CONTRATO DE ASOCIACIÓN Y COLABORACIÓN
Contrato de asociación
Es un acuerdo entre uno o más inversionistas nacionales y uno o más inversionistas extranjeros
para realizar actos propios de una asociación económica internacional, sin construir una
persona jurídica distinta a las partes.
Desde las más remotas épocas humanas, los comerciantes, fabricantes, artesanos y
emprendedores en general, asumieron la necesidad de laborar en conjunto, cooperar, para
encadenara sus servicios y productos, facilitar el intercambio, la producción, la
comercialización y la distribución. De esta manera también compartían riesgos para poder
obtener beneficios mayores y satisfacer las necesidades de los consumidores.
Está demostrado históricamente el valor de las alianzas y las asociaciones entre empresarios y
los estados nación en la obtención de éxitos productivos, comerciales y de servicios.
En casi toda América Latina existe un tratamiento jurídico muy parecido, obviamente por la
similitud de los sistemas de Derecho y la fuente común de éste. En países como México,
Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, entre otros, el contrato de asociación se define como
aquel por el cual una persona concede a otras, que le aportan bienes o servicios, una
participación en las ganancias y en las pérdidas, de una negociación mercantil o de varias
operaciones de comercio, sin personalidad jurídica propia, sin razón o denominación social,
obligatoria formalidad escrita y sujeto o no a registro público. Se le suele denominar de varias
formas: Asociación en Participación, Cuentas en Participación, Consorcio y similares.
Sus principales elementos esenciales son: el consentimiento, el objeto, la capacidad jurídica de
los asociantes para las operaciones, los negocios, la posibilidad legal de aportar y cooperar en
bienes y servicios que se integran, la forma escrita y en algunos casos, el registro público.
En la práctica podemos tener como ejemplo:
La construcción, se hacen contratos y uniones temporales de empresarios para
emprender obras de diversa naturaleza.
Turismo, contratos de asociación para desarrollar, administrar y explotar instalaciones y
actividades turísticas, hoteleras, restaurantes y centros de recreación.
Minería, contratos de asociación para investigación, explotación y procesamiento de
recursos mineros.
Producción de diversos productos y manufactura, contratos de asociación entre
empresas y fábricas de plásticos, envases, embalajes, textiles, calzados, alimentos,
equipos y demás.
Contrato de Colaboración
Un contrato de colaboración empresarial se utiliza para formalizar la participación de distintas
personas o empresas que deciden establecer un negocio en común, pero sin la necesidad de
crear una nueva figura jurídica.
Un contrato de colaboración es un acuerdo que se establece entre dos partes, generalmente
una empresa u organización y un profesional, mediante el cual crean una relación para
desarrollar un negocio, actividad empresarial o proyecto. Y todo ello sin crear una nueva
personalidad jurídica o empresarial, sino manteniendo cada parte la suya y trabajando de
manera conjunta.
Un contrato de este tipo se considera de colaboración empresarial cuando cumple las
siguientes condiciones:
Que los contratantes conserven su individualidad jurídica, de tal manera que no es
creada una nueva persona jurídica que ejecute el objetivo en común
Que exista unidad de propósito, por lo que los contratantes trabajan conjuntamente
para lograr su objetivo
Que los partícipes aporten activos, bienes o industria para el desarrollo del proyecto en
común
Que se delimite la forma en que se asumirán los riesgos y se distribuirán los resultados,
sean pérdidas o ganancias.
Existen diferentes tipos de contrato de colaboración, como ser:
Contrato de agencia, se trata de un contrato a través del cual un agente, persona física
o jurídica, se obliga de forma continuada o estable a promover de forma independiente
los actos u operaciones de comercio por cuenta ajena, o a promoverlos y concluirlos
por cuenta y en nombre ajenos, todo ello a cambio de una remuneración.
Contrato de comisión, a diferencia del anterior, este contrato tiene por objeto la
realización de actividades más concretas y aisladas, es decir, no existe el elemento de
continuidad o estabilidad que caracteriza al contrato de agencia. Este tipo de contratos
no tiene por qué ser retribuido y puede finalizar con el simple cumplimiento del
encargo. El comisionista – quien realiza el encargo – sólo puede ejecutar las
operaciones para las que, estrictamente, se le haya realizado el encargo y no actúa en
exclusividad para el comitente.
Contratos de distribución en sentido estricto, este tipo de contratos son los adecuados
para implantar una red de venta o distribución de los productos de un fabricante y
destacan por su finalidad de permanencia o estabilidad. Normalmente, conllevan una
cesión sobre bienes inmateriales (marcas, rótulos, logotipos, know-how, etc.) y el
distribuidor obtiene un margen comercial por la distribución del productor.
Los tipos de contratos de distribución que hay son de Franquicia, exclusiva o de
concesión comercial, distribución selectiva.
DIFERENCIA ENTRE UN CONTRATO DE ASOCIACIÓN Y COLABORACIÓN