y consustanciales en materia de pla-
neación estratégica en seguridad, convivencia ciudadana y justicia, siendo esta última compartida
con la Secretaria de Gobierno en cuanto a que a través de ella se administran las inspecciones
de policía. Como se señala en el marco legal y normativo, el primer documento orientador para la
definición de proyectos de inversión es la Política Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia. Esta
contiene los lineamientos generales de la política pública con una visión a 10 años (2017-2027) y
permite estructurar acciones a partir de una definición de vulnerabilidades y amenazas sobre las
cuales se encausan los intereses de la Administración Distrital a la hora de definir intervenciones
y tomar decisiones estratégicas.

El segundo, es el instrumento que contiene la planeación estratégica en estas materias con ca-
rácter cuatrienal, en donde se define con mayor especificidad y con mayor carácter operativo y se
denomina Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana – PISCC-, que se diseñará e im-
plementará en cada periodo de gobierno del alcalde distrital, dando cumplimiento a lo dispuesto
en la Ley 1551 de 2012, y que depende de documentos orientadores centrales y necesarios: en el
nivel local el Plan de desarrollo, que para el caso del presente cuatrienio inicia con lo establecido
en el Plan de Desarrollo “soy Barranquilla” 2020-2023 y cuyo Artículo 14 “Política ciudad segura
y de promoción de los derechos humanos” define los programas y proyectos en seguridad, con-
vivencia ciudadana y justicia, y van en concordancia y constante diálogo con la Política Marco de
Convivencia y Seguridad ciudadana vigente a partir de diciembre de 2019, y demás disposiciones
del nivel nacional que direccionan la gestión en esta materia.

49
En dicho sentido, el presente documento de PISCC, desarrollará las estrategias correspondientes al
indicador de meta de los proyectos aprobados, a partir de los cuales se organizarán las inversio-
nes de las fuentes de recursos de las tasas y sobre tasas, recaudos y recursos de libre destinación
que la Administración Distrital ha determinado en su Plan de inversiones para los próximos cuatro
años.

En ese orden, a continuación, se encuentran las estrategias a ejecutar durante el periodo 2020-
2023, catalogadas en tres tipos de estrategias y enfoques, de acuerdo con la Guía metodológi-
ca para la formulación, implementación y seguimiento de los Planes Integrales de Seguridad y
Convivencia Ciudadana (PISCC) formulada por el Gobierno Nacional a través del Departamento
Nacional de Planeación y el Ministerio del Interior.

50
Estrategias de
prevención Estrategias de Estrategias de
social/comunitaria intervención disrupción
Atención psicosocial
comunitaria a grupos de
Enfocado en personas

jóvenes. (Vuelve y Juega)


Construcción del Centro
Sacúdete Crea-
Ministerio del Interior.
Apoyo a la estrategia
Policía Infantil y Juvenil.
Mediación para la
interrupción de
enfrentamientos en Mantenimiento de la
espacio público (Vuelve y operación e
Juega) Reducir los infraestructura del
eventos de indisciplina Centro Automático
social (enfrentamiento) Despacho.
Enfocada en comportamientos

Programa de justicia Centro de detención


juvenil restaurativa transitoria.
Programa de seguimiento
judicial al tratamiento de
drogas para el SRPA.
Mantener el
funcionamiento de 1
UCJ.
Construcción del
HANGAR.
Construcción y
remodelación de
Infraestructura de
Entornos Escolares servicios policiales
Seguros. (MEBAR)
Prácticas sociales
Enfocado en lugares

relacionadas con el uso y


el cuidado del espacio
Comunidades+activas: público y los
Promover la gestión e equipamientos Fortalecimiento
iniciativas comunitarias comunitarios bajo la parque automotor de
en convivencia. metodología CPTED. la Fuerza pública.
Fortalecimiento de la
estrategia Frentes de
seguridad comunitaria.
Centros de Integración
Ciudadana-CIC en
Proyectos de vivienda
prioritaria.

51

Gestión de Espacios de Comunicación
conocimiento articulación y estratégica
decisión
Documentos de Sistema Distrital
consulta de de Gestión Pública Plan estratégico de
comportamiento de los de Seguridad, comunicaciones.
homicidios y otros Convivencia
delitos en el Distrito de Ciudadana y
Capacidades Barranquilla. Justicia.
de la gestión Convenios con órganos
institucional de control y justicia con
la administración
Distrital para el acceso
a datos estadísticos del
registro i nstitucional
en c riminalidad y
violencia.
Investigaciones para
gestión pública en
seguridad

Programa: Fortalecimiento de la Infraestructura interinstitucional especializada en seguridad y


convivencia ciudadana.

Lograr un fortalecimiento interinstitucional tanto físico, bien sea construcción y/o remodelación,
como tecnológico con mayor nivel de coordinación y especialización, apuntando al cumplimiento
de las políticas públicas y normas en seguridad y convivencia ciudadana, en el que se encuentran
involucrados una diversidad de actores como son órganos de seguridad y justicia e instituciones
del orden nacional con presencia en el territorio.

• Proyecto: Tecnología para la Seguridad Ciudadana


Por medio de este proyecto se pretende brindarle mayor seguridad a la ciudadanía a través de la
vigilancia y rapidez en la respuesta por parte de la fuerza pública. Para lograrlo se ha proyectado
aumentar el número de cámaras de video vigilancia en la ciudad, entre las que se encuentran
además de cámaras de seguridad en calle, monofonos para la Policía Metropolitana de Barran-
quilla y Cámaras unipersonales para el ESMAD.

De igual forma, entre las inversiones a realizar, se estipulan la entrega de dispositivos y servicio de
comunicación tanto al personal de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana como a
la fuerza pública. Entre esos, se encuentran, por ejemplo, radios para la red de apoyo y troncaliza-
dos. En este sentido, fortalecer el troncalizado de la ciudad es una de las grandes apuestas de la
Administración Distrital, por lo que es uno de los ejes centrales en inversión.

52
Entre las estrategias para lograr una tecnología enfocada en la seguridad se encuentran también
el desarrollo de una aplicación móvil de denuncias de alteración del orden público, que sea acce-
sible y práctica para todo ciudadano que requiera de este servicio. Sumado esto a la adquisición
de GPS para activos de la Policía que permitan identificar la ubicación de quienes se encuentran
en servicio. Finalmente, el mantenimiento y operación del Centro Automático de Despacho donde
funciona la línea de emergencia NUSE-123 es otro de los ejes centrales de este proyecto.

Indicador de producto Meta 2023


Numero de cámaras de video para Aumentar a 1093 el nú-
la vigilancia. mero de cámaras de vi-
deo para la vigilancia.
Número de dispositivos y acceso- Entregar 100 dispositivos
rios de comunicación entregados. y accesorios de comuni-
cación.
Porcentaje de avance en el desa- Lograr el 100% del desa-
rrollo y puesta en marcha de la rrollo y puesta en marcha
Aplicación Móvil. de la aplicación móvil.
Mantenimiento de la operación e Mantener la operación e
infraestructura del Centro Auto- infraestructura del Centro
mático Despacho. Automático Despacho.

• Proyecto: Equipamiento urbano y automotor de los servicios de seguridad integrados


Una disposición adecuada de la infraestructura y los equipamientos en el área urbana nos permi-
tirá responder con mayor efectividad a los problemas públicos en seguridad, comprendiendo que
una de las tareas de la Administración Distrital es brindar condiciones de seguridad ciudadana
eficaz y eficiente.

Este proyecto le apunta a que, tanto los equipamientos en el área urbana como las herramientas
fundamentales de trabajo para la fuerza pública se encuentren en óptimas condiciones para lo-
grar brindar la seguridad ciudadana deseada. Es por esto que, entre las estrategias se encuentra
la construcción, remodelación y correcta operación de los C.A.I blindados y adecuación de Centros
de detención transitoria como espacios destinados para la detención preventiva de personas con
medida de aseguramiento y condenadas los cuales contribuyen a mayor operatividad y permiten
así mismo una inmediata respuesta a la ciudadanía de la Policía Metropolitana de Barranquilla
y la Fiscalía General de la Nación. De igual forma se aspira a lograr la construcción del 100% del
HANGAR..

Por otro lado, se visiona brindar apoyo por medio de la entrega de vehículos, suministro de com-
bustible y mantenimiento, prestar el servicio de transporte y hospedaje a los miembros de la
MEBAR y otros organismos de seguridad y justicia que requieran movilizarse en cumplimiento de
sus funciones, así como cuando en la ciudad se realicen eventos especiales que requieran de su
acompañamiento.

53
Indicador de producto Meta 2023
Numero de Equipamientos urba- Realizar la construcción 7 equipamientos
no-construidos. urbanos.
Numero de Equipamientos re- Realizar la adecuación 15 equipamientos
modelados/adecuados urbanos.
Mantenimiento de la operación Mantener la operación del 100% de los
del 100% de los equipamientos equipamientos urbanos
urbanos.
Porcentaje avance de la cons- Lograr el 100% de la construcción del
trucción del HANGAR. HANGAR.
Número de vehículos nuevos Entregar 93 vehículos nuevos a la fuerza
entregados a la fuerza pública. publica
Porcentaje de vehículos con Mantenimiento y suministro de combusti-
mantenimiento y suministro de ble al 100% de los vehículos
combustible.

Programa: Seguridad, convivencia ciudadana a la calle con la comunidad

Este programa involucra proyectos que apuntan a la promoción de prácticas sociales, culturales
y pedagógicas, que buscan propiciar acciones y comportamientos que rechacen el uso de la
violencia en la resolución de conflictos y relaciones cotidianas de las comunidades. Para su imple-
mentación se requiere la acción articulada de las comunidades organizadas, de las autoridades
competentes y de las entidades operadoras de los proyectos y servicios, de tal forma que el marco
de actuación permita el logro de los objetivos y el cumplimiento de las metas planteadas, alrede-
dor de una visión de la prevención de la violencia, indisciplina social y delincuencia.

