Universidad de Guadalajara
Centro Universitario del Sur
Monografía
Cáncer Colorrectal (CCR)
Clínica Médica
Dra. Alma Rocio Riveros Magaña | Ana María Vargas Rivera
DEFINICIÓN
El cáncer colorrectal (CCR) o adenocarcinoma colorrectal es un tumor maligno que se origina
dentro de las paredes del intestino grueso, incluye los segmentos: ciego, colon ascendente, colon
transverso, colon descendente, sigmoides y recto. El CCR no incluye los tumores en los tejidos del
ano o del intestino delgado.
PÓLIPOS Y PATOGENIA
La mayor parte de los cánceres colorrectales, sin importar su origen, se derivan de pólipos
adenomatosos. Un pólipo es una protuberancia visible bajo el microscopio en la superficie de la
mucosa y se cñasifica desde el punto de vista anatomopatológico en hamartoma no neoplásico,
proliferación hiperplásica de la mucosa o pólipo adenomatoso. Solo los adenomas son claramente
precancerosos, y sólo una pequeña proporción de pólipos adenomatosos evoluciona a cáncer.
Es posible identificar pólipos adenomatosos en el colon de casi 30% de los adultos y 50% de los
ancianos; sin embargo, <1% de estas proliferaciones se tornan cancerosas. Gran parte de los pólipos
son asíntomaticos y permanecen sin detectarse en la clínica. En <5% de pacientes con estas lesiones
hay sangre oculta en las heces.
ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO NO HEREDITARIOS
El Instituto Americano de Investigación de Alimentos, Nutrición y Prevención del Cáncer considero
una relación estrecha entre la obesidad y el cáncer colorrectal no en relación a las calorías sino al
alto consumo de:
Grasas de origen animal
Pobre ingesta de fibra vegetal
Un metaanálisis realizado en 2001 reporto a la ingesta de carnes rojas con grasa como factor de
riesgo para el cáncer colorrectal, con relación a la cantidad de grasa en comparación de la carne roja
magra. Se considera carne roja con grasa:
Carne de cerdo
Ternera
Cordero
En un estudio se comparó mujeres que realizaban ejercicio contra población sedentaria, se encontró
que la practica del ejercicio es un factor protector.
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En un metaanálisis y estudio de cohorte se observo que el consumo de alcohol es un factor de riesgo
de cáncer de colon.
Se reconoce que el tabaquismo no es causa de cáncer de colon.
Sin embargo se ha demostrado como factor de riesgo para:
Pólipos adenomatosos
Con una relación directamente proporcional entre:
1. El número de cigarros por día
2. Tiempo de exposición al humo del cigarro
3. Número y el tamaño de los pólipos adenomatosos.
Resistencia a la insulina La gran cantidad de calorías que contiene la alimentación occidental,
combinada con la inactividad física, se ha vinculado con una mayor prevalencia de obesidad. Las
personas obesas desarrollan resistencia la insulina, que aumenta de forma gradual en la sangre y
origina una mayor concentración de factor de crecimiento similar a la insulina I (IGF-I). Este factor
de crecimiento al parecer estimula la proliferación de la mucosa intestinal.
Se reconoce factores sociodemográficos asociados a una mayor incidencia de cáncer colo rectal:
>Edad a partir de los 50 años hasta los 76 años
Sexo masculino
Raza negra
Ajustada por edad la tasa de incidencia del CCR es mayor en hombres que en mujeres: 60.8
vs. 44.6 por cada 100.000 individuos.
ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO HEREDITARIOS
Poliposis de colon enfermedad poco frecuente que se caracteriza por la presencia de miles de
pólipos adenomatosos en todo el colon. Se transmite de forma autosómica dominante.
Se ha relacionado la poliposis del colon con una pérdida en el brazo largo del cromosoma 5 (que
comprende al gen APC) tanto en las células neoplásicas (mutación somática) como en las células
sanas (mutación de la línea germinativa).
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Se ha propuesto que la pérdida de este material genético es la causa de la ausencia de genes
supresores de tumores cuyos productos proteínicos inhibirían normalmente el crecimiento
neoplásico.
Poliposis relacionada con MYH síndrome autosómico recesivo poco común causado por
mutación bialélica en el gen MUT4H.
Síndrome sin poliposis (Síndrome de Lynch) Autosómico dominante. Se caracteriza por la
presencia de tres o más familiares con cáncer colorrectal documentado con estudio histopatológico,
uno de los cuales es
un familiar de primer grado de los otros dos, uno o más casos de cáncer colorrectal diagnosticado
antes de los 50 años de edad en la familia y cán
cer colorrectal que afecta al menos dos generaciones.
El síndrome de Lynch se acompaña de mutaciones en la línea germinativa de varios genes,
principalmente en el cromo soma 2 y en el cromosoma 3. Estas mutaciones originan errores en la
replicación del DNA y se piensa que provocan inestabilidad del DNA por reparación defectuosa del
mismo con errores de emparejamiento, lo que se traduce en un crecimiento celular anormal y el
desarrollo de tumo res.
