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Cubismo

El cubismo fue el primer movimiento de vanguardia del siglo XX fundado por Picasso y Braque, que representaba la realidad mediante elementos geométricos para analizar y sintetizar los objetos desde diferentes perspectivas más allá de cómo se ven. Tuvo un gran impacto al romper con la imitación de la naturaleza en el arte occidental.
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Cubismo

El cubismo fue el primer movimiento de vanguardia del siglo XX fundado por Picasso y Braque, que representaba la realidad mediante elementos geométricos para analizar y sintetizar los objetos desde diferentes perspectivas más allá de cómo se ven. Tuvo un gran impacto al romper con la imitación de la naturaleza en el arte occidental.
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Cubismo

El cubismo fue el primer movimiento artístico de vanguardia


del siglo XX. Nació en el año 1907 y finalizó en 1914 de la
mano de los pintores Pablo Picasso y Georges Branque. Su
impacto fue tal que se le considera precursor de la
abstracción y de la subjetividad artística en su sentido
contemporáneo.
El movimiento cubista establece, por primera vez en la
historia, una auténtica ruptura con el arte occidental que,
hasta entonces, se basaba en la imitación de la naturaleza y
en la idea de belleza. Lo que supuso entonces un gran
escándalo, sobre todo entre los más conservadores.
Las características del cubismo parten, como toda
transformación, de un proceso histórico con implicaciones
políticas, económicas, culturales y artísticas. Muchas cosas
estaban cambiando a finales del siglo XIX y principios del
siglo XX.
El cubismo representa la realidad mediante el empleo
dominante de elementos geométricos, resultados del análisis
y la síntesis. Los objetos no se representan como “son” o como
se "ven", sino como han sido concebidos por la mente, que los
reconstruye en sus formas geométricas esenciales, orientando
la atención al lenguaje plástico, la observación y el análisis.
El cubismo acobijó a muchos artistas como André Derain,
Fernand Léger, Albert Gleizes, Jean Metzinger, María
Blanchard, Henri Le Fauconnier, y muchos otros. Dentro del
grupo, las personalidades más importantes, tanto en su
creación como en su desarrollo, fueron Pablo Picasso,
Georges Branque y Juan Gris.

Futurismo
Se conoció como futurismo a una de las muchas corrientes
artísticas que compusieron las vanguardias europeas del siglo
XX, surgido en Italia en 1909, cuando el poeta, dramaturgo y
editor italiano Filippo Tommaso Marinetti publicó en el diario
Le Figaro de París su Manifiesto Futurista.
Se trataba de un movimiento ávido por romper con la
tradición, el pasado y lo considerado hasta entonces como
rasgos principales del arte y la poesía, postulando en su lugar
la exaltación de lo sensual, lo nacional y la irreverencia.
El futurismo nació en Milán, Italia, y se considera un
movimiento fundamentalmente italiano, dado su temple
nacionalista, misógino y guerrerista, que llevó a sus mayores
exponentes a enlistarse cuando sonaron las primeras
trompetas de la Primera Guerra Mundial. Pocos volvieron del
frente, y quienes lo hicieron no necesariamente continuaron
con el movimiento, por lo que el centro operativo del
futurismo pasó de Milán a Roma.
Así, cuando Marinetti muere en 1944, ya el futurismo se había
convertido en un movimiento mucho más sumiso, entregado
a la academia, traicionando su espíritu rebelde.
El futurismo se definía a sí mismo a partir de su obsesión por
la velocidad, que consideraba una virtud de los tiempos
venideros. Apreciaba la tecnología, la energía, la fuerza, y
ello intentaba plasmarse en sus obras pictóricas o poéticas,
empleando formas, ritmos y transparencias, así como
sucesiones de imágenes como en un caleidoscopio.
Algunos de los principales representantes del futurismo en
sus diversas disciplinas artísticas fueron;
Poesía futurista: Filippo T. Marinetti, Giovanni Papini,
Giuseppe Ungaretti, Carlos Felipe Porfirio, y los rusos
Vladimir Mayakovski, David Burliuk, Aleksei Kruchónyj,
Velimir Jlébnikov
Pintura futurista: Giacomo Balla, Umberto Boccioni, Carlo
Carrà, Luigi Russolo, Gino Severini, Antonio Sant’Elia, o el
argentino Emilio Pettoruti.
Arquitectura futurista. Angiolo Mazzoni, Antonio Sant’Elia,
Nikolay Diulgheroff.