La prevención de episodios de violencia interpersonal en espacios públicos y privados, la reduc-


ción de hechos de delincuencia y la disminución del miedo y temor de los habitantes del distrito
especial a ser víctimas de delitos o agresiones, son una prioridad para las autoridades políti-
co-administrativas de Barranquilla. Por tal razón, en el marco de la Política Pública de Seguridad,
Convivencia y Justicia, se han adoptado dos enfoques específicos de prevención; prevención
situacional y comunitaria. Como apuesta para este periodo, la Administración Distrital iniciara
con estrategias de enfoque de prevención social de la delincuencia, a partir de la intervención de
población focalizada.

De acuerdo con las investigaciones y estudios que existen desde la criminología y, específicamen-
te, a partir de los planteamientos de la teoría de la decisión racional, resulta necesario para la
disminución de la comisión de delitos intervenir (2) dos factores: limitar las oportunidades para la
comisión de los delitos y aumentar las estrategias de disuasión. En este sentido, la administración
distrital, en concordancia con: 1. La conformación espacial de la ciudad que permite la coexisten-
cia de una ciudad extendida en el sur y una ciudad compacta en el norte. 2. La existencia de dos
patrones de apropiación del territorio, uno propio del crecimiento orgánico en varias de las locali-
dades del sur y otro racional en el norte de la ciudad. 3. El interés de las últimas administraciones
por revitalizar el espacio público y hacer de este un valor agregado para los habitantes del Distrito
Especial y 4. La apuesta por consolidar Barranquilla como una ciudad moderna de exportación ba-
sada en la prestación de servicios, ha decidido dar prioridad en materia de prevención situacional
al enfoque basado en el diseño ambiental denominado Crimen Prevención Through Enviromental

54
Design – CPTED.

Este enfoque es complementario y coherente con el proceso de renovación de espacios públi-


cos y bienes comunales que ha tenido la ciudad en los últimos años (2012-2017) y, general, con
los nuevos desarrollos urbanos ligados a la infraestructura multimodal de movilidad. Además, la
implementación del mismo, no solo es compatible con los enfoques de prevención situacional
que privilegian la protección del blanco del delito, que también están presentes en la ciudad y
de manera especial en las inversiones de carácter privado, así como en los espacios privados de
uso público, tales como los centros comerciales, sino que para su desarrollo requiere y privilegia
la participación de las comunidades y el fortalecimiento de organizaciones comunitarias que son
corresponsables de las intervenciones de diseño de ambientes. Este último aspecto permite una
combinación perfecta, para el caso de Barranquilla, de los enfoques situacional y comunitario en
materia de prevención.

El enfoque de prevención comunitaria adoptado por la ad-


ministración distrital reconoce la importancia de dar un rol
activo a los ciudadanos en las estrategias y acciones que
se desarrollan en materia de seguridad ciudadana. En este El enfoque de pre-
sentido, este enfoque tiene uno de los elementos consti- vención comunitaria
tutivos en la participación de los ciudadanos, que en otros adoptado por la admi-
países ha sido denominado corresponsabilidad. Dicha par- nistración distrital reco-
ticipación se prevé en cuatro grandes ámbitos: i) Relación noce la importancia de
policía- comunidad; ii) promoción de la organización comu-
nitaria alrededor de objetivos complementarios a los dis-
dar un rol activo a los
puestos por las autoridades y consecuentes con los fines de ciudadanos en las estra-
Estado; iii) Acciones de la comunidad en el espacio público tegias y acciones que se
que impliquen la apropiación, uso y desarrollo de activida- desarrollan en materia
des que contribuyan a la cohesión social y a la vigilancia de seguridad ciudada-
pública natural, en términos de Newman (1972) la idea es na”
generar espacio defendible es “crear un ambiente en el
que el sentimiento de territorialidad latente y de comunidad
de los residentes puede traducirse en su responsabilidad para garantizar un espacio habitable
seguro, productivo y bien mantenido (p.3) ; iv) Generación de asociaciones entre el sector público y
privado, cuya finalidad sea el desarrollo de programas o intervenciones destinadas a poblaciones
específicas y/o zonas del territorio.

Este enfoque de prevención dialoga con el principio de participación ciudadana que debe estar
presente en todas las políticas públicas en Colombia, así como con las disposiciones normativas,
tales como el Estatuto de Participación, que reconocen la necesidad de promover una ciudadanía
en doble vía, proactiva desde espacios micro sociales, tales como el barrio, el vecindario y promo-
tora de grandes iniciativas de control social y transformación en el marco de la democracia.

En este sentido, en el marco de los lineamientos de esta política pública, las autoridades distritales
buscan (3) tres propósitos a partir de los enfoques de prevención situacional y comunitaria adop-
tados, mediante los diferentes programas sectoriales e intersectoriales y las diferentes intervencio-
nes que se realicen en el marco de los planes integrales de seguridad y convivencia ciudadana:

• Desarrollar intervenciones socio–culturales que contribuyan a una transformación positiva


de las prácticas sociales relacionadas con el uso y el cuidado del espacio público y los

55
equipamientos comunitarios.
• Brindar acompañamiento psicosocial a grupos sociales específicos que tienen comporta-
mientos que desencadenan episodios de violencia interpersonal en el espacio público y
generar alta conflictividad comunitaria.
• Promover el liderazgo comunitario y la generación de nodos a partir de los cuales se articu-
len procesos de cohesión social positiva y se dé sostenibilidad a los procesos comunitarios
que se inician a partir de las intervenciones de las autoridades distritales.

• Proyecto: Práctica social y comunitaria en el espacio público seguro


Realizar acciones dirigidas a transformar la percepción negativa de seguridad de los ciudadanos
barranquilleros, generar nuevas interacciones cotidianas en el espacio público recuperado por la
Administración Distrital para aumentar los factores protectores sobre el entorno, a través de inter-
venciones conjuntas bajo la táctica de prevención situacional, basada en la metodología CPTED
(Crime Prevention Through Environmental Desing).

Meta 2023
Plan de desarrollo

Estrategia Entornos Seguros desde CPTED

La selección de este enfoque obedece a tres razones directamente relacionadas con esta po-
lítica pública: primero, las evidencias que existen en algunos lugares del mundo de la forma
como la metodología CPTED contribuye a la disminución de ciertos hechos delictivos que re-
quieren para su perpetración de condiciones espaciales especiales en el espacio públi-
co. Segundo, la evidencia que también muestran algunas investigaciones acerca de la
disminución de la sensación de temor por parte de los habitantes en los espacios interveni-
dos bajo este enfoque y, tres, la relación directamente proporcional que existe entre el com-
portamiento de los usuarios del espacio público y los bienes comunales y el diseño de estos
.

El enfoque de diseño de ambientes que se privilegia adoptar está basado en los siguientes ele-
mentos:

• Diseño del entorno urbano que favorezca la protección de los habitantes, el patrimonio y
la propiedad privada.
• Diseño y mantenimiento de espacios públicos que contribuyan a la disuasión para los ac-
tores interesados en realizar hechos de delincuencia a partir de la vigilancia natural.

56
• Focalización de puntos críticos para la intervención de las autoridades y en particular para
la prestación del servicio de policía.
• Promoción y reforzamiento de los comportamientos ciudadanos proclives a la convivencia
y apropiación del espacio público y los bienes comunales.

La estrategia contempla acciones relacionadas con el fortalecimiento de las capacidades de los


líderes vinculados a “Entornos Seguros” para la gestión de las comunidades, el cual, sobre la base
de un modelo de corresponsabilidad en donde actores comunitarios identifican los factores que
afectan la seguridad y la convivencia, priorizan los sectores que requieren intervención más inme-
diata y plantean soluciones con acompañamiento de los equipos de trabajo de la Oficina para la
Seguridad y Convivencia.

Como se ha mencionado anteriormente, los impactos


a delitos de oportunidad (como hurto en el espacio pú-


blico) son los que mayores costes tienen en términos
de percepción de seguridad, por lo que la administra-
ción ha entendido que los elementos de la percepción Los impactos a de-
(sentimiento de inseguridad/temor) constituyen un he- litos de oportunidad
cho social diferenciado al de criminalidad y así mismo, (como hurto en el espa-
su impacto social en la forma como los ciudadanos cio público) son los que
interpretan las problemáticas y generan demandas ha- mayores costes tienen
cia los entes encargados de su gestión. Pero todo este
proceso, si bien es diferenciado, está ligado a unos
en términos de percep-
elementos situacionales que funcionan como disposi- ción de seguridad”
tivos de intensificación de la percepción, también fun-
cionan como facilitadores de la comisión de los delitos.
Parte entonces de que la conducta está condicionada
por elementos ecológicos, y que, en sentido inverso, la
transformación de estos reducirá las conductas no deseadas tales como las que afectan los es-
pacios públicos comunes, que cuentan con un gran significado para la ciudadanía, ya que repre-
sentan una importante inversión y una de las principales transformaciones urbanas de los últimos
años: construcción de parques, canchas y recuperación del centro de la ciudad.

La estrategia se dirige a la aplicación de los principios básicos de CPTED planteados por Macare-
na Rau (2005) al proceso de recuperación del espacio público, como un proyecto de gran escala
en el Distrito de Barranquilla:

• Vigilancia Natural: habilidad de ver y ser visto y de sentir confianza en el espacio urbano
por sus características físicas y las personas que lo habitan.
• Reforzamiento Territorial: es el lazo de afecto que establece el habitante con su entorno y
por lo tanto, lo cuida.
• Control Natural de Accesos: la apropiación territorial de los accesos por parte de la comu-
nidad civil de manera espontánea por su uso o marcación.
• Mantención de Espacio Público: el diseño de planes de manejo ambiental para asegurar
la sustentabilidad de la estrategia.
• Participación Comunitaria: la incorporación de la comunidad en el diagnóstico, diseño, eje-
cución y evaluación de la estrategia CPTED.

