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Boletín INIA #160

Este documento presenta los principales resultados de un proyecto de investigación sobre el manejo del riego y suelo en palto. El documento describe cómo la baja productividad de muchos huertos de palto se debe a problemas de asfixia radicular causados por la falta de aire en el suelo, debido a que la mayoría de las plantaciones se establecen en suelos con baja capacidad de aire y alta densidad. El documento también analiza formas de mejorar las prácticas de riego y aireación del suelo para aumentar la productividad
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Boletín INIA #160

Este documento presenta los principales resultados de un proyecto de investigación sobre el manejo del riego y suelo en palto. El documento describe cómo la baja productividad de muchos huertos de palto se debe a problemas de asfixia radicular causados por la falta de aire en el suelo, debido a que la mayoría de las plantaciones se establecen en suelos con baja capacidad de aire y alta densidad. El documento también analiza formas de mejorar las prácticas de riego y aireación del suelo para aumentar la productividad
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MANEJO DEL

Editores:
ISSN 0717 - 4829

R. Ferreyra E.
G. Selles van Sch.
BIERNO DE CHILE
GOBIERNO
DE CHILE ORFO /
MINISTERIO DE AGRICULTUS e Err]
INIA INNOVA CHILE

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES AGROPECUARIAS

MANEJO Dit
RIEGO
y SUELO ka I
ve

Editores:
R. Ferreyra E.
G. Selles van Sch.
ISSN 0717 - 4829

La Cruz, Chile, 2007

( BOLETIN INIA - N? 160 )


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Manejo del Riego y Suelo en Palto


La presente publicacion entrega los principales resultados obtenidos en
el marco del proyecto "Aumento de la Productividad del Palto a traves
del Mejoramiento de las Practicas de Riego y Aireacion del Suelo en la
Zona Central del Pais" desarrollado entre los aĥos 2004 y 2007, con el
apoyo financiero de INNOVA - CORFO.

Autores:
R. Ferreyra E.
G. Selles van Sch.
P. Gil M.
R. Ruiz Sch.
C. Barrera M.
P. Maldonado B.
J. Celedon A.

Director responsable:
Robinson Vargas M.,
Director Regional INIA - V Region.

Corrector Tĉcnico:
Fernando Rodriguez A.,
Subdirector de Investigacion y Desarrollo, INIA - V Region.

Boletin INIA N? 160

Cita bibliografica correcta:


Ferreyra, E., R.; Selles, van Sch. (ed.) 2007. Manejo del Riego y
Suelo en Palto. La Cruz, Chile. Instituto de Investigaciones
Agropecuarias. Boletin INIA N? 160. 120 p.

O 2007, Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA,


Centro Regional de Investigacion V Region, Chorrillos 86, La Cruz,
Telefonofax (56-33) 312366, Casilla 3, Correo La Cruz, Chile.

ISSN 0717 — 4829

Todos los derechos reservados. Este boletin no podra ser reproducido


parcial o totalmente, para cualquier uso, sin permiso expreso por
escrito del autor.

Disefo y Diagramacion : Jorge Berrios Villablanca


Impresion : Salesianos Impresores S.A.

Cantidad de ejemplares: 1.000

La Cruz, Chile, 2007.

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

INDICE DE ĈONTENIDOS

Capitulo 1.
Introduccion

Capitulo 2.
CaracterizacioOn de los Suelos
de la V Region Cultivados con Palto

Capitulo 3.
Efecto del Contenido de Aire
del Suelo en el Estado Hidrico
y Desarrollo del Palto 13

Capitulo 4.
Asfixia Radicular: Su Manifestacion
y Mitigacion 19
4.1 Baja produccion del palto 19
4.2 Sintomas de plantas con
asfixia radicular 20
4.3 Causas de una baja aireacion
en el suelo 25
4.4 Como evitar la asfixia radicular
en los huertos de paltos 26
4.4.1. Adecuacion de los equipos
de riego 26
4.4.2 Estrategias de manejo
del agua de riego 26

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Capitulo 5.
Manejo del Riego en Palto 27
5.1 Programacion de riego 29
5.1.1 El clima y los requerimientos
de riego 29
5.1.2 Las caracteristicas del cultivo
y los requerimientos hidricos 33
[Link] Evapotranspiracion
maxima del cultivo 33
[Link] Desarrollo radicular 36
[Link] Perfodos criticos y efectos
de deficit hidricos 38
5.1.3 Las propiedades fisicas del
suelo y el manejo del riego 39
[Link] Umbrales de riego 43
5.1.4 Como elaborar un programa
de riego en palto 48
[Link]. Tiempo de riego
(cantidad de agua a aplicar) 50
[Link] Frecuencia de riego 51
[Link] Ejemplo de programacion
de riego en palto 51
5.2 Control de riego 56
5.2.1 Control del estado hidrico
del suelo 56
[Link] Uso de barrenos
y calicatas 57
[Link] Humedad del suelo 58
[Link] Control del estado hidrico
en la planta 62
[Link].1 Potencial hidrico
xilematico 62
[Link].2 Microvariacion del
diametro de troncos 75
5.2.2 Sensibilidad y variabilidad de los
indicadores del estado hidrico de
las plantas 86

Boletin INIA, N“ 160


ENTIDON JN Sl UN AEI a IN E LO]

Capitulo 6.
Recuperacion de un Huerto de Palto
var. Hass con Problemas de Asfixia
Radicular: Un Estudio de Caso 91
6.1. Descripcion del area 91
6.2 Equipo de riego 92
6.3 Condicion inicial de los arboles 93
6.4 Practicas y manejos realizados
para recuperar el huerto 94

Capitulo 7.
Manejo del Suelo y Nutricion en
Suelos con Problemas de Aireacion 101
7.1 Decaimiento del palto y su relacion
con problemas fisicos del suelo 101
7.2 Decaimiento y problemas
nutricionales 103
7.3 AireacioOn y problemas quimicos
del suelo 106
7.3.1 Dinamica del hierro en el
sistema suelo-planta 107
7.4 Alternativas de manejo en la
solucion de los problemas 110

Literatura Citada 113

Boletin INIA, N? 160 uu


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Boletin INIA, N? 160


CAPITULO 1

INTRODUCCION

nivel mundial, los rendimientos promedios


de los huertos de palto o aguacate (Persea
americana Mill.) son bajos en comparacion
con otras frutas de pulpa. Esto se debe principal-
mente a que para producir frutos de semilla grande
y ricos en aceite se requiere de un alto costo en
fotosintatos (Wolstenholme, 1986). En Chile hay
huertos que mantienen producciones estables de
alrededor de 25 ton/ha, sin embargo el rendimien-
to promedio de los huertos adultos esta alrededor
de las 9 ton/ha. Esta baja produccion se debe prin-
cipalmente a problemas de asfixia radicular, ya que
el palto es muy sensible a la falta de aire en el
suelo y la mayoria de las plantaciones en el pais
se han realizado en terrenos con baja capacidad
de aire, entre 15 y 2090, y alta densidad aparente,
entre 1,1 y 1,4 gr/cm' (Nagera et al., 2006).

Los suelos de donde es originario el palto son


andisoles, derivados de cenizas volcanicas
(Anguiano-Contreras et al., 2003), los cuales se
caracterizan por presentar alta capacidad de aire,
cercana al 4690, baja densidad aparente, entre
0,5 y 0,8 gr/cm', y un pH acido, entre 5 y 6.

Salazar y Cortes (1986) encontraron que las raices


del palto var. Fuerte, se desarrollan mejor en sue-
los arenosos, con alta macroporosidad, que en sue-
los arcillosos. Una explicacion para esto podria ser

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

el mayor nivel de oxigeno que presentan los sue-


los de alta macroporosidad, ya que estudios han
demostrado que las raices de ciertas variedades
de palto como son Scott, Duque y Topa Topa no
crecen cuando la tasa de difusi6n de oxigeno es
inferior a 0,20 ug/cm?/min” (Valoras et al., 1964).
Por otra parte, Stolzy et al. (1967) informa que plan-
tas de palto var. mexicola, que crecen en suelos
con una tasa la difusion de oxigeno menor a 0,17
ug/cm”/min' tienen entre un 44 a un 10090 de daŭo
en su sistema radicular. Ferreyra et al. (2006) se-
ĥala que el palto var. Hass, sobre portainjerto
mexicola, se desarrolla mejor en suelos arenosos,
de alta capacidad de aire, que en suelos francos,
con tasas de difusion de oxigeno inferiores a 0,17
ug/cm?/min".

Por lo indicado anteriormente, uno de los principa-


les factores que afecta la produccion y calidad de
la fruta, sobre todo en condiciones de suelo desfa-
vorables para el desarrollo del palto, es una inade-
cuada relacion entre el agua y el aire en la zona
de la rizosfera. En este boletin se analizan diferen-
tes factores que afectan la relacion agua-aire en
el suelo y se discuten practicas de manejo que
ayudan a mitigar estos problemas.

Los Editores.

Ki Boletin INIA, N? 160


CAPITULO 2

CARACTERIZACION DE LOS SUELOS


DE LA V REGION CULTIVADOS
CON PALTO
R. Ferreyra E., G. Selles van Sch., C. Barrera M.

as plantaciones de palto en Chile se encuentran principalmente


en dos grupos de tipos de suelos, el primero de ellos son los alfi-
soles de origen aluvial, textura franca, alcalinos y pobres en ma-
teria organica. El segundo grupo esta representado por suelos de cerros
de origen granitico y/o basaltico, de = 60
textura franco arcilloso, desuniformes 3Z 50
y pobres en materia organica. Ambos = I
grupos de suelos presentan caracteris- = eu
ticas fisicas y quimicas distintas a los € 10
andisoles de donde es originario el 2 0
palto (Anguiano-Contreras et al., LO ATA
2003). = 100 -
8 80
De trabajos realizados por Nagera et 2 60
al. (2006) en la V Region, donde se : 40
concentra mas del 80906 de las planta- = 20
ciones de palto, se desprende que al a ŭ
aĥo 2002, habian 2.176 huertos con I 02. 21-55 5,1-474
este cultivo, abarcando una superfi- L Ca - CO; (90)
cie de 11.422 ha. E
$ 50
2 40
El 66,59o de los paltos en la V Re- = 30
gion se encuentran plantados en sue- 3 20
lo con un pH (en agua) superior a = 10
70 yun 48,290 superior a 7,5 (Figura 0
0.0, 0,5-19 20-2,8
1). Segun Razeto (1993), el palto li-
CE (dS/m)
mita su crecimiento en suelos con pH
Figura 1. Superficie cultivada con
superior a 7,0. Respecto de esta pro- palto de acuerdo a tres propieda-
piedad quimica, en la V Region se ob- des quimicas de los suelos en la V
Region de Chile.
servan dos situaciones contrastantes: (pH en el agua, carbonato de calcio (CaCO.) y
suelos de'bajo pH, posiblemente aso- salinidad (CE en dS/m)

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

ciados a cerros y plantaciones mas recientes; y suelos alcalinos, con


problemas de pH, probablemente asociados a los suelos bajos en el
valle. Un 1090 de la superficie plantada con paltos se encuentra en
suelos con mas de un 590 de CaCO, totales y un 690 se ubica en el
rango medio (de 5 a 296) lo que origina sintomas visibles de clorosis
ferrica (Razeto, 1993; Gardiazabal, 2004).

En la V Region aproximadamente un 590 de los huertos esta plantado


en suelo con conductividad elĉctrica (CE) superiores a 2 dS/m que se-
gŭn Ayers $: Westcot (1985), provoca un 1090 de pErdidas de rendi-
miento.

Respecto a las propiedades fisicas del suelo, cerca de un 590 de los


huertos plantados con paltos (Figura 2) presenta un contenido de arci-
lla igual o superior al 4090 y solo un 490 presenta una densidad aparen-
te (Da) menora 1 g cm”.

Ninguno de los suelos supera el 4090 de capacidad de aire (volumen de


aire del suelo a 0,33 atmosfera) y mas de la mitad se encuentra en un

e 50

= 80 7 3 40
J =
= 60 =. 30
a.G J
eU

X: 0-
7 €z 10
e p-4 3.0
Ĥ 0,5-1,0. 1,0-1,2 1,3-1,6 8,3-16,9 17-19,9 20-36,8
Da (gr/cm) Capacidadde aire del suelo (96)

E 607 = 80
8 50 - 8
2 40 - 30
$ 307 £ 40
~
s2 207 2v
= 104 z 20
a
sa 07
ĝ oO
5,8-19 20-39 40-51 s 3,3-19 20-49 50-86
Arcilla (90) Arena (90)
Figura 2. Superficie cultivada con palto respecto a cuatro
propiedades fisicas de los suelos en la V Region de Chile.
"Da: Densidad aparente

EU Boletin INIA, N? 160


Caracterizacion de los Suelos de la V Region Cultivados con Palto

rango entre 8,39o y 2090. Ferreyra et al. (2005), indica que el palto
para desarrollarse en forma adecuada requiere de un porcentaje de
aire en el suelo del orden del 27906.

El Cuadro 1 muestra las caracteristicas fisicas y quimicas de las princi-


pales series de suelos plantadas con paltos en la V Region, las cuales
representan el 7090 de la superficie total de las plantaciones de palto
en esta zona.

Cuadro 1. Caracteristicas fisicas y quimicas de las principales


series de suelos donde se cultiva el palto en la V Region.

Capa-
cidad
de aire CE Arcilla Arena
Nombre A 9 : UAN Lo 1 i La A

As Challay 2122 58 00 1,15 223) ' 9A 18,1 43,7


Ocoa 1423. 7,5 0,0 1,16 18,9 l4 21,6 35,6
Chagres 728 72 0,0 1,10 20,2 0,1 30,7 25,2
Hijuelas 647 75 0,0 173 18,7 Ui 20,8 29,4
Lo Vazquez 610. 6,7 0,0 1,40 16,2 0,3 14,8 55,8
Calera 431 82 28 1,21 17,8 0,7 20,4 31,3
Pullalli 407 72 0,0 1,00 234 0,5 30,8 13,6
Encon 385 76 0,0 1,60 13,5 0,3 5,8 74,8
Calle Larga 351 6,6 0,0 1,16 18,3 0,1 23,3 28,6
San Isidro 320. 7,8 60 0,96 24,8 Lo 350 20,5
La Ligua 311 76 0,0 1,17 17,5 0,6 30,4 24,3
As La Parva 300 75 0,0 1,02 16,6 0,2 50,5 16,8
Hualcapo 285 76 0,0 1,45 15,0 16 84 67,3
Milagro 269 78 0,0 1,45 15,5 0,8 9,2 69,3
Putaendo 250 72 0,0 1,06 22,9 0,9 23,9 25,6
Catemu 241 73 0,0 1,30 16,6 20 17,1 43,1
Pataguas 199 8,0 3,5 1,10 214 14 220 20,4
Cristo Redentor 195 64 0,0 1,16 17,8 0,1 30,2 25,1
Pocuro 189 67 0,0 1,19 21,3 0,1 18,0 40,8
Lo Campo 168 8,0 474. 107 18,8 13 33,8 19,5
Sta. Rosa de
Casablanca 1565 35,6: '0)0 1,35 20,1 0,2 75 763
Colunquĉn 139: 82. 447. 1,05 ]9;/22 05 370 19
San Lorenzo 14: 78. 00. 1,07 24,3 LO 22,3 44,0
As la Manga 101 74 / 00 17 21,1 0,2 32,1 46,9
Adaptado de CNR (1979), SAG (2002).

Boletin INIA, N? 160 uu


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Las nuevas plantaciones de palto en Chile se han realizado principal-


mente en laderas de cerro, donde generalmente se presentan condicio-
nes heterogeneas de textura y profundidad efectiva de suelo (desde 30
cm a 1,5 m). El material parental de los cerros de la zona central es de
origen granitico y basaltico, por lo tanto son suelos con texturas arci-
Ilosas en su mayoria. Ademas, se presentan pendientes que varian des-
de 1590 a mas de 10096 (Ferreyra et al., 2001).

El potencial productivo del cultivo del palto es cercano a las 30 ton/


ha. En zonas donde se presentan suelos texturas de tipo franco arenoso,
con capacidad de aire del 2790, como por ejemplo laderas de cerro en
la localidad de Panquehue, es posible llegar a rendimientos promedios
de 20 a 25 ton/ha de forma perdurable en el tiempo y con ausencia de
plantas decaidas. Sin embargo, al realizar un recorrido por otras zonas
de la V Region, es posible observar que muchos huertos presentan sec-
tores con arboles decaidos, la mayoria ubicadas en las partes bajas de
las laderas de cerro. En estas plantaciones se observan plantas de me-
nor desarrollo foliar o amarillentas y en otros casos se observan plan-
tas muertas o bien rebajadas.

Hace un tiempo el decaimiento de los paltos se atributa a la enferme-


dad Tristeza del Palto, causada por el hongo Phytophthora cinnamomi,
pero la localizaciĝn de este problema en zonas bajas de los cerros o
bien en depresiones causadas por la irregularidad de la topografia de
las laderas, sumado a que el decaimiento ocurre en forma pausada y
que los pH de los suelos son mas bien neutros a basicos, hacen pensar
que este problema corresponde mas bien a un estres de tipo abiotico
debido a la acumulacion excesiva de agua en el suelo, lo que provo-
caria el problema de asfixia o hipoxia radicular, el cual se manifiesta
generalmente luego del 4" aŭo de la plantacion.

Las razones de la acumulacion de agua en las zonas bajas de las plan-


taciones en ladera puede atribuirse a que los cerros presentan horizon-
tes de suelo de textura franca a franca arcillosa, seguido de roca, lo
que provoca un pobre drenaje en profundidad que se manifiesta princi-
palmente en un movimiento descendente subsuperficial. Por otra par-
te, el drenaje del agua de los equipos de riego, ocurre principalmente
en las zonas bajas.

= Boletin INIA, N? 160


CAPIKUELO: 3

EFECTO DEL ĈONTENIDO DE AIRE


DEL SUELO EN EL ESTADO HIDRICO
Y DESARROLLO DEL PALTO
R. Ferreyra E., G. Selles van Sch., P. Gil M.,
C. Barrera M., P. Maldonado B., J. Celed6n A.

os factores de estres que mas restringen el desarrollo de las plan-


tas y afectan la productividad son el deficit hidrico, el estres ter-
mico, las heladas, la salinidad y el deficit de oxigeno en el suelo
(Taiz y Zeiger, 1991). La falta de oxigeno en el suelo induce miltiples
disfunciones en las plantas, se inhibe la fotosintesis y el transporte de
carbohidratos, se disminuye la absorcion de macronutrientes debido a
la muerte de raices y pĉrdida de micorrizas. La falta de oxigeno tam-
biĉn altera el balance hormonal en las plantas, debido al incremento
del etileno en la atmosfera del suelo (Kozlowski, 1997).

Estudios realizados con paltos en macetas bajo diferentes regimenes


de riego, indican que inundaciones parciales redujeron las concentra-
ciones de nitrogeno, fosforo, potasio, magnesio, zinc, cobre y boro,
aumentando manganeso, hierro, sodio y cloro en la parte vegetativa
de la planta, en comparacion con arboles creciendo bajo un regimen
de riego normal (Stolzy et al., 1967; Labanauskas et al., 1978).

La falta de oxigeno en el suelo tambiĉn afecta el metabolismo del


sistema radicular y produce el cierre de estomas (Lafitte, 2001).

Segun Ferreyra et al. (2006), paltos en terrenos arenosos con un conte-


nido de aire en el suelo (Ea) de 2990, presentan conductancias estoma-
ticas (gs), de 0,43 cm/s, en cambio en suelo franco con un Ea de 7,3890,
la conductancia estomatica (gs) disminuye a 0,19 cm/s (Cuadro 2). Sin
embargo estas variaciones en el contenido de aire en el suelo (Ea) no
afectan el estado hidrico de la planta ya que los paltos presentaron, en
estas condiciones, un potencial hidrico xilematico (PHx) similar, los
cuales varian entre -O,33 a -0,66 MPa (Cuadro 3). Ferreyra et al. (2005)
seĥala que los valores de PHx en paltos con buen suministro hidrico,
fluctŭan entre -O,4 a -O,5 Mpa.

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Cuadro 2. Efecto del contenido de aire del suelo (Ea) en la


conductancia estomatica (gs) medida a la 14 horas.

Tratamientos
Periodos de TO LN] T2 IK
crecimiento
vegetativo gscms' Ea9o gscms' Ea9o aĵo gscms' Ea9o

Menor 0.12a 7.48 0.29b 28.02 O0.19a 22.59 O0.15a 12.24

Mayor 0.226a 7.28 0.56b 29.98 0.30a 21.29 0.34a 16.23

Promedio 0.119 7.38 0.143 290 0.24 21.94 0.25 14.24


TO = Franco;
TI = Arenoso;
T2 = Franco arenoso;
T3 = Franco arcilloso.
Letras distintas indican que hubo diferencia significativa de acuerdo a la prueba de comparacion
mŭltiple de Tuckey (a = 0.05).

Cuadro 3. Efecto del contenido de aire en el suelo (Ea) en el


Potencial hidrico xilematico (PHx) medido a medio dia.

[E Tu p]
Trata- 6/12/2004 10/12/2004 26/01/2004 Promedio
miento Ea PHx [7 [dak Ea PHx Ea [435

TO 85a -034a 78a -054a 7a -OSla 7.5a -O.46a

TI 277b -037a 274b -057a 289b -049a 29. b -O.47a

T2 245b -036a 199c -034a 262b -O55a 204c -O.42a

T3 12a -O33a 10.54a -O48a 17.7ab -O.66a 14.4d -0.49a

TO= Franco;
TI= Arenoso;
T2= Franco arenoso;
T3= Franco arcilloso.
Letras distintas indican que hubo diferencia significativa de acuerdo a la prueba de comparacion
miltiple de Tuckey (a =0.05).

El efecto del Ea sobre la gs y no sobre el PHx se puede deber a que los


estomas responden tanto a variables ambientales como al estado hidrico
de la planta, sin embargo, tambiĉn responden a sefales no hidraulicas,
provenientes del sistema radicular, las que pueden estar asociadas a la
generacion de acido abcisico (ABA) (Glenn, 2000).

Boletin INIA, N? 160


aza Ne ON a a al a ON az GIN

Por otra parte, al disminuir el contenido de aire en el suelo, el palto


reduce su crecimiento. En el Cuadro 4 y en las Fotos 1 y 2 se muestra
que los paltos se ven afectados en su desarrollo (Indice de area foliar,
IAF) y comienzan a presentar sintomas de asfixia radicular con niveles
de aire en el suelo de 2090. Por otra parte, las plantas presentan un
buen desarrollo con niveles cercanos al 3090 de aire en el suelo.

Cuadro 4. Efecto del conteni- En la mayoria de las especies vege-


do de aire en el suelo (Ea) en
tales, el contenido de aire en la zona
el indice de area foliar (IAF)
del palto var. Hass sobre de raices debe ser superior al 1090 del
portainjerto mexicola. volumen total de suelo (Sellĉs et al.,
2003), sin embargo en palto se esti-
IAF (m?)
ma que el limite adecuado para el
desarrollo de raices se encuentra al-
rededor del 2790 (Ferreyra et al.,
2006), por lo cual, plantaciones en
suelos de textura fina o mal estructu-
TO: suelo franco; rado, con mal manejo del riego, pue-
T1: suelo arenoso;
2: suelo franco arenoso; den provocar restricciones en el de-
T3: suelo franco arcilloso. sarrollo de raices y serias consecuen-
Letras distintas indican que hubo
diferencia significativa de acuerdo a la cias en la productividad de la planta
prueba de comparacion miltiple de
Tuckey (a = 0.05).
(Ferreyra et al., 2006).
Fecha medicion 06-02-06

Foto 1.
(Izquierda)
Palto creciendo
con 2995 de aire
en el suelo.

Foto 2.
(Derecha)
Paltos creciendo
con 79o de aire
en el suelo.

Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

El contenido de aire en la zona de raices, depende de la capacidad de


aire del suelo (contenido de aire del suelo a capacidad de campo) y
del manejo del riego. La capacidad de aire esta relacionada con la
textura y estructura del suelo. En el Cuadro 5, se presentan valores de
capacidad de aire para diferentes suelos y en la Figura 3, se puede
apreciar el efecto del riego de alta frecuencia en el contenido de aire
en la zona de raices en suelos de textura arenoso y franco.