Existencialismo
El existencialismo es una corriente filosófica y literaria
orientada al análisis de la existencia humana. Hace énfasis en
los principios de libertad y responsabilidad individual, los
cuales han de ser analizados como fenómenos
independientes de categorías abstractas, ya sean racionales,
morales o religiosas. Como corriente histórica de
pensamiento, el existencialismo inicia en el siglo XIX, pero
solo hacia la segunda mitad del siglo XX alcanza su máximo
apogeo. La aparición y desarrollo del existencialismo está
estrechamente relacionada con el proceso de la historia
occidental.
Para el existencialismo, la existencia humana precede a la
esencia. En esto, toma un camino alterno frente a la filosofía
occidental, que hasta entonces explicaba el sentido de la vida
postulando categorías trascendentales o metafísicas (como el
concepto de la Idea, los dioses, la razón, el progreso o la
moral), todas ellas externas y anteriores al sujeto y su
existencia concreta.
El existencialismo se opone al racionalismo y al empirismo,
centrados en la valoración de la razón y del conocimiento
como principio trascendente, sea que este se postule como el
punto de partida de la existencia o como su orientación vital.
Si la existencia precede a la esencia, el ser humano es libre e
independiente de toda categoría abstracta. La libertad, por lo
tanto, debe ser ejercida desde la responsabilidad individual,
que derivaría en una ética sólida aunque independiente de
un imaginario previo.
El existencialismo inicia muy pronto, en el siglo XIX, pero
poco a poco va modificando sus tendencias. Así, existen
diferentes autores de diferentes generaciones, que parten de
un punto de vista diferente, en parte como consecuencia de
su tiempo histórico; Søren Kierkegaard, filósofo y teólogo
danés nacido en 1813 y fallecido en 1855, es el autor que
abre paso al pensamiento existencialista. Será el primero en
postular la necesidad de que la filosofía sitúe su mirada desde
el individuo, Friedrich Nietzsche fue un filósofo alemán
nacido en 1844 y fallecido en 1900. A diferencia de
Kierkegaard, rechazará cualquier perspectiva cristiana y
religiosa en general, Simone de Beauvoir (1908-1986) fue
filósofa, escritora y maestra. Se destacó como impulsora del
feminismo del siglo XX. Entre sus obras más representativas
son El segundo sexo y La mujer rota, Jean-Paul Sartre, nacido
en Francia en 1905 y fallecido en 1980, es el representante
más emblemático del existencialismo del siglo XX. Fue
filósofo, escritor, crítico literario y activista político.
Son muchos los autores que son considerados existencialistas
por parte de la crítica, tanto a nivel filosófico como a nivel
literario. Muchos de ellos pueden ser vistos como antecesores
de esta línea de pensamiento según su generación, mientras
que otros han surgido a partir de los planteamientos de
Sartre.