57
• Proyecto: Participación ciudadana para la prevención
La prevención en las poblaciones más vulnerables requiere necesariamente de la acción
colectiva en la que se involucran instituciones, comunidades organizadas y ciudadanos ac-
tivos. Es por ello, por lo que el involucramiento de grupos sociales es importante para consolidar
y activar nuevos escenarios de participación en la cotidianidad de los sectores y barrios, y cuyo
capital permita impulsar iniciativas de gestión en convivencia, con la finalidad de minimizar las
posibilidades de escalar en problemas mayores, y entren en los ámbitos del control, la sanción de
la justicia formal o las vías violentas de resolver las disputas no resultas, que puedan configurar
delitos contra la vida. Con los proyectos de este programa, desde la Administración Distrital se
plantea fortalecer la prevención de las violencias y el abordaje de las conflictividades sociales a
partir de las mismas comunidades.

1 Comunidades +Activas

2 Fortalecimiento de Frentes de
seguridad
META 2023
Desarrollar 4 estrategias adicionales
dirigidas a fortalecer cohesión social para

3
la acción comunitaria en prevención

Centros de Integración Ciudadana

4 Gestores de Convivencia

• Comunidades+Activas

El elemento fundamental de la prevención comunitaria es precisamente fortalecer lo que enten-


demos como “comunidad”, esa unidad que tiene objetivos comunes a los que traslada todo su
capital social y sus vínculos para llevarlos a cabo. Teniendo en cuenta eso, se plantea desarrollar
una estrategia que brinde formación con enfoque de educación popular a organizaciones comu-
nitarias que tuviesen un nivel básico de iniciativa comunitaria con el fin de desarrollar su iniciativa
comunitaria (un pequeño proyecto que abarque temas como convivencia o acciones para la par-
ticipación y unidad comunitaria) de diversas temáticas.

El proyecto se dirige a acompañar a los integrantes de las organizaciones en el conocimiento o re-


conocimiento de su realidad social y su relación con los problemas de convivencia, de sus formas
de actuar y desenvolverse en ella, impulsar acciones de formación y acompañamiento que bus-
quen favorecer el desarrollo personal y colectivo, capacidad de autogestionar a partir de las habi-
lidades de sus experiencias como grupos, generando procesos de transformación positiva según
la realidad de cada sector y/o barrio. Sumado esto, a la construcción de espacios que permitan
potenciar la vertebración de un tejido social capaz de actuar con autonomía en la resolución de

58
dichos conflictos surgidos de la vida en comunidad, al mismo tiempo que fortalece la integración.

Este último elemento se une, a su vez, con el enfoque de prevención comunitaria y que tiene como
elementos constitutivos:

• Reconocimiento de la diversidad y diferencia de comunidades y grupos sociales que exis-


ten en la ciudad, como sujetos que deben ser acompañados e intervenidos en sus pro-
cesos sociales de apropiación del territorio, con miras a promover comportamientos que
contribuyan a la convivencia y disminuyan los esquemas de vigilancia privada de carácter
ilegal, que actualmente existen en ciertas partes del territorio o el interés de ciertas comu-
nidades por ejercer justicia por mano propia.
• Promoción permanente de liderazgos comunitarios que contribuyan a la generación de
procesos positivos de cohesión y capital social.
• Promoción del uso y cuidado del espacio público y bienes comunales.

El liderazgo sobre el cual se funda la estrategia es el liderazgo consolidado, entendido este como
la habilidad de movilizar recursos, conocimientos y habilidades que se producen en los sectores
en donde las personas viven o tiene vínculos. Este se caracteriza por su capacidad de influir, su
legitimidad (en algunos casos viene por la legalidad cuando es elegido por elección popular
como presidentes de Junta de Acción Comunal) y también por la coexistencia de otras organiza-
ciones de base comunitaria que impulsan mecanismos para tramitar conflictos en su comunidad,
y principalmente, como resultado de las anteriores, por la posición social que tienen que les sirve
para ejercer una fuerte influencia a la hora de cambiar comportamientos, sugerir soluciones a los
problemas y que la comunidad se interese por estos. Estos elementos son centrales a la hora de
prevenir escenarios de violencia, pues el líder debe representar una autoridad tal que pueda ejer-
cer sanción social dirigidos a restaurar las relaciones sociales.
Estos grupos cumplen fundamentalmente tareas de gestión y prevención de manera correspon-
sable, y cuyo ámbito de acción apunta a:

• Identificar, a partir de la compresión de los problemas de convivencia, que son distintitos a


los de la seguridad ciudadana, aquellos en los que las organizaciones puedan destinar los
recursos comunitarios para resolverlos.
• Consolidar escenarios de articulación y dialogo con la Administración Distrital y otras en-
tidades e instituciones, y que, oportunamente, se planteen planes de trabajo que sean
susceptibles de ser abordados por la organización comunitaria.
• Desarrollar iniciativas de carácter comunitario, y que representan un capital social valioso,
para movilizar capacidades instaladas en la comunidad alrededor de la gestión de la
convivencia.

• Fortalecimiento Frentes de Seguridad

Una de las herramientas fundamentales en la interacción y la generación de corresponsabilidad


con la comunidad en los servicios de seguridad ciudadana es la organización de grupos vecinales
que conforman los Frentes de Seguridad. Esta estrategia, diseñada por la Policía Nacional, tiene
como finalidad generar una interacción más cercana entre los servicios de policía y los ciudada-
nos, quienes coadyuban coadyuvando a lograr la convivencia pacífica, la identificación de riesgos
y amenazas y la promoción de la cultura de la legalidad, de las comunidades mediante la vin-

59
culación e integración de los vecinos por cuadras, sectores, barrios, conjuntos cerrados, edificios.
Lo anterior, permite que los servicios brindados por el personal uniformado cuenten con mayor
cooperación, información de contexto y alertas tempranas para una gestión eficiente y eficaz para
atender los problemas de seguridad ciudadana de los cuadrantes.

Uno de los elementos sobre los que se sostiene esta estrategia es la existencia de Policía del Cua-
drante, basado en el Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes (MNVCC), que
consiste en unidades operativas más pequeñas para tener un mayor control territorial, conocidas
como cuadrantes. Estos están orientados a contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la
comunidad a través de la solución de problemáticas de convivencia y seguridad, y estableciendo
relaciones efectivas de coordinación con otras entidades y con la ciudadanía en general. Es así
como los ciudadanos conocen el cuadrante que tiene jurisdicción en el barrio donde se localiza y
pueden comunicarse directamente al número te-
lefónico dispuesto para su atención. Este modelo


se contrapone al modelo de policía reactiva, que
generaba servicios a partir de llamadas de even-
tos de emergencia, a una visión de la vigilancia Concebir la seguridad como
constante y el desarrollo de tareas comunitarias un valor público y que respon-
que le permitan abordar problemas concretos der a las aspiraciones de los
por oportunidad de ser preventivos. ciudadanos en conjunto, como
un todo, solo es posible cuando
Una de las dificultades que atraviesan los proce-
sos de generación, fortalecimiento y protección existe concertación entre las ins-
de capitales sociales de las comunidades es la tituciones y las comunidades so-
perdida de vinculo, cercanía y tiempo dedicado bre lo que debería hacerse para
por los ciudadanos para tratar temas de su co- salvaguardar y atender los pro-
munidad, barrio y/o edificio. Teniendo en cuen- blemas que la afectan. ”
ta que hay una importante apuesta en el país
por la inclusión denuevas tecnologías, y aquellas
asociadas a lo social y comunitario no se han
hecho esperar, el proyecto concibe la incorporación de dispositivos tecnológicos en lógica comu-
nitaria con el fin de conectar a grupos de ciudadanos con la policía del cuadrante de su sector,
permitiendo estrechar dichos lazos.

Concebir la seguridad como un valor público y que responder a las aspiraciones de los ciudada-
nos en conjunto, como un todo, solo es posible cuando existe concertación entre las instituciones
y las comunidades sobre lo que debería hacerse para salvaguardar y atender los problemas que
la afectan. Es aquí, donde los liderazgos presentes en las comunidades son actores importantes,
en la medida que han sido ellos quienes han generado escenarios tradicionales de participación
para impulsar, mejorar e intervenir los problemas del día a día. Es por ello, que la estrategia se
convierte en una plataforma que brinda apoyo institucional para que los líderes integren la gestión
de la seguridad a través de los servicios de la policía comunitaria de vigilancia, y a través del grupo
de Prevención y educación ciudadana, desarrollando acciones como:

• Formar a la ciudadanía en mecanismos de articulación comunitaria de la Policía Metro-


politana de Barranquilla que plantea el Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por
cuadrantes y los Frentes de seguridad comunitaria.
• Desarrollar estrategias de comunicación efectiva que le permitan a la ciudadanía mayor
acceso a la policía de cuadrantes y distintos servicios de promoción y socialización de

60
normativa, como el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
• Movilizar a la comunidad alrededor actividades y acciones institucionales que promue-
van una cultura de la legalidad.

• Centros de Integración Ciudadana CIC

Los Centros de Integración Ciudadana son infraestructura en donde se ofrecen programas lúdicos,
culturales y deportivos para el buen uso del tiempo libre de los niños, jóvenes y adultos, con el fin
de mejorar las relaciones entre sus habitantes y desarrollar actividades que integren a la comuni-
dad. Además, se ofrecen servicios en convivencia que permiten la gestión de los conflictos desde
el ámbito comunitario.

