Manual Rescate Vertical Nivel 1
Manual Rescate Vertical Nivel 1
VERTICAL
Legislación ..............................................................................................................21
UIAA .....................................................................................................................22
CE Estándares.........................................................................................................22
NFPA .....................................................................................................................23
Otros organismos normalizadores............................................................................23
EQUIPOS DE PROTECCION INDIVIDUAL ........................................................24
Cascos ...................................................................................................................25
Ropas.....................................................................................................................27
Calzado .................................................................................................................27
Guantes .................................................................................................................28
Arnes de seguridad .................................................................................................28
Arnes sensillo .........................................................................................................29
Arnes de seguridad para rescate .............................................................................30
Ajustar los equipos ..................................................................................................31
Protección respiratoria .............................................................................................31
Gafas .....................................................................................................................32
Linterna ..................................................................................................................32
Cuchillos ................................................................................................................33
EQUIPOS FLEXIBLES ......................................................................................34
Mosquetones ..........................................................................................................67
Descensores ............................................................................................................76
Autobloquenates .....................................................................................................79
Ascensores .............................................................................................................81
Poleas ....................................................................................................................82
Anclajes artificiales .................................................................................................83
Protección de cuerda móvil ......................................................................................84
Placas de anclaje ....................................................................................................86
Eslabón giratorio ....................................................................................................86
NUDOS .........................................................................................................87
Seguridad Personal y de las Víctimas: Los rescatistas deben saber cómo abordar situaciones
peligrosas de manera segura, minimizando los riesgos tanto para ellos mismos como para
las personas que necesitan ayuda. Una formación adecuada reduce la posibilidad de lesiones
o accidentes adicionales durante el proceso de rescate.
CA – Certificado de Aprobación
CB – Cuerpo de Bomberos
Capitulo 1
El miedo a las alturas siempre persiguió y desafió al hombre; un miedo saludable que ante el
pánico que aquella puede generar y debe ser visto con respeto; al final la gravedad está
siempre presente para acordarnos que peligrosa puede ser una caída.
No es fácil definir los tipos de ambiente vertical; pero, para mejor comprensión del
rescatista, son aquellos lugares en que existe una probabilidad de que sucedan el tipo de
ocurrencia que se pueda estudiar en la verticalidad.
MONTAÑISMO Y ESCALADA
Un deporte radical y natural por esencia es el montañismo. Por mucho tiempo este despertó
cierto temor en las personas, por creer que las montañas más altas estaban habitadas por
monstros terribles.
Solamente en el siglo XVIII, con la conquista del monte Mont Blanc, en el año de 1786, ese
deporte comenzó a despertar los aventureros. Se iniciaba entonces el deporte cuyo objetivo
era la escalada de la cumbre, con desafíos para la sobre vivencia humana, como el frío, el
viento, la altura; resistir a estos ya era una victoria.
En Brasil, el montañismo deportivo tuvo inicio en el año de 1879, cuando Joaquim Olímpio
de Miranda, en una escalada planeada, conquistó, junto con otros montañistas paranaenses,
en el día 21 de agosto, la cumbre más elevada de la Sierra del Marumbi; esa cumbre que hoy
recuerda su nombre, el Monte Olimpo.
Después de la Segunda Guerra, el mundo volvió a tener ojos para las grandes conquistas de
ese deporte; en 1953, el neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tensing Norgay realizaron
el primera asenso a al pico de la mayor montaña, el Monte Everest, con 8.848 m.
Una de las principales evoluciones tecnológicas que el deporte exigió, en esta época, fue el
desarrollo de cuerdas de fibras sintéticas, en lugar de las pesadas cuerdas de fibra natural.
La escalada es un deporte que se ramificó del montañismo. Actualmente son vistos de forma
distinta, existiendo hasta subdivisiones como la escalada en roca, la escalada de interior y en
el hielo.
Existe aún la escalada de suelo: el escalador efectúa la escalada sin ningún tipo de equipo de
seguridad; es considerada por muchos como escalada natural, por no ser necesario fijar
La evolución de este deporte ha sido tan grande últimamente, que se puede contar con diez,
quince equipos diversos para un mismo tipo de trabajo; principalmente hubo una rápida
disminución del peso y aumento de la resistencia de los equipos, muchos de los cuales
fueron importados para el rescate vertical.
ESPELEOLOGÍA
La espeleología es un deporte relativamente nuevo, que tuvo inicio en la dé- cada de los años
50, y que tiene importancia en el rescate vertical, principalmente por las técnicas utilizadas
cuando es necesaria la transición vertical. A diferencia de la escalada, en que la persona
depende del propio cuerpo para acceder otro lugar, en la espeleología la travesía es hecha a
través de técnicas en que son usadas cuerdas para descender, a través de un aparato freno
sujeto a un asiento y al cuerpo de la persona; y para ascender a través de ascensores o auto
bloqueantes.
Entre las contribuciones que este deporte trajo para el rescate, está el desarrollo de cuerdas
muy durables y de baja elasticidad (cuerdas estáticas).
URBANO
Con el aumento de la población urbana, la sociedad mundial tuvo que organizarse para que
más personas cupieran en menores espacios. La idea de los aglomerados urbanos creó fuerza
a partir del siglo XX, y todos los problemas surgidos de ese aumento de las viviendas
comenzaron, tanto en su fase de construcción como en su uso y mantenimiento.
Se exigía que el trabajador de la construcción civil pasara por diversas situaciones de riesgo;
muchas muertes ocurrieron y siguen ocurriendo por la inobservancia de la seguridad
necesaria.
El ambiente vertical industrial se mezcla con el urbano, y podrían ser dejados en el mismo
grupo, sin embargo, es preferible dejarlo destacado, para describir sus particularidades.
Las industrias vienen buscando desarrollar grupos especializados de trabajos en altura, por
el retorno financiero que traen. Un grupo bien entrenado puede sustituir máquinas de
elevación al servicio industrial, cuyo costo es altísimo.
Además de esto, existen áreas en que el ambiente industrial exige mayor cuidado y el
personal que trabaja allí debe estar preparado para efectuar su auto rescate.
La palabra rescate es definida como el acto o acción de retirar a alguien o alguna cosa de una
situación de peligro; es sinónimo de salvamento.
Esta postura fue adoptada teniendo en vista las diversas publicaciones internacionales que
tratan del tema del rescate; y como prácticamente todas las técnicas empleadas fueron
importadas, el lenguaje también lo fue.
No es solo la palabra rescate que genera esta controversia. ¿Rescate vertical o rescate en
altura? Se adoptó vertical por el hecho de que la actividad puede ocurrir en depresiones,
cuando el término altura solamente se emplea a partir del nivel del suelo.
RESCATE EN MONTAÑA
En la montaña esas dos actividades están íntimamente unidas y la mala ejecución de una
puede llevar al fracaso de la otra.
RESCATE URBANO
El ambiente urbano presenta particularidades evidentes; por esto surge como una categoría
de rescate vertical especializado, ejecutado casi en la totalidad por los cuerpos de bomberos.
Él envuelve una de las modalidades más difíciles de ser ejecutadas: el rescate de suicida, en
el que se usa el elemento sorpresa para ser bien sucedido, teniendo en vista que es el único
en que la víctima no tiene intención de ser rescatada.
El principal avance en el rescate urbano fue el cambio de la cuerda utilizada para este
servicio, pues hasta mediados de los años 80 aún se usaban cuerdas de fibra natural.
RESCATE INDUSTRIAL
En una operación industrial no siempre todo sale como planeado; y la rapidez y eficiencia
son necesarias en un rescate a las víctimas. Como la llegada de un equipo de rescate puede
demorar, un equipo dentro de la propia industria puede ser imprescindible.
Actualmente las normas de seguridad del trabajo exigen que industrias de gran tamaño
tengan sus equipos de seguridad, preocupación que viene aumentando también en
industrias pequeñas, sin embargo, este rescate tiene un alto indice de peligrosidad.
Deportes de aventura como rapel, escalada, espeleología, o hasta una sencilla caminada
tienen un grado de adrenalina y acompañada de todos los riesgos que se pueden encontrar
como hipotermia, contusiones, heridas y hasta incluso la muerte.
Una especialidad del rescate industrial, aquel que se da en espacios confinados, se encuentra
aquí en destaque por la alta complejidad que tiene. Entrenamientos constantes deben hacer
parte de la rutina del equipo que actúa en esos ambientes.
Como principal característica de estas operaciones están: los rápidos descensos en cuerda,
que pueden causar fricción y calentamiento en los equipos flexibles, lo que debe ser objeto
de gran cuidado.
Esta literatura no trata directamente de esas operaciones, pero se aconseja a los que trabajan
en esta área que coloquen algunos procedimientos de seguridad en práctica, como cuidados
con el material flexible, instalación de los anclajes y manejo del equipo.
Para el desarrollo del rescate existen algunos principios básicos que deben ser seguidos para
ejecutar mejor la operación y así haya garantía de éxito en el proceso del rescate de la
víctima:
SEGURIDAD
Es el principio más importante en el rescate vertical, la seguridad debe siempre ser tomada
en el siguiente orden: seguridad del rescatista, seguridad del equipo y seguridad de la
víctima, pues no se puede concebir realizar el rescate de una víctima sin antes verificar si el
lugar es seguro y si todo el equipo está seguro. Ningún otro principio se sobrepone a la
seguridad, se puede decir que ella es el principio soberano en el rescate vertical.
Equipo
Víctima
REDUNDANCIA
Redundancia implica poseer dos sistemas, uno principal y otro de seguridad, o dos sistemas
actuando en conjunto, pero con igual capacidad de resistir en una falla. Este principio se
aplica para los equipos flexibles, cuerdas y cintas, que poseen mayor posibilidad de falla. Un
rompimiento por abrasión, por ejemplo.
REVISIÓN
SENCILLO
AGILIDAD
Toda actividad envolviendo víctimas se rige por este principio. Cuanto más rápido el acceso y
la retirada de la víctima de la situación de riesgo, más rápido será iniciado el tratamiento.
Entrenamiento constante es la garantía de un trabajo seguro y ágil.
De nada sirve que el rescatista tenga todo el conocimiento para realizar el rescate de una
víctima, si él mismo no saber salir de una situación de riesgo. El auto-recate puede ser
necesario si las cosas no salen como previsto y no hay peor rescatista que aquel que es
incapaz de salvar su propia vida.
No hay lugar para super héroes en el rescate, solo el trabajo coordinado de todos los
integrantes lleva a un salvamento con éxito. El equipo de rescate debe ser pensado como un
sistema igual a aquel con cuerdas y mosquetones, donde cada integrante es un eslabón y, si
uno de esos eslabones falla, todo lo restante del equipo falla.
Ciertamente la principal pieza para el rescate vertical es la persona que opera el rescate. Un
rescatista bien formado y bien entrenado es la clave para el éxito de una operación. Para
hacer parte de un equipo de rescate la persona debe tener algunas características que lo
auxiliarán en el servicio.
Cuando se piensa en la persona con perfil para ser rescatista no se debe buscar una fórmula
exacta; dentro del equipo se pueden tener personas de tipos físicos y formaciones diferentes.
Tal vez aquel que no tenga mucha habilidad para encontrar un punto de anclaje sea el más
resistente a la hora de cargar una camilla.
Para el rescatista el miedo a la altura debe siempre estar presente, personas que no tienen
miedo en el ambiente vertical casi siempre acaban hiriéndose porque no respetan esta altura.
El ambiente vertical no necesita de héroes, pero sí de técnicos capaces de realizar el trabajo.
Es como nos enseña el poema Querer do Aventurero de Amir Klink: “A transformar el miedo
en respeto, el respeto en confianza.”.
HABILIDADES ESPECÍFICAS
CONDICIONES DE SALUD
• Enfermedades de la columna
Las enfermedades repentinas, como gripes, fiebres, diarreas y estrés no impiden al rescatista
de trabajar, pero es desaconsejable que lo haga.
CONFIANZA EN EL EQUIPO
EXPERIENCIA
Uno de los puntos más difíciles es la adquisición de experiencia en rescate, pues demanda
tiempo y disposición. Un rescatista sin la debida experiencia debe observar y aprender con
los otros. El trabajo en emergencia es de alto riesgo, rápidos cambios y graves
consecuencias. Comprender todos los elementos de esta situación para efectivamente dar
una buena solución, requiere algunos años de práctica.
La atención pre hospitalaria debe ser efectuada concomitantemente con el rescate siempre
que sea posible. Dentro de un grupo de rescate deben existir algunos miembros capaces de
garantizar el soporte básico de vida. Los miembros de los grupos de rescate en montaña
deben poseer cursos de primeros socorros en áreas remotas como los cursos de NOLS -
National Outdoor Leadership School y de WMA – Wildernes Medical Asociate.
Después de un accidente en altura, toda víctima debe ser conducida al hospital, por más
reluctante que ella pueda estar en recibir atención médica.
Las caídas permanecen como una de las principales causas de muertes y heridas por causas
traumáticas. Fracturas de piernas y brazos, traumatismos craneoencefálicos (TCE),
raquimedulares (TRM) y la muerte, son algunas de las consecuencias graves por caídas y
dependen de los siguientes factores: distancia de la caída, superficie de contacto y
orientación del cuerpo en la caída.
CAÍDAS EN EL SISTEMA
Las normas de trabajo en altura fueron más conservadoras, hasta por el tipo de público
utilizado en estas pruebas: reclutas masculinos de las fuerzas armadas en el esplendor de su
vigor físico. La norma americana adoptó un índice de 8 kN y la norma europea y brasileña 6
kN como fuerza de impacto límite para el trabajador en altura.
Para evitar que la caída en el sistema de seguridad alcance este límite, él debe contar con
procesos dinámicos que absorban la energía producida. Cuerdas dinámicas, absorbedores y
disipadores de impacto cumplen esta función.
La inmovilidad de los músculos de las piernas lleva a una concentración de sangre local y el
bajo retorno de la sangre venosa, por lo tanto, hay baja oxigenación en la sangre,
volviéndose tóxica, pudiendo generar la inconsciencia y en consecuencia causar la muerte.
Este tipo de situación no es común y hay muy pocos casos reales conocidos en la literatura
médica o de montaña.
Capitulo 2
Toda actividad considerada relevante por la sociedad es regida por un ordenamiento jurídico.
Infelizmente por mucho tiempo no fue esta la realidad para el trabajo en ambiente vertical
en Mexico.
Existen aún normas publicadas por la ABNT sobre el trabajo en altura; la NBR 15475:2008 –
Acceso por cuerda – Calificación y certificación de personas y la NBR 15595:2008 – Acceso
por cuerda – Procedimiento para aplicación del método. Ambas normas están basadas en el
método inglés IRATA – Industrial Rope Acess Trade Asociation – de trabajo vertical.
La NR-6 es otra norma que debe ser observada, pues describe los equipos de protección
individual; y la exigencia de Certificado de Aprobación, regulando el uso de los EPI; pero
aún así, muchas personas insisten en no utilizarlos.