Cuadro 5. Capacidad de aire de diferentes suelos de la V Region


medidas in situ y el contenido de aire en el suelo al regar
las plantas en forma frecuente (pulsos).

Tipos de Da PT CC Micro Capacidad Arcilla Limo Arena


Suelo (gam) (90) (9) poros deaire ()) (99) (90)
(9o) (9o)

Da = Densidad Aparente; PT = Porosidad Total; CC = Capacidad de Campo

= 5096 —=-TO(Suelo Franco) «= —o— TI (Suelo Arenoso)


E
Z 4096
e 3090 . . Capacidad de aire
v 29,879o
5. 2096
= Capacidad de aire
= 1096 | Oŭ1-a 14.0895
E
ĝ
£
O 095 T T T T T T

12-6-04. 1-8-04 20-9-04 9-11-04 29-12-04 17-2-05 8-4-05


Fecha
Figura 3. VariaciOn del Contenido de aire (90), en dos
suelos regados con alta frecuencia (cuatro pulsos diarios).

16 Boletin INIA, N“ 160


TAO IKA ON a VK a a DN Na ni ATP

Las raices pueden tomar el oxigeno desde el suelo, sin embargo esta
cantidad solo representa una pequeĥa fraccion del total de las necesi-
dades. Es por esto que la mayor parte del oxigeno necesario debe pro-
venir de la atmosfera, a traves del suelo y del espacio poroso, para
luego entrar a la raiz donde es utilizado (Cook y Knight, 2003). Por lo
cual el nivel de oxigeno en el suelo esta relacionado con su velocidad
de difusion.

La velocidad de difusi6n del oxigeno a traves del agua es diez mil


veces mas lenta que en el aire (Letey y Stolzy, 1964; Ansorena, 1994).
Por lo cual, uno de los grandes problemas que afectan la difusi6n del
oxigeno en la zona de raices, es un exceso de humedad o un mal
drenaje (Kozlowski, 1997).

La tasa de difusion de oxigeno (ODR) es una medida de la movilidad


de oxigeno en el suelo y esta directamente relacionada con el conteni-
do de aire del suelo. Ferreyra et al. (2006) seĥala que con contenidos
de aire cercanos al 1790 se registraron ODR de 0,17 ug/cm?/min', valo-
res inferiores al limite de difusiĉn de oxigeno establecido como ade-
cuado para el desarrollo del cultivo del palto (Figura 4).

Varios estudios han demostrado que las raices de ciertas variedades de


palto, como son: Scott, Duque y Topa Topa, no crecen cuando la tasa
de difusion de oxigeno es menor a 0,20 ug/cm“/min' aproximadamente
(Valoras et al., 1964). Posteriormente, Stolzy et al. (1967) inform6 que

Ex T0 (Suelo DM TI (Suelo 9T2 (Suelo AT3 (Suelo


Franco) Arenoso) Franco Arenoso) Franco Arcilloso)

e "do ya21,83x?- 5,5648x = 0,4397 o


E 1214 R?=0,8811
pas!
S 081
= i
.
x 0,44
Oo J
o 0,0 = -
0 5 10. 15 20 25 30 35 40
Contenido de aire en el suelo (90)
Figura 4. Relacion entre la tasa de difusiĝn de oxigeno
(ODR, ug cm-' min”) y el contenido de aire del suelo (90).
Letras distintas indican que hubo diterencia signiticativa de acuerdo a la prueba
de comparacion mŭltiple de Tuckey (a =0,05)

Boletin INIA, N? 160 EZ


Manejo del Riego y Suelo en Palto

plantas de palto de variedad mexicola que crecen en suelos con una


tasa la difusion de oxigeno menor a 0,17 ug/cm”/min' tienen entre un
44 a un 10090 de sus sistemas radiculares en un estado de decaimiento.
Ferreyra et al. (2006) indica que en el palto Hass sobre portainjerto
mexicola, disminuye la gs cuando la ODR esta cercana a los 0,17 ug/
cm~/min'.

La concentracion de CO, O, y etileno en el suelo afecta directamente


el crecimiento y funcionamiento de la raiz. La mayor parte de los
cultivos solo pueden desarrollarse en forma vigorosa si la concentra-
cion de CO, alrededor de sus raices no es demasiada alta, la de O,
demasiado baja y no exista la presencia de sustancias toxicas.

Ensayos realizados por Ferreyra et al. (2006) indican que en suelos


arenosos la concentracion de O, es superior que en suelos francos,
registrandose valores aproximados de 1890 y 1090, respectivamente
(Figura 5). Estudios realizados por Valoras (1964), seĥalan que plantas
que crecen con niveles menores al 190 de oxigeno se marchitan y
mueren, sin embargo, con un nivel del 590 de O, las plantas no mue-
ren, pero presentan quemadura en la punta de sus hojas. Las plantas
que crecen con sus raices en una atmosfera de suelo con concentracio-
nes de oxigeno entre 10 y 2190 presentan un rapido crecimiento. Esto
tambiĉn fue comprobado por Stolzy et al. (1967), quien indica que
niveles menores a un 590 de oxigeno en la atmosfera del suelo puede
daĥar y dar muerte a la raiz del palto.
um CO, e(O)»
a 3 25
$ = 30 29 5
z ei 2.5 15 2 ~
=ru
so
20 10
xu
= =
== 15 iĝ; = =—x
o ~~2 10 Ŝ 5.3
so
9 os o
E QO se
/ o

-O.5 -1O0
(Franco) (Arenoso) Franco Franco
arenoso arcilloso
Figura 5. Concentracion de O, y CO, (96) en suelos
de diferente textura y tasa de difusioOn de oxigeno.
Letras distintas indican que hubo diferencia significativa de acuerdo a la
prueba de comparacion mŭltiple de Tuckey («=0.05)

EO Boletin INIA, N? 160


CAPITULO 4

ASFIXIA RADICULAR:
SU MANIFESTACION Y MITIGACION
R. Ferreyra E., G. Selles van Sch., P. Gil M., C. Barrera M.,
P. Maldonado B., J. Celedon A.

4.1 Baja produccion del palto

na de las principales causas de los bajos rendimientos prome-


dio en las plantaciones de palto en Chile es la asfixia radicular.
Esto se debe a que los huertos estan plantados en condiciones
ambientales desfavorables de suelos. Estos suelos como se indico ante-
riormente, presentan densidad aparente alta y baja capacidad de aire
y, en muchos casos, se riegan en forma inadecuada para estas condi-
ciones, lo cual agudiza este problema.

El palto comienza a presentar sintomas de asfixia radicular con nive-


les de aire en el suelo de 2090 y presenta un buen desarrollo con nive-
les cercanos al 309o (Cuadro 4 del capitulo anterior).

Estos antecedentes han


sido corroborados me-
diante observaciones de
campo. En predios con
capacidad de aire del
suelo del 2790 (Foto 3),
no se presentan plantas
con asfixia radicular, sin
embargo, en huertos con
1290 (Foto 4), es comŭn
encontrar plantas con
este problema.
Foto 3. Palto creciendo en suelo con Capacidad
de aire del suelo de 27906 (suelo Franco Arenoso).
Sin asfixia, rendimiento medio 25 ton/ha.

Nota: Capacidad de aire del suelo = Contenido de aire que tiene un suelo
a capacidad de campo in situ o a 0,33 atmosfera en laboratorio.
Macroporosidad = Contenido de aire que tiene un suelo a 0,06 atmosfera.

Boletin INIA, N' 160 EIN


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Foto 4. Paltos creciendo en suelos con capacidad de aire


del suelo del 1296 (suelo Franco arcilloso). Con Asfixia,
rendimiento medio 8 ton/ha.

Otros factores de estres que inciden en la baja productividad del palto


son: salinidad, fertilidad y emboscamiento, entre otros. Sin embargo,
el mal manejo del riego en suelos que presentan condiciones ambien-
tales desfavorables es el factor que mas afecta la produccion de este
cultivo.

4.2 Sintomas de plantas con asfixia radicular

Bajos contenidos de aire en el suelo deterioran el sistema radicular,


para posteriormente, afectar la parte aĉrea. Cortos periodos deficien-
tes en oxigeno, normalmente derivan en reduccion en el crecimiento
y/o muerte del sistema radicular. Esto incide en el crecimiento de los
brotes, inhibiciĝn de la expansion de las hojas, moderada a severa
abscision de hojas (Stolzy et al., 1967; Schaffer et al., 1992) y en que-
maduras en la punta de las hojas (Valoras, 1964).

Los sintomas varian dependiendo del contenido de aire del suelo. A


continuacion se muestran sintomas que presentan los arboles con as-
fixia radicular (Fotos 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 18, y 19) al com-
pararlos con arboles normales (Fotos 5, 6, 16, y 17).

EKU Boletin INIA, N" 160


Asfixia Radicular: su Manifestacion y Mitigacion

Arboles normales

Foto 5 y b.
Arboles con
crecimiento normal.

Efecto de la asfixia en el sistema radicular.

Foto 7. Escasas raices


en el camellon.

Boletin INIA, N" 160 [as |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Efecto de la asfixia radicular en el desarrollo del palto

Foto 9.
Arboles con
hojas angostas
e inclinadas
hacia al suelo.

Foto 10.
Caida de hoja abundante
durante la floracion.

Foto 11.
Caida de fruta
abundante
a fines de
primavera y/o
finales de
verano.

Boletin INIA, N“ 160


AS
lu
Asfixia Radicular: su Manifestacion y Mitigaciĝn

Efecto de la asfixia radicular en el desarrollo del palto

Foto 12. Desfoliaciĝn de brotes Foto 13. Arbol desfoliados con exceso
de la temporada; golpe de sol en de floracion. Arboles desfoliados en la
la fruta; Hojas angostas. zona de mayor acumulacion de agua,
porejemplo, en final de lineas de riego.

Foto 14. Arboles desfoliados, fruta


bajo calibre. Color follaje verde
amarillento, hojas angostas.
Foto 15. Arboles con puntas quemadas,
en condiciones de baja salinidad

Boletin INIA, N? 160 23


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Efecto de la asfixia radicular en la floracion

Fotos 16 y A
Floracion normal.

Foto 18 y 19.
Floracion en plantas con asfixia.
Floraciĝn muy abundante, pedŭnculos
cortos. Mucho aborto floral.

p Boletin INIA, N“ 160


isfixia Radicular: su Manifestacion y Mitigacion

4.3 Causas de una baja aireacion en el suelo

El contenido de aire en la zona de raices depende del suelo en el cual


se realizo la plantacion. Sin embargo, el contenido de aire del suelo
puede disminuir por las siguientes razones:

e No se respetaron los drenajes naturales de agua de lluvia en el pre-


dio, por lo cual el agua de invierno es evacuada lentamente desde
el huerto, presentandose sectores con asfixia radicular.
e. Manejo del riego con contenidos de humedad altos, en suelos con
baja capacidad de aire.
e Aplicacion de cargas de agua excesivas en suelos con restricciones
de drenaje en profundidad.
e Baja uniformidad de descarga entre emisores, lo que genera una
entrega de caudales variable entre plantas, encontrandose situacio-
nes, donde las cantidades de agua aplicadas a una planta difiere en
mas de 2 a 3 veces a la de otra del mismo sector de riego. La baja
uniformidad de los emisores es producto de la obturacion de los
emisores; sector de riego con diferentes emisores; perdidas de la
goma en microaspersores autocompensados que regulan el caudal
y/o valvulas de compuerta descalibrada, entre otras.
e Exceso de riego de los sectores bajos, debido a la descarga del
agua de la red de riego luego de detener el equipo.
e Distribucion inadecuada del agua en el suelo debido al bajo por-
centaje de suelo mojado por el emisor; utilizaciĝn de un modelo de
microaspersor muy desuniforme en cuando a su forma de mojamiento
y/o a la interferencia del agua del microaspersor por las ramas del
palto (faldas), entre otros.
e Sectores de riego con diferentes tipos de suelo en cuanto a textura y
profundidad.

Generalmente, mas de alguna de las causas mencionadas pueden estar


presentes en los huertos que tienen plantas con algŭn grado de asfixia
radicular.

Boletin INIA, N? 160 | 25 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

4.4 Como evitar la asfixia radicular en los huertos de paltos

Para enfrentar los problemas de asfixia radicular es necesario determi-


nar en los huertos las causas de la baja aireacioOn en el suelo, para
luego ver si es necesario y posible adecuar los equipos de riego y apli-
car estrategias de manejo del agua que permitan optimizar la relacion
agua/aire en la zona de raices. Otra forma de enfrentar la asfixia
radicular es utilizando patrones tolerantes a la falta de aire en el sue-
lo. Sin embargo no se dispone de informacion que indique c6Omo res-
ponden los diferentes patrones existentes ante este problema ya que en
la mayoria de los casos han sido evaluados considerando otros aspec-
tos como la resistencia a Phytophthora y salinidad.

4.4.1. Adecuacion de los equipos de riego

La adecuacion de los equipos de riego se refiere a mejorar la uniformi-


dad de la descarga entre emisores. Si el coeficiente de uniformidad
esta bajo el 8090, se debe limpiar emisores o cambiar la boquilla de
los microaspersores; si las descargas de la red de riego, cuando los
equipos han dejado de funcionar estan daĥando las plantas de los sec-
tores bajos, poner valvulas antidrenantes (TNL); si existe suelo muy
diferente en cuanto a textura y profundidad en una unidad de riego, se
debe re-sectorizar el equipo.

4.4.2 Estrategias de manejo del agua de riego

Para tener un adecuado desarrollo de la parte aĉrea y radicular del


palto es necesario evitar que las plantas esten sometidas a falta de
agua o de oxigeno. Esta idea que parece tan sencilla es compleja de
implementar en suelos de textura fina, ya que cada vez que se riega,
aumenta el contenido de agua y disminuye la aireacion en forma im-
portante. Esto obliga a ser muy precisos en la aplicacio6n del agua de
riego, para evitar deficit o exceso de humedad.

Por lo indicado anteriormente, se debe conocer en la forma mas exac-


ta posible, la cantidad y oportunidad con que se debe aplicar el agua
al cultivo, ya que cantidades en exceso, en suelos de baja capacidad
de aireacion, es muy posible que afecten el crecimiento aĉreo y radicular
del palto. En el capitulo 5, se trata este punto en profundidad.

26 Boletin INIA, N“ 160


CABSTULO 8

MANEJO DEL RiIEGO


EN PALTO
R. Ferreyra E., G. Selles van Sch., P. Gil M., C. Barrera M.,
P. Maldonado B., J. Celedon A.

| suelo, la planta y la atmosfera constituyen un sistema continuo,


en el cual el suelo proporciona un anclaje mecanico a las plan-
tas, ademas del almacenaje de agua y oxigeno que absorben las
raices. La atmosfera constituye una fuente de demandas de agua ilimi-
tada y la planta es la unidad conductora entre el suelo y la atmosfera,
ya que absorbe el agua del suelo, luego esta circula por el xilema, y
finalmente sale a traves de los estomas de las hojas hacia la atmosfera
en un proceso conocido como transpiracion.

El flujo de agua se produce en respuesta a un gradiente de energia o de


potenciales que existe entre el suelo y la atmosfera, de acuerdo a la
siguiente ecuacion y representado por la Figura 6.

1:= (Vh - Wa) [Rest = (Ws - Wh) /Rsp Wa (-95 Mpa)

Donde T, es la transpiracion; Ya, h Wh (-1,0Mpa)


y Ys son lo potenciales totales del
agua en la atmosfera, en la hoja y
en el suelo respectivamente; Rest es
la resistencia estomatica y Rsp, es
la resistencia a la circulacion del
agua entre el suelo y la planta (re-
sistencia de raices y de los sistemas
conductores hasta llegar a las hojas).

La transpiracion constituye la fuer-


Figura 6. Flujo transpiratorio en
za motriz del h ascenso de agua
)
en las respuesta a gradientes de
plantas. A nivel de las hojas, y en potenciales hidricos en el sistema
respuesta al gradiente de potencial suelo-planta-atm6ostfera. Entre
ki resento la stuiĝsbajs i la kola parentesis se indican potenciales
= pal Ja, hidricos representativos en las
se produce salida de agua desde es- diferentes partes del sistema.

Boletin INIA, N' 160 27


Manejo del Riego y Suelo en Palto

tas en forma de vapor a traves de los estomas, disminuyendo su poten-


cial hidrico. Esta reduccion de potencial hidrico foliar aumenta el
gradiente entre la hoja y el suelo, lo que provoca un flujo de agua
desde la zona de raices. En la medida que la disponibilidad de agua
del suelo disminuye (disminuye el potencial matrico y la conductividad
hidraulica del suelo), el flujo de agua hacia la planta es cada vez
menor, llegando un momento en que la absorci6on no puede igualar a la
transpiracion, produciendose un deficit hidrico en la planta, lo que
induce un cierre estomatico. Por otra parte los excesos de agua en el
suelo provocan problemas de aireacion, afectando el metabolismo
radicular, lo que tambiĉen afecta el desarrollo del cultivo en general.
Por lo tanto es necesario mantener niveles de humedad adecuados en
el suelo para satisfacer las necesidades de transpiracion de las plantas
y no provocar deficit o excesos hidricos, que afecten su crecimiento y
desarrollo (Figura 7).

La aplicaciĝn de cantidades de agua concordantes con los requeri-


mientos de las plantas y la eficiencia de la aplicacion del sistema de
riego que se utilice, permite ahorrar agua y energia, controlar las p€r-
didas de nutrientes por lixiviacion y aumentar los rendimientos y cali-
dad de la produccion.
Arseacion
Cierre de estomas deticiente
y SI
100 4 2
,
'
— ,
e ' '
c
2 '
= '
x 507 '
7 1 Humedad
ke
s fo adecuada
= E———
'
1
'
4

0 4 Y r
PMP Umbral Umbral
de riego de aire
Humedad del suelo
Figura 7. RelacioOn entre el contenido de humedad del
suelo y el desarrollo del cultivo. El rango de humedad
adecuado es menor en cultivos de arraigamiento
superficial y de mayor demanda evaporativa.

pk Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

5.1 Programacion de riego

La programacion de riego consiste en estimar el agua requerida por el


palto para su desarrollo, en la cantidad y momento adecuado, con el
objetivo de maximizar su produccion o bien obtener un producto de
calidad definida.

La programacion de riego hay que dividirla en dos etapas, una


predicativa que corresponde a la programacion propiamente tal y una
etapa de control de €sta, a traves de la cuantificacion de la humedad
del suelo y/o el estado hidrico de la planta.

La etapa predicativa de la programacion de riego tiene por finalidad


establecer a priori los tiempos y las frecuencias entre riegos que per-
mitan obtener un adecuado desarrollo de los cultivos.

A objeto que la programacion pueda funcionar adecuadamente es ne-


cesario considerar una serie de factores, entre los cuales intervienen:

e Condiciones del clima, que determinan la demanda evaporativa de


la atmosfera o la evapotranspiracion de referencia (potencial).
e Caracteristicas propias del cultivo, como son su estado de desarro-
llo, el periodo fenologico, la distribucion del sistema radicular.
e Caracteristicas propias del suelo, tales como capacidad de reten-
cion de humedad, aireacion, profundidad y su variabilidad espa-
cial, entre otras.
e En el caso de utilizar equipos de riego localizados, se debe consi-
derar las caracteristicas propias de este, como es la intensidad de
precipitacion real del equipo o el caudal aplicado por planta.

5.1.1 El clima y los requerimientos de riego

El clima define la demanda evaporativa de la atmosfera, la que puede


ser determinada a partir de la evapotranspiracion de referencia (Eto).

La Eto se define como la cantidad de agua requerida para satisfacer la


demanda de un cultivo bajo, denso, que cubre totalmente la superficie
del terreno (pastos), en adecuadas condiciones fitosanitarias y con una

Boletin INIA, N' 160 29


Manejo del Riego y Suelo en Palto

humedad del suelo 6ptima. La evapotranspiracion de referencia refleja


los efectos climaticos sobre la demanda de agua (anteriormente se
hablaba de evapotranspiracion potencial). En ella interviene por una
parte la radicacion solar, la cual depende de la latitud, la altitud, la
ĉpoca del aŭo, la nubosidad y la hora del dia. Por otra parte, tambiĉn
depende de las condiciones de viento, temperatura y humedad relati-
va del aire. En consecuencia, la Eto es independiente de las caracte-
risticas de un cultivo particular.

La evapotranspiracion de referencia se puede determinar por varios


metodos. Uno de ellos es mediante la utilizaciĝn de modelos fisicos
como es el caso de la ecuaciĉn de Penman-Monteith. Este metodo
requiere de mediciones de radiacion solar, viento, humedad relativa,
temperatura y el uso de algunos coeficientes. La gran cantidad de in-
formacion que requiere hizo que este mĉtodo fuera poco utilizado con
fines de programacion de riego durante muchos afos. Sin embargo,
con el avance de la electronica y la informatica, se han desarrollado
estaciones meteorologicas automaticas (Foto 20), de un costo razona-
ble, que permiten medir estos parametros en tiempo real y facilitar los
calculos de Eto mediante el uso de un computador. La ecuacion de
Penman-Monteith es la siguiente:

Penman-Monteith (base diaria o mensual)

0.408 x (Rn- G) 1 y DO: U3 x (ea - e)


T--273
ETo =
AYX (1 w0.34 x UJ)

Donde:
ETo : Evapotranspiracion del cultivo de referencia (mm d').
Rn : Radiacion neta en la superficie del cultivo (MJ m).
G : Flujo de calor del suelo (MJ m~).
T : Temperatura diaria media (9C).
yi : Constante psicrometrica (KPa?C).
U, : Velocidad del viento a 2 m del suelo (m s').
(ex-eg) : Deficit de presiĝn de vapor (KPa).
A : Pendiente de la curva de presion de vapor (KPa?C")

30 Boletin INIA, NY 160


Manejo del Riego en Palto

Otra forma de estimar la Eto, de uso corriente en Chile y en muchos


otros paises, es mediante un evaporimetro de bandeja clase A (Foto
21). Es necesario seĥalar que el uso e instalacion de la bandeja de
evaporacion se encuentra normado internacionalmente, por lo cual es
necesario respetar estas normas para obtener lecturas adecuadas y rea-
lizar una correcta interpretacio6n de los valores que se miden.

Foto 20 (izquierda) estacion


meteorologica automatica.
Foto 21 (arriba) Evaporimetro
de bandeja clase A.

La bandeja proporciona una medida integrada de los efectos de radia-


cion, viento, temperatura y humedad sobre la evaporacion de una su-
perficie de agua. Sin embargo, la estimacion que se realiza no repre-
senta bien la Eto, por lo cual es necesario corregir sus lecturas por un
coeficiente (kp), que toma en cuenta las caracteristicas de ubicacion
de la bandeja y las condiciones particulares de viento y humedad rela-
tiva, de tal forma que:
Eto = kp x Eb

Donde kp es un coeficiente adimensional y Eb la evaporacion de ban-


deja (mm/dia).

En condiciones de campo, en general los valores de kp varian entre 0,6


a 0,8, pudiendose considerar como promedio 0,7.

Es necesario tener presente que hay otros factores que inciden sobre
las lecturas que se realizan en la bandeja, tales como la turbidez del

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

agua (algas), el grado de deterioro de la bandeja (falta de pintura) y no


respetar las normas de instalaciĝn y manejo.

Existen discrepancias respecto de la metodologia de medicion de la


Eto, entre el uso de la ecuaciĝn de Penman-Monteith y la bandeja de
evaporacion. Sin embargo, ambas determinaciones han mostrado esti-
mar razonablemente la Eto, al compararlas con las mediciones de Eto
realizadas en lisimetros de alta precisiĝn (Cuadro 6).

Es recomendable contar con instrumentos para determinar la Eto en el


predio, no obstante, es posible utilizar informacion local del area o
predios vecinos. De no contar con informacion en tiempo real, se pue-
de utilizar informacion historica disponible, que permite tener una
aproximacion a la magnitud de la demanda evaporativa de la atm6sfe-
ra a nivel mensual o diaria, segŭn se requiera.

