Época franca
Véanse también: Reino Franco, Imperio carolingio y Francia Oriental.
Por varios siglos, Alemania fue parte del vasto Reino Franco
Desde su ascenso en el 768 como rey franco, Carlomagno consolidó el poder franco e inició un
rápido avance hacia buena parte de los territorios de la Alemania actual. Así, Sajonia y Baviera, los
dos Estados más organizados de Germania, cayeron bajo su yugo. Su autoridad fue confirmada al ser
coronado Emperador de los Romanos en la Navidad del año 800 en Roma.2 La ciudad alemana de
Aquisgrán se convirtió en la capital imperial.3 Su hijo Ludovico Pío heredó su imperio, pero su débil
figura provocó su declive, culminado con la partición imperial en los sucesivos Tratado de Verdún
(843), Tratado de Meersen (870) y Tratado de Ribemont (880). La Francia Oriental —surgida en
Verdún con Luis el Germánico como rey— sería el origen de lo que hoy es Alemania. Las regiones al
oeste del río Rin quedaron englobadas en la llamada Lotaringia, tierras de Lotario I, hermano y rival
de Luis, junto con las zonas más orientales de Francia y el Reino de Italia, con Roma como su capital.
Al morir Luis en el 876, la Francia Oriental quedó dividida entre sus tres hijos: Sajonia (norte),
Baviera (sudeste) y Suabia (sudoeste). A diferencia de lo vivido hasta entonces, los tres Estados
colaboraron estrechamente. Carlos III el Gordo, rey de Suabia, logró gobernar brevemente sobre
todo el viejo Imperio carolingio entre 881 y 887. A pesar de dividirse inmediatamente tras su
muerte, la lengua común y la también común legislación facilitaron que, casi un siglo después, el
territorio del oeste vuelva a ser reunificado.
Sacro Imperio Romano Germánico (962–1806), I Reich
Artículo principal: Sacro Imperio Romano Germánico
Los territorios del Primer Reich alrededor del año 1000.
Formación del Imperio
En diciembre de 918 falleció Conrado I, último gobernante franco de la Francia Oriental. Fue
sucedido por Enrique el Pajarero, quien fue elegido por la nueva Dieta imperial en mayo del 919.4
Enrique suele ser identificado como el primer "rey de Alemania" dado que fue el primer nativo
germano en controlar el territorio alemán (aunque cabe mencionar que el carácter franco del reino
no sería reemplazado hasta un par de siglos más adelante). Defendió Alemania de las invasiones de
los magiares, derrotándolos definitivamente en la batalla de Merseburgo del 933. También realizó
diversas conquistas, como la anexión del ducado de Lotaringia, iniciando un proceso de reunificación
que sería concluido por su hijo. Unos años después del ascenso de Enrique, en el 924, falleció
Berengario de Italia, último emperador carolingio. En Occidente no existió ningún emperador por las
siguientes cuatro décadas.
Otón el Grande, heredero de Enrique, consolidó su poder tras la batalla de Lechfeld del 955, en la
que terminó definitivamente con la amenaza magiar. Tras esta decisiva victoria, Otón fue reconocido
como el rey absoluto de toda Germania y logró la reunificación de parte del antiguo Imperio
carolingio, disminuyendo el poder de los nobles locales y consolidándose como el gobernante
absoluto de Germania. La más importante de sus campañas se dio en Italia, donde protegió al papa
Juan XII de los ataques del rey Berengario II de Italia, que tenía ambiciones de anexar los Estados
Pontificios.
El 2 de febrero del 962 Otón fue coronado emperador por el papa.5 Este evento marca el nacimiento
del Sacro Imperio Romano Germánico (o su restablecimiento, según algunos historiadores). El 13 de
febrero se firmó el Diploma Ottonianum, que confirmaba las donaciones de Pipino, Carlomagno y la
Constitutio Romana del 824,6 de modo que vinculaba el Imperio carolingio con el germánico. Otón
basó su legitimidad mediante el translatio imperii, considerando al pueblo germano como el
verdadero heredero del Imperio romano. Sin embargo, los emperadores —referidos como
Augustus— inicialmente no utilizaron el apelativo "de los romanos", probablemente para no entrar
en conflicto con los emperadores romanos de Oriente (o bizantinos) en Constantinopla, que aún
ostentaban dicho título y se consideraban los legítimos herederos de Roma. El término Imperator
Romanorum solo llegaría a ser de uso común más adelante, desde el reinado de Otón II (967-983).
En cuanto al nombre "oficial" del Estado el término "Sacrum Imperium" aparece por primera vez en
1157,7 durante el reinado de Federico I Barbarroja,8 mientras que "Sacrum Romanum Imperium"
aparece en 1254.7 Finalmente, en 1512, se le agregó el término "Nationis Germanicæ" (de la nación
germánica). Así, en sus últimos trescientos años, el Imperio fue conocido oficialmente como el Sacro
Imperio Romano de la Nación Germánica.
Etapas de la Ostsiedlung, denominación de la expansión alemana hacia las tierras orientales de
Germania:
Hasta el año 700
700-1099
1100-1199
1200-1250
1251-1300
1301-1400
Durante el gobierno de Otón inició el llamado Renacimiento otoniano, una época de esplendor
cultural gracias a la actividad de las escuelas y el interés de los emperadores para promocionar las
artes. De este periodo destacan dos notables figuras: Abón de Fleury y Gerberto de Aurillac, quienes
promovieron el arte y la arquitectura otoniana por toda Alemania.
Sin embargo, ya en sus primeros se hacía claro uno de los conflictos que plagarían al Imperio en los
siglos por venir: el conflicto entre el emperador, quien poseía el derecho divino, y el papa, que era la
representación de Dios en la Tierra. Apenas se marchó Otón de Roma, Juan XII inició a conspirar en
su contra. Temeroso del creciente poder del germano, pidió ayuda a antiguos enemigos y terminó
formando una alianza con Adalberto II,9 hijo de Berengario II de Italia, que había tratado de
deponerlo solo un par de años atrás. Tras enterarse del complot, Otón lo depuso y colocó a León VIII.