CORONILLA
LAS VIRTUDES DE SAN ANTONIO DE PADUA
ORACIÓN INICIAL: Abrid, Señor mis labios para bendecir
vuestro Santo Nombre y el de vuestra Santísima Madre, la
Bienaventurada Virgen María, al rezar los Trece Padre Nuestros,
Ave María y Gloria en honor de vuestro siervo Antonio, cuyas
virtudes deseo, con vuestra Gracia, copiar en la tierra, para
después gozar de vuestra gloria en el cielo. Amen.
INVOCACIONES:
1. San Antonio de Padua, Emisario de la Fe, ruega por
nosotros.
Un Padre Nuestros, Ave Marías y Glorias en honor de vuestro
siervo Antonio. Se continúa de igual manera con las siguientes
virtudes.
2. San Antonio de Padua, Patriarca por la Esperanza,
ruega por nosotros.
3. San Antonio de Padua, serafín por la Caridad, ruega por
nosotros.
4. San Antonio de Padua, que practicasteis la Mansedumbre
y la Humildad de Jesús, ruega por nosotros.
5. San Antonio de Padua, valeroso hombre por la Castidad,
ruega por nosotros.
6. San Antonio de Padua, prodigio de Penitencia, ruega por
nosotros.
7. San Antonio de Padua, ejemplo de Obediencia, ruega por
nosotros.
8. San Antonio de Padua, mártir por la Paciencia, ruega por
nosotros.
SAN ANTONIO DE PADUA
9. San Antonio de Padua, querubín por la Oración, ruega
por nosotros.
10. San Antonio de Padua, celador de la Justicia, ruega
por nosotros.
11. San Antonio de Padua, modelo de Templanza, ruega
por nosotros.
12. San Antonio de Padua, perla de Pobreza, ruega por
nosotros.
13. San Antonio de Padua, modelo de Constancia,
ruega por nosotros.
Se ofrecen tres (3) Ave María en honor a la Santísima Virgen Ave
María:
Virgen purísima antes del parto, ruega por nosotros. Ave María.
Virgen purísima durante el parto, ruega por nosotros. Ave
María.
Virgen purísima después del parto, ruega por nosotros. Ave
María.
RESPONSORIO
Sí buscas milagros mira, muerte y error desterrados,
miseria y demonios huidos, leprosos y enfermos sanos.
R. El mar sosiega su ira, redímanse encarcelados, miembros y
bienes perdidos, recobran mozos y ancianos.
El peligro se retira, los pobres van remediados. Cuéntenlo los
socorridos, y díganlo los Paduanos. R.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. R.
SAN ANTONIO DE PADUA
ORACIÓN FINAL: Haced, oh Señor, que la intercesión de
vuestro Confesor San Antonio, llene de alegría a vuestra Iglesia,
para que siempre sea protegida con los auxilios espirituales y
merezca alcanzar los eternos gozos. Por Cristo, nuestro Señor.
Amen.
NOVENA A SAN ANTONIO DE PADUA
ORACIÓN INICIAL: ¡Amadísimo Protector mío, San Antonio!
Heme aquí, a tus pies, plenamente confiado en tu poderosa
intercesión. Mírame con aquel espíritu de dulce y tierna
compasión con que mirabas a los pobres. ¡Pobre soy yo, Santo
mío! Me veo lleno de miserias. La vida para mi es continua lucha.
Pan de felicidad, de alegría, de salud, de paz, de virtud... ¡cuánto
me hace falta y cuánto espero de tu amorosa protección!
Otórgamelo, te lo pido humildemente, para que tu nombre sea
nuevamente glorificado. Creo en tu poder, espero en tu bondad,
amo tu corazón de padre y bendigo a Nuestro Señor, que te hizo
grande en la tierra y en el cielo. Amén.
DÍA PRIMERO: SU ADMIRABLE FE
La vida de San Antonio es un continuo pregón de la fe cristiana.
Por ella, muy joven, ansía derramar su sangre a la vista de los
mártires franciscanos de Marruecos. Por ella se entrega
completamente a Dios en vida santa y perfectísima de
evangelización, rica en portentos y maravillas... ¿Qué vida de fe
es la mía? Tres Gloria a la Santísima Trinidad.
RESPONSORIO
Sí buscas milagros mira, muerte y error desterrados,
miseria y demonios huidos, leprosos y enfermos sanos.
R. El mar sosiega su ira, redímanse encarcelados, miembros y
bienes perdidos, recobran mozos y ancianos.
SAN ANTONIO DE PADUA
El peligro se retira, los pobres van remediados. Cuéntenlo los
socorridos, y díganlo los Paduanos. R.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. R.