Para mas detalles sobre determinacion de evapotranspiracion de refe-


rencia se puede recurrir al texto de la colecciĉn FAO de Riego y Dre-
naje N“ 24 (Requerimientos de agua de los cultivos) y texto de la co-
lecciĝn FAO de Riego y Drenaje N“ 56 (Crop evapotranspiration,
Guidelines for computing crop water requirements).

Cuadro 6. Relacion entre estimaciones de Eto realizadas por la


ecuacion de Penman-Monteith y la bandeja de evaporacion y la
Eto medida en lisimetros de alta precision (Allen et al., 1994).

Todos los meses Mes de mixima


ET eq ET eq
e EE a EE
Mĉtodo IMO IMO

ET eq
ET lS
T : RelacioOn entre ET calculada y ET medida en lisimetro
is
R : Coeficiente de correlacion ET eq / ET lis.
EE : Error estandar de la regresion.

194 Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

5.1.2 Las caracteristicas del cultivo y los requerimientos hidricos

Cada cultivo tiene caracteristicas propias que determinan sus perdidas


de agua asi como tambien la absorcion que realiza desde el suelo. Las
perdidas de agua de las plantas, ademas de la demanda evaporativa
de la atmosfera, depende de su arquitectura (forma de la canopia, sis-
tema de conduccion), su estado desarrollo (area foliar) y de las carac-
teristicas y comportamiento de los estomas, entre otros. La absorcion
de agua depende, ademas de la disponibilidad de agua en el suelo, de
la distribucion, densidad y sanidad del sistema radicular. En este senti-
do el area de suelo mojada por los emisores del sistema de riego loca-
lizado y las condiciones de aireacion del suelo pasan a tener una sig-
nificativa importancia en la programacion del riego, tanto asi que es-
tos componentes se deben considerar ya en la etapa de disefo y selec-
cion del sistema de riego que se va a utilizar. Por otra parte, es necesa-
rio tener claro aspectos fisiologicos del cultivo, tales como los perio-
dos criticos y el grado de respuesta que puedan presentar frente a algu-
nas condiciones hidricas deficitarias.

[Link] Evapotranspiracion maxima del cultivo

La evapotranspiracion del cultivo que se produce sin restricciones


hidricas se conoce como evapotranspiraciĝn maxima (Etm) y su mag-
nitud depende de la Eto (condiciones climaticas), de las caracteristi-
cas del cultivo (estructura y resistencia estomatica) y de su estado de
desarrollo, principalmente del grado de cobertura o desarrollo foliar
que este presente, factores que se engloban en un coeficiente
adimensional, denominado coeficiente de cultivo (kc). De esta forma,
la Etm de un cultivo cualquiera puede ser estimada segun la siguiente
expresion.
Etm = Eto x kc

Donde Eto, representa la demanda evaporativa de la atmosfera o


evapotranspiracion de referencia y kc corresponde al coeficiente de
cultivo.

El coeficiente de cultivo refleja la diferencia en el consumo de agua


entre un cultivo particular (Etm) y la Eto de referencia (pasto corto).

Boletin INIA, N' 160


ELTIUK A SE LOA OLO

El coeficiente de cultivo esta estrechamente relacionado con el por-


centaje de cubrimiento que tiene el palto, por lo cual la densidad de
plantacion es un punto importante a considerar. Por lo tanto, en la
medida que aumenta la cobertura (el porcentaje de sombreamiento),
aumenta el coeficiente de cultivo. En el Cuadro 7, se presentan coefi-
cientes de cultivos (Kc) normalmente utilizados en palto.

Trabajos realizados por Faber et al. (1995) entre los aĥos 1992 y 1995,
en un suelo Molisol antiguo, de textura franca arenosa gruesa, indican
que el cultivo del palto var. Hass sobre patron Duke 7, presenta los
maximos rendimientos cuando se aplican volŭmenes de agua durante
la temporada equivalente al 7090 de la Eto (Kc = 0,7). Por el contrario,
en los tratamientos donde se aplicaron cantidades de agua mayores,
equivalentes al 11090 de la Eto (Kc =1,1), los rendimientos disminuyen
en un aproximadamente un 50906.

Por otra parte, en evaluaciones realizadas en tres huertos adultos de


paltos var. Hass sobre patron mexicola, en las zonas de Panquehue,

Cuadro 7. Valores de Kc para el cultivo del palto.

Meses Kc (Chile) Kc (California) Kc (California) Kc (Israel)


Gardiazaval [Link] LS Zea TTT
2000 UC Davis 2001)

Junio 0,65 -O,72 0,50 0,70


Julio 0,65 -0,72 0,40 0,70
Agosto 0,65 -0,72 0,50 0,70
Septiembre 0,65 -O,72 0,55 0,70
Octubre 0,65 -0,72 0,55 0,70 0,35-0,40
Noviembre 0,72 -0,75 0,55 0,70 0,45-0,50
Diciembre —0,72 -O,75 0,60 0,70 0,55-0,60
Enero 0,72 -0,75 0,65 0,70 0,60
Febrero 0,72 -0,75 0,65 0,70 0,60-0,65
Marzo 0,72 -0,75 0,65 0,70 0,60 -0,65
Abril 0,72 -0,75 0,60 0,70 0,60-0,65
Mayo 0,72 -0,75 0,55 0,70 0,50
Kc = Coeficiente de cultivo

Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

Nogales e Hijuelas, se encontro que los agricultores utilizaban en oto-


ĥo Kc mayores a los reportados en el Cuadro 7.

Por lo tanto, el coeficiente de cultivo (Kc) es un valor que hay que


ajustarlo a las condiciones del predio mediante el control del estado
hidrico del suelo y/o de la planta.

El palto consume agua durante todo el aŭo y sigue la curva de deman-


da hidrica de la zona. En el Valle de Aconcagua el consumo de agua
anual de paltos adultos regados por microaspersion es de aproximada-
mente 9.000 m'/ha/aĥo, si consideramos un Kc de 0,72 y una Efa del
8590. Los agricultores evaluados en el Cuadro 8 estan aplicando entre
12.952 y 11.800 m'/ha/aĥo, mas el aporte de las precipitaciones
invernales que alcanzan aproximadamente a 2000 m'/ha.

Cuadro 8. Valores de Kc utilizados en tres huertos


de paltos regados por microaspersion.

Coeficiente de cultivo (Kc)


Panquehue '' Nogales ? Hijuelas
Meses 2004-05 2005-06 2003-04 rv PA Eko 2005-06

Junio 1,02 0,40 0,26


Julio 0,85 0,60 0,15
Agosto 1,53 0,43 0,67 0,43
Septiembre 1,02 1,02 0,51 0,34 0,27
Octubre 0,51 1,28 0,56 0,24 0,50
Noviembre — 0,51 0,77 0,59 0,57 0,57
Diciembre — 0,68 0,77 0,65 0,52 1,09 0,72
Enero 0,51 0,85 0,64 0,68 1,05 1,14
Febrero 0,68 1393 0,66 0,71 0,67 0,97
Marzo 1,02 1,02 0,80 0,68 0,83 1,02
Abril 0,94 1,62 0,79 0,84 1,59 0,72
Mayo 0,77 0,35 0,44
'Suelo franco arenoso; “Suelo Franco; 'Suelo Franco Arcilloso.
Los valores de Kc, se estimaron a partir de los volŭmenes de agua aplicados,
determinados con un medidor volumetrico, y la evapotraspiracion de referencia.
(Eto) y suponiendo una eficiencia de aplicaciĝn del agua (Efa) de 8596.

Boletin INIA, N? 160 xu


Manejo del Riego y Suelo en Palto

En la Figura 8, se aprecia

Consumo de agua del palto (90)


como se distribuye el con-
sumo de agua a traves del
aĥo en el cultivo del palto
en el Valle de Aconcagua.
En los meses de junio, julio
y agosto, parte de este con-
sumo es cubierto por las Ilu- o lun. Jul Ago Sep Oc Nov Dic Ene Feb Mar Abr May

vias y entre octubre y mar-


Figura 8. Distribucion del consumo
zo, el palto ESENIEFSAPICAJ» de agua del palto en porcentaje para
madamente el 8096 del los diferentes meses del aŭo.
agua. Valle de Aconcagua.

[Link] Desarrollo radicular

El desarrollo radicular de las plantas esta definido genĉticamente, por


lo cual varia de acuerdo a la especie y las caracteristicas del
portainjerto. Sin embargo, las condiciones del medio pueden limitar o
estimular el desarrollo de las raices (por ejemplo, las propiedades fisi-
cas del suelo). En terminos generales, existe un equilibrio funcional
entre el desarrollo del sistema radicular y el comportamiento de la
parte area y productivo de las plantas: a mayor desarrollo radicular,
mayor produccion.

Normalmente las raices de las plantas exploran y explotan un volumen


de suelo mayor que el que humedece un emisor de riego localizado,
en particular en zonas que se caracterizan por presentar precipitacio-
nes invernales y tienen una alta capacidad de retenciĝn de humedad.
Esto tiene como resultado que durante la temporada, una parte impor-
tante del sistema radicular se mantiene en un suelo seco. De hecho,
muchas veces la cantidad total de agua que se aplica a cada planta es
la adecuada, pero se entrega en forma muy puntual, provocando satu-
racion de suelo y perdidas de agua en profundidad. La distribucion del
agua en una area mayor, es la solucion a este problema, sobre todo en
suelo de textura fina (suelo arcilloso a franco arcilloso).

En el caso de riego por goteo, el tamaŭo del bulbo himedo producido


por los emisores esta estrechamente ligado a las caracteristicas fisicas

I Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

del suelo. En suelos de textura fina, el movimiento lateral es mayor,


por lo tanto mas ancho es el bulbo de mojamiento. Por el contrario, en
los suelos arenosos, el bulbo se alarga en profundidad. Una alternativa
para aumentar el area de suelo mojada es usar mas lineas de goteo con
emisores de bajo caudal, o bien, cambiar el rotor del microaspersor de
forma de aumentar el radio de mojamiento. Otra forma para mejorar la
distribucion de agua en el suelo, en particular en aquellos de textura
fina (franco a franco-arcillosa), es mediante la aplicaciĝn de mayores
volŭmenes de agua en cada riego (golpes de agua), dejando luego
periodos sin riego (2 a 4 dias, riego en baja frecuencia) para permitir la
aireacioĝn del bulbo de mojamiento.

Segŭn estudios realizados en Quillota, el crecimiento radicular del


palto ocurre entre noviembre a junio, lo que se correlaciona directa-
mente con las fluctuaciones estacionales de temperaturas en el suelo y
la presencia de otros “sink” de crecimiento en el arbol (Hernandez,
2001). El palto presenta un sistema radicular relativamente poco pro-
fundo al compararlo con otros frutales. Es comŭn encontrar que el 9090
del sistema radicular se encuentra en los primeros 40 cm de suelo (Fi-
gura 9). Las raices pueden ser mas profundas en los suelos arenosos
bien drenados o en suelo con restricci6n de suministro de agua. Con
respecto a las caracteristicas del sistema radicular del palto, ĉste es
superficial, extensamente suberizado y relativamente ineficiente en la
absorcion de agua por su baja conductividad hidraulica y la poca pre-
sencia de pelos radicales. Con respecto a la distribucion de raices en
el suelo, se puede sefa-
lar que en suelos areno-
Profundidad del suelo (cm)

0-20
sos estas se encuentran
mejor distribuidas que
20 - 40
en suelos arcillosos.
Tambiĉn se puede seĥa-
lar que mas del 8090 de
40 -60 las raices finas se en-
cuentran entre 30a 150
0 10 20 = 30 40 50 60 cm del tronco del arbol.
Concentacion de raices (90)

Figura 9. Distribucion en profundidad del


sistema radicular en palto en un suelo
franco de la comuna de Nogales.

Boletin INIA, N? 160 EA


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Un aspecto interesante de destacar es que dentro de las caracteristicas


anatomicas de la raiz del palto se encuentra un aerenquima (tejido
parenquimatico especializado en movimiento de aire), lo que explica
todavia mas la necesidad de mantener una buena aireacion en la zona
de raices activas del palto.

Por lo indicado anteriormente, el agua de riego debe quedar entre 0 a


60 cm de profundidad, donde la mayoria de las raices se encuentran en
forma natural. Al reducir la cantidad de agua aplicada o aumentando
el intervalo entre riego, generalmente se induce un sistema radicular
mas profundo.

[Link] Periodos criticos y efectos de deficit hidricos

En la programacion de riego es necesario tomar en cuenta aspectos fisio-


lOgicos y fenologicos de las diferentes especies. No todos los procesos fi-
siologicos basicos de las plantas presentan el mismo grado de respuesta al
deficit o exceso hidrico, existiendo algunos mas sensibles que otros.

El periodo mas sensible para el desarrollo del palto es durante la pri-


mavera e inicio de verano. Durante este periodo se desarrolla el siste-
ma radicular (Figura 10), crece la parte vegetativa, se producen los
mayores requerimientos de zinc, boro y calcio, se definen el nimero
de celulas en el fruto, del cual depende el calibre potencial a obtener.

(1000000
!
15000 = 300
!
300-50
= 15000) N' de frutos N' de frutos
CRECIMIENTO

N” de flor

MOJ J As” S ~“OON (DD ZE FOM A


— Brolacion =— Raices =—» Floracion === Fruto
== Yema Floral === Caida fruto fh» Periodos criticos
Figura 10. Periodos fenologicos del palto var. Hass en Quillota.
Adaptado de Hernandez (1991).

El Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

A fines de enero se alcan-


za practicamente la tota- 45
lidad del crecimiento
ecuatorial del fruto (Figu- 4014

ra 11). Un exceso de agua


durante este periodo, en
suelos de baja aireacion, 30
afectaria el desarrollo
radicular, lo que produci- 25
3 . . 2 i nov-04 dic-04 ene-05 feb-O5 mar-O5 abr-O5 may-O5 jun-05
ria disminucion del creci- ark,
miento y muerte de raices Figura 11. Crecimiento del diametro ecuato-
por asfixia, limitando la rial del fruto medido con dendrometro.
absorcio6n
LA de agua y Panquehue,
: ehue, temporada
te 2005
ada 2005.

nutrientes, lo que afecta la


cuaja, reduce el tamaĥo de los frutos y puede aumentar el nŭmero de
frutos con des6rdenes internos, como pardeamiento de la pulpa y bron-
ceado vascular.

Tener excesos de humedad en el suelo en primavera es facil, ya que


las demandas son bajas entre 1,0 a 3,0 mm/dia. Por lo cual, un error de
1 mm/dia en la determinacion de la demanda en este periodo, puede
producir serios problemas de aireacion en suelos pesados o mal
estructurados con baja capacidad de aire del suelo.

5.1.3 Las propiedades fisicas del suelo y el manejo del riego

El desarrollo del sistema radicular de las plantas se ve directamente


afectado por las condiciones de humedad, aireacion, temperatura y de
resistencia mecanica que presenta el suelo (Figura 12).

Figura 12.
Factores que afectan
directamente el
desarrollo del sistema
radicular de las
plantas.

Boletin INIA, N? 160 I


Manejo del Riego y Suelo en Palto

De los cuatro factores mencionados, el contenido de humedad es el


que controla en la mayor parte de los casos el comportamiento de los
restantes. La interrelacion agua-aireacion es opuesta a la interrelacion
agua-resistencia mecanica, en sus efectos sobre las raices. De este
modo, al incrementarse el contenido de humedad, disminuye la resis-
tencia mecanica y en casos extremos puede reducirse la aireacion y
llegarse a un cuadro de asfixia radicular. Una interpretacion similar
debe ser considerada para la interrelaciĝn agua-temperatura versus
agua-resistencia mecanica. Asi por ejemplo, la mantencion de conte-
nidos de humedad relativamente altos, a fin de reducir la resistencia
mecanica, aŭn cuando no produzca efectos sobre la aireacion, condu-
ce a una situacion de suelo mas frio o mas dificil de calentar, por
cuanto se esta aumentando la capacidad termica volumetrica del sue-
lo. Los efectos de la aireacioĉn del suelo sobre el crecimiento de las
plantas, pueden provenir por fenoOmenos de oxidorreduccion de consti-
tuyentes del suelo, los cuales a su vez influyen sobre el crecimiento y
productividad de los cultivos; o bien, por reducciones en la concentra-
cion de oxigeno y en la tasa de difusion del mismo, lo que afecta la
respiracion a nivel radicular.

Los factores antes mencionados estan estrechamente ligados y muchas


veces determinados por las propiedades fisicas de los suelos. Dentro
de estas propiedades se pueden mencionar la textura del suelo, la es-
tructura, distribucion y tamaĥo de poros y los fenomenos de resistencia
mecanica del suelo.

En el espacio poroso del suelo se distinguen, de acuerdo a su tamaĥo,


macroporos y microporos. Los macroporos son esenciales para el flujo
del aire que suministra el oxigeno para el crecimiento de raices y la
fauna edafica. La mayor parte de las especies frutales requiere sobre
un 1590 de macroporosidad, sin embargo, hay algunas especies como
el palto, cuyos requerimientos de aire en el suelo son mayores y re-
quieren valores cercanos a 3090.

Los microporos en cambio retienen el agua, la que dentro de ciertos


limites, puede ser absorbida por las plantas. En terminos generales, los
suelos arenosos tienen una porosidad total menor que los suelos de
texturas mas finas (franco arcillosos a arcillosos), sin embargo, predo-

40 Boletin INIA, N“ 160


Manejo del Riego en Palto

minan los macroporos por lo cual la retencion de humedad en este tipo


de suelos es menor. Al contrario los suelos de textura mas fina presen-
tan una mayor porosidad total, pero predominan los microporos, por lo
cual su capacidad de retenciĝn de humedad es alta. En consecuencia
en estos suelos la macroporosidad es menor que la de los suelos mas
gruesos, lo que puede traer problemas de aireacion, especialmente
cuando aumentan los fenomenos de compactacion (Figura 13).

El suelo se comporta como un estanque que almacena agua la que


posteriormente sera utilizada por las plantas. Clasicamente la canti-
dad de agua disponible para ser utilizada por las plantas, se denomina-
da humedad aprovechable (HA). Esta cantidad de agua estaria com-
prendida entre dos valores limites, uno superior denominado capaci-
dad de campo (CC) y otro inferior, denominado porcentaje de mar-

S Suelos FA -A
2

oj y =-56,728x «-91,704
IA R' = 0,8185
~= .
= LU

515
a
2 10

0
1,20 1,25 130 1,35 1,40 1aA5 1,50 1,55 1,60 1,65 1,70

Densidad Aparente (g/cm?)3

Suelos Fa

y = -44,738x 4 82,828
Macroporos idad (96)

R? = 0,8971
vi
tu
li
vi

120 125 130 035 140 145 150 155 160 165 70
Densidad Aparente (g/cm.)
Figura 13. Efecto de la compactacion (aumento de densidad aparente)
sobre la macroporosidad. En la imagen superior, suelo de textura
franca arcillosa a arcillosa (FA-A). En la figura inferior,
para un suelo de textura franca arenoso (Fa).

Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

chitez permanente (PMP). Algunos valores tipicos de estos parametros


se presentan en el Cuadro 9.

El rango 6ptimo de contenido de agua para el crecimiento de las plan-


tas se encuentra entre un valor cercano a la capacidad de campo y un
limite inferior definido como umbral de riego, contenido de humedad
bastante superior al porcentaje de marchitez permanente (PMP),

El concepto de umbral de riego se ha aplicado ampliamente en el


riego superficial. En el caso de los sistemas de riego localizado, al
menos la teoria dice que los riegos se deben realizar diariamente,
manteniendo un alto contenido de humedad de suelo en la zona del
bulbo hiumedo (cercano a capacidad de campo), no teniendo importan-
cia la capacidad de almacenaje del suelo. Hoy en dia se ha visto que
en suelos de baja capacidad de aire del suelo (contenido de aire en el
suelo a -0,33 atmosfera) o macroporosidad (contenido de aire en el
suelo a -0,06 atmosfera) y de alta capacidad de retencion de humedad,

Cuadro 9. Valores tipicos y rango de variacion de capacidad de


campo (CC), porcentaje de marchitez permanente (PMP), humedad
aprovechable para suelos de diferentes texturas. Los intervalos
normales estan seĥalados entre parĉntesis.

ISSUE ; PMP. HA(CC-PMP) Altura de agua


GK (90) Gravimĉtrico FIUJ klU [o
(673) (mm/m de suelo)

9 4 5 80
Arenoso (6- 12) (2-6) (4 - 6) (60 - 100)
Franco 14 6 8 120
arenoso (10 -18) (4 - 8) (6- 8) (90 - 150)
22 10 12 170
Franco (18 - 26) (8- 12) (10 - 14) (140 - 200)

Franco 2 13 14 190
arcilloso (23-31) (11-15) (12 - 16) (160 - 220)

Arcillo 31 15 16 210
arenoso (27-35) (27-35) (13 - 17) (180 - 230)
35 17 18 230
Arcilloso (31 - 39) (15 - 19) (16 - 20) (200 - 250)

LJ Boletin INIA, N$ 160


Manejo del Riego en Palto

el criterio de frecuencia diaria no da los resultados esperados, produ-


ciĉndose zonas de mucha saturacion y bulbos de pequefo tamaĥo, lo
que afecta el desarrollo radicular por falta de una adecuada aireacion.
Sin embargo, es necesario tener presente que si se agota en demasia el
agua en el suelo, se puede afectar el crecimiento de las plantas pro-
ducto de un deficit hidrico. Por lo cual es necesario conocer que por-
centaje de la humedad aprovechable se puede agotar en el suelo antes
del proximo riego (umbral de riego).

[Link] Umbrales de riego

En goteo y microaspersion, hasta hace algunos aos atras, los progra-


mas de riego solo consideraban altas frecuencias de aplicacion de agua
(riegos diarios) para reponer la evapotranspiracion del cultivo, inde-
pendiente del tipo de suelo. Actualmente, la experiencia ha mostrado
que los riegos de alta frecuencia son mas apropiados para aquellos
suelos de baja capacidad de retenciĝn de humedad, de texturas me-
dias a gruesas, de una alta macroporosidad y delgados. En suelos mas
pesados, de mayor capacidad de retenciĝn de humedad y de baja
macroporosidad los riegos de baja frecuencia (riegos cada 2, 3 o mas
dias en verano) se han mostrado mas promisorios. Las aplicaciones
diarias de agua en este tipo de suelo pueden significar problemas des-
de el punto de vista de la aireacion de suelo, el desarrollo de ciertas
enfermedades y una escasa area de suelo mojada.

Para definir la frecuencia de riego mas apropiada, que optimice la


relacion agua-aire en el suelo sin producir estres hidrico en la planta,
es necesario conocer la capacidad de retenciĝn de humedad del suelo,
el porcentaje de suelo mojado por los emisores y el umbral de riego.
En palto, segŭn experiencias realizadas por INIA, se puede agotar en-
tre un 30 a 4090 la humedad aprovechable del suelo (umbral de riego)
antes de volver a regar sin afectar los rendimientos del cultivo.

En el Cuadro 10, se presenta el resultado de un ensayo realizado en un


suelo franco donde las plantas se regaron con dos frecuencias o umbra-
les de riego diferente, concluyendose que no hay diferencia, ya sea en
el rendimiento, calibre y estado hidrico de la planta, entre regar en
forma diaria en verano (umbral de riego del 1090) o cuando se ha ago-

Boletin INIA, N9 160 43


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Cuadro 10. Efecto del agotamiento de la humedad aprovechable (HA) en el


suelo, antes de volver a regar en el rendimiento, calibre de fruto y estado
hidrico del palto en un suelo franco de la localidad de Nogales.

Umbrales Rendimiento Calibreentre PHxmin Lo Volumen de


deriego (kg/planta)" 50y32(90)' Verano verano agua aplicado
Ll: vi cm/s'" LV /17 kadi

T1= riego
6 cuando se agota el 1094 de la humedad aprovechable (HA) (aproximadamente riegos 8
diarios en verano).
T2 = riego
8 cuando se agota
5 el 2094 de la HA (aproximadamente riegos
8 cada dos dias en verano).
PHxmin = potencial hidrico xilematico medido a medio dia.
gs = conductancia estomatica medida a medio dia.
“ promedio de tres temporadas 2002/03; 2003/04 y 2004/05.
?“ dato de la temporada 2003/04.
"x dato de la temporada 2004/05; Marco de plantacion 8 x 4 m.

tado el 209o de la humedad aprovechable del suelo (en verano riego


cada dos dias en este suelo).

