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Meninges y Sistema Ventricular

Este documento describe la anatomía de las meninges (membranas que cubren el sistema nervioso central), el sistema ventricular y el líquido cefalorraquídeo. Explica que las meninges están formadas por la duramadre, la aracnoides y la piamadre. Describe la estructura y función de cada una y cómo forman los espacios subdural, subaracnoideo y epidural. También describe el sistema ventricular, incluyendo los ventrículos laterales, tercero y cuarto, y explica que en su interior se forman los plexos coro

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Meninges y Sistema Ventricular

Este documento describe la anatomía de las meninges (membranas que cubren el sistema nervioso central), el sistema ventricular y el líquido cefalorraquídeo. Explica que las meninges están formadas por la duramadre, la aracnoides y la piamadre. Describe la estructura y función de cada una y cómo forman los espacios subdural, subaracnoideo y epidural. También describe el sistema ventricular, incluyendo los ventrículos laterales, tercero y cuarto, y explica que en su interior se forman los plexos coro

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ANATOMÍA HUMANA II Lección 2. Meninges. Sistema Ventricular.

Líquido céfalo-raquídeo

Lección 2.
Meninges. Sistema Ventricular. Líquido céfalo-raquídeo.

Meninges.

Las meninges son las cubiertas membranosas del sistema nervioso central (SNC). Se trata de tres capas
concéntricas, superpuestas, de diferente grosor y estructura, cuyas funciones son:

• Proteger y aislar el sistema nervioso del exterior,


• Vehiculizar los vasos sanguíneos arteriales y venosos
• Actuar en la circulación del líquido céfalo-raquídeo (LCR) que baña el SNC.

La membrana más externa es gruesa, fuerte y fibrosa (paquimeninge)(paqui: grueso, denso) y se denomina
duramadre; la membrana media es delgada con aspecto enrejado similar a una tela de araña, de ahí su
nombre de aracnoides; la más interna es fina y vascular, se halla estrechamente unida con la superficie del
encéfalo y la médula espinal y se denomina piamadre. Estas dos membranas reciben el nombre conjunto de
leptomeninges (lepto-: pequeño, delgado).

Duramadre.

La meninge externa o duramadre se sitúa en el exterior de las meninges media e interna y en el interior de los
huesos que delimitan la localización anatómica del SNC; en la cabeza de los huesos del cráneo e íntimamente
adherida a ellos y en el conducto vertebral se adhiere a las vértebras.

La disposición de la duramadre varía dependiendo de si se trata de la que recubre al encéfalo (duramadre


craneal) o de la que reviste la médula espinal (duramadre espinal).

Duramadre craneal:

De modo convencional se describen dos capas de la duramadre craneal: una capa endóstica (por debajo del
periostio de los huesos) y una capa meníngea. Ambas capas están unidas íntimamente salvo en ciertas zonas
en las que se separan para formar los senos venosos de la duramadre.

La capa endóstica no es más que el periostio que recubre la superficie interna de los huesos del cráneo y no
se continúa por debajo del agujero occipital hacia el canal medular. Entre la capa endóstica y los huesos del
cráneo se forma un espacio virtual conocido como espacio epidural.

La capa meníngea forma cuatro tabiques que dividen la cavidad craneal en espacios que se comunican y
alojan diferentes subdivisiones del encéfalo. Estos tabiques limitan el desplazamiento del encéfalo relacionado
con los movimientos de aceleración y desaceleración de la cabeza:

• Hoz del cerebro (falx cerebri): Separa los hemisferios cerebrales penetrando a través de la fisura
longitudinal del cerebro hasta la altura del cuerpo calloso. Se adhiere a la cresta frontal interna y apófisis
crista galli en su parte anterior y se fusiona en su parte posterior con la tienda del cerebelo.
• Tienda del cerebelo o Tentorio del cerebelo (tentorium cerebelli): Separa los hemisferios cerebrales del
cerebelo, forma un techo de la fosa craneal posterior que cubre la parte superior de los hemisferios
cerebelosos y sostiene los lóbulos occipitales del cerebro. Se adhiere a la parte posterior del cuerpo del
esfenoides, porciones petrosas de los temporales y hueso occipital.
• Hoz del cerebelo (falx cerebelli): Pequeño repliegue en forma de hoz que separa incompletamente los
hemisferios cerebelosos.
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Última actualización 06/01/2016


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• Diafragma de la silla (diaphragma sellae, tienda de la hipófisis): Repliegue circular que forma el techo de la
silla turca, con un pequeño orificio central que permite el paso del tallo hipofisario.

En el interior de estos repliegues se contienen los senos venosos de la duramadre, elementos formados por
desdoblamiento de las dos capas durales y que permiten la circulación de retorno venoso del encéfalo hacia la
vena yugular interna.