Surrealismo
El surrealismo emerge en París en 1924. Se esparce por
Europa a pocos años de concluida la I Guerra Mundial hasta
la llegada de la II guerra Mundial. Por ende, la influencia de
este movimiento ha llegado hasta nuestros días. Es cierto que
el término surrealismo está asociado a André Breton y su
manifiesto, pero fue usado por primera vez por Guillaume
Apollinaire (1880-1918), escritor y crítico de arte francés, en
el prólogo de su pieza Las tetas de Tiresias escrito en 1917.
El manifiesto de Breton está inspirado en el libro de Freud La
interpretación de los sueños, en el que el autor explora la
idea de que la mente humana posee un nivel oculto llamado
inconsciente, es decir aquello de lo que la mayor parte del
tiempo las personas no tienen conciencia, como la palabra lo
indica.
El Surrealismo pretendía superar esta limitación del
inconsciente, permitiendo que el subconsciente se expresase
a través del arte.
En la práctica, el automatismo consistía en trasponer en
papel, lienzo o cualquier otro soporte de expresión artística,
un pensamiento o sueño directamente del subconsciente, sin
ejercer control estético o moral.
Los surrealistas creían que la creatividad que nacía del
subconsciente de un artista era más auténtica y poderosa que
la derivada de la consciencia. También estaban interesados
en explorar el lenguaje de los sueños que creían que revelaba
los sentimientos y deseos ocultos.
Los artistas del surrealismo frecuentemente incorporaban
también las imágenes y objetos de otras culturas, sobre todo
de las primitivas. Esta actitud tenía, sobre todo, intenciones
anti-colonialistas y anti-racistas.
Max Ernst (1891, Brühl, Alemania - 1976, París, Francia) fue
uno de los pioneros del Dadaísmo y luego se incorporó al
Surrealismo, destacando en la pintura y en la poesía.
Salvador Dalí (1904-1989, Figueres, España) es el más famoso
de los surrealistas y su nombre pasó a ser, con el tiempo,
sinónimo del movimiento. Esto ocurrió a pesar de que,
alrededor de 1937 y como consecuencia de la transformación
de su estilo y de sus posiciones políticas, Breton lo expulsara
del Surrealismo. Por ende, Dalí es el más controversial.
Dalí fue también un genio a la hora de auto-promocionarse y
fue un verdadero hombre del espectáculo. Sus obras rondan
tres temas principales: el universo y las sensaciones del ser
humano, la simbología sexual u las imágenes ideográficas. La
mayoría de su trabajo consiste en la representación
secuencial de un sueño, algo que logró ejercitando su mente
para acceder al subconsciente y tomar de allí su inspiración.
Ultraísmo
El ultraísmo es un movimiento artístico literario que nace en
España en el año 1918 con Rafael Cansinos Assens (1882 -
1964) como un grito de renovación y oposición contra el
modernismo y los compromisos sociales como el cristianismo
y el marxismo.
El nombre ultraísmo, según Rafael Cansinos Assens, se origina
de la palabra 'ultra' que significa máximo. En el manifiesto
literario del ultraísmo publicado por primera vez en el año
1919 en la revista Grecia formula la esperanza de que el
movimiento renovase la literatura y lograse el impulso para
que la literatura llegase a su 'ultra'.
Las características del ultraísmo fueron expuestos por Jorge
Luis Borges en la revista Nosotros en el año 1922 en Buenos
Aires, Argentina. La lista que Borges redacta es en sí una
protesta a la decoración, estructuración y sentimentalismos
fútiles de la literatura de la época.
El poeta argentino Jorge Luis Borges (1899 - 1986) fue el
teórico y máximo exponente de la corriente vanguardista
ultraísta que gana fuerza en Argentina como una
continuación del movimiento sencillista que surge en el año
1915 como una oposición al modernismo del poeta
nicaragüense Rubén Darío (1867 - 1916) y del poeta
argentino Leopoldo Lugones (1874 - 1938).
El ultraísmo también se caracteriza en la utilización de una
disposición gráfica tipográfica como poemas dispuestos en
formas que representan el tema en cuestión.
El ultraísmo, como muchos movimientos vanguardistas que
surgieron en la época como oposición a las corrientes
principales, fue disuelto en el año 1922 en España.