En forma paralela, se realiz6 otro ensayo en un suelo franco arenoso de


la zona de Panquehue, que presentaba alta aireacion (2790 de capaci-
dad de aire) (Cuadro 11). Las plantas en esta experiencia fueron rega-
das con cuatro diferentes umbrales de riego (frecuencias), concluyen-
dose que disminuciones de 6090 de la humedad aprovechable antes de
volver a regar no afectan el estado hidrico, rendimiento y calibre de la
fruta. Las plantas que se regaban con un umbral de riego del 6090 (rie-
go en verano cada 5 o 6 dias) presentaron a medio dia, en verano,
potenciales hidricos xilematicos entre -O.53 a -0.68 MPa.

En forma paralela al trabajo anterior, en la localidad de Hijuelas se


llevo a cabo, en un suelo franco arcilloso, un ensayo con dos frecuen-
cias de riego, una diaria (dos pulsos al dia en verano) donde se aplico el
agua por goteo (tres lineas por camellon con goteros a 33 cm) y otra que
se regaba aproximadamente cada 5 a 6 dias en los meses de enero a
marzo, a traves de microaspersion. De un anadlisis de estos resultados
(Cuadro 12) se puede concluir que en riego por goteo se aplic6 entre un
20 a 3090 menos agua que en microaspersion. Esto se debe a que un
porcentaje importante del agua aplicada por microaspersion cae fuera

Boletin INIA, N“ 160


Manejo del Riego en Palto

Cuadro 11. Efecto del agotamiento de la humedad aprovechable (HA) en el


suelo, antes de volver a regar en el rendimiento, calibre de fruto y estado
hidrico del palto en un suelo franco arenoso de la localidad de Panquehue.

Umbrales Rendimiento Calibreentre PHxmin TO VT da


deriego (kg/planta) 50y 32 (90) Verano verano agua aplicado
m'/ha
ETK TL TL LOKE
TL TLL ETETA KTO

TI (590) 40,6a 45,7a 33,0a 47,0a -O,57a -O,6la 0,28a 0,30a 6.771 10.220
T2(3090) 38,7a 5390a 28,0a 52,7a -O,53a -O,58a 0,3la 0,28a 6.996 10.241
T3 (6090) 41,1a 47,a 28,0a 79,5b -0,60a -O,68a 0,35a 0,25a 7.116 10.572
TI = riego
ŝi cuando se agotaba el 596 de la humedad aprovechable (HA) (riego
ŝi pulsoj.
T2 = riego cuando se agotaba el 3094 de la HA.
13 = riego cuando se agotaba el 6096 de la HA.
PHxmin = potencial hidrico xilematico medidoa medio dia.
gs = conductancia estomatica medida a medio dia; Marco de plantacion 6 x 4 m.

Cuadro 12. Efecto del agotamiento de la humedad aprovechable (HA) en el


suelo, antes de volver a regar en el rendimiento, calibre de fruto y estado
hidrico del palto en un suelo franco arcilloso de la localidad de Hijuelas.

Rendimiento Calibreentre PHxmin gs Volumen de


(kg/planta) 50y32(99)) € Verano verano agua aplicado
TS ] m'/ha
la riego 04/05 05/06 04/05 05/06 04/05 05/06 04/05 05/06 04/05 05/06

TIGoteo 482,5a 19,2a 56,2a 34,6a -0,62a -O,60a 0,45a 0,33a 8578 11726
TO Micro-
aspersion 52,5a 7,2b 69,3b 60,4b -0,91b-0,93b 0,39a 0,08b 11625 12953
TO; Plantas regadas por un Microaspersor de 70 l/h y de 3,5 m de radio. Frecuencia de riego no
diaria. En enero se regaba cuando el potencial hidrico xilematico estaba entre -0,9 0 -1,0 MPa.
(Riego cada 5 a 6 dias en verano, enero a marzo).
TI: Plantas regadas con tres lineas de goteo, con goteros a 33 cm., autocompensados, antidre-
nantes y con una caudal de 1,6 l/h. Las lineas de riego se dispusieron a 40 cm. unas de otras.
Frecuencia de riego diaria.
PHxmin = potencial hidrico xilematico medido a medio dia.
gs = conductancia estomatica medida a medio dia; Marco de plantacion 5 x 4 m.

de la zona de raices perdiĉndose por percolacion profunda y/o


escurrimiento superficial. Esto nos indica que en estas condiciones, la
eficiencia del riego por microaspersion es muy inferior a la que presenta
el riego por goteo.

Boletin INIA, N? 160 45


PENTI a 1 l ON AEI a Na

Por otra parte, una mayor produccion y calibres se obtuvieron en las


plantas regadas por goteo (Cuadro 12), las que presentaban un 6ptimo
contenido de humedad del suelo. Las menores producciones y menores
calibres en las plantas regadas por microaspersion durante enero puede
ser debido a que presentaron potenciales hidrico xilematicos cercanos
a -I MPa y valores de conductancia estomatica bajo 0,1 cm/s, lo que
pudo afectar la cuaja y calibre (Cuadro 12). Esta informacion nos indi-
ca que cuando en los paltos se aplica el agua con frecuencias entre
riego que llevan a las plantas a potenciales hidricos xilematicos me-
nores que -0,9 MPa y conductancias estomaticas inferiores a 0,1 cm/s,
se afectan los rendimientos

Es necesario indicar que los valores de PHxmin cercano a -I MPa se


alcanzaron con frecuencia de riego entre 5 a 6 dias, similar a la utili-
zada en un tratamiento del experimento anterior (Panquehue), pero
que presentoO PHxmin de -O,47 a -O,75 MPa (Cuadro 11). Esto se debe a
que en la experiencia de Hijuelas, el sistema radicular estaba mas
superficial y concentrado que en Panquehue, por lo cual el agotamien-
to de la humedad aprovechable del suelo, en este caso, fue cercano al
7090, valor superior al utilizado en el experimento de Panquehue.

Para comprobar los antecedentes obtenidos de los tres experimentos


anteriores (Nogales, Panquehue e Hijuelas), durante febrero de 2006 se
realizo un ensayo en un suelo franco arcilloso de la zona de San Pedro
con el objeto de medir en forma detallada el estado hidrico de las
plantas entre un riego y otro. Para ello, fueron seleccionados 12 paltos
var. Hass sobre portainjerto mexicola homogeneos, regados en forma
diaria por microaspersion. Seis de ellos se dejaron de regar por 13 dias
para producir estres, mientras los otros seis continuaron con un r€gi-
men de riego normal (control). Luego de los 13 dias de iniciado el
experimento, a los arboles privados de agua se les aplico un riego de
300 mm, para posteriormente continuar regandolos en forma similar a
los arboles del control. Los resultados de este experimento, se presen-
tan en la Figura 14. Sĉlo a 5 dias de dejar de regar las plantas, cuando
ya se habia agotado aproximadamente el 3090 de la humedad aprove-
chable del suelo, se comenzaron a visualizar diferencias en el estado
hidrico al compararlas con las regadas (control).

46 Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

11

1
CC
0.9
UR 3096
0.8
~o- Estres
UR 60965
0.7
-o- Control
Pmp
0.64 -
45 47 49 51 53 55 57 59 61 63 65 67
Dia calendario

Dia calendario

o „d9 47: 49 51 53 55 57 59 6I 63 65 67
25 4
-0.35
-O.45

= -0.55
= 0.65
Z -O.75
7 -0.85
„095 ~o- Estres

-1.05 -o- Control


1.15

400
= -eo- Esires
= 350
5 300 -o- Control

=4
Ze
250 .
£2 200 Figura 14.
SE 150 Efecto del agotamiento
de la humedad
x 100
= Ĵ aprovechable (HA)
Ŭ 50 antes de volver a regar
oJ Tr T———— en el potencial hidrico
7 5 7 € 7 : ĝis
; ? ko kaja 9 61 63 65 67 xilematico (PHx), en
Dis calendario la contracciĝn maxima
1.00 diaria del tronco (ACD)
y en la conductancia
0.80 ? = 7
estomatica (gs) del
230.60 palto, febrero 2006.
z Localidad de San Pedro.
D 0.40 3 ada punto representa = promedio
~o- Estres de seis mediciones. Las barras
verticales representan la
0.20 -o- Control desviacion estandar. Asterisco
indica diterencias signiticativas
0.00 entre los tratamientos (P«0,05).
45 47 49 51 53 55 57 59 6I 63 65 867 La barra horizontal gruesa indica
Dia calendario la duracion del periodo sin riego.

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Hasta ese momento, las magnitudes de parametros medidos no seĥalaban


que las plantas estuvieran sometidas a estres hidrico (Ferreyra et al., 2006).
Los arboles continuaron extrayendo agua del suelo a la misma tasa, lo
cual se deduce al analizar la pendiente con que disminuye la humedad
en el suelo (Figura 14), lo que indica que las plantas durante todo el
tiempo sin riego mantuvieron una adecuada transpiracion, lo cual se co-
rrobora con las mediciones de conductancia estomatica que presentaron
valores adecuados (0,6 a 0,4 cm/s) y similares a las plantas regadas.

Como se indico anteriormente, el potencial hidrico xilematico medido a


medio dia (PHxmin) comenZ0 a ser diferente entre las plantas regadas y
no regadas, despues de 5 dias de comenzado el ensayo, alcanzando al
dia 11 valores de -0,85 Mpa, cercano a los valores reportados en los
trabajos de Hijuelas como restrictivos para el rendimiento del palto y
que en este suelo correspondi6 a aproximadamente un agotamiento del
7090 de la humedad aprovechable. Por otra parte, la amplitud de las
contracciones diarias (ACD) medidas con dendrometro, comenzaron a
ser diferentes entre las plantas con riego y sin riego a partir del quinto
dia iniciado los tratamientos, al igual que el PHxmin. Por lo tanto, las
ACD como el PHxmin, comienzan a indicar diferencias antes que las
plantas hayan cerrado sus estomas y disminuido la transpiracion.

En resumen, se puede indicar que los paltos en suelos de textura fina


pueden ser regados con baja frecuencia de riego, sin afectar los rendi-
mientos y el calibre. Sin embargo, es necesario que esta frecuencia se
determine de acuerdo a la retenciĝn de humedad del suelo, utilizando
un umbral de riego entre un 30 a 40906 (0 sea, agotar antes de regar como
maximo un 30 a 4090 de la humedad aprovechable del suelo). Ademas,
es necesario controlar esta frecuencia de riego, para lo cual se puede
utilizar mediciones de humedad del suelo o potenciales hidricos
xilematicos, los cuales no pueden ser menores a -0.75 MPa ya que con
valores de -0,9 MPa se encontraron efectos sobre en rendimiento.

5.1.4 Como elaborar un programa de riego en palto

Para realizar un programa de riego es necesario analizar el sistema


suelo en forma integral, viendo la posible interaccion entre la airea-
cion, la retenciĝn de humedad y la resistencia mecanica del suelo. En

Boletin INIA, N“ 160


Manejo del Riego en Palto

consecuencia, una adecuada programacion de riego requiere de un


reconocimiento previo del suelo. Este se logra mediante un estudio
agrologico (de suelo), a escala apropiada, que permita separar unida-
des de suelo homogeneas, en cuanto a su textura, estructura, secuen-
cia de estratas y profundidad. Incluso el disefo de los equipos de riego
debiera considerar la variabilidad de suelos existentes, para evitar pro-
blemas posteriores en el manejo de los equipos. Para cada unidad ho-
mogenea de suelo es recomendable realizar una determinacion “in
situ” (sin alterar mayormente su estructura) de su densidad aparente y
capacidad de campo, para derivar parametros tales como la porosidad
total y capacidad de aire del suelo, en particular en aquellos de textu-
ras finas, que son los que presentan las mayores dificultades de manejo
del agua de riego.

Por lo tanto, como paso preliminar es necesario conocer la variabili-


dad espacial que presentan los suelos en los diferentes cuarteles, de tal
manera de planificar el riego de acuerdo a unidades homogeneas (Fi-
gura 15). Por otra parte, el conocimiento de la variabilidad espacial de
los suelos es basica para realizar el diseĥo de equipos de riego locali-
zado, en particular la sectorizacion y selecci6n de emisores.

SUELO CUARTEL 3
ARCILLOSO

SUELO CUARTEL 2
lao Via oto,
Figura 15. Sectorizacion de cuarteles y del equipo de
riego de acuerdo a la variabilidad espacial del suelo.

Tomando en consideracion los antecedentes anteriores, es posible es-


tablecer tiempos y frecuencias de riego que permitan definir un pro-
grama de riego para el cultivo.

Boletin INIA, N' 160 49


Manejo del Riego v Suelo en Palto

[Link] Tiempo de riego (cantidad de agua a aplicar)

El tiempo de riego corresponde a las horas que debe operar cada sector
del equipo de riego para suplir la Etm del cultivo. En zonas de lluvia se
debe considerar la magnitud de las precipitaciones, ya que parte de
las necesidades serian suplidas por €stas.

El tiempo de riego requerido para suplir la Etm del cultivo debe consi-
derar el marco de plantacion, la eficiencia de aplicacion del metodo
de riego, el numero de emisores por planta y la descarga de los emiso-
res, de acuerdo a la siguiente relacion:
(Etm-Pp) x DEH x DSH
Tr =
EfaxqxN
Donde:
Tr = tiempo de riego en horas/dia
Etm = es la evapotranspiraciĝn maxima del cultivo en mm/dia
Pp = precipitacion efectiva, mm
DEH= corresponde a la distancia entre hileras
DSH= corresponde a la distancia entre hileras
q = corresponde a la descarga real del emisor, L/h
N = corresponde al nŭmero de emisores por planta
Efa = es la eficiencia del metodo de riego, en tanto por uno

Dada la relevancia que adquiere la descarga de los emisores en la deter-


minacion del tiempo de riego, es muy importante realizar evaluaciones
peri6dicas del caudal de los emisores, de tal manera de tener el valor real
del caudal por sector de riego y su coeficiente de uniformidad. Esto por-
que los emisores van sufriendo obturaciones, o bien, porque no se regula
adecuadamente la presion de los sectores. Mediciones peri6dicas de pre-
sion (semanal a quincenal) y de gasto de emisores (dos a tres veces en la
temporada), son parte indispensable de la programacion del riego.

El tiempo de riego se puede calcular como horas de riego por dia, sin
embargo, como se vera a continuacion, los riegos se podran realizar
diariamente, aplicando el tiempo de riego estimado, o bien “acumu-
lando horas de riego”, de tal manera de realizar riegos mas espaciados
en el tiempo (cada 2, 3 o mas dias, por ejemplo).

sI!) Boletin INIA, N" 160


Manejo del Riego en Palto

[Link] Frecuencia de riego

En el riego localizado en frutales, como se indico anteriormente hasta


hace algunos aos atras, los programas de riego localizado solo conside-
raban altas frecuencias de aplicacion de agua (riegos diarios) para repo-
ner el agua evapotranspirada por el cultivo, independiente del tipo de
suelo. Actualmente, la experiencia ha mostrado que los riegos de alta
frecuencia son mas apropiados para aquellos suelos de baja capacidad de
retenciĝn de humedad, de texturas medias a gruesas, de una alta
macroporosidad y delgados. En suelos mas pesados, de mayor capacidad
de retencion de humedad y de baja macroporosidad, los riegos de baja
frecuencia (cada 2 o tres dias en verano) se han mostrado mas promisorios.
Las aplicaciones diarias de agua en este tipo de suelo pueden significar
problemas desde el punto de vista de la aireacion del suelo, desarrollo de
ciertas enfermedades y una escasa area de suelo mojada.

Para definir la frecuencia de riego mas apropiada es necesario dispo-


ner de antecedentes que permitan determinar la capacidad de reten-
cion de humedad del suelo, el umbral de riego y el porcentaje de suelo
mojado por los emisores, lo que se obtiene de estudios de terreno. En
palto, como se indico anteriormente, se puede utilizar un agotamiento
(umbral de riego) entre el 30 a 4090 de la humedad aprovechable,
aplicada al volumen de suelo mojado por los emisores.

[Link] Ejemplo de programacion de riego en palto

A continuacion se presenta a manera de ejemplo como realizar un pro-


grama de riego para la zona de Quillota-La Ligua, que permita optimizar
la relacion agua-aire en el suelo. En el Cuadro 13, se presenta una esti-
macion de los volŭmenes de agua a aplicar en la zona de Quillota-La
Ligua, para arboles adultos, en un aŭo promedio de evapotranspiracion
de referencia (Eto). Al final del Cuadro 13, se incluyen las relaciones
que permiten determinar los requerimientos del palto, de acuerdo a dos
distancias de plantacion, el cual posteriormente, conociendo la descar-
ga del emisor, se puede convertir en tiempo de riego.

Los valores de coeficientes de cultivo (Kc), que permiten estimar los


requerimientos hidricos, han sido determinados en condiciones de ma-

Boletin INIA, Nt 160 Tum


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Cuadro 13. Estimacion de los volŭmenes de agua a aplicar


en la zona de Quillota en paltos adultos.

Meses (36) Ĵ [aCi DB 6x4 6x6


Tuk I5] LIIE i FA ELG RAN e EJ Ao]

Etc = Evapotranspiracion del cultivo = Eto x Kc;


Kc = Coeticiente de cultivo;
DB Demanda bruta = Etc/efa;
Eta = eficiencia de aplicacion (goteo = 0,9; Microaspersion = 0,85).

nejo que pueden diferir del huerto donde se esten utilizando, ya que la
magnitud de este factor depende principalmente del area de cobertura
(marco de plantacion). Debido a esto es necesario disponer de elemen-
tos que permitan controlar si las cantidades de agua que se estan apli-
cando son las correctas, ajustando los coeficientes de cultivo a las con-
diciones del predio. Para realizar este control se pueden utilizar calicatas
acompaĥadas de mediciones de agua del suelo con sondas capacitivas
(FDR), tensiometros, o bien, del estado hidrico de la planta, estimado
con dendrometros y/o camara de presion. Es necesario indicar que el
€xito en el uso de controladores pasa por disponer de personal capacita-
do en su uso e interpretacion, ya que de no ser asi su utilizaciĝn puede
ser hasta perjudicial.

En el caso de plantas nuevas la cantidad de agua a aplicar, se puede


estimar a partir de la demanda bruta (DB I/m?/dia) multiplicada por el
area de cubrimiento (m”) que presenta la planta. Por ejemplo una planta
de un aŭo, cuya parte aĉrea cubre 1,5 m” de suelo, en la zona de Quillota,
en el mes de enero consume 5 l/m?/dia (Cuadro 13), por lo cual, sus
requerimiento totales serian de aproximadamente 7,5 litros por planta al
dia (5 |/m?/dia x 1,5 m?).

Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

En lo referente al manejo de riego, tambiĉn se debe considerar en que


momento reponer el agua. En la actualidad hay dos tendencias en lo
referido a la forma de reponer los requerimientos hidricos en los huer-
tos de paltos: riego por pulso y riego de baja frecuencia.

En el riego por pulso o de alta frecuencia los requerimientos hidricos


diarios son aplicados en forma parcializada durante el dia. En este tipo
de manejo los requerimientos hidricos diarios son divididos y aplica-
dos entre 4 a 12 pulsos de riego diarios.

El riego por pulso se puede iniciar con diferentes contenidos de hume-


dad en el suelo, como se muestra en la Figura 16 (linea de cuadrados
y circulos), para luego regar diariamente, dividiendo el agua a aplicar
en varios eventos, de acuerdo a como fluctŭa la evapotranspiracion
diaria del cultivo. En la Figura 16, se observa que, en un suelo franco
con una capacidad de aire del 2090, si se comienza a regar cuando el
suelo tiene un contenido de humedad alta, sobre capacidad de campo
(linea con circulos en la Figura 16), se mantiene un espacio de aire en
el suelo inferior al 1790. Sin embargo, si se comienza a reponer el
riego cuando el suelo presenta valores de humedad bajo capacidad de
campo (linea de cuadrados) y cuando se ha agotado entre un 30 a 4096
de la humedad aprovechable, se logra en el suelo contenidos de aire
cercanos al 2590 (linea con cuadrado de la Figura 16).

—m~— Riego por pulso 7» e --Riego por pulso — -- - Riego de baja


a con bajo contenido con alto contenido frecuencia
SŜ 36 de humedad de humedad 14
= Ŝŝ
e 34 1 -
3 o0-9-9./ .0-9. .o-e. =
2 2 o o NO arr ŝ 18 73
ok EN Capaqidgj) de aire 2090, Lee do 5
= Capadida campo 3096 ) » Lo
£ 28 l “o l 2 LO
S 9. ' “~o 1 ~
= 2614 ' ~o 24 ec
= 244
ius 29
=5
= O
5 2 28

Ss 20 30
~ 0 5 10 15 20
Dias

Figura 16. Etecto del manejo de alta y baja frecuencia


sobre la aireacion del suelo. Porosidad Total = 5090

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Lo anterior implica que cuando se utiliza la estrategia de riego por


pulso, es fundamental definir adecuadamente el momento de inicio
del riego, de manera de tener en el suelo un adecuado contenido de
aire y agua. Es necesario considerar que manejar el riego de esta forma
requiere aplicar el agua solo durante el dia, de acuerdo a como varian
los requerimientos del cultivo y realizar un estricto control de la hume-
dad en el suelo y en la planta, ya que cualquier error puede afectar
seriamente el desarrollo y produccion del cultivo.

Otra forma de reponer el agua, optimizando la relacion agua-aire en el


suelo, es a traves de riegos de baja frecuencia, que consiste en regar
cuando se ha agotado alrededor de un 4096 de la humedad aprovecha-
ble del suelo, nivel que no afecta el crecimiento del cultivo, aumen-
tando con esto la cantidad y difusion de oxigeno en el suelo (Figura 16
linea con rombo). La cantidad de agua aplicada en cada riego corres-
ponde a la demanda hidrica diaria acumulada entre riego. De esta
forma, la cantidad de agua aplicada en riego de baja frecuencia es la
misma que la aplicada en pulsos. La tecnica de baja frecuencia es mas
simple y segura de implementar en el campo que el riego por pulsos y
ademas permite un mejor lavado de sales.

Para implementar el riego de baja frecuencia es necesario conocer las


constantes hidricas del suelo (capacidad de campo, punto de marchi-
tez permanente y densidad aparente) ademas de la profundidad radicular
efectiva. En el Cuadro 14, se presenta, para diferentes texturas, el agua
que se puede agotar en suelo antes de volver a regar (Ha) cuando se
utiliza un umbral de riego del 4090. Ademas, en la parte inferior del
Cuadro 14 se incluyen las relaciones que permiten obtener el Ha.

A modo de ejemplo, en un suelo franco, el agua disponible en las condi-


ciones antes descritas es 20 mm, por lo cual, si la evapotranspiracion
del cultivo (Etc) es 5 mm/dia, se podria regar Como maximo en ese suelo
cada 4 dias. Por lo indicado anteriormente, la frecuencia entre riegos
depende del tipo de suelo, de la demanda hidrica del cultivo que varia
durante la temporada y de la profundidad del sistema radicular.

Respecto a la eficiencia de aplicacion del agua de riego (Efa), que se


utiliza para calcular los requerimientos de agua del cultivo (Cuadro 13),

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

Cuadro 14. Agua que se puede agotar en el suelo (Ha) antes de volver
a regar, en huertos con profundidad radicular efectiva (pef) de 50 cm,
si se pretende agotar el 4090 de la humedad aprovechable
y los emisores mojan (psm) un 7090 del suelo.