GOZOS
Por vuestros favores dan que sois testimonio:
R. Humilde y Divino Antonio, rogad por los pecadores.
1. El desprecio siempre 4. Tu caridad acreditan
amaste, como humilde tantos enfermos curados,
verdadero y por eso con ciegos, contrahechos,
esmero tu sabiduría llagados, tu gran poder
ocultaste, en la abyección testifican, ni para ti se
te gozaste, despreciando limitan cualquier suerte
los honores. R. de dolores. R
2. Tu espíritu enajenado en 5. Con admirable entereza y
santa contemplación, se con santa libertad
veía en dulce unión con reprendiste la crueldad
Jesús estrechado, del Excelino y su fiereza,
hallándose transportado tan impávida fortaleza
rindió todos sus furores.
en amorosos favores. R.
R.
3. Tu cuerpo mortificaste con 6. Todas sus inclinaciones a
vigilias y abstinencias y tu regla sujetaste y con
tan crueles penitencias, ella conformaste tus
que del todo te santas operaciones, tan
humillaste, cual Pablo regaladas acciones te
crucificaste la carene con hacen Luz de Confesores.
tus rigores. R. R.
SAN ANTONIO DE PADUA
7. Vuestro apostólico celo 9. Con excesiva bondad,
jamás dejó descansar tu Jesús te dio su poder y
espíritu por ganar santas así nada puede ser difícil
almas para el cielo, siendo a tu piedad, si con recia
incansable tu anhelo por voluntad imploramos tus
extirpar los errores. R. favores. R.
10. Eres el restaurador
8. Tu admirable erudición y
de los haberes perdidos,
tu eminente doctrina se
eres de los afligidos
conceptuó por divina, por
amoroso protector, por
lo que sin razón la Iglesia
nosotros, al Señor, te
en tu exaltación te admiró
suplicamos implores. R.
entre los doctores. R.
Por vuestros favores dan que sois testimonio:
R. Humilde y Divino Antonio, rogad por los pecadores.
ORACIÓN FINAL: ¡Oh! Astro de Portugal, Perla de pobreza,
Antonio, Padre de la ciencia, Ejemplo de pureza, Lumbre de
Italia, Doctor de la verdad, Sol de Padua resplandeciente en
señales de claridad.
V. Predicador ilustre, ruega por nosotros, Antonio
beatísimo.
R. Para que por tu intercesión alcancemos los gozos de la
vida eterna.
Bienaventurado y glorioso San Antonio de Padua, consuelo de los
afligidos, alivio de los miserables, fortaleza de los débiles, alegría
de los desconsolados y atribulados; volveos a mí, que son
muchos y fuertes los trabajos que me cercan, son cortas mis
fuerzas y mi corazón está muy angustiado y confuso, sin saber a
dónde acudir, sino a Vos. Muchos son, Santo mío, mis enemigos;
por todas partes me rodean las angustias; por todas partes me
miro rodeado de contrarios a quienes no puedo resistir; pero ¡Oh,
SAN ANTONIO DE PADUA
Santo mío! En medio de tantas tribulaciones, yo veo que todo
cesa cuando pongo mis esperanzas en Vos para que, por vuestra
intercesión, se digne el Señor Todopoderoso, dar fin a mis
padecimientos, socorro oportuno en mis necesidades y eficaz
medicina en todos mis males. Con gran confianza os pedimos,
pues prestéis oído atento a nuestros suspiros y no desatendáis a
los que os suplicamos con fervorosa fe. Cuando las furiosas olas
del padecer quieran sumergirnos, volad a nuestro auxilio;
infundid en nuestros corazones toda la pureza, humildad y
resignación: inspirad a los estados eclesiásticos y secular una
santa vida, doctrina, de constancia, de fortaleza, y finalmente,
de todas las virtudes; conceded a los casados concordia y
reciproca amistad; a los célibes, continencia y ejercicio de
excelentes virtudes; a los padres de familia, prudencia; a los
hijos, obediencia; a los pobres, consuelo; a los ricos, caridad; a
los afligidos, alegría; a los dichosos, templanza; a los superiores,
bondad y clemencia; a los inferiores, respeto; y a todos, en fin,
eterna paz y tranquilidad.
ORACIÓN: Alegra, Señor, a vuestra Iglesia la devota y humilde
oración del glorioso San Antonio, vuestro siervo; para que seamos
siempre socorridos en esta vida con los auxilios de la gracia y
merezcamos conseguir después los gozos eternos de la gloria; por
Nuestro Señor Jesucristo, que con Vos y el Espíritu Santo viven y
reina por todos los siglos de los siglos. Amén.
DÍA SEGUNDO: SU ESPERANZA
Amó vivamente el Santo esta virtud. Una vida de sacrificio, en
lucha constante contra el infierno, el mundo y las pasiones, sería
imposible sin una gran esperanza, hija de una gran confianza en
la bondad divina, en la paternal Providencia de Dios y en la
ayuda constante de su gracia... Por eso el Santo jamás desmayó
en su vida de incesante y penoso esfuerzo. ¡Contaba con Dios!