UIAA
Uno de los elementos observados para la certificación UIAA es la cantidad de caídas dadas
en la cuerda hasta que esta se reviente. La prueba de caídas UIAA se realiza con un objeto de
80 kg, sujeto a 2,8 metros de cuerda con una caída de 5 me- tros, totalizando un factor de
caída de 1,77. A cuanto más caídas haya sido sometida la cuerda, más resistente a caídas ella
es.
CE ESTÁNDARES
Es importante resaltar que el CEN posee comités técnicos diferentes para EPIs (CEN TC.
160) y para equipos deportivos (CEN TC. 136).
La NFPA, con sede en la ciudad de Quincy, Massachusetts, posee diversos comités técnicos;
tres de ellos están relacionados al rescate vertical: la NFPA 1983 – Standard on Fire Service
Safety Rope and Systens Components, que normativiza los equipos utilizados en rescate con
una clasificación entre equipos de uso general y de uso técnico; la NFPA 1006 – Standard on
Rescue Technician Profesional Qualifications, que normativiza estándares para la calificación
de técnicos en rescate vertical; y la NFPA 1670 – Standard on Operations and Training for
Technical Rescue Incidents, normativiza operaciones y entrenamientos para rescate.
Como se ve, la NFPA está un poco delante de los otros organismos, pues, además de
normativizar los equipos, regula cómo debe ser hecho el entrenamiento y las operaciones de
rescate, las exigencias para volverse un rescatista, direccionado para la actividad de
bomberos. Justamente por este motivo, se usa la norma NFPA como principal referencia
para esta literatura.
Para poseer la inscripción NFPA 1983 en el equipo, el fabricante debe someterlo a los
laboratorios independientes, acreditados por la NFPA, como el Underwrites Laboratories
(UL) o Safety Equipment Institute (SEI), ambos pueden certificar los equipos.
Capitulo 3
CASCOS
Son piezas fundamentales para el ambiente vertical, pues protegen la cabeza contra caídas de
objeto y herramientas o cualquier otro impacto. Una única lesión en el cráneo puede
provocar serias complicaciones, desde una inconsciencia hasta un traumatismo
craneoencefálico con lesiones permanentes.
¿Cualquier casco sirve para el ambiente vertical? No, para el ambiente vertical debe ser un
casco leve y cómodo, además de que también tiene que ser muy resistente y bien fijado a la
cabeza (fig. 3-1). Cascos para construcción y para motociclistas no deben ser utilizados, y
aquellos utilizados por los bomberos poseen excelente resistencia, pero son
extremadamente incómodos y pesados.
Para ser leve y resistente, la parte externa del casco es fabricada con fibra de carbón u otros
plásticos resistentes. Debe haber un espacio vacío entre el casco y la cabeza, revestido por
una red u otro tipo de protección, para garantizar la circulación de air y evitar que el impacto
en el casco sea transmitido directamente al cráneo. Para poseer una excelente fijación, el
barbiquejo (cinta de fijación del casco a la barbilla) debe poderse ajustar y estar fijo en no
mínimo 3 (tres) puntos en el casco. Barbiquejos con fibra elástica no deben ser usados, pues
pueden deslizarse para fuera de la cabeza.
Los cascos con aba son inadecuados para el ambiente vertical, pues a toda hora se necesita
levantar la cabeza para ver para arriba; y un casco con aba exige que se doble excesivamente
el cuello. Si hay necesidad de protección contra el sol, el uso de gorra es más adecuado que
adquirir un casco con aba.
La NFPA 1951 - Protective Ensinbles for Technical Rescue Incidents, difiere en los requisitos
que vienen siendo usados normalmente por los equipos, inclusive en los EUA. Esa norma
exige que el casco sea liso, sin huecos, posea resistencia eléctrica y al calor.
Rescatistas que están sujetos a ser alcanzados por rayos, como la tripulación de un
helicóptero de rescate, no deben usar ropas de fibras sintéticas por el riesgo de que se
derritan y peguen a la piel. Es común que los rescatistas opten por el uso de overoles por la
facilidad de uso y por disminuir el riesgo de que alguna pieza de ropa se quede suelta y se
enganche en algún equipo.
CALZADO
Son tres las características esenciales para un calzado en el ambiente vertical: comodidad,
protección y adherencia. Los calzados para actividad outdoor (fig. 3-3) son más indicados
que calzados para seguridad en el trabajo.
GUANTES
ARNES DE SEGURIDAD
Los arnes de seguridad son normalmente fabricados con cintas de poliéster y poliamida
cosidas, con espesura de 5 a 6 centímetros, envolviendo la región pélvica y las piernas. En el
punto de anclaje del cinturón, la cinta se encuentra doblada para aumentar la resistencia.
Básicamente existen dos tipos de arnes de seguridad que pueden ser utilizados en el rescate:
sencillo (fig. 3-5), con paso en las piernas y en la pelvis, comúnmente encontrado en los
deportes verticales; y el arnes de rescate con paso en las piernas, pelvis y pectoral (sobre los
hombros).
ARNES SENSILLO
(fig. 3-7) - Unión entre el pectoral y (fig. 3-8) - Unión entre el pectoral y el
el arnes de seguridad directo arnes de seguridad con la cuerda.
Es importante acordarse de que nunca se debe utilizar el pectoral solo; siempre debe ser
usado en combinación con el arnes de seguridad.
Para el rescate vertical, la mejor opción es el arnes completo, pues la colocación del pectoral
se hace de manera práctica. Un arnes completo para rescate posee algunas especificaciones
que lo diferencia de los demás; debe sostener una fuerza ejercida por el rescatista en una
caída de no mínimo 10 kN, el cinturón de la pelvis debe poseer dos ajustes para facilitar la
centralización, ajustes en las piernas, dos ajustes en el pectoral, siendo uno en la espalda y
otro en el pecho, mosquetón para conectar y desconectar rápidamente el pectoral con el
Equipos rígidos u otros pueden caer cuando no están debidamente ajustados y pueden
alcanzar a personas que están debajo de ellos, hiriéndolas gravemente. Una forma fácil de
mantenerlos ajustados/fijos es colocarlos en las argollas existentes en los arnes de
seguridad.
Una costumbre antigua de sujetar equipos y que puede ser peligrosa es pasarse una cinta
por el hombro cruzando en la espalda. Algunas muertes por estrangulamiento después de
una caída ya fueron relatadas, debido al uso de este método para sujetar material.
PROTECCIÓN RESPIRATORIA
GAFAS
Para el ambiente vertical, es esencial que las gafas tengan una amplia visibilidad, con lentes
resistentes y, principalmente, que posean un elástico que, además de ajustarlas al rostro,
impidan que se caigan (fig. 3-10). Gafas oscuras pueden ser usadas desde que tengan un
dispositivo para impedir su caída.
LINTERNA
El uso de linterna en el rescate se hace necesario, pues este no puede esperar a que haya luz
del día para ser realizado. Linternas de cabeza son las más recomen- dadas; se ajustan
fácilmente a los cascos y su foco de luz se direcciona para donde se está mirando, además de
dejar las dos manos libres. En el espacio confinado, las linternas deben ser protegidas contra
ambientes explosivos (fig. 3-11).
CUCHILLOS
El uso de cuchillo para el corte de cuerdas con nudos muy apretados o para rasgar la
camiseta que bloquea el aparato de rapel no es inusual en el ambiente vertical, sin embargo,
presenta un gran riesgo, una lámina expuesta cerca de una cuerda tensionada puede resultar
en un desastre.
Técnicas adecuadas, como aquella usada para a extracción de aparatos de rapel (v. cap. 9),
son siempre preferibles al uso de un cuchillo.
Capitulo 4
Hacen parte del grupo de equipos flexibles: la cuerda, los cordinos, las cintas, la
autoseguridad y los absorbedores. Como son equipos sensibles, ellos exigen cuidados
especiales, que pueden ser encontrados en el próximo capítulo que, aunque trate de cuidado
con la cuerda, puede ser aplicado a todos los equipos flexibles.
En este capítulo en particular se muestra cada tipo de equipos flexibles y cómo hacer la
elección correcta del material para el rescate vertical.
TIPOS DE CUERDA
Como fue visto anteriormente, el deporte con cuerdas dio un gran impulso al material
utilizado en rescate vertical, siendo, inclusive, el mismo material usado para las dos
actividades por un buen tiempo; sin embargo, a lo largo del tiempo se notó que las cuerdas
usadas en la escalada y montañismo dificultan varios servicios en el rescate.
Entre las principales características de la cuerda para la escalada está su elasticidad, en torno
de 6% a 9%, cuando se somete a una carga de 80 kg, y llega a estar de 40% a 60%, cuando es
sometida a la carga de ruptura.
La elasticidad permite mayor seguridad en la caída de un escalador, pues ella transmite esta
fuerza de la caída para las fibras de la cuerda, evitando un daño mayor en el cuerpo del
deportista.
Esa elasticidad causa dificultades en el rescate, pues toda vez que es sometida a una carga, la
cuerda se alarga, perjudicando la precisión del servicio a ser realizado, además del conocido
efecto “yo - yo” que ocurre con esas cuerdas cuando se elevan cargas con poleas.
Las cuerdas para escalada suelen tener diámetros entre 8 a 11 mm y resistencia de 20 kN;
pueden ser de tres tipos, conforme su etiqueta: tipo 1, con diámetro entre 10 a 12 mm, que
puede ser usada como cuerda única; tipo 1⁄2, que tiene entre 8,5 a 9,5 mm, es diseñada para
expediciones en montaña y debe ser usada en pareja; y del tipo gemela, que es leve, también
usada en pareja, pero es más específica para escaladas especializadas donde el peso es una
desventaja.
El uso de las cuerdas para rapel y ascenso no es el mismo que para escalada; en primera, la
persona no usa la cuerda como su seguridad, y sí para moverse en la misma.
El rapel y el ascenso son denominados en los EUA como Single Rope Technique (Técnicas de
Cuerda Sencilla) y las cuerdas para SRT tienen como características ser estáticas, elasticidad
de hasta 2% con carga de 80 kg y entre 18% a 20% antes de que se rompan.
Ofrecen mayor protección contra la abrasión, pues poseen una capa más justa.
Las cuerdas de rescate tienen las mismas características que las cuerdas para uso en rapel:
baja elasticidad y alta resistencia a la abrasión.
El uso de cuerdas estáticas trae grandes ventajas en el rescate vertical. Cuando se inicia el
rescate y se coloca la carga en la cuerda generando una tensión en la misma, ocurre un
“estirón” inicial, que es mucho mayor en una cuerda dinámica que en la estática. Cuando se
baja con camilla con acompañante, por ejemplo, ese “estirón” de la cuerda puede ocasionar
un desequilibrio del acompañante de la camilla, con posible fractura o herida derivada de la
caída de la camilla sobre él.
Otro hecho indeseable de la cuerda dinámica en el rescate es el efecto “yo - yo”. Imagínese el
ascenso de una camilla a través de un sistema de poleas: si la cuerda fuera dinámica cada vez
que se jala/tira de ella, se absorbe el impacto de la jalada/tirón, ocasionando el efecto “yo -
yo”.
J. Línea de la vida – cuerda instalada en lugar con riesgo de caída, donde el rescatista tiene
su auto seguridad.
L. Diámetro.
Q. Vueltas
FIBRAS NATURALES
Fibras naturales consistieron por mucho tiempo en la principal materia para la fabricación
de cuerdas, normalmente hechas de cáñamo, sisal y hasta de cuero animal. Actualmente las
fibras naturales están abolidas de cualquier actividad de se- guridad, y no deben ser
utilizadas ni como accesorias, pues presenta diversas desventajas respecto a las fibras
sintéticas:
• No soportan mucha carga cuando se comparan con cuerdas sintéticas del mismo diámetro;
• Prácticamente no absorben carga (el nailon absorbe 27 veces más carga que el sisal);
• Sus fibras no son continuas, pudiendo romperse sin señal aparente alguna;
FIBRAS SINTÉTICAS
Con la llegada de la II Guerra Mundial varias fibras sintéticas fueron creadas y rápidamente
fueron verificadas las cualidades que poseían en comparación a las fibras naturales:
FUERZA
Carga de ruptura a seco
7,0 a 9,5 6,5 7,0 a 9,5 18 a 26,5
(gramas/ kilo)
Ruptura húmeda
100% 100% 85 a 90% 95%
comparada a seco
Capacidad de absorber
Buena Regular Excelente Pobre
cargas
PESO
Flotabilidad No Sí No No
ELASTICIDAD
Porcentaje antes de
12 a 15% 10 a 25% 18 a 25% 1,5 a 3,6%
romper
Deslizamiento Moderada Alta Moderada Muy Baja
EFECTOS DE LA HUMEDAD
DEGRADACIÓN
Resistencia a los rayos
Excelente Pobre Buena Nula
UV
Resistencia al moho Excelente Excelente Excelente Excelente
PROPIEDADES TÉRMICAS
Aceites y gasolinas Muy Buena Muy Buena Muy Buena Muy Buena
Muchas veces se puede tener una cuerda con una mezcla de fibra. Un ejemplo son las
cuerdas de aramida en que solamente el alma es hecha de este material, siendo la funda/
camisa normalmente hecha de poliamida.
Las poliamidas, también conocidas como nailon 6.0 y 6.6, son las fibras más encontradas en
la escalada, pues además de poseer una alta carga de ruptura, tienen una excelente capacidad
de absorber cargas. Tienen como desventaja la pérdida de resistencia cuando mojadas, y no
son resistentes a ácidos. Son las fibras más indicadas para la fabricación de cuerdas y otros
materiales flexibles, en el rescate vertical. Además, de las fibras presentadas existen muchas
otras desarrolladas, como la SPECTRA, DYNEENA y el VECTRAN, que, a pesar de poseer
excelentes características como elevadas cargas de ruptura, no han sido utilizadas
comúnmente en el rescate vertical.
FABRICACIÓN DE CUERDAS
No solo la calidad de las fibras debe ser tenida en cuenta en el rescate vertical, la forma de
construcción también debe ser observada. A continuación están los principales tipos de
construcción.
La cuerda torcida posee buena elasticidad, sin embargo, algunas características la vuelven
indeseable en el rescate:
• Como todas las fibras están aparentes, ella es más susceptible a la abrasión.
TRENZADA
• Las piernas de la cuerda suelen ser aplastadas por las otras o tiradas para fuera.
ENTRELAZADA
Tiene una construcción parecida con la de materiales textiles, pudiendo ser sólida o rala/
fina, normalmente achatada (fig. 4-4), es vulnerable a la abrasión y no es utilizada como
cuerda de seguridad.
DOBLE ENTRELAZADA
La cuerda doble entrelazada consiste básicamente de una unidad entrelazada sólida con otra
rala/fina sobrepuesta a aquella; la sólida funciona como el alma y la rala/fina como la funda/
camisa de la cuerda (fig. 4-5). Posee las siguientes características:
• Mayor protección contra abrasión, sin embargo, como la funda/camisa es rala/fina, el alma
queda expuesta a la mugre;
• Suave y flexible.