Textura a Lj Ha
95 base [noj 95 base ĝoj mm

Arenoso 1,65 9 5 9
Franco arenoso 1,50 14 8 3
Franco 1,40 22 12 20
Franco arcilloso 1,35 27 14 25
Arcilloso arenoso 1,30 31 16 27
Arcilloso 1,25 35 18 30
Da = densidad aparente;
CC = capacidad de campo;
pmp = punto de marchitez permanente;
Ha = Agua disponible en el suelo; Ha = ((cdc— pmp) / 100 x da x Ur x pef x psm) x 10;
psm = porcentaje de suelo mojado.

es necesario indicar que es posible alcanzar 8590 en microaspersion y


9090 en goteo (Foto 22). Sin embargo, si el equipo esta obturado o mal
regulado, esta eficiencia puede disminuir. En huertos de paltos planta-
dos en camell6on y regados por microaspersion con rotores que mojan
fuera del camelloOn donde no hay desarrollo de raices, la eficiencia es
bastante menor que 8596. En estas situaciones es comŭn observar que los

Foto 22. Distribucion del agua de riego en goteo y


microaspersion.

Boletin INIA, N? 160 Ea


Manejo del Riego y Suelo en Palto

huertos regados por goteo requieren menos agua que los regados por
microaspersion. En un huerto de la zona de Nogales se ha observado du-
rante las temporadas 2004/2006 que plantas regadas con tres hileras de
goteo, con emisores a 33 cm de distancia sobre la hilera, mantuvieron un
contenido de humedad en el suelo mayor al compararlas con las regadas
por microaspersion, que recibieron de un 20 a 3590 mas de agua, dado las
pĉrdidas que se producen al caer agua fuera del camellon (Cuadro 12).
Por ello, en paltos plantados en camellones, la eficiencia de aplicacion
depende en gran medida de la seleccion del microaspersor, sobre todo del
radio de mojamiento y la forma en que distribuye el agua sobre el suelo.

5.2 Control de riego

Asi como los programas fitosanitarios se apoyan en el monitoreo de


plagas o en los programas de fertilizacion se realizan analisis foliares
y de suelo, el programa de riego tambien debe ser controlado para
poder ajustar los tiempos y frecuencias a las necesidades especificas
del cultivo y a las caracteristicas de los suelos.

Es posible que el programa de riego este subestimando o sobrestimando


la evaporacion del cultivo, o no se este regando con la cantidad de agua
correcta, (por ejemplo, una obturacion de emisores en riego localizado).
Debido a esto, es necesario contar con mecanismos de control de riego.

El primer mecanismo de control es la evaluacion periodica de la des-


carga, presiones y uniformidad del equipo de riego.

Los otros mecanismos son el control del estado hidrico del suelo y/o el
estado hidrico de la planta. Los metodos basados en parametros obteni-
dos de las plantas, tienen la ventaja de que integran el contenido de
humedad de toda la zona radicular, pero requieren de instrumentos
especiales y una interpretacion mas cuidadosa.

5.2.1 Control del estado hidrico del suelo

El control de la humedad del suelo permite conocer el nivel de disponi-


bilidad de agua en forma cualitativa o cuantitativa, esto ŭltimo midien-

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

do el contenido de humedad (gravimetrico o volumetrico) o el potencial


matrico del agua en el suelo. El control de humedad permite determinar
la profundidad del riego y determinar si €ste es excesivo o deficitario.
En el caso de riegos localizados permite, ademas, definir y conocer el
comportamiento del bulbo himedo que generan los emisores.

Se debe tener presente que previo al establecimiento de cualquier sis-


tema de control, se debe conocer la variabilidad espacial de los suelos
para lograr una clara interpretacion de los resultados que se obtengan
y que sirvan como una herramienta adecuada para mejorar el manejo
de riego de los paltos.

[Link] Uso de barrenos y calicatas

Entre los mĉtodos de control de suelo, el mas sencillo es el control


sensorial del perfil por medio de calicatas o barreno. Consiste en tomar
muestras de suelo a distintas profundidades y observar el contenido
aparente de humedad. Este metodo es de muy facil aplicacio6n, pero
requiere de cierta experiencia.

El uso de calicatas es siempre recomendable, pues permite una visua-


lizaciĝn mas completa de la humedad del suelo y, ademas, permite
observar el esta-
do general del
suelo y el desa-
rrollo de raices
para comprobar
la calidad del rie-
go que se esta uti-
lizando. Las cali-
catas deben ser
anchas y profun-
das, de tal mane-
ra que se pueda
apreciar toda la
zona de raices
(Foto 23).
Foto 23. Control de la humedad a traves del uso de
calicatas.

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

[Link] Humedad del suelo

El control de humedad del suelo se puede evaluar mediante el uso de


instrumentos que pueden cuantificar la energia de retencion del agua
en el suelo (potencial matrico) y otros que cuantifican el contenido de
humedad volumetrico del suelo. Ambos parametros estan intimamente
relacionados, ya que a medida que disminuye el contenido de agua
| ;
del suelo, aumenta la energ'a Deticit de humedad aprovechable (96)
de retencion de ella por parte 0 25 50 75 100
de la matriz del suelo (es de- 0,1
cir, disminuye el potencial Areng Franca
ud e . 02
matrico). Esta relacion depen —EĴ
de de las caracteristicas de la Fino
textura y de la estructura del 0,5-
suelo (Figura 17).
Tension (bares)

Entre los instrumentos que mi- Franco


Arenoso
den la energia del agua en el
suelo se encuentran los tensio6-
metros (Foto 24) y los sensores 50- Arcilla
en base a resistencia elĉctri-
ca (como los sensores Water-
mark, fabricados por lrrometer
Co. EEUU). Los tensiometros
20-
miden la energia de retencion
del agua en el suelo hasta 60 LEN kaj o EO To

aZOKPao centibaresteb), rane = „e humedad del sulo y la enegĵade


go en que se encuentra mas
del 5090 de la humedad aprovechable del suelo. Los sensores de resis-
tencia electrica pueden registrar valores mayores (0 a 200 cb), sin em-
bargo muestran una baja sensibilidad a rangos altos de humedad en el
suelo, que son comunes y normales en la practica del riego localizado.
Aunque estos instrumentos pueden ser muy ŭtiles, requieren de una
instalaciĝn y mantencion rigurosa, asi como una localizacion muy pre-
cisa respecto del sistema radicular de las plantas.

Entre los equipos que miden humedad de suelo existen tambien los
sensores conocidos con el nombre de sondas capacitivas o FDR

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

Foto 24. Uso de tensiometros en paltos.

(Frequency Domaine Reflectometry) que basan su medicion en la cons-


tante dielĉctrica del suelo, la cual varia en funcion del contenido de
humedad de €ste. La constante de un suelo seco es del orden de 4 a 10,
en cambio la del agua pura es del orden de 80. El sensor esta constitui-
do por una sonda con un par de electrodos (anillos circulares) conecta-
dos a un oscilador. Cuando esta sonda se introduce en el suelo, a traves
de un tubo de acceso de PVC, el campo electrico se activa utilizando
una radio frecuencia y su variacion registra el contenido de humedad.
Los instrumentos traen una curva de calibracion incorporada, sin embar-
go, se pueden presentar errores de medicion en suelos con contenidos
salinos sobre 1 dS/m o suelos heterogeneos. Es muy importante que los
tubos de acceso de PVC queden muy bien ajustados al perfil de suelos
para obtener lecturas adecuadas, ya que bolsones de aire entre el tubo y
el suelo invalidan las lecturas. Es posible trabajar con las curvas de
calibracion estandares que traen los equipos, para diferentes texturas de
suelo, no obstante, es indispensable al menos calibrar las curvas estandar
con el contenido de humedad a capacidad de campo de cada suelo,
medido in situ, a objeto de tener un patron de comparacion real de las
lecturas, determinando si la humedad esta por sobre o bajo este valor y
cuantificar esta diferencia. El contenido de humedad a capacidad de
campo se puede estimar mediante mediciones de humedad con la son-
da despues de 48 a 72 horas de ocurrida una lluvia invernal que moje

Boletin INIA, N? 160 El


Manejo del Riego y Suelo en Palto

todo la zona de raices. Para evitar la evaporacion directa despues de la


Iluvia se cubre el suelo con un mulch de plastico.

Independiente del sistema de medicion de humedad que se utilice, es


necesario conocer la variabilidad espacial de la distribuciĝn de hume-
dad que se produce tanto al interior del bulbo hŭimedo generado por el
gotero o microaspersor como entre los diferentes sectores del campo,
con el objetivo de definir el numero y posicion de los puntos de medi-
ciĝn de humedad, de tal manera que €stos sean representativos. En
cada estacion de control de humedad, a lo menos se debieran conside-
rar tres puntos de medicion (Foto 25). Es recomendable, previo a la
colocacion de los instrumentos (tensiometros o tubos para FDR), ver en
calicatas la forma y distribuciĝn de la humedad del bulbo himedo y
donde se concentran las raices.

Foto 25.
Ubicacion de tubos
para medir la hume-
dad de suelo (arriba)
y sonda FDR (abajo).

Boletin INIA, N“ 160


Manejo del Riego en Palto

Un ejemplo de la medicion de la humedad del suelo con una sonda FDR


se presenta en las Figuras 18a y 18b. En la Figura 18a, se puede observar
los periodos en que la humedad del suelo estuvo sobre o bajo el rango
deseado. En algunos momentos, alrededor del 11 de octubre, el suelo pre-
sento una humedad superior a la deseada (exceso de agua) y cerca del 23
de agosto, el suelo presento humedades inferiores a las definidas como
minimas (deficit de agua). El rango de humedad en que se desea mante-
ner el suelo lo puede definir el usuario, a partir de las mediciones de la

8. “
6 4
“ se
« s
“ “
L =«w s

Ba e
“ “
ren; 16 Aug Aaj 13 Sep 17 Sep 11 OM oz (I8 ore lem)
L Au 2004 ] Sap 2004 ] Det JODA |] nuva €|

Figura 18a. Lecturas de humedad promedio de suelo con un FDR en palto.


Linea azul, corresponde a la humedad promedio en 60 cm de suelo, en un huerto de palto regado por microaspersion.
Full point = contenido de humedad maximo que se quiere tener en el suelo.
Onset of stress = Valor maximo permitido de agotamiento de agua en el suelo o umbral de riego.

Rite |paniarzooa 02 32 29 PM Rite

16 Aug 30 Aug 13 Sep 27 Sep 11 Oct 504 08 Nov


Aug 2004 Sep 2004 | Det 2004 o Nov 2004

Figura 18b. Lecturas de humedad de suelo con un FDR en


palto por estrata de suelo.
Rojo 0 -IO cm: Verde 10-20 cm: Cate 20-30 cm; Morado 30-40 cm: Gris 40-50 cm y
Lila 50-60 cm de profundidad, en un huerto de palto regado por microaspersiĝn.

Boletin INIA, N' 160 ma


Manejo del Riego y Suelo en Palto

capacidad de campo (CC) in situ determinadas con la sonda FDR y el


porcentaje de agotamiento de humedad del suelo que se permitira (um-
bral de riego).

En la Figura 18b, para el mismo periodo reportado en la Figura 18a, se


presenta los contenidos de humedad a diferentes profundidades, medi-
das cada 10 cm. Se observa que las raices estan muy activas en los
primeros 30 cm de suelo (linea roja, verde y cafe) donde los contenidos
de humedad varian debido a que estan extrayendo agua. En cambio,
entre los 50 y 60 cm de profundidad (linea lila) el contenido de hume-
dad practicamente no varia. La informacion reportada por la sonda FDR
en la Figura 18a permite controlar el riego, al disponer de informacion
promedio de la humedad de suelo en la zona de actividad radicular, de
manera de evitar excesos o deficit hidricos y la Figura 18b, entrega
informacion por estrato, para poder conocer la profundidad de la activi-
dad radicular donde se debe controlar la humedad del suelo.

No obstante la precision de los diferentes instrumentos para medir la


humedad del suelo que se han seĥalado, se sugiere que las mediciones
sean complementadas con el uso de calicatas.

[Link] Control del estado hidrico en la planta

Otra forma de evaluar si el riego se esta realizando en forma adecua-


da, es medir el estado hidrico de las plantas. Este parametro tiene la
ventaja que integra el contenido de humedad del suelo disponible en
toda la zona radicular del cultivo y las condiciones de demanda
evaporativa imperantes en el momento de la medicion.

El estado hidrico de las plantas se puede medir evaluando el potencial


hidrico xilematico y mediante el seguimiento continuo de la microva-
riacion del diametro de los troncos, a lo que se realiza con un instru-
mento llamado dendrometro.

[Link].1 Potencial hidrico xilematico

Cada vez mas productores utilizan este tipo de mediciones como ayuda
para manejar y/o controlar el riego, empleando para ello una camara de

[624] Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

presion. El potencial hidrico es una integracion de la demanda evaporativa


de la atmosfera y de la disponibilidad de agua en el conjunto de suelo
explorado por el sistema radicular de las plantas. Esto ŭltimo no se logra
cuando se realizan mediciones directas al suelo, ya sea con tensiometros
u otros instrumentos utilizados para ese efecto donde el volumen de
suelo analizado es pequeĥo y no siempre coincide con las zonas de
mayor desarrollo de raices de las plantas, donde se realiza la extraccion
mas importante de agua. Las mediciones de caracter puntual que reali-
zan los instrumentos que miden la humedad de suelo puede conducir a
errores en la estimacion del agua disponible para la planta, sobre todo
en riego localizado (goteo, microaspersion), ya que el bulbo de
mojamiento presenta variaciones importantes del contenido de hume-
dad, que van desde saturacion bajo el emisor, hasta el suelo seco en el
limite del bulbo hŭmedo. Por otra parte, la medicion del potencial hidrico
es una forma confiable para controlar la magnitud del estres hidrico.
Esta tecnica se utiliza en algunas especies frutales, como vides para
vino, con el fin de obtener un producto de alta calidad.

El potencial hidrico se mide con una camara de presion que, en termi-


nos simples, mide «la presi6n sanguinea « de la planta. Por supuesto,
en la planta circula agua en lugar de sangre y la presion en su interior
corresponde a una tension (presion negativa), producto de la evapora-
cion del agua desde las hojas. El agua se mueve dentro de la planta a
traves de celulas muy pequeĥas interconectadas, a las que colectiva-
mente se les llama xilema, que corresponde a una red de “caĥerias” de
diferentes diametros que llevan agua de las raices a las hojas, desde
donde se evapora al ambiente, lo que provoca la fuerza motriz que
hace circular el agua. Por lo tanto, el agua en la planta esta bajo
succion y su magnitud no es constante sino varia en la medida que
aumenta la transpiracion de la planta o bien disminuye la humedad
del suelo explorado por el sistema radicular. A menor disponibilidad
de agua en el suelo, mayor es la tension del agua en la planta. Dicho
en otras palabras, el potencial hidrico disminuye (Figura 6).

La camara de presion (Figura 19) es un dispositivo de acero con un


manometro en su parte exterior que permite aplicar presiĝn a una hoja
que es dispuesta en su interior con su peciolo que sale al exterior a
traves de un orificio. La cantidad de presion que se necesita para que

Boletin INIA, N' 160 63


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Peciolo de la hoja
a medir presiĝn Manometro

Tapon de goma
Bal6n de Nitrogeno a presion
Llave de paso
reguladora
de presion

Bolsa
L p plastica
de
: = adolo
Camara de acceso

Figura 19. Esquema camara de presion con sus componentes.

el agua aparezca por el peciolo, indica cual es la tension o potencial


hidrico xilematico del agua en la hoja. Utilizando nitrogeno gaseoso
se va aplicando progresivamente presion sobre la hoja que se encuen-
tra en la camara, hasta que se observa que sale agua por el extremo
del peciolo que se tiene a la vista. El manometro del equipo va mi-
diendo la presiĝn que se va ejerciendo. Mientras mayor es la presion
medida en la camara, mayor es la tension y un grado alto de estres
hidrico. Las unidades de presion que la mayoria normalmente usa es el
Bar (1 Bar = 1 atmosfera = 1 kg/cm” = 14.5 libras por pulgada cuadrada
(PSI) = 10 m.c.a) y el Mega Pascal (1 MPa = 10 bares). En la practica,
lo mas importante para el operador de una camara de presion, es reco-
nocer la presion a la cual ocurre el “punto final”, es decir, cuando el
agua comienza a aparecer por el extremo cortado del peciolo. Se debe
procurar tomar los datos a una hora determinada y en hojas selecciona-
das para homogenizar la muestra, como se detallara mas adelante.

El riego podria ser controlado a traves de mediciones del estado hidrico


de las plantas, como el potencial hidrico de la hoja (PHh) (Boyer, 1995)
medido con la camara de presion. No obstante su valor, como indicador
del estado hidrico del cultivo, ha sido cuestionado por su variabilidad
(Shackel et al., 1997). Debido a lo anterior, algunos autores sugieren
medir el PHh en la madrugada, cuando es mas uniforme, pero al amane-
cer disminuye su sensibilidad y en suelos donde la distribucion del agua

FAI Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

es heterogenea, como ocurre en riego por goteo o microaspersion, este


puede mostrar una respuesta muy limitada, ya que los suelos se secan en
forma heterogenea (Ameglio et al., 1999). Ademas de lo indicado ante-
riormente, es dificil que el PHh medido en la madrugada sea utilizado
como controlador del riego debido a la hora (antes de la salida del sol)
en que debe realizarse la medicion en el campo.

Es posible controlar los factores de variacion en las mediciones del PHh


indicados anteriormente al bloquear la transpiracion de la hoja antes de
ser cortada de la planta (Garnier y Berger, 1985; Olien y Lakso, 1986;
Shackel et al., 1997).
Una metodologia para
lograr lo anterior, es po-
ner las hojas que se van
a medir dentro de una
bolsa con plastico por
dentro y papel aluminio
por fuera (Foto 26), para
mantener la humedad
relativa e impedir el paso
de la luz. Una vez cu-
biertas las hojas, debe
esperarse entre 15 a 30
minutos, para que PHh
se equilibre con el po-
tencial hidrico xilema-
tico o del brote (PHx)
(McCutchan and Sha-
ckel, 1992). Fulton et al.
(2001) indican que en
nogales, (Junglans regia
L.), almendros (Prunus
dulcis (Mill) y ciruelos
(Prunus domestica L.),
este equilibrio se logra Foto 26 (arriba). Tecnico operando camara
en 10 minutos. de presiĝn y (abajo) hoja de palto tapada con
papel aluminio para bloquear la transpiracion
de la hoja, previo a la medicion del
potencial hidrico xilematico.

Boletin INIA, N" 160 65


Manejo del Riego y Suelo en Palto

El PHx es menos afectado por cambios medioambientales de corto pla-


zo que afectan la transpiracion de la hoja y por lo tanto el PHh. En
consecuencia, el PHx es una medida apropiada para conocer el estado
hidrico de la planta (McCutchan y Shackel, 1992). Diferentes estudios
han demostrado que el PHx medido con camara de presion es un buen
indicador del estres hidrico en arboles frutales. Naor et al. (1995) en-
contro una buena correlacion entre PHx, el rendimiento y calibre en
manzanos (Pyrus malus L.). Datos similares encontraron Ferreyra et al.
(2002) y (2004) en duraznero (Prunus persica L.) y vides viniferas (Vitis
vinitera L.). Naor (1998) y Ferreyra et al. (2002) comprobaron que la
conductancia estomatica en nectarinos (Prunus persica var. nectarino)
y vid vinifera esta altamente correlacionada con el PHx.

El PHx minimo o de mediodia (PHxmin) ha sido propuesto por varios


autores como un indicador estandar para determinar el estado hidrico
de la planta con fines de riego (Fereres y Goldhammer, 1990; Shackel
et al., 1997; Naor y Peres, 2001; Ferreyra et al., 2002).

En resumen, la medida de potencial hidrico (PH) se llama «potencial


hidrico xilematico” (PHx), cuando se mide en una hoja cubierta y “Po-
tencial hidrico de la hoja” (PHh), cuando se realiza en hoja descubier-
ta. El PHx es mas sensible a la falta de humedad del suelo y presenta
menos influencia a las condiciones ambientales que el PHh. Por lo
tanto, es recomendable realizar mediciones de potencial hidrico
xilematico, es decir medir en hojas cubiertas.

e Factores que influyen en la medicion del potencial hidrico

Ademas de la tecnica de medicion, hay otros factores que pueden in-


fluir en los valores del potencial hidrico del arbol, los que se reseĥan a
continuacion.

Caracteristicas de la hoja. El aspecto mas importante a considerar para


medir el potencial hidrico de una planta utilizando las hojas, es la
ubicacion de la misma dentro de la corona del arbol. Durante el dia,
las hojas expuestas al sol pierden agua en una proporcion mas rapida
que las hojas que se encuentran a la sombra, por lo tanto, al ser mas
rapida la perdida de agua de las hojas soleadas €stas presentaran un

Boletin INIA, N“ 160


EJ [ON]

potencial hidrico mas negativo que las hojas sombreadas. Para reducir
la variabilidad de las mediciones debido a este hecho, se deben cubrir
las hojas en las que se medira el potencial hidrico. Al cubrir la hoja se
detiene el proceso de perdida de agua y el potencial hidrico de esa
hoja se iguala al potencial hidrico de la ramilla en la que se inserta.
La mayor ventaja de medir el potencial hidrico xilematico de la forma
indicada, es la uniformidad de los datos obtenidos en las diferentes
partes de la corona del arbol. El tipo, tamaŭo, forma y condicion fisio-
lOgica de la hoja (estado nutritivo) tendrian poca influencia en la va-
riabilidad de los valores del potencial hidrico xilematico. Ferreyra et
al. (2006) encontraron que hojas de palto expuestas al sol presentaron
un potencial hidrico xilematico (PHxmin) de -O0,52 MPa, medido a
mediodia, inferior en -O,] MPa, comparado al de las hojas que se en-
contraban en la sombra que fue -0,40 MPa, pese a que se bloque6 la
transpiracion de esas hojas antes de ser cortadas. La desviacion estandar
(DS) de las mediciones fue baja. Las hojas expuestas al sol presentaron
DS de 0,065 y las de la cara expuesta a la sombra de 0,018.

Respecto a la edad de las hojas en paltos, Ferreyra et al. (2006) indica


que las determinaciones en hojas de un mes presentaron PHxmin pro-
medio de -0,55 MPa y una DS de 0,12; las realizadas en hojas de 4
meses el PHxmin promedio fue de -0,52 MPa con una DS de 0,13 MPa
y en hojas de 10 a 12 mes el PHxmin promedio fue de -O,49 MPa con
una desviacion estandar de 0,1 MPa. Las hojas mas joOvenes presentan
un potencial de 0,06 MPa mas bajo que las hojas mas adultas y una
mayor desviacion estandar. El PHxmin presenta menor variacion al ser
medido en hojas de 10 a 12 meses. Esto se puede deber a que las hojas
nuevas pueden ser afectadas por la presiĝn que ejerce la goma de la
camara de presion sobre el peciolo de la hoja, retrasando la aparicion
de la savia en su extremo. Se debe mencionar que una variacion de
0,06 MPa puede ser importante en el control del riego. Datos reporta-
dos por Lampinen (2004), indican que el nogal presenta PHx entre -O,3
a -0,5 MPa cuando esta sin restriccion hidrica y debiera regarse cuan-
do disminuye este valor en -O,2 a -O,3 MPa.

Segŭn Shackel (2001), la altura a la que se realiza la medicion dentro


del arbol tiene un pequefo efecto sobre los valores medidos. Las hojas
que se ubican cerca de la base del tronco (es decir, mas cerca de las

Boletin INIA, N' 160


ENTI ON a 1 l UN A a ON E

raices), muestran un potencial hidrico xilematico ligeramente menos


negativo que las hojas ubicadas a mayor altura. Por esta razon, la po-
sicioOn de la hoja recomendada en arboles es del interior del dosel mas
bajo, cerca del tronco o brazos principales.

Estructura y sanidad de la planta. Las diferentes especies vegetales tie-


nen una estructura foliar propia y asociado a ello un control diferente de
la perdida de agua. Dicho de otra forma, el potencial hidrico varia entre
especies. Sin embargo, un aspecto comŭn y determinante para todas las
plantas es la sanidad del sistema radicular. Un problema de sanidad del
sistema radicular causara que el potencial hidrico xilematico sea mas
negativo que en las plantas sanas, incluso bajo condiciones de suelo
hŭmedo. En el proceso de absorcion de agua por la raiz, cualquier factor
que influya en su sanidad, como deterioros producidos por artropodos,
patogenos o baja aireacion del suelo, reducira la habilidad de estas rai-
ces de absorber agua, lo que causara que el potencial hidrico xilematico
sea mas negativo que en las plantas sanas. Por lo tanto, para que las me-
diciones sean representativas, hay que realizarlas sobre plantas sanas.