Humillémonos y contemos, no con nuestras fuerzas, sino con las
divinas, esperando en Dios. Tres Gloria a la Santísima
Trinidad.
SAN ANTONIO DE PADUA
DÍA TERCERO: SU CARIDAD DIVINA
Distinguió a San Antonio el Serafín de Asís, San Francisco, con
particular amor. No ignoraba, sin duda, que, como buen hijo
suyo, era otro Serafín de caridad. ¿Quién podrá adivinar la
ternura de su amor a Jesús? Aquella escena en que el Niño Dios
se recrea en los brazos del Santo puede servir para hacernos
adivinar sus éxtasis, sus deliquios, sus ternuras seráficas... ¡Qué
ejemplo para mí, frío miserable, pobre pecador! Tres Gloria a la
Santísima Trinidad.
DÍA CUARTO: CARIDAD FRATERNAL
He aquí un Santo cuya vida fue un holocausto de entrañable
amor a los hombres. Puede decirse que toda ella no fue sino una
caricia a los pobres pecadores, a los tristes enfermos, a los
atormentados por las negruras de la miseria... Y tanto placer
debió de encontrar el Santo en este amor fraterno a sus
semejantes, que ni la muerte lo interrumpió... Hoy, como en vida,
sigue prodigándonos las mismas caricias… ¡Qué su ejemplo me
mueva a compasión de los desgraciados! Tres Gloria a la
Santísima Trinidad.
DÍA QUINTO: SU PUREZA
No en vano lleva el Santo en sus manos un lirio... Fue una
azucena de la Iglesia. El demonio quiso mancharla con su baba
inmunda, pero el Santo la guardó como un tesoro; la defendió con
seto austero e impenetrable de cilicios, vigilias, disciplinas,
ayunos, oraciones, trabajos... ¿Qué haces tú para guardar la
pureza de tu cuerpo y de tu alma? Tres Gloria a la Santísima
Trinidad.
DÍA SEXTO: SU HUMILDAD
También en este Santo, y por manera singular y maravillosa, se
cumplió el dicho de Jesucristo: "El que se humille será
ensalzado". Se ocultó como una violeta; buscó el retiro, el silencio
y, dotado de altísima sabiduría, la tuvo oculta y sólo la
obediencia pudo abrir con su llave de oro aquellos raudales
portentosos que hicieron a San Antonio Arca del Testamento…
SAN ANTONIO DE PADUA
¡De cuántos bienes te priva tu soberbia! Tres Gloria a la
Santísima Trinidad.
DÍA SÉPTIMO: SU POBREZA
Nacido en dorada cuna, ante las sonrisas y halagos del mundo,
San Antonio abraza la pobre Orden Franciscana... Se hace hijo
de aquel desposado con la señora Pobreza, San Francisco, y,
como él, la sigue por abrojos y espinas, privaciones y
sufrimientos, contento con sus dolorosas y dulces caricias... Su
despego del mundo, le hizo rico en bienes celestiales... Trocó el
oro de la tierra por el oro inestimable del amor divino. .
Despégate de los bienes terrenos, si verdaderamente quieres
salvarte...Tres Gloria a la Santísima Trinidad.
DÍA OCTAVO: SU OBEDIENCIA
La obediencia es la muerte de la propia voluntad, y cuando el
hombre vence a ésta, ha matado a su mayor enemigo. La
voluntad divina, manifestada por los legítimos Superiores, obra
entonces maravillas en las almas. San Antonio fue obedientísimo.
Lo fue tanto, que a un acto suyo de obediencia, predicando
cuando le creían un ignorante, debemos el haber descubierto a
este nuevo Doctor de las gentes... ¡Obedece, humilla tu amor
propio: Dios te ensalzará! Tres Gloria a la Santísima
Trinidad.
DÍA NOVENO: PROTECTOR DE LOS QUE SUFREN
Todo sufrimiento, en cualquiera de sus manifestaciones, el dolor
del pecado, la pérdida de salud, la escasez de recursos, las
injustas persecuciones, la ausencia de paz, las hondas
preocupaciones, las grandes tristezas…, cuanto puede acrisolar
el alma..., fue motivo de compasión para el Santo, fue materia de
milagros suyos, fue blanco de su misericordia... ¿Qué se ocultó u
oculta a su corazón compasivo? Acudamos, pues, a él con
vivísima confianza. Tres Gloria a la Santísima Trinidad.