• Las fibras del alma son tan largas cuanto la longitud de la cuerda;
Hay aún un diferencial entre otros tipos de construcciones de cuerdas que hace que la
construcción de la funda/camisa y el alma sea la más indicada para cuerdas de seguridad;
ella puede ser hecha de dos maneras, conforme la disposición de los haces del alma. Si los
haces estuvieran torcidos la cuerda será dinámica, si estuvieran paralelo será estática.
Es importante resaltar que cuerdas estáticas poseen hasta un 2% de elasticidad con carga de
80 kg y dinámicas entre 6% y 9% con la misma carga. Cualquier cuerda que posea
elasticidad entre 2% y 6% debe ser llamada de cuerda de baja elasticidad o semi estática.
DINÁMICA
ESTÁTICA
MICROFILM DE IDENTIFICACIÓN
Algunas cuerdas nuevas están viniendo con un microfilm de identificación (fig. 4-8) entre
los haces del alma, indicando informaciones importantes como resistencia, longitud,
modelo, diámetro, la norma certificadora y el año en que fueron certificadas. Cada microfilm
posee aún un color específico que indica el año de fabricación.
Se estima teóricamente que el cuerpo humano, al sufrir una fuerte desaceleración, aguanta
solamente una fuerza equivalente a 1.200kg (12kN). Esta estimativa lleva en cuenta los
estudios de desaceleración realizados por la Fuerza Aérea de los EUA, realizados por el
Capitán Edward A. Murphy Jr., más conocido por su famosa frase: “si alguna cosa puede dar
errado, dará errado”. Las normas de trabajo en altura estipulan valores menores y más
seguros que esto, entre 6 kN (Europa) y 8 kN (EUA).
Un método para estimar qué fuerza está siendo generada en el cuerpo durante una caída con
la persona anclada es el del factor caída. Básicamente es la división de la distancia de la caída
por la longitud de la cuerda empleada.
La persona está anclada por una cuerda de 2 metros estando en la misma posición del
anclaje.
Longitud de la cuerda: 2m
La persona está anclada por una cuerda de 2 metros estando 1 metro abajo del anclaje.
La persona está anclada por una cuerda de 2 metros estando 1 metro encima del anclaje.
Excepcionalmente el factor caída puede sobrepasar el valor 2. Ocurre cuando la persona sube
una torre, por ejemplo, utilizando solamente una cinta de seguridad, anclada a un cable de
acero con anclajes a cada 5 metros.
La persona está anclada por una cuerda de 1 metro estando 5 metros encima del anclaje.
En este caso, si no ocurre la ruptura del equipo, seguramente ocurrirá algún daño de
órganos internos de la persona, un accidente prácticamente fatal.
ELEGIR L A CUERDA
Ahora que ya se hizo la relación de todos los tipos de fibras y construcciones de cuerdas, se
puede elegir y decidir ¿cuál es la cuerda ideal para el rescate vertical? No; además de las
imágenes mostradas anteriormente, se debe estar atento a los riesgos que existen en la
escena del rescate: fuego, agua, agentes químicos, etc.
Solamente después de realizar muchos criterios en la evaluación de los riesgos se debe elegir
la cuerda y el equipo a ser utilizado. Estas son las características necesarias, de forma
general, para una cuerda de rescate vertical.
¿ESTÁTICA O DINÁMICA?
Para un trabajo vertical o para una escalada con riesgo de impacto (factor caída), el uso de
cuerdas dinámicas es el único indicado. Pero en el rescate vertical el uso de la cuerda estática
es siempre el más indicado debido a la ausencia del efecto “yo-yo” y de su precisión.
Este tipo de situación es inusual, pero puede suceder cuando, al bajar la camilla por una
pared, y habiendo un balcón en esa cara, teniendo el acompañante que recorrer una parte en
la horizontal y la cuerda acabe quedando sin tensión, al retornar a la cara vertical, puede
ocurrir una pequeña caída.
LONGITUD
La longitud de la cuerda también es un importante punto que debe ser observado, siendo
aconsejable cuerdas de 50 metros, por ser más leves, por enrollarse menos y poseer menor
volumen. Cuerdas de mayores longitudes dificultan el trabajo y solamente deben ser
adquiridas cuando existe una real posibilidad de uso. En caso contrario es preferible unir dos
cuerdas de 50 metros.
Existe también una regla relacionada con el diámetro de la cuerda y que debe ser conocida
para adquirir o usar un punto de anclaje.
La regla 4:1 es una estimativa de cuándo una cuerda pasa a sufrir una pérdida
La gran mayoría de los grupos de rescate utiliza cuerdas de 10,5 mm a 11,5 mm, pero la
NFPA 1983 establece que la cuerda para rescate debe poseer 12,5 mm de diámetro.
De esa forma, si el total esperado es de 100 kg – peso de una persona más equipos - por la
regla 15:1, la resistencia de la cuerda debe ser de 1.500 kg (15 kN). Si fuera considerado
como de 200 kg el peso de un rescatista acompañando de una camilla con víctima, la
resistencia de la cuerda deberá ser de 30 kN.
La NFPA 1983 define como 300 lb (135 kg) el peso de una persona equipada; y de 600 lb
(270 kg) el peso de un rescatista más la víctima; o sea, la cuerda para uso individual deberá
poseer una resistencia de 4.500 lb (20 kN), y la cuerda para uso en rescate de 9.000 lb (40
kN).
Nótese que la regla del factor de seguridad 15:1 solamente es válida para cuerdas y
mosquetones, pues estos equipos son los que más pierden resistencia. La cuerda cuando
tiene un nudo, o en una arista/borde, puede perder 50% de su resistencia fácilmente, así
como un mosquetón con fuerzas aplicadas transversalmente. Otros equipos poseen factor de
seguridad propio.
Existen varios factores que es importante tomar en cuenta uno es calcular la resistencia
total de la cuerda esta puede calcularse con una operación sencilla: (diámetro) cuadrado X
20. El resultado de esta operación es la resistencia total de la cuerda nueva y sin nudos.
Existe una fórmula alternativa para el cálculo del factor de seguridad el cual es: resistencia
total de la cuerda entre el peso de la persona o el peso total que va a cargar nuestra cuerda o
sistema. El factor de seguridad de esto operación debe ser mayor a cinco, esto nos indica que
nuestro rescate u operación segura. Si en nuestra fórmula del del cálculo el factor de
seguridad nos da como resultado menor a cinco significa que nuestro sistemas son inseguros
y por ningún motivo se deben de utilizar.
Ejemplo: resistencia total de la cuerda entre el peso de la persona o peso total a cargar.
Resistencia total de la cuerda (2304) / peso total a cargar ejemplo (80 kg) = 28.5
Nuestro factor de seguridad es 28.5 lo cual significa que nuestra operación o sistemas son
seguros y pueden utilizarse.
COLORES DE LA CUERDA
CORDINOS
La elección del material del cordino debe obedecer a los mismos criterios utilizados para la
cuerda. Para operaciones en rescate, el cordino debe poseer una longitud de 1,6 a 1,8 metros
y diámetro entre 6 y 7 mm para cuerdas de 10 a 11,5 mm, con resistencia mínima igual a la
CINTAS
Cintas son comúnmente encontradas en el ambiente vertical, por ser más baratas y
adaptarse mejor que las cuerdas en algunas situaciones, principalmente en anclajes y como
bloqueante en cuerdas húmedas. Tienen la desventaja de no absorber el impacto por ser
estáticas transmitiendo las fuerzas de una caída para los puntos de anclaje. Pueden ser de
dos tipos: planas o tubulares; las costuras en cintas unidas también deben ser observadas.
PLANAS
Son más rígidas y difíciles de manosear, fabricadas a partir de una única cama- da de fibras y
más encontradas en la confección de cinturones de seguridad (fig. 4-15).
TUBULARES
Las tubulares pueden ser confeccionadas a través de dos planas sobrepuestas y selladas en el
borde, o de forma de espiral (fig. 4-16) que es la más común. Siendo más flexibles y más
resistentes, son las más indicadas en el ambiente vertical.
Para la unión de cintas, el único nudo aconsejable es el nudo de cinta o de agua (v. cap. 7 –
Nudos y Vueltas). Como todo nudo tiene una pérdida de resistencia, muchos grupos han
preferido cintas cosidas. A seguir, algunas costuras y la pérdida de resistencia del colorante
de ellas (fig. 4-17).
COLORES
Verde: 2
Amarillo: 3 m
Azul: 4 m
Rojo/Naranja: 6 m
Negro: 8 m
Otra manera de tener auto seguridad consiste en una cuerda dinámica de 3 a 4 metros,
anclado por la anilla de anclaje del arnes de seguridad con un nudo ocho (fig. 4-20).
Haciendo también un nudo pescador en cada chicote y colocando dos mosquetones, se
confecciona un nudo blocante en uno de los chicotes. El nombre de esta auto seguridad es
spezzone, y tiene como principal ventaja el hecho de poderse regular y de ser más barata que
las otras.
Es una herramienta muy utilizada en los trabajos verticales, pues auxilia a posicionar a la
persona. Su única función es esta, y no puede ser utilizado como auto seguridad (fig. 4-22).
Disipadores son piezas metálicas que, a través del paso de la cuerda, dispersan la energía de
la caída en calor (fig. 4-24).
Capitulo 5
Uno de los principales cuidados que se aprende luego al inicio del trabajo con cuerdas es el
de no pisar en ella. Pisar la cuerda terminan haciendo que la mugre y granos de arena entren
en la funda/camisa y, cuando la cuerda sufre una tensión, pueden cortar las fibras del alma;
demuestra también impericia y descuido técnico en lo que se refiere al ambiente vertical.
HISTORIAL DE L A CUERDA
En grupos de rescate las cuerdas no acostumbran a ser usadas por una única persona, siendo
necesario mantener el historial de la cuerda, que debe estar siempre junto de la mochila en
que ella queda guardada, o en la bodega, con la misma. En el historial deben estar descritas
las características de la cuerda, debe ser completado con cada uso, la actividad que fue
realizada, la carga a que fue sometida, cantidad de metros utilizados, cuál punta fue usada y,
principalmente, si presentó o presenta algún daño. A continuación, un ejemplo del historial
(fig. 5-1).
Observaciones:
Una de las formas más fáciles de identificar la cuerda es etiquetar sus puntas. Un grupo de
rescate tiene varias cuerdas, muchas con el mismo color y longitud, la etiqueta da algunos
datos esenciales de cada pieza. Una óptima sugerencia es colocar en la etiqueta un número
específico para cada cuerda, el mismo del histórico, y también colocar una letra diferente en
cada punta, normalmente A y B, para que se pueda describir con claridad en el historial cuál
punta fue usada, buscando siempre reversarla. A seguir, un modelo de etiqueta (fig. 5-2).
REMATE DE L A CUERDA
Esta terminología siempre ha sido usada para especificar el acto de apretar la punta de la
cuerda con un cordel, de tal forma que esta no se venga a deshilachar. Se adopta este
término para cualquier procedimiento que busque impedir que la funda/ camisa se
deshilache y el alma escape para dentro. Existen máquinas que hacen esto derritiendo las
puntas de la cuerda, pero es un costo innecesario. Aplicándose un metal caliente sobre las
puntas, la funda/camisa se fundirá con el alma, creando un buen cabaceo. Otra forma es
colocar un pequeño pedacito de plástico sobre las puntas y derretirlo, haciendo un buen
cabaceo y también protegiendo la etiqueta.
ALMACENAR L A CUERDA
Solo existen dos lugares apropiados para almacenarse una cuerda; dentro de una mochila
cuando hay necesidad de uso rápido; y colgada en lugar propio, dentro de un almacén/
bodega.
La cuerda jamás debe ser almacenada en lugar húmedo, sujeto a rayos solares, gases de
vehículos, o cerca de agentes químicos, como ácidos de batería. Dejarla en el suelo no solo
puede causar daños, además de la suciedad que puede entrar en la cuerda; también algún
ingrediente del cemento reacciona químicamente con las fibras.
Existen varias maneras de enrollarse una cuerda. Se selecciona aquella que se considera más
fácil de hacer y que no acostumbra a enrollarse (enrollar sobre la misma) (fig. 5-3).
La manera más práctica de guardar una cuerda dentro de una mochila consiste en ponerla a
los pocos en pequeñas vueltas, como se ve a seguir (fig. 5-4).
Una forma fácil y práctica de guardar una cinta es la demostrada en la figura a seguir (fig.
5-5):
Al manipular una cuerda o cualquier otro equipo flexible en una operación, esos materiales
están sujetos a sufrir daños, que pueden ocurrir tanto por el mal uso, como por el ambiente
en que fueron utilizados.
ABRASIÓN
Uno de los daños más comunes y más fáciles de evitar es la abrasión. Ella ocurre
generalmente con la cuerda móvil, que se daña por la fricción entre su funda/ camisa y una
roca o pared de un edificio. Ocurre también en el rapel y en el ascenso, cuando la persona
que está en la cuerda realiza movimientos que ejercen mucha carga o no, la cuerda acaba
haciendo un movimiento de vaivén como una sierra.
Evitar estos daños es sencillo y fácil: basta colocar una protección de cuerda en todos los
lugares que ella entra en contacto con una superficie áspera.
Las protecciones de cuerda pueden ser de dos géneros: para cuerda sin movimiento, de
materiales flexibles como cordura (nailon de alta durabilidad) o lona; y para cuerda móvil,
hecha de materiales rígidos, casi siempre productos industrializados. (Informaciones
adicionales sobre protección de cuerda, en el cap. 6).
AGENTES QUÍMICOS
Las fibras en su gran mayoría no resisten al contacto con ácidos y alcalinos, aunque sea
solamente por un corto periodo y en un pequeño pedazo de la cuerda. Los agentes químicos
más comunes de entrar en contacto con las fibras son los ácidos de batería, gases de
vehículos, derivados del petróleo, óxido y productos de limpieza, como el agua sanitaria. Por
regla general, cada vez que un agente químico entra en contacto con una cuerda esta debe
ser jubilada; continúe usándola solamente si tiene seguridad de que no hay incompatibilidad
entre el material de la cuerda y la naturaleza del producto químico.
EXCESO DE CARGA
Colocar más peso del establecido por el factor de seguridad puede crear problemas en la
estructura de la fibra y ocasionar un riesgo para quien la venga a utilizar posteriormente.
Remolcar vehículos y objetos muy pesados son las prácticas más comunes de exceso de
carga. Otra situación que daña la cuerda es dejarla mucho tiempo tensionada. Cuerdas
dinámicas cuando reciben un exceso de carga suelen alargarse y no vuelven más a su
longitud original. Un buen criterio es: toda vez que la cuerda esté 10% mayor que su
longitud original, debe ser jubilada.
RAPEL
El rapel es la actividad vertical que más daña la cuerda, principalmente cuando es hecho con
equipos que tuercen la cuerda (pieza ocho) y de forma rápida, como los equipos tácticos
acostumbran practicar. La cuerda queda enrollada y la fricción del equipo con ella derrite las
fibras de la funda/camisa. Dejar la pieza ocho en la cuerda después de la bajada es una
actitud que causa “calosfríos” en los rescatistas con más experiencia, pues la fricción calienta
la pieza, quemando las fibras.