Condiciones ambientales. Las condiciones climaticas y la hora del dia


tienen gran influencia en la magnitud del potencial hidrico que se
mide. Ademas de la disponibilidad de agua en el suelo, lo afectan la
cantidad de radiacion solar, la temperatura del aire y la humedad rela-
tiva. Por ello, es recomendable realizar la medicion en dias despeja-
dos, donde el potencial hidrico es mas negativo. Segun Shackel (2001),
los dias mas calurosos y secos condicionan un potencial hidrico
xilematico mas negativo. Ferreyra et al. (2006) indican que en palto
las variaciones en la temperatura y humedad relativa (presion de vapor
o DPV) no tiene gran efecto sobre en el PHxmin (Figura 20). El PHxmin
fluctŭa entre -O,40 a -O,50 MPa (variacion del 2090) para DVP que
oscilan entre 1,5 a 3,0 kPa (variacion del 5090), respectivamente.

De estos resultados se puede inferir que el PHxmin en paltos que estan


creciendo sin restriccion hidrica, varia entre -O,4 y -O,5 MPa.

e Uso de la camara de presion

Para medir el PHxmin se recomiendan los siguientes pasos:

| 68 | Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

-,1- P y = -O,1795Ln(x) -0,3255


PHx (min) -0,2- R'=0,748 p«0,01

0 1 2 3 4 5
DPV (KPa)
Figura 20. Efecto del deficit de presion de vapor (DVP)
sobre el potencial hidrico xilematico a mediodia
(PHxmin).

Seleccion de arboles para medicion. El nimero de arboles que deben


medirse con la camara de presion para un adecuado manejo de riego,
dependera de varios factores. Segun Shackel (2001), 10 arboles es un
numero adecuado para un bloque de riego homogeneo de hasta 25 ha.
Es preferible seleccionar los arboles a principios de temporada y reali-
zar las mediciones en ellos durante toda la temporada. Si hay areas
del bloque de riego con suelos diferentes, o diferencias en el mojamiento
del suelo relacionada con el sistema de riego, se debe decidir cuales
arboles seran los mejores indicadores de la situacion promedio. Si hay
duda sobre el numero de arboles a utilizar, se sugiere empezar con un
mayor numero de arboles y luego de algunos riegos, seleccionar los
mas cercanos al promedio del campo. Si los suelos del huerto son muy
heterogeneos se debera considerar esta condicion, seleccionando ar-
boles que representen esta variacion. Para huertos homogeneos, tres
arboles son suficientes. Se recomienda realizar mediciones cada dos
dias y posteriormente, con mas experiencia las mediciones podran ser
mas distanciadas. Ferreyra et al. (2006) estimaron, segŭn la metodolo-
gia para datos continuos descrita por Cochran (1971), que para obtener
datos que representen adecuadamente la condicion de un arbol se re-
quiere medir tres hojas por planta.

Seleccion y cubrimiento de la hoja. En la maŭana del dia que se desea


medir, se seleccionan las hojas ubicadas a aproximadamente 1,5 m de
altura, cercana al tronco o brazo principal. Para realizar las medicio-
nes en palto se recomienda utilizar hojas maduras entre 8 a 12 meses
de edad, las cuales se cubren con una bolsa con plastico por dentro y

Boletin INIA, N' 160 | 69 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

papel aluminio por fuera, para bloquear la transpiracion. Al momento


de envolver la hoja, esta debe estar seca (sin rocio) y en lo posible a la
sombra desde que se envuelve hasta la medicion. La luz directa del sol
sobre la hoja envuelta la calentara, lo que puede causar condensacion
de agua en el interior y con ello una hidratacion artificial de la hoja.

La hoja debera mantenerse cubierta por 15 minutos hasta que el poten-


cial hidrico (PH) se estabilice (Figura 21). Tiempos mas prolongados
de cubrimiento no afectan las mediciones, siempre que la hoja perma-
nezca seca y sin deterioros. En la figura 20, tambien se observa que los
valores de potencial hidrico medidos en hojas recien cubiertas (PHh),
presentan una mayor variacion (-0,6 a -O,8 MPa) al compararlo con los
potenciales evaluados despues de 15 minutos (-0,47 a -O,55 MPa), lo
que concuerda con lo reportado por Shackel et al. (1997), que indica
que el PHh es mas variable que el PHx,

Cuando medir. El momento mas apropiado para medir potencial hidrico


xilematico es a mediodia. Durante este periodo del dia, las condicio-
nes climaticas provocan de maxima tasa de perdida de agua de la
planta. Segŭn Ferreyra et al. (2006), en paltos en la zona de Quillota,
el potencial es mas estable entre 12:30 a 17:30 PM (Figura 22).

Recoleccion de las hojas. Para realizar la medicion de potencial hidrico


las hojas deben ser desprendidas procurando no daĥarlas. Una vez des-
prendidas se debe realizar un corte transversal en el extremo del pe-

-Q9

-08 ~ Y = 0,0005x -0662


R?= 0,0003
-07~
PH (MPa)

-06 -

-04 4 Y = 0,0003x -05257


R? = 0,0936
= T T T
0 20 40 60 80 100
Tiempo de equilibrio (min)
Figura 21. Efecto del tiempo de equilibrio en el potencial
hidrico (PH) a mediodia, bajo condiciones de campo,
despues de cubrirse la hoja.

| 70 | Boletin INIA, N' 160


ENTI[ON a laa LU

Moras
6:00 8:24 10:48 13:12 15:36 18:00 20:24
14 - - - - 0,00
12 e ooOo
o o L-O,10
= l0 e =
e =
~= 0,8 --0,20 2
e o z
£ 06 L-0,30 7
0,4 Ŝŝ o o =
02 o o 9 o 4-0,40
Oo
0,0 -O,50
—o- DPV QO PHx

Figura 22. Evolucion diaria del potencial hidrico


xilematico (PHx) y el deficit de presiĝn de vapor (DVP)
en palto var. Hass en el Valle de Aconcagua, Quillota.
Las harras verticales representan la desviacion estandar

ciolo, utilizando algŭn instrumento muy afilado como una hoja de afei-
tar doble filo o un bisturi quirŭrgico. El tiempo entre la extraccion de
la hoja del arbol y la medicion en la camara no debe ser muy prolon-
gado, esto es, la medicion se debe realizar dentro de un minuto de
realizado el corte (Figura 23). Tiempos mas largos provocan una deshi-
drataciĝn que aunque sea minima, afecta notablemente las lecturas
del potencial xilematico. Por lo tanto, no es recomendable realizar
una “recoleccion de hojas” para medirlas juntas posteriormente. Lo
correcto es que una vez cortada la hoja, colocarla en la camara y
realizar la medicion inmediatamente. Esto nos obliga a desplazarnos
continuamente con la camara de presion por el terreno. Una alternati-
va ŭtil para aumentar el tiempo entre el corte de la hoja y la medicion

-O,80

- -0704
=
2 -0604
=
2 -O504
EZne 8 o y = -O,0718Ln(x) - 0,4496
040j 0000 R?=0,6776 p «0,01

-0,30 1 4 4 i 4 4 4 A 4 4 Le —. — —
0: 2.4 6 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30
Tiempo despuĉs del corte de la hoja (min)

Figura 23. Efecto del tiempo transcurrido entre corte y la


medicion de la hoja, sobre el potencial hidrico xilematico
(PHxmin) a mediodia, bajo condiciones de campo.

Boletin INIA, N 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

del potencial es el uso de una caja de PVC aislada termicamente (cooler)


con alta humedad relativa, donde se deben ir depositando las hojas
cortadas. El PHx en hojas de un mismo arbol medidas inmediatamente
luego de cortadas y otras despuĉs de 60 minutos de almacenamiento,
en condiciones de oscuridad, con 10096 HR y 5"C, muestran valores
similares (Figura 24). El uso de esta metodologia para medir el PHx es
factible de implementar, pero requeriria medir un mayor numero de
hojas por arbol ya que aumenta la variabilidad. Se estimo el tamaĥo
de la muestra segŭn la metodologia para datos continuos descrita por
Cochran (1971), la cual indica que para mediciones inmediatamente
despu€s de cortada, la muestra debe ser de tres hojas por planta. Para
evaluaciones despu€s de 60 minutos de almacenamiento, en condicio-
nes de alta humedad relativa, esta debe ser de seis hojas por planta.

Medicion. Una vez desprendida la hoja del arbol, el peciolo de la hoja


se inserta a traves del sello (tapon de goma), el que luego es puesto en
la tapa de la camara, quedando aproximadamente 1 mm de peciolo
asomado fuera de esta. Luego se procede a cerrar con la hoja sujeta
por el peciolo, quedando la hoja en el interior de la camara y parte del
peciolo afuera. Como ya se ha indicado, el tiempo desde que se saca
la hoja del arbol y se realiza la medicion debe ser inferior a un minuto.
Es importante que la hoja quede bien apretada por el sello de goma, a
objeto de evitar la fuga de gas al momento de aplicar presion. Asegu-
4

-0,2
E. y= 1,0153x
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Eg
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-l4 -|2 -Lo -O,8 -0,6 -O,4 -O,2 0,0
PHxmin inmediatamente de cortada la hoja in situ (MPa)

Figura 24. Efecto de la conservacion de la hoja en


condiciones de alta humedad relativa sobre
el potencial hidrico xilematico (PHxmin).

KA Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

rada la tapa, se hace entrar nitrogeno gaseoso que va aumentando en


forma creciente la presion en el interior de la camara y sobre los teji-
dos foliares. Esta operacioĝn se debe hacer cuidadosamente, ayudado
por una lupa manual, mirando el extremo del peciolo que se encuentra
fuera de la camara, hasta que se observa que una gota de agua empie-
za a salir por el xilema. A este momento se le denomina «punto final»
y la presion que registra el manometro de la camara corresponde al
potencial hidrico xilematico (PHx). El agua que sale de la superficie
del corte del peciolo aparece como saliendo desde una superficie po-
rosa, sin embargo antes de salir, se observa un ligero cambio de color
del tejido que se observa mas cristalino.

Normalmente, la presion a la que el agua aparece en el extremo del


peciolo esta muy definida y no hay grandes diferencias entre la pre-
siĝn cuando el agua esta empezando a salir (primera gota) o cuando
sale en mayor cantidad. El punto final optimo es donde un aumento
pequefo de la presion (0.2 bares) causa un aumento notable en el flujo
de agua en el extremo cortado, y donde una disminucion de la presi6n
(a veces esto necesita ser mas de 1 bar) causa que el agua desaparezca
rapidamente en el peciolo.

Si no se esta seguro del valor medido, se puede repetir la lectura sobre


la misma hoja, sin sacarla de la camara. Para ello se baja la presi6n
dentro de la camara, purgando un poco de nitrogeno hacia el exterior,
hasta que el agua desaparezca del extremo del peciolo y luego se
aumenta lentamente la presion. Se debe conseguir casi el mismo valor
de “punto final”. Cuando se realizan repeticiones de lecturas entre
varias hojas adyacentes, ubicadas en el mismo brote o dardo, normal-
mente los valores medidos no difieren en mas de 0,3 bares. Esta es una
buena forma de verificar la calidad de la medicion o comparar los
efectos de diferentes tecnicas u operadores.

Hay dos problemas comunes que pueden dificultar determinar el punto


final. Uno de ellos es el burbujeo y la aparicion de agua no xilematica. Si
hay rotura en la hoja que esta dentro de la camara, se puede introducir
aire por la parte dafada, que empuja agua de otros tejidos hacia el extre-
mo del peciolo a traves del xilema, saliendo por el extremo cortado lo
que produce un burbujeo que correspondea la salida de aire. Si esto suce-

Boletin INIA, N? 160 XA


Manejo del Riego y Suelo en Palto

de se puede detener la presurizaciĝn temporalmente y se puede secar la


superficie cortada con un trozo de papel (papel absorvente). Haciendo
esto, se detiene el burbujeo sobre el peciolo y se puede continuar aumen-
tando la presion. Si la superficie cortada se remoja y empieza a burbujear
inmediatamente, lo mas probable es que se haya sobrepasado el “punto
final”. Cuando ocurre este tipo de problemas, es recomendable repetir el
proceso en una nueva hoja para asegurar la medicion.

La aparici6n de agua no xilematica puede ocurrir tambien cuando se


presiona el peciolo en el sello y sale agua por el extremo cortado. Si se
piensa que es el “punto final”, se anota la presion y se seca el extremo
cortado aumentando la presion lentamente. Si sale mas agua de la
superficie cortada, entonces probablemente era el punto final correc-
to. Por el contrario, si permanece seco se puede deducir que se trataba
de agua no xilematica. Un buen conocimiento de la anatomia de la ho-
ja puede contribuir a que el operador pueda diferenciar mejor el punto
final correcto (agua del xilema) de la aparicion de agua de otros tejidos.

En resumen, para utilizar el PHxmin como controlador del riego en


palto es necesario tener en cuenta lo siguiente:

e Los valores de PHx medidos a mediodia en el palto son estables


entre las 12:30 y 17:30 horas.
e. Los paltos sin restriccioĝn hidrica presentan valores de potenciales
entre -O,40 a -O,50 MPa, para DVP que oscilan entre 1,4 y 3,0 kPa,
respectivamente.
e En las hojas de palto, se equilibra el PHh con el PHx despues de 15
min de cubrirlas impidiendo el paso de la luz.
e Una vez cortadas las hojas del arbol, deben medirse en un lapso de
tiempo cercano a un minuto.
e Se puede aumentar el tiempo entre el corte de la hoja y la medi-
cion del potencial, al mantener esta en una caja de PVC aislada
tĉrmicamente con alta humedad relativa.
e Las hojas que presentan la menor variabilidad son las de 10 a 12
meses de edad y que se encuentran expuestas al sol.
e Las hojas expuestas al sol presentan valores de PHx mas negativos
(en -O,1 MPa, que aquellas que se encuentran en la sombra, aunque
se frene la transpiracion de la hoja antes de ser cortada.

Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

[Link].2 Microvariacion del diametro de troncos

Otra forma de evaluar el estado hidrico de la planta, es la medicion de


las microvariaciones diarias de diametro que presentan los organos de
la planta, particularmente el diametro del tronco. Este mĉtodo se pre-
senta promisorio en el caso de arboles frutales, donde este indicador
ha mostrado ser muy sensible al estado hidrico de la planta.

Las microvariaciones diarias del diametro de tronco se miden con un


captor de desplazamiento lineal o dendrometro electroOnico, que debe
instalarse en la base del tronco de la planta y que mide variaciones del
orden de 1 micron (0,001mm). Este sensor se conecta a una central de
adquisicion de datos, lo que permite realizar mediciones en forma conti-
nua. A estas centrales de adquisicion de datos (Foto 27) tambien se les
pueden conectar sensores para medir las variaciones de diametro de
los frutos (Foto 28).

Foto 27.
Dendrometro de tronco (izquierda)
y central de adquisicion de datos y
consola para bajar informacion
montada en vehiculo de campo
(derecha).

Boletin INIA, N? 160 xe


Manejo del Riego vy Suelo en Palto

Foto 28. Sensores electroOnicos de crecimiento


de tronco (izquierda) y de fruto (derecha) y
dendrometro mecanico de tronco (abajo).

Ademas de los sensores de tronco y fruto, tambien existen dendrometros


mecanicos en los cuales se deben realizar lecturas dos veces al dia,
temprano en la maĥana para determinar el diametro maximo y a me-
diodia para determinar el diametro minimo (Foto 28).

En el transcurso del tiempo, el diametro del tronco o de cualquier otro


Organo, presenta variaciones irreversibles, debido al crecimiento celu-
lar; y reversibles, causadas por cambios en su contenido de agua. Asi,
en un ciclo de 24 horas, durante el periodo diurno, donde la transpira-
cion es elevada, se produce una fase de reduccion de diametro o con-
traccion de entre una decena a una centena de micrones, seguido de un
proceso de reĥidratacion y crecimiento, durante el periodo nocturno (Fi-
gura 25). A medida que disminuye la disponibilidad de agua del suelo
como consecuencia de la extraccion que realiza la planta, el creci-

Kn Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

15,45
Pendiente
154 1

E Crecimiento
E o Maximo Diario
=
= 153

15,25
Amplitud de Contraccion diaria (ACD)
15,2
7:12 9:36 12:00 14:24 16:48 19:12 21:36 000 2:24 4:48 712
Horas
Figura 25. Variacion del diametro del tronco (VDT) en
(mm) durante el dia en el cultivo del palto var. Hass.

miento o expansion nocturna decrece, pudiendo llegar a ser nulo e in-


cluso negativo. La tendencia del crecimiento diario permite determinar
si las condiciones de riego son Optimas o no. En el caso particular de
palto, la tendencia del crecimiento pareciera ser el criterio mas adecua-
do. Sin embargo, es importante tener en cuenta el estado fenologico por
el que atraviesa el cultivo en el momento de la interpretacion de la
variacioOn de diametro de tronco, ya que existe una alta interaccion en-
tre el periodo de crecimiento del palto y las mediciones de desarrollo de
diferentes Organos del cultivo (Figura 25).

La medicion del estado hidrico de una planta a traves de las microvaria-


ciones del diametro del tronco es una tecnica de medicion continua y
no destructiva, relativamente reciente. Entre los factores que influirian
en la contraccion del tronco se encuentran la especie, la edad del arbol
(Figura 26), la disponibilidad de agua en el suelo (Figura 27), la profun-
didad y extension de las raices y la demanda atmosferica (Kozlowski y
Winget, 1964). Garnier y Berger (1986), informaron que en dias nubla-
dos o lluviosos las contracciones tendian a ser de menor magnitud.

Varios parametros, derivados de la variacioĉn del diametro del tronco


(VDT), han sido considerados para la evaluacion del estado hidrico de
la planta, siendo el mas utilizado la amplitud de la contraccion maxi-
ma diaria (ACD) (Garnier y Berger, 1986; Goldhamer y Fereres, 2001;
Jones, 2004, Selles y Berger, 1990). ACD, corresponde a la diferencia
entre diametro del tronco maximo (DTMX) y el diametro minimo (DTMN)

Boletin INIA, N? 160 Ta


Manejo del Riego y Suelo en Palto

32

= Primavera - Verano Arbol de


2
ao.
5 aĥos

. 274 Invierno
TCT = 0,089
E TCT = 0,040
= 174 Arbol de
=
10 aŭĥos
~
12- TCT = 0,028
TCT=O

74 TCT = 0,071
TCT = 0,070

2 T T T T T T T T

Ene Mar May Jul Sep Nov Ene Mar May Jul Sep
2004 2005

Figura 26. Crecimiento acumulado del tronco (CAT)


en paltos de diferentes edades, en la zona de Nogales.
TCT = Tasa de crecimiento del tronco (mm/dia).

300

2504 qi
(micrones)

100 1 ACD = -15,50SOw 4 535,8


ACD

R?=0,7673 e
0 7 r - -
10 15 20 25 30 35
Ow (cm? cm~)
Figura 27. Relacion entre la amplitud de la contraccion
maxima diaria (ACD) y el contenido volumetrico de
agua del suelo (9w) (P«0,01) en palto var. Hass.

en el transcurso de un dia. Huguet et al. (1992), postulan que la res-


puesta de ACD frente al deficit hidrico puede ser especie dependiente
y se podria atribuir a caracteristicas de resistencia radial al flujo de
agua y a la capacidad de almacenar agua de los tejidos vivos que
rodean al xilema de la planta.

Numerosos estudios han probado que existe una estrecha relacion en-
tre las contracciones del diametro del tronco y el potencial hidrico de
la planta (Goldhamer et al., 2000; Cohen et al., 2001).

| 78 | Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

e Amplitud de la contraccion maxima diaria (ACD) del diametro


de tronco

Las contracciones maximas diarias del diametro del tronco (ACD) tien-
den a ser mayores cuando disminuye el agua en el suelo. En la Figura
28, se puede observar que un sector con plantas regadas por
microaspersion en forma no frecuente, presentaron mayores contrac-
ciones que las regadas en forma diaria por goteo en el mes de marzo.
Las plantas regadas por microaspersion cada seis dias, presentaron con-
tracciones de 350 micrones y las regadas con tres lineas de goteo en
forma diaria, registraron contracciones de 150 micrones.

——Goteo ===Aspersion
Crecimiento de tronco (mm)

T T T T T T T T =» 5 =
14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
Marzo 2005
Figura 28. Secuencia de la variacion diaria del diametro
del tronco en palto var. Hass en suelo franco-arcilloso,
entre el 14 al 25 de marzo de 2005. (La flecha indica
riego por microaspersion; por goteo se riega diariamente).

Las variaciones de contraccion debido a la diferente frecuencia de


riego aplicada por goteo o por microaspersion no tuvieron un efecto
importante en el crecimiento total del tronco y en la tasa promedio de
crecimiento, como se observa en la Figura 29. Entre el 15 de enero y el
30 de marzo, la frecuencia de riego en microaspersion fue de 5 a 6
dias y las plantas en esos momentos alcanzaron, antes del riego, un
PHxmin de -O,92 MPa, mientras que en mayo, la frecuencia entre rie-
go fue cada 10 dias y el PHxmin alcanzaba valores de -O0,6 MPa.

Boletin INIA, Nt 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

—— Goleo ===Aspersion
10

Crecimiento de tronco (mm)

0 T T T T T
Nov Dic Feb Abr May Jul

2004 2005

Figura 29. Secuencia de la variacion diaria del diametro


del tronco en palto var. Hass entre el 15 de
noviembre del 2004 al 8 de junio del 2005.

En la Figura 30, se puede observar como las contracciones del tronco


aumentan cuando un tratamiento de riego deja de ser aplicado por
desperfecto en una valvula solenoide. Las plantas con riego tenian un
ACD en septiembre entre 40 y 60 micrones, en cambio las plantas que
no se regaron por la averia del equipo (T 2) alcanzaron valores de 140
micrones. Al reparar el sistema, las plantas con problemas de riego
recuperaron rapidamente el crecimiento de su tronco.

52

E
= Sl
:
xu 5,0:
Oo

=5
|
I 4,94 140 micrones

d |
4,8
9-9-04 11-9-04 13-9-04 15-9-04 17-9-04 19-9-04 21-9-04 23-9-04

Figura 30. Efecto de la averia de una valvula solenoide


en las contracciones maximas diarias del tronco.
TI = Riego diario Verano UR = 590; T2 = dos riego a la semana en verano
(UR = 3096) T3 = Un riego a la semanal en verano (UR = 4596)

80 Boletin INIA, N" 160


ENTI[ON a A l Oa LL

En las Figuras 31 y 32 se muestran las variaciones de las magnitudes


de las contracciones diarias del tronco a traves del aŭo, en la zona de
Panquehue e Hijuelas. En ambas localidades, las contracciones tienen
un patron comŭn, encontrandose los mayores valores en verano y los
menores en invierno. Entre los meses de abril y noviembre, las con-
tracciones en promedio tienen valores cercanos a los 50 micrones. En
verano, estos valores varian entre 60 y 175 micrones. En la Figuras 31
y 32, tambiĉn se aprecia, que esta ACD presenta una alta variabilidad,
tema que se tratara en mayor detalle en el punto 5.2.2.

400
— TO
300

= 20

QB
E
7 0 l “pn

-I100

-200
Sep-O4 Ene-O5 AbcO5 = lul-O5 = Nov)5 Feh-0o = May-Ob Ago-OE
400
TI
300 |

o:
z mM
i || |
SeE
o

100
E ' |
|
' /
;
„A
vi Ĵ N
0 4 ku | Ti ENUA

|
-100
pos Ene-O5 Abr5 = Jul-05 = Nov)5 = Feb-OO = Mayo Ago-OE

500
==13
400
= 300 |
g |

E mol 14, Vo
o? 200 h' i
=. |

( ||] | 4
0 | i Mie 1 MK
-100
Sepl4 = Ene05 = Abr5 = Jul-Os = Nov-O5 Febo = May-V6 Ago-Do

Figura 31. Amplitud de la contraccion diaria del tronco


(ACD) en palto en temporada 2004/2006 en Panquehue,
en plantas sometidas a diferentes frecuencias de riego.
TI = Riego diario Verano UR = 595; T3 = Un riego a la semanal en verano (UR =
6090); Predio = Un riego a la semana en verano UR = 5596,

Boletin INIA, N? 160 | an |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

-»- T) =——12 = w|3


250

Amplitud de la contraccion diaria


200

del tronco (micrones)


150

100

50 HF

ago-06 sep-O6 oct-06 nov-O6 dic-O6 ene-O7 feb-O7 mar-O7

Figura 32. Promedio mensual de la amplitud de la contrac-


cion diaria del tronco (ACD) en palto en temporada 2006/
2007 en Panquehue, en plantas sometidas a diferentes
frecuencias de riego.