Neorrealismo
El Neorrealismo italiano fue una corriente cinematográfica
que surgió en Italia durante la primera mitad del siglo XX.
Este movimiento nació como respuesta a la fatalidad de la
guerra, ya que este país, al igual que muchos otros, sufrió las
graves consecuencias de la II Guerra Mundial. La pobreza
asoló el país, y como bien es sabido, los períodos posbélicos
llegaron a ser tan duros como los bélicos.
Fue un tipo de cine que se alejó de lo expuesto hasta el
momento, para reflejar la realidad humana tras la guerra que
se había vivido.
Mediante estas películas querían mostrar su frustración a
todo el caos político y condiciones económicas a las que
estaban sometidos.
Directores como Luchino Visconti, Roberto Rossellini y
Vittorio De Sica fueron pioneros en este movimiento
artístico. Empleaban como escenarios la propia Italia: las
calles, las casas, las tiendas, las trattorias... y mostraban la
pobreza, la desesperación de una población llena de dolor.
En ningún momento recurrieron a un escenario preparado, no
les hizo falta, salían de sus hogares y ya podían ponerse a
filmar. Roma fue una de las ciudades más recurrentes, y la
verdad, conmociona presenciar el impacto de la guerra, pues,
siendo a nivel histórico una de las ciudades más importantes
del mundo, se encontraba despedazada.
Los Ladrones de Bicicletas. Es una película de Vittorio De
Sica, donde se puede apreciar la necesidad de trabajo que
había en ese momento. El elemento protagonista es una
bicicleta, fundamental para el trabajo otorgado al personaje
principal que llevaba muchísimo tiempo desempleado y
necesitaba mantener a su familia. Éste debía recorrer las
calles colocando carteles, pero pronto le es robada y tiene
que intentar volver a conseguirla para no perder su trabajo.
Una escena que verdaderamente nos llama la atención, es el
momento en que la familia empeña sus sábanas para ahorrar
dinero y de esta forma comprar una bicicleta.
Se aprecia el sufrimiento de una familia, y la persistencia del
protagonista por sacarla adelante, además de una Italia
consternada por la guerra.

Experimentalismo
El experimentalismo es una corriente del arte que se
caracteriza por transgredir las normas o los criterios de los
modelos previos. De este modo establece una ruptura con lo
tradicional y con lo socialmente ya aceptado.
Los artistas del experimentalismo apuestan por una forma de
expresión novedosa. Por eso este movimiento se vincula a las
vanguardias y se opone al clasicismo (que se inspira en la
filosofía y en la estética de la llamada Antigüedad Clásica).
En su búsqueda de otras formas expresivas, el
experimentalismo desarrolla procesos de ensayo y error. En
este aspecto puede decirse que recurre a pruebas empíricas -
al igual que el empirismo-, acercándose al método científico
e incluso imitando a la ciencia.
A nivel general, suele indicarse que los artistas que lograron
establecer una escuela propia a partir de la originalidad de su
trabajo eran, al menos en su tiempo, cultores del
experimentalismo. Ese sería el caso del pintor Vincent Van
Gogh, por mencionar un creador que trascendió las épocas y
las fronteras.
En el terreno literario, por ejemplo, el experimentalismo se
basó en los principios del método científico para la
construcción de la conducta de sus personajes. De esta
manera, recurrió a la observación y al planteamiento de
hipótesis, entre otros pasos, para explicar los
comportamientos en el universo de la ficción.