FUSIÓN A CALIENTE
Cuando dos equipos flexibles corren uno sobre el otro, ocurre la fusión a caliente, esto es,
por calor. Una cuerda móvil corriendo sobre un lugar del arnes presionando la cuerda de
descenso y la cuerda pasando por las cintas de anclaje hacen una fusión a caliente. La fusión
ocurre repentinamente y puede ocasionar graves accidentes. Para prevenir este tipo de
situación, las cuerdas móviles deben ser protegidas, haciéndose un pre planeamiento de
dónde ellas irán a pasar.
NUDOS
El daño que un nudo hace en una cuerda es parecido con el daño de una arista/borde: en las
curvas de los nudos, la parte externa acaba haciendo más fuerza que la interna. Los nudos
dañan la cuerda, pero son esenciales para el montaje de sistema; al final, ¿de qué otra forma
se puede unir la cuerda a un mosquetón? La elección del nudo es esencial para reducir el
daño, pues algunos nudos causan más pérdida de resistencia que otros.
La cuerda también debe ser jubilada cuando sufre alguna caída que resulte en fuerte
impacto, principalmente si ella fuera estática; cuando sufre sobrecarga como cuando se
estira la cuerda con un vehículo, cuando sufre contaminación por agentes químicos y cuando
es usada por personal no calificado.
Respecto al uso normal, las fabricantes suelen dar garantía de cinco a siete
años.
L AVA D O D E U N A C U E R DA
Ella puede ser hecha manualmente con un cepillo de cerdas suaves, agua y jabón neutro.
Otros productos no son indicados por que contienen agentes químicos que pueden dañar la
cuerda. En el exterior es vendido un suavizante especial para cuerdas que no es muy
indicado por dejar la cuerda muy lisa, dificultando, por ejemplo, el control en un rapel.
Existen equipos fabricados solamente para la limpieza de la cuerda (fig. 5-6) que limpian de
manera superficial y no consiguen retirar toda la suciedad de la pieza. Otra sugerencia es
lavar en máquina de lavar; colocando la cuerda de manera uniforme dentro de una bolsa de
tela fina para evitar enredos. Es bueno recordar que no se usa otro jabón a no ser neutro; y
solamente se seca la cuerda en la sombra.
Cuando se va a utilizar la cuerda, es necesario extender una lona o cualquier otra tela en el
suelo para protegerla. A partir de una de las puntas de la cuerda, ella va siendo colocada de
forma lenta. Esto evitará que se enrolle durante el uso.
Siempre que se tenga que lanzar la punta de una cuerda, es necesario certificarse de que la
otra está debidamente anclada. Al lanzar, es necesario realizar algunas vueltas en la mano
para dar un poco más de peso a la punta. Jamás ancle allí algún objeto pesado, que pueda
alcanzar a una persona.
Principalmente, siempre que se fuera a lanzar una, no se debe olvidar de gritar bien alto:
“¡Cuerda!”.
Capitulo 6
En este grupo se encuentra la mayor variedad, con diversas funciones; sigue la relación de
los más conocidos y usuales en el rescate vertical.
MOSQUETONES
Son conectores metálicos usados para unir entre sí los diversos equipos del rescate vertical,
como la cuerda a un anclaje o a un arnes de seguridad. Encontrados en gran número en el
rescate vertical se puede decir que, después de la cuerda, son los equipos más importantes.
Básicamente un mosquetón está compuesto de las siguientes partes: cuerpo/espalda, gatillo,
traba, bisagra y pestaña/enganche (fig. 6-1).
Pestaña
Cuerpo
Traba
Gatillo
CUERPO/ESPALDA
El gatillo es la parte móvil del mosquetón y no hay diferencias significativas entre un tipo y
otro. En el rescate vertical se debe dar importancia al gatillo y su abertura:
debe tener mínimo 25 mm (fig. 6-2). Aberturas menores pueden significar dificultad y atraso
en una operación, pues dificultan el paso de la cuerda al arnes de seguridad en este
mosquetón. Algunos equipos de rescate poseen mosquetones con abertura de 25 mm para
una conexión sencilla (una cuerda con un arnes) y otros mayores (fig. 6-3) para sistemas
complejos (unión de diversos puntos de anclaje).
(fig. 6-2) - Mosqueton con abertura. (fig. 6-3) - Mosqueton con abertura grande.
TRABA
Las automáticas son el último avance tecnológico en lo referente a las trabas. Anteriormente
ellas funcionaban con apenas un tipo de movimiento para abrir el gatillo, pero hoy todas
poseen mínimo dos (ej.: presionar para abajo y girar), esto garantiza que solamente la mano
humana sea capaz de abrirlas, impidiendo que se abran por fricción en una pared, o debido a
la vibración. A pesar de esta gran ventaja, esos mosquetones no son aconsejables para
equipos de rescate, pues cada traba automática tiene un funcionamiento particular y algunas
son difíciles de abrir usando solamente una de las manos.
PESTAÑA/ENGANCHE
Son tres los principales tipos de pestaña encontrados en el mercado (fig. 6-5): el más
antiguo es encontrado en mosquetones de rosca y consiste en una pestaña/ enganche que se
encaja con el gatillo como si fuera una pieza de rompecabezas. El más común actualmente
está formado por un gatillo con un pino en la punta, que se une en una saliente de la
pestaña. Por último, el más moderno está formado por un gatillo con una pequeña de
presión que se une perfectamente en una pequeña cabeza de la pestaña. Este formato facilita
el trabajo con cordeletas y cintas que se prenden fácilmente en los otros tipos de pestañas.
TIPOS DE MOSQUETONES
FORMA Y TAMAÑO
Los mosquetones son fabricados en diversas formas, pero los diseños básicos son: oval, en
“D”, “D” asimétrico y HMS (Pera) fig. 6-7).
El diseño que aprovecha mejor esta mayor resistencia del cuerpo es el mosquetón en “D”,
pues direcciona toda la carga para el cuerpo encaminando a la cuerda o cinta para su lado.
El formato en “D” asimétrico es la evolución del “D” normal. Este diseño además de que
direcciona la carga para el cuerpo/espalda, tiene una abertura mayor que uno “D” normal
del mismo tamaño. Es el más encontrado en el mercado, el más aconsejable en el uso en
rescate, por conciliar resistencia con mayor abertura del gatillo.
HMS son las siglas para Halbmastwurfsicherung, palabra alemana que significa “mosquetón
para uso con nudo dinámico”. Conocido por tener una forma semejante al de una pera, el
HMS es el mosquetón fabricado especialmente para el uso del nudo media vuelta o UIAA,
pues su diseño facilita el paso de la cuerda con el nudo.
Con estas formas son encontrados los mosquetones en diversos tamaños, sin embargo, no
se debe ver el tamaño necesariamente, y si la abertura que ellos ofrecen. Se pueden dividir
los mosquetones en tres envergaduras: para unión sencilla, con 25 mm de abertura (cuerda
al arnes de seguridad); para uniones complejas, con 50 mm (unión de varios puntos de
anclaje y mosquetones); y para unión en grandes estructuras, con 65 mm (como aquellos
usados para ascenso en escaleras). En el rescate vertical, el ideal es el mosquetón que tenga
una abertura de, por lo menos, 25 mm.
DURALUMÍNIO Y ACERO
Son dos los metales usados para confeccionar un mosquetón: duraluminio o acero.
• Es más leve;
• No se oxida;
• Es más pesado;
• Oxida;
• Es más resistente;
Los mosquetones de acero son más aconsejables por mostrar resistencia al uso,
principalmente al mal uso (caída). Mosquetones de duraluminio son recomendados para
equipos que tengan que cargar el material por largas distancias, donde el peso del equipo es
una preocupación. Por mucho tiempo los mosquetones de duraluminio sufrieron con el
“mito de las micro fisuras”. Este es un mito bastante difundido, pero que viene siendo
combatido con varios artículos demostrando pruebas de ruptura después de caídas del
material.
El mosquetón de acero no es recomendado en los lugares sujetos a la acción corrosiva del
aire del mar, que ocasiona óxido en ese tipo de material. Se recomienda para esos lugares
mosquetones de acero inoxidable, para la protección de la pieza. Al comprar un mosquetón
de acero inoxidable es necesario verificar que todas las partes estén confeccionadas con este
material, principalmente la traba y la bisagra.
MALLAS RÁPIDAS
A pesar de parecer piezas obsoletas, las mallas rápidas son de extrema importancia cuando
existen fuerzas actuando en tres direcciones en un eslabón (tridimensional). Son
encontradas en tres formas: oval, triangular y semicircular (fig. 6-8).
La traba puede abrirse con la fricción en una pared, con una cuerda móvil pasando por ella
(fig. 6-9), o aún con la vibración de la pieza.
Ese tipo de problema puede ser solucionado con la colocación del mosquetón de forma que
quede con la traba protegida, por ejemplo, posicionada para el cuerpo de la persona en un
rapel y con la posicionamiento, para abajo, para que la gravedad auxilie en el cierre. En
ambientes con grandes vibraciones, como en el rescate con helicóptero, esto puede no ser
una solución. Mejor considerar el uso de mosquetones automáticos.
TRACCIÓN INAPROPIADA:
El mosquetón puede sufrir tracciones en los laterales (fig. 6-10) cuando se posiciona mal; o
cuando se coloca la carga, se posiciona de esta manera.
En anclajes con dos puntos o más con grandes ángulos, o en la unión de un pectoral con el
arnes (fig. 6-11), es normal que ocurran fuerzas tridimensionales. Hasta un ángulo de 60
grados, es considerado aceptable esta fuerza tridimensional, a partir de esto, el uso de mallas
rápidas resuelve ese problema. Si no estuvieran disponibles, el mosquetón HMS es una
alternativa confiable.
Un mosquetón conectado a una cinta, placa de anclaje, gancho de vehículos, o incluso a otro
mosquetón (fig. 6-12) puede sufrir una torsión y acabar rompiéndose.
Ningún tipo de equipo o sistema debe ser montado en un mosquetón cuyas fuerzas actúan
de manera diversa de aquella para la cual fue proyectado.
Algunos modelos de trabas pueden quedar bloqueados por haber sufrido sobrecargas, o
debido a la fricción excesiva en una pared.
Si esto ocurre, se debe colocar nuevamente el mosquetón sobre una carga puede soltarlo;
caso contrario una cinta pasada en torno de la traba puede ayudar. En último caso se usa una
llave inglesa para soltar la traba.
El gatillo se atasca, no se abre o cierra de forma regular, normalmente por estar con el
resorte sucio u oxidado.
OBSERVACIONES
En algunas situaciones no hay soluciones prácticas y los mosquetones tienen que ser
descartados:
• El gatillo no encaja más en la pestaña, el mosquetón sufrió una sobrecarga o fue forzado
inadecuadamente;
• La pestaña está quebrada o dañada.
El mantenimiento de un mosquetón se hace con limpieza en agua corriente, se seca con aire
comprimido y lubrificante como aceite. Se retira el exceso de aceite para que no se pegue
más la mugre.
DESCENSORES
Los descensores son aparatos de freno también conocidos por frenos o dispositivos de rapel.
Todos los descensores funcionan de la misma forma, a través del paso de la cuerda por el
dispositivo, creando la fricción necesaria para el freno. El control de la fricción es realizado
asegurando la cuerda abajo del dispositivo.
Los descensores presentados aquí y en el capítulo sobre rapel también son utilizados en
sistemas de seguridad para una persona, con excepción de la barra de freno, que no permite
el paso rápido de la cuerda por el aparato.
FRENO O DESCENSOR 8
El freno 8 es el descensor más tradicional, o más usado. Su nombre revela la forma que
tiene, es confeccionado normalmente de la unión de dos eslabones, uno mayor para el paso
de la cuerda y uno, menor, para el paso del mosquetón. Los frenos 8, como todos los otros
equipos rígidos, están construidos en duraluminio o acero, con las mismas ventajas y
desventajas encontradas en los mosquetones para cada respectivo material.
• Después que son colocados en la cuerda, no es posible ganar más fricción para un
mejor control;
• El control del rapel es difícil cuando el descenso es muy grande (50 m);
• No disipa el calor generado por la fricción de forma adecuada, pudiendo ocurrir fusión
al calentarse las fibras de la cuerda.
En los aparatos 8 sin orejas puede ocurrir que la cuerda escape por el eslabón y forme
un nudo boca de lobo en la parte superior (fig. 6-14); eso puede ocurrir principalmente
cuando el rescatista pasa cerca de un borde como en la salida de un rapel por un
balcón. Si esta situación ocurre, será necesario efectuar un auto rescate que lleva algún
tiempo, atrasando una operación de rescate. Por este motivo, el freno 8 convencional
no debe ser usado en el rescate.
El descensor 8 con orejas (fig. 6-15) fue desarrollado por los equipos de SARs (Senarch and
Rescue) americanas, con el objetivo de eliminar el problema del nudo boca de lobo. El
nombre de este aparato se debe a las dos barras que se proyectan para fuera del eslabón
mayor y que se parecen con unas orejas. Algunos lo llaman de “8 alas de murciélago” debido
al formato de las barras.
BARRA DE FRENO
La barra de freno o Brake bar (fig. 6-16) es un aparato que ofrece una enorme capacidad de
control y posibilidad de aumentar o disminuir la fricción con la cuerda. La barra de freno es
el aparato de rapel ideal para rescate debido a sus características, poseyendo dos pequeñas
desventajas: es un poco pesado y lleva cierto tiempo para pasar la cuerda.
• No tuerce la cuerda.
• Puede ser fácilmente incorporarla a la cuerda sin necesidad de retirarla del mosquetón.
Las barras de freno poseen forma estándar, tienen aspecto de una gran U invertida, con una
de las piernas terminando en eslabón para ser anclada a un mosquetón, más las barras que
son introducidas en el rack. El rack de las barras de freno es hecho normalmente de acero
con dos tipos de eslabón: torcido y soldado (fig. 6-17).
Las barras pueden ser construidas en acero o aluminio, siendo estas las más comunes. Para
el uso en rescate debe haber seis barras en el rack para posibilitar el control de una carga
igual a 2 o 3 personas. Menos que seis barras solo sirven para uso individual.
OTROS DESCENSORES
La variedad de descensores es enorme y hay hasta quién haga colección de estos equipos,
hoy en día. En el capítulo 10 se muestran algunos de ellos, inclusive descensores auto
bloqueantes. Actualmente ya son producidos algunos de estos para el rescate ya que cuentan
con un sistema antipático.
AUTOBLOQUENATES
Para distinguir entre los auto bloqueantes confeccionados con cordinos y los pertenecientes
al grupo de los equipos rígidos, fue introducida la palabra mecánicos, a fin de facilitar su
identificación. Los auto bloqueantes mecánicos fueron desarrollados justamente para
sustituir los cordinos como auto bloqueantes en la gran mayoría de las actividades del
rescate vertical. Sus principales ventajas son:
• La única desventaja es que los auto bloqueantes mecánicos pueden cortar la cuerda
con cargas menores que la de su resistencia. Por estos motivos el cordino es la única
opción para sistemas de seguridad en rescate.