Algunos asesores recomiendan la ACD para controlar el riego en palto,


indicando que valores de 120 micrones en verano y que 60 micrones
en invierno son normales en plantas con buen suministro hidrico. Sin
embargo, hay que tener en cuenta la variabilidad de este indicador,
consignadas en las Figuras 30 y 31, antes de utilizar valores absolutos
como criterio de manejo del riego en palto, aunque las tendencias
pueden ser de utilidad.

Crecimiento acumulado del tronco (CAT)

El crecimiento del tronco esta relacionado con el suministro hidrico.


En las Figuras 33, 34 y 35 se puede observar, en arboles de palto en
produccion (aproximadamente 20 ton/ha), que el crecimiento del tron-
co es muy bajo en invierno, particularmente entre mayo y fines de
agosto. En primavera, entre septiembre y principios de diciembre, la
tasa de crecimiento varia entre 0,029 a 0,042 mm/dia y el mayor cre-
cimiento ocurre en verano, entre mediados de diciembre y marzo, con
una tasa que varia entre 0,057 a 0,071 mm/dia. Los valores de la tasa
de crecimiento son muy estables en los diferentes periodos fenologicos,
independiente de la localidad y aŭo.

11 Boletin INIA, N' 160


Manejo del Riego en Palto

— Predio —q 3
29

244 Primavera - verano

Invierno
194
CAT (mm)

9- TCT =0,039| TCT = 0,064


ĵe =0) [TCT =0,029| TCT = 0,057

4 - - -- — - -
Sep Dic Abr Jul Oct Feb May
2004 2005 2006
Figura 33. Crecimiento acumulado del tronco (CAT) en palto
var. Hass sobre portainjerto mexicola en la localidad de
Panquehue, medido con dendrometro. Temporada 2005/2006.
TI = Riego diario Verano UR = 596; T3 = Un riego a la semanal en verano (UR = 6090);
Predio = Un riego a la semana en verano UR = 5596.
TCT = Tasa de crecimiento del tronco (mmidiaj,

164 Primavera - verano


CAT (mm)

Invierno

TCT =0,071

TCT=
1 TCT=0 1
Ene Mar May Jul Sep. Nov Ene — Mar May Jul Sep
2004 2005
Figura 34. Crecimiento acumulado del tronco (CAT)
en palto var. Hass sobre portainjerto mexicola,
en la localidad de Nogales, medido con
dendrometro. Temporada 2004/2005.
TCI = Tasa de crecimiento del tronco (Immidia).

Se debe tener presente que la tasa de crecimiento del tronco esta es-
trechamente ligada con el desarrollo de otros 6rganos (como los fru-
tos), po r lo cual, la correcta interpretacion de este indicador debe to-
mar en cuenta la carga y edad de los arboles. En la Figura 26, se
observa que la tasa de crecimiento del tronco es muy diferente en
arboles con edades y producciones diferentes.

Boletin IN IA, N? 160 ma


Manejo del Riego y Suelo en Palto

= GOLO — Aspersion
25

20 - Primavera - verano

E 154 |
E Invierno

=Ŭ 10 -

5 TT=O TCT = TCT = 0,061


~ 0,042

0 T T T T T
Nov Feb May Sep Dic Mar Jul Oct
2004 2005 2006

Figura 35. Crecimiento acumulado del tronco (CAT)


en palto var. Hass sobre portainjerto mexicola en la
localidad de Hijuelas, medido con dendrometro.
Temporada 2005/2006.
TCT = Tasa de crecimiento del tronco (imm/dia)

Cuando se utilizan sensores, se espera que ĉstos representen la situa-


cion general del huerto. Para ello, hay que disponer de un numero
adecuado de sensores y a su vez, tratar de disminuir su variabilidad lo
que puede lograrse aumentando el numero de arboles muestreados y/o
refinando la tecnica de medicion (Cochran, 1971).

En experiencias realizadas en la V Region, se pudo constatar que los


sensores que se ubican en la zona plana de la cara norte del tronco
entregan valores con una menor variabilidad. En estas experiencias se
utilizaron 12 arboles homogeneos y un total de 6 sensores por trata-
miento. Los valores medios de ACD, reportados por los seis sensores
ubicado en zonas planas y curvas del tronco, fueron de 47,02 y 41,11
mm y de TCT fueron de 0,042 y 0,034 mm/d, respectivamente. Aunque
no hubo diferencia estadistica entre esos valores, los sensores ubicados
en la zona plana del tronco tendieron a presentar valores con una me-
nor variacion (Ferreyra et al., 2005).

Por otra parte, seis sensores ubicados en la cara norte presentaron ma-
yores valores de ACD que los ubicados en el lado sur del tronco. La
media de ACD para la cara norte fue de 84,09 mm mientras que para
el lado sur del tronco fue de 59,31 mm (Figuras 36 y 37), alcanzando

84 Boletin INIA, N 160


Manejo del Riego en Palto

un valor maximo de 118 mm el dia 8 en la cara norte y 74 mm, el


mismo dia en el lado sur. La media del valor de TCT para la cara norte
y sur fue de 0,06 y 0,03 mm/d, respectivamente. La menor variacion
de los ACD y TCT, se presentaron en los valores reportados por los
sensores ubicados en la cara norte (Figuras 36 y 37). Esto concuerda
con lo seĥalado por Kozlowski y Winget (1964), que indican que la
magnitud de la contraccion puede ser distinta en diferentes partes del
mismo tallo, en lados opuestos y a diferentes alturas. Entre las razones
de estas variaciones, se encontraria las diferencias en la estructura de
la madera y la humedad de la corteza.

=o— ALU norte —o— ALU sur


160
DS promedio cara norte = 16,8195
o DS promedio cara sur = 32,9298
v

:
E

a]
u
]«€

0 T T T — T T T
3 4 5 5 7 8 9 10 n
Dias calendario
Figura 36. Variacion de la amplitud de la contraccion
maxima diaria (ACD) para la cara de exposicion
del tronco norte y sur.
DS = Desviacion estandar . El valor graficado por tratamiento
corresponde al promedio de 6 arboles

=o— Lara norte = Lara sur


600

500 4

=
S 4004
~
£ 3004
=Ŭ 200
) =)

100 =)

0 1 T T T T T T
3 4 5 5 7 8 9 10 n
Dias calendario

Figura 37. Variacion de la tasa de crecimiento del tronco


(TCT) de la cara de exposicion del tronco norte y sur.
DS = Desviacion estandar . El valor graficado por tratamiento
corresponde al promedio de 6 arboles

Boletin INIA, N? 160 a


Manejo del Riego y Suelo en Palto

5.2.2 Sensibilidad y variabilidad de los indicadores del estado


hidrico de las plantas

Al utilizar un controlador del estado hidrico de las plantas es necesario


conocer su sensibilidad y variabilidad.

En la zona central de Chile, en febrero del 2006, en huerto comercial


de palto se realizo un ensayo para evaluar la sensibilidad y variabili-
dad de indicadores del estado hidrico de las plantas (Contracci6n maxi-
ma diaria del tronco, (ACD), Potencial hidrico xilematico (PHx) y
conductancia estomatica (gs)). Para lo cual, se seleccionaron 12 arbo-
les de palto var Hass, plantado el ao 2000, e injertado sobre patron
mexicola, los cuales se regaban en forma diaria por microaspersion.
Seis arboles se dejaron de regar por 13 dias (sin riego), mientras los
otros continuaban con un regimen de riego normal (control). A los ar-
boles sin riego, despu€s del periodo de 13 dias, se les aplicaron 300
mm de agua, para posteriormente, continuar regandolos en forma simi-
lar a los arboles del control.

En la Figura 14, se presentan algunas de las mediciones realizadas. El


tratamiento control presento en promedio una ACD de 69.15 um y un
PHx de - 0,55 MPa. A medida que progresaba el ensayo, las plantas sin
riego incrementaron los valores de ACD y PHx llegado a valores de
285 um y -0,95 MPa, respectivamente.

En los valores obtenidos se puede observar que a los 6 dias de cortado


el riego (dia calendario 53), las ACD presentaron diferencias entre los
tratamientos, antes que los otros indicadores del estado hidrico de las
plantas. Despues del dia calendario 61, cuando se aplicaron a las plan-
tas sin riego 300 mm de agua, el PHx y los valores de ACD se
homogenizaron.

En la Figura 14, tambiĉn se observa que los valores de los indicadores


presentan una mayor variabilidad cuando en el suelo comienza a dis-
minuir la humedad (tratamiento estres)

Algunos trabajos en otras especies como olivo y damasco, se ha obser-


vado que cuando el estres se prolonga y llega a ser mas severo, el ACD

ui Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

alcanza un valor maximo y luego comienza a decrecer (Michelakis,


1997; Ruiz-Sanchez et al., 2004). Por otra parte, hacia el final del
periodo de deficit, el PHx de las plantas sin riego alcanzo un valor 1,6
veces menor que el control. Este resultado es similar a lo que observa-
ron en almendro Fereres y Goldhamer (2003). En cambio, los valores
de ACD, fueron cerca de 3,6 veces mayores al comparar las plantas sin
riego con las plantas control. Esto concuerda con los datos reportados
por Cohen et al. (2001) que indica que en durazneros sometidos a un
deficit hidrico moderado, los valores de ACD aumentaron en un 10090
al compararlos con un tratamiento de riego normal. Fereres y Goldhamer
(2003) indican que en almendro, al final del ciclo de estres hidrico, los
valores de ACD son 40090 mayores que el tratamiento control.

Cuando se ajustan los valores absolutos de ACD y PHx de las plantas


sin riego a valores relativos respecto al primer dia del tratamiento (Dia
47), se pudo observar que, el ACD es mas sensible al estres hidrico que
el PHx. Cuando el PHx aumenta en un 10090, el ACD se incrementa en
un 23690 (Figura 38). Estos resultados son similares a los obtenidos por
Garnier y Berger (1986) en otra especie.

Otra forma de determinar la sensibilidad al estres hidrico de un indica-


dor es hacerlo mediante la relaciĝn denominada intensidad de la seĥal
(Estres/Control). En este sentido, se puede observar que las contraccio-
nes del tronco son mas sensibles al deficit hidrico que el PHx, puesto

3500
$ 4004 ACD-=)2,3268PHx- 129,45
z R?=0,9719
oz 300 -
U«=
€x 2001
2 1004
3.0 :
I 0 100 200 300
PHx (relativo a dia 47 del estres)

Figura 38. Relacion entre la amplitud de la contracciĝn maxima


diaria (ACD) y del potencial hidrico xilematico (PHx) relativo de la
planta sin riego respecto al primer dia del tratamiento (dia 47).

Boletin INIA, N' 160 | 87 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

que su intensidad de la seĥal alcanza a 4,5 hacia el final del periodo


de estres. En tanto que el PHx no alcanza a 2 (Figura 39).

Los resultados anteriores confirman que el ACD es mas sensible que el


PHx puesto que la intensidad de su seĥal es mayor, lo que concuerda
con lo reportado por Goldhamer et al. (2000) y por Fereres y Goldhamer
(2003) para otros frutales.

En general, a medida que el deficit hidrico se hace mas pronunciado,


la variabilidad del indicador se hace mayor. En palto, Chartzoulakis et
al. (2002) evidenciaron esto en la conductancia estomatica. Lo mismo
ocurrio para PHx, ACD y la transpiracion segŭn lo observado por Naor
y Cohen (2003) en manzano. La desviacion estandar de ACD en el
tratamiento estres es mayor en comparacion a la desviacion estandar
del control, a medida que el deficit hidrico del suelo se hace mas
pronunciado (Figura 40). Algunos autores han propuesto que esta dis-
persion de los datos, por si misma, podria ser utilizada como un indica-
dor de estres hidrico (Aston y Van Bavel, 1972).

La alta variabilidad del tratamiento sometido a estres estaria dada por


el incremento en la variabilidad de la humedad en el suelo cuando el
contenido de agua en la zona de raices disminuye. Es decir, la variabi-

—0O- Seĥal ACD —9- Seal PHx


Seal (estres/control)

46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66
Dia calendario

Figura 39. Intensidad de la sefal (Estres/Control) de la


amplitud de la contracciĝn maxima diaria (ACD)
y del potencial hidrico xilematico (PHx).
La barra horizontal gruesa indica la duracion del periodo de deficit.

| sa | Boletin INIA, N? 160


Manejo del Riego en Palto

= —o— Control —o— Esires


Z 100
l
2
= 80 ~

= 604

$ 40 4

= 204
zv 0 G————hRHŜe"e ————:———i 1=
o 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 5859 B60) 61 62 63 64 65 66

Dia calendario
Figura 40. Desviacion estandar de la amplitud de la contraccion
maxima diaria (ACD) del tratamiento control y del estres.
Cada punto representa la desviacion estandar de seis mediciones.
La barra horizontal gruesa indica la duracion del periodo de estres,

lidad llegaria a ser mas pronunciada cuando la humedad del suelo es


un factor limitante (Naor y Cohen, 2003).

Al comparar los diferentes indicadores, se observa que las mediciones


de ACD tienen una mayor variabilidad al compararlas con el PHx y la
conductancia estomatica (gs) (Figura 41).

-o-ACD —=e-rit A
90
= 804
= 704
= 604
S 50-
v
= 404
=
= 304
=
2 204
Ŝz 104
0 T—rr T————
46 47 48 49 50 5152 53 54 55 56 57 58 59 60 6162 63 64 65 66
Dia calendario
Figura 41. Coeficientes de variacioĉn (CV) del tratamiento
control de la amplitud de la contracciĝn maxima diaria
(ACD), el potencial hidrico xilematico (PHx), y la
conductancia estomatica (gs).

Boletin INIA, N“ 160


Manejo del Riego y Suelo en Palto

La mayor variabilidad de ACD respecto a PHx podria atribuirse a dife-


rencias en la conductividad del agua entre la corteza y los vasos del
xilema. Estas fuentes de variacion serian independientes del estado
hidrico de la planta (Naor y Cohen 2003). Fereres y Goldhamer (2003),
indican que la mayor variabilidad de la ACD se debe en parte a que el
dendrometro mide en una pequefa porcion del tronco, mientras que el
PHx da una medicion representativa de la canopia entera.

Una consecuencia de los resultados anteriores es que, dada la variabi-


lidad de las mediciones de crecimiento del tronco respecto del PHx, el
numero necesario de sensores para determinar el estado hidrico de la
planta con dendrometros es necesariamente alto. Una alta variabili-
dad de las mediciones podria requerir de un gran numero de arboles
para representar adecuadamente el estado hidrico de un cultivo, au-
mentando los costos de monitoreo para disminuir la incertidumbre
(Goldhamer et al., 2000). Una forma practica de abordar este aspecto,
es mantener en el huerto un sector “testigo” el cual este adecuada-
mente regado y con buen crecimiento e ir comparando el comporta-
miento del resto del huerto para realizar los ajustes de riego que se
requieran.

En resumen, los indicadores derivados de las variaciones del diametro


del tronco son mas variables que otros indicadores discretos del estado
hidrico de la planta, como el PHx. Esto genera dudas respecto al nŭ-
mero necesario de arboles que se debe instrumentar, para determinar
adecuadamente el estado hidrico de un huerto de palto. Por otra parte,
los indicadores derivados de las variaciones del diametro del tronco
son mas sensibles al estres hidrico que otros indicadores discretos del
estado hidrico de la planta, lo que es de gran una utilidad para el
control del riego en palto.

| 90 | Boletin INIA, N? 160


CAPITULO 6

RECUPERACION DE UN HĤUERTO
DE PALTO VAR. HASS CON PROBLEMAS
DE ASFIXIA RADICULAR:
UN ESTUDIO DE CASO

J. Celedon A., R. Ferreyra E., G. Selles van Sch.,


P. Gil M., C. Barrera M., P. Maldonado B.

continuacion, se presenta un resumen de una experiencia de-


sarrollada en un huerto de palto var. Hass para recuperarlo de
la condicion de asfixia radicular en que se encontraba. Esta
situacion de huertos con problemas de asfixia de raices, ya sea por mal
manejo del riego, suelos con aireacion deficiente o una combinacion
de ambos factores, afecta a una gran cantidad de agricultores y repre-
senta un problema de gran importancia en esta especie. Por lo anterior,
las tecnicas aplicadas en este estudio de caso y las conclusiones que
se puedan extraer pueden servir como una guia para solucionar este
tipo de problemas o como evitar que se produzcan.

6.1. Descripci6n del area

El predio donde se realiz6 este estudio de caso se ubica en la zona de


Limache (V Region), en un area que se caracteriza por un clima Medi-
terraneo Subtropical Hŭmedo con una temperatura maxima media dia-
ria en el mes mas calido (enero) de 26,99C y una minima media diaria
en el mes mas frio (julio) de 49C. La precipitacioĝn anual se concentra
entre los meses de mayo y septiembre (383,5 mm/afo) y la evapo-
transpiraciĝn promedio anual es de 1024 mm.

El huerto se estableci6 en una ladera de cerro de exposici6n sur con


pendientes de 4090 aproximadamente. El suelo, presenta un horizonte
A en los primeros 50 cm. de textura franca y un horizonte B, de acumu-
lacion de arcillas de textura arcillo limosa en profundidad (Figura 42).
El perfil natural del suelo fue modificado para la construccion de terra-
zas en curvas de nivel.

Boletin INIA, NY 160 LA


Manejo del Riego y Suelo en Palto

lar Kro] Intrusiones de


suelo arcillo
limoso

l Horizonte
tranco
„ Horizonte
J arcillo limoso
Horizontes arcillosos
Roca
Da 48 glem'
50-120 cm / Poronidad= 45
ITK,
Capacidad de airs = 19

Figura 42. Esquema del perfil de suelo y disefo de plantacion.

6.2 Equipo de riego

El sistema de riego utilizaba agua de canal y de pozo, las que se acu-


mulan en un tranque antes de ser elevadas hacia los sectores de riego.
Las terciarias o submatrices se diseĥaron en el sentido de la pendiente
y alimentan las laterales que van por las terrazas en curvas de nivel.
La diferencia de cota entre la primera y ŭltima lateral es de aproxima-
damente 30 metros, lo que provocaba un exceso de riego en los arbo-
les ubicados en las posiciones bajas, debido al desagŭe de las tuberias
cuando se termina el riego.

Los emisores eran microaspersores autocompensados de distintas mar-


cas y modelos que se disponen de un emisor por arbol. El caudal pro-
medio de los emisores es de 44 lIts/hr con un coeficiente de uniformi-
dad de 4590.

Durante la operacion del equipo se observaba una acumulacion de


agua al pie del talud de la terraza, producto del mayor diametro de
mojamiento del emisor comparado con el ancho de la terraza (Figura
43).

92 Boletin INIA, N" 160


Recuperacion de un Huerto de Palto var. Hass ...

Macro aspersor de
diametro de mo,
que el ancho de!
Zona de escaso
desarrollo radicular
y acumulacion de
Zona humedad
de buen
desarrollo
radicular
y adecuada
humedad

Figura 43.
Ubicaci6on del emisor
y zonas de mojamiento
y desarrollo radicular

6.3 Condicion inicial de los drboles

Los arboles fueron plantados en 1998 y los problemas de asfixia se


comenzaron a presentar el aŭo 2002. El estado de los arboles cuando
se inici6 el estudio de caso no era bueno. Se podia observar un color
verde amarillento en el follaje y una importante caida de hojas como
se observa en la Foto 29.

Muchas hojas pre-


sentaban quemadu-
ras en las puntas y
un tamaĥo de lami-
na menor al normal.
Se observaban esca-
sos brotes nuevos y
los que habian eran
debiles. La fruta te-
nia un calibre mas
pequeĥo comparado
con otros huertos de
la zona.
Foto 29. Arboles asfixiados en la condicion inicial.

Boletin INIA, N" 160 LIK


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Para evaluar el estado de las raices se realizaron dos calicatas en arbo-


les representativos de la condicion del huerto. En ellas se pudo observar
que las raices estaban concentradas en la zona del talud de la terraza
donde existian mejores condiciones de humedad y aireacion. Casi no
habian raices o estaban muy daŭadas en la zona plana de la terraza
donde se acumulaba el agua y habia exceso de humedad (Figura 43).

La produccion frutal de los ŭltimos 5 aŭos del sector fue en promedio


4.000 kg/ha.

6.4 Practicas y manejos realizados para recuperar el huerto

e Mejoramiento del equipo de riego

Como primera medida, se cambiaron todos los emisores por


microaspersores de menor diametro de mojamiento. Con esto se dismi-
nuy6 el problema de las zonas de saturacion que se provocaban a los
pies de las terrazas debido al choque del agua con el talud. Ademas,
se eliminaron los emisores que estaban obturados o que funcionaban
en forma defectuosa.

El segundo cambio importante realizado al equipo de riego consisti6


en la instalacioOn de valvulas antidrenantes para solucionar el proble-
ma de exceso de riego que se produce en las zonas de menor cota.

El aspecto mas relevante en el mejoramiento del riego fue el aumento


de la uniformidad. Con estos cambios, se logro aumentar el coeficien-
te de uniformidad de un 4590 a un 9690.

e Programacion y control de riego

En una segunda etapa, luego de contar con un equipo de riego adecua-


do y operando en buenas condiciones, durante noviembre de 2004, se
procedi6 a aplicar un programa de riego que permitiera asegurar que
no se produjeran condiciones de asfixia en el suelo. Para esto, se rego
con frecuencias de riego distanciadas que permitieran mejorar la ai-
reacion y a la vez, la entrega del agua que requerian los arboles. Para

LL Boletin INIA, N 160


Recuperacion de un Huerto de Palto var. Hass

ello, se emple6 un umbral de riego de aproximadamente 3090, es decir


se permiti6 agotar el 3090 de la humedad aprovechable antes de repo-
ner el agua. Con esta metodologia se reg6 el huerto durante dos meses,
en los que se observo una leve mejoria en la condicion de los arboles.
Para monitorear los riegos se utilizaron sensores FDR de humedad de
suelo y barreno.

e Poda y aplicacion de hormonas

Al cabo de los dos primeros meses de intervencion se evaluo el avance


de los arboles y se decidio hacer un cambio de planes debido al estan-
camiento en la condicion del huerto. Asi en febrero del 2005, se realizo
una poda de rebaje a nivel de ramas madres (Figura 44), antes de la
cual se dio un riego profundo para dejar el suelo a capacidad de campo.

Despues de una a dos semanas sin regar, comenzaron a aparecer brotes


que rapidamente crecieron. Durante este periodo se monitoreĉ el riego
a barreno y el criterio de riego fue dejar que el arbol consumiera un
3090 del agua aprovechable en el suelo antes de reponerla. Cuando los
brotes alcanzaron 20 centimetros de largo se realizo una aplicacion de
hormonas para estimular el crecimiento vegetativo. El efecto fue posi-
tivo observandose un aumento del vigor en el crecimiento vegetativo,
aunque los brotes no alcanzaron un crecimiento muy notorio, debido a

Figura 44. Esquema de la poda a ramas madres. Huerto


paltos var. Hass en Limache. Febrero de 2005.

Boletin INIA, N' 160 i


Manejo del Riego y Suelo en Palto

que la poda se realiz6 a fines del verano y no se aplicaron fertilizantes


por riesgo de tener brotes muy suculentos que pudieran quemarse con
las heladas de invierno.