Esta apuesta, acompañada por el Ministerio del Interior, le permitirá a la ciudad aumentar los
espacios para el desarrollo de estrategias para la convivencia y así responder al desarrollo ur-
bano que plantea la construcción de proyectos de vivienda prioritaria, que le apuntan a brindar
calidad de vida a poblaciones en condición de vulnerabilidad. En este sentido, la integración de
nuevos ciudadanos a las dinámicas comunitarias implica el fortalecimiento de dichos servicios y
el acompañamiento permanente para la construcción de normas sociales que le den forma al
relacionamiento cotidiano.

Los Centros de Integración Ciudadana (CIC) para los proyectos de vivienda Gardenias, Villas de
San Pablo y Villas de la Cordialidad le apuntan a:

• Aumentar la construcción de infraestructura comunitaria en la ciudad para el desarrollo de


programas, estrategias y proyectos de enfoque comunitario para la convivencia.
• Desarrollar iniciativas de las comunidades que promuevan la integración alrededor de ac-
tividades deportivas, recreativas, artísticas y/o que implique la participación de diversos
grupos sociales de la comunidad.
• Brindar servicios que fortalezcan las capacidades de líderes o autoridades del nivel co-
munitario para la gestión de las conflictividades que se puedan dar la cotidianidad en los
proyectos de vivienda prioritarios.

• Gestores de Convivencia

Es de vital importancia contar con equipos interdisciplinarios que apoyen, desde la Administración
Distrital, la regulación de los comportamientos contrarios a la convivencia, respondiendo a los ám-
bitos planteados no solo en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (CNSCC),
en la implementación de los mecanismos alterativos para la resolución de los conflictos, sino
apoyar las distintas acciones que se descargan al personal uniformado establecido en la nueva
Política Marco de Convivencia y Seguridad del 2020.

Este equipo lo conforman tanto profesionales como gestores de convivencia que a partir de su
experiencia contribuyen en la promoción, mediación y gestión de la convivencia.

• Articulación institucional para la planeación y ejecución de las de acciones de regula-


ción que realizan los gestores de convivencia de la Oficina para la seguridad y convi-

61
vencia ciudadana y los equipos de trabajo asignados para el control en la aplicación
de las medidas de orden público de la Policía Metropolitana de Barranquilla
• Desarrollo de las actividades de promoción de la convivencia, cumplimiento de las
normas asociadas al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana y a las
disposiciones administrativas de orden público
• Formar ciudadanía en temáticas que apunten a cambios de comportamiento relacio-
nados con información normativa sobre medidas especiales por emergencia sanitaria
dirigidas a fomentar respeto a las normas y prácticas de legalidad

• Proyecto: Niños, Niñas, Adolescentes y jóvenes (N,N, A y J) participando en la construc-


ción de convivencia
Diseñar estrategias que fomenten habilidades para vivir y convivir en comunidad y para la tramita-
ción adecuada de situaciones de conflicto, entendiendo que en sectores específicos de la ciudad
coexisten grupos sociales que usan la violencia como forma de resolver conflictos, resultado de
procesos de exclusión social en sectores vulnerables.

Desde la Administración Distrital se le apuesta a las acciones y estrategias que aumenten la co-
hesión social para prevenir violencia, la comisión de delitos e indisciplina social y el fortalecimiento
de iniciativas participativas, donde los niños, niñas adolescentes, jóvenes, familias y comunidades
tengan un rol activo y decisivo.

Estrategia Vuelve
y Juega

Meta 2023
Realizar 3 estrategias nuevas Estrategia
para la atención a conflictividad Entornos Escolares
en población adolescente y joven Seguros

Fortalecimiento
Policia Civica
Juvenil

• Vuelve y Juega

El programa Vuelve y Juega, constituye un conjunto de estrategias para atender la conflictividad


juvenil en cuanto problema público que afecta a la ciudadanía y se manifiesta a través de la
incidencia de grupos juveniles mediante confrontaciones en el espacio público. Lo anterior, gene-
rando escenarios de inclusión social y fortalecimiento de mecanismos protectores presentes en las
comunidades, para prevenir la violencia entre jóvenes.

62
Es indispensable distinguir entre violencia y conflictividad, entendiendo el segundo de estos como
una síntesis multicausal que provoca varios efectos, algunos de los cuales pueden asumir formas
violentas ante la ausencia de medios institucionales para su procesamiento. Por lo tanto, los pro-
blemas no radican en la conflictividad, sino en la ausencia de canales institucionales para proce-
sarlos por vías pacíficas. La violencia es vista como el resultado de una relación social conflictiva
que surge de intereses y poderes que no encuentran otras soluciones que la fuerza. Se entiende
entonces el conflicto como parte de la vida social, y la violencia como mediación.

En consecuencia, el programa tiene como propósito el desarrollo de intervenciones en los niveles


individuales, grupales, familiares, comunitarios e institucionales, desde un enfoque de prevención
social, con los jóvenes en contextos de violencia entre pares; de tal forma, se generen nuevos
aprendizajes y se restauren sus relaciones sociales, en los territorios priorizados. Lo anterior, con la
finalidad de lograr los siguientes objetivos:

•Promover la aplicación de prácticas de aprendizaje social y formación en competencias


ciudadanas, que propicien la superación de conflictos entre grupos juveniles, la sana con-
vivencia y el respeto de los derechos humanos.

•Construir procesos de acompañamiento psicosocial e inmersión en los contextos de en los


que se encuentran los jóvenes, en los ámbitos en los que construyen sus formas de socia-
bilidad; a fin de superar los efectos sociales y emocionales de la violencia.

•Fortalecer iniciativas juveniles de corresponsabilidad y participación ciudadana que pro-


pendan por la inclusión social y el buen uso del tiempo libre, como formas de resignificar
sus prácticas, con un impacto positivo en las comunidades.
•Desarrollar intervenciones con las familias, brindando apoyo para el fortalecimiento de sus
dinámicas internas y el mejoramiento de sus relaciones sociofamiliares.

Para tales fines, se establecieron cuatro componentes estratégicos:

• Superación de conflictos: este componente, pretende abordar la superación de con-


flictos, desde un enfoque de prevención social de la violencia, lo que implica reconocer
aquellos planteamientos que indican que la violencia es una práctica social aprendida que
se transmite en los distintos modos de socialización a los que tienen acceso los diferentes
grupos sociales, en el contexto en que se encuentran. De esta manera, a través de la me-
diación social, el fútbol con valores y otras herramientas para la superación de conflictos, se
busca ofrecer alternativas, que propicien la resolución efectiva de los conflictos que resultan
en el ejercicio de la violencia entre jóvenes e identificar las condiciones en que éstas son
ejercidas.

• Acompañamiento psicosocial: este componente será implementado y ejecutado con el


despliegue de un equipo de profesionales en las áreas de la Psicología, Trabajo Social y
Sociología; quienes, desde el primer contacto con la población beneficiaria y sus familias,
brindarán apoyo a través de un proceso de atención individual y grupal, basado en el re-
conocimiento de los jóvenes como generadores de cambios.

Este componente estratégico del programa comprende la caracterización individual y co-


lectiva de los beneficiarios, la realización de atenciones individuales, visitas domiciliarias y

63
talleres psicosociales.

Además, este componente también trata del acompañamiento en procesos de rehabilita-


ción por consumo problemático de sustancias psicoactivas y otros factores de riegos rela-
cionados con la exposición de los jóvenes a situaciones de vulnerabilidad.

• Trabajo en red comunitaria con impacto social positivo: representa también un desafío,
potenciar, con la participación protagónica activa de las y los jóvenes, la creación de nuevas
expresiones sociales colectivas, desde el respeto a sus formas de sociabilidad, de agru-
pación y construcción de identidad. El fortalecimiento de expresiones sociales colectivas a
partir de sus formas asociativas posibilita visibilizar las iniciativas juveniles y la construcción
de tejido social en las comunidades a la que pertenecen.

El componente de trabajo en red con las comunidades incluye la identificación y fortaleci-


miento de iniciativas de emprendimiento juvenil, además de la capacitación para el forta-
lecimiento de sus capacidades de autogestión y sostenibilidad.

• Escenarios de familia, paz y convivencia: reconociendo las realidades cambiantes y


diversas en las familias, desde sus roles, formas de relacionamiento y estructuras, se rea-
lizarán intervenciones con las familias de los jóvenes beneficiarios del programa. Por tal
razón, a este componente estratégico, corresponde generar encuentros con las familias y
círculos de aprendizajes.

Para el desarrollo de las acciones de este componente, se programarán talleres con fami-
lias, visitas de seguimiento y estudios de casos

• Entornos Escolares seguros

En el entorno de las instituciones educativas se genera un diálogo permanente con la comuni-


dad y sus condiciones materiales de coexistencia. En consecuencia, debido a que los efectos
del entorno influyen cada vez más -y de manera más acelerada- en lo que sucede alrededor
de las instituciones educativas, se hace necesario concertar un conjunto de acciones destinadas
a mejorar la seguridad y convivencia, involucrando a las autoridades y los actores sociales que
allí convergen, como lo son la comunidad educativa y comunidad de vecinos, líderes y, Policía de
Prevención, Infancia y Adolescencia.

En articulación con la Secretaría de Educación y la Policía Metropolitana de Barranquilla-Infancia


y Adolescencia se priorizan las Instituciones Educativas Distritales-IED- en un plan de trabajo en
tres fases. En la primera fase de intervención se realiza una visita diagnóstica de factores sociales
y situacionales a las IE Priorizadas. En la segunda fase, una vez detectadas las problemáticas
a nivel de seguridad, se busca estimular la participación de la comunidad escolar (estudiantes,
docentes, directivos y padres de familia) y la comunidad general (vecinos, comerciantes, líderes,
JAC) en las labores preventivas de acciones delictivas o violentas alrededor de las instituciones
educativas por medio de la optimización de la comunicación entre los actores (colegio, policía,
alcaldía y comunidad) mejorando la capacidad de reacción de la fuerza pública y capacitando
a la comunidad en la identificación de acciones potencialmente peligrosas o que atenten contra
la seguridad y convivencia ciudadana en los entornos escolares. Finalmente, en una tercera, se

64
establecerán grupos de apoyo constituidos en cada una de las IED dotados con implementos de
comunicación efectiva que permita actuar efectivamente en temas de prevención del delito y la
violencia para convertir los alrededores de las instituciones en entornos protectores de nuestros
niños niñas y adolescentes, disminuir el número de acciones delictivas y mejorar la percepción de
seguridad logrando entornos escolares seguros.