Los géneros que destacaron en el experimentalismo de la


literatura son la poesía y la ficción, aunque no son los únicos
que se vieron transformados por esta fuerte necesidad de
innovar, en especial a nivel técnico, la forma de escribir.
Por lo general se menciona como exponente de esta
corriente la obra titulada La vida y las opiniones del caballero
Tristram Shandy, del autor irlandés Laurence Sterne,
publicada en el año 1759 por el sello editorial Dodsley (en el
año 1967 fue editada nuevamente, en este caso por Penguin
Books).
Si bien la novela como género aún no tenía una serie firme de
convenciones, este texto sí se apartó de la estructura
esperada para la narrativa, parodiándola por momentos e
incluyendo elementos propios del arte gráfico que de
ninguna manera eran normales o aceptados en su ámbito.
Ya a principios del siglo XX, el experimentalismo literario
cobró una gran importancia, tal como se puede apreciar en la
dirección que siguieron diversos autores americanos y
europeos. Entre ellos destacan Virgina Woolf, James Joyce,
Ezra Pound, T. S. Eliot, John Dos Passos y Gertrude Stein.
Hemingway también recibió una cierta influencia de los
experimentos propios de la época, aunque no sea tan
vanguardista como algunos de sus contemporáneos. Para
citar un ejemplo más específico, tenemos el caso del poeta y
ensayista Tristan Tzara, nacido en Rumanía, quien innovó a
nivel tipográfico y plástico, con fuentes especiales y la
inclusión de recortes periodísticos en sus obras.
Dadaísmo
El dadaísmo es un movimiento artístico y literario de
vanguardia que tuvo lugar en la primera mitad del siglo XX.
Se toma como punto de partida el año de publicación del
manifiesto inaugural escrito en 1916 por Hugo Ball.
Sin embargo, antes de este año ya habían tenido lugar
algunas manifestaciones artísticas que pueden ser calificadas
de dadaístas, tales como los ready made de Marcel Duchamp.
Este movimiento formó parte de las llamadas vanguardias
históricas y tuvo una gran influencia en el desarrollo del arte
contemporáneo.
El dadaísmo o arte dadá no definió un estilo unificado, ya que
se basaba, precisamente, en la crítica al sentido tradicional
del arte, de la escuela o del estilo. Aun así, se unía en torno a
un conjunto de principios compartidos que le dieron un tono
característico, tanto en lo literario como en lo plástico.
Conozcamos entonces sus características principales.
El movimiento dadaísta fue de tipo interdisciplinario, es
decir, se manifestó tanto en las artes plásticas (pintura y
escultura) como en la literatura. También integró la foografía
y la escultura. En todas estas disciplinas privó el sentido
iconoclasta y la subversión.
El dadaísmo se propuso así una burla feroz del arte –no solo
del arte tradicional sino incluso de las vanguardias como el
cubismo y el futurismo, este último glorificador de la guerra-,
una burla de la burguesía capitalista, finalmente, un desafío a
la estética.
La propuesta del dadaísmo se estructura como un rechazo a
los valores burgueses de principios de siglo. En efecto, los
valores reinantes de aquella generación, como la fe ciega e
irreflexiva en el desarrollo científico-tecnológico como
sentido de la historia, el nacionalismo radical, el culto al
capital y el uso del arte como tranquilizador de conciencias
despertaron el malestar de la nueva generación de creadores.
François Picabia (1879-1953). Pintor y escritor francés.
Incursionó en el cubismo, el surrealismo y el dadaísmo. A
partir de 1916 se concentró en el dadaísmo, especialmente
en obras de ingenio mecánico.
Pintor y escultor francés. Reinterpretó el cubismo,
interesándose más por introducir el movimiento, y lo puso en
relación con el futurismo. En el dadaísmo se le reconoce
como el creador del ready made. Se destacó por realizar
interferencias sobre obras de arte consagradas, como por
ejemplo, la intervención que hizo sobre la Gioconda de
Leonardo Da Vinci.
Man Ray (1890-1976). Pintor y fotógrafo norteamericano.
Logró llevar a la fotografía y a la pintura a cierto grado de
autonomía. En su obra destacan su rayo grafías (fotografías
intervenidas mediante la aplicación de objetos sobre el papel
fotográfico diluido). Se aproximó a la abstracción.

Hans Richter (1888-1976). Pintor y cineasta de origen


alemán. Aunque fue uno de los fundadores del movimiento
dada como pintor, estuvo dedicado por mucho tiempo a la
investigación cinematográfica, a la que logró relacionar con
la pintura y la poesía. Fue particularmente conocido por la
obra Rhythmus 21.