El funcionamiento de todos los auto bloqueantes mecánicos son iguales: se coloca el aparato
que envuelve la cuerda, donde existe una cámara que presiona la cuerda contra el cuerpo del
aparato, bloqueándolo. Esa cámara es fijada en un eje, permitiendo que el aparato deslice en
un sentido de la cuerda y bloquea en el otro, cuando es sometido a una carga.
(fig. 6-18) - Auto bloqueantes de uso (fig. 6-19) - Espinas del blocante individual.
individual.
Ascensores no son más que auto bloqueantes construidos especialmente para la práctica de
ascenso. Son confeccionados para el uso de 1 persona y tienen principio de funcionamiento
igual a los auto bloqueantes para 1 persona. La diferencia es que los ascensores suelen venir
en pares y poseen un puño para que sea posible tomarla con la mano, siendo uno para la
mano derecha y otro para la izquierda (fig. 6-21).
Un cuidado que debe ser tomado con la mayoría de los ascensores se refiere al hecho de que
ellos pueden salir de la cuerda fácilmente, pues su dispositivo permite eso para facilitar su
uso, pero también lo dejan peligroso. El uso de un mosquetón resuelve ese problema (fig.
6-22). Otro cuidado consiste en no conectar la cinta directamente al ascensor, pues hay
posibilidad de cortarla. La conexión debe ser hecha con un mosquetón.
Existen ciertas poleas para la práctica deportiva, construidas en plástico, para disminuir el
peso del equipo. Poleas con plásticos no deben ser usadas para rescate, pues este tipo de
material puede derretir cuando se somete a fricción de una cuerda con mucha carga.
Solamente poleas metálicas son admitidas, con excepción de aquellas con roldanas en
polímero sintéticos.
La polea está compuesta de las siguientes partes: placas, roldana y un eje giratorio. Las
placas pueden ser móviles (fig. 6-23) o fijas (fig. 6-24). Las primeras son más indicadas en el
rescate, pues en la parte superior sus placas están pegadas, distribuyendo la carga de manera
uniforme en el mosquetón (cercano al cuerpo/es- palda), lo que no ocurre con las últimas,
las fijas. Las placas deben tener un espacio suficiente de la roldana para impedir la fricción
con la cuerda.
(fig. 6-24) - Polea placa fija. (fig. 6-23) - Polea placa móvil.
Las roldanas deben tener un diámetro de mínimo cuatro veces el diámetro de la cuerda para
aumentar la eficiencia (regla 4:1).
Este eje giratorio puede ser de dos maneras, con partes de expansión o rodamientos. Las
diferencias entre los dos tipos son considerables cuando se lleva en cuenta la suma de todas
las pérdidas por fricción y debe ser llevado en cuenta en la adquisición de una polea.
(fig. 6-25) - Polea autoblocante. (fig. 6-26) - Polea para paso de nudos.
ANCLAJES ARTIFICIALES
El uso de anclajes artificiales es más común en los grupos de rescate en montaña, pero aún
en esos medios, normalmente no la colocan durante el rescate, ya las tienen en lugares
preestablecidos. Por eso la colocación de esos equipos no es explicada aquí; solo son
abordados los tipos de anclajes artificiales.
Ellos pueden ser divididos en dos grupos: fijos y móviles. Fijos, los que, después de su
inserción en la roca, es prácticamente imposible retirarlos sin que sean dañados. Entre ellos
existen la grapa (fig. 6-27), pitones (fig. 6-28) y los parabolts con chapas (fig. 6-29). Algunos
grupos de escaladores consideran el uso de estos anclajes antiecológico, pues su uso
contamina y daña la roca.
(fig. 6-30) Stoppers o Nutts. (fig. 6-31) Hexcentrics (fig. 6-32 ) Friends
A pesar de que no todos los protectores de cuerda son confeccionados con material rígido.
Para proteger las cuerdas contra la abrasión producida por la fricción de la cuerda con una
superficie rugosa o una arista/borde, se pueden usar lonas, tapetes, etc. No necesitan ser
necesariamente usadas las protecciones comerciales.
La protección de cuerda móvil se aplica con mayor eficiencia con equipos rígidos,
principalmente en sistema de poleas, en que cualquier punto de fricción es perjudicial al
ascenso. Algunas características de las protecciones para cuerda móvil construidas con
material rígido (acero o aluminio):
• Mayor eficiencia respecto a las demás protecciones cuando la cuerda está en movimiento,
principalmente cuando los cilindros son móviles;
• Más caras;
• Deben ser bien ancladas, pues pueden caer del lugar con el movimiento de la cuerda.
Las protecciones de cuerda parada son construidas en material flexible, normalmente lona,
PVC o con materiales alternativos como mangueras de incendio, tapetes de goma o
cualquier otra forma de tela resistente a la abrasión. Las protecciones comerciales (fig. 6-34)
ya vienen con dispositivos que permiten el rápido anclaje de estos (ojales) y que impiden
que la cuerda se salga para fuera de la protección (Velcro®).
• Más baratas;
• Ofrecen menos protección que las protecciones rígidas, principal- mente con cuerdas
móviles.
Placas de anclaje u organizadoras (fig. 6-35) son placas metálicas usadas para la reunión de
diversas líneas de cuerda, organizándolas. No son obligatorias en un equipo de rescate, pero
todos los sistemas exigen que se haga más de un anclaje, más de una cuerda (principal y
seguridad), facilitan el trabajo.
Eslabón giratorio o anti-giro (fig. 6-36) es un equipo que, como el propio nombre dice,
destuerce la cuerda para evitar la torsión de los equipos rígidos en las extremidades, en el
ejemplo, del giro de la camilla con la cuerda, principalmente en operaciones con helicóptero;
es de extrema importancia si hay alguna línea con cable de acero.
Capitulo 7
Es siempre preferible que el rescatista conozca pocos nudos y los realice bien, a que conozca
una enorme variedad de nudos, muchos de los cuales no tendrán utilidad en el ambiente
vertical. La práctica de nudos, entre los miembros del grupo de rescate, debe ser una
constante; y a la hora del rescate su elaboración debe fluir naturalmente. El buen rescatista
es capaz de hacer nudos de ojos vendados, siendo este un buen ejercicio para entrenamiento
en nudos.
Para elegir el nudo que debe ser adoptado en el protocolo de rescate, debe tener las
siguientes cualidades, siendo prioridad las tres primeras:
• Que sea seguro, esto es, no se deshaga cuando la cuerda sea tensionada;
La manera como los nudos funcionan siempre fue un misterio para los que trabajan con
ellos, lo mejor, nunca fue cuestionado por la gran mayoría. Algunas conjeturas sobre este
misterio fueron dadas, como la presión interna en el nudo, la fricción en la cuerda, o por el
efecto cortante del cruzamiento.
Un estudio realizado por Richard M. Chisholm – www.allaboutknots.com - reveló que la
fuerza de un nudo es determinada por dos razones:
• La severidad de la primera curva, o sea, cuánto la curva se desvía del eje de la cuerda. En
un nudo ocho es cierto que la cuerda entra en el nudo con una curva menos acentuada que
en un As de guía, ocurriendo de esta forma una menor deformación de las fibras en la
curva de la cuerda (v. regla 4:1 no cap. 4).
Cada nudo tiene una confección diferente, antes de apretar el nudo ajuste sus vueltas,
garantice que estén alineadas, paralelas (fig. 7-1); después, apriete con las manos cada
pedazo de cuerda que sale del nudo, haga esto para no permitir que el nudo sometido a la
carga una vuelta presione la otra, perdiendo más resistencia de la cuerda. No se olvide de
dejar un espacio (10 cm) de cuerda libre en las puntas.
Para aflojar el nudo presione las vueltas para fuera y, tuerza las puntas, empújelas para
dentro (fig. 7-2).
(fig. 7-2) - Mano empujando la punta de la cuerda para dentro del nudo.
Para poder seguir se repasará cómo confeccionar cada nudo dentro de la clasificación por
función. También se presentará la pérdida de resistencia para cada nudo. Importante resaltar
que la gran mayoría de los textos que verifican esta pérdida de resistencia son realizados con
cuerdas nuevas y que a diferencia del tipo de fibra influencia en este valor. Los nudos en las
cuerdas de poliéster, por ejemplo, pierden 10% más de resistencia que los nudos en las
cuerdas de nailon.
NUDOS DE UNIÓN
• Escota Doble (fig. 7-3) – rápido y fácil de confeccionar, no es considerado un nudo con
buena estabilidad. Pérdida de resistencia del 35%.
• Pescador Doble (fig. 7-4) – el más utilizado por montañistas para la unión de cuerdas,
pudiendo ser usado con cuerdas de diámetros diferentes, sin embargo, es muy difícil de
aflojar después de la tensión. Pérdida de resistencia del 21%.
(fig. 7-5A) - Ocho por el chicote (confección). (fig. 7-5B) - Ocho por el chicote.
• Nudo Plano Cinta o Agua (fig. 7-6) – el más usado para amarrar cintas, pues es el único
en que la estructura de la cinta se encaja. Este nudo puede deslizar cuando sometido a
cargas cíclicas. Pérdida de resistencia del 36%.
• Nudo de Gaza (fig. 7-7) – es parecido con bucle, pero sin la asa. Resulta en un nudo muy
práctico y posee ese nombre, pues “cabalga” sobre un obstáculo. Pérdida de resistencia de
36%.
• As de Guía (fig. 7-8) – nudo tradicional, aún es usado por algunos grupos por la facilidad
de confección. Pérdida de resistencia del 33%.
• Bucle (fig. 7-9) - ciertamente es el nudo de anclaje más fácil de confeccionarse. Pérdida de
resistencia de hasta del 36%.
• Ocho (fig. 7-10) – preferido como nudo de anclaje por los grupos de rescate por la
seguridad y estabilidad. Pérdida de resistencia del 23%.
• Mariposa (fig. 7-13) – es el nudo más confiable cuando hay tres tensiones partiendo del
nudo. Pérdida de resistencia del 23%.
• Siete (fig. 7-14) – de la familia del ocho, el nudo siete es usado cuan- do se necesita ejercer
una carga en medio de una cuerda tensa. Pérdida de resistencia del 27%.
NUDOS DE ANCLAJE
• Ballestrinque (fig. 7-15) – nudo tradicional de anclaje usado normalmente para prender
rápidamente en un mosquetón, no debería ser muy usado. Pérdida de resistencia de 45%.
• Alondra (fig. 7-16) – también usado para anclar de manera rápida la cuerda en un
mosquetón o para anclar materiales en el arnes de seguridad. Pérdida de resistencia de
55%.
NUDOS AUTOBLOQUEANTES
Son los nudos hechos con las cordeletas con la función de bloquearlos en la cuerda cuando
tienen carga y soltarlos cuando están sin ella. La mayoría de los nudos auto bloqueantes no
funciona muy bien cuando están mojados, envueltos en lama o nieve.
• Prusik o Prúsico (fig. 7-18) – inventado por un montañista austriaco, Dr. Karl Prusik, es el
más tradicional y también el más indicado para rescate desde que tenga tres vueltas, para
garantizar mayor seguridad. Este nudo se desliza entre 8 a 12 kN.
• Machard (fig. 7-19) – un nudo rápido y fácil, inventando en 1961 por un joven alpinista
francés, Serge Machard. Indicado en uso individual, este nudo se desliza entre 5 a 10 kN.
• Veronés/Belunés (fig. 7-21) – es el único blocante que funciona con cuerdas del mismo
diámetro. Veronés/Belunés quiere decir aquel que viene de Belluno, provincia localizada en
los Alpes Italianos.
• Valdostano Trenzado (fig. 7-22) – puede ser usado con cordel o, de preferencia, con cinta
en ambiente mojado.
• Nudo dinámico o nudo UIAA (fig. 7-23) – nudo dinámico usado como dispositivo de
freno.
El acto de hacer backup en los nudos genera una discusión entre los que trabajan con
cuerdas; para algunos es un factor de seguridad más, para otros muestra de inseguridad,
falta de conocimiento, además de la pérdida de tiempo. No es un procedimiento necesario,
pero es bueno que sea adoptado, teniendo en cuenta que debe existir un palmo de la cuerda
suelta y, para no interferir, no cuesta nada hacer un remate. Se hace el backup con un nudo
sencillo o con un nudo igual al pescador doble (fig. 7-25).
Para evitar que el nudo reciba tensión y sea muy difícil de ser suelto, existe un
procedimiento sencillo y es colocar un cordino con un nudo blocante entre el nudo y el
mosquetón (fig. 7-26).
(fig. 7-26) - Colocar un cordel con blocante entre el nudo para tirar la tensión.
CONFECCIÓN DE ARNÉS
ARNÉS JAPONESA
Tiene ese nombre por tener origen en los cuerpos de bomberos japoneses (fig. 7-27).
Comience el arnés pasando la cuerda por la cintura y haciendo un nudo derecho; pase por
debajo de las piernas realizando un cote en la parte posterior; pase por la frente nuevamente
cruzando las cuerdas y finalice a su lado izquierdo con un nudo derecho y cotes con la sobra.
Es el más cómodo de ser usado (fig. 7-28). Tome el seno de la cuerda y sujete en su cintura;
pase por debajo de las piernas y vuelva pasando por dentro del seno; cruce la cuerda atrás y
en frente, y finalice a su lado izquierdo con un nudo derecho y cotes con la sobra.
ARNÉS PAÑAL
De fácil ejecución, es el mejor de ser usado en caso de evacuación (fig. 7-29). Una las puntas
del la cordeleta teniendo como medida el suelo y un palmo encima de su cintura; con la
cuerda en la parte posterior, pase una parte por la cintura y otra parte por debajo de las
piernas uniéndolas con un mosquetón.
PECTORAL
Por regla general, el uso de pectoral en el rescate vertical es obligatorio. Para confeccionar el
pectoral se debe tener en las manos una cinta con 3 metros y unirla con un nudo de cinta;
cruzándola en la espalda, pase una vuelta en cada brazo; una las dos vueltas con un
mosquetón o con otra cinta (fig. 7-30).
Capitulo 8
A pesar de ser una técnica básica, el anclaje debe hacer parte del entrenamiento, desde la
elección del punto de anclaje, el material a ser utilizado y la forma de ser hecha. El anclaje
es, para el rescate, lo que una columna es para una construcción, un pilar fundamental.
Bandas/cintas cosidas, cuerdas y tubular son los materiales más indicados y debe tomar cada
grupo de rescate esa elección, recordando obviamente que aquellos deben poseer a
resistencia mínima necesaria.
Todos estos materiales tienen ventajas y desventajas; las cintas tubulares son más baratas,
tienen poco volumen, se moldean al anclaje, pero poseen poca absorción de impacto y su
estructura está expuesta.