Los principales senos venosos son:

• Seno sagital superior: Recorre longitudinalmente la parte superior de la hoz del cerebro.
• Seno sagital inferior: Paralelo al anterior, por la parte inferior de la hoz del cerebro.
• Seno recto: Situado en la confluencia de la tienda del cerebelo y la hoz del cerebro, es continuación del
seno sagital inferior.
• Senos transversos: Siguen en dirección transversal la tienda del cerebelo y se continúan hacia el foramen
yugular con los senos sigmoideos para formar la vena yugular interna.
• Senos cavernosos: A ambos lados del diafragma de la silla.

Duramadre espinal.

La duramadre que recubre la médula espinal sólo presenta la capa meníngea, se halla fijada a los elementos
óseos de la columna vertebral por un tejido conjuntivo laxo que ocupa el espacio epidural (entre los huesos
y la duramadre)1. Se continúa hacia los agujeros raquídeos, sobre los que se proyecta acompañando a los
nervios raquídeos que emergen de la médula espinal.

El saco dural finaliza a la altura de la segunda vértebra sacra desde donde se va estrechando progresivamente
para formar un ligamento de fijación a la altura del coxis (ligamento coccígeo), de manera que el saco dural
medular queda fijado al periostio del agujero magno occipital y al coxis.

Aracnoides.

La aracnoides es una delicada membrana, de fibras de colágeno, ubicada entre la piamadre, internamente, y la
duramadre, externamente. Está separada de la duramadre por un espacio virtual que recibe la denominación
de espacio subdural y separada de la piamadre por el espacio subaracnoideo2 que se halla ocupado por el
líquido céfalo-raquídeo y por el interior del cual transcurre el trayecto de los vasos del encéfalo.

A nivel encefálico, la aracnoides, forma puentes sobre las cisuras cerebrales, no se introduce en el interior de
los surcos cerebrales y, en ciertos sitios se halla ampliamente separada de la piamadre para formar las
cisternas subaracnoideas, las principales son:

1. Cisterna cerebelo-medular (cisterna magna), entre el cerebelo y la médula espinal.


2. Cisterna pontina, alrededor de la protuberancia.
3. Cisterna intepeduncular, entre los dos pedúnculos cerebrales.

1La ausencia de capa endóstica en la duramadre espinal explica porqué se pueden inyectar sustancias en dicho espacio (como en el caso de la anestesia
epidural) sin producirse compresión medular. Este espacio está relleno por tejido graso y plexos venosos separados del conducto vertebral. Este tejido
de relleno no existe a nivel de la duramadre craneal, por lo que a dicho nivel se trata de un espacio virtual.

2 El espacio subaracnoideo también puede ser utilizado para la inyección de sustancias anestésicas o para obtener una muestra de LCR para su análisis

en determinadas situaciones. En el interior de este espacio se sitúan las trabéculas aracnoideas, uniones de tejido conectivo entre la aracnoides y la
piamadre.

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4. Cisterna cuadrigeminal, superior al cerebelo, posterior al mesencéfalo e inferior al rodete del


cuerpo calloso.

En ciertas áreas, la aracnoides se proyecta hacia los senos venosos de la duramadre formando las
granulaciones o vellosidades aracnoideas, donde el LCR difunde hacia el torrente circulatorio.

A nivel medular el espacio subaracnoideo es amplio y recorre de forma longitudinal todo el conducto
vertebral.

Piamadre.

Es una membrana vascular que reviste el encéfalo y la médula espinal y se adhiere íntimamente a ellos. Forma
las telas coroideas de los ventrículos tercero y cuarto y se fusiona con el epéndimo para formar los plexos
coroideos en los ventrículos laterales, tercero y cuarto. Sigue el trayecto de los vasos hacia el interior de los
surcos cerebrales.

En la médula espinal, se engruesa en cada lado entre las raíces nerviosas para formar el ligamento dentado,
que pasa lateralmente para adherirse a la aracnoides y duramadre.

Sistema Ventricular.

Los ventrículos encefálicos se forman durante el desarrollo embrionario como extensiones del conducto
neural primitivo que acompañan a las vesículas encefálicas en desarrollo, mientras que en la médula espinal el
conducto neural se estrecha para dar lugar al conducto central de la médula que se continúa con el cuarto
ventrículo.

Estas cavidades se hallan conectadas con el espacio subaracnoideo en la parte posterior del cuarto ventrículo
y presentan en su interior unas formaciones conocidas como plexos coroideos, donde tiene lugar la
formación del líquido céfalo-raquídeo.

El conjunto de todos los elementos derivados del conducto neural se conoce como sistema ventricular, que
se compone de las siguientes partes:

• Ventrículos laterales
• Ventrículo medio o Tercer ventrículo.
• Acueducto cerebral (de Silvio)
• Cuarto ventrículo.
• Conducto central de la médula.

Ventrículos laterales.

En cada hemisferio cerebral hay una cavidad que se conoce como ventrículo lateral y que son los derivados
del conducto neural del telencéfalo. Cada uno de ellos tiene forma de "C" y se distinguen las siguientes partes:

• Cuerpo, que ocupa el lóbulo parietal.


• Asta anterior, lóbulo frontal.
• Asta posterior, lóbulo occipital.
• Asta inferior, lóbulo temporal.