Adicionalmente, en el componente de mediación de conflictos escolares, y fortalecen el proceso


de implementación de procesos restaurativos aplicados a la convivencia escolar, por lo que se
adicionaran las actividades para prestar los servicios de apoyo a la gestión a la Oficina para la
seguridad y convivencia en un proceso que lleva a cabo con el Ministerio de Justicia y del Derecho,
para la implementación de la Justicia Restaurativa en el marco de la Convivencia Escolar para si-
tuaciones tipo III, en las que se requiera el trabajo de los equipos multidisciplinarios para ejecutar
las practicas restaurativas. El proyecto en su conjunto apunta a:

• La interrelación entre instituciones y actores claves con el fin de fortalecer vínculos con la
comunidad que contribuyan a la reducción de riesgos que detonan conflictos escolares
o hechos que amenacen la seguridad de niños, niñas y adolescentes de las Institucio-
nes Educativas.
• La articulación con los equipos del Comité Escolar de Convivencia de las Instituciones
Educativas para la identificación de situaciones tipo III de acuerdo al Sistema Nacional
de Convivencia Escolar y Formación para el Ejercicio de los Derechos Humanos, la Edu-
cación para la Sexualidad y la Prevención y Mitigación de la Violencia Escolar (Ley 1620
de 2013) en apoyo con la Fiscalía General de la Nación y el ICBF

• Fortalecimiento de la Cívica Infantil y Juvenil

La estrategia de Policía Cívica Infantil de la Policía Nacional buscar la participación de los niños,
niñas y adolescentes en espacios pedagógicos que permitan el afianzamiento de valores y prin-
cipios éticos, morales, sociales, personales, cívicos, familiares y el ejercicio de deberes y derechos.
Esto se traducirá en el ejercicio de una ciudadanía comprometida con la cooperación, la solidari-
dad y la responsabilidad ciudadana, que se orienten por el apoyo y la construcción de la convi-
vencia ciudadana.

Esta estrategia fomenta la participación de niñas y niños entre 07 y 12 años y adolescentes entre
13 y 17 años en actividades de voluntariado. Las actividades dirigidas a la población infante y ado-
lescente tienen un carácter estrictamente pedagógico, cultural, social y comunitario y, en el caso de
los adolescentes estudiantes de educación media cuenta como trabajo social. De igual forma, las
diferentes actividades de los grupos cívica infantil y juvenil deben contar con la participación como
mínimo de un padre de familia o acudiente, permitiéndose la inclusión de habilidades parentales
en el desarrollo de la estrategia.

Por lo tanto, apunta a:

• Abrir espacios de participación en actividades cívicas que propendan por el ejercicio


de la solidaridad, la responsabilidad social y la visión de comunidad de niños, niñas y
adolescentes.
• Fortalecer proyectos de base comunitaria que involucre a niños, niñas y adolescentes

65
en actividades extraescolares que les permita desarrollar sus intereses con enfoque de
desarrollo social.

Meta 2023
Desarrollar 2 estrategias
diferencial para el cumplimiento
de las finalidades pedagógicas y
restaurativas del SRPA

Programa de
seguimiento
judicial a drogas

Programa
Justicia Juvenil
Restaurativa

• Programa de seguimiento Judicial a drogas

Para estos próximos cuatro años en cuanto a la prevención de la delincuencia se asumen pro-
yectos necesarios para fortalecer el carácter protector, rehabilitador y restaurador del Sistema de
Responsabilidad Penal Adolescente. En ese sentido, se llevarán a cabo -y por primera vez- dos
estrategias en el Distrito. Estas son, por un lado, el Programa de seguimiento judicial al tratamien-
to de drogas que toma como ejemplo el modelo de Tribunales de Tratamiento de Drogas en el
sistema penal juvenil en Estados Unidos, con el surgimiento de la jurisprudencia terapéutica. Esto
con el fin de acércanos al deber ser de la sanción, que es recuperar a los adolescentes del flagelo
del consumo problemático de estupefacientes y generar un proceso de interrupción de la carrera
delictiva. Por otro lado, la estrategia de Justicia Juvenil Restaurativa, dirigida a generar con los ado-
lescentes la responsabilización, reparación y reintegración. Este tiene gran valor por su intención
de interrumpir cadenas de venganza o segregación de la población adolescente involucrados
en delitos por parte de sus familias, comunidades y los sistemas de atención social. Esta meto-
dología le da una nueva dirección a como estamos trabajando sobre la delincuencia, afirmando
el consenso internacional, y cuyas recomendaciones han liderado organizaciones como la UN-
DOC-ONU, sobre la necesidad de prevenir, asumiendo las debilidades sociales e institucionales
que sobre este tema enfrenta la ciudad.

El Programa de seguimiento judicial al tratamiento de drogas para la población mayor de 14


años y menor de 18 años que ingresan al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes
explora alternativas a la privación de libertad para los adolescentes que habían cometido delitos

66
como consecuencia del consumo problemático de drogas, ya que el encarcelamiento no es la
respuesta adecuada a esta problemática, en especial para las personas que cometen delitos
como consecuencia de un consumo problemático de sustancias psicoactivas. Bajo esta óptica, el
país ha avanzado en la formulación de una nueva política de drogas, centrada en un enfoque de
salud pública y de respeto por los derechos humanos, lo que implica abordar dicha problemática
desde sus causas e intervenirla con acciones integrales, al explorar la alternatividad penal para
delitos relacionados con drogas, la ejecución de estas estrategias y su viabilidad cuenta con la
asistencia técnica y el asesoramiento del Ministerio de Justicia y el Derecho para lograr los obje-
tivos, los cuales son:

• Intervenir el consumo de drogas en los adolescentes vinculados al Sistema de Responsabilidad


Penal para Adolescentes ofertando programas de atención centrados en la evidencia científica.

• Mejorar la confianza de la ciudadanía en la justicia, promoviendo la responsabilización por la


conducta delictiva y la reparación del daño causado por el delito.

• Apoyar a los adolescentes en la construcción de proyectos de vida que les permitan tomar
distancia del mundo del delito.

• Desplegar estrategias que fomenten la inclusión social, educativa, productiva y cultural de los
adolescentes como estrategia para disminuir la reincidencia y la reiteración en el delito.

El programa está articulado a partir de cuatro componentes (jurídico, médico-sanitario, restaurativo


e inclusión) y se sustenta en un sólido proceso de coordinación interinstitucional.

Componente jurídico: se incentiva el seguimiento, la revisión y la sustitución de la sanción; el uso


de sanciones no privativas de la libertad y las medidas complementarias; y el seguimiento perma-
nente del proceso del adolescente por parte de las autoridades judiciales.

Componente Médico Sanitario: Este componente busca ofertar tratamiento especializado para
los trastornos asociados al consumo de sustancias psicoactivas. Desde el Programa se ha venido
desarrollando un proceso de gestión y articulación con los actores de salud en los territorios, a
fin de garantizar el acceso a tratamientos basados en evidencia científica a los adolescentes y
jóvenes que han cometido delitos como consecuencia del consumo problemático de sustancias
psicoactivas.

Este componente incluye la nueva normatividad desarrollada para permitir el acceso y garantizar
la calidad en la atención y se estructura a partir del Modelo de Tratamiento que el país ha definido
para los adolescentes del SRPA.

Componente de inclusión social: busca prevenir o reducir la reincidencia incentivando la inclusión


social, educativa, productiva, recreativa y cultural de los adolescentes y jóvenes que han cometido
delitos como consecuencia del consumo problemático de sustancias psicoactivas. Este compo-
nente se ocupa de generar acciones que medien la inclusión de los adolescentes, para lo cual se
centra en la lectura de su red familiar y social, la construcción de un portafolio de programas de
inclusión, la caracterización de los adolescentes que ingresan al Programa y la construcción de
alianzas interistitucionales que brinden oportunidades y posibiliten el desarrollo de competencias
y habilidades sociales.

67
Componente Restaurativo: promueve la aplicación de la justicia juvenil restaurativa y busca incidir
en la responsabilización de los adolescentes por la conducta delictiva, promover la reparación del
daño causado en la figura de la víctima e incentivar la reconstrucción de la confianza y los vínculos
sociales que se vieron afectados por la comisión del delito.

