EL BAUTISMO
La Biblia nos enseña que el bautismo es un símbolo -una expresión externa de una
decisión interna- una decisión que simboliza cuando un pecador confiesa sus
pecados al Señor Jesús y decide morir al pecado (Romanos 6:11) y es elevado a una
vida nueva (Colosenses 2:12). En el bautismo cristiano, la acción de ser sumergido en
el agua, representa ser muerto al pecado, y la acción de salir del agua representa la
vida limpia y santa que sigue a la salvación.
Romanos 6:4 lo dice de esta manera: "Porque somos sepultados juntamente con él
para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la
gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva".
En la vida de cada cristiano, el bautismo es el primer paso importante de obediencia
a Dios en la cual declaramos ante el mundo nuestra fe en Cristo. Así como el anillo
de matrimonio identifica a un esposo con su esposa, de igual manera el bautismo
identifica al cristiano con Cristo. Esa identidad está en la muerte, sepultura y
resurrección de Cristo.
Romanos 6:3–5 dice, “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo
Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con
él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por
la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos
plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en
la de su resurrección;”
El bautismo no solo nos identifica con Jesucristo, sino que también nos
identifica; con su iglesia local y su doctrina. Cuando usted es bautizado en la
Iglesia BETEL, usted se hace miembro de esta iglesia.
Hechos 2:41–42 dice, “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se
añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los
apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”
¿Es el bautismo para mí?
La Biblia nos enseña que el bautismo es para todos los que han aceptado a Cristo
como su Salvador personal. No es para los niños y no debe ser entendido como un
requisito de salvación ni de limpieza de pecados.
Hechos 8:37 dice, “Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo,
dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”
Hechos 2:41 “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron
aquel día como tres mil personas.
Un nuevo creyente en Jesucristo debería desear ser bautizado lo más pronto posible.
En Hechos 8 Felipe habla "de la buena nueva de Jesús" al eunuco etíope, y, "yendo
por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide
que yo sea bautizado?" (versículos 35-36). Inmediatamente, detuvieron el carro, y
Felipe bautizó al hombre.
¿Por qué debo ser bautizado?
Hay tres razones bíblicas por qué debemos ser bautizados:
1. Cristo lo manda: Mateo 28:19 dice, “Por tanto, id, y haced discípulos a todas
las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo;”
2. Jesucristo fue nuestro ejemplo: Mateo 3:131 dice, “Entonces Jesús vino de
Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.”
3. Creyentes en la Biblia lo practicaron: Hechos 2:41 dice, “Así que, los que
recibieron su palabra fueron bautizados...”
¿Cuál es la forma Bíblica de bautizarse?
La palabra “bautismo” literalmente significa sumergir. La Biblia nos enseña que usted
debe ser bautizado en agua por inmersión en lugar de ser rociado. El bautismo
tipifica la muerte, sepultura y resurrección de Cristo y esto se demuestra solamente
por la inmersión en agua
El bautismo se practicaba antes de la fundación de la iglesia. Los judíos de la
antigüedad bautizaban a los recién convertidos al judaísmo para dar a entender la
naturaleza "limpia" de los convertidos. Juan el Bautista usó el bautismo para preparar
el camino del Señor, requiriendo que todos, no sólo los gentiles, fueran bautizados
porque todos necesitan arrepentimiento. Sin embargo, el bautismo de Juan, que
significa arrepentimiento, no es lo mismo que el bautismo cristiano, como se ve en
Hechos 18:24-26 y 19:1-7. El bautismo cristiano tiene un significado más profundo
de muerte y resurrección.
El bautismo cristiano es una ordenanza que Jesús instituyó para la iglesia. Justo antes
de Su ascensión, Jesús dijo: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros
todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20). Estas instrucciones
especifican que la iglesia es responsable de enseñar la palabra de Dios, de hacer
discípulos y bautizarlos. Estas cosas deben hacerse en todas partes ("todas las
naciones") hasta "el fin del mundo". Así que, si no es por otra razón, el bautismo
tiene importancia porque Jesús lo ordenó.
El bautismo debe hacerse en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu; esto es lo
que Jesús enseñó y a través de esta ordenanza una persona es admitida en la
comunión de la iglesia.
Marcos 1:9–10 dice, “Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea,
y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los
cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.”