Desde el comienzo de la brotacion se observo una alta heterogeneidad


en el vigor de los arboles. Una posible causa que podria explicar esto
serian las diferentes condiciones iniciales con que se encontraban los
arboles. Algunos presentaban troncos de mayor diametro y un follaje
en mejores condiciones, en cambio otros presentaban troncos de me-
nor diametro y follaje mas debil. Estas diferencias en el diametro de
troncos y follaje posiblemente fueron debido a diferencias en las reser-
vas disponibles para la brotacion, lo que explicaria la heterogeneidad
del vigor de los arboles. Para compensar las diferencias de vigor se
realizo una aplicacion de hormonas dirigida solo a los arboles de me-
nor brotacion.

e Fertilizacion

En septiembre de 2006, cuando los brotes tenian 40 centimetros de lar-


go, se observo una deficiencia leve de nitrogeno en las hojas. Para solu-
cionar este problema y favorecer el crecimiento de los brotes en prima-
vera, se aplic6 el equivalente a 40 unidades de nitrogeno por hectarea.

e Manejo del riego despuĉ€s de la poda

Despuĉes de la poda, el manejo del riego tuvo por objetivo mantener


una buena humedad de suelo en los arboles de brotacion menos vigo-
rosa. Esto provoc6 un grado de estres leve a medio en los arboles mas
vigorosos los que naturalmente requerian mas agua debido al mayor
follaje. Sin embargo, si no se hubiera manejado el riego de esta forma,
los arboles de brotacion mas lenta se hubieran asfixiado nuevamente.
Los arboles de mayor tamafo probablemente extendieron sus raices
hacia el horizonte arcillo-limoso donde existia una mayor reserva de
agua y de esta forma solo evidenciaron sintomas leves de estres hidrico.

En todo momento la frecuencia de riego se determino con umbrales de


riego altos, es decir, se permitio que el suelo agotara aproximadamen-
te un 3090 de la humedad aprovechable. El objetivo de este manejo

Ku Boletin INIA, N? 160


Recuperaciĝn de un Huerto de Palto var. Hass ..

fue asegurar una buena aireacion del suelo por la mayor cantidad de
dias posibles.

Como se puede observar en las Fotos 30 y 31, los arboles del estudio
presentaron un color verde mas intenso y menos amarillo, diferencian-
dose claramente de los arboles asfixiados. Tambien es posible observar
el crecimiento entre octubre de 2005 (Foto 30) y abril de 2006 (Foto 31).

Foto 30. Vista del sector del estudio en huerto var. Hass.
Octubre de 2005.

Foto 31. Vista del sector del estudio en huerto var. Hass.
Abril de 2006.

Boletin INIA, N? 160 | 97 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Luego de un aŭo de la poda, las diferencias entre los arboles del estu-
dio y los del resto del huerto eran evidentes. El follaje era de un verde
oscuro e intenso en los arboles del estudio y palido y amarillento en los
arboles vecinos que no recibieron ningŭn tratamiento. Ademas del co-
lor, la cantidad y calidad de las hojas era muy distinta, siendo mucho
mejor en los arboles del estudio (Fotos 32 y 33). Lo anterior se compro-
b6 con una medicion de indice de area foliar el que fue de 5,2 en los
arboles recuperados y de 2,4 en los arboles asfixiados (Figura 45).

Foto 32. Comparacion de la condiciĝn de drboles


recuperados (der.) y asfixiados (izq.).

= a I CA
Foto 33. Follaje de arboles recuperados respecto
a arboles asfixiados.

KEN Boletin INIA, N9 160


Recuperacion de un Huerto de Palto var. Hass ...

" Mediciones de potencial hidrico


5 xilematico (PHx) de medio dia rea-
ŝ=. 4 lizadas en febrero en los arboles
= 3 recuperados, tuvieron valores de -
Z 7 0,5 a -0,6 MPa, los que indican una
; condicion normal y de un arbol
sano. En cambio, mediciones en
N TO Ti arboles asfixiados tuvieron valores
Figura 45. indice de area foliar de 12 MPa y humedad de suelo
(IAF), en planta tratadas (TI) sobre capacidad de campo en los
y testigos (TO). arboles asfixiados.

Otro aspecto destacable observado en esta experiencia, fue que un


grupo de 4 arboles vecinos al sector del estudio, que tambien fueron
podados al mismo tiempo y con el mismo criterio. Sin embargo, por no
pertenecer al estudio, estos arboles no tuvieron el manejo de riego que
los otros y se siguieron regando segŭn el programa definido en el pre-
dio. En un comienzo estos arboles brotaron en forma similar a los del
estudio, pero al cabo de dos o tres semanas, se observo una detencion
del crecimiento. Posteriormente, los arboles comenzaron a mostrar sin-
tomas cada vez mas claros de asfixia, hasta llegar a una condicion
similar a la del resto del huerto (Foto 34). El ŭinico factor que fue distin-
to entre los arboles del estudio y estos, y que podria explicar la deten-
cion del crecimiento y asfixia, fue el manejo del riego.

Foto 34. Arboles sometidos a poda pero sin cambi6 del


manejo de riego. Huerto var. Hass. Limache.

Boletin INIA, N? 160 | 99 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

De este trabajo se desprende que el manejo del riego es un factor


clave tanto en la recuperacion de un huerto asfixiado, como para evi-
tar que este llegue a condiciones de asfixia. Por otra parte, solo el
manejo del riego no es suficiente para recuperar los arboles con asfixia
severa como los de este estudio de caso en que fue necesario hacer
una poda a las ramas madres. Si el manejo del riego despu€s de la
poda vuelve a provocar excesos de humedad en el suelo, los arboles
rapidamente vuelven a presentar los sintomas de la asfixia.

EO Boletin INIA, N“ 160


CAPIEVLULO 7

MANEJO DEL SUELO


Y NUTRICION EN SUELOS
CON PROBLEMAS
DE AIREACION
R. Ruiz Sch., R. Ferreyra E., G. Selles van Sch.

| palto probablemente es una de las especies mas sensibles a los


problemas de falta de aire y por lo tanto a la escasez de oxigeno
en el suelo. Por otro lado, los problemas de circulacion de gases
en el suelo derivados de una mala estructura, implican una acumula-
cion de CO, que, como se vera tambien, afectan el desarrollo del cul-
tivo. Es probable que esta sensibilidad del palto a la falta de aireacion
tenga que ver con el origen evolutivo de la especie.

El traslado del cultivo del palto a condiciones edaficas o quimicas mas


desfavorables hace que frecuentemente se presenten problemas de
«decaimiento» que pueden ser severos y que bajan la productividad o
calidad del producto debido a asfixia radicular.

Este capitulo pretende clarificar algunos aspectos nutricionales aso-


ciados a los efectos de una mala aireacion, derivados de problemas
fisicos del suelo o de la implementacion de criterios de riego no ajus-
tados a las caracteristicas del suelo.

7.1 Asfixia radicular del palto y su relaciĝn con problemas


fisicos del suelo

En los ŭltimos aŭos se ha generado una conciencia de que existen muy


pocos suelos con condiciones fisicas adecuadas al crecimiento del palto,
de alli que se haya generalizado la tecnica de plantacion en
camellones. El camell6On permite independizarse de algunas propieda-
des negativas del suelo original, a la vez que otorga mayor seguridad
para el drenaje del agua. Sin embargo, es frecuente observar proble-
mas de «decaimiento», a veces con resultado de muerte de los arbo-
les, aŭn en camellones. El decaimiento consiste en que arboles que

Boletin INIA, N' 160 KUI


Manejo del Riego y Suelo en Palto

hasta ese momento han estado creciendo y produciendo en forma nor-


mal, comienzan a mostrar sintomas leves de amarillamiento del folla-
je, hojas abarquilladas, caida anormal de hojas y frutos, asi como un
crecimiento de brotes muy disminuido o nulo. En grados mas avanza-
dos, aparecen sintomas necrĝoticos en los margenes y apices foliares.
El resultado es una perdida paulatina del vigor y productividad de los
arboles.

Las diferencias entre plantas afectadas y sanas, claramente visibles en


la parte aĉrea, en general estan relacionadas con las caracteristicas
del perfil de suelo y la concentracion de raices.

En la Figura 46, se presenta la densidad de raices en el camellon en


plantas afectadas y normales. Las plantas afectadas presentan un me-
nor numero de raices que las plantas normales.

La escasez de raices en las plantas con decaimiento (Figura 46) esta


relacionada con la textura del suelo, franco-arcillosa a arcillosa hasta
los 60 u 80 cm de profundidad y la estructura masiva que rompe a blo-
ques angulares. Estas caracteristicas producen problemas en el creci-
miento radicular del palto ya que propician una baja capacidad de aire
(13,290). De hecho, en las plantas afectadas se observo una gran canti-

Paltos con asfixia radicular

Paltos normales

Figura 46. Densidad de raices en paltos con asfixia


radicular y normales plantados en camellones.
(Nŭmero de raices en 400 cm" ). Las cuadriculas son de 20 x 20 cm

EKI Boletin INIA, N? 160


Manejo del Suelo y Nutricion en Suelos con Problemas de Aireacion

dad de raices muertas. En profundidad, las propiedades cambian; la tex-


tura es franca (con abundante gravilla granitica) y la estructura es de
bloques subangulares, mejorando el enraizamiento, con una
macroporosidad de 2690. Sin embargo, esta mejoria de condiciones en
el subsuelo profundo no es suficiente para sustentar el arbol.

En contraste a lo anterior, los paltos normales y sanos, creciendo en un


sector adyacente, indican un camellon totalmente diferente, con ade-
cuado enraizamiento en todo el perfil, texturas moderadamente grue-
sas; francas arenosas a francas con abundante gravilla granitica. Los
valores de capacidad de aire determinados fueron superiores al 2590
en todo el perfil.

El analisis de varios casos puntuales como el indicado, da la certeza


que siempre que existen problemas de decaimiento es por consecuen-
cia de un problema de raices asociado a las propiedades fisicas del
suelo y/o a condiciones de riego que conducen a asfixia radicular.

7.2 Asfixia radicular y problemas nutricionales

Los componentes nutricionales asociados a paltos decaidos parecen


obvios. Algunos de los sintomas se asemejan a deficit o toxicidad
nutricional. Sin embargo, los analisis de hojas del mismo tipo y edad
en cuatro casos, contrastando arboles decaidos respecto a sanos, indi-
ca una situacion distinta a la esperada.

En la Figura 47, se indican los niveles nutricionales de N, P, K y Ca. En


ella se observa que los valores foliares de los elementos indicados no
varian en ĉrboles decaidos respecto a sanos.

En la Figura 48, se indican los niveles determinados para microele-


mentos, sodio y cloruros. Como se observa, los valores difieren
substancialmente, siendo mucho mayores en los arboles decaidos, lle-
gando en algunos casos a niveles de toxicidad (cloruro y probablemen-
te cobre). Sin embargo, estos cambios nutricionales no explican total-
mente el fenomeno del decaimiento, sino que son consecuencia de un
profundo cambio metabolico producido por el estres radicular.

Boletin INIA, N' 160 103


Manejo del Riego y Suelo en Palto

FOSFORO POTASIO
L ) ——
0,100 = oza a
0,080 0,65
2- 0,060 =
0,040 N 0,55
0,020 0,45
0,000 | |
Decaidos Normales Decaidos Normales
NITROGENO CALCIO
2,5
: ; 2 2 ;
Z 1.5 ~ a
U „ o 16
1 e 14
0,5 1,2
0 |
Decaidos Normales Decaidos Normales
Figura 47. Comparacion de niveles foliares en arboles
«decaidos» vs. arboles sanos.

ZINC BORO
180 30
a
~ 150 = 25 a
E 120 Z 20
2 90 = 15 b
= = 60 b = 10
Cc o
= 0 EJI o
0
Decaido Normal Decaidos Normales

COBRE MANGANESO
5 250
rim a
a
=
eb
» : 200
2 20 28150 b
E = =
= 15 b = 100
O 10 £
5 2 5
0 0
Decaidos Normales Decaido Normal

HIERRO CLORUROS
360 a 0,60 =
= 300 — 0,50
A 240 vu 0,40
E 180 b se 0,30
9 120 0,20 3
= 60 0,10 LI
0 0,00
Decaidos Normales Decaidos Normales

Figura 48. Comparacion de niveles foliares de


microelementos, boro y cloruros en arboles
«decaidos» respecto de arboles sanos.

Boletin INIA, N" 160


Manejo del Suelo y Nutricion en Suelos con Problemas de Aireacion

Es conocido en otras especies que la anoxia radicular, en este caso de-


ducida de la gran cantidad de raices muertas, genera desde las raices
seĥales bioquimicas, tales como acido abcisico, con resultado de cierre
estomatico y menor fotosintesis. Por otro lado, el acido abcisico genera
etileno, el cual acelera los fenoĉmenos de senescencia y perdida de clo-
rofila. En este hipotetico cuadro, es posible explicar que los elementos
nutritivos moviles emigraron a sitios de reserva (ramas, troncos, raices),
como parte de un fenomeno de senescencia precoz, al contrario de los
inmoviles (microelementos y cloruros). Estos ŭltimos incrementan fuer-
temente su concentracion debido a la migracioOn de azŭcares desde las
hojas a sitios de reserva y por ende, el mismo contenido nutricional en
menor materia seca, que es la base del analisis, se incrementa. El hecho
de que el contenido de elementos moviles no suba implica que necesa-
riamente se retranslocaron a sitios de reservas.

De lo anterior, surge la pregunta ;a que 85


se debe entonces el amarillamiento de 75.
las hojas?. En este caso, ya que pode- g 65-
mos descartar el N como problema in- £ 557
ductor de la clorosis, las determinacio- $ rd
nes via SPAD (Figura 49) nos confirman = 25.
que las hojas afectadas poseen mucho 15-
menos clorofila que las sanas, siendo
Decaidos Normales
esta la causa del amarillamiento.
Figura 49. Determinaciones SPAD
Se puede afirmar que la sintomatologia en hojas de grboles decaidos
vie ] : respecto a normales.
«nutricional»; amarillamiento leve a
moderado y la necrosis presente en las
hojas de los arboles obedeceria, por una parte, a menores niveles de
clorofila que es el pigmento que da el color verde a las hojas, mientras
que la necrosis parece relacionada a toxicidad inducida por cloruros y
posiblemente cobre (Foto 35). Sin embargo, el trastorno como un todo,
parece estar correlacionado con una profunda alteraciĝn metabolica
derivada de problemas fisicos del suelo conducentes a la asfixia
radicular.

Determinaciones de reservas de carbohidratos en raices evaluadas du-


rante el mes de agosto del 2006, presentan una similitud entre arboles

Boletin INIA, N' 160 Ku


Manejo del Riego y Suelo en Palto

Foto 35.
Arbol con necrosis en
las hojas producto de
toxicidad por cloruros
y posiblemente cobre
relacionado con problema
de astixia radicular.

decaidos y sanos, lo cual indicaria que en los arboles decaidos habria


ocurrido una migracion de azŭcares desde la parte aĉrea. Esto ayuda-
ria a explicar porque los arboles decaidos pueden ser recuperados to-
talmente despuĉ€s de una poda intensa y una mantencion de esta con-
diciĝn con un manejo adecuado de las condiciones del riego.

Es nuestra hipotesis que el grave problema indicado deriva de falta de


aire en el suelo. La correcta eleccion de los materiales del suelo para
construir el camell6n aparece como vital para explicar las grandes
diferencias observadas, incluso dentro de un mismo cuartel. Texturas
finas tienden a producir mayores problemas de decaimiento que las
gruesas. En el area de lomajes y cerros estas diferencias texturales
entre suelo y subsuelo son aŭn mayores. Como precaucion sera nece-
sario efectuar previamente a la construccion del camellon un estudio
del perfil para examinar y determinar cuales son las estratas aptas para
construirlo en cada sector predeterminado.

7.3 AireacioOn y problemas quimicos del suelo

La clorosis ferrica es un problema en muchas de las areas que se estan


habilitando para plantaciones de palto. De acuerdo a nuestras observa-

| 106 | Boletin INIA, N? 160


Manejo del Suelo y Nutricion en Suelos con Problemas de Aireacion

ciones, tambien frecuentemente esta incluido el zinc como causante


de la clorosis, en cuyo caso no podria hablarse de clorosis «ferrica».

El diagnostico del problema de la clorosis ferrica propiamente tal es


complejo, tanto via analisis de suelo como foliar. De hecho, el analisis
foliar convencional (determinacion del Fe total de las hojas) es
ineficiente para el diagnostico (Figura 48), tal como ocurre en varias
especies. Por otra parte, el problema se da con una connotacion muy
particular; puede coexistir un arbol fuertemente afectado con uno sano
inmediatamente vecino (Foto 36). Esta situacion indica que cambios
sutiles de la quimica del suelo y de las condiciones de aireacion, ha-
cen que el problema se presente o no.

Foto 36. Palto con evidencia de clorosis.

7.3.1 Dinamica del hierro en el sistema suelo-planta

La forma metabĉlica activa del hierro es la Fe”. El hierro es vital para


la formacion de la molecula de clorofila aunque no sea parte integran-
te de esta. En la Figura 50, se observa que sin hierro no hay formacion
de clorofila, molecula vital para la produccion de azŭcares. Las for-
mas quimicas solubles del hierro en el suelo son la Fe'” y la Fe”.

Boletin INIA, N? 160 EDA


Manejo del Riego y Suelo en Palto

ROLES DEL Fe EN SINTESIS DE CLOROFILA

ACETIL CoA
GLICINA
—»
CO» 7 CoASH

H»C-COOH
l
CH»
|
C=O
|
CH» -NH;
HOOC-CH; — — CH;-CH»- HOOC
FN
H»N Fr CH» H

x4

FERROQUETELASA p» oe. «ID


(Req. Especifico de Fe)

Figura 50. Dinamica del hierro

Ambas se encuentran en muy baja disponibilidad en los pH de suelos


alcalinos en que ocurre normalmente la clorosis ferrica.

Las condiciones reductivas u oxidativas del suelo hacen variar la pro-


porcion de una y otra en solucion, de acuerdo a:

Condiciones reductivas
—JF
PN — .. ;
Condiciones aireadas

Otro elemento directamente implicado en la nutricion del Fe son los


bicarbonatos (ion HCO,), los cuales interfieren negativamente en la

108 Boletin INIA, N' 160


Manejo del Suelo y Nutricion en Suelos con Problemas de Aireacion

absorcion de Fe”. Los bicarbonatos pueden acumularse en el suelo


debido a varios procesos, los que se detallan a continuacion.

En primer lugar, la propia respiracion radicular y de la fauna microbiana


implica absorcion de O, y expulsion de CO... Este CO, se disuelve en
el agua de la solucion del suelo de acuerdo a:

CO, 7“ H.O —p H,CO,

El acido carbonico es inestable en pH alcalino y se descompone a


bicarbonato, de acuerdo a:

H,CO, —p H' = HCO,


La presencia de carbonatos, siempre presentes en la clorosis ferrica, es
la base para generar mas carbonatos que los que normalmente se en-
cuentran en el suelo, de acuerdo a:

CaCO, = CO, 4 H,O


— Ca” 1 HCO,

De acuerdo a esto, los suelos calcareos estan mas proclives a generar


excesos de bicarbonatos y por lo tanto clorosis ferrica y los bicarbonatos
alcalinizan el apoplasto radicular (espacio libre radicular), impidien-
do el ingreso de Fe”, pero no de Fe''. Sin embargo, el Fe” no es
metabolicamente activo.

Resumiendo, se puede concluir que el problema de clorosis ferrica esta


asociado a suelos de pH alcalino y calcareos. Sin embargo, no basta la
presencia de estos dos factores para provocar el problema, sino que es
preciso establecer los niveles de bicarbonatos, que dependen de las
dos condiciones anteriores, pero ademas de factores que pueden ser
variables, incluso dentro de un mismo camellon o €poca del aŭo, acti-
vidad radicular (que genera CO,) y de microorganismos y aireacion
local. Una deficiente aireacion provoca acumulacion de CO, y por
ello produccion de bicarbonatos. Por lo tanto, la estrategia de riego
resulta vital en suelos susceptibles a clorosis ferrica.

Boletin INIA, N' 160 | 109 |


Manejo del Riego y Suelo en Palto

7.4 Alternativas de manejo en la solucion de los problemas

Como ya se ha sefalado, muchos de los problemas asociados al decai-


miento del palto, son posibles de preverlos en parte. Una alternativa es
seleccionar bien el material suelo con el cual construir los camellones,
despuĉs de un estudio acucioso del suelo. Este aspecto se descuida en
el entendido de que el camellon soluciona todos los problemas. Ob-
viamente que el diseĥo correcto del drenaje y la tecnologia de riego
mas adecuada a cada caso particular resulta vital, tema discutido en
capitulos anteriores.

La situacion real actual es que aŭn hay problemas con camellones y es


muy dificil de mejorar si el sustrato basico, como es el camell6n, no
reŭne los requerimientos de capacidad de aire. En este sentido se esta
evaluando el efecto mejorador a traves de enmiendas. Dentro de las
enmiendas se contempla la incorporacion de lombrices, aplicaciones
de yeso y aplicacion de sustratos organicos compostados localizado en
hoyos, entre otras.

En el caso del yeso, la accion esta basada en el ion calcio que se libera
muy lentamente al disolverse el yeso en el suelo. El in calcio acorta la
denominada «doble capa» de las arcillas, acercando estas particulas
coloidales de carga negativa, uniendolas y formando estructura, lo cual
conduce a mejorar la macroporosidad y la infiltracion del suelo. Al res-
pecto, informacion de experiencias realizadas en Messenger, Menge y
Pond (2000) indican una respuesta positiva (en terminos de velocidad de
infiltracion) al adicionar 5 ton de yeso por hectarea, en superficie, bajo
el microaspersor, con aguas de bajo contenido salino («250 mg/L, equi-
valente aproximadamente a 0,4 mmhos/cm.).

Los resultados de ensayos con aplicaciones de yeso en palto cultivados


en camellones en la zona de Quillota, se indican en la Figura 51.

Se observa el gran efecto en la velocidad de infiltraciĝn del camell6on


y dentro de los tratamientos se observan efectos positivos del yeso,
adicionado al voleo, bajo los aspersores, a razon de 2 ton/ha. La laya
(tridente que perfora hoyos hasta 15 o 20 cm.), ejerce una accion posi-
tiva pero con la desventaja que es de alto costo.

EO Boletin INIA, N? 160


Manejo del Suelo y Nutricion en Suelos con Problemas de Aireacion

350,0

Velocidad de infiltracion
300,0

estabilizada (mm/h)
250,0
200,0
150,0
100,0
50,0
0,0
Entre Suelo virgen CamellOn = CamellOn = CamellOn Camellon
hilera sin camellon con con con
aplicacion aplicacion trabajo
de lombrices de yeso de laya

Figura 51. Efecto en la velocidad de infiltracion


estabilizada de diferentes enmiendas.

Los efectos mejoradores del yeso serian en la estructura de la capa


mas superficial del suelo y estan asociados al incremento del calcio
intercambiable en la estrata superficial, como lo demuestran los nive-
les de calcio determinados un aŭo despues de la adicion (Figura 52).

50 EE Con Yeso ZESin Yeso

40
Ca Cmol/kg

20

10

0-15 15 - 50 50 - 80
Estrata (cm)

Figura 52. Niveles de calcio intercambiable del perfil a un


aŭo de la adicion de 2 ton de yeso por ha.

El resultado es interesante ya que se producen efectos positivos del


yeso con aguas de riego de mayor salinidad (0,6 a 0,8 mmhos/cm), a
la de los experimentos realizados por Messenger, Menge y Pond (2000).
Tambiĉn puede haber actuado en la misma direccion el incremento
leve de salinidad detectado en la estrata superficial despues de la apli-
cacion del yeso (Figura 53).

Boletin INIA, N' 160 ZU


Manejo del Riego y Suelo en Palto

35 EE Con Yeso MISin Yeso

3,0-

0-15 15 - 50 50 - 80
Estrata (cm)
Figura 53. Salinidad del perfil a un aŭo de la agregacion
de 2 toneladas de yeso/ha.

El aumento de la salinidad acorta la doble capa de las arcillas y pasa


a ser un elemento estructurador del suelo y por lo tanto mejorador de
sus propiedades fisicas.

EO Boletin INIA, N“ 160


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