Justicia Juvenil Restaurativa

Existen muchas definiciones de la Justicia Restaurativa en la literatura especializada; sin embargo,


para efectos pedagógicos mencionaremos algunas de las más importantes. En primer lugar, como
lo indica el Ministerio de Justicia y del Derecho (2018), una de las definiciones más aceptadas es
la contenida en la Resolución 2000/14 del 27 de julio de 2000 del Consejo Económico y Social
de las Naciones, por medio de la cual se establecen los “Principios básicos sobre la utilización
de programas de justicia restaurativa en materia penal” y se plasman las siguientes definiciones:

a) Por “programa de justicia restaurativa” se


entiende todo programa que utilice proce-
sos restaurativos e intente lograr resultados
restaurativos.
“ El programa de Justicia Juve-
nil Restaurativa proyectado para
b) Por “proceso restaurativo” se entiende
todo proceso en que la víctima, el delin- ser aplicada en Barranquilla es
cuente y, cuando proceda, cualesquiera una forma de justicia que abor-
otras personas o miembros de la comu- da los conflictos desde un enfo-
nidad afectados por un delito, participen que social, afectivo, pedagógico
conjuntamente de forma activa en la reso- y de derechos, orientado por los
lución de cuestiones derivadas del delito,
por lo general con la ayuda de un facili- principios de la protección inte-
tador. Entre los procesos restaurativos se gral, interés superior del adoles-
puede incluir la mediación, la conciliación, cente y corresponsabilidad”
la celebración de conversaciones y las reu-
niones para decidir sentencias.
c) Por “resultado restaurativo” se entiende
un acuerdo alcanzado como consecuencia de un proceso restaurativo. Entre los resultados
restaurativos se pueden incluir respuestas y programas como la reparación, la restitución y
el servicio a la comunidad, encaminados a atender a las necesidades y responsabilidades
individuales y colectivas de las partes y a lograr la reintegración de la víctima y del delin-
cuente.
d) Por “partes” se entiende la víctima, el delincuente y cualesquiera otras personas o miem-
bros de la comunidad afectados por un delito que participen en un proceso restaurativo.
e) Por “facilitador” se entiende una persona cuya función es facilitar, de manera justa e
imparcial, la participación de las partes en un proceso restaurativo, requiriendo, grupos
multidisciplinarios

El programa de Justicia Juvenil Restaurativa proyectado para ser aplicada en Barranquilla es una
forma de justicia que aborda los conflictos desde un enfoque social, afectivo, pedagógico y de
derechos, orientado por los principios de la protección integral, interés superior del adolescente
y corresponsabilidad. Esta justicia busca el restablecimiento de los derechos del adolescente, la
toma de conciencia sobre el daño causado, la garantía de los derechos a la verdad y a la repa-
ración integral de la víctima, el reconocimiento recíproco entre las partes y la reintegración a la

68
sociedad, todo ello por medio de un procedimiento que debe contar con la participación del Es-
tado, la comunidad y las familias. Desde este punto de vista, la Justicia Restaurativa busca el res-
tablecimiento de las relaciones familiares y comunitarias rotas, la reparación y la inclusión social,
apuntándole a la prevención de la delincuencia y cumplimiento de las finalidades restaurativas
del SRPA, apuntando a:

• Desarrollar procesos restaurativos a partir de la disposición de equipos interdis-


ciplinarios para garantizar el cumplimiento de los compromisos de responsabi-
lización y reparación.
• La aplicación del principio de oportunidad respondiendo a las plenas garantías
de la reparación a las victimas y el restablecimiento de los lazos y red de apoyo
del adolescente ofensor con su entorno.
• Brindar ofertas institucionales con enfoque en prevención de la delincuencia que
permitan a los adolescentes otros espacios para la construcción de un proyecto
de vida alejado del delito.

• Proyecto: Servicios especializados e integrados para convivencia


La Administración Distrital, le apuesta al diseño de rutas de atención que permitan tratamientos
integrales y contextualizados de los conflictos que tienen los ciudadanos, por ello, se ha materia-
lizado en la Unidad de Servicios Especializados en Convivencia Ciudadana y Justicia, una oferta
interinstitucional a partir de la cual se genera un proceso de acompañamiento en materia psico-
social y de justicia al ciudadano.

El cambio de nombre en la unidad permanente de justicia (UPJ) se debe a la puesta en marcha


del decreto 0380 del 2018 en su artículo 43, el cual denomina al lugar de traslado por protección
Unidad de Servicios Especializados en Convivencia Ciudadana y Justicia (UCJ).

Meta 2023
Mantener el
funcionamiento
de 1 UCJ

• Unidad de Servicios especializados en convivencia ciudadana y justicia

Toda sociedad demanda la existencia de un sistema de administración de justicia, que atienda de


manera eficaz y legítima los diferentes conflictos y disputas que se presentan entre los ciudadanos
y ponen en riesgo el respeto por los derechos legalmente reconocidos, afectando a la integridad
y dignidad de cada persona, entendiendo que, según Edgar Ardila (2015):

69
“La seguridad también se funda en el sentimiento de que no se está sólo y que cuando se requiera
hacer valer un derecho, van a poderse movilizar los diferentes recursos colectivos que tiene la socie-
dad, incluso la fuerza legítima. Entonces, la confianza en que la autoridad cumplirá con su mandato
de amparo es una condición fundamental para que la gente se sienta seguridad… Dar seguridad
a la comunidad exige que la institucionalidad logre el propósito de amparar a las personas y a sus
derechos” (p.8)

Con relación al acceso a la justicia, es importante mencionar que este no se limita a dar a co-
nocer los derechos y deberes a los ciudadanos o la oferta de justicia que existe en el territorio;
para lograr el mejoramiento en esta materia se requiere diseñar rutas de atención que permitan
tratamientos integrales y contextualizados de los conflictos que tienen los ciudadanos, evitando
de esta manera revictimizaciones, o intervenciones que puedan arrojar daños adicionales para
los diferentes interesados.

En este sentido, la administración distrital en el marco de la oferta de servicios de justicia y


convivencia cuenta, desde 2014, con la Unidad de Servicios Especializados en Convivencia
Ciudadana y Justicia, que a diferencia de las unidades permanente de justicia que existen en
otras ciudades del país no opera como una capacidad local en temas carcelarios, ni tampo-
co como un centro de recepción masiva de ciudadanos infractores de la ley. Por el contrario,
esta unidad cuenta con una oferta institucional de carácter administrativo a partir de la cual
se genera un proceso de acompañamiento en materia de justicia al usuario. Este acompaña-
miento, que también se brinda en materia psicosocial, busca a su vez una apropiación del usuario
de las implicaciones de sus comportamientos contrarios a la convivencia y la modificación y no
repetición de estos.

Por lo anterior, con la entrada en vigor de la Ley 1801 de 2016 se consideró pertinente modificar
el nombre de este complejo de servicios por Unidad de Servicios Especializados en Convivencia
Ciudadana y Justicia, que tiene las siguientes características:

• Servicios generales a todos los habitantes y visitantes de Barranquilla, tales como: 1. Orienta-
ción para la atención de problemas de convivencia; 2. Atención a los problemas de convivencia
por parte del Inspector de Policía; 3. Atención a problemas de convivencia y violencia interperso-
nal que vinculen menores, mujeres y familia por parte del Comisario de Familia; 4. Recepción de
denuncias a través de la sala de usuarios SAU de la Fiscalía General de la Nación; 5. Práctica de
exámenes médico –legales; 6. Asesoría en la protección y garantía de derechos a cargo del per-
sonero; 7. Recepción de quejas, sugerencias y reconocimientos a la función y actividad de policía
en la Oficina de Atención al Ciudadano OAC de la Policía Nacional; 8. Orientación psicológica fa-
miliar para la atención de niños y jóvenes con problemas de conducta, desocupación y deserción
escolar, como consecuencia del consumo de sustancias psicoactivas y 9. Actividades pedagógicas
y de difusión relacionadas con el uso de los mecanismos alternativos de resolución de conflictos
y la detención y atención temprana a las diferentes manifestaciones de violencia intrafamiliar VIF.

Los servicios generales están a cargo de: un asesor jurídico que dependen de la Oficina para la
Seguridad y Convivencia Ciudadana, inspectores de policía y comisarios de familia que funcionan
a través de cuatro turnos para garantizar la atención 24 horas y dependen de la Secretaría de Go-
bierno, despacho del Instituto de Medicina Legal que funciona 24 horas al igual que el delegado
de la Personería Distrital por turnos de 12 horas y un psicólogo que dependen de la Oficina para
la Seguridad y Convivencia Ciudadana.

70
Servicios especiales a ciudadanos en conflicto con la ley a través de 1. Actividades pedagógicas
dirigidas a los ciudadanos que incurren en comportamientos contrarios a la convivencia; 2. Aten-
ción y protección a los ciudadanos que son conducidos por medida de protección en el marco
de la Ley 1801 de 2016; 3. Atención psicosocial y jornadas de sensibilización a los ciudadanos de
son conducidos por medida de protección en el marco de la Ley 1801 de 2016 y a sus familias y
4. Activación de rutas de atención específicas en casos de violencia intrafamiliar, violencia sexual,
problemas de salud mental.

Los servicios especiales están a cargo de equipos interdisciplinarios compuestos por personal del
área de la salud, psicólogos, trabajadores sociales, abogados, sociólogos, y personal de la Policía
Nacional.

• Programa: Información para la planeación y la gestión institucional

Seremos un instrumento de consulta para la toma de decisiones, de acuerdo con el plan integral
de seguridad y convivencia ciudadana y la generación de conocimiento a través del desarrollo de
investigaciones que nos permitan explorar factores de riesgo que afecten la seguridad y conviven-
cia en el Distrito.

• Proyecto: Observatorio en Seguridad y Convivencia Ciudadana


La generación de conocimiento sobre los problemas públicos que afectan la seguridad y la con-
vivencia ciudadana de los habitantes de Barranquilla es una prioridad para la administración
distrital, por esta razón desde hace más de 6 años la alcaldía constituyó el primer Observatorio del
Delito, dependencia que se encargaba de geo-referenciar los delitos de mayor impacto a partir de
la información que suministraba la Policía Nacional.

Años después, con el fin de ampliar el alcance de las acciones que allí se desarrollaban y atender
los requerimientos que algunas dependencias de la alcaldía distrital realizaban sobre análisis
específicos que servían de insumos para establecer las zonas de la ciudad a intervenir o las po-
blaciones más afectadas, se reorganizó el observatorio dando origen al Sistema de Información
Unificada SIU, que ha venido funcionando en los últimos dos años.

