13 tips para mejorar el ambiente en el aula
Encuentra aquí 13 consejos para crear un ambiente seguro, justo y
agradable en clase:
1. Escucha a tus alumnos
Habla con tus alumnos sobre tu desempeño en clase. Podrás así
obtener información de primera mano sobre los contenidos que
enseñas, tus gestos en el aula y cómo puedes mejorar. Los
estudiantes también se sentirán así más confiados contigo. No hables
sólo con los padres dejando a tus alumnos fuera de la ecuación.
2. Crea un espacio para la curiosidad y el descubrimiento
Haz actividades que inspiren a los estudiantes a ser curiosos sobre el
mundo que les rodea y que les permitan descubrir cosas más allá de
un libro de texto. Motívalos haciendo preguntas con respuestas
abiertas que puedan responder ellos mismos. Crea estrategias para
que el aula no sea sólo un lugar para aprender contenidos sino
también un entorno cálido para el aprendizaje.
3. Fomenta las interacciones positivas
Promueve interacciones positivas mediante actividades
grupales y debates en el aula que les permitan a los alumnos entender
la importancia de trabajar en equipo y aprender el uno del otro. Estas
actividades son esenciales para desarrollar sus habilidades sociales.
4. Aborda los problemas desde el principio
Si descubres tensión entre dos o más alumnos, actúa de inmediato y
busca el momento ideal para que puedan hablar del asunto contigo
como mediador. También puedes hacer una actividad con toda la
clase en la que esos alumnos deban trabajar juntos. Para descubrir
estos problemas entre los alumnos no hay nada mejor que
'circular'. No te quedes en la pizarra, camina por el aula, siente su
energía y habla con ellos.
5. Celebra los logros, por pequeños que sean
Valora a los estudiantes por lo que aportan en clase en lugar de
señalarlos por aquello en lo que tienen que trabajar. Es lo que se
conoce como 'modelo de activos'. Celebra a cada uno de tus
estudiantes por sus pequeños y grandes logros. Refuérzalos
positivamente y tendrán más confianza en sí mismos.
6. Conoce a tus estudiantes
Tómate el tiempo para conocer a tus estudiantes y entenderlos mejor.
Puede ser difícil por la cantidad de niños en clase, pero seguro que
crearás un ambiente positivo.
7. Fomenta el sentido de pertenencia y respeto
Crea una atmósfera inclusiva y de confianza para que los estudiantes
se sientan parte de una comunidad. El sentido de pertenencia, tener
amigos, les hará sentirse más valorados.
8. Fomenta la colaboración
Para mejorar el rendimiento, habla con los estudiantes sobre la
importancia de ser productivos y colaborar juntos para
alcanzar objetivos. Después, divídelos en grupos basados en
sus habilidades y asigna una tarea o proyecto para que trabajen
juntos. Asegúrate de guiarlos durante el proceso de colaboración.
9. Sé respetuoso y justo
Trata a tus alumnos con respeto y establece reglas y expectativas
claras desde el principio. Se sentirán más seguros si sienten que son
tratados con justicia. Incluye también las consecuencias que tendrán
ante un comportamiento inapropiado.
10. Muestra el trabajo de tus alumnos
Decora las paredes del aula con trabajos de tus alumnos: dibujos,
ensayos, proyectos o poemas. Les dará un sentimiento
de pertenencia y los hará sentir orgullosos de sus logros. Puedes
hacer una actividad grupal o individual en la que los alumnos creen
sus propios carteles informativos para colgarlos en las paredes. Así los
alumnos podrán mostrar sus habilidades y conocimientos mientras
decoran el aula.
11. Haz de tu aula un espacio musical
Son numerosos los beneficios de incorporar música en tus clases. La
música reduca la ansiedad y el estrés y tiene un impacto en cómo los
alumnos regulan sus emociones. También sirve para mejorar
la concentración y el procesamiento del lenguaje.
12. Imparte tus clases con humor
Aprovecha todas las oportunidades para llenar de risas el aula. Cuenta
un chiste o una historia graciosa. Comparte una experiencia
inolvidable. No te tomes las cosas en serio todo el tiempo y los
estudiantes se sentirán cómodos contigo.
13. Fomenta un alto rendimiento
No se trata de las calificaciones, sino de empujar a los estudiantes a
atreverse a hacer tareas más difíciles de lo que piensan que pueden
hacer. Enseñarles a asumir riesgos. De esta manera, ayudarás a
desarrollar sus habilidades críticas y analíticas.