Creacionismo
Una de las corrientes literarias que surgieron en la época de
las vanguardias fue el creacionismo literario, un movimiento
que surgió en América Latina y cuyo principal exponente fue
Vicente Huidobro. Esta nueva visión artística apostaba
porque el artista alcanzara una autonomía creativa máxima y
total, una búsqueda que venía influenciada por otras
corrientes del momento como el Surrealismo o el Futurismo.
El creacionismo literario aboga por la máxima libertad
creadora por parte del artista, que no tiene que seguir
normas ni tendencias impuestas por la sociedad.
El artista no tiene que seguir las normas del pasado porque es
un creador, como un Dios. Por tanto, tiene la absoluta
libertad de poder crear los mundos que desee empleando
elementos como las figuras retóricas, creando nuevas
palabras, etc.
Otra de las características del creacionismo literario es que
no querían crear poesía para imitar la realidad, sino para
crear una nueva. La libertad externa no les interesaba en
absoluto, lo que les interesaba era reflejar al exterior su
mundo interior
Vicente Huidobro. El padre del creacionismo y el nombre más
importante de esta lista. Fue un poeta chileno que, junto a
Reverdy, creó las bases del movimiento en Francia. "Altazor"
es la obra creacionista más importante de Huidobro donde el
autor crea un mundo particular cargado de neologismos y de
imágenes únicas que nos muestran su manera de ver el
mundo. En el 1925 volvió a su país y siguió con su creación
literaria destacando por la creación del diario Acción y la
revista La Reforma, de índole política.
Pierre Reverdy Junto a Huidobro, Reverdy es otro de los
nombres más importantes del creacionismo, ya que es el
cofundador del movimiento y el coautor del artículo que
defendía las bases de esta corriente artística. Este poeta
francés estuvo muy vinculado con otras corrientes de
vanguardia, sobre todo con el surrealismo y el cubismo;
además, estuvo en contacto con Picasso, Breton, Tzara, etc.
Dentro del movimiento creacionista en España destacamos a
Juan Larrea, un artista nacido en Bilbao que comenzó su
carrera literaria uniéndose al movimiento del ultraísmo. Sin
embargo, debido a su amistad con Huidobro, al final terminó
engrosando las filas del creacionismo. Se marchó a vivir a
París y, por eso, sus textos se leen tanto en castellano como
en francés, ya que uno de sus objetivos era romper los
grilletes que su lengua materna le causaba. "Versión celeste"
es su poemario más valorado, libro que apareció en los años
60 y que catapultó a Larrea como uno de los autores
vanguardistas más importantes.

Neopopulismo
El Neopopularismo fue un movimiento especialmente
andaluz, surgido como una reacción contra la literatura
demasiado elitista y universalista del Modernismo y la
frialdad y hermetismo de las Vanguardias, especialmente del
Ultraísmo. Esta vuelta a lo popular no ha de entenderse como
sinónimo de rusticidad. El neopopularismo es una de las
corrientes poéticas que confluyeron en la llamada
Generación del 27, donde lo cultivaron especialmente
Federico García Lorca, Rafael Alberti, Emilio Prados, Gerardo
Diego y Dámaso Alonso, pero su origen se remonta al
Posromanticismo español del siglo xix.
Pertenecen al neopopularismo las primeras obras de Rafael
Alberti, Marinero en tierra y El alba del alhelí, entre lo mejor
del poeta gaditano. También Federico García Lorca con su
Romancero gitano, (1928), uno de sus grandes éxitos. Consta
el libro de 18 romances de carácter descriptivo y dramático.
El segundo libro suyo dentro de esta tendencia fue Poema del
cante jondo, donde se acentúa la estilización dramática de lo
popular andaluz.
Fue el movimiento más eficaz contra el Modernismo y
también contra los ismos previos a él. Al modernismo lo puso
una temática tradicional y un juego preciosos de imágenes
nuevas. El regreso a lo popular afecta a los temas y a la
métrica. Utilizaron el romance, las coplas y las formas
realistas graciosas de los cancioneros medievales.

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