Ahora bien, con el fin de responder a los nuevos desafíos y toda vez que, en el campo de la vio-
lencia interpersonal la conflictividad comunitaria afecta la convivencia y en general la prestación
del servicio de seguridad ciudadana, existen tantos aspectos por investigar y explorar, que se ha
considerado dar el siguiente paso para constituir el Centro de Estudios Especializados en asuntos
de violencia interpersonal, delincuencia y conflictividad juvenil de la ciudad de Barranquilla.

En atención a los lineamientos del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Inno-


vación Colciencias el centro de estudios contará con un grupo de investigación, que entrará al
proceso de categorización. Dicho grupo será el encargado de liderar proyectos de investigación
a partir de los cuales se logre una mejor comprensión de los problemas públicos de indisciplina
social, violencia interpersonal, y delincuencia. De igual forma, será la dependencia encargada de
realizar seguimiento a la implementación de los programas y por supuesto, en la medida de las
posibilidades realizará evaluaciones de impacto a algunas de las intervenciones.

Es una apuesta de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, la institucionalización

71
de un Observatorio en Seguridad y Convivencia Ciudadana que nos permita fortalecer mediante
un sistema de indicadores en constante medición, producir información confiable, oportuna com-
parable y de calidad, siendo el referente principal de la seguridad y convivencia ciudadana en el
distrito de Barranquilla.

• Boletines sobre el comportamiento de los homicidios y otros delitos

Los boletines sobre el comportamiento de los homicidios y otros delitos del Distrito se elaboran de
manera quincenal y mensual. Dentro de estos se encuentran plasmados el comportamiento de
las variables de los delitos de homicidios, lesiones, hurtos (en todos sus tipos), extorsión e ingresos
a la UCJ. Con estos, se obtiene la panorámica consolidada de cada delito en las que se pueda
observar las concentraciones y los cambios importantes. Esta dinámica permite generar alarmas,
recomendaciones y conclusiones que orientan temas a tratar en los Comités de seguimiento de
criminalidad y violencia y en general en la toma de decisiones en materia de Seguridad y Convi-
vencia.

• Infografías de temas y fechas especiales sobre el comportamiento de criminalidad


y violencia

Las infografías de temas y fechas especiales tienen como finalidad realizar seguimiento de ma-
nera general a los indicadores con el fin de comprender la temporalidad de eventos o hechos
relevantes de la vida social de la ciudad, que por su carácter colectivo, tienen efectos en los
comportamientos de delitos y problemas públicos de seguridad y convivencia asociadas, tales

72
como Pre-carnavales y Carnavales, Semana Santa, Día de la madre y padre, Celebración de amor
y amistad, fiestas decembrinas y fin de año, entre otros. Lo anterior, permite una visión general y
cumple la función de informar a as instituciones, medios y comunidad en general.

• Boletines de temas de interés y fechas especiales sobre el comportamiento de cri-


minalidad y violencia en el Distrito.

Los Boletines de temas de interés y fechas especiales se realizan por requerimiento de las institu-
ciones y autoridades de seguridad ciudadana o dependiendo de alguna situación específica en
algún tiempo determinado que afecte la seguridad y convivencia ciudadana. Estos permiten una
comprensión más amplia sobre las problemática o delito específicos al realizar una descripción
completa de las variables presentes adjuntadas en cada denuncia o caso conocido por parte de
las autoridades, y representa un insumo para un análisis completo de los factores de riesgos y
concentraciones y/o focos, así como análisis espacial y geográfico de dichos eventos.

Son boletines de este tipo el boletín de violencia contra la mujer, boletín diagnóstico de violencia y
criminalidad en jóvenes entre los 14 A 28 años, boletín de homicidios y personas de nacionalidad
venezolana en el Distrito. Estos son recursos de la gestión del conocimiento para orientar planes
específicos correspondientes a la disposición de los servicios de seguridad ciudadana, regulación
de ciudadanos y requerimientos especiales de los servicios de emergencia.

Aumentar a 4 acuerdos entre los órganos de control y justicia con


los órganos de la administración Distrital para el acceso de datos
estadísticos del registro institucional en criminalidad y violencia

Convenio
Instituto Convenio Convenio
Convenio con
Colombiano Policia Instituto
la Fiscalia
de Medicina Metropolitana Colombiano
General de la
Legal y de de Bienestar
Nación
Ciencias Barranquilla familiar ICBF
Forences

• Convenios con instituciones que administran registros institucionales en seguridad


y justicia

El relacionamiento con las instituciones que generan registro estadísticos sobre los fenómenos
asociados a la criminalidad, el delito, la violencia y la delincuencia que hace el Sistema de Informa-
ción Unificada-SIU, integrado al Observatorio, se generan a través de convenios, como procesos
administrativos, técnicos y operativos, para de manera conjuntas, fortalecer el análisis especializa-
do, implementación y desarrollo del Sistema Unificado de Información y análisis en criminalidad
y violencia sobre delitos contra la vida y la integridad personal en el distrito de Barranquilla y su

73
área metropolitana.

Los convenios entre Policía Nacional, Fiscalía y Medicina Legal permiten el acceso a la informa-
ción estadística de manera periódica. Lo anterior, permite hacerle seguimiento a las denuncias
por delitos que se presenten en jurisdicción del Distrito de Barranquilla, además de la generación
de boletines e infografías de temas específicos, estudios previos, conceptos y constituirse en una
herramienta importante en la toma de decisiones y formulación de las políticas públicas
• Convenio con Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses
• Convenio con la Fiscalía General de la Nación
• Convenio Policía Metropolitana de Barranquilla
• Convenio Instituto Colombiano de Bienestar familiar ICBF

• Proyecto: Articulación con órganos de la administración distrital y órganos de seguridad y


justicia.
El diálogo interinstitucional implica contar con espacios coordinados y metodológicamente pre-
parados para dinamizar las acciones alrededor de la seguridad, la convivencia y la justicia, que
permitan resolver pacíficamente los conflictos y cuyo diálogo esté mediado por la gestión del co-
nocimiento alrededor de información especializada.

Meta 2023
Plan de desarrollo

• Sistema Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia

El Sistema Distrital de Gestión Pública de Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia de Ba-


rranquilla tiene como finalidad materializar la coordinación interinstitucional, generar procesos de
sinergia entre actores públicos, privados y sociales que permitan generar intervenciones intersec-
toriales e integrales más efectivas ante los riesgos que se identifican.

En este sentido, a través del sistema se logra disponer una organización y unos canales de co-
municación entre los diferentes instrumentos para la gestión territorial de la seguridad ciudadana

74
que, adoptado el Distrito Especial, en cumplimiento de diferentes normativas del orden nacional.

El sistema obedece a una creación propia de la administración distrital en consonancia con el


principio de autonomía que tienen las entidades territoriales. Este se organizará mediante un de-
creto, en el que se dispondrán, entre otros, los siguientes aspectos:

• Los diferentes espacios de coordinación interinstitucional que se convocan con motivo de


los asuntos de convivencia, seguridad ciudadana y justicia.
• Los instrumentos de planeación estratégica y operativa que adopta la administración dis-
trital en estas materias.
• El funcionamiento del Fondo Cuenta Territorial de Convivencia y Seguridad Ciudadana (FON-
SET)
• Los instrumentos a partir de los cuales se promueve la participación de los ciudadanos en
la gestión pública territorial de los temas de seguridad, convivencia ciudadana y justicia.

El liderazgo político del sistema estará en cabeza del Alcalde Distrital y el liderazgo de carácter
técnico estará en la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana. Las entidades que partici-
pan de los espacios de coordinación interinstitucional en ningún momento tienen una relación de
subordinación con dicha dependencia, simplemente establecen lógicas de articulación y coope-
ración que contribuyan a administrar los riesgos identificados a partir del comportamiento de los
diferentes problemas públicos de indisciplina social, violencia interpersonal y delincuencia.

A partir del Sistema de seguridad, convivencia ciudadana y justicia del Distrito se crearon espacios
de Coordinación Interinstitucional especializados en Seguridad, Convivencia Ciudadana y Justicia,
entre los que tenemos:

1- Consejo Distrital de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

2- Comité Distrital de Orden Público.

3- Comité Distrital Civil de Convivencia.

4- Comité Distrital para la reducción de la oferta de drogas estupefacientes en dosis.

5- Comité Distrital de Convivencia Escolar.

6- Comisión Distrital para la Seguridad, Convivencia y Comodidad para los espectáculos de futbol
profesional

7- Mesa Técnica Distrital de Trabajo Interinstitucional con los Operadores de Justicia

• Proyecto: Comunicación estratégica para la percepción ciudadana de la gestión de la


seguridad y convivencia

Mediante este proyecto se definirán estrategias de comunicación para dirigir esfuerzos hacia la
promoción de los programas bandera en los barrios, campañas con enfoque sectorial y platafor-
mas especiales de participación que permitirán mejorar la percepción de la gestión de la oficina
en cuanto a la seguridad y convivencia ciudadana, conectando las acciones del gobierno distrital

75
para la creación de entornos protectores y seguros en Barranquilla con sus habitantes.

Plan estratégico de
comunicaciones
Meta 2023 Diseño e
construido para el impacto
implementación del positivo en la percepción
plan estratégico de ciudadana de la gestión
comunicaciones de la oficina para la
seguridad en la ciudad.

• Plan estratégico comunicación para la gestión y percepción

Una de las apuestas principales de la actual administración distrital es generar un alto grado de
gobernabilidad institucional desde la Alcaldía, como un factor preponderante para ejercer autori-
dad, de tal suerte que en el territorio impere el respeto, el orden y el cumplimiento de los deberes
ciudadanos y normas legales y constitucionales, a fin de que Barranquilla se identifique nacional
e internacionalmente como una ciudad pacífica y segura.