Cuerdas poseen buena absorción de impacto, mayor resistencia, sin embargo, son más
costosas y voluminosas. Bandas/cintas cosidas no son nada más que cintas cosidas
industrialmente. Pueden ser confeccionadas como anillos, tienen argollas metálicas para
paso del mosquetón y aún con medición de tamaño, ajustable. Las cintas cosidas tienen una
ventaja y una desventaja más que las cintas; son ágiles en la colocación, sin embargo, son
más caras
Como las cintas tubulares son las más comunes en el uso del anclaje, cabe hacer un
paréntesis en la forma de realizar el nudo. El tipo de nudo realizado con la cinta tubular
influye en la pérdida de su resistencia.
En el rescate vertical, las cintas tubulares deben ser ancladas dos veces con el nudo
posicionado en el anclaje, dándose preferencialmente una vuelta en ese anclaje para que no
deslice, también conocida como “3 vueltas, jala 2” (fig. 8-1). Como las cintas poseen
resistencia inferior a la exigida por un factor de seguridad de 15:1 o hasta mismo de 10:1,
esta es la forma de conseguir doblar su resistencia.
En el siguiente cuadro, encontramos los tipos de anclaje y la resistencia de cada una (fig.
8-2).
Son los puntos que ofrecen con seguridad la resistencia necesaria para el montaje del
anclaje. Son divididos en naturales, estructurales, artificiales y alternativas.
ANCLAJES NATURALES
Son provenientes de la naturaleza, siendo los más comunes: árboles y rocas. Antes de
realizar anclaje en árboles y rocas, es necesario verificar si tienen buena estructura; árboles
de buena apariencia pueden tener raíces débiles. Al realizar anclajes en árboles, hágalo cerca
de la raíz y en ramas cercanas al tronco. Cuanto más lejos el anclaje de estos puntos, mayor
el momento y, en consecuencia, mayor la fuerza en el punto de resistencia.
ANCLAJES EN ESTRUCTURAS
• Entre puertas y ventanas: pasar el anclaje entre puertas y ventanas, abrazando una pared
entera. Normalmente un apartamento posee dos entradas donde se puede efectuar este
anclaje.
• Usándose un mueble pesado o una palanca de metal contra una puerta. No se olvide de
asegurar en las extremidades de la palanca para evitar un evento mayor.
• En tejados: en estos lugares puede parecer difícil encontrar puntos de anclaje, pero existen
varias posibilidades: retirar algunas tejas asegurando la estructura del tejado o pasar en
torno de una chimenea o en la tanque de agua. Si el tejado es de concreto y no existe
ninguna estructura, el amarre puede ser realizado en una ventana opuesta al lugar donde
la operación irá a ser realizada.
Algunos cuidados deben ser observados en estas estructuras: tratándose de metal, que no
esté corroído; de madera, que no esté podrida; y de concreto, que no esté deteriorado.
ANCLAJES ALTERNATIVAS
Para anclar las estacas se usa una cordeleta unido a 2 estacas y para tensionarlas se coloca
una pequeña estaca entre la cordeleta, torciéndolo hasta quedar bien tensionado, quedando
la estaca en el suelo. Para el uso en rescate debe haber un mínimo de 3 estacas (fig. 8-3)
alcanzando una resistencia de 20 kN en un suelo arcilloso. En suelo arenoso o muy húmedo
se pierde el 50% de la resistencia. En algunos tipos de suelo como arena, nieve o lama, no es
posible hacer este sistema con estacas, pues no se pueden anclar de forma segura.
• El lugar más adecuado para el equipo de rescate operar (anclaje en el fondo de la sala,
envés de cerca de la ventana);
Como no siempre se consigue encontrar un punto de anclaje confiable que respete las tres
reglas anteriores, es necesario muchas veces desviar la cuerda para que sea posible atender a
las tres reglas, usando un anclaje confiable. La manera más adecuada de hacerse esto es la
técnica llamada de desviadores.
DESVIADORES
El desviador consiste en una cuerda que pasa por una polea y a un anclaje con media vuelta
de fiel bloqueando el nudo mula. Es usado para retirar la cuerda de un punto de fricción,
facilitando la salida de la víctima (fig. 8-4).
Al montar un anclaje, algunos riesgos deben ser considerados en el rescate, como el riesgo
de colapsar el punto de anclaje, de que las cintas o cuerdas sufran una abrasión y se rompan;
o la falla humana al realizarse un nudo, u olvidarse de cerrar un mosquetón. Para evitar este
riesgo, el sistema de anclaje seguro “SAS” se hace necesario.
Son todas las estructuras resistentes capaces de soportar cargas muy superiores a las
consideradas en el rescate vertical. Si una columna es capaz de soportar un edificio, es obvio
que soporta la carga de dos o más personas. Siendo un punto de anclaje a prueba de bomba,
todos los anclajes pueden partir de este, pues no existe el riesgo de colapsar, desde que no
implique en cruce de cuerdas.
Todo anclaje necesita de un backup; cuando el anclaje es a prueba de bomba, este backup
puede ser realizado en el mismo punto (fig. 8-5). Si es realizado con dos puntos de anclaje,
el nudo del segundo anclaje debe ser dispuesto de forma que asegure el primero por el nudo
(fig. 8-6), o por el punto de anclaje (fig. 8-7).
(fig. 8-6) - Dos anclajes con la 2a (fig. 8-7) - Dos anclajes con la 2a
asegurando la primera. asegurando la 1a por el punto de anclaje.
DIVIDIR A LA CARGA
Cuando se usan dos puntos o más de anclajes, se necesita dividir la carga entre estos puntos.
Para distribuir la carga se usan cintas o cuerdas en cada punto, reuniéndolas en un único
punto. Antes de realizarse una distribución de la carga se debe tener en cuenta algunos
detalles:
• Cuál es la dirección más probable de la cuerda, así que la carga sea colocada, para que esta
quede en el centro de los puntos de anclaje (fig. 8-8);
• Ajustar las cintas o cuerdas de anclaje de forma que, cuando haya carga, una de las cintas
no quede más sobrecargada que la otra;
• Verificar si en el sistema, al momento en que fueran realizadas las fuerzas, no habrá una
carga de impacto muy grande en solamente uno de los puntos (fig. 8-9).
ECUALIZAR LA CARGA
Como en un SAS con más de dos puntos no siempre es posible prever la dirección de todas
las fuerzas actuantes en un rescate. Para eso se usa un sistema de ecualización de carga para
el SAS, que es básicamente una cinta o cuerda capaz de correr entre los mosquetones para
distribuir la carga, incluso después de que la carga estar posicionada o con un cambio de
dirección durante la operación.
Para confeccionarse una ecualización con dos puntos, se ancla una cinta o cuerda formando
un gran círculo; pásela por los puntos de anclaje y entre los puntos, dé una pequeña vuelta
conectando un mosquetón; conecte el mosquetón con la parte frontal de la cinta; está lista la
ecualización (fig. 8-10). No se olvide de realizar la vuelta entre los puntos de anclaje, esto
garantiza, si uno de los puntos se rompe, que el mosquetón atado a la cuerda principal no
escape por la cinta.
Otro modo de hacer una ecualización es con el uso de la propia cuerda principal. Haciendo
un nudo doble gasa en la punta de la cuerda, con una de las asas bien grande y la otra
pequeña, se pasa el asa mayor en los puntos de anclaje y se juntan las partes de la cuerda
entre los puntos de anclaje con el asa menor (fig. 8-11).
En la distribución de cargas, lo correcto sería pensar que la carga está distribuida igualmente
entre dos o más puntos de la siguiente forma; una carga de 100 kg seria dividida en dos de
TENSIÓN EN SISTEMAS
MÚLTIPLES DE ANCLAJE
Tensíon
Ángulo
Resultante
170° 1150%
150° 200%
120° 100%
90° 70%
0° 50%
50 kg. Pero debido al ángulo formado entre las cintas o cuerdas, esa distribución es mayor, y
cuanto mayor el ángulo, mayor la carga en los puntos de anclaje (fig. 8-12).
OTROS CUIDADOS
• Proteger todos los puntos de abrasión como arista/bordes, balcones que puedan dañar las
piezas del SAS;
• Los mosquetones no deben estar posicionados contra paredes o cualquier otro objeto que
los fuerce de manera tridimensional;
• Antes de iniciar el montaje, planee la operación y cuáles son las posibles direcciones que
puede tomar, para aplicarla en el anclaje;
• Considerar siempre un SAS más sencillo cuando haya un punto a prueba de bomba;
• Montar un SAS siempre imaginando que su anclaje es tan resistente cuanto el menor
punto de resistencia en el sistema.
Capitulo 9
Siempre que haya el riesgo de caída, la seguridad debe ser provista: cuando alguien está
escalando una roca o una torre, cuando la persona está realizando entrenamiento por
primera vez, como en rapel. En las situaciones de rescate todas las operaciones deben ser
hechas con una cuerda de seguridad y solamente bajo la evaluación del jefe de equipo es que
ella puede ser descartada.
SISTEMA DE SEGURIDAD
• Una cuerda atada al arnes de seguridad de la persona que está bajo el riesgo de caída;
• Un punto de anclaje al que la persona que da la seguridad deba estar anclada, o el aparato
de freno.
SEGURIDAD
ESCALADOR QUIERE DECIR:
(Responde)
¿Seguridad
Estoy listo para subir, ¿usted está listo?
lista?
Seguridad lista. Estoy listo para dar la seguridad.
Subiendo /
Estoy iniciando.
Bajando
Puede subir. / Puede
Puede iniciar.
bajar.
Estoy en un punto de anclaje, fuera de la
Estoy seguro
seguridad.
Ok. Fuera de la
Ya no estoy haciendo la seguridad.
seguridad.
COMUNICACIÓN EN L A SEGURIDAD
La comunicación en la seguridad es esencial y su inicio solo debe ocurrir cuando las dos
personas involucradas en la operación tengan seguridad de que está todo listo y de que el
compañero está prestando atención. A continuación, una demostración de lo que debe ser
hecho en materia de seguridad:
Cuando el escalador está en el medio de la pared, pueden ocurrir dos problemas: la cuerda
puede estar demasiado tensionada impidiendo la progresión; o una posible caída en que es
necesario dar una rápida tensión en la cuerda.
Conseguir asegurar una anclada atada a una persona de 80 kg en caída con las propias
manos es prácticamente imposible, por lo tanto, equipos de freno son necesarios.
Nudo dinámico o nudo UIAA es la forma más sencilla de proveer seguridad, basta un
mosquetón preso al arnes de seguridad de quien lo ejecuta. Lo ideal es adquirir un
mosquetón específico para el nudo, estos mosquetones tienen la forma de pera y vienen con
la inscripción HMS en su cuerpo (fig. 9-2). Se necesita también mantener las cuerdas
paralelas para obtener un buen freno.
Existiendo necesidad, el operador de la seguridad debe estar listo para bloquearlo, para esto
basta efectuar un nudo de mula para bloquear el sistema (fig. 9-3).
El freno ocho fue desarrollado originalmente para el rapel, pero funciona también en la
seguridad a pesar de sus limitaciones, como la dificultad de pasarlo por el dispositivo y
torcer la cuerda.
ATC
Este aparato es conocido por la sigla de su nombre en inglés, Air Traffic Control (control de
tráfico aéreo) y, a pesar de ser bien sencillo, tiene una enorme ventaja sobre los anteriores,
ya que no tuerce la cuerda y es mucho más fácil de controlar (fig. 9-4).
AUTO-AUTOBLOQUEANTES
Es posible tener seguridad con descensores auto bloqueantes, como el Grigri o el ID (fig.
9-5). Son más seguros, pues, aunque la persona que esta en seguridad esté desatenta, ellos
son capaces de asegurar la carga. Exigen más práctica que los otros aparatos.
(fig.
TSU. CESAR EDDY GOMEZ CORTES 9-5) - Paso de la cuerda en un Grigri. P Á G I N A 11 6
PREC AUCIONES PARA L A SEGURIDAD
DIRECCION DE LA CUERDA
La dirección de la cuerda es uno de los ítems que deben ser observados al tener seguridad;
cuanto más alineada la cuerda entre la persona a asegurar y el aparato de freno (fig. 9-6). La
cuerda estando alineada, evita que el freno no funcione correctamente, que haya una
sobrecarga en los puntos de anclaje y la persona que esté dando seguridad sea arrastrada
para fuera de su posición.
La regla de seguridad es siempre mantener el cuerpo de la persona que está dando seguridad
fuera del sistema, con el aparato de freno preso directo en el anclaje. Incluso estando fuera
del sistema, esta persona puede estar en un lugar sujeto a caída, puede ocurrir que una
piedra caiga sobre ella o hasta incluso el escalador. Para prevenir la caída, quien da
seguridad debe estar debidamente sujeto a un anclaje.
Una forma sencilla de tener seguridad para el rapel consiste en ejercer una tensión sobre la
cuerda que acaba bloqueando el aparato de freno (fig. 9-7). Las desventajas de este método
son:
(fig. 9-7) - Alguien dando seguridad desde abajo, de la persona que hace rapel.
• La persona que provee seguridad está sujeta a la caída de objetos, pues tiene que quedarse
abajo de quien está realizando rapel;
• Si quien hace rapel gana cierta velocidad en el descenso es muy difícil detener la caída;
• Esta seguridad no previne una falla en el sistema principal, pero la que si puede salir fuera
del control es el que hace rapel.
Esta técnica no es recomendable y solo debe ser hecha en último caso (fig. 9-8).
(fig. 9-8) - Alguien usando el propio cuerpo como anclaje para seguridad.
Esta es una demostración de una práctica de seguridad que no ofrece riesgo de accidente:
con una carga de aproximadamente 50 kg atada a un dispositivo que pueda ser suspendido
del piso, elevándolo a través de un sistema de poleas y sin aviso soltar la carga para que
quien está entrenando sea capaz de asegurarla (fig. 9-9).
Capitulo 10
Todo grupo de rescate debe entrenar el rapel periódicamente, todos los integrantes deben
saber realizarlo y como hacer un auto rescate, en caso que el aparato de freno quede
bloqueado. En las operaciones de rescate, sin embargo, es siempre preferible que el
rescatista haga un descenso controlado por el equipo, quedando con las dos manos libres
para llegar a la víctima de manera más adecuada.
El rapel consiste en una bajada controlada por una cuerda, basandose de la fricción de la
cuerda con el cuerpo o con un aparato de freno. El primer paso para iniciar el rapel es anclar
una cuerda en un punto de anclaje resistente y verificar que esta tenga una longitud
suficiente para que se llegue a un lugar seguro.
Para efectuarse el rapel con el cuerpo existen dos formas, una con los brazos (fig. 10-1), que
solo puede ser hecha en pequeños declives; y otra, pasando la cuerda entre las piernas y por
encima del hombro (fig. 10-2). Las dos técnicas solo deben ser utilizadas en último caso y,
cuando realizadas en entrenamiento, debe ponerse una cuerda de seguridad.
(fig. 10-1) - Rapel con los brazos. (fig. 10-2) - Rapel con cuerda entre las
piernas y por encima del hombro.