OFRECIMIENTO A SAN ANTONIO DE PADUA
SAN ANTONIO DE PADUA
Jesús Dios y Señor mío, yo os ofrezco mi corazón y con él todas
mis obras, palabras y pensamientos. Recibid, Señor, este
corazón que os adora y quisiera amaros con todo el amor que os
tienen las creaturas angélicas y humanas. Arda mi amor en
vuestro Divino Amor. Seáis Vos, Dios mío, el fiel eco de todos mis
sentimientos que hay dentro de mi alma, y por las excelsas
virtudes y carísimas gracias con que adornasteis a vuestro tierno
amante San Antonio de Padua, mi seguro protector en todas las
vicisitudes, haced que siempre arda más en mí la sublime llama
de la fe, de la esperanza y de la caridad; para que enseñándome
en esta vida sus virtudes, después de cruzar este inmenso mar
de sufrimientos, me concedáis ver vuestro rostro celestial, tal cual
os dejabais ver del glorioso San Antonio de Padua, a la manera
de un hermosísimo Niño, tratándole como a su querido amigo,
acariciándole y dándole a gustar la copa suavísima de las
consolaciones y de la felicidad. Si, Dios mío, sed con el amparo
de Vuestra Santísima Madre, corazón de mi corazón, alma de mi
alma, vida de mi vida, autor de mis gracias en el destierro, objeto
dulce de mi amor en la patria del paraíso. Amen.
HIMNO DE LAUDES
¡Salve, Antonio, venerado A ti los pobres se acercan
con el bello lirio blanco, buscando pan y milagros,
el libro del Evangelio porque eres pobre y
y el Niño Dios en los sencillo, hermano entre los
brazos! hermanos.
El candor en ti rebosa Cristo solo es tu prodigio,
del corazón a los labios; tu ciencia y poder sagrado,
con alma pura penetras Cristo en tu fe y tu deleite,
la luz del Verbo Cristo en tus brazos
encarnado. mostrado.
SAN ANTONIO DE PADUA
Sagrario de la Escritura ¡Honor a Cristo bendito,
eres por el Verbo santo presente en su pecho
martillo de la mentira amado; honor a Cristo en
y bálsamo de apenados. Antonio, que en Cristo fue
consumado! Amén.
BENDICIÓN DEL PAN DE SAN ANTONIO
V. El Dios providente que todo lo creó para nuestro bien,
esté con todos vosotros.
R. Y con tu espíritu.
OREMOS: Señor Jesucristo, verdadero Pan de Vida,
dígnate bendecir este pan como bendijiste los cinco
panes en el desierto; haznos solidarios con el hambre de
los pobres para que, a ejemplo de san Antonio,
compartamos nuestro pan con los necesitados imitando
así tu generosidad. Tú que vives y reinas por los siglos
de los siglos. Amén.
LETANÍAS A SAN ANTONIO DE PADUA
Señor ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Santa María, Ruega por nosotros.(...)
San Francisco, (...)
San Antonio de Padua gloria de la orden de Frailes Menores,
SAN ANTONIO DE PADUA
Mártir en el deseo de morir por Cristo,
Columna de la Iglesia,
Digno sacerdote de Dios,
Predicador apostólico,
Maestro de la verdad,
Vencedor de herejes,
Terror de los demonios,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los necesitados,
Guía de los extraviados,
Restaurador de las cosas perdidas,
Intercesor escogido,
Constante obrador de milagros,
Sé propicio, Perdónanos, Señor,
Escúchanos, Señor,
Sé propicio,
De todo mal, Líbranos, Señor,
De todo pecado, (...)
De todo peligro de alma y cuerpo,
De los lazos del demonio,
De la peste, hambre y guerra,
De la muerte eterna,
Por los méritos de San Antonio,
Por su celo en la conversión de los pecadores,
Por su deseo de la corona del martirio,
Por sus fatigas y trabajos,
Por su predicación y doctrina,
Por sus lágrimas de penitencia,
Por su paciencia y humildad,
Por su gloriosa muerte,
Por sus numerosos prodigios,
En el día del juicio,
Nosotros pecadores, Te rogamos, óyenos,
Que nos guíes por caminos de verdadera penitencia, (...)
Que nos concedas paciencia en los sufrimientos,
Que nos asistas en las necesidades,
Que oigas nuestras oraciones y peticiones,
Que enciendas en nosotros el fuego de tu amor,
Que nos concedas la protección y la intercesión de San Antonio,
SAN ANTONIO DE PADUA
Hijo de Dios,
V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
R. Perdónanos, Señor.
V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
R. Escúchanos, Señor
V. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten
R. Piedad de nosotros
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
V. Ruega por nosotros oh bienaventurado San Antonio,
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
OREMOS: ¡Dios todopoderoso y eterno! Glorificaste a tu fiel
confesor Antonio con el don constante de hacer milagros.
Concédenos que cuanto pedimos confiadamente por sus méritos
estemos ciertos de recibirlo por su intercesión. Te lo pedimos en
nombre de Jesús, el Señor. Amen.
SAN ANTONIO DE PADUA