Para el trabajo de convivencia es fundamental abordar el concepto de la cultura, ya que es esta


última funciona como regulador de la vida cotidiana, justificar comportamientos; la impunidad
cultural y la impunidad moral vienen a veces a sumar su efecto a la impunidad legal. El compor-
tamiento ciudadano no solo responde a condiciones socioeconómicas y necesidades de sanción
en términos de mantener la sana convivencia, sino que responde a actitudes, creencias y compor-
tamientos de los ciudadanos sobre la resolución de sus conflictos, el cumplimiento de las normas
que rigen el mundo barrial y cotidiano en sus diferentes escenarios (escuela, trabajo, espacio pú-
blico), complementada por otra tarea en temas de cultura y comportamientos ciudadano que es
generar a través del discurso público unos comportamientos ideales que tengan como horizonte
el autocontrol, el respeto por las normas (sean emanadas de la legalidad o del consenso normati-
vo social), la salvaguarda del patrimonio material e inmaterial de la ciudad, todos estos elementos
que configuran la convivencia.

No puede dejarse de lado que se trabaja fundamentalmente con discursos, desde esta perspecti-
va, la gestión de la seguridad enfocada a la percepción no puede ser otro que el reconocimiento
de que la inseguridad hace parte de la construcción de relatos, y que, si bien puede distanciarse
de los hechos objetivamente medidos, genera son consecuencias que se materializan como actos
con sentido, que son otorgados por la comunidad donde los medios de comunicación actúan. Es
en lo masivo donde reside un potencial para sensibilizar comportamientos, actitudes y reacciones.

76
Por ellos la necesidad generar procesos pedagógicos en todas las instancias de la población
y de las organizaciones, así como campañas que logren modular los clímax de sentimiento de
inseguridad y los comportamientos generados desde el discurso mediático son los retos que la
Administración de Barranquilla quiere y necesita.

En este proyecto, en el que participan múltiples instituciones e instancias de decisión, en la medida


que la percepción que se tiene de la gestión en seguridad y convivencia se relacionan esos múl-
tiples servicios de seguridad ciudadana sobre los cuales se genera una demanda de actuación,
por lo que se propone una visión sobre éste para que responda al nuevo plan estratégico de la
Oficina, donde se concibe la comunicación como:

“Información para la planeación y la gestión institucional. Comunicación para la percep ción ciu-
dadana sobre la gestión de la seguridad y la convivencia en Barranquilla.”

En concordancia con lo anteriormente expuesto, se estableció como objetivo general, encausar


acciones comunicacionales de forma estratégica que faciliten el cumplimiento de los objetivos
de la Oficina y la consolidación de una imagen institucional positiva al interior y al exterior de la
dependencia. Ligados a este objetivo general, surgen unos objetivos específicos que buscan crear
líneas de trabajo para la consecución del propósito general, entre los que se encuentran:

• Posicionar la imagen institucional de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana.

• Mantener informada a sus públicos objetivos sobre el quehacer y los resultados de la ges-
tión de la OSCC, de manera clara y oportuna.

• Definir estrategias de divulgación, promoción y socialización de la oferta de la OSCC, en


conjunto con la Secretaría de Comunicaciones.

• Crear mecanismos de comunicación que apoyen a la Oficina frente a una posible crisis.
• Claramente, para conseguir esos objetivos propuestos hemos identificado el público al que
va dirigidos el plan y entre este grupo de interés tenemos:

 Entidades gubernamentales
 Medios de comunicación
 Líderes comunitarios
 Comunidades
 Público interno

En este orden de ideas, el equipo de comunicaciones debe velar por la divulgación y promoción
permanente de los servicios y programas de la OSCC, el acceso a ellos, para todos los habitantes
de los sectores que se hayan focalizado en la ciudad, que a su vez, ese proceso de comunicación
termina decantándose en estrategias o acciones comunicacionales, las cuales deben ser concor-
dantes con las necesidades de comunicación de cada público, que permitirá generar contenidos
de interés para cada público, enfocados en los canales y medios de comunicación más adecua-
dos para que los mensajes lleguen de la manera más cercana posible.

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4. PLANEANCIÓN OPERATIVA Y FINANCIERA DEL PISCC

La planeación operativa y financiera del Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana


(PISCC) 2020-2023 se basa primordialmente en lograr los objetivos, tanto general como específi-
cos plasmados a lo largo del presente documento y que van en concordancia con los programas
y proyectos Plan de Desarrollo de la actual administración Distrital “Soy Barranquilla”. Dichos obje-
tivos apuntan primeramente al fortalecimiento de la infraestructura interinstitucional especializada
en seguridad y convivencia ciudadana, tendiente a lograr una disposición adecuada de la infraes-
tructura y los equipamientos en la ciudad, así como contar con las herramientas tecnológicas ne-
cesarias para el fortalecimiento de las actividades de la fuerza pública centradas en la vigilancia,
apostándole a la rapidez en la respuesta a la ciudadanía.

En segundo lugar, apuntan a la seguridad y convivencia ciudadana en la calle, por medio de la


promoción de prácticas sociales, culturales y pedagógicas, enfocadas en propiciar acciones y
comportamientos que rechacen el uso de la violencia en la resolución de conflictos y relaciones
cotidianas en general de las comunidades y que transformen la percepción negativa de seguridad
de los ciudadanos Barranquilleros. Para cumplir con ello, es fundamental diseñar estrategias que
fomenten habilidades para vivir y convivir en comunidad. Sumado a lo anterior, también se hace
necesario el diseño de rutas de atención que permitan tratamientos integrales y contextualizados
de los conflictos que tienen los ciudadanos, como lo es la Unidad de Servicios Especializados en
Convivencia Ciudadana y Justicia (UCJ), una oferta interinstitucional a partir de la cual se genera
un proceso de acompañamiento en materia psicosocial y de justicia al ciudadano.

Finalmente, se le apuesta a la comunicación e información eficaz para la seguridad y convivencia


ciudadana. Por medio de esta comunicación se busca cambiar la percepción de seguridad de
los barranquilleros, lo que hace necesario crear estrategias de comunicación para difundir infor-
mación sobre la gestión de la seguridad de cara al ciudadano, así como campañas masivas que
aludan a la participación de la comunidad en la reflexión y transformación de Barranquilla como
una ciudad segura. Se tiene en cuenta así mismo para el establecimiento de estrategias el diá-
logo interinstitucional, lo que implica contar con espacios coordinados con diferentes órganos de
seguridad tanto de la administración Distrital como de seguridad y justicia con el fin de dinamizar
las acciones alrededor de la seguridad, la convivencia y la justicia, que permitan resolver pacífi-
camente los conflictos y cuyo diálogo este mediado por la gestión del conocimiento alrededor de
información especializada.

Fuentes de los recursos

Para el desarrollo de todos los programas y proyectos definidos en el presente Plan Integral de
Seguridad y convivencia ciudadana, se identifican las siguientes fuentes de recursos, de donde se
pretende lograr la consecución de recursos, que permitan cumplir a cabalidad con los objetivos y
metas propuestos, siempre y cuando se cuente con la disponibilidad cada uno de ellos.

1) Recursos de destinación especifica:

• Los ingresos del Fondo Cuenta de Seguridad están constituidos legalmente por la Ley 418
de 1997, que establece la contribución del 5% sobre contratos de obra pública como fuente
exclusiva o de forzosa inversión para los gastos en seguridad y convivencia ciudadana.
(Decreto 399,2011)

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2) Fondos del ámbito nacional que ofrecen cofinanciación para proyectos específicos:

• Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (FONSECON). El cual fue creado


mediante la Ley 418 de 1997,y funciona como una cuenta especial sin personería jurídica,
administrada por el Ministerio del Interior como un sistema separado de cuentas cuyo ob-
jetivo es realizar gastos destinados a propiciar la seguridad ciudadana y la preservación
del orden público. (Decreto 2893,2011). Ante esta entidad, la Alcaldía Distrital de Barranqui-
lla presenta proyectos que mejoren y promuevan la Seguridad y Convivencia Ciudadana y
se desarrolla una relación de cofinanciación de dichos proyectos.

3) Recursos de la entidad territorial:

• Recursos propios de libre destinación (ICLD) son los recursos de presupuesto de ingreso, de
los cuales se puede disponer libremente a criterio del señor Acalde o el Secretario Distrital
de Hacienda para invertir en los programas y proyectos en función de la Seguridad y Con-
vivencia Ciudadana en el Distrito.

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PLAN OPERATIVO ANUAL DE INVERSIONES PARA EL PERIODO 2020-2023 (En miles de pesos)

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Referencias

• Ardila, E. (2015) ¿qué es y para qué sirve un sistema local de justicia? Primera edición. Bo-
gotá, Colombia. PNUD
• Cortés-Vargas, Y. (2015) ¿Qué se va a entender por narcotráfico? Bogotá, Estrategia y Deci-
sión
• Carrión, F. (2009) el sicariato: ¿un homicidio calificado? En: Urvio: revista latinoamericana de
seguridad ciudadana. Sicariato, Quito: FLACSO sede Ecuador. Programa de Estudios de la
Ciudad.
• Manjarrés,W. y Baca, W. (2019) Victimización por crimen, percepción de seguridad y satisfac-
ción con la vida en Colombia. Revista de Economía Institucional. 21, 41 (may 2019), 133-160.
DOI: https://doi.org/10.18601/01245996.v21n41.06.
• Ministerio de Justicia (2018). Guía metodológica para la implementación del programa de
justicia Juvenil Restaurativa.
• Newman, O. (1972) Defensible Space:crimen prevention through urban design. New York:
Macmillan.
• Rau, M. (2005) Prevención del crimen mediante el diseño ambiental en Latinoamérica. Un
llamado de acción ambiental comunitaria En: Dammert, Lucía; Paulsen, Gustavo. Ciudad y
seguridad en América Latina. Santiago, FLACSO.

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