REPÚBLICA DE PANAMÁ
UNIVERSIDAD ISAE
LICENCIATURA EN DERECHO
CONSTITUCIONAL I
ESTUDIANTE:
ZENIDÉ CASTILLO (8-877-2136)
CARRERA:
LICENCIATURA EN DERECHO
PROFESOR:
GISELA MARÍN BULTRÓN
TRBAJO FINAL
1
LIBRO PRIMERO
De las personas
Artículos 38 a 323
TÍTULO I
De las personas en cuanto a su naturaleza, nacionalidad y
domicilio
Artículos 38 a 63
CAPÍTULO I
División de las personas
Artículos 38 a 40
ARTÍCULO 38
Las personas son naturales o jurídicas.
Son personas naturales todos los individuos de la especie humana cualquiera que
sea su edad, sexo, estirpe o condición.
Es persona jurídica una entidad moral o persona ficticia, de carácter político,
público, religioso, industrial o comercial, representada por persona o personas
naturales, capaz de ejercer derechos y de contraer obligaciones.
ARTÍCULO 39
Las personas naturales se dividen en nacionales y extranjeras, domiciliados y
transeúntes.
Son nacionales los que la Constitución de la República declara tales, a saber:
1. Todos los que hayan nacido o nacieren en el territorio de Panamá,
cualquiera que sea la nacionalidad de sus padres.
2. Los hijos de padre o madre panameños que hayan nacido en otro territorio,
si vinieren a domiciliarse en la República y expresen la voluntad de serlo.
3. Los extranjeros con más de diez años de residencia en el territorio de la
República que profesando alguna ciencia, arte o industria, o poseyendo
alguna propiedad raíz o capital en giro, declaren ante la municipalidad
panameña en que residan su voluntad de naturalizarse en Panamá.
Bastarán seis años de residencia si son casados y tienen familia en Panamá y tres
si son casados con panameña.
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4. Los colombianos que, habiendo tomado parte en la independencia de la
República de Panamá, hayan declarado su voluntad de serlo, o así lo
declaren ante el Consejo Municipal del Distrito donde residan.
Incisos 1, 2, 3 y 4 declarados inconstitucionales por el Fallo -Pleno- de la Corte
Suprema de Justicia del 27 de marzo de 2007.
ARTÍCULO 40
Las personas no comprendidas en el Artículo anterior son extranjeros; pero la ley
no reconoce diferencia entre unos y otros, en cuanto a la adquisición y goce de los
derechos civiles que regula este Código. De los domiciliados y transeúntes se
tratará en otro Título de este Libro.
CAPÍTULO II
Del principio de la existencia de las personas naturales
Artículos 41 a 44
ARTÍCULO 41
La existencia de la persona natural principia con el nacimiento; pero el concebido,
si llega a nacer, en las condiciones que expresa el Artículo siguiente, se tiene por
nacido para todos los efectos que le favorezcan.
Salvo prueba en contrario y a los efectos del presente Artículo, al nacido se le
presume concebido trescientos (300) días antes de su nacimiento.
Este Artículo fue Modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 7 de 27 de enero de
1961, publicada en la Gaceta Oficial N° 14.318 de 27 de enero de 1961.
ARTÍCULO 42
Para los efectos civiles sólo se reputará nacido, el feto que viviere un momento
siquiera desprendido del seno materno.
ARTÍCULO 43
La ley protege la vida del que está por nacer. El juez, en consecuencia, tomará a
petición de cualquiera persona o de oficio, las providencias que le parezcan
convenientes para proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de
algún modo peligra; por consiguiente, toda pena impuesta a la madre por la cual
pudiere peligrar la vida o la salud de la criatura, que lleva en su seno, se diferirá
hasta después del nacimiento.
ARTÍCULO 44
3
Los derechos que se deferirían a la criatura que está en el vientre materno, si
hubiese nacido y viviese, estarán suspensos hasta que el nacimiento se efectúe,
entrando entonces el recién nacido en el goce de dichos derechos como si
hubiese existido en el tiempo en que se defirieron.
CAPÍTULO III
Del fin de la existencia de las personas naturales
Artículos 45 y 46
ARTÍCULO 45
La personalidad civil se extingue por la muerte de las personas.
La menor edad, la demencia o imbecilidad, la sordomudez del que no sabe leer y
escribir, no son más que restricciones de la personalidad jurídica. Los que se
hallaren en alguno de estos estados son susceptibles de derechos y aun de
obligaciones cuando éstas nacen de los hechos o de relaciones entre los bienes
del incapacitado y un tercero.
Este Artículo fue Modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 43 de 13 de marzo de
1925, publicada en la Gaceta Oficial N° 4.622 de 25 de abril de 1925.
ARTÍCULO 46
Si se duda, entre dos o más personas llamadas a sucederse, quién de ellas ha
muerto primero, el que sostenga la muerte anterior de una o de otra, debe
probarla; a falta de prueba, se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar
la transmisión de derechos de uno a otro.
CAPÍTULO IV
De la ausencia y presunción de muerte
Artículos 47 a 63
SECCIÓN PRIMERA
Medidas provisionales en caso de ausencia
Artículos 47 a 49
ARTÍCULO 47
Cuando una persona hubiere desaparecido de su domicilio sin saberse su
paradero y sin dejar apoderado que administre sus bienes, podrá el tribunal, a
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instancia de parte legítima o del Ministerio Público, nombrar quien le represente en
todo lo que fuere necesario.
Esto mismo se observará cuando en iguales circunstancias caduque el poder
conferido por el ausente.