PREVENCIÓN PRIMARIA
Los más eficaces quimioprotectores son:
Ácido acetilsalicílico y otros antiinflamatorios no esteroideos, ya que se piensa que que suprimen
la proliferación celular al inhibir la síntesis de prostaglandinas. El consumo regular de ácido acetil
salicílico reduce el riesgo de padecer adenomas y carcinomas del colon, así como de muerte por
cáncer del colon; se cree que también disminuye la probabilidad de que se presenten nuevos
adenomas precancerosos des pués de haber tratado un carcinoma del colon.
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Concentración plasmática adecuada de Vitamina D, se ha relacionado de manera prometedora con
un menor riesgo de padecer pólipos adenomatosos y cáncer colorrectal.
El tratamiento de sustitución de estrógenos se ha asociado a una reducción del riesgo de cáncer
colorrectal en las mujeres, tal vez por su efecto sobre la síntesis y composición de los ácidos biliares
o por una disminución de la síntesis de IGF-1.
DETECCIÓN SISTÉMICA
Tacto rectal
Pruebas de heces:
Sangre oculta
DNA fecal
Estudios de imagen:
Enema de bario
Colonografía por TAC
Endoscopia:
Sigmoidoscopia flexible
Colonoscopia
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Los síntomas varían con la ubicación anatómica del tumor.
Las neoplasias de ciego y colon ascendente pueden llegar a ser bastante grandes, lo que causa una
es tenosis importante de la luz intestinal, sin provocar síntomas obstructivos o alteraciones
importantes de los hábitos intestinales.
Las lesiones del colon derecho suelen ulcerarse y provocar una hemorragia crónica y gradual sin
modificar el aspecto de las heces. Por tanto, las personas con tumores del colon ascendente en
general manifiestan fatiga, palpitaciones e incluso angina de pecho, y se les descubre una
anemia microcítica e hipocrómica que indica deficiencia de hierro.
Debido a que las heces se concentran a medida que atraviesan el colon transverso y descendente,
los tumores que se forman aquí tienden a impedir su avance, lo que origina dolor abdominal tipo
cólico, algunas veces obstrucción e incluso perforación intestinal. Las radiografías de abdomen
suelen revelar lesiones anulares constrictivas (en "corazón de manzana" o en "servilletero").
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Las neoplasias situadas en el rectosigmoides se acompañan con frecuencia de hematoquezia,
tenesmo y reducción del diámetro de las heces; la anemia es poco frecuente.
ESTADIFICACIÓN, PRONÓSTICO Y PATRONES DE DESEMINACIÓN
El pronóstico depende del grado de penetración del tumor en la pared intestinal y la presencia de
metástasis en los ganglios linfáticos regionales y a distancia.
La presencia de aneuploidía y deleciones cromosómicas específicas, como la mutación en las
células tumorales del gen parece predecir un mayor riesgo de diseminación metastásica. Por otra
parte, la detección de inestabilidad de microsatélites en el tejido tumoral se ha vinculado con una
evolución más favorable.
Los tumores que se originan en el lado izquierdo del colon conllevan un mejor pronóstico que los
que aparecen en el lado derecho, quizá por diferencias en los patrones moleculares.
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TRATAMIENTO
La ablación total del tumor es el tratamiento óptimo cuando se detecta una lesión maligna en el
colon.
La radioterapia combinada con quimioterapia con 5-fluorouracilo (5-FU) antes de la intervención
quirúrgica reduce las tasas de recurrencia local y mejora la supervivencia general.
La administración simultanea de ácido folínico (leucovorín) mejora la eficacia del 5-FU en las
personas con cáncer colorrectal avanzado, al parecer porque mejora la unión del 5-FU a su enzima
efectora, la timidilato sintasa.
En general, el 5-FU se administra por vía intravenosa, pero también puede administrarse por vía oral
en forma de capecitabina (Xeloda) con una eficacia en apariencia similar.
El irinotecán, un inhibidor de la topoisomerasa 1, se ha sumado al 5-FU y LV con el resultado de
mejores tasas de respuesta y supervivencia en pacientes con enfermedad metastásica.
El oxaliplatino, análogo del platino, también mejora la tasa de respuesta cuando se añade a 5-FU y
LV (FOLFOX) como tratamiento inicial en los pacientes con enfermedad metastásica.
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Los anticuerpos monoclonales también son eficaces para cáncer colorrectal avanzado. El cetuximab
y panitumumab se dirige contra los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR), una
glucoproteína de membrana que participa en las vías de señalización y que afecta el crecimiento y
proliferación de las células tumorales.
REFERENCIAS
Fauci, Wilson, Harrison TR. Harrison: Principios de Medicina Interna. 20a ed. Nueva York, NY,
Estados Unidos de América: McGraw-Hill Professional Publishing; 2019.
Instituto Mexicano del Seguro Social. Detección Oportuna y Diagnóstico de Cáncer de Colon y
Recto. Ciudad de México (México). Editorial Coordinación Técnica de Excelencia Clínica; 2010.