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Entre ambos cuerpos de los ventrículos, se halla una formación medial que los separa, el septum
pellucidum, que en su parte inferior y anterior se comunica con la cavidad del tercer ventrículo mediante el
agujero interventricular (foramen de Monro). En su interior se localizan los plexos coroideos de los
ventrículos laterales.

Ventrículo medio o Tercer ventrículo.

Corresponde a la cavidad ventricular del diencéfalo, se sitúa entre los dos tálamos y se comunica
anteriormente con los ventrículos laterales por los agujeros interventriculares y posteriormente con el cuarto
ventrículo mediante el Acueducto cerebral o del mesencéfalo (de Silvio). Contiene el plexo coroideo del
tercer ventrículo, formado a partir de la tela coroidea situada por encima del techo del ventrículo.

Acueducto cerebral (de Silvio).

Es un conducto estrecho de escasa longitud (2 cm. Aprox.) que conecta los ventrículos tercero y cuarto y
atraviesa el espesor del mesencéfalo y parte superior de la protuberancia anular. No presenta plexo coroideo
en su interior.

Cuarto ventrículo.

Es una cavidad situada por delante del cerebelo y por detrás de la protuberancia y mitad superior del bulbo.
Se continúa cranealmente con al acueducto de Silvio y caudalmente con el conducto central de la médula
espinal. Se halla recubierto por el cerebelo y la lámina tectoria del cuarto ventrículo, a través de la cual,
conecta con el espacio subaracnoideo (cisterna magna) por tres orificios, los agujeros laterales (de
Luschka) y el agujero medio (de Magendie). De esta forma se conectan las cavidades ventriculares con el
espacio subaracnoideo permitiendo la circulación del líquido céfalo-raquídeo por el interior y la superficie del
sistema nervioso central. Contiene en su interior el plexo coroideo del cuarto ventrículo.

Conducto central de la médula.

Es la continuación del cuarto ventrículo hacia el bulbo raquídeo y la médula espinal. En el cono medular de la
médula espinal se expande para formar el ventrículo terminal. El conducto central se halla cerrado en su
extremo distal. No existe plexo coroideo.

Líquido céfalo-raquídeo.

El líquido céfalo-raquídeo es un líquido claro e incoloro que baña la superficie externa del sistema nervioso
central y el interior del sistema ventricular. Sirve como amortiguación entre el SNC y los huesos circundantes.
Permite la adecuación del volumen encefálico al cráneo3, de manera que si aumenta el volumen encefálico se
produce una disminución del LCR que permite su adaptación a la cavidad craneana inextensible.
Probablemente desempeña un papel importante en la nutrición del tejido nervioso y puede depurar productos
del metabolismo neuronal.

Formación del líquido céfalo-raquídeo.

3 La presión intracraneal (PIC) es una constante que se monitoriza de forma continua en aquellas situaciones que puedan producir alteraciones agudas

en la adecuación del volumen encefálico al cráneo conducentes a hipertensión endocraneal (Traumatismos, neurocirugía). Para ello se introduce un
catéter en el interior de los ventrículos laterales. La cifra normal es entre 7 y 15 mm Hg, su aumento anormal conlleva la toma de medidas inmediatas
para evitar la compresión del sistema nervioso que puede acarrear complicaciones graves e incluso la muerte del individuo.

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ANATOMÍA HUMANA II Lección 2. Meninges. Sistema Ventricular. Líquido céfalo-raquídeo

El LCR se forma principalmente en los plexos coroideos de los ventrículos, una parte de él se origina en las
células ependimarias que tapizan el interior de los ventrículos.

Los plexos coroideos se hallan invadidos por capilares vasculares que intercambian fluidos con las células
ependimarias y éstas vierten el líquido céfalo-raquídeo al interior de las cavidades ventriculares.

Circulación del LCR.

El LCR una vez formado pasa por el interior de las cavidades ventriculares hasta el cuarto ventrículo, donde
se comunica con el espacio subaracnoideo, para circular sobre toda la superficie del SNC.

Se cree que los latidos de los vasos cerebrales y medulares favorecen el movimiento del LCR sobre la
superficie y los latidos de los vasos de los plexos coroideos favorecen la circulación por el interior de las
cavidades ventriculares. Asimismo, los movimientos de la columna vertebral ejercen una acción facilitadora
del flujo del LCR.

Absorción del LCR.

Los principales puntos de absorción del LCR son las vellosidades aracnoideas que se proyectan hacia los
senos venosos durales, especialmente el seno sagital superior. Estas vellosidades tienden a agruparse
formando elevaciones conocidas como granulaciones aracnoideas.

La absorción del LCR hacia los senos de la duramadre tiene lugar cuando la presión del LCR supera la
existente en los senos. Parte del LCR probablemente se absorbe de forma directa hacia las venas del espacio
subaracnoideo y parte probablemente lo hace a través de los linfáticos perineurales de los nervios espinales y
craneales.

Como la producción del LCR es constante, la velocidad de absorción de las vellosidades aracnoideas controla
su presión.

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Última actualización 06/01/2016

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