ARTÍCULO 48
Verificado el nombramiento a que se refiere el Artículo anterior, el tribunal
acordará las diligencias necesarias para asegurar los derechos e intereses del
ausente, y señalará las facultades, obligaciones y remuneración de su
representante, regulándolas, según las circunstancias, por lo que está dispuesto
respecto a los curadores.
ARTÍCULO 49
El cónyuge ausente será representado por el que se halle presente, cuando no se
encontraren legalmente separados.
A falta de cónyuge, representarán al ausente los padres, hijos y abuelos por el
orden que establece el Artículo 53.
Este Artículo fue Modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 7 de 27 de enero de
1961, publicada en la Gaceta Oficial N° 14.318 de 27 de enero de 1961.
SECCIÓN SEGUNDA
De la declaración de ausencia
Artículos 50 a 52
ARTÍCULO 50
Pasados dos años sin haberse tenido noticias del ausente, o desde que se
recibieron las últimas, y cinco en el caso de que el ausente hubiere dejado
persona encargada de la administración de los bienes, podrá declararse la
ausencia.
ARTÍCULO 51
Podrán pedir la declaración de ausencia:
1. El cónyuge presente;
2. Los herederos instituídos en testamento, que presentaren copia fehaciente del
mismo;
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3. Los parientes que hubieren de heredar abintestato; y
4. Los que tuvieren sobre los bienes del ausente algún derecho subordinado a la
condición de su muerte.
ARTÍCULO 52
La declaración judicial de ausencia no surtirá efecto hasta seis meses después de
su publicación en la Gaceta Oficial.
SECCIÓN TERCERA
De la administración de los bienes del ausente
Artículos 53 a 56
ARTÍCULO 53
La administración de los bienes del ausente se conferirá por el orden siguiente:
1. Al cónyuge no separado legalmente;
2. Al padre, y, en su caso, a la madre;
3. A los hijos;
4. A los abuelos; y
5. A los hermanos que no estuvieren casados, prefiriendo a los de doble vínculo.
Si hubiere varios hijos o hermanos se preferirán a los de mayor edad.
Si concurriere más de un abuelo, tendrá la preferencia el de la menor edad, salvo
impedimento físico.
Este Artículo fue Modificado por el Artículo 1 de la Ley N° 43 de 13 de marzo de
1925, publicada en la Gaceta Oficial N° 4.622 de 25 de abril de 1925.
ARTÍCULO 54
La mujer del ausente mayor de edad podrá disponer libremente de los bienes de
cualquiera clase que le pertenezcan; pero no podrá enajenar, permutar, ni
hipotecar los bienes propios del marido, ni los de la sociedad conyugal, sino con
autorización judicial.
ARTÍCULO 55
Cuando la administración corresponda a los hijos del ausente, y éstos sean
menores, se les proveerá de tutor, el cual se hará cargo de los bienes con las
formalidades de la ley.
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ARTÍCULO 56
La administración cesa en cualquiera de los casos siguientes:
1. Cuando comparezca el ausente por sí o por medio de apoderado;
2. Cuando se acredite la defunción del ausente, y comparezcan sus herederos
testamentarios o abintestato, y
3. Cuando se presente un tercero acreditando con el correspondiente documento
haber adquirido por compra u otro título los bienes del ausente.
En estos casos cesará el administrador en el desempeño de su cargo, y los bienes
quedarán a la disposición de los que a ellos tengan derecho.
SECCIÓN CUARTA
De la presunción de muerte del ausente
Artículos 57 a 60
ARTÍCULO 57
Pasados cinco años desde que desapareció el ausente o se recibieron las ultimas
noticias de él, o sesenta desde su nacimiento, o tres meses si su desaparición se
debe a casos de guerra, naufragio, incendio o cualquier otro siniestro, o accidente,
el Tribunal a instancia de parte interesada declarará la presunción de muerte.
Este Artículo fue Modificado por el Artículo 45 de la Ley N° 1 de 20 de enero de
1959, publicada en la Gaceta Oficial N° 13.747 de 28 de enero de 1959.
ARTÍCULO 58
La sentencia en que se declare la presunción de muerte de un ausente no se
ejecutará hasta después de seis meses, contados desde su publicación en la
Gaceta Oficial.
ARTÍCULO 59
Declarada firme la sentencia de presunción de muerte, se abrirá la sucesión en los
bienes del ausente, procediéndose a su adjudicación por los trámites de los juicios
de testamentaría o abintestato, según los casos.
ARTÍCULO 60
Si el ausente se presenta, o sin presentarse, se prueba su existencia, recobrará
sus bienes en el estado que tengan, y el precio de los enajenados o los adquiridos
con él; pero no podrá reclamar frutos ni rentas
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SECCIÓN QUINTA
De los efectos de la ausencia relativa a los derechos eventuales del
ausente
Artículos 61 a 63
ARTÍCULO 61
El que reclame un derecho perteneciente a una persona cuya existencia no
estuviere reconocida deberá probar que existía en el tiempo en que era necesaria
su existencia para adquirirlo.
ARTÍCULO 62
Sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo anterior, abierta una sucesión a la que
estuviere llamado un ausente acrecerá la parte de éste a sus coherederos, a no
haber persona con derecho propio para reclamarla. Los unos y los otros en su
caso, deberán hacer inventario de dichos bienes con intervención del Ministerio
Público.
ARTÍCULO 63
Lo dispuesto en el Artículo anterior se entiende sin perjuicio de las acciones de
petición de herencia u otros derechos que competan al ausente, sus
representantes o causahabientes. Estos derechos no se extinguirán sino por el
lapso de tiempo fijado para la prescripción. En la inscripción que se haga en el
Registro de los bienes inmuebles que acrezcan a los coherederos se expresará la
circunstancia de quedar sujetos a lo que dispone este Artículo.