¿Qué hacer con la mano “guía”? es un ítem que debe ser verificado, al final puede ocurrir un
accidente si esta queda sobre el aparato. De regla, la mano que no opera solo tiene dos
posiciones para quedar: con el brazo estirado encima del aparato (fig.10-3), o en el
mosquetón, junto al arnes de seguridad (fig. 10-4).
(fig. 10-3) - Persona que hace rapel con (fig. 10-4) - Persona que hace rapel
el brazo estirado encima del ocho. con la mano en el mosquetón.
DISPOSITIVOS DE RAPEL
FRENO 8
El freno ocho es con seguridad el más conocido y usado aparato de rapel. Consiste en una
pieza metálica con dos argollas unidas, normalmente una mayor para colocar la cuerda y otra
menor, para conectar con el arnes de seguridad.
El freno 8 con orejas fue introducido en el rescate por los equipos americanos de SARs
(Seach And Rescue) que, a través de la práctica, observaron que, en la ejecución del rapel, en
la bajada, algunas veces se bloquea la cuerda con el nudo boca de lobo; ellos entonces
proyectaron un aparato para evitar esto, con dos cuerpos/ espaldas en la vuelta mayor del
freno ocho, que se parecen con orejas (fig. 10-6).
La colocación del freno ocho es bastante sencilla, pero, para evitar accidentes como la caída
del aparato, ella debe ser hecha de la siguiente forma: se conecta el eslabón mayor del freno
con el mosquetón al arnes de seguridad (fig. 10-7), se pasa la cuerda por el aparato y
solamente después de este paso se desconecta del arnes, se verifica el lado de la cuerda
conforme la mano y se conecta el eslabón menor en el mosquetón, se gira el dispositivo y da
vuelta al mosquetón con la traba hacia abajo.
ATC
Air Traffic Control (control de tráfico aéreo) el ATC, como es más conocido, es el aparato de
freno deportivo más utilizado por los escaladores actualmente; es leve, de bajo costo y no
tuerce la cuerda tanto como el ocho. Su colocación también es rápida y práctica (fig. 10-8).
STOP
Partiendo para los descensores auto bloqueantes el Grigri (fig. 10-10), es un aparato
deportivo versátil y fácil de usar, sin embargo, tiene la desventaja de que la manivela que
libera el freno sea un poco antinatural, pues cuanto más presionada más se libera la cuerda,
habiendo provocado algunos accidentes.
I’D
Un modelo más avanzado del aparato Grigri es el I’D (fig. 10-11), pues posee una bloqueo
que no permite la bajada cuando la cuerda es colocada del lado errado y una bloqueo
antipánico en la manivela del freno que es accionada toda vez que el operador la presiona
mucho.
La Barra de Freno o Brake Bar es el equipo más recomendado para bajar en el rescate
vertical. Es importante verificar que existen diferencias entre el brake bar para rescate y para
uso individual: este posee 4 o 5 barras, aquel posee 6. El brake bar es el aparato que menos
Para colocar en la barra de freno en la cuerda se inicia con todas las barras sueltas excepto la
primera. Pasa la cuerda por encima de la primera barra, por debajo de la segunda y así
sucesivamente, siempre alternando hasta la última barra (fig. 10- 12). Nunca inicie
colocando la cuerda entre la barra y el rack (fig. 10-13). Para disminuir la fricción, se retira
una de las barras.
• La capacidad de controlar el aparato haciendo el menor esfuerzo físico posible para frenar
la bajada;
Básicamente consiste en generar fricción entre la cuerda y el cuerpo, llevando la cuerda con
la mano hasta la espalda, tomándose cuidado para no generar fricción entre la cuerda y el
arnes de seguridad, lo que puede ocasionar fusión a caliente.
CON UN MOSQUETÓN
Con otro mosquetón conectado en el arnes de seguridad, se pasa la cuerda por él,
manteniéndola elevada (fig. 10-16).
Esta técnica es válida principalmente cuando el ocho es utilizado en rescate, donde existe el
peso de dos personas. Se pasa la cuerda por el freno dos veces (fig. 10- 17). Esta técnica es
perjudicial para la cuerda porque esta queda muy torcida/enrollada.
Ciertamente la parte más difícil del rapel es el inicio, en especial para principiantes. Siempre
que sea posible, iniciar el rapel con la cuerda anclada encima del punto de salida, retirar la
holgura dejando la cuerda lo más tensionada posible. De forma lenta, ir transfiriendo su
peso para el arnes de seguridad. Para los que inician deben practicar en el piso esta
transferencia de peso, para que se dé cuenta de cómo funciona el freno antes de efectuar el
rapel con altura.
SALIR DE PIES
Cuando la cuerda está anclada en un punto de salida bajo, lo mejor para hacer es salir de pie:
quedarse de pie al borde del punto de salida, transferir la mayor parte de su peso para el
arnes de seguridad y usar los pies solamente como apoyo; mantener el pie en el punto de
salida como si fuera una bisagra e ir soltando la cuerda poco a poco. Cuando el cuadril está a
la altura de los pies, suelte los pies dando una pequeña caminada en la pared (fig. 10-18).
Acuérdese siempre de dejar los pies separados y las rodillas semiflexionadas, con cuidado
para no dejar los pies plantados en la salida y acabar quedando de cabeza (fig. 10-19).
Otra posibilidad es la salida de rodillas, normalmente usada por quien aún no tiene la
práctica en la salida de pie. Con los pies para fuera, quedar de rodillas en el punto de salida.
Transferir su peso para el arnes y soltar la cuerda a los pocos y, así que esté con todo el
cuerpo fuera de la pared, colocar los pies para iniciar la caminada (fig. 10-20).
En el rapel por un balcón, para cuya salida no se utiliza ninguna de estas técnicas, puede
ocurrir el bloqueo del freno 8 sencillo a través del nudo boca de lobo. Para evitar que esto
suceda, se debe mantener el seno de la cuerda que pasa por el ocho volteado para dentro, o
sea, para el cuerpo de quien hace rapel (fig. 10-21).
C AMINAR EN L A PARED
Después de la salida, hay dos tipos básicos de rapel: en pared y en negativo. Para el primero,
la caminada sobre ella es la mejor forma de efectuar la bajada, de forma lenta y gradual, por
la pared con las rodillas semiflexionadas y los pies apartados entre sí. Evitar bajadas
abruptas o hasta saltos, que sobrecarguen el anclaje.
Durante la bajada se pueden encontrar varios obstáculos: una ventana, un balcón o una
depresión en la roca. Para evitar un obstáculo la técnica es semejante a la de la salida de pies:
en la punta del obstáculo, holgar los pies, bajar el cuadril, soltando lentamente la cuerda. En
el momento en que la cabeza haya evitado el obstáculo, soltar los pies y continuar el rapel.
FRACCIONAMIENTO
En caso de obstáculos que ofrezcan riesgos de ruptura en la cuerda como hilos o cuando
existe un trayecto grande a ser hecho con varias personas haciendo rapel en la cuerda, el
fraccionamiento de esta es necesario. El fraccionamiento es un punto de anclaje justo abajo
del obstáculo o en un lugar de parada. Nunca se olvide de tener la linea de seguridad en un
punto seguro (fig. 10-22), al hacer el cambio del aparato de rapel de la cuerda de encima por
la de abajo.
RAPEL EN EMERGENCIA
Un bloqueante mecánico, cuando se coloca justo abajo del freno, bloquea la bajada
automáticamente, si ocurre algún problema con el operador del rapel.
La otra alternativa es la utilización del nudo prusik para bloquear el aparato de rapel, y que
puede ser hecha de dos maneras: con el nudo prusik justo encima del aparato, traído por la
mano que no controla el descenso (fig. 10-23), o con el nudo abajo del aparato (fig. 10-24),
teniendo el cuidado de no dejarlo largo, para que no haya posibilidad de entrar dentro de la
pieza y bloquearla.
(fig. 10-23) - Rapel con Prusik encima (fig. 10-24) - Rapel con Prusik abajo
del Ocho. del Ocho.
Al iniciar el rapel con el nudo Prusik nunca se olvide de ajustarlo bien, pues, si este queda
suelto, en una caída, posiblemente no funcione el bloqueo.
Siendo una cuerda corta, esta puede estar anclada al lado del cuerpo del rescatista como la
pequeña mochila atada a la pierna en operaciones tácticas (fig. 10- 25) o anclada en los
tirantes del arnes de seguridad. Si está muy pesada, debe ir anclada directamente al aparato
de rapel (fig. 10-26).
(fig. 10-25) - Cuerda de la mochila anclada (fig. 10-26) - Cuerda de la mochila anclada
a la pierna. al Ocho.
TSU. CESAR EDDY GOMEZ CORTES PÁ G I N A 13 2
Casos en que puede ser necesaria la protección de la cuerda:
• Operaciones de policía;
• Rescate de suicidas;
• Bajada de helicóptero (la cuerda suele “volar” con la propulsión de las hélices);
• Cualquier rapel en que la cuerda abajo se pueda atorar a algo o pueda dañarse.
Es imprescindible que el rescatista sepa trabar y quitar el bloqueo el aparato de rapel, pues
fija al rescatista en la cuerda y posibilita el uso de las dos manos.
Para trabar el freno 8, pase la cuerda libre bajo la cuerda atada, cruzándola, contorne un seno
de la cuerda por el aparato, y finalice con un nudo boca de lobo sobre el freno 8 (fig. 10-27).
Trabar el rack es bien parecido; cruce la cuerda libre bajo la tensión, de una vuelta sobre el
aparato, y finalice con un nudo bucle que puede quedar abajo o encima del aparato (fig.
10-28).
Al llegar al nudo, bloquee el aparato de rapel, coloque un blocante encima del aparato en el
arnes de seguridad, a seguir coloque otro blocante justo abajo y en el pie. Eleve el cuerpo y
tire hacia arriba del blocante sujeto en el arnes.
Desbloquee el freno ocho, retire el eslabón menor del mosquetón y sujete el eslabón mayor;
pase la cuerda abajo del nudo en el dispositivo ocho, vuelva a sujetar el eslabón menor en el
mosquetón, ancle el dispositivo, vaya bajando los auto bloqueantes hasta acomodar el peso
en el dispositivo ocho (fig. 10-29).
Cabello largo, camisetas sueltas y puntas de guantes, son los mayores enemigos de un
dispositivo de rapel, la solución usual para este tipo de problema es cortarlos con el cuchillo.
Existe, sin embargo, una operación sencilla y parecida con el paso del nudo para salir bien
en una situación como esta.
Varios accidentes ya ocurrieron, incluso con rescatistas con experiencia, por no tomar una
medida sencilla, pero de vital importancia: hacer un nudo en la punta de la cuerda al hacer
rapel. Esa medida garantiza que el rescatista no “salga” por la cuerda y aún le de algunos
centímetros de cuerda para conectarla con otra y proseguir el rapel de ser necesario.
Capitulo 11
Para llegar a una autonomía total, el rescatista debe saber efectuar el cambio de descenso
para ascenso y viceversa. Las técnicas de ascenso son útiles para la realización de un
autorescate: cuando hay situación de apuro en la cuerda, en el ejemplo de un aparato de
rapel bloqueado, y se necesita salir de ese problema.
Los propósitos de subir a través de una cuerda son diversos en el ambiente vertical; son más
presentes en trabajos como cortes de árboles que en el rescate. Sin embargo, no se debe
descartar esta técnica, pues, aunque poco usual ella mejora al rescatista, en cuanto principio
para el desarrollo de técnicas más complejas.
En la práctica del ascenso se puede elegir entre dos tipos de materiales, ascensores o
cordinos. En el capítulo 6, al hablar acerca de equipos rígidos, ya fueron descritas algunas de
las ventajas de los auto bloqueantes mecánicos respecto a los cordinos:
• Sus desventajas consisten en ser más caros y perjudicar la cuerda a través de las
espinas en la traba, pudiendo llegar a romper la capa de la cuerda.
Los ascensores son especialmente confeccionados para uso singular: la subida de una única
persona. Auto bloqueantes mecánicos para uso en rescate (2 personas) pueden ser usados
para ascenso. Jamás se usan ascensores como auto bloqueantes en rescate.
PARTES DE UN ASCENSOR
CUERPO: es la parte medular donde todas las otras son ancladas. Es contra el cuerpo del
ascensor que la cuerda es presionada por la cámara; es también la parte que determina la
resistencia de la pieza.
PUNTOS DE ANCLAJE: son los orificios existentes en el cuerpo para la conexión de los
mosquetones. La mayoría de los ascensores posee puntos encima y abajo; los de encima
sirven para sujetar el ascensor al pectoral o para colocar un mosquetón a fin de evitar que el
aparato salga de la cuerda. Al sujetar una cinta en el ascensor, la colocación de un
mosquetón entre la cinta y el ascensor es obligatoria, pues los bordes de los orificios de este
pueden cortar la cinta.
Punto de anclaje
Camara
Cuerpo
Puño
Punto de anclaje
Los ascensores suelen venir en pares, uno para la mano derecha otro para la izquierda.
Algunos modelos, para facilitar la identificación del lado en que cada uno debe quedar,
pintan los ascensores de cada mano con colores diferentes (fig. 11-2). Aun así, no siempre es
fácil identificar en cuál lado debe quedar el ascensor. Para saber si es de la mano derecha o
izquierda es necesario sujetarlo como si fuera ascender con él; la parte del cuerpo para
sujetar la cuerda debe quedar volteada para el lado interno.
Pedales o cintas son necesarios, en el ascenso, para hacer la conexión entre el rescatista y el
ascensor. Los mejores son los comerciales, cuya altura puede ser ajustada de forma rápida y
práctica (fig. 11-3).
También pueden ser hechos con cintas, cordinos y cordeleta. Además de una cinta anclada
en los pies, es necesario que exista otra conectada al ascensor al arnes de seguridad, estando
el rescatista sujeto por dos puntos en la cuerda (dos ascensores).
UTILIZAR UN ASCENSOR
El ascenso con prusik es la base para el ascenso y a pesar de no ser muy práctico, debe ser
practicada por cualquier equipo de rescate, ya sea porque muchas veces el cordino es el
único material disponible, o porque es bueno para desarrollar al rescatista para otros usos,
como el auto rescate, o en el uso del nudo como blocante.
La elección del tipo de cordino depende de la cuerda a ser usada y de la preferencia del
rescatista. Para cuerdas de 12,5 mm, cordinos de 8 a 9 mm son preferibles; para cuerdas de
11 mm, lo indicado son cordinos con 6 a 7 mm
Si la cuerda es muy dura, es ideal que el cordino sea suave para sujetarse mejor a ella, sin
embargo, esta suavidad torna difícil soltar el nudo prusik. Con el cordino duro sucede lo
opuesto: agarra menos, pero es más fácil de soltar. Cordeles para ascenso deben tener baja
elasticidad para evitar pérdidas.
El primer paso a realizar con un cordino que debe tener cerca de 2 metros, sujetando las dos
puntas. Con el cordino, haga un nudo prusik en la cuerda y ancle el lazo en el arnes de
seguridad de forma que el nudo quede a la altura de la cara; caso no esté a esa altura, ajuste
el lazo.
Anclar otro cordino con el nudo prusik en la línea de la cintura y sujete una cinta o cuerda
hasta los pies. Conecte este segundo nudo prusik al arnes de seguridad con otra cinta. Para
ascender basta ir cambiando el peso de un nudo para otro nudo prusik. Para elevar el nudo
prusik sujeto a los pies, tal vez sea necesario asegurar la cuerda abajo de este (fig. 11-4).
Al confeccionarse el nudo prusik puede hacerse de dos formas: con dos o con tres vueltas.
Usualmente aquel con dos vueltas se destina al uso individual; y el de tres vueltas, para uso
general, porque el nudo con tres vueltas tiene mejor agarre a la cuerda especialmente en
situaciones en que hay agua, lama o nieve. En equipos de rescate, es mejor estandarizar el
uso con tres vueltas, para evitar confusiones.
El nudo prusik, como los otros nudos auto bloqueantes, tiene diversos usos además del de
ascenso; puede ser usado en el auto rescate para librarse de aparatos de rapel, como blocante
para el rapel o para bloquear el progreso de la cuerda en un sistema de polea.
SISTEMAS DE ASCENSO
En relación con las formas de ascender en cuerda, algunas son más eficientes y/o complejas
que otras. Por ser imposible colocar todos los sistemas aquí, se demostrara los más
comunes, que son los mas seguros y prácticos
El más común de los sistemas de ascenso es también el más práctico. Se coloca el primer
ascensor “A” a la altura de los hombros para conectarlo con una cinta al arnes de seguridad y
con otra al pie derecho. El ascensor “B” debe ser puesto a la altura de la cintura y debe ser
anclado al arnes de seguridad; con una cinta o cuerda se sujeta al pie derecho. Para ascender,
basta colocar el peso del cuerpo en el ascensor “A” y elevar el “B”; después, colocar el peso
en el ascensor “B” y elevar el “A”; repetir esta operación (fig. 11-5).
Este es uno de los sistemas más rápidos y de sencillo montaje. Se coloca un blocante anclado
al pectoral y al arnes de seguridad que debe ser colocado en la cuerda. Encima de este
blocante, poco encima de la cabeza, coloque un ascensor con puño anclado al arnes de
seguridad y asegurar a los dos pies con otra cinta.
Este tipo de ascenso es utilizado cuando puede ser necesario el cambio de ascenso para
descenso, como en el corte de árboles. Quedar bloqueado en la cuerda no es buena idea.
El montaje del sistema es parecido con el anterior, se coloca el aparato de rapel auto-
blocante en la cuerda y se conecta al arnes de seguridad. Después se coloca un ascensor un
poco arriba de la cabeza, sujeto al arnes de seguridad, con una cinta sujeta a los pies. Para
subir en la cuerda basta colocar el peso en el ascensor y tirar de la cuerda por el aparato auto
blocante (fig. 11-7).
Si no fuera posible apoyar los pies en la pared, una alternativa es la retirada de uno de los
ascensores y su colocación encima del obstáculo. Esta técnica debe ser evitada al máximo,
pues implica gran riesgo, al dejar al rescatista sujeto solamente a un ascensor.
El ascenso en la cuerda que está sin carga es más difícil que, con ella anclada, pues es
necesario sujetarla para elevar el ascensor más bajo. Para facilitar el ascenso, se puede anclar
abajo a un objeto con carga, como una mochila con otra cuerda, para facilitar el ascenso (fig.
11-9). La carga humana puede ser peligrosa, pues, al ascender, el rescatista puede derrumbar
piedras u otros objetos, alcanzando a quien esté abajo. Si es necesario el cambio para rapel,
esta carga en la cuerda dificultará el descenso.
En caso de que ocurra algún problema al ascender una cuerda, se puede necesitar bajar;
saber esta técnica es básico. Es una situación un tanto inusitada en el rescate, pero es un
excelente ejercicio para poner en práctica las habilidades del rescatista.
Para realizar este procedimiento basta realizar o proceso inverso de cambio de ascenso para
rapel. Con el dispositivo de rapel bloqueado en el punto en que se desea iniciar la subida,
coloque un ascensor sujeto al arnes encima del aparato. Eleve el ascensor al máximo que
pueda y después desbloquee el rapel, se desciende hasta que su peso quede en el ascensor.
Retire el descensor y sujete otro ascensor al cinturón y a los pies para iniciar la subida.
Capitulo 12
La seguridad para una persona con nudo dinámico no sirve para rescate; pruebas realizadas
con ese nudo evidencian que el operador de la seguridad no consigue bloquearlo en una
caída envolviendo el peso de dos personas. Aparatos de freno comunes también no soportan
esa carga.
Algunos equipos utilizan dos cuerdas pasando por el Brake Tube o por el Brake Bar, que sí
consiguen asegurar la caída con dos personas. Sin embargo, dos factores hacen tales
sistemas inadecuados. El primero: el cambio de esos sistemas de descenso para ascenso es
extremamente difícil; intente, por ejemplo, tirar la cuerda en el sentido inverso del brake bar.
Lo segundo y más importante: esos sistemas no son a prueba de falla humana, necesitan que
el operador esté atento.
El método adoptado por equipos que siguen la norma NFPA es sin duda el mejor, en
seguridad. Consiste básicamente de dos auto bloqueantes prusik tres vueltas, sujetos a la
cuerda de seguridad y a un sistema de liberación de carga que permite retirar fácilmente la
tensión de la cuerda de seguridad, en caso que sea usada.
Si hay una caída, la carga es distribuida entre los auto bloqueantes, siendo 75% en el
primero nudo y 25% e en el segundo (fig. 12-1). Otra ventaja es que el sistema de liberación
de carga, SLC, posee una pequeña capacidad de absorción de la caída.
SLC, sistema de liberación de carga, puede parecer de inicio algo difícil de ser hecho, pero
nada que el entrenamiento diario no resuelva. Hay varias formas de hacer un SLC; el equipo
de rescate debe elegir el que sea de su preferencia. Para confeccionar un SLC son estas las
instrucciones (fig. 12-2):
• Con lo restante de la cuerda dar varias vueltas formando un espiral. Dejar el espiral bien
justo;
• Finalizar con un nudo parecido con el nudo de mula y hacer una cadena con lo restante de
la cuerda.
Una buena solución como SLC es el equipo construido con cintas, como este modelo de
CMC® (fig. 12-3).
• Tome dos cordinos y hacer 2 gasa; los cordinos pueden tener el mismo tamaño (2 metros),
sin embargo, las gasas deben tener como mínimo 20 centímetros de diferencia;
• Confeccionar, con los cordinos, dos auto bloqueantes prusik tres vueltas, dejando el
blocante de la gasa mayor más cerca de la carga;
• Conecte los dos cordinos en el mosquetón del SLC; la distancia entre los auto bloqueantes
debe ser de 10 centímetros; si no lo es, ajuste el nudo de las gasas.
Para operar el sistema de seguridad en descensos es sencillo. Tanto para aliviar la cuerda
cuanto para recogerla (fig. 12-4), basta presionar los cordinos con la palma de la mano y
tirar la cuerda.
Al liberar la cuerda, el operador se debe preocupar en dejar una holgura para que esta
permanezca sin tensión. Si el operador deja la cuerda liberada con la tensión de la carga, al
momento de una caída, el sistema demorará para ser activado.
Para liberar la carga a través del SLC se necesita tener la seguridad de que el sistema
principal está listo para recibirla; se retira el nudo que traba el SLC; de forma lenta, se va
girando el espiral para que el nudo dinámico pueda liberar la carga. Cuando la carga esté
nuevamente en el sistema principal, se rehace el nudo que bloquea el SLC (fig. 12-6).
Traverse 540 Rescue BelayTM de CMC (fig. 12-7) es un aparato homologado por la NFPA
para efectuar seguridad en rescate, parecido con una polea, sin embargo, con la diferencia de
tener la roldana fija. El nombre ya da una idea de su funcionamiento: con una vuelta de la
cuerda de 540 o en el aparato, bloquea automáticamente en situaciones de caída y el
accionamiento para liberación también es fácil, hay un dispositivo interno para ese fin.
RESCUE MPD
El más nuevo aparato de CMC, Rescue MPD (fig. 12-8) es un equipo versátil y sirve para
descenso, sistemas de ventaja mecánica y seguridad en rescate. Ideal para rescate que exija
un rápido cambio entre ascenso y descenso y con limitación de espacio como en los rescates
en espacios confinados.
Con el desarrollo de nuevos aparatos, como el MPD, ha surgido una nueva forma de darse
seguridad en el rescate, el sistema doble tension.
Esta forma de actuar permite que la carga de rescate sea distribuida entre las dos cuerdas.
Este sistema tiene ventaja en relación al tradicional, en especial en la captura de una caída
ante una ruptura de la cuerda. Este dispositivo es prácticamente inmediato, disminuyendo
los riesgos de un impacto en caso de caída.
Capitulo 13
Ella puede ser operada de dos formas; con el dispositivo de freno controlado por el rescatista
que se aproxima de la víctima, o por otro rescatista que controla el dispositivo fijo en un
anclaje encima de la víctima.
Para operaciones de rescate se necesita entrenar las dos opciones, pero se debe utilizar la
segunda. La evacuación, con el rescatista haciendo el rapel, presenta tres dificultades con
relación al aparato fijo:
• Necesita que el rescatista bloquee el dispositivo para rescatar a la víctima y libere para
reiniciar la bajada;
Por estos motivos, la evacuación con aparato móvil solo debe ser hecha cuando hay
solamente un rescatista, como en el caso de dos personas en trabajo vertical en que uno
acaba necesitando de rescate: el otro, si ha tenido entrenamiento, debe realizar la
evacuación. En equipos de rescate, en que hay disponibilidad de personal, se usa la
evacuación con dispositivo de freno fijo.
¿ C UA N D O U T I L I Z A R U N S I S T E M A PA R A E VAC UAC I Ó N ?
El sistema de evacuación es usado cuando la víctima está atrapada en medio de una pared,
esto es, en la parte externa de un edificio entre dos pisos o atrapada en una vía de escalada, y
no consigue ir para arriba o para abajo. Esta técnica solo se aplica cuando la víctima está
consiente y sin heridas o con heridas leves.
• Una persona en una construcción cuyo andamio externo pueda caer; o en la limpieza de
vidrios en edificios;
M O N TA R U N S I S T E M A PA R A E VAC UAC I Ó N O R E S C AT E
Se inicia el montaje de un sistema de evacuación por el SAS - sistema de anclaje seguro. Para
conectarse a la linea de trabajo y el sistema de seguridad, si hay una placa de anclaje los dos
sistemas pueden estar anclados al mismo SAS. Con la cuerda principal colocada en el
dispositivo de descenso, se conecta esta cuerda y la de seguridad en el arnes del rescatista
que irá a interceptar la víctima.
Hay un rescatista para operar la bajada, otro para operar la seguridad; un rescatista en la
cuerda que irá a aproximarse a la víctima y el jefe del equipo, que debe permanecer cerca a la
ventana, pudiendo visualizar todos los operadores del rescate y comunicarse con ellos (fig.
13-1).
(fig. 13-1) - Placa multianclaje con cuerda principal, dispositivo de freno y sistema de
seguridad, dos cuerdas ancladas en el rescatista.
La decisión de usar un sistema de seguridad debe de estar dentro del protocolo de acción de
rescate del equipo y al jefe de equipo debe de asegurarse que esté. El montaje de un sistema
de seguridad realmente es tardado, pero cuando este ya está listo en una mochila, no hay
porque no usarlo.
El rescate de una víctima sin ningún tipo de equipo que prevenga la caída es el más común y
exige rapidez del equipo en abordarlo para evitar la caída. El acto de abordar a la víctima
debe ser cuidadosa para que ella salte para agarrarse del rescatista o de la cuerda; quedarse
siempre conversando con la víctima ayuda a calmarla.
Al llegar al punto en que está la víctima, el rescatista debe entrar con ella para dentro del
edificio o en un plano más seguro, de ser posible. De acuerdo con la disponibilidad de
material del equipo, el rescatista debe anclarla a la cuerda con una cinta. Él nunca debe
anclar la víctima directamente en su arnes de seguridad, pues puede forzar el arnes de una
manera diferente para la cual fue fabricado, cambiando su finalidad y ocasionando
incomodidad en la víctima.
Con la víctima anclada al triángulo y a la cuerda, el rescatista debe informar al equipo que
está listo para bajar. El operador del dispositivo de descenso desbloquea el dispositivo, retira
la holgura de la cuerda si es necesario, y avisa que está listo para bajar. El jefe del equipo
habla para que el rescatista en la cuerda se posicione con la víctima en la pared, pues la
bajada va a iniciarse. La víctima debe estar posicionada entre las piernas del rescatista
abrazándolas. La bajada se inicia de forma lenta (fig. 13-4).
El corte de la cuerda o cinta en que está atada la víctima es un procedimiento rápido, pero
arriesgado. La lámina de un cuchillo puede cortar la cuerda principal en un descuido del
rescatista; y el paso repentino de la carga de la víctima para la cuerda principal puede
ocasionar accidentes.
En algunos casos, como en edificios altos, puede ser necesario el uso de más de una cuerda y
un equipo de rescate debe operar el paso del nudo por el descensor. La técnica es sencilla:
cuando el nudo llega cerca al aparato, se bloquea el mismo y en frente a él se prende un
blocante. A este blocante se conecta una cuerda anclada a un segundo descensor. Se suelta
entonces la cuerda principal y se deja que la carga pase para el segundo descensor; se puede
así pasar el nudo por el primer descensor, y después de esto, volverá la carga para ese
descensor. Con el segundo descensor sin carga retirar el blocante y la cuerda auxiliar (fig.
13-7).
En algunas evacuaciones puede ser necesario ascender a la víctima, sea por un peligro debajo
de ella, sea por la facilidad de transporte médico encima. Para efectuar el cambio, el primer
paso es bloquear el dispositivo de descenso e instalar un blocante ya anclado en frente de
aquel. Se tira entonces la cuerda del dispositivo de descenso y se monta un sistema de
poleas en “Z” o un sistema compacto pre montado (fig. 13-8).
La evacuación es una operación de rescate que tiene como objetivo la retirada rápida y fácil
de una víctima, normalmente con riesgo eminente de caída.
La evacuación en el rescate debe de ser un análisis criteriosa del jefe del equipo junto con el
equipo médico:
• La víctima está consiente y presenta lesiones leves, si tiene dolor en alguna parte de su
cuerpo y la cinemática del trauma no indica que pueda haber problemas mayores;
• La víctima no presenta movimientos respiratorios, incluso después del control de las vías
aéreas o si es necesaria la ejecución inmediata de RCP;
El tratamiento para este tipo de situación es la remoción inmediata de la persona que está
suspensa y caso haya desmayado se debe realizar el tratamiento normal, o sea, mantener la
víctima en posición de cubito lateral derecho para que la sangre fluya de manera paulatina
para los órganos vitales, en especial